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domingo 25 de mayo de 2008

En la boca del necio está la vara de la soberbia


"En la boca del necio está la vara de la soberbia;
Mas los labios de los sabios los guardarán".
(Pro 14:3)

En la boca del necio está la vara de la soberbia ¿Que significa?

Primero, debemos saber que en la Biblia, la palabra necio no se usa con un sentido de medir el Cociente Intelectual conocido como CI (el cual mide las habilidades cognitivas de una persona, normalmente mal llamada "inteligencia").

En la Biblia, la palabra necio denota la persona que (sin importar su CI) desprecia a Dios; como dice el proverbio "El temor del SEÑOR es el principio de la sabiduría; los necios desprecian la sabiduría y la instrucción".

Es muy necio ser necio, ya que no tener en cuanta a Dios; es no tener en cuenta su propia vida; es no tener en cuenta la variable más importante del universo, es camino de muerte por falta de entendimiento. En la boca del necio está la vara de la soberbia. Si ustedes leen lo que Jesús enseño, seguro que lo entenderán:

"Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido". (Mat 7:2)

El necio en su soberbia al juzgar a los demás, establece su propia vara; la vara con que midas serás medido, es decir, solo se atrapa el necio en su palabras. Hace más alta la vara de su juicio...

ES MUY BUENO CONSIDERARLO, PARA NO JUZGAR A LOS DEMÁS. ES MEJOR CALLAR...

Como sigue el proverbio: "Mas los labios de los sabios los guardarán", los sabios son guardados por sus labios; no emitirán juicios prematuros contra nadie; y eso los proteje.

Es bonito ver la armonía que existe entre antiguo y nuevo testamento; es toda la Escritura una unidad en perfección que debemos descubrir con la luz del Espíritu Santo.

Saludos a todos, y que tengan en El Señor una fructífera semana en El.

domingo 4 de mayo de 2008

Edificación y herencia

Muchos hombres en la historia que han alcanzado notoriedad, gloria, honra y riquezas; han querido y buscado perpetuar más allá de la muerte su “éxito que han logrado en este mundo”. Existe el caso de millonarios que en nuestros tiempos se congelan con la esperanza en que la ciencia en el futuro los pueda revivir, o también vemos el caso lejano de los faraones en Egipto, que construyeron monumentales pirámides como sepulcros inexpugnables donde guardar sus tesoros preciados, siervos y sus cuerpos momificados para la otra vida. En cierta medida, todos los hombres que han alcanzado fama y riquezas en este mundo, han buscado de una u otra forma la manera de perpetuar (o por lo menos alargar) su éxito temporal por la eternidad.

Pero para el hombre natural, es decir, el hombre en la carne, hay una sentencia divina que dice:

Porque:
Toda carne es como hierba,
Y toda la gloria del hombre como flor de la hierba.
La hierba se seca, y la flor se cae; Mas la palabra del Señor permanece para siempre.
Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada.
(1Pe 1:24-25)

Todo hombre nace, crece y muere; y la flor de su vida, es decir, su periodo de gloria y fama caerá inevitablemente. Eso es la historia del hombre natural; todos los hombres nacidos de la carne tienen el mismo ciclo que cumplir sin excepción en toda carne. Por más que el hombre busque medios humanos en alcanzar la gloria eterna, no lo logrará por sus medios; ya que hay un principio divino que lo impide para toda carne.

Lo mismo ocurre con las riquezas que podamos alcanzar en esta tierra, nada hemos traído y sin duda nada nos llevaremos:

Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. (1Ti 6:6-7)

Ciertamente la gloria de todo hombre cae; ¿y que hay de sus riquezas?, es muy similar, la sentencia divina dice: “nada podremos sacar”; no podemos ni mantener eternamente la vida, no podemos ni mantener eternamente la gloria, ni podemos llevarnos las riquezas; son las sentencias a toda carne para este mundo material y temporal.

El hombre en la carne quisiera tener vida eterna, gloria eterna y riquezas eternas; eso es lo máximo que un hombre puede soñar en la tierra; vida, gloria y riquezas eternas… es un sueño que parece imposible de alcanzar…

Bueno precisamente, es eso lo que motiva este mensaje; sabemos que Jesús nos vino a dar vida, y vida en abundancia; y todo aquel que en él cree ha pasado de muerte a vida. Es nacido del Espíritu y es un nuevo ser engendrado de voluntad del Padre (no de voluntad de carne); las cosas carnales ya no cuentan…

Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios. (1Jn 5:13 )

Yo creo que hasta este punto, todos estamos relativamente claros e informados del evangelio. Tenemos vida eterna si creemos en el nombre del Hijo de Dios…

¿Pero sabias que esto es sólo el comienzo?
Es algo tremendo lo que nuestro Padre y Salvador nos han dado por su gracia y amor; es algo que nunca podríamos por nuestros medios haber logrado y nunca podríamos lograr pagar; pero hermanos la gloria sea a nuestro Señor Jesús de Nazaret que su infinita gracia no sólo quedó allí (que de hecho ya era mucho más de lo que podríamos haber imaginado); sino que nos tiene una puerta abierta a los cielos hoy día hermanos, para que tomemos de las inescrutables riquezas de su gracia.

Bueno teniendo claro que esto es el fundamento, que es Cristo mismo; nos ha sido dada esta promesa y en base a ella tenemos un Camino por delante donde Dios quiere darnos no sólo vida eterna, sino también gloria eterna junto a él y además, riquezas eternas junto a todos los santos.

