tag:blogger.com,1999:blog-29766528104180315652008-07-03T17:05:25.680-07:00Conociendo a CristoRodrigo Cárdenas B.http://www.blogger.com/profile/00377606058037395627noreply@blogger.comBlogger38125tag:blogger.com,1999:blog-2976652810418031565.post-33104451579867080172008-06-22T14:46:00.000-07:002008-06-22T15:28:04.917-07:00Las dos leyes...<a href="http://bp2.blogger.com/_x_cDTzra-fA/SF7QW-kPYMI/AAAAAAAAAsc/RazAThMvNWo/s1600-h/espejo.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5214834511712313538" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_x_cDTzra-fA/SF7QW-kPYMI/AAAAAAAAAsc/RazAThMvNWo/s320/espejo.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify"><strong><span style="font-size:180%;">H</span></strong>oy estamos bombardeados de muchas doctrinas, enseñanzas y tradiciones de hombres (también doctrinas de demonios), apartadas de la Verdad de Dios, y que en realidad no nos producen más que confusión, dolor y muerte. La verdadera “doctrina” es la del Espíritu, es decir, la verdadera enseñanza es la del Espíritu de verdad, como escrito está por medio de Juan: <em><span style="color:#660000;">“Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir”.</span></em> <span style="font-size:78%;color:#336666;">(Juan 16:13)<br /></span><br />Si hoy comparto con ustedes estas palabras, es porque espero que les produzca confirmación, gozo, exhortación y edificación en el Espíritu, entendimiento del medio de andar en él y su poder; y le pido a nuestro Padre por medio de su Hijo que ilumine nuestro entendimiento, para comprender cabalmente su palabra; y poder así confirmar que somos enseñados por su Espíritu de verdad. Y no por el antiguo régimen de la letra, ni mucho menos por tradiciones de hombres y doctrinas de espíritus extraños a Cristo.<br /><br />En este mensaje veremos, que hay dos leyes (o fuerzas) que obran en nosotros (y sólo una ley en los hombres naturales, es decir, hombres sin Cristo). Estás dos leyes son como las leyes de la física, siempre se cumplen dadas las condiciones para ello. Por ejemplo, la ley de la gravedad, dice que todos los cuerpos materiales (con masa) que están en esta tierra están sujetos a esta ley (La ley de la gravedad) y aunque no queramos que actúe, no podemos evitarlo.<br /><br />Así, cuando el Apóstol Pablo indica <strong>“hallo esta ley: que el mal está en mí”</strong> (ley o también la podemos entender como una fuerza) esta ley del pecado y de la muerte actúa siempre en nuestra carne, y no podemos evitarlo por nuestros esfuerzos humanos; ni por nuestra mucha fuerza de voluntad. La fuerza de voluntad sólo puede actuar en nuestras conductas y acciones, pero no en nuestro corazón y mente. Nosotros a lo más lograremos, por medio de la fuerza de voluntad, controlar nuestro comportamiento; pero nunca por nuestros esfuerzos humanos cambiaremos nuestro corazón, es decir, no podemos por mucho que nos afanemos cambiar de color ni uno sólo de nuestros cabellos, ni añadir a nuestra estatura un sólo codo. Y recordemos, que Dios no sólo mira nuestras acciones; es más, sino primeramente mira el corazón del hombre. De modo, que no es el esfuerzo humano el verdadero método o camino de agradar a Dios; por el contrario el estableció ya un Camino (ruta, modo, medio, método, progreso, etc.); cuyo nombre es Jesús (como todos ya lo sabemos), pero muchas veces no lo alcanzamos a visualizar y comprender con plenitud…<br /><br />De manera que podemos controlarnos, pero no podemos combatir nuestros malos deseos con nuestra fuerza de voluntad. Esto es similar a cuando tomamos un peso de un sólo kilogramo (por ejemplo un litro de agua) con el brazo extendido hacia adelante, si hacemos la prueba, veremos que podremos sostenerlo algunos minutos sin problemas. ¿Pero que va pasando cuando transcurren los minutos? Experimentaremos que cada vez se nos hace más pesado, fatigoso e insostenible (¡y sólo es un kilo!); al cabo de algunos minutos, lo único que queremos es botar el peso o dejar caer el brazo, ya que nos empieza a fatigar… si somos perseverantes podremos sostenerlo algunos minutos mas, pero muy pronto abandonaremos nuestro esfuerzo y caeremos de nuestro empeño (es muy fácil que hagas la prueba y lo intentes, luego me cuentas cómo te fue…). Así muy similar, es la ley que actúa en nuestra carne, no se puede vencer por medio de los esfuerzos humanos, es decir, vencer la fuerza que nos inclina al mal. Podemos partir muy entusiasmados haciendo y cumpliendo la Ley de Dios (Ley de los mandamientos expresados en ordenanzas escritos en la Biblia, me referiré a ella con mayúsculas, para no confundirnos con las leyes como fuerzas analizadas); pero al poco andar, veremos que sólo nos hace un peso insostenible y que nuestra naturaleza no está preparada para sostenerla; y esta Ley (de los mandamientos expresados en ordenanzas) nos dice que somos incompetentes para con Dios; los más sinceros lo reconocerán ante Dios con tristeza y esperanza; y buscarán en él la respuesta; los hipócritas harán alarde de lo buenos que son ellos, ante los hombres (mintiendo), pero lejos sus corazones del Dios vivo, que creó todo el universo.<br /><br /><strong><span style="color:#cc0000;"><span style="color:#000000;">¡Tiene que haber otra ley, para poder cumplir el propósito de Dios!</span><br /></span></strong>No puede ser que Dios nos deje queriendo hacer el bien y no teniendo la posibilidad de hacerlo. Es por eso el propósito de este mensaje; mostrar que existe una nueva ley que actúa en los hijos de Dios, es decir, en lo creyentes, o también llamados cristianos; los santos del Padre. Y esta nueva ley actúa en nosotros, siempre y cuando estén las condiciones apropiadas; es eso lo que debemos entender y procurar, es decir, andar en las nuevas condiciones que son necesarias para que esta nueva ley actúe en nosotros. Y así, contrarrestar la primera ley del pecado, que obra en todos los hombres en la carne.<br /><br />Si bien, como lo sabemos, estamos muertos para la Ley (de los mandamientos expresados en ordenanzas), es la Ley que nos muestra la naturaleza de Dios, y ella es santa, justa y buena. Y esta misma Ley, nos muestra nuestra naturaleza pecadora. La Ley de Dios (de los mandamientos expresados en ordenanzas), está hoy vigente para el que se quiera ir por ese camino; pero atención, sólo encontrará frustración y maldición, ya que escrito está: <em><span style="color:#660000;">Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.</span></em> <span style="font-size:78%;color:#336666;">(Gál 3:10)</span> Es decir, si eres un hombre como yo, o como cualquiera, no llegaras a ninguna parte; sólo tendrás aflicción y maldición. No porque la Ley sea mala, sino por nuestro pecado; que nos deja convictos bajo la Ley, a no poder permanecer en TODAS las cosas escritas en el LIBRO de la ley. (Nota tres aspectos; 1º maldición; 2º permanecer en TODAS las cosas escritas y 3º escritas en un LIBRO, no en corazones ni mentes). ¿Entiendes ya? Si tú eres pecador como cualquier hombre, por ese camino sólo encontrarás maldición. ¿Por qué? Porque la Ley maldice al que peca tan sólo una vez; y tú y yo sabemos que nosotros hemos pecado muchas veces; y hemos trasgredido la Ley escrita en el LIBRO de la LEY, muchas veces.<br /><br />Algunos mal intencionados, pensaran que predicamos libertinaje (porque no predicamos la Ley escrita en el Libro de la Ley; pero predicamos la Ley escrita en nuestros corazones y mentes por Dios); pero esto no es así de ninguna manera; sólo predicamos el verdadero evangelio de la gracia de Jesucristo. ¿Y cómo saberlo? El Espíritu mismo te dará testimonio de ello; y por los frutos reconocerás lo verdadero, de lo falso. Para que no haya dudas de aquello, confirmo lo que expresó Pablo: <em><span style="color:#660000;">¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? </span></em><span style="font-size:78%;color:#336666;">(Rom 6:1-2)</span> Es claro, que de ninguna manera perseveraremos en el pecado; sino que ya estamos muertos al pecado, muertos a la Ley y muertos para el mundo; PERO VIVOS PARA DIOS. ¡ALELUYA!<br /><br />En el ejemplo anterior (del kilo con el brazo extendido hacia delante), si yo tomo el kilo con el brazo extendido dentro de una piscina con agua; yo podría estar mucho rato con el brazo extendido y sin cansarme. ¿Por qué? Porque está actuando otra ley que me ayuda, que es la ley del empuje, es decir, existe otra ley física que me hace realizar la prueba sin esfuerzo, al estar sumergido en agua. Ya que actúa en forma opuesta a la ley de la gravedad y ya no soy yo el que hace el esfuerzo de mantener el brazo extendido, sino que es la ley de empuje que actúa en todos los cuerpos que están sumergidos en agua. Esto nos enseña en forma gráfica que, al estar sumergido en agua; el peso ya no es un esfuerzo para mi el sostenerlo; sino que en este nuevo medio; las cosas son fáciles y agradables de sostener. Es así cuando andamos en el Espíritu; si permanecemos en Jesús; en Cristo; en este nuevo medio las cosas son por medio de su gracia y poder. ¿No es maravilloso entender esto?<br /><br /><br /><strong><span style="color:#cc0000;"><span style="font-size:130%;">¿Y cómo permanecemos en EL?<br /></span><br />Por medio de la fe, así de sencillo y claro; así obra su vida y poder en nosotros.<br /></span></strong><br /><em><span style="color:#660000;">Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.</span></em> <span style="font-size:78%;color:#336666;">(1Jn 4:15)<br /></span><br /><em><span style="color:#660000;">Todo el que permanece en El, no peca; todo el que peca, ni le ha visto ni le ha conocido.</span></em> <span style="font-size:78%;color:#336666;">(1Jn 3:6)<br /></span><br />Ahora podemos entender que pasa cuando se nos pone pesada la carga; quiere decir que nos salimos de la piscina; cuando estamos dentro del agua la carga es ligera y liviana. Pero cuando se nos hace pesada la carga, quiere decir, que nos hemos apartado de la gracia que obra por medio de la fe. Lo que debemos hacer en esos casos, es volver y permanecer en Cristo, es decir, andar en fe, o sea meterse a la piscina del ejemplo, nuevamente.<br /><br />Hermanos, los hombres que no tienen el Espíritu de Cristo, sólo tienen la primera ley obrando en ellos (<strong>“Ley del pecado y de la muerte”</strong>, la ley de gravedad en el ejemplo), y por ello no pueden ni quieren sostener la santidad; pero nosotros gracias a Dios tenemos otra Ley que puede obrar sobre nosotros <strong>“ La Ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús”</strong> (la ley de empuje en el ejemplo), de manera de que lo que era imposible que hiciéramos por nuestra debilidad en la carne, hoy es posible por medio de esta nueva ley, que se cumple en nosotros cuando andamos en el Espíritu. <em><span style="color:#660000;">“Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.”</span></em> <span style="font-size:78%;color:#336666;">1Jn 5:3</span> Y también se cumple <em><span style="color:#660000;">“Este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, Y en sus mentes las escribiré,”</span></em><span style="color:#336666;"> </span><span style="font-size:78%;color:#336666;">Heb 10:16<br /></span><br />Si hoy en tu vida vez que las cosas de Dios son difíciles, pesadas y cansadoras; debes entender que ya no es la gracia de Dios que está obrando en ti; sino que de alguna manera te has apartado de Cristo y has salido con tus esfuerzos humanos a realizar la obra de Dios; estas esforzándote en tus medios por cumplir la Ley; y lo único que logras es que el pecado tome mayor fuerza en ti… por favor, experimenta el andar en el Espíritu y no en la carne, verás como todo lo que era pesado, cansador e imposible, hoy es fácil en El. El Señor nos prometió que su yugo era fácil y ligera su carga; y no se refería precisamente a que su exigencia sea menor a la Ley, sino a que tenemos una nueva ley obrando en nosotros cuando andamos en el Espíritu, que contrarresta la <strong>Ley del pecado y de la muerte</strong>. Recuerda que el mismo Señor subió la vara de la Ley, ¿recuerdas este ejemplo?<br /><br /><em><span style="color:#660000;">Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.</span></em> <span style="font-size:78%;color:#336666;">(Mat 5:21-22)</span><br /><br />Si antes con la ley dada por Dios por medio de Moisés era imposible agradar a Dios (por nuestra debilidad en la carne); ¡cuanto más con los nuevos mandamientos que nos pide nuestro Señor!, que nos mira donde no tenemos ningún poder por nosotros mismos de cambiar algo (repito en nosotros mismos sólo tenemos la posibilidad de controlar, en el mejor de los casos, sólo las conductas; pero el Señor mira más allá, mira el corazón y mente del hombre). Pero hay un nuevo poder que obra en los hijos de Dios; por medio del Espíritu de vida en Cristo Jesús, es decir, el ejercicio del Espíritu Santo en nuestras vidas.<br /><br />Y como vemos, en ningún caso Jesús, dejó la exigencia más baja; sino que descubrió más evidentemente nuestra incapacidad; y si no éramos capaces ni con la antigua exigencia. ¿Cómo podremos con las nuevas? Así como preguntaron sus discípulos ¿Quién será salvo? Cuando Jesús habló al joven rico; así preguntamos nosotros o deberíamos preguntarlo, si tratamos de agradar a Dios en la carne.<br />Pero lo que es imposible para el hombre, es posible para Dios; y Su poder obra por medio de la fe en Cristo, en nosotros.<br /><br />Es pues el secreto, y lo importante; aprender a andar en el Espíritu (es decir, dentro del agua de nuestro ejemplo); pues de esta forma andaremos dentro de la voluntad de Dios agradándolo, con poder de Dios obrando en nosotros; y esta maravilla se produce por medio de la fe, en cada creyente.