Fíjense que esto esta relacionado con dos verbos muy importantes de distinguir:

El primer verbo, es el verbo SER. Es prioritario primero SER (implica estar vivo obviamente), y está relacionado con todo lo que el hombre sueña con alcanzar a ser y puede lograr alcanzar en desarrollo y perfección.
El segundo verbo es el verbo TENER. Esto representa las riquezas, poder, gloria y honra; y las cosas externas que podemos alcanzar.

Si tenemos vida; en esos dos verbos podemos resumir todo lo que el hombre desea alcanzar. Ser mejores y Tener más. Obviamente, debemos tener claros que es en el amor y comunión con Dios; ya que muchos que han perseguido la gloria personal y las riquezas personales; han caído en lo más oscuro de los abismos (recordar a Judas el Iscariote que vendió a Jesús por 30 monedas de plata y así hay muchos ejemplos en las Escrituras y hoy en la humanidad).

También veremos, que es justamente eso lo que Dios nos quiere dar junto a su Hijo (SER y TENER con Cristo por la eternidad); nos quiere llevar a la perfección y nos quiere hacer sus herederos. Son palabras, a lo mejor muchas veces escuchadas; pero muy poco entendidas y esperadas…

Entendemos hasta aquí, que el hombre natural está condenado (el hombre hijo de Adán carnal, es decir, en lo puramente humano), ya que tiene sus días contados, y nada de lo que alcance será eterno y nada se puede llevar de esta tierra.

¿Y cómo es la verdadera historia y posibilidad para un hijo de Dios?

Rompamos los mitos:

PRIMERO: DIOS NOS QUIERE A SU ALTURA DE PERFECCION
Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. (Mat 5:48)
Aquí nos damos cuenta que Jesús nos enseña que Dios nos quiere perfectos y no a medias….

Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros, (Gal 4:19)
Pablo lo declara explícitamente, el trabajaba y sufre hasta que Cristo sea formado en sus hermanos; Cristo es la estatura máxima de la creación, está hoy sentado a la diestra de Dios (imagínate, si puedes esa altura).

…hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; (Efe 4:13)
Nuevamente lo vemos, hasta que lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento de Cristo; a un varón perfecto a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. Plenitud de Cristo, es algo tan grande que ni siquiera lo podemos imaginar; ojala nuestro Padre nos de entendimiento de estas cosas, que te aseguro que si lo vemos no pararíamos de correr tras él.

Hasta aquí espero que estemos claros que Dios y Jesús nos quieren a su altura, por su gracia y misericordia; no por nuestros méritos personales; sino por su inmenso amor. Dios no quiere hijos que no representen su gloria y perfección; claro que los medios son su gracia, por medio de la fe. Acá en la tierra, es que tenemos que avanzar para cumplir este llamado en Cristo; por eso se hace imprescindible su gracia, su poder y en nosotros el desechar lo que no sirve y sólo agrega peso en la carrera.

SEGUNDO: DIOS NOS QUIERE HACER PARTICIPES DE SUS RIQUEZAS ETERNAS, NOS QUIERE DAR HERENCIA ETERNA JUNTO A SU HIJO.

Acá rompemos el segundo paradigma, el hombre en la carne no puede llevar nada de esta tierra; ¿será así con los hijos de Dios?
No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. (Mat 6:19-21)
Claramente la voluntad de nuestro Señor es que nos hagamos tesoros en los cielos; es decir, primero vemos que es posible hacerlos (si así no lo fuera Jesús nunca lo habría dicho); y segundo es la voluntad de nuestro Señor que así sea; que hagamos tesoros en el cielo, antes que en la tierra. Y por último, es hoy en este planeta que tenemos este llamado, y no después.

Ahora, es muy claro que este tesoro no es alcanzable por los medios de la carne; sino por el poder de Dios en nosotros; sino recuerda lo del joven rico, que sustentado en su esfuerzo personal se tuvo que retirar derrotado; ya que falló en el primer paso, que es reconocer en Cristo a Dios encarnado. Y como dijo Jesús para el hombre es IMPOSIBLE, pero para DIOS todo es posible; pero nuestra confianza debe ser en El y no en las riquezas ¿cómo lo alcanzamos? Por la fe, nuevamente.

Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz. Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas! Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. Ellos se asombraban aun más, diciendo entre sí: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios. (Mar 10:21-27)

Hasta aquí tenemos claro que el hombre natural o carnal no puede alcanzar la vida eterna, no puede tener gloria eterna y nada de este mundo se puede llevar… ¡está condenado!…

Y también hasta aquí entendemos, que un hijo de Dios tiene vida eterna en Cristo, esta llamado a la santidad y perfección eterna, y está invitado a acumular tesoros en el cielo.
¡Tenemos las puertas del cielo abiertas!

¿NO ES UNA GRAN NOTICIA?
SI LO ES, ESO SE LLAMA EVANGELIO.
¡BUENAS NOTICIAS PARA LA HUMANIDAD!

Bueno precisamente para eso Dios establece hombres que lo sirven, y ayudan a todo hombre a alcanzar estas preciosas cosas y promesas; esos hombres son los ministros de Dios, es decir, siervos de Dios; y los principales de ellos son los apóstoles. También existen, los maestros, pastores, evangelistas y profetas; cuyo trabajo es precisamente construir o edificar la iglesia; es decir, nosotros los hijos de Dios y hermanos de Jesús. Es su trabajo presentar a todo hombre perfecto ante Dios y por eso se esfuerzan día y noche con la gracia de Cristo.

Veamos lo que dice el apóstol Pablo al respecto…
…a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria, a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre; para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí. (Col 1:27-29)

El propósito de los ministros (siervos) de Dios, es precisamente por amor a Dios y los hermanos; construir (edificar) el templo de Dios, que somos todos nosotros su iglesia. Es lograr que los hermanos alcancen la madurez espiritual, la estatura a la cual fueron llamados en Cristo. Los ministros de Dios no son una dinastía especial a la cual se debe servir (si lo haces por amor está muy bien); sino que son hermanos que han recibido el ministerio del Señor Jesús, y ante él deben dar cuentas de su administración; ellos mismos están para servir por amor; y nosotros a los verdaderos ministros del Señor debemos escuchar y obedecer, con la gracia de Dios. Eso no significa, sometimiento humano, sino mutuo sometimiento entre todos los hermanos en Cristo. Que es la forma en que funciona el cuerpo de Cristo. Los verdaderos pastores, como dice la escritura, están dispuestos a dar sus vidas por las ovejas, los asalariados huyen ante el peligro. Por eso Pablo trabajaba y luchaba según la potencia de Cristo en él, la cual actuaba poderosamente en él. Es Cristo en esos hombres los que nos apacientan, y no como muchos lobos vestidos de ovejas, que nos quieren hacer sus rebaños por ganancia deshonesta y gloria personal, adulterando el evangelio que no creen ni entienden.
Bueno estas cosas debemos pedirlas a Dios para nuestra edificación, que forme entre nosotros hombres según su corazón, instrumentos útiles en su preciosa obra. Amen.

Antes de seguir, el titulo del mensaje dice “Edificación y herencia”; es precisamente de esa forma como resumí lo que viene por delante de la salvación y recibir a Cristo; es que seamos en forma individual y colectiva edificados a la estatura de Cristo y que podamos recibir riquezas eternas junto con todos los santos; de eso se trata lo que nos queda por delante en la carrera; se trata de edificación y herencia; es decir, es llegar a SER y TENER eternamente según la voluntad de Dios y su amor. Ya que sin amor, no alcanzaríamos NADA y no llegaríamos a ser NADA. Esto se alcanza acá, en esta vida; no esperes cosechar algo si no has plantado nada; y según sean tus siembras será tu cosecha. NO esperes y dejes para más adelante las oportunidades que Dios te da HOY, no deseches ni desprecies este tremendo llamado; ya que como tú sabes Dios no se agrada de ello; sino que se agrada que le creamos y le demos gracias por tanto que nos ha dado en su Hijo; y con humildad pidamos que todas estas cosas las podamos entender como debemos hacerlo, por su gracia y revelación.

Mira, si leemos juntos esta sección de Hechos de los Apóstoles (cuando se formó la iglesia en Jerusalén), notaremos ciertos detalles importantes que nos pueden mostrar un poco más de este llamado en Cristo y de la forma de alcanzarlo, veámoslo juntos:



Hechos 6:1-8
(1) En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución diaria.

Primero nota que lo que crecía es el número de los discípulos, es precisamente esto la voluntad de nuestro Padre y Señor, "haced discípulos"; pero un discípulo empieza pequeñito y debe tener un desarrollo durante esta carrera, hasta un final establecido por Dios.

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. (Mat 28:19-20)

Un discípulo es un aprendiz que debe ser enseñado por un maestro, hasta llagar a una estatura deseada final (estatura de un varón perfecto, la estatura de Cristo). Un discípulo no se hace sólo a sí mismo; sino que el Maestro (Cristo) es quien nos enseña todas las cosas por medio de su Santo Espíritu; y por los vasos que él prepara para ello. Un discípulo no es trabajo de unos pocos días, sino de años con su Maestro y las 24 horas del día; en eso estamos hoy; siendo preparados y enseñados por nuestro Maestro; ahora esto es en libertad; cada uno valorará este llamado en forma personal y rendirá su vida a ello o no. Los que no lo hagan ¿Con que quedarán al final del tiempo?

El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro. (Luc 6:40)
Es eso lo que necesitamos, ser perfeccionados…


(2) Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas.

Mira la importancia de la palabra de Dios, que no debe ser postergada. Los doce apóstoles ya lo tenían muy claro y esa era su principal actividad, en medio de los discípulos, predicar la palabra de Dios. Muchos creen que la palabra de Dios es para los de fuera de la iglesia; lo es pero en su primer llamado al arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo. Luego todo lo grueso de ella, es para los discípulos, es decir, a la iglesia (los que creen y siguen a Jesús); el anuncio del evangelio del Reino de Dios. Hoy mucho esfuerzo se hace en lo primero, y prácticamente se desconoce lo segundo; y sin lo segundo no hay edificación ni herencia (se trunca el SER y el TENER eternos juntos con Cristo). Por favor velo, en lo que Pablo exhorta a los ancianos de la iglesia, antes de su partida a Jerusalén, Pablo encomienda a los hermanos a Dios y a la palabra de su gracia; y les exhorta que velen…

Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno. Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados. (Hechos 20:31-32)