<br /><br />Después de esta explicación general; quiero compartir algunos comentarios y observaciones; a la fuente de la cual se inspira esta enseñanza; en la Carta de Pablo a los Romanos de 7:6-25. a 8:1-15. (Recuerda que cualquier doctrina o enseñanza que no se pueda sustentar en la Biblia correctamente, no tiene origen en Aquel que inspiró la Biblia; es por eso, que desmenuzamos claramente las escrituras a la luz del Espíritu Santo; es el propósito por el cual tenemos las tenemos y su Espíritu Santo).<br /><br /><span style="font-size:130%;"><strong><span style="color:#336666;">Romanos 7:6-25</span></strong><br /></span><span style="color:#336666;">(6)</span> <strong><em><span style="color:#000099;">Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra.<br /></span></em></strong>Esta claro que hay dos regímenes en el cual podemos servir; el antiguo de la letra por medio del Libro de la Ley. Y el nuevo del Espíritu; estando libres de la Ley; no porque esta ya no exista la Ley; sino, porque hemos muerto a ella. El antiguo régimen, que hasta hoy subsiste en muchas partes, es el de la letra, el cual está sustentado sólo en un Libro de la Ley, y no por la palabra (conjunto de letras con significado); sino por la letra misma; sin visón general de las cosas, ni revelación divina.<br /><br /><span style="color:#336666;">(7)</span> <em><strong><span style="color:#000099;">¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.<br /></span></strong></em>Uno de los propósitos de la Ley es dar a conocer el pecado; es decir, ser una vara de medir, o mejor dicho; para medirnos ante la perfección de Dios, y descubrir nuestro pecado. Y sí cometemos algún pecado, quedamos convictos por la ley como transgresores.<br /><br /><span style="color:#336666;">(8)</span> <strong><em><span style="color:#000099;">Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto.<br /></span></em></strong>Claramente la Ley no arreglo nada en nosotros, sino le dio vida al pecado; ya que sin ley estaba muerto; a pesar de esto todos los hombres morían. <em><span style="color:#660000;">Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados;</span></em> <span style="font-size:78%;color:#336666;">(Rom 2:12)</span><br /><br /><span style="color:#336666;">(9)</span> <strong><em><span style="color:#000099;">Y yo sin la ley vivía en un tiempo; pero venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí.<br /></span></em></strong>El poder del pecado está en la Ley, y el aguijón (veneno) de la muerte es al pecado, es decir, sin Ley el pecado pierde poder; pero con la Ley el pecado revive y el pecador muere. Muere ante Dios, si bien su cuerpo aún tiene vida orgánica; pero para Dios está muerto.<br /><br /><span style="color:#336666;">(10-11)</span> <strong><em><span style="color:#000099;">Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte; porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por él me mató.<br /></span></em></strong>Por este camino, de la Ley expresada en mandamientos, que se supone que era para salvación; nos resulto que fue para muerte; por causa del pecado.<br /><br /><span style="color:#336666;">(12)</span> <strong><em><span style="color:#000099;">De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno.<br /></span></em></strong>No es problema de la Ley expresada en ordenanzas y mandamientos; sino del pecado que mora en nosotros.<br /><br /><span style="color:#336666;">(13)</span> <strong><em><span style="color:#000099;">¿Luego lo que es bueno, vino a ser muerte para mí? En ninguna manera; sino que el pecado, para mostrarse pecado, produjo en mí la muerte por medio de lo que es bueno, a fin de que por el mandamiento el pecado llegase a ser sobremanera pecaminoso.<br /></span></em></strong>Lo que es bueno nunca produce muerte, de otra manera no sería bueno; sino que fue el pecado el que produjo la muerte por medio de lo que es bueno. Para mostrar de esta manera lo errado y dañino que es el pecado.<br /><br /><span style="color:#336666;">(14)</span> <strong><em><span style="color:#000099;">Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado.<br /></span></em></strong>Vendido al pecado, es decir, esclavo del pecado. Más la Ley de Dios es espiritual, por lo que lo carnal no puede sujetarse a ella. Recuerda que es Pablo el apóstol, el que da testimonio de su vida y experiencia con la Ley, y él era un hombre erudito y preparado en la ley, ¡que más le queda uno como nosotros por medio de la ley! Ninguna esperanza, por medio de la Ley.<br /><br /><span style="color:#336666;">(15)</span> <strong><em><span style="color:#000099;">Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago.<br /></span></em></strong>Aquí habla Pablo como un hombre que ya tiene en su mente y corazón la ley de Dios, un hombre que ha recibido a Cristo; ya que aborrece el pecado, pero se ve obligado a hacer lo que aborrece. El explica que no puede entender, como hace lo que no quiere, y lo que quiere no puede hacerlo. ¿De seguro que has vivido lo mismo? Bueno hay solución y esperanza…<br /><br /><span style="color:#336666;">(16)</span> <strong><em><span style="color:#000099;">Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena.<br /></span></em></strong>Por esta condición, y lo expuesto con anterioridad; Pablo aprueba la ley como buena. Su hombre interior da testimonio de ello, a pesar; de que no puede cumplirla. Nota: que no se engaña a sí mismo, diciendo que la Ley no tiene validez; por el contrario; sabemos que es santa, justa y buena; y sobre todo es espiritual. Pero también entiende de su condición en la carne como imposibilitado; y por esta misma Ley condenado y muerto.<br /><br /><span style="color:#336666;">(17)</span> <span style="color:#000099;"><strong><em>De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí.<br /></em></strong></span>Entiende entonces, que el queriendo hacer el bien, no lo logra; es algo más fuerte que él que está en él que lo hace; y no él en su hombre interior.<br /><br /><span style="color:#336666;">(18)</span> <em><strong><span style="color:#000099;">Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.<br /></span></strong></em>Afina más su observación, y da testimonio nuestro hermano; que en su carne no mora el bien (ni menos en la nuestra); pero si el querer el bien, pero no el hacerlo. Esto es para un hombre renacido del cielo; ya que lo de fuera ni el bien quieren…<br /><br /><span style="color:#336666;">(19)</span> <strong><em><span style="color:#000099;">Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.<br /></span></em></strong>Se ve imposibilitado de hacer lo que quiere y obligado a hacer lo que no quiere; como ya lo vimos, y es el pecado que mora en él, el que hace aquello y no él.<br /><br /><span style="color:#336666;">(20)</span> <strong><em><span style="color:#000099;">Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.<br /></span></em></strong>Nuevamente está esta afirmación. Doblemente afirma, que no es él el que peca, sino el pecado que mora en él. ¡Como será de importante esta afirmación que se repite! Si queriendo hacer el bien (ojo es importante tener esto claro: <strong>queriendo hacer el bien</strong>), no logramos hacer el bien que queremos; ya no somos nosotros el que hace aquello, sino el pecado que mora en nosotros; aquí hay una fuerza o ley que obra en nuestra carne, que no podemos vencer por medio de nosotros mismos…<br /><br /><span style="color:#336666;">(21)</span> <span style="font-size:130%;color:#000099;"><em><strong>Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí.<br /></strong></em></span>Aquí Pablo identifica esta ley (fuerza o principio); el mal está en nosotros; esto es en nuestra carne.<br /><br /><span style="color:#336666;">(22)</span> <span style="font-size:130%;color:#000099;"><em><strong>Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios;<br /></strong></em></span>Aquí precisa Pablo de donde viene su querer hacer el bien, de su hombre interior. Y como hombre nacido de nuevo, se regocija en la Ley de Dios; pero hay otra ley en su carne…<br /><br /><span style="color:#336666;">(23)</span> <em><strong><span style="font-size:130%;color:#000099;">pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.<br /></span></strong></em>Mira como en esta lucha, la ley que está en nuestros miembros, la ley del pecado, lucha y vence a la ley de nuestra mente que se agrada en la Ley de Dios; y nos vence en la mente, es decir, en nuestra voluntad; ya que cautivos vamos y hacemos lo que no queremos y lo que queremos no hacemos… (no que no es la fuerza de voluntad la solución, sino que somos cautivos en la carne a la ley del pecado).<br /><br /><span style="color:#336666;">(24)</span> <em><strong><span style="font-size:130%;color:#000099;">¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?.<br /></span></strong></em>Profunda y desgarrante exclamación del apóstol; Miserable de nosotros; atados a un cuerpo putrefacto y mortal, que nos impide agradar a Dios y hacer el bien que reconocemos y queremos. ¿Quién nos librará de esta carne? No dice ¿que nos librara?; sino ¿QUIEN nos librará? de este cuerpo del cual no nos podemos despegar y nos tiene cautivos bajo las cadenas del pecado y la muerte.<br /><br /><span style="color:#336666;">(25)</span> <em><strong><span style="font-size:130%;color:#000099;">Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.<br /></span></strong></em>En este verso hay paz y tranquilidad (no es como el anterior lleno de angustias y búsquedas), hay un agradecimiento a Dios por su Hijo Jesús nuestro Señor; ¿Y gracias de que, si antes se declara miserable? Gracias porque no es por nuestras obras nuestra salvación, sino por su obra, esto es en primer lugar. Y luego viene la aceptación, de que con la mente servimos a la Ley de Dios y con nuestra carne a la ley del pecado. Hay una aceptación de la realidad, una tranquilidad de que no es por nuestras obras; y luego en el capitulo siguiente viene la segunda tanda de nuestra vida en Cristo, su poder en nosotros y como somos libertados de esta condición de miseria y esclavitud de la carne…<br /><br /><strong><span style="color:#336666;"><span style="font-size:130%;">Romanos 8:1-15</span><br /></span></strong><span style="color:#336666;">(1)</span> <em><strong><span style="font-size:130%;color:#000099;">Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.<br /></span></strong></em>Ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús; ninguna significa nada, ni siquiera una condenación; para los que no andan (los que no siguen o no viven) conforme a la carne; sino conforme al Espíritu Santo.<br /><br /><span style="color:#336666;">(2)</span> <span style="font-size:130%;color:#000099;"><em><strong>Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.<br /></strong></em></span>Aquí está la muy buena noticia, <em><span style="color:#660000;">“la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte”</span></em>; aquí está la segunda ley (o fuerza) a la que nos referíamos con anterioridad; existe esta segunda ley que nos <strong><span style="color:#cc0000;">liberta</span></strong> de la ley del pecado y de muerte que nos tenia presos en la carne, para no hacer el bien que queríamos, sino el mal que no queríamos.<br /><br /><span style="color:#336666;">(3)</span> <span style="font-size:130%;color:#000099;"><em><strong>Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne;</strong></em> <span style="font-size:100%;color:#336666;">(4)</span><em><strong> para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu<br /></strong></em></span>Nota nuevamente, que era IMPOSIBLE para la Ley que se cumpliese su justicia en nosotros, y por ende nuestra salvación; no por la Ley misma; sino por nuestra debilidad en la carne. Por lo tanto; Dios envió a su Hijo Jesús en semejanza de carne (carne sin pecado); y realizó la obra de justicia de la Ley en su carne (cumplió toda la Ley sin pecado); y al ser condenado a muerte (sin pecado), condeno al pecado en la carne; para que los que creemos en El, seamos hechos justicia de Dios en El. Esto que parece tan complejo de entender, lo podemos explicar de la siguiente manera: en la carne de Cristo, Dios satisfizo todo el castigo y maldición por la infracción del pecado nuestro; es decir, Cristo recibió en su carne todo el castigo y la maldición de haber trasgredido la Ley; pero el nunca trasgredió la Ley; sino que la cumplió fiel y perfectamente; para darnos vida a nosotros que estábamos muertos para con Dios (ósea remuertos). El entregó su vida hasta la muerte y muerte de cruz, para que nosotros tengamos vida por él; de manera, que ya no debemos vivir para nosotros sino para él, como él ya se entregó completamente por nosotros; para que seamos perfectos en unidad.<br />El pecado fue condenado en la carne de Cristo, por Cristo que se entregó como Cordero de Dios, para quitar el pecado, para que los que andan conforme al Espíritu, es decir, en la fe del Hijo de Dios; seamos justificados por medio de Cristo. Como dice la Escritura: <em><span style="color:#660000;">Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.</span></em> <span style="font-size:78%;color:#336666;">(2Co 5:21)<br /></span><br /><span style="color:#336666;">(5)</span> <strong><em><span style="font-size:130%;color:#000099;">Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.<br /></span></em></strong>Esto es blanco no negro, no hay matices…; si vives bajo el Espíritu; tu mente estará ocupada en las cosas del Espíritu; por el contrario si tu mente la ves ocupada en las cosas de la carne, es decir, en lo terrenal; tu vives bajo la carne.