Mira como Pablo durante tres años de noche y de día no ha cesado de amonestar a los hermanos, no ha cesado de predicar y enseñar el evangelio; incluso con lágrimas, es decir, con amor sincero. Pero Pablo una vez que se retira por voluntad de Dios, tiene muy claro; que para que los hermanos puedan seguir al final de la carrera, es decir, puedan llegar a la meta de lo prometido y llamado; los encomienda a dos cosas 1º DIOS. 2º Palabra de su gracia. Primero Dios, ya que sin él no hay nada, es IMPOSIBLE. Segundo a su palabra, es decir la palabra de Dios; y específicamente, la palabra de su gracia, es decir, de lo que Dios puede hacer en nosotros y darnos por su gracia, por medio de la fe en Cristo. Hermanos, no hay forma de alcanzar las promesas, no hay forma de ser edificados y de heredar de Dios, sin el medio de su PALABRA (si Dios así lo permite). ¿Ves la importancia de la Palabra de Dios en nuestras vidas y como a través de ella, Dios nos edifica y nos da herencia eterna? Recuerda muy claro primero DIOS, segundo la palabra de su gracia; el lógos de su gracia; es decir, la gracia de Cristo en nosotros. La palabra entendida y revelada en nuestras almas, que es una palabra que empieza como una verdad lógica y racional; y luego toma el carácter de espíritu y vida en nosotros.

Debemos pedir al Padre por medio de su amado Hijo que nos de su Palabra, y que no haya sequía en nuestros corazones, sino que corran ríos de agua viva, como debe ser por medio de la fe. Amen.


(3) Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo.

Nota que dentro de la iglesia, todos los trabajos de servicio deben ser realizados por hombres con buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y sabiduría; son tres requisitos imprescindibles para poder servir dentro de la voluntad de Dios. El buen testimonio se alcanza por la vida de Cristo madurando en nosotros. Ser llenos del Espíritu Santo, se alcanza con oración y fe. Y la sabiduría se alcanza, una vez que se desecha la sabiduría carnal y humana, para aprender de él todas las cosas nuevas. Estos tres requisitos se logran por medio de su gracia en nosotros.


(4)Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra.

Ahora, queda muy clara la función y servicio de los apóstoles (y de todo siervo competente de Dios); la oración y el ministerio (servicio) de la palabra. Pueden haber hecho muchas otras cosas, pero lo primero es la oración y la palabra. ¿Porque? Pues sin ello no hay edificación, no hay crecimiento, se estanca la fe y no se produce nada en el universo espiritual del Reino de Dios. Sin oración y sin Palabra, sólo quedamos al nivel de una religión más del mundo. Nota también que para no descuidar este servicio, ellos debieron postergar o delegar otras actividades, que por cierto pueden ser muy importantes y licitas de llevarse acabo. Pero hay un orden de prioridades, primero la oración (recuerda 1º Dios), y segundo, el servicio de la Palabra de Dios (sea para hacer discípulos como para hacer crecer los discípulos).


(5) Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía;

Fíjate las dos características de Esteban; lleno de fe y del Espíritu Santo. NO se puede ser lleno del Espíritu Santo sin ser lleno antes de fe; recuerda que por medio de la fe, recibimos el Espíritu Santo; es por medio de la fe que movemos el mundo espiritual, y por consecuencia el mundo material.

Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. Mat 17:20

Si se puede ser lleno de fe y del Espíritu Santo; también se puede ser escaso en fe y del Espíritu Santo...piénsalo. Llenemos nuestras vasijas de aceite, seamos llenos del Espíritu Santo.


(6) a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos.

Fíjate que esta actividad tan simple de servir las mesas, era hecha por personas consagradas...
Este mismo Felipe, después de varios años llegó a ser evangelista; incluso sus hijas profetizaban; mira como hay un desarrollo en los hermanos si se mantienen en el Camino, incluso en sus familias se producen hermosos frutos y servicios... Al otro día, saliendo Pablo y los que con él estábamos, fuimos a Cesarea; y entrando en casa de Felipe el evangelista, que era uno de los siete, posamos con él. Este tenía cuatro hijas doncellas que profetizaban. (Hechos 21:8-9)

(7)Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe

"Y crecía la palabra del Señor", ¿cómo? ¿Puede crecer la palabra de Dios?; efectivamente crecía la palabra del Señor; es decir, no fue una decisión en la carne de los apóstoles en encargar a otros hermanos en las cosas prácticas; para que ellos pudieran ministrar a la iglesia en la palabra a tiempo completo. Por lo tanto, crecía la palabra del Señor y el número de los discípulos se multiplicaba, incluso los sacerdotes que muchas veces despreciamos, se iban incorporando... Se estableció el orden correcto en la voluntad de Dios, y el resultado fue "crecía la palabra del Señor", eso es lo que hoy necesitamos hermanos; que crezca la palabra de Dios entre nosotros, que tiene poder para edificarnos y darnos herencia con todos los santos; si Dios así lo permite…Si hay algo que hoy nos estorba en recibir la palabra de Dios, ¿Qué debemos hacer? Obviamente, ella debe ser nuestra principal prioridad, ya que tiene el poder de EDIFICARNOS y darnos HERENCIA (SER y TENER eternamente junto a Cristo). Danos Padre nuestro pan de cada día, y no sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios…Debemos desear, como dice Pedro, la leche espiritual no adulterada; y no sólo leche sino el alimento sólido, que para cada edad de crecimiento necesitamos; para poder crecer en El, y heredar con todos los santos, todas las cosas. A ti único y sabio Dios, y a tu Hijo Jesucristo nuestro Señor y Salvador, sea la gloria, el poder, la honra, la alabanza, la potencia, la sabiduría, la inteligencia, antes de todo tiempo, ahora y por todos los siglos de los siglos. Amen.


(8) Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.

Fíjate, que no es necesario ser apóstol, para ser llenos de gracia y de poder...

¿De que se trata esto de edificación y herencia?
Mira la verdad del tema se puede explicar en forma sencilla de la siguiente manera:

En el mundo natural, los hombres nacen, crecen y pueden acumular riquezas en la tierra, se desarrollan en sus capacidades humanas, pero al final de sus días; no se pueden llevar nada de lo que acá acumularon o la gloria que lograron no los seguirá. Los hombres llegan en forma horizontal a esta tierra como bebés y se van en forma horizontal dentro de un cajón la mayoría de los casos (según las costumbres particulares de cada cultura).

En el mundo Espiritual del Reino de Dios; las cosas no son así; en este Reino los hombres primero nacen en lo natural; y son llamados hoy a nacer de nuevo en el mundo Espiritual; cuando nacen de nuevo del Espíritu Santo; se abren dos posibilidades u oportunidades para estos nuevos hombres; posibilidades que no tienen los hombres naturales, mientras no nazcan de nuevo de la voluntad de Dios, es decir, se arrepientan y crean en Jesús.

La primera oportunidad es ser edificados en lo personal y colectivo, con edificación eterna a la estatura del Hijo de Dios; es decir, Dios quiere desarrollarnos como personas según su buena voluntad a la estatura de un varón perfecto, es decir, Cristo. Para ello es necesario desechar lo antiguo (cruz), para que Dios pueda edificarnos (construirnos) con materiales que son eternos, es decir, no perderemos nunca en la eternidad lo que Dios nos edifique acá en esta vida (recuerden que la iglesia somos nosotros, y el propósito de Dios es edificar su iglesia). Esta edificación comienza sobre el fundamento que es Cristo mismo, ya que lo que viene encima es algo tremendamente grande como para que haya otro fundamento que lo pueda resistir (los constructores e ingenieros entenderán). No hay ningún fundamento tan sólido como Cristo, como para sostener lo que Dios edifica en nosotros; en semejanza a su Hijo, y por su gracia.

La segunda oportunidad es que Dios nos quiere hacer sus herederos, es decir, ya no corre sobre nosotros eso de que nada nos llevamos de esta tierra (por eso Jesús nos enseño a acumular tesoros en los cielos). Dios nos quiere hacer sus herederos, y quiere que heredemos todas las cosas; pero para ello debe prepararnos, antes de dejar en nosotros tan grande y majestuosa herencia (imagínense ser heredero de Dios, si es que lo pueden imaginar…). No podremos heredar, si no alcanzamos la estatura mínima de poder ser hallados fieles y dignos (por su gracia y misericordia) de la herencia; ya que Dios no hace acepción de personas.

En el Reino de Dios, los dos axiomas del mundo natural que ya no son válidos; ya que en el mundo natural se pierde todo lo que uno llegó a ser en la carne después de la muerte; y además, nuestra muerte nos separan para siempre de nuestras riquezas en la tierra. En el Reino de Dios, no es así; sino que nos da la posibilidad de ser edificados para la eternidad y gloria eterna junto a su Hijo Jesús; y nos hace herederos de toda la creación por siempre.
Por eso evangelio significa buena nueva, es decir, buena noticia para toda la humanidad… Los faraones quisieron saber esta noticia y murieron y no lo supieron, los reyes quisieron saber esta noticia y murieron y no lo supieron, todos los hombres quisieran oír esta noticia y cuando la oyen muchos no creen; pero otros la reciben con gran gozo y alegría…

Mira no me puedo imaginar una noticia mejor para la humanidad, si trato de imaginar algo mejor no lo puedo lograr…Sólo nos queda agradecer, alabar a nuestro Dios y Salvador; y obedecer con reverencia a su Majestad de las alturas…y pedir que nos abunde en sus Palabras de gracia. Amen.


¿Y cual es el medio que Dios utiliza para edificarnos y darnos herencia?

Ustedes ya lo saben; por medio de su palabra de su gracia, si Dios así lo permite.

Un abrazo a todos; y sólo me queda en mi interior la carga de hacer una oración juntos, a nuestro Padre en el nombre de su Hijo, nuestro Salvador y Señor; para que nos de de su Palabra que la necesitamos día a día, ya que sin ella no conseguimos añadir ni un solo codo a nuestra estatura espiritual, ni obtendremos un centavo de herencia en los cielos; y también pedir, por hombres que sean instrumentos de Dios entre nosotros que sean un medio de verdadera ministración en la verdad por amor, para la edificación de su iglesia. Amen.


Un abrazo a todos,

lunes 31 de marzo de 2008

"Porque en verdad no son falsas mis palabras..." Job 36:4


Si leemos los siguientes versos, descubriremos algunas cosas importantes de saber y recordar, sobre todo si hoy te encuentras en aflicción o en apriete...


Job 36:5-12

(5) He aquí, Dios es poderoso pero no desprecia a nadie , es poderoso en la fuerza del entendimiento.
Es hermoso ver como Dios siendo tan grande, poderoso y majestuoso en entendimiento, no desprecia a nadie...Es algo muy precioso de meditar; no es así con los grandes de este mundo...Es algo bueno de imitar, ¿si Dios no desprecia a nadie, cuanto menos nosotros?

(6) No mantiene vivo al impío, mas da justicia al afligido.
No mantiene vivo al impío (malo, condenado, culpable, delincuente, impío, inicuo, mal, malo, maltratar, malvado, pecador, perverso); Dios es justo, a menos que el impío se vuelva de su impiedad...

(7) No aparta sus ojos del justo, sino que, con los reyes sobre el trono, los ha sentado para siempre, y son ensalzados.
El justo tiene esta promesa, Dios no aparta sus ojos de él; y le dará lugar con reyes para siempre...(nota que la justicia es de Dios y no nuestra, somos justos por su justicia en nosotros, por medio de la fe).