<br /><br /><span style="color:#336666;">(6)</span> <strong><em><span style="font-size:130%;color:#000099;">Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.<br /></span></em></strong>Este principio es si o si, no hay alternativa <em><span style="color:#660000;">No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.</span></em> <span style="font-size:78%;color:#336666;">(Gal 6:7-8)<br /></span>No hay posibilidad de engañar a Dios, si tu vida la inviertes en lo terrenal y en satisfacer tus proyectos humanos; de ello sólo cosecharás corrupción y muerte. Más si la inviertes en buscar el Reino de Dios y su justicia; todo lo que necesitas te será añadido; y heredarás vida, paz y prosperidad. Sólo lo hará quien le crea al Señor, los que no creen pueden asentir con la cabeza, pero no lo harán…<br /><br />En el mundo natural es lo mismo, si tú siembras zanahorias, cosecharas zanahorias y si siembras arroz, cosecharas arroz; y si no siembras nada; ¿de que te quejas si no cosechas?<br /><br /><span style="color:#336666;">(7)</span> <span style="color:#000099;"><strong><em><span style="font-size:130%;">Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;</span></em></strong> <span style="color:#336666;">(8)</span><strong><em> <span style="font-size:130%;">y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.<br /></span></em></strong></span>Los que viven según la carne no pueden agradar a Dios, ya como lo vimos es imposible para la carne sujetarse a su Ley.<br /><br /><span style="color:#336666;">(9)</span> <span style="font-size:130%;color:#000099;"><strong><em>Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.<br /></em></strong></span>Blanco y negro nuevamente, ¿Quién es un verdadero cristiano? El que tiene el Espíritu Santo, es decir, el Espíritu de Cristo; así de claro, directo y sencillo. ¿Y como se recibe este Espíritu? Por oír con fe, la palabra de Dios.<br />Todos nosotros, los que hemos recibido este regalo de Dios; ya no vivimos según lo humano; sino según el Espíritu. Eso es si o si, ahora, debemos ocuparnos en andar en dicho Espíritu.<br /><br /><span style="color:#336666;">(10)</span> <strong><em><span style="font-size:130%;color:#000099;">Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia.<br /></span></em></strong>Mira, nuestro cuerpo está muerto y nuestro espíritu está vivo (los que no tienen a Cristo tiene muerto el espíritu, ver Mateo 8:22). ¿Y nuestra alma? Nuestra alma debe ser regenerada (santificada); según la imagen del Hijo de Dios; por eso es un Camino al Padre.<br /><br /><span style="color:#336666;">(11)</span> <strong><em><span style="font-size:130%;color:#000099;">Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.<br /></span></em></strong>Aquí hay esperanza, vivificará nuestros cuerpos mortales por su Espíritu. <em><span style="color:#660000;">Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual.</span></em> <span style="font-size:78%;color:#336666;">(1Co 15:44)<br /></span><br /><span style="color:#336666;">(12)</span> <span style="font-size:130%;color:#000099;"><em><strong>Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne;</strong></em> <span style="font-size:100%;color:#336666;">(13)</span> <em><strong>porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.<br /></strong></em></span>Deudores somos a Cristo, y no a la carne; y si ya nada tenemos en la carne ¿Por qué viviremos sujetos a ella agradándola? El resultado es claro, no quiero derribar doctrinas, sino levantar lo anunciado por las Escrituras: <em><span style="color:#660000;">“porque si vivís conforme a la carne, moriréis”.</span></em> Y levantar también <em><span style="color:#660000;">“mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis”.</span></em> Haced morir, es el llamado del Señor, lo terrenal en nosotros; por medio del Espíritu.<br /><br /><em><span style="color:#660000;">Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.</span></em> <span style="font-size:78%;color:#336666;">(Gal 5:16)</span> Ahora entendemos que lo podemos hacer, por medio del Espíritu, que obra por medio de la fe. ¿No es esta la fe que vence el mundo? Y si vence el mundo ¿No tendrá poder sobre nuestra carne muerta?<br /><br /><em><span style="color:#660000;">Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.</span></em> <span style="font-size:78%;color:#336666;">(Gal 5:25)</span> Como ya vimos en el verso 10, estamos vivos por el Espíritu; ahora el llamado es <em><span style="color:#660000;">“andemos también por el Espíritu”,</span></em> ¿Cómo? Ustedes ya lo saben, por medio de la fe…<br /><br /><span style="color:#336666;">(14)</span> <strong><em><span style="font-size:130%;color:#000099;">Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.<br /></span></em></strong>También lo podemos decir así, los que no son guiados por el Espíritu de Dios, no son hijos de Dios… ¿Y cómo lo serían? Si no conocen a su Padre… ¿?<br /><br /><span style="color:#336666;">(15)</span> <strong><em><span style="font-size:130%;color:#000099;">Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!<br /></span></em></strong>Bueno, no es otra vez en temor, es decir, con el antiguo régimen estábamos en temor; sino con el nuevo régimen de haber recibido un Espíritu de adopción, de ser hecho hijos de Dios (familia de Dios); y clamamos con intimidad Papá nuestro.<br /><br /><strong>Concluimos, que hay dos leyes (fuerzas) que obran sobre nosotros; andemos en el Espíritu y no en la carne; de modo de ser verdaderamente libres de toda esclavitud en la carne </strong>(bajo primera ley)<strong>, cuyo fin es muerte. Más vida, paz y prosperidad, para los que andan conforme al Espíritu </strong>(bajo segunda ley)<strong>.<br /></strong><br />Un abrazo a todos;<br /><br />Y que el Padre de toda gracia y verdad; y nuestro Salvador y Señor; nos acompañen hoy y siempre. Amen.<br /><br />Rodrigo</div>Rodrigo Cárdenas B.http://www.blogger.com/profile/00377606058037395627noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-2976652810418031565.post-82705083720203503042008-06-10T18:09:00.000-07:002008-06-16T11:43:48.122-07:00La mujer adultera<a href="http://bp0.blogger.com/_x_cDTzra-fA/SE81eZ_eyKI/AAAAAAAAAsU/tIdUx8fWneM/s1600-h/foto.JPG"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5210442090380445858" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_x_cDTzra-fA/SE81eZ_eyKI/AAAAAAAAAsU/tIdUx8fWneM/s320/foto.JPG" border="0" /></a><br /><div align="justify"><strong><span style="font-size:180%;">M</span></strong>uchas veces se leen las Escrituras (La Biblia); y se ignora el significado espiritual de lo allí escrito; es decir, se ignora el propósito fundamental por el cual fueron escritas dichas cosas (no estoy negando que el significado literal sea correcto). Hoy les quiero compartir un poco del capitulo 7 de Proverbios; y por favor, véanlo desde la perspectiva en que fue escrito; Escrito por nuestro Señor Jesucristo, como una advertencia a <strong>sus hijos</strong>.<br /><br /><span style="font-size:130%;color:#336666;"><strong>Pro 7:1-27</strong></span><br /><strong><em><span style="color:#000099;">(1) Hijo mío, guarda mis palabras, y atesora mis mandamientos contigo.(2) Guarda mis mandamientos y vivirás, y mi enseñanza como la niña de tus ojos.(3) Atalos a tus dedos, escríbelos en la tabla de tu corazón.(4) Di a la sabiduría: Tú eres mi hermana, y llama a la inteligencia tu mejor amiga,</span></em></strong></div><strong><em><span style="color:#000099;"><br /><div align="justify"></span></em></strong></div>Aquí hay una exhortación del Señor a sus hijos, a guardar sus palabras (atesorar, proteger, cuidar, vigilar, observar, etc) y atesorar los mandamientos y enseñanza de El; como lo que con mayor cuidado protegemos y cuidamos, la niña de nuestros ojos (nota que la niña de los ojos es el medio que permite que veas, y si estas se dañan quedas ciego). Es por eso el ejemplo, lo que nos hace ver, es su palabra revelada por su Espíritu Santo.<br /><div align="justify"></div><div align="justify">No sólo nos exhorta el Señor con su palabra, madamientos y enseñanza; que todo ello nos produce entendimiento; sino que va más allá y no dice que esto que entendemos y vemos (por medio de su palabra revelada), lo atemos a nuestros dedos, es decir, poner por obra su palabra, poner por obra lo que nos enseñó. Además agrega, y a nuestro corazón, es decir, queden escritas estas cosas en nuestro corazón. Por último; afírmate en que eres hermano de la sabiduría, es decir, de Cristo; y amigo de la inteligencia (de su conocimiento). El mismo Señor nos lo enseñó; y nos dijo que si hacemos la voluntad del Padre somos sus hermanos. <em><span style="color:#660000;">Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos. Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre.</span></em> <span style="font-size:78%;"><span style="color:#336666;">(Mat 12:49-50).</span><br /></span><br /><strong><em><span style="color:#000099;">(5) para que te guarden de la mujer extraña, de la desconocida que lisonjea con sus palabras.<br /></span></em></strong>¿Cual es el propósito de la exhortación anterior? Que te guarden de la mujer extraña. Dios no les está hablando particularmente a los hombres (aunque en el sentido literal también tiene valor); sino a su hijos (e hijas obviamente); y la mujer extraña es una iglesia apostata; es decir, una mujer que ha dejado su marido por unirse a otro, aprovechando que el marido no está en casa. La palabra que se traduce como extraña, es también posible ser traducirla como volverse atrás, apartarse, profano o extranjero. Esta mujer, es una iglesia que se ha descarriado y se ha vuelto atrás de su Señor. Por favor, debes entender, que esta mujer nunca tratará con palabras ásperas a sus víctimas, por el contrario, es lisonjera (suave, blanda, halagadoras, aduladora…) para hacerlas caer; una vez que ya las tiene presas puede cambiar el tono …<br /><br /><strong><em><span style="color:#000099;">(6) Porque desde la ventana de mi casa miraba por la celosía, (7) y vi entre los simples, distinguí entre los muchachos a un joven falto de juicio,<br /></span></em></strong>Nota como ella ataca y caen en ella los simples y los con falta de juicio (ver <a href="http://www.conociendoacristo.com/2008/06/el-simple-todo-lo-cree.html">"Los simples todo lo creen"</a>).<br /><br /><em><strong><span style="color:#000099;">(8) pasando por la calle cerca de su esquina; iba camino de su casa, (9) al atardecer, al anochecer, en medio de la noche y la oscuridad.<br /></span></strong></em>Esta mujer se mueve en la oscuridad, oscuridad espiritual; ese es su medio para que sus obras no sean descubiertas…<br /><br /><em><span style="color:#000099;"><strong>(10) Y he aquí, una mujer le sale al encuentro, vestida como ramera y astuta de corazón. </strong></span></em></div><div align="justify"><span style="color:#000000;">En apocalipsis capítulos 17 y 19 puedes ver esta misma ramera, y su destino final.</span></div><div align="justify"></div><br /><div align="justify"><em><span style="color:#000099;"><strong>(11) Es alborotadora y rebelde, sus pies no permanecen en casa; (12) está ya en las calles, ya en las plazas, y acecha por todas las esquinas.<br />(13) Y lo agarra y lo besa, y descarada le dice: (14) Tenía que ofrecer ofrendas de paz, y hoy he cumplido mis votos;</strong></span></em></div><div align="justify"><span style="color:#000099;"><span style="color:#000000;">Mira que es una mujer muy religiosa...</span> </span></div><em><span style="color:#000099;"><strong><br /><div align="justify">(15) por eso he salido a encontrarte, buscando tu rostro con ansiedad, y te he hallado.<br />(16) He tendido mi lecho con colchas, con linos de Egipto en colores; (17) he rociado mi cama con mirra, áloes y canela.<br />(18) Ven, embriaguémonos de amor hasta la mañana, deleitémonos con caricias.<br />(19) Porque mi marido no está en casa, se ha ido a un largo viaje;<br /></strong></span></em></div>Porque mi marido dice, que se supone que es Cristo quién salió de viaje; es decir, no ha vuelto a la tierra aún; y esta mujer aprovecha esto, para descarriarse y arrastrar a muchos tras ella…<br /><br /><strong><em><span style="color:#000099;">(20) se ha llevado en la mano la bolsa del dinero, volverá a casa para la luna llena.<br /></span></em></strong>Aquí hay una profecía, Cristo volverá para la luna llena. ¿Qué significa? La luna representa la verdadera Iglesia; y llena es completa, es decir, cuando la Iglesia este completa, lista y preparada, Cristo volverá por ella (obviamente está mujer será desechada y juzgada según sus obras...)<br /><br /><strong><em><span style="color:#000099;">(21) Con sus palabras persuasivas lo atrae, lo seduce con sus labios lisonjeros.</span></em></strong> <div align="justify"><span style="color:#000000;">Mira como usa muy bien las palabras, para atraer sus victimas con labios lisonjeros...</span></div><br /><p align="justify"><strong><em><span style="color:#000099;">(22) Al instante la sigue, como va el buey al matadero, o como uno en grillos al castigo de un necio, (23) hasta que una flecha le traspasa el hígado; como el ave que se precipita en la trampa, y no sabe que esto le costará la vida.<br /></span></em></strong>Está claro el final de tal encuentro…los caminos de esta mujer sólo llevan a castigo y muerte a quienes a ella se allegan…¡Cuantos hombres hoy no entienden esto, y caen en sus redes! Si sólo entendieran que la forma de evitarla es como se explica en los primeros 4 versículos (Proverbios 7:1-4)<br /><br /><strong><em><span style="color:#000099;">(24) Ahora pues, hijos míos, escuchadme, y prestad atención a las palabras de mi boca. (25) No se desvíe tu corazón hacia sus caminos, no te extravíes en sus sendas. (26) Porque muchas son las víctimas derribadas por ella, y numerosos los que ha matado. (27) Su casa es el camino al Seol, que desciende a las cámaras de la muerte.