(8) Y si están aprisionados con cadenas, y son atrapados en las cuerdas de aflicción,
Si hoy estas viviendo aflicción y estas preso en cadenas (esto es para justos por fe, recuerda que logramos justicia para con Dios por medio de la fe, en la sangre de JESÚS). Recuerda que sólo la fe es contada por justicia (demás está recordar que le fe verdadera produce por un lado obras y por otro por medio del Espíritu produce frutos).

(9) entonces les muestra su obra y sus transgresiones, porque ellos se han engrandecido.
entonces El te mostrará tu obra o actuar (te mostrará tu error, tu pecado, tu maldad, defecto, falta, fraude, infracción, iniquidad, maldad, ofensa, prevaricación, rebeldía, rebelión, traición, trasgresión) ¿Por que? Por soberbia...cuando uno se auto engrándese.

(10) El abre sus oídos para la instrucción, y ordena que se vuelvan del mal.
Esto lo hace si o si con los justos, les abre sus oídos y les da instrucción (castigo; reprensión, advertencia, consejo, corrección, disciplina, doctrina, enseñanza, erudición, escarmiento, escarnio, reconvención, represión. Y les ordena que se vuelvan del mal; les llama a retirarse del mal, de su vanidad, de su afán, de su nada...fuera de El no hay nada).


(11) Si escuchan y le sirven, acabarán sus días en prosperidad y sus años en delicias.
Aquí hay dos condiciones, primero si le escuchan (en el sentido de prestar atención) ya que en el verso anterior vimos que El nos hace oír y le sirven, es decir, hay una acción que evidencia una sujeción a Dios al escuchar (servir)...el resultado final será (y lo promete DIOS y no yo), acabarán sus días en prosperidad y sus años en delicias. ¿Muy bueno, o no?


(12) Pero si no escuchan, perecerán a espada, y morirán sin conocimiento.

Si no escuchan, tomarán de su propia decisión...expiraran por falta de conocimiento...la instrucción viene de Dios y no debemos despreciarla; recuerda que Dios disciplina o castiga a todo el que recibe por hijo; por que no tiene hijos bastardos; sino los quiere según su corazón...

Heb 12:6 Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo.

Si estas, o estamos pasando, alguna aflicción; piénsalo, o pensémoslo...y hagamos oración.

Un abrazo
Rodrigo

domingo 30 de marzo de 2008

Recibid con mansedumbre la palabra implantada.


"Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas". Santiago 1:21


Del versículo anterior, ¿Como dice la escritura "recibid con mansedumbre la palabra implantada"?
¿Es posible recibir algo que ya está implantado en uno?

Me gustaría, hacer esta reflexión y compartirlo con todos, ya que sé que es del interés de varios este tema que nos une; la Fe en nuestro Señor Jesucristo.

Voy a realizar un desarrollo progresivo de lo que el Señor me muestra del versículo y que les quiero compartir, entendiendo que no es por ningún motivo la última palabra que se pueda decir al respecto; sino una pequeña enseñanza que puede ser de provecho.

Del versículo en cuestión; si lo leemos tal cual está, podrían parecernos algunas cosas contradictorias, pero veremos que todo en la Escritura esta escrito con la perfección del Maestro.

Primero que nada, vemos que el versículo comienza con la frase “Por lo cual”; esto nos habla que es una conclusión de lo anterior, de manera que debemos ir a los anteriores versículos, para que a partir de ese punto, podamos comenzar nuestra reflexión; así esto, nos dará mayor claridad y luz. Los versículos anteriores son los siguientes:

19 Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; 20 porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios."

Vemos que el versículo 19 y 20 comienzan con la frase “Por esto”, esto nos dice nuevamente que es consecuencia de lo que se cita en el versículo anterior; de manera, que debemos ir a este versículo 18, es decir, más atrás aún.

18 El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.”

Aquí habla de “El”, ¿quien es El?, lo vemos también en el anterior, es decir, retrocediendo al versículo 17. Y de este versículo 17 comenzaremos nuestra reflexión de lo citado.

17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.”

Por lo que podemos ver, El es Dios; el Padre de las luces, de quien desciende todo regalo y don perfecto; en El no hay cambio ni sombra de variación; El es. Es eternamente y no cambia; de manera que su palabra tampoco cambia; sino que es eterna.

18 El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.”


Dios en su voluntad, nos hizo nacer de nuevo; el nuevo nacimiento que tuvimos en el Espíritu fue por su voluntad; y no por voluntad de hombre. Es decir, somos hijos engendrados por su voluntad, al igual que lo fue Isaac; somos hijos de su promesa a Abraham; somos hijos de la Fe, de la promesa.


¿Por medio de que nacimos? Dice por medio de la palabra de verdad; todos sabemos que la Palabra de Dios encarnada es Cristo (El Verbo - el Lógos); y además, sabemos Cristo es la Verdad; por lo que nos está diciendo que nacimos por medio de Cristo; por medio del anuncio de la palabra de verdad en el evangelio; por la Fe en la Palabra de Verdad de Dios. Para que seamos sus primicias, sus primeros y más valorados frutos. Sus hijos por medio de Cristo. Hemos nacido para Dios, estando anteriormente muertos para El. Por su voluntad, El lo ha realizado por su amor y misericordia. Debemos estar contentos y agradecidos con lo que El ya realizó en nosotros, estamos vivos para Dios y hemos nacido por medio de Cristo para El. Es un nacimiento Espiritual por medio de la Fe, ya que “Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.” Jn3:6


Hasta aquí, el nuevo nacimiento es una realidad, algo que ya ocurrió en el pasado en cada uno de nosotros los que hemos creído al evangelio de verdad.

19 Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; 20 porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios. "

Notemos algunas cosas, por lo anteriormente expuesto Santiago les enseña a sus amados hermanos, es decir, a la Iglesia o sea creyentes verdaderos. ¿Qué nos dice? Que debemos ser prontos para oír, tardos para hablar y tardos para la ira. Se lo dice a hermanos, no a incrédulos; sean prontos para oír. No le esta hablando al mundo, sino a creyentes nacidos de nuevo, nacidos del Espíritu.

¿Qué debemos ser prontos para oír?

La Palabra de Verdad, claramente; la que nos engendró por voluntad del Padre de las luces; la que nos hizo nacer de nuevo; la que nos dio vida en el Espíritu.


Creo que Santiago no enseñaría que debemos ser prontos para oír, si esto no fuera necesario. Pero debemos entender que la Escritura está escrita para guiarnos a nosotros, los creyentes; tiene el propósito de…“Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia,”2Tim 3:16

Es decir, Santiago nos invita a OIR la Palabra de Verdad; nos insta a frenar nuestra lengua y ser tardos en el enojo.

"21 Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas".

Entrando al versículo 21, vemos que nos habla de una actitud, una decisión y acción de nuestro corazón, que debemos tener; debemos desechar toda inmundicia y abundancia de malicia.
¿Cómo un hermano con inmundicia y abundancia de malicia?
SI. Es nuestra condición natural, a pesar de haber nacidos de nuevo; debemos despojarnos del viejo hombre, debemos despojarnos de nuestra carne; debemos hacer morir las obras de la carne por medio del Espíritu. Esto está escrito para la iglesia, y no para el inconverso y pecador del mundo exterior; está escrito para nosotros y es necesario tenerlo muy claro; ya que el haber nacido de nuevo es el comienzo de la carrera que hoy tenemos por delante; somos salvos en Cristo; pero hay una carrera que debemos correr con Fe y paciencia. Despojémonos de todo lo que nos estorba para OIR la Palabra de Verdad, HERMANOS DEBEMOS OIR LA VERDAD, DEBEMOS OIR A CRISTO EN NOSTROS, DEBEMOS ESCUCHAR EL ESPIRITU SANTO EN NOSOTROS.
¡QUE PRIVILEGIO TENEMOS!
DIOS QUIERE QUE ESCUCHEMOS SIEMPRE LA VERDAD PARA NUESTRO CRECIMIENTO Y DESARROLLO EN LIBERTAD, GOZANDO DE ESTAS COSAS PRECIOSAS QUE DIOS HA PREPARADO PARA NOSOTROS. ¡GRACIAS PADRE Y SEÑOR NUESTRO POR ESTE PRIVILEGIO, OIR LA VERDAD, OIR TU VOZ!

Es importante notar que esta Palabra de Verdad ya ha sido implantada en nosotros; es la que nos da testimonio de todas las cosas de Dios.

Luego dice “recibid”, el recibir lo veo y siento como oír y creer; no sólo oír; sino también creer lo que oímos, es decir, oír y guardar (oír y atesorar).

¿Cómo debemos recibir esta Palabra de Verdad que ya fue (pasado) implantada (porque ya tenemos el Espíritu Santo)? Dice con MANSEDUMBRE. Otras traducciones hablan de humildad; yo creo que a todos nos queda claro a lo que se refiere.

¿Cómo lo hago? Yo veo que es una actitud y disposición de tu corazón para con la Palabra Implantada, no podemos llegar a Dios (por medio de Cristo) con otra actitud que no sea de humildad y mansedumbre; como nuestro Señor nos enseñó “y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;” Hay un aprendizaje de por medio, que sólo nuestro Maestro y Señor, nos puede enseñar a ser mansos y humildes de corazón. Pero, nuestra es la disposición de nuestro corazón, como lo indica en proverbios.”Del hombre son las disposiciones del corazón;” Prov16:1

Debemos recibid con mansedumbre, es decir, dócilmente escuchar y creer a nuestro Señor, que ya está en nosotros. Es un oír interior, que nos testifica y enseña en todas las cosas. Hay una frase del apóstol Juan, al respecto que aporta en el mismo sentido:

“Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él”. 1Jn2:27

Hasta aquí, todo esto me da paz y gozo, que nuestro Señor nos va guiando personalmente a cada uno de nosotros; es un Maestro que nos da clases particulares a cada uno de nosotros; que nos confirma su palabra en nuestro espíritu y nos enseña a como recibirlo; para que no tengamos estorbo ni tropiezo. Está en nosotros, es algo maravilloso todo esto.

Si en algún momento, se nos hace difícil oír su voz; bueno sería repasar si hemos “desechando toda inmundicia y abundancia de malicia” y si “recibimos con mansedumbre”; es bueno recordarlo. Ya que si no es así, puede haber interferencia para que podamos oír claramente la palabra de verdad (recuerda que recibid implica fe).

Resumiendo, podemos ver claramente; que debemos recibir hoy lo que ya fue implantado en un pasado, es decir, oír hoy la palabra de verdad con la que hemos nacido de nuevo, por voluntad del Padre.

¿Cuál es el propósito de todo esto?