<br /></span></em></strong>Por último, hermanos; no la podremos distinguir (a esta mujer) si no ponemos atención a las palabras de la boca de nuestro Señor. Y no a las palabras lisonjeras (que queréis oír) y que está mujer gustosa te las dirá suavemente. Muchas veces la palabra de nuestro Señor son fuertes, debido que el nos instruye y enseña la verdad; y nos descubre en nuestras trasgresiones. Benditas son la palabras de nuestro Señor Jesús, que sin ellas no avanzaríamos ni medio centímetro en este Camino nuevo y vivo que es El mismo.<br /><br /><strong>¡ATENCIÓN! </strong></p><p align="justify"><strong>¿A QUIEN ESCUCHAS?<br /><br />¿ESCUCHAS AL SEÑOR O ALGUNA IGLESIA?<br /></strong><br />Hermano, si estas escuchando alguna iglesia, eso puede ser un problema; tú debes escuchar al Señor; quien habla a través de hombres y mujeres que están unidos a El, quien es la Cabeza de SU Iglesia. Nunca debes escuchar a una mujer que sea ella la fuente de las palabras que predica; sino a la Mujer santa que habla fielmente las palabras de su Amado esposo Jesucristo. ¡ FIELMENTE !</p><p align="justify">Esta mujer extraña, predica y usa muy bien las palabras pero sólo para seducir sus victimas; y los que no han desarrollado aún su entendimiento, están en peligro de caer en su trampa...Y mira que son multitudes y muchedumbres que hoy están bajo sus dominios...</p><p align="justify"><span style="font-size:78%;color:#336666;">Rev 17:1</span> <em><span style="color:#660000;">Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas;...</span></em></p><p align="justify"><span style="font-size:78%;color:#336666;">Rev 17:15</span> <em><span style="color:#660000;">Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas.<br /></span></em><br />Muchos han caído en sus redes, y está presta esta mujer, para atrapar más simples y más faltos de juicio (entendimiento) hoy en día.<br /><br />¿Cómo EVITARLO?<br /><br />Ustedes ya lo saben…<br /><br />Un abrazo, y que la Paz y Gracia los acompañen de nuestro Padre y Señor Jesús.<br /><br />Amen.<br /><br /><br /><br /></p>Rodrigo Cárdenas B.http://www.blogger.com/profile/00377606058037395627noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-2976652810418031565.post-10168855252062527732008-06-01T14:30:00.000-07:002008-06-03T18:40:36.346-07:00El simple todo lo cree<a href="http://bp1.blogger.com/_x_cDTzra-fA/SEMa92UlljI/AAAAAAAAAsM/sEvujmuNmBE/s1600-h/IMG_0123-2.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5207035244026631730" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_x_cDTzra-fA/SEMa92UlljI/AAAAAAAAAsM/sEvujmuNmBE/s320/IMG_0123-2.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify">¿No es una virtud creer?; el simple todo lo cree; ¿No es eso lo que Dios quiere? Veamos lo que dice el proverbio:</div><br /><div align="justify"></div><div align="justify"><em><span style="font-size:130%;color:#000099;"><strong>“El simple todo lo cree; Mas el avisado mira bien sus pasos”.</strong></span></em> <span style="font-size:78%;color:#336666;">(Pro 14:15)</span></div><div align="justify"></div><br /><div align="justify">No es precisamente eso lo que Dios quiere; de hecho creerlo todo y no examinar las cosas es un grave error. El simple (según el idioma original פְּתָאִי petaí) es la persona seducible, ignorante o tonta. No es un sinónimo de una virtud, más bien una deficiencia. En cambio el avisado (עָרוּם arúm: astuto, artero, cuerdo o prudente), entiende su sentido, su caminar, examina sus pasos…<br /></div><br /><div align="justify">Hoy hay muchos hombres, engañando y haciendo creer a hombres y mujeres simples sus MENTIRAS, falso evangelio y falsa doctrina; son falsos profetas que sólo buscan su propia gloria y satisfacer sus apetitos carnales. De ahí la importancia de no ser simples, y ser avisados.</div><br /><div align="justify"></div><div align="justify"><strong><em><span style="color:#000099;">“El avisado ve el mal y se esconde; Mas los simples pasan y reciben el daño”.</span></em></strong> <span style="font-size:78%;color:#336666;">(Pro 22:3)</span></div><div align="justify"></div><br /><div align="justify">¿Esta claro que no hay beneficio en la simpleza y en creer todo lo que se dice?El hombre que ha adquirido entendimiento ve anticipadamente el mal y se esconde; el simple no lo percibe pasa y recibe el daño. No vas a decir, que nadie te lo advirtió; la simpleza, tontera o ignorancia; no tienen ni pueden tener buenos frutos, al contrario al final sólo produce daño.<br /></div><br /><div align="justify"><em><strong><span style="color:#000099;">“¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza, Y los burladores desearán el burlar, Y los insensatos aborrecerán la ciencia?”</span></strong></em> <span style="font-size:78%;color:#336666;">(Pro 1:22)</span></div><br /><div align="justify"></div><div align="justify">No es la voluntad de nuestro Señor que sigamos en la simpleza, en nuestra ignorancia y creyendo cualquier cuento que por allí se predica; él nos quiere con entendimiento y con discernimiento de las cosas.<em><span style="color:#000099;"> Examinadlo todo; retened lo bueno.</span></em> <span style="font-size:78%;color:#336666;">(1Tim 5:21)</span> </div><div align="justify"><br /><strong><em><span style="color:#000099;">“Dejad las simplezas, y vivid, Y andad por el camino de la inteligencia”.</span></em></strong> <span style="font-size:78%;color:#336666;">(Pro_9:6)</span></div><div align="justify"></div><br /><div align="justify">Es un llamado muy real, urgente y prioritario el dejar la simpleza; no hay buenos frutos en seguir sin entender y discernir las cosas. Es más dejad la simpleza y vivid. Y andemos por el camino de la inteligencia, que es el conocimiento del Santo.</div><div align="center"><br /><strong>¿Cómo solucionamos nuestra simpleza?</strong><br /></div><div align="justify"></div><br /><div align="justify"><strong><em><span style="color:#000099;">“La exposición de tus palabras alumbra; Hace entender a los simples”.</span></em></strong> <span style="font-size:78%;color:#336666;">(salmo 119:130)</span></div><br /><div align="justify"></div><div align="justify">La enseñanza y revelación de la palabra de Dios; hace entender a los simples; la solución está en la enseñanza (y revelación) de la Palabra de Dios; no hay otra forma de alcanzar discreción: astucia, cordura, discreción, sagacidad. Sólo a travez de la palabra de Dios revelada, es decir, entendida por obra del Espíritu Santo; abandonaremos la simpleza.</div><div align="justify"></div><br /><div align="justify"><strong><span style="color:#000099;">“La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al simple”.</span></strong> <span style="font-size:78%;color:#336666;">(salmo 19:7)</span></div><br /><div align="justify">Otra vez; no hay otra forma que no sea por medio de la palabra de Dios, que somos transformados, nuestra alma es convertida (transformada).</div><div align="justify"><br />Lo podemos ver también en lo siguiente:<br /></div><br /><div align="justify"><em><span style="color:#000099;"><strong>Los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel.</strong> Para entender sabiduría y doctrina, Para conocer razones prudentes, Para recibir el consejo de prudencia, Justicia, juicio y equidad; <strong>Para dar sagacidad a los simples</strong>, Y a los jóvenes inteligencia y cordura.</span></em> <span style="font-size:78%;color:#336666;">(Pro 1:1-4)<br /></span></div><br /><div align="justify">¿Quien es este Salomón, hijo de David, Rey de Israel? Históricamente, yo creo que todos lo conocemos; pero estas palabras representan a Jesucristo:</div><div align="justify"><br /><span style="color:#990000;">1º</span> Salomón significa pacifico. Y sabemos que Jesucristo es Rey de Paz <span style="color:#336666;">(ver Heb 7:2).<br /></span></div><br /><div align="justify"><span style="color:#990000;">2º</span> Hijo de David: Jesucristo es el hijo de David,<em><span style="color:#000099;"> “Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham”</span></em>. <span style="font-size:78%;color:#336666;">( Mat 1:1 )<br /></span></div><br /><div align="justify"><span style="color:#990000;">3º </span>Rey de Israel: <em><span style="color:#000099;">Respondió Natanael y le dijo: Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel.</span></em> <span style="font-size:78%;color:#336666;">(Juan 1:49)</span> </div><div align="justify"><br />Podemos entender entonces, que los proverbios son escritos por este Rey de Paz, hijo de David y Rey de Israel; es decir, Jesucristo; para nosotros su hijos. En ellos encontramos las palabras del Hijo de Dios para sus hijos; para en lo que analizamos hoy <em><span style="color:#000099;">“dar sagacidad a los simples”;</span></em> y no sólo eso, sino todo lo expuesto en <span style="color:#336666;">Proverbios 1:1-7</span>. Por medio de la luz de su Santo Espíritu.<br /></div><br /><div align="justify">Por último, debemos entender que esto no es ciencia ficción, sino una realidad; y si desprecias la instrucción; lo más probable es que no puedas distinguir el mal que se te aproxima:</div><div align="justify"><br /><strong><em><span style="color:#000099;">“La mujer insensata es alborotadora; Es simple e ignorante”.</span></em></strong><span style="font-size:78%;"> <span style="color:#336666;">(Pro 9:13)</span></span></div><div align="justify"><br />La mujer, es un tipo de iglesia (los que piensan que Dios es machista se equivocan), la mujer representa la iglesia. La iglesia insensata es alborotadora <span style="color:#666666;">(הָמָה jamá; raíz prim.; hacer un sonido fuerte; estar en gran conmoción o tumulto, rugir, guerra, lamento, clamor:-afanarse, agitar, bramar, clamar, conmover, estrépito, estruendo, gemir, gruñir, ladrar, resonar, reunión, rugir, (hacer) ruido, turbar, turbulento, vibrar).</span> Es simple e ignorante; y los que a ella se allegan no saben que <em><span style="color:#000099;">“… allí están los muertos; Que sus convidados están en lo profundo del Seol”.</span></em> <span style="font-size:78%;color:#336666;">(Pro 9:18)<br /></span></div><br /><div align="justify">Atención, que no persistamos en nuestras simplezas; ya que el daño no lo podremos evitar. Recuerden la palabra de nuestro Señor:</div><div align="justify"><br /><em><span style="color:#000099;">“Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina”</span></em>. <span style="font-size:78%;color:#336666;">(Mat 7:26-27)</span></div><div align="justify"><span style="font-size:78%;color:#336666;"></span></div><div align="justify"><span style="color:#000000;"></span></div><br /><p><span style="font-size:78%;color:#336666;"></p></span><div align="justify"><span style="font-size:100%;color:#000000;"></span> </div>Rodrigo Cárdenas B.http://www.blogger.com/profile/00377606058037395627noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-2976652810418031565.post-76239780478783139162008-05-25T16:08:00.000-07:002008-05-26T18:53:11.782-07:00En la boca del necio está la vara de la soberbia<a href="http://bp2.blogger.com/_x_cDTzra-fA/SDtpXrTbMUI/AAAAAAAAAsE/BfYjMr0g3S0/s1600-h/IMG_0237-6.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5204869649838846274" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_x_cDTzra-fA/SDtpXrTbMUI/AAAAAAAAAsE/BfYjMr0g3S0/s320/IMG_0237-6.jpg" border="0" /></a><br /><div><div align="center"><span style="font-size:130%;"><span style="color:#000099;"><strong>"En la boca del necio está la vara de la soberbia;<br />Mas los labios de los sabios los guardarán".</strong></span> </span><span style="font-size:85%;color:#336666;">(Pro 14:3)</span></div><div></div><br /><div align="justify">En la boca del necio está la vara de la soberbia ¿Que significa? </div><div align="justify"></div><br /><div align="justify">Primero, debemos saber que en la Biblia, la palabra necio no se usa con un sentido de medir el Cociente Intelectual conocido como CI (el cual mide las habilidades cognitivas de una persona, normalmente mal llamada "inteligencia"). </div><br /><div align="justify"></div><div align="justify">En la Biblia, la palabra necio denota la persona que (sin importar su CI) desprecia a Dios; como dice el proverbio <em><span style="color:#000099;">"El temor del SEÑOR es el principio de la sabiduría; los necios desprecian la sabiduría y la instrucción".</span></em> </div><div align="justify"></div><br /><div align="justify">Es muy necio ser necio, ya que no tener en cuanta a Dios; es no tener en cuenta su propia vida; es no tener en cuenta la variable más importante del universo, es camino de muerte por falta de entendimiento. En la boca del necio está la vara de la soberbia. Si ustedes leen lo que Jesús enseño, seguro que lo entenderán: </div><div align="justify"></div><br /><div align="justify"><span style="color:#000099;"><em>"Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido". </em></span><span style="font-size:85%;color:#336666;">(Mat 7:2)</span> </div><div align="justify"></div><br /><div align="justify">El necio en su soberbia al juzgar a los demás, establece su propia vara; la vara con que midas serás medido, es decir, solo se atrapa el necio en su palabras. Hace más alta la vara de su juicio... </div><div align="justify"></div><br /><div align="justify">ES MUY BUENO CONSIDERARLO, PARA NO JUZGAR A LOS DEMÁS. ES MEJOR CALLAR... </div><div align="justify"></div><br /><div align="justify">Como sigue el proverbio: <em><span style="color:#000099;">"Mas los labios de los sabios los guardarán"</span></em>, los sabios son guardados por sus labios; no emitirán juicios prematuros contra nadie; y eso los proteje. </div><br /><div align="justify"></div><div align="justify">Es bonito ver la armonía que existe entre antiguo y nuevo testamento; es toda la Escritura una unidad en perfección que debemos descubrir con la luz del Espíritu Santo. </div><div align="justify"></div><br /><div align="justify">Saludos a todos, y que tengan en El Señor una fructífera semana en El. </div></div>Rodrigo Cárdenas B.http://www.blogger.com/profile/00377606058037395627noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-2976652810418031565.post-6433228059579301572008-05-11T18:33:00.000-07:002008-05-11T18:59:17.474-07:00Pensaste que yo era tal como tú<a href="http://bp0.blogger.com/_x_cDTzra-fA/SCei3KevASI/AAAAAAAAAr0/jGWY-pqhF6U/s1600-h/IMG_0092-2.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5199303363412295970" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_x_cDTzra-fA/SCei3KevASI/AAAAAAAAAr0/jGWY-pqhF6U/s320/IMG_0092-2.jpg" border="0" /></a> <div align="right"><span style="font-size:85%;color:#336666;">(Salmo 50)</span></div><br /><div align="justify"><strong><span style="font-size:180%;"></span></strong></div><div align="justify"><strong><span style="font-size:180%;">H</span></strong>oy muchos hombres que hacen a Dios como ellos; y ellos ignoran y no creen que Dios es Santo, Puro y sin mancha. Dios aborrece el pecado; y es un juez justo. El Todopoderoso es rico en paciencia y misericordia; y muchas veces guarda silencio. Pero vendrá el gran día en que se manifestará y hará un gran juicio justo sobre toda la tierra; sobre todos los hombres, y dará a cada uno conforme a sus obras. Esto están cierto y fiel; que no fallará y habrá cumplimiento fiel a sus palabras. Muchos hombres cuando escuchan estas palabras, se refugian en sus necios pensamientos y hacen a Dios a su nivel; hacen a Dios según sus ideas y sus vanos pensamientos. Pero Dios no es la imaginación de ningún hombre; de hecho por El existimos y nos movemos; y en El estamos contenidos con toda la creación. Es tan grande que los cielos de los cielos no lo pueden contener; es decir, ni aún su creación, que el hombre aún se asombra por su inmensidad y continúa expansión, puede contener a Dios el Señor. ¿Cómo habremos de pensar que Dios es semejante a nosotros en nuestras con bajezas? ¿Cómo lo haremos semejante a ídolos mudos de yeso, madera, oro o plata, producto de nuestra creación? ¿Cómo no entenderemos que nada sabemos ante El? ¿Cómo no callaremos ante su gloriosa e imponente grandeza? ¿Habrá algún hombre que le aconseje? ¿Habrá algún fuerte delante de El? Nada somos ante El, nada más que polvo de la tierra. Por su amor existimos y respiramos, y por su amor cada día sale el sol sobre nuestras cabezas; la lluvia nos llega según sus ordenanzas, y la vida subsiste por El y en El. Nada escapa de su conocimiento, y su grandeza y majestad no tiene límite. Amén.</div><br /><div align="justify">¿Cómo pensaremos hacerlo según nuestro humano pensamiento? Aquel dios, según el pensamiento humano, no es más que un ídolo; y sabemos que los ídolos nada son. Mejor es confiar en el Omnipotente que en las muchas riquezas, bienes y dinero; mejor es confiar en el Santo, que en nuestro oscuro entendimiento humano. Mejor es confiar en su Palabra; que en nuestras vanas ideas, prejuicios, entendimiento humano y vista carnal.</div><div align="justify"><br />Dijo Dios al impío: <em><span style="color:#000099;">“pensaste que yo era tal como tú”;</span></em> cuantas veces los hombres hablan de Dios, pero su dios no es más que sus pensamientos e ideas personales; su dios no son más que sus apetitos transformados en justificación, ¡cuantas veces piensan que dios es amor y por eso piensan que se salvarán del juicio!; no entendiendo que la paga del pecado es muerte; y a menos que se arrepientan y crean al evangelio, están condenados. Cuantos hombres aún no creen ni entienden el evangelio de la gracia de Jesucristo, que dio su vida por los hombres pecadores, pagando con SU SANGRE su salvación, y la de todos los hombres.</div><div align="justify"><br />Si tú piensas que Dios es como tú, te digo que nada conoces de Dios; es mejor que hoy mismo lo empieces a buscar y le creas; ya que si tú piensas que Dios es como tú; nada has visto aún. Tus ojos están cerrados y tus oídos nada oyen; tu corazón está petrificado y tu vida es sólo muerte. <em><span style="color:#000099;">“pensaste que yo era tal como tú”</span></em> será la sorpresa de muchos en aquel día, que se acomodaron a sus pecados, delitos e injusticias, y no buscaron el Camino, la Verdad y la Vida.</div><br /><div align="justify">Muchos se justifican como justos a si mismos ¿Cómo responderán a Dios? <em><span style="color:#000099;">si Dios dice: Como está escrito: NO HAY JUSTO, NI AUN UNO; NO HAY QUIEN ENTIENDA, NO HAY QUIEN BUSQUE A DIOS; TODOS SE HAN DESVIADO, A UNA SE HICIERON INUTILES; NO HAY QUIEN HAGA LO BUENO, NO HAY NI SIQUIERA UNO. SEPULCRO ABIERTO ES SU GARGANTA, ENGAÑAN DE CONTINUO CON SU LENGUA, VENENO DE SERPIENTES HAY BAJO SUS LABIOS; LLENA ESTA SU BOCA DE MALDICION Y AMARGURA; SUS PIES SON VELOCES PARA DERRAMAR SANGRE; DESTRUCCION Y MISERIA hay EN SUS CAMINOS, Y LA SENDA DE PAZ NO HAN CONOCIDO. NO HAY TEMOR DE DIOS DELANTE DE SUS OJOS.</span></em> <span style="font-size:85%;color:#336666;">(Rom 3:10-18)</span></div><div align="justify"><br />¿Se equivocará Dios y el hombre tendrá razón?, ¿No sería mejor a tales hombres acercarse a Dios y ESCUCHAR, si ESCUCHAR; que esperar a día final y ver que toda su vida fue en vano? ¿Y ver que ya nada tiene? ¿Y que las oscuridad eterna será su morada?</div><div align="justify"><br />Palabras fuertes dirá alguno, y mirará para otro lado; no creo en eso, dirá otro; y seguirá en sus miserias; estas loco, exclamará un tercero; y seguirá en su soberbia… no puede ser, Dios es amor, exclamara otro y seguirá en su pecado… el infierno no existe, exclama el último, cerrando sus oídos y ojos…</div><br /><div align="justify">¡Hoy hay una buena noticia para toda la humanidad!; y esa buena noticia es que en el nombre de Jesús hay salvación para todo aquel que cree; sin acepción de personas en Cristo el Salvador y Señor. En su sacrificio en la cruz hay perdón de pecados, y paz para con Dios para todo hombre que lo recibe. He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Esta es la solución perfecta y definitiva del hombre, en Cristo hay salvación eterna; en la cruz vemos el más grande amor inimaginable de Dios por el hombre; y vemos la justicia de Dios; que Cristo pagó nuestros pecados con su aflicción y muerte. Dios no dejó sin paga el pecado del hombre, sino que él mismo lo cargó en sus hombros…</div><div align="justify"><br /><em><span style="color:#000099;">Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él, no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios.</span></em> <span style="font-size:85%;color:#336666;">(Juan 3:16-18)</span></div><br /><div align="justify">Muchos no creen en el infierno, y piensan de diferentes formas para justificar sus creencias. Mira aquí tienes dos razones muy importantes de considerar, si tú crees que el infierno no existe.</div><div align="justify"><br />Primero, fue enseñado por Jesús, explícitamente en todos estos pasajes de los evangelios: <span style="font-size:85%;color:#336666;">Mat_5:22; Mat_5:29; Mat_5:30; Mat_10:28; Mat_18:9; Mat_23:15; Mat_23:33; Mar_9:43; Mar_9:45; Mar_9:47; Luc_12:5; Mat_11:23; Mat_16:18; Luc_10:15; Luc_16:23;</span> si te consideras cristiano; debes considerar lo que Jesús dijo. ¿No es verdad? ¿O cómo serás cristiano?</div><div align="justify"><br />Segundo, ¿Cómo haría justicia Dios si no hay paga para justos e injustos? Si puedes responder esta pregunta, te darás cuenta que la única forma de hacer justicia es dar a cada cual lo que le corresponde ¿no es verdad? Al malo, castigo; y al bueno, recompensa. No hay otra forma de hacer justicia; sin dar a cada cual lo que corresponde.</div><div align="justify"><br />Veamos lo que Dios dice al hombre impío, al hombre sin Cristo, al hombre sin piedad, el hombre pecador, el hombre errado en la maldad, al hombre natural apartado de Dios:<br /><strong><span style="color:#336666;"></span></strong></div><br /><div align="justify"><strong><span style="color:#336666;"></span></strong></div><div align="justify"><strong><span style="color:#336666;">Salmo 50:16-23</span></strong></div><div align="justify"><strong><em><span style="color:#000099;">(16) Pero al impío Dios le dice: ¿Qué derecho tienes tú de hablar de mis estatutos, y de tomar mi pacto en tus labios? (17) Pues tú aborreces la disciplina, y a tus espaldas echas mis palabras.</span></em></strong></div><br /><div align="justify">¿Con que derecho estos hombres hablan de Dios, de su leyes y su pacto? Mira como los hombres impíos también muchas veces hablan de cosas que no entienden ni han vivido; es decir, son falsos testigos de Dios. ¿Con que derecho? No tienen ningún derecho, ya que desprecian la disciplina de Dios y su enseñanza; no tienen derecho ya que hablan de las palabras de Dios, pero en realidad las tiran a sus espaldas, no las creen, y por lo tanto, no las guardan; no consideran lo que Dios dice y tropiezan en la palabra; tropiezan en la piedra de tropiezo que hace caer, es decir, en CRISTO JESUS, la palabra de Dios. Ningún incrédulo tiene derecho a hablar de Dios, de su Ley y de su Pacto. Ningún religioso, por muy prominente e importante que sea en el mundo, si no es creyente genuino; tiene derecho a tomar en su boca el nombre de Dios, sus leyes y pacto. Ya que lo tomará sólo para la vanidad de su mente; y satisfacer sus oscuros deseos. Tendrá apariencia de piedad este hombre, pero por dentro es un sepulcro lleno de podredumbre…</div><br /><div align="justify">Cuantos falsos maestros, pastores, profetas hoy manipulan la palabra de Dios, para su propia condenación eterna ya que con su maldad hacen caer a muchos pequeñitos, y Dios es un justo juez que con paciencia espera que todos se arrepientan y vengan al conocimiento de la verdad…<br />Ningún hombre que no tema a Dios y crea a su palabra; tiene derecho de tomar en sus labios los estatutos de Dios y su pacto.</div><div align="justify"><br /><strong><em><span style="color:#000099;">(18) Cuando ves a un ladrón, te complaces con él, y con adúlteros te asocias. (19) Das rienda suelta a tu boca para el mal, y tu lengua trama engaño. (20) Te sientas y hablas contra tu hermano; al hijo de tu propia madre calumnias.</span></em></strong></div><div align="justify"><br />No dice que roba este hombre, sino que se complace con el ladrón cuando lo ve; no dice que adultera sino que se asocia con ellos; da rienda suelta a su boca para el mal (pelambre) y es mentiroso, es decir, no siempre dice la verdad.</div><div align="justify"><br /><strong><em><span style="color:#000099;">(21) Estas cosas has hecho, y yo he guardado silencio; <span style="color:#660000;">pensaste que yo era tal como tú</span>; pero te reprenderé, y delante de tus ojos expondré tus delitos.</span></em></strong></div><div align="justify"><br />Dios ha guardado silencio ante ellos hasta hoy; pero no será siempre así. <span style="color:#000099;">“PENSASTE QUE YO ERA TAL COMO TU”.</span> Eso es el pensamiento íntimo del corazón del hombre impío, cuando no quiere reconocer su pecado ante Dios y buscar perdón; <span style="color:#000099;">“PENSASTE QUE YO ERA TAL COMO TU”</span>, se engaña el hombre carnal justificándose a sí mismo, con sus obras muertas. Cuando el hombre está asociado con el pecado y su alma aborrece la luz; en su intimidad el hombre se engaña a sí mismo, en que Dios es como él. Su dios no es más que un engaño de sus pensamientos; no es más que un escondite para huir de la presencia de Dios, no es más que un ídolo que nunca le hablará y ni le corregirá. Su dios no es más que un ídolo inventado por él, que es según sus pensamientos, imaginación y conveniencia; y nunca podrá este ídolo hablar, aconsejar, enseñar, salvar, dar vida eterna a los que los adoran. GUARDAOS DE LOS IDOLOS dice el apóstol; ¡GUARDAOS DE LOS IDOLOS! Que nada saben ni entienden, que NADA SON. Estos hombres quieren un dios mudo, que no los descubra en sus delitos; que no los reprenda y enseñe, ya que ellos están llenos de sí mismos, y de su soberbia carnal, pero Dios expondrá toda las cosas ocultas en su gran día, y todo saldrá a luz.</div><div align="justify"><br />Que nuestra alma no se asocie con la idolatría, que hace caer a los hombres. Que nuestro Padre y Señor santifiquen nuestras almas, por medio de su Espíritu y la fe en la Verdad; y que todo vestigio de idolatría sea eliminado; ya que sólo nos hace caer y estar engañados; y no ver con claridad la Verdad eterna de Dios; que es Cristo en sus hijos; por la eternidad. Amen.</div><br /><div align="justify"></div><div align="justify"><em><strong><span style="color:#000099;">(22) Entended ahora esto, los que os olvidáis de Dios, no sea que os despedace, y no haya quien os libre.</span></strong></em></div><div align="justify"><br />Entended, entended, ¡ENTENDED!, los que olvidáis a Dios; no sea que su fuego os consuma y tus ídolos se evaporen…</div><br /><div align="justify"><em><span style="color:#000099;">Porque el tiempo ya pasado os es suficiente para haber hecho lo que agrada a los gentiles, habiendo andado en sensualidad, lujurias, borracheras, orgías, embriagueces y abominables idolatrías.</span></em> <span style="font-size:85%;color:#336666;">(1Pe 4:3)</span></div><div align="justify"><br /><strong><em><span style="color:#000099;">(23) El que ofrece sacrificio de acción de gracias me honra; y al que ordena bien su camino, le mostraré la salvación de Dios.</span></em></strong></div><br /><div align="justify">¿Acción de gracias?, ¿que más busca Dios de nosotros?, sólo busca que le busquemos para llenarnos de vida y bendiciones; para que luego podamos agradecerle y alabarlo; por siempre en la eternidad. Amen. Así honramos a Dios; con nuestro agradecimiento; el resto que hacemos somos nosotros los beneficiados; ya que a Dios nada podremos dar; ya que todo es de él; la plenitud de la tierra y toda la creación le pertenece. ¿Qué le podremos dar, si todo es de él? Nuestro reconocimiento, nuestra gratitud, alabanza y nosotros mismos por su gracia. Amén.</div><br /><div align="justify">GRACIAS DIOS PADRE POR TU HIJO JESUS, QUE VINO A LA TIERRA Y MURIO EN LA CRUZ POR CADA PECADOR QUE EXISTE EN LA HUMANIDAD, ES DECIR, POR CADA HOMBRE Y MUJER, Y POR MI. GRACIAS PADRE PORQUE ESTA OBRA ES PERFECTA, SUFICIENTE Y COMPLETA PARA DARNOS SALVACION ETERNA JUNTO A TI Y TU HIJO. EN ELLA VEMOS TU GRAN AMOR Y TU JUSTICIA PERFECTA. AMEN.</div>Rodrigo Cárdenas B.http://www.blogger.com/profile/00377606058037395627noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-2976652810418031565.post-59375590780408516502008-05-10T09:19:00.000-07:002008-05-10T09:40:35.522-07:00Pues nada me propuse saber entre vosotros, excepto a Jesucristo, y éste crucificado.<a href="http://bp2.blogger.com/_x_cDTzra-fA/SCXNFVeehUI/AAAAAAAAArs/5b6CibMMbFk/s1600-h/spurgeonPilgrims1%5B1%5D.jpg"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5198786836417119554" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_x_cDTzra-fA/SCXNFVeehUI/AAAAAAAAArs/5b6CibMMbFk/s320/spurgeonPilgrims1%5B1%5D.jpg" border="0" /></a><br /><div align="justify"></div><br /><div align="center"><strong>Sermón predicado el Domingo 31 de Octubre de 1875</strong><br />por Charles Haddon Spurgeon</div><div align="center"><br /><em><span style="color:#000099;"><strong>"pues nada me propuse saber entre vosotros, excepto a Jesucristo, </strong></span></em><em><span style="color:#000099;"><strong>y éste crucificado".</strong></span></em><br /><span style="font-size:85%;color:#336666;">(1Co 2:2)</span></div><div align="justify"><strong><span style="font-size:180%;">P</span></strong>ablo era un hombre de mucha determinación: todo lo que emprendía lo llevaba a cabo con todo su corazón. Si le oías decir "yo me he propuesto…", podías estar seguro de un vigoroso curso de acción. "Pero una cosa hago" era siempre su lema. La unidad de su alma y una poderosa determinación eran los principales rasgos de su carácter. Había sido antes un gran opositor de Cristo y de Su cruz, y había mostrado su oposición mediante feroces persecuciones. </div><div align="justify"><br />No era de sorprender que cuando se convirtió en un discípulo de este mismo Jesús al que había perseguido, lo hiciera de manera ardiente y pusiera todas sus facultades al servicio de la predicación de Cristo crucificado. Su conversión fue tan notable, tan completa y total, que es natural verlo tan lleno de energía por la verdad como antes había sido su violento enemigo. Un hombre tan íntegro como era el apóstol Pablo, tan completamente capaz de concentrar todas sus fuerzas, tan enteramente entregado a la fe de Jesús, tenía que incorporarse a Su causa con todo su corazón y su alma y su fuerza, dispuesto a no saber de nada más, excepto de su Señor crucificado. </div><div align="justify"><br />Sin embargo, no piensen que el apóstol era un hombre al que fácilmente absorbía un solo pensamiento. Por encima de la mayoría de los hombres, Pablo era alguien que razonaba, calmado, juicioso, franco y prudente. Veía las implicaciones y las relaciones de las cosas y no daba importancia a los asuntos triviales. Tal vez, aun más allá de lo que fuera perfectamente justificable, llegó a ser todo para todos, para de todos modos salvar a algunos y, por tanto, cualquier resolución que tomara, la tomaba sólo después de consultar con la sabiduría. Pablo no era un fanático del tipo que puede ser comparado a un toro que cierra sus ojos y embiste de frente, sin ver nada de lo que está a su derecha o a su izquierda; él veía con calma, con quietud, todo lo que estaba a su alrededor, y aunque al final se lanzaba en línea recta hacia su objetivo, lo hacía con sus ojos bien abiertos, sabiendo perfectamente que lo que hacía, era lo mejor y lo más sabio en favor de la causa que quería promover. </div><div align="justify"><br />Si, por ejemplo, en Corinto se hubiera requerido que su ministerio comenzara con la proclamación de la unidad de la Deidad o con la reflexión filosófica acerca de las posibilidades de que Dios se encarnara; si éstos hubieran sido los planes más sabios para dar a conocer el reino del Redentor, Pablo los hubiera adoptado. Pero él los consideró detenidamente, y una vez que los examinó con sumo cuidado, concluyó que nada se podía conseguir con una predicación indirecta, presentando la verdad a medias. Por tanto, decidió proseguir de frente promoviendo el Evangelio mediante la proclamación del Evangelio. Ya fuera que los hombres escucharan o que se abstuvieran de escuchar, resolvió ir al grano de una vez y predicar la cruz en su desnuda simplicidad. En vez de saber muchas cosas que lo podían conducir al tema principal, no quiso saber nada en Corinto, sino a Jesucristo, y a él crucificado. </div><div align="justify"><br />Pablo pudo haber dicho: "Voy a tantear el terreno y educar a la gente hasta una determinada medida antes de presentar mi tema más importante; descubrir mi verdadera intención desde el principio puede resultar como el despliegue de la red a la vista de los pájaros, lo cual no hace sino ahuyentarlos. Seré precavido y reticente y los llevaré con astucia, atrayéndolos a la búsqueda de la verdad." Pero no fue así: evaluando completamente la situación como un hombre prudente debe hacerlo, llega a esta decisión: que no sabrá nada entre ellos excepto a Jesucristo, y a él crucificado. </div><div align="justify"><br />Sería muy bueno que la "cultura" de la que escuchamos en estos días y el tan celebrado "pensamiento moderno" llegaran a la misma conclusión. Este teólogo tan renombrado y erudito, después de leer, tomar notas, aprender y asimilar internamente todo como pocos hombres podrían hacerlo, llegó a esto como la esencia de todo: "Me propuse no saber nada entre vosotros, sino a Jesucristo, y a él crucificado." </div><div align="justify"><br />Quiera Dios que la habilidad crítica de nuestros contemporáneos y sus laboriosas invenciones los lleven a esa misma conclusión, por la bendición del Espíritu Santo. </div><div align="justify"><br />I. Nuestra primera consideración esta mañana será: ¿CUÁL ERA ESE TEMA QUE PABLO CONSIDERÓ CON EXCLUSIÓN DE TODO LO DEMÁS CUANDO PREDICABA A LA IGLESIA DE CORINTO? Ese tema era uno, aunque muy bien pudiera ser dividido en dos: era la persona y la obra de nuestro Señor Jesucristo, poniendo especial énfasis en aquella parte de Su obra que siempre se enfrenta a las mayores objeciones, es decir, Su sacrificio sustitutivo, Su muerte redentora. Pablo predicaba a Cristo en todos Sus oficios, pero daba particular importancia a Cristo crucificado. </div><div align="justify"><br />El apóstol primeramente predicaba sobre la persona de su grandioso maestro, Jesucristo. Cuando Pablo hablaba de Jesús de Nazaret, no había ningún margen de duda. Lo presentaba como un hombre real -y no un fantasma- que fue crucificado, muerto y sepultado, y que resucitó de los muertos con una existencia corporal real. Tampoco había ninguna duda acerca de Su Divinidad. Pablo predicaba a Jesús como el Hijo del Altísimo, como la sabiduría y el poder de Dios, "en el que habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad". Al escuchar a Pablo, no existía ninguna duda que creía tanto en la divinidad como en la humanidad de nuestro Señor Jesucristo, y le rendía culto y lo adoraba como al Dios verdadero del Dios verdadero. Predicaba Su persona con toda claridad de lenguaje y con amor cálido. El Cristo de Dios era todo en todo para Pablo. </div><div align="justify"><br />El apóstol hablaba igualmente con toda claridad del trabajo del Redentor, poniendo especial énfasis sobre Su muerte. "¡Horrible" -decía el judío-, "cómo puedes presumir acerca de un hombre que murió como un criminal y era maldito ya que fue colgado de un madero!" "¡Ah" -decía el griego- "no queremos saber más de un Dios que murió! Ya deja de hablar acerca de la resurrección. Nunca vamos a creer en semejante locura." </div><div align="justify"><br />Sin embargo, Pablo no hizo de lado estas cosas diciendo "Señores, comenzaré por contarles la vida de Cristo y la excelencia de su ejemplo y mediante esto espero convencerlos de que había algo de divino en Él, para posteriormente concluir que hizo una expiación por el pecado." Todo lo contrario, empezaba con Su bendita persona y claramente lo describía según había sido enseñado por el Espíritu Santo, y en cuanto a la crucifixión, la ponía en primer plano, dándole el lugar de prominencia. No decía: "Bien, por lo pronto no tocaremos el tema de su muerte" o "Lo consideraremos desde la perspectiva de un martirio mediante el cual Él ratificó su testimonio", sino que se gloriaba en el Redentor crucificado, el Cristo muerto y sepultado, el Cristo que cargó con los pecados, el Cristo hecho maldición por nosotros, como está escrito: "Maldito todo el que es colgado en un madero." Éste fue el tema en que se concentró en Corinto: y no tocó ningún otro. Más aún, no solamente decidió limitar su predicación a ese punto, sino que resolvió no saber de ningún otro tema; quería excluir de su mente cualquier otro pensamiento, excepto el de Jesucristo y Él crucificado. </div><div align="justify"><br />Esto debió de parecer muy poco político. Consúltenlo en una asamblea de sabios según el mundo, y seguramente condenarán este enfoque imprudente; en primer lugar, este tipo de predicación alejaría a todos los judíos. Estando los judíos apegados a las Escrituras del Antiguo Testamento y conociendo las enseñanzas acerca del Mesías y creyendo firmemente en la unidad de la Deidad, ellos habían avanzado un buen trecho hacia la luz, y si Pablo hubiera evitado los puntos de discordia por un poco de tiempo más, ¿no los habría acercado un poco más y así, gradualmente, los conduciría a la cruz? Los sabios habrían señalado la esperanza que había para los israelitas, si se les trataba con discreción, y su consejo habría sido: "No te pedimos que renuncies a tus sentimientos, Pablo, simplemente disfrázalos un poco de tiempo más. No digas lo que no es verdad, pero, a la vez, puedes decir sólo parte de la verdad para no espantar a estos judíos llenos de esperanza." </div><div align="justify"><br />El apóstol no cedía ante tales políticas; no iba a ganar ni a judíos ni a gentiles diciendo verdades a medias, puesto que sabía que tales convertidos no son verdaderos. Si el hombre que está cerca del reino va a ser ahuyentado del Evangelio al oír la cruda verdad, no es la responsabilidad de Pablo; él sabe que el Evangelio debe de ser a los unos "olor de muerte para muerte", mientras que a los otros "olor de vida para vida" y, por lo tanto, independientemente del resultado, él debía entregar su propia alma: los resultados no le correspondían a él, sino al Señor. </div><div align="justify"><br />A nosotros nos corresponde decir la verdad con denuedo, y en cada caso seremos olor grato a Dios; pero querer contemporizar esperando obtener conversiones, es hacer un mal para obtener un bien, y esto debe estar fuera de nuestra consideración en todo momento. Otro diría: "Pero Pablo, si tú haces esto, vas a generar oposición. ¿No sabes que el Cristo crucificado es un objeto de escarnio y un reproche para todos los seres pensantes? En Corinto hay un buen número de filósofos y, créeme, harás el ridículo de manera monumental con sólo que abras tu boca para hablar del Crucificado y de Su resurrección. ¿No te acuerdas cómo se burlaron de ti en la Colina de Marte, cuando predicaste sobre ese tema? No los provoques a desprecio. Debate con su gnosticismo y muéstrales que tú también eres un filósofo. Sé todo para todos, sé un intelectual entre los intelectuales y muestra tu retórica entre los oradores. Mediante estas técnicas harás muchas amistades y así gradualmente tu conducta conciliatoria los conducirá a aceptar el Evangelio." El apóstol sacude su cabeza, su pie golpea el suelo y con voz firme declara: "Ya lo he decidido" -dice-, "he llegado a una conclusión, están desperdiciando sus comentarios y su consejo en lo que a mí concierne; he decidido no saber nada en medio de los corintios sin importar cuán cultos sean los que son gentiles allí o cuánto amen la retórica; sólo quiero saber de Jesucristo, y él crucificado." Ésa es la posición de Pablo. </div><div align="justify"><br />Es muy importante observar adicionalmente que el apóstol estaba convencido que su tema iba a atraer de tal manera a sus oyentes, que no necesitaba recurrir a la excelencia de palabras para presentarlo ni adornarlo con sabiduría humana. Tal vez han escuchado ustedes del famoso pintor que pintó al rey Jaime I. Lo representó sentado bajo una enramada con todas las flores de la estación a su alrededor y nadie prestó la menor atención al semblante del rey, puesto que todas las miradas eran cautivadas por la belleza de las flores. Pablo resolvió no tener flores a su alrededor, sino que el cuadro que él iba a dibujar debía ser de Cristo crucificado sin adornos y la doctrina de la cruz, con la exclusión de cualquier flor que proviniera de poetas o de filósofos. </div><div align="justify"><br />Algunos de nosotros debemos ser discretos acerca de nuestra resolución de evitar un lenguaje florido, ya que podemos ser muy poco dotados al respecto; pero el apóstol era un hombre de poderes naturales sutiles y de amplios logros, un hombre al que no podrían despreciar los críticos de Corinto. Sin embargo, Pablo se despojó de todo ornamento para dar paso a la belleza sin adornos de la cruz. </div><div align="justify"><br />De la misma manera que él no agregaría flores, tampoco iba a ennegrecer la cruz con humo: pues hay una forma de predicar el Evangelio que lo asfixia en el misterio y la duda, de tal manera que los hombres no pueden entenderlo. Un grupo numeroso de personas está siempre calentando y removiendo un gigantesco caldero filosófico, humeante con un denso vapor, que oculta a la cruz de Cristo de la manera más horrible. ¡Ay de aquella sabiduría que oculta la sabiduría de Dios! Es la forma más culpable de locura. Algunas personas predican a Cristo de la misma manera que es representado, a veces, un buque de guerra en alguna pintura. El pintor ha plasmado únicamente el humo de tal forma que te preguntas: "¿Y dónde está el barco?" Pues bien, si revisas con detenimiento, puedes eventualmente discernir un fragmento de la parte superior de uno de los mástiles y, tal vez, una porción de su estructura; el barco estaba allí, indudablemente, pero el humo lo ocultaba. </div><div align="justify"><br />De la misma manera Cristo puede estar en la predicación de algunos hombres, pero esta predicación se encuentra rodeada de tanta nube de pensamiento, de tan densa cortina de profundidad, de tan horrible ropaje de filosofía, que te impiden ver al Señor. Pablo pintaba bajo un limpio cielo. No quería utilizar ninguna oscuridad ilustrada; decidió abandonar cualquier técnica de la oratoria cuando hablaba; no pensar con la profundidad que presumen los filósofos, sino sólo saber de Jesucristo, y él crucificado, y presentarlo en Su propia belleza natural, sin adornos. Prescindió de todo elemento accesorio que tendiera a distraer el ojo de la mente del punto más importante: Cristo crucificado. </div><div align="justify"><br />"Un experimento imprudente", diría alguien. ¡Ah!, hermanos, es el experimento de la fe, y la fe es justificada por sus hijos. Si confiamos en el simple poder de persuasión, confiamos en lo que es nacido de la carne; si dependemos del poder de la argumentación lógica, entonces nuevamente confiamos en lo que es nacido de la razón del hombre; si confiamos en las expresiones poéticas y en los atractivos giros del lenguaje, estamos buscando medios carnales; pero si descansamos en la omnipotencia desnuda de un Salvador crucificado, en el poder innato de la maravillosa obra de amor que fue consumada sobre el Calvario, y creemos que el Espíritu de Dios hará de esta obra el instrumento de la conversión de los hombres, el experimento no puede terminar en el fracaso. </div><div align="justify"><br />¡Oh, queridos hermanos, qué tarea debe haber sido esta para Pablo! Él no era como algunos de nosotros, que ni estamos familiarizados con la filosofía ni somos capaces en la oratoria. Él dominaba ambos campos de tal manera que seguramente necesitaba controlarse continuamente.</div><div align="justify">A veces me parece verlo, acosado en su mente por un pensamiento profundamente intelectual y asediado a la vez por una bella forma de expresarlo, y lo veo controlarse poniéndose riendas él mismo y diciendo a su mente: "Dejaré estos profundos pensamientos a los romanos, compartiré esto con ellos en el capítulo octavo de la carta que les escribiré; pero en cuanto a estos corintios, no tendrán nada sino a Cristo crucificado, puesto que son muy carnales, crudamente esclavos del talento, y se irán con la idea de que la excelente manera en que presenté la verdad constituyó su fuerza. Tendrán a Cristo solamente, y solamente a Cristo. Ellos son unos niños y como a tales tengo que hablarles; ellos son unos niños en Cristo, y tienen necesidad de leche y yo tengo que darles sólo leche. Ellos se consideran inteligentes y cultos; son arrogantes, altaneros, repletos de divisiones y controversias; no les diré nada excepto la historia, "la vieja, vieja historia de Jesús y de su amor", y les diré esa historia con toda simpleza como a un niño chiquito. Un amor sin límites hacia sus almas hizo que enfocara su testimonio hacia el tema central de Jesús crucificado.<br />Así les he mostrado cuál era su tema. II. Ahora, en segundo lugar, AUNQUE PABLO CONCENTRABA SUS ENERGÍAS EN UN PUNTO DE SU TESTIMONIO, ESTO ERA MÁS QUE SUFICIENTE PARA SU PROPÓSITO. Si la meta del apóstol hubiese sido halagar a un auditorio inteligente, el tema de Cristo y Él crucificado no lo habría logrado. Si de igual manera Pablo hubiera querido mostrarse como un sabio maestro, naturalmente habría buscado un tema nuevo, algo un poco más deslumbrante que la persona y la obra del Redentor. Y si Pablo hubiera deseado (como me temo que algunos de mis hermanos lo desean) reunir a un grupo de mentes altamente independientes, que es una manera elegante de describir a los libre-pensadores; reunir, digo, en un grupo a una selecta iglesia de hombres de cultura y de intelecto, que generalmente quiere decir un club de hombres que desprecian el Evangelio, ciertamente no se hubiera ceñido a predicar a Jesucristo y Él crucificado. </div><div align="justify"><br />Esta clase de hombres le negaría toda esperanza de éxito con un tema como ése. Ellos le asegurarían que una predicación de ese tipo sólo le permitiría atraer a la clase más pobre y menos educada, a las sirvientas y a las ancianas; pero Pablo no se habría desconcertado con tales observaciones, puesto que él amaba las almas de los más pobres y de los más débiles, y, además, él sabía que lo que había ejercido poder sobre su mente educada podía con toda certeza ejercer poder también sobre otras personas inteligentes, y así se apegó a la doctrina de la cruz, con la fe que tenía en el instrumento que podría lograr de manera efectiva su único designio con toda clase de hombres. </div><div align="justify"><br />Hermanos, ¿qué era lo que Pablo deseaba hacer? Ante todo, Pablo deseaba despertar en los pecadores la conciencia del pecado. Y lo que logra esto de manera perfecta es la doctrina que el pecado fue llevado por Cristo y fue la causa de Su muerte. El pecador, iluminado por el Espíritu Santo, ve de inmediato que el pecado no es algo insignificante, que no puede ser perdonado sin una expiación, que conlleva un castigo que debe ser aplicado al pecador. Cuando el culpable ha visto al Hijo de Dios sangrar hasta Su muerte en medio de dolores indecibles a consecuencia del pecado, ha aprendido entonces que el pecado es una carga enorme y aplastante. Si el mismo Hijo de Dios clama bajo su peso, si Su agonía de muerte rasga los cielos y sacude la tierra, ¡qué terrible mal debe de ser el pecado! ¿Qué efecto tendrá sobre mi alma si en mi propia persona estoy condenado a llevar sus consecuencias? Así argumenta de manera correcta el pecador y así es llevado a la conciencia de su culpa. </div><div align="justify"><br />Pero Pablo también quería despertar en las mentes de los culpables esa humilde esperanza que constituye el grandioso instrumento que lleva a los hombres a Jesús. Deseaba llevarlos a la esperanza de que se puede otorgar el perdón de manera consistente con la justicia. Oh, hermanos, Cristo crucificado es el único rayo de luz que puede penetrar la densa oscuridad de la desesperación, llevando el corazón arrepentido a esperar el perdón del justo Juez. ¿Acaso puede dudar el pecador que ha visto a Jesús crucificado? Cuando entiende que hay un perdón para cada transgresión, albergado en las heridas sangrantes de Jesús, ¿no se enciende de inmediato en su pecho la mejor clase de esperanza y es conducido a exclamar: "Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, he pecado"? </div><div align="justify"><br />Pablo anhelaba mucho llevar a los hombres a una fe real en Jesucristo. Pero la fe en Jesucristo sólo puede darse por medio de la predicación de Jesucristo. La fe viene por el oír, pero ese oír tiene que ser en relación con el tema sobre el que descansa la fe. ¿Quieres tener creyentes en Cristo? Predica a Cristo. Las cosas de Cristo, aplicadas por el Espíritu, conducen a los hombres a poner su confianza en Cristo. Y eso no era todo. Pablo quería que los hombres abandonaran sus pecados, y ¿qué los podía llevar a odiar el mal de tal manera sino ver los sufrimientos de Jesús a causa de los pecados? </div><div align="justify"><br />Nosotros conocemos el poder del sangrante Salvador que nos hace querer vengarnos del pecado. ¿Cuánta indignación, cuánto examen de conciencia, cuánta firme determinación, cuánto remordimiento amargo, cuánto arrepentimiento profundo no hemos sentido cuando hemos comprendido que nuestros pecados se convirtieron en los clavos, el martillo, la lanza, sí, los verdugos del Bienamado? </div><div align="justify"><br />Y Pablo anhelaba formar en Corinto una iglesia de hombres consagrados, llenos de amor, conocedores de la abnegación, una nación santa, celosos en la realización de buenas obras. Y permítanme preguntarles, ¿qué más se le puede predicar a alguien para promover su santificación y su consagración, fuera de Jesucristo, quien nos ha redimido y así nos ha hecho siervos Suyos para siempre? ¿Qué argumento es más fuerte que el hecho de que no nos pertenecemos a nosotros mismos, puesto que hemos sido comprados por un precio? </div><div align="justify"><br />Afirmo que Pablo tenía en Cristo crucificado el tema que correspondía a su objetivo; un tema que respondería al caso particular de cualquier hombre sin importar su nivel de degradación o su grado de cultura, y un tema que sería muy útil para los hombres en las primeras horas después de su nuevo nacimiento, e igualmente útil para cuando estuviesen listos a participar de la herencia de los santos en la luz. Pablo tenía el tema para hoy y mañana, y un tema para el siguiente año, pues Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre. Tenía en Jesús crucificado el tema adecuado tanto para el palacio del príncipe como para la choza del campesino, el tema para la plaza pública y para la academia, para el templo pagano y para la sinagoga. </div><div align="justify"><br />Adondequiera que Pablo fuera, Cristo sería la sabiduría de Dios y el poder de Dios tanto para el judío como para el gentil, y esto, no sólo como una benéfica influencia, sino para la salvación definitiva de todo aquel que cree. </div><div align="justify"><br />III. Pero debo proseguir al tercer comentario, que EL APÓSTOL NO PODRÍA CAUSAR DAÑO A NADIE AL LIMITARSE A EXPONER ESTE TEMA. Ustedes saben, hermanos, que cuando alguien se encasilla en un solo tema se vuelve muy fuerte en eso, pero se torna muy débil en otras áreas, de tal forma que el hombre de un solo pensamiento es descrito generalmente según el dicho: 'cada loco con su tema'. Pues bien, éste era el tema favorito de Pablo, pero era el tipo de tema en el que un hombre se puede concentrar sin lesionarse a sí mismo o a su vecino: seguirá siendo un hombre íntegro y completo, aunque se someta de manera total y única a este tema. </div><div align="justify"><br />Pero déjenme decirles que Cristo crucificado es el único tema con esta característica. Permítanme mostrarles que esto es así. Ustedes conocen a una clase de ministros que predican doctrina y únicamente doctrina. Su modo de predicar se parece al conteo de los dedos de una mano: "uno, dos, tres, cuatro, cinco", y para variar: "cinco, cuatro, tres, dos, uno", siempre un conjunto de verdades determinadas y nada más. ¿Cuál es el impacto de este ministerio? Pues es, generalmente, formar una generación de hombres que piensan que lo saben todo, pero que en realidad saben muy poco: muy decididos y esto es positivo; pero muy estrechos, muy limitados, muy intolerantes, lo cual es negativo. No puedes predicar únicamente doctrina sin que tu mente se contraiga y contraigas la mente de tus oyentes. </div><div align="justify"><br />Hay otros que predican experiencia únicamente. Son muy buenas personas; no los estoy condenando como tampoco a sus amigos, los predicadores doctrinales, aunque ellos también pueden causar daño. Algunos de ellos tocan únicamente las notas sombrías de la experiencia, diciéndonos que nadie puede ser un hijo de Dios, a menos que esté consciente del horrible carácter de su pecado innato, y gima cada día bajo el peso que le oprime. Hace algunos años escuchábamos bastante acerca de estas notas sombrías, aunque ahora hay menos abundancia de ellas. ¿Me equivoco al afirmar que esta enseñanza forma una raza de hombres que muestran su humildad, juzgando a todos aquellos que no pueden gemir de una manera tan grave como ellos? </div><div align="justify"><br />Una nueva clase se ha levantado recientemente que predica acerca de la experiencia, pero su entonación se da en las notas altas de la escala. Ellos flotan muy arriba, pienso, al estilo de los globos. Sólo reconocen el lado brillante de la experiencia, sin querer enfrentar el lado oscuro y la muerte. Para ellos no existe la noche; elevan sus cantos en días de perpetuo verano. Han conquistado el pecado y se han ignorado a sí mismos. Bueno, eso afirman ellos, aunque nosotros no nos hubiéramos dado cuenta si no nos lo hubiesen dicho; al contrario, nos hubiéramos imaginado que tenían una muy enriquecida idea acerca de ellos mismos y de sus logros. </div><div align="justify"><br />Espero equivocarme, pero nos ha parecido a algunos de nosotros, en recientes fechas, que el ego ha crecido de manera descomunal en algunos de nuestros hermanos; ciertamente sus prácticas y su predicación consisten en gran medida en declaraciones verdaderamente maravillosas acerca de su propia condición admirable. Me encantaría saber acerca de su progreso en la gracia, si acaso éste es real; pero yo quisiera verificar esto personalmente o comprobarlo por medio de terceros, puesto que hay un inspirado proverbio que dice: "Deja que otros te alaben, mas no tus propios labios." </div><div align="justify"><br />En lo que a mí respecta, si alguien considerara adecuado alabarme, preferiría que guardara su lengua, porque el engrandecimiento de los hombres no es un buen negocio. Únicamente el Señor debe ser engrandecido. Me parece que es claro que se originan graves fallas en el hecho de predicar una vida interior, en lugar de predicar a Cristo, que es la vida misma. </div><div align="justify"><br />Otra clase de ministros han predicado casi sólo sobre preceptos. Necesitamos a estos hombres como también necesitamos a los otros; todos son útiles y funcionan como antídoto los unos contra los otros, pero sus ministerios son incompletos. Si escuchan predicaciones acerca de deberes y mandamientos, está muy bien, pero si ése es el único tema, la enseñanza se torna legalista a la larga; y en poco tiempo el verdadero Evangelio que tiene el poder de hacernos cumplir el precepto, es desplazado a un segundo plano, y ni el precepto puede ser cumplido después de todo. Tienen que hacer esto, tienen que hacer aquello, tienen que hacer lo de más allá y terminan por no hacer nada. Si un hermano pretendiese predicar sobre ordenanzas únicamente, como aquellos que siempre están ensalzando lo que se conoce como los santos sacramentos -bien, ustedes saben hacia dónde va esa enseñanza-, se encamina hacia el sureste, y su línea favorita atraviesa la ciudad de Roma. </div><div align="justify"><br />Más aún, querido hermano, aun si predicas a Jesucristo únicamente, te debes concentrar en el punto en que se concentró Pablo, esto es, "él crucificado", ya que no lo debes ver bajo ningún otro aspecto exclusivamente. Por ejemplo, la predicación de la segunda venida, que en su lugar y proporción, es admirable, ha sido tomada fuera de su lugar por algunos, y se ha convertido en el fin último y en el todo de su ministerio. Eso, ustedes lo pueden ver, no es lo que Pablo había elegido, y no es una selección segura. En muchos casos, el más flagrante fanatismo ha sido el resultado de concentrarse exclusivamente en la profecía, y probablemente más hombres han enloquecido a causa de ese tema, que a causa de cualquier otra cuestión religiosa. Yo no sabría si alguien puede volverse fanático acerca de Cristo crucificado, pero nunca he escuchado nada al respecto. Si un hombre puede volverse loco por su amor hacia el Redentor crucificado, no lo sé, nunca me he encontrado con un caso así. Pero si yo me volviera loco, me gustaría que fuera por esa causa, y me gustaría transmitir esa locura a muchos, puesto que es el tema ideal para perder la razón: ser irrazonablemente absorbido en Cristo crucificado, perder el sentido por la fe en Jesús. La realidad es que no puede afectar la mente, es una doctrina que puede ser escuchada eternamente, y siempre tendrá frescura, será nueva y adecuada para nuestra total humanidad.</div><div align="justify"><br />Digo que la adhesión a esta doctrina no puede causar ningún daño, y la razón es ésta: contiene todo lo que es vital en sí misma. Si te mantienes en el límite de Cristo y Él crucificado, habrás presentado a los hombres todo lo esencial para esta vida y para la venidera; les habrás dado la raíz de la cual puede brotar tanto la rama como la flor, y el fruto del pensamiento santo y la palabra y la obra. Basta que un hombre conozca a Cristo crucificado y conocerá a Quien es la fuente de vida eterna. Éste es un tema que no despierta una parte del hombre, mientras la otra parte permanece dormida; no estimula su imaginación y deja sin ninguna enseñanza a su juicio; no alimenta el intelecto y mata de hambre el corazón. No hay ninguna facultad de nuestro ser que no sea afectada permanentemente por Cristo crucificado. La humanidad perfecta de Cristo crucificado afecta la mente, el corazón, la memoria, la imaginación, el pensamiento, todo. Así como en la leche se encuentran todos los ingredientes necesarios para la vida, así en Cristo crucificado se encuentra todo lo que necesitamos para el sustento de nuestra alma. Así como la mano del músico principal de David tocaba cada una de las diez cuerdas de su arpa, así Jesús extrae una dulce música de toda nuestra humanidad. </div><div align="justify"><br />En relación con predicar a Cristo exclusivamente, también debemos agregar que esta predicación nunca despertará rencores. Nunca saturará las mentes de los hombres con preguntas y contiendas, a diferencia de esos temas sutiles que prefieren tratar algunos hombres. </div><div align="justify"><br />Cuando algunos temas son decididos por mi opinión y por tu opinión, y por la opinión de un tercero e incluso de un cuarto individuos, seguramente se va generar una contienda; pero el que se mantiene al pie de la cruz de Cristo, y se acoge a ella, está precisamente donde puede abrazar a toda la hermandad de verdaderos cristianos, puesto que todos estamos perfectamente unidos en una sola mente y en una sola opinión allí. No cabe gloriarse de la opinión del hombre en la cruz. "Yo soy de Pablo, yo de Apolo, yo de Cristo", vienen por no apegarse a Jesús crucificado; pero si nos apegamos a la cruz como pecadores culpables que necesitan ser limpiados por medio de la sangre preciosa, y que encuentran toda su salvación en ese lugar, entonces no tendremos el tiempo para erigirnos como líderes religiosos y para causar divisiones en la iglesia de Cristo. ¿Ha existido alguna secta en la cristiandad generada por la predicación de Cristo crucificado? No, mis hermanos, las sectas son creadas por la predicación de algo muy por encima de esto, pero esto es el alma y la esencia del cristianismo, y por consiguiente, el vínculo perfecto de amor que mantiene a los cristianos unidos. </div><div align="justify"><br />IV. No diré nada más, pero pasaré a mi última reflexión, que es ésta: Debido a que Pablo hizo de éste su único tema cuando estaba en Corinto, y no hizo ningún daño a nadie con este único tema, cosa que no podemos afirmar de ningún otro tema, LES RECOMIENDO QUE TODOS NOSOTROS HAGAMOS DE ESTE TEMA EL CENTRO DE NUESTROS PENSAMIENTOS, DE NUESTRA PREDICACIÓN Y DE NUESTROS ESFUERZOS. </div><div align="justify"><br />Hombres y mujeres inconversos, a ustedes me dirijo en primer lugar. No tengo nada más que predicar para ustedes que a Jesucristo y a Él crucificado. Pablo sabía que había grandes pecadores en Corinto, ya que era costumbre en el mundo de entonces llamar a un hombre licencioso, 'un corintio'. Ellos eran un pueblo que llevaban la depravación y la lascivia a sus máximos excesos posibles, y, sin embargo, en medio de ellos, Pablo no sabía de nada excepto de Cristo y Él crucificado, ya que todo lo que el pecador más grande puede necesitar se encuentra allí. </div><div align="justify"><br />No tienes nada en ti, pecador, y no tienes necesidad de nada que le lleves a Jesús. Me dices que no sabes nada acerca de las profundas doctrinas del Evangelio: no las necesitas conocer al momento de venir a Cristo. La única cosa que debes conocer es ésta: que Jesucristo, el Hijo de Dios, vino al mundo para salvar a los pecadores y cualquiera que crea en Él no perecerá, sino que vivirá eternamente. Me dará mucho gusto que recibas instrucción en la fe posteriormente, y que conozcas las alturas y las profundidades de ese amor que sobrepasa todo conocimiento, pero en este momento lo único que necesitas conocer es a Jesucristo crucificado, y si nunca pasas de allí, si tu mente es de una naturaleza tan débil que nunca puedas entender nada de mayor profundidad que esto, yo, por lo menos, no sentiré ninguna preocupación, ya que habrás encontrado lo que te librará del poder y del castigo del pecado, y lo que te llevará al cielo para estar donde ese mismo Jesús que fue crucificado se sienta en el trono a la diestra de Dios. </div><div align="justify"><br />¡Oh, querido corazón abrumado por la pena, si quieres encontrar alivio, podrás hacerlo en sus heridas! Si quieres encontrar descanso, tienes que encontrarlo en las heridas de sus manos. Si quieres escuchar tu absolución, tiene que provenir de los mismos labios que pronunciaron dulcemente: "Consumado es". Dios quiera que no sepamos nada en medio de los pecadores excepto Cristo y él crucificado. Mírenlo a Él, y únicamente a Él y encontrarán el descanso para sus almas. </div><div align="justify"><br />En cuanto a ustedes, mis hermanos y hermanas, que conocen a Cristo, tengo esto que decirles: mantengan esto a la vanguardia, y ninguna otra cosa sino sólo esto, porque es contra esto que el enemigo se enfurece. La parte de la línea de batalla que es atacada más fieramente por el enemigo, es ciertamente la más estratégica. Los hombres odian a aquellos a quienes temen. El antagonismo de los enemigos del Evangelio es principalmente contra la cruz. Desde el principio fue así. Ellos gritaban: "Que descienda ahora de la cruz para que veamos y creamos." Escribirán para nuestro beneficio bellas vidas de Cristo y nos dirán que fue un hombre excelente y darán a nuestro Señor el homenaje que sus labios de Judas pueden otorgarle; se referirán también a Su sermón del monte y dirán qué profundidad de percepción tuvo del corazón humano y nos dirán que enseñaba un espléndido código moral, y así sucesivamente. Dirán: "Seremos cristianos pero rechazamos totalmente el dogma de la expiación." </div><div align="justify"><br />Nuestra respuesta es que nos importa un bledo lo que tengan que decir acerca de nuestro Señor si niegan Su sacrificio sustitutivo. Si le dan vino o vinagre, no es un tema relevante en tanto que rechacen lo que nos dice el Crucificado. </div><div align="justify"><br />Las alabanzas de los incrédulos nos dan asco; ¿quién quiere escuchar las alabanzas a Dios provenientes de labios contaminados? Esas palabras dulzonas son muy semejantes a aquellas que salieron de la boca del diablo cuando dijo: "Yo sé quién eres: ¡el Santo de Dios!" Jesús le reprendió diciendo: "¡Cállate y sal de él!" De la misma manera queremos decirles a los incrédulos que exaltan la vida de Cristo: ¡Cállate! Conocemos tu enemistad, aunque la disfraces como quieras. O Jesús es el Salvador de los hombres o no es nada; si no aceptan a Cristo crucificado, no lo pueden aceptar de ninguna otra manera. </div><div align="justify"><br />Mis hermanos en Jesús, los invito a gloriarnos en la sangre de Jesús; hagan que sea manifiesta como si hubiese sido rociada en el dintel y en los dos postes laterales de nuestras puertas y dejemos que el mundo sepa que la redención por medio de la sangre está escrita en las más íntimas partes de las tablas de nuestros corazones. Hermanos, éste es el punto de prueba de cada maestro. Cuando un pescado se descompone, comienza a apestar por la cabeza, según dicen, y ciertamente cuando un predicador se vuelve un hereje, siempre es en relación con Cristo. Si no entiende con claridad a Jesús crucificado -y escuchas uno de sus sermones-, ésa es tu mala suerte; pero si regresaras para escucharlo de nuevo y oyeras un sermón igual al primero, entonces ésa sería culpa tuya: si fueras por tercera vez, habrías cometido un crimen. Si algún hombre tiene dudas acerca de Cristo crucificado, que recuerde los versos de Hart, porque dicen la verdad: </div><div align="justify"><br />"No puedes tener razón en todo lo demás,a menos que pienses la verdad acerca de Él." </div><div align="justify"><br />No quiero examinar a los hombres en relación con las doctrinas de la Confesión de Fe de Westminster. Yo comienzo aquí: "¿Qué piensas tú de Cristo?" Si no puedes contestar esa pregunta, anda y publica tus puntos de vista donde quieras, pero tú y yo estamos tan separados como lo están los polos, y no deseo tener ninguna comunión contigo. Debemos de hablar muy claramente aquí. </div><div align="justify"><br />Es "Cristo crucificado" lo que Dios bendice para conversión. Dios bendijo a William Huntingdon para convertir almas por su medio: estoy seguro de eso, aunque no soy un partidario de Huntingdon. Dios bendijo a John Wesley para convertir almas por su medio: también me queda muy claro eso, aunque no soy un partidario de Wesley. Dios bendijo a ambos en tanto dieron testimonio de Cristo; y encontrarán que en la proporción que la expiación de Cristo esté presente en un sermón, es la sangre vital de ese sermón, y eso es lo que Dios santifica para la conversión de los hijos de los hombres. Por tanto, ten el tema siempre en un lugar muy prominente. </div><div align="justify"><br />Y ahora les pregunto, hermanos míos, una cosa más: ¿No es acaso Cristo y Él crucificado la cosa por la que debemos vivir y por la que debemos morir? Los hombres del mundo pueden vivir para sus vanidades; pueden sentir mucho gozo bajo sus respectivas calabaceras, como la de Jonás, mientras les duren; pero cuando un hombre tiene depresión de espíritu y es torturado en su cuerpo, ¿adónde puede mirar? Si es un cristiano, ¿en dónde puede refugiarse? ¡En dónde más sino en Cristo crucificado! Cuán a menudo he sentido mucho gozo al arrastrarme para entrar al templo y ponerme en los zapatos del pobre publicano y decir: "Dios, sé propicio a mí, que soy pecador", mirando únicamente a ese propiciatorio rociado con la preciosa sangre de Jesús. Esto es lo que servirá a la hora de la muerte. </div><div align="justify"><br />No creo que a la hora de nuestra muerte busquemos el consuelo de nuestras peculiares iglesias; ni vamos a morir aferrados a las puras ordenanza