Salvar nuestras almas, como lo indica el final del versículo:

“recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas”

El propósito final es salvar nuestras almas; recordemos que ya hemos nacido en el espíritu; pero aún queda un propósito en nosotros; que es salvar nuestras almas. Este es el llamado, ya que hemos nacido de nuevo, el objetivo es salvar nuestras almas.

No quiero ahondar en lo último, ya que da para mucho; pero si quiero que vean que primero se nace por la palabra de verdad y luego hay un propósito de salvar el alma; son eventos consecutivos distintos, es decir, primero nacimos de nuevo y hoy el llamado es salvar nuestras almas, ya que la Palabra de Verdad tiene el poder de hacerlo.

Que el Señor nos de una oportunidad de compartir y comprender respecto a la salvación del alma; ya que hay mucha ignorancia y confusión al respecto. Espero que El nos haga oír su voz, respecto a este propósito en nosotros y lo maravilloso del llamado.

Por último, lo que sigue:

22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.”

Es mejor no oír, que habiendo oído no obedecer; no nos engañemos sin obediencia a esta voz interior de nuestro Señor, no habrá ningún provecho. Notemos que es una palabra confirmada en nuestro interior, por medio del Espíritu Santo. Este oír se produce dentro de nosotros, no fuera.

Para terminar, incluyo los siguientes versículos, que nos muestran como podremos ser bien aventurados en todo lo que hacemos; que es algo mejor a decir, que todo nos lleva a bien.

23 Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. 24 Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. 25 Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.”


Que la Palabra de Verdad, nos enseñe y guíe en todas las cosas; amen.

lunes 17 de marzo de 2008

Siete principios, y siete promesas.


Antes de empezar, les voy a formular siete preguntas; si tú contestas afirmativamente a ellas, tienes que seguir leyendo (y espero en la gracia de Dios, que esto sea de bendición para tu vida); y si no lo haces, es decir, contestas negativamente, quiere decir que mejor sigues de largo y buscas otro articulo, ya que este mensaje no es para ti.

Preguntas:
¿Quieres tener muchos años de vida en paz?

¿Quieres tener buena opinión y favor, ante Dios y los hombres?

¿Quieres tener la certeza que los pasos que das, son siempre los pasos correctos?

¿Quieres sentirte físicamente bien?

¿Quieres gozar de prosperidad?

¿Quieres ser instruido y amado en forma especial por Dios?

¿Quieres ser bienaventurado, y alcanzar algo mucho mejor que el oro y la plata; larga vida, caminos deleitosos, honra, riquezas, paz, felicidad y vida eterna?

Creo que son muy pocos los hombres que se negarían a estas preguntas; de hecho cualquier ser humano sano, no lo haría jamás (pero la verdad es que no todos están sanos, pues algunos necesitan médico).

Yo creo que nadie diría que no; ¿Cuál es el problema? Muchos están en incredulidad y desconocimiento de estas cosas preciosas y ciertísimas. Por eso, hoy lo comparto con ustedes, muchos ya lo saben; pero es bueno conocer y divulgar la buena nueva de Cristo, en nosotros y en todos los que lo reciban…

Ahora, si tú contestaste afirmativamente, deberás compartir conmigo que el hecho de querer algo es sólo el comienzo, luego del querer viene el poder alcanzarlo. ¿No es verdad? Bueno de esto se trata el presente mensaje; es un mensaje muy práctico y aplicable en nuestras vidas.

Si tu lees el libro de Proverbios de Salomón; y miras con atención entre el capitulo 2 y 3; verás que el comienzo del capitulo 3 hasta el versículo 20; tiene una forma y una estructura especial, es decir, es una estructura que la diferencia de lo que la antecede y la diferencia de lo que le precede. Esta estructura se puede dividir en 6 requisitos con promesas y una culminación en séptimo lugar. O sea, son siete partes, como los siete días de la semana; como los siete días de la creación. El siete tiene un significado muy especial en toda la Escritura, que representa un número divino de plenitud y de obra completa por Dios.

Con estas palabras, quiero compartir con ustedes siete principios divinos que nos producen siete promesas; es esta una palabra muy práctica de aplicar con la gracia del Señor, y la quiero compartir con ustedes, para que juntos obtengamos lo prometido y agrademos al Padre por medio de nuestro Señor Jesucristo.

Si leemos el libro de Proverbios el capitulo 3, de los versos 1 al 20; podemos ver y entender ciertas verdades que no debemos desconocer; y que debemos entender para poder poner en práctica y obtener los frutos deseados…

Por favor lean el texto citado, y luego lo desmenuzamos…

Pro 3:1-20 Hijo mío, no te olvides de mi enseñanza, y tu corazón guarde mis mandamientos, (2) porque largura de días y años de vida y paz te añadirán. (3) La misericordia y la verdad nunca se aparten de ti; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón. (4) Así hallarás favor y buena estimación ante los ojos de Dios y de los hombres. (5) Confía en el SEÑOR con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. (6) Reconócele en todos tus caminos, y El enderezará tus sendas. (7) No seas sabio a tus propios ojos, teme al SEÑOR y apártate del mal. (8) Será medicina para tu cuerpo y refrigerio para tus huesos. (9) Honra al SEÑOR con tus bienes y con las primicias de todos tus frutos; (10) entonces tus graneros se llenarán con abundancia y tus lagares rebosarán de mosto. (11) Hijo mío, no rechaces la disciplina del SEÑOR ni aborrezcas su reprensión, (12) porque el SEÑOR a quien ama reprende, como un padre al hijo en quien se deleita. (13) Bienaventurado el hombre que halla sabiduría y el hombre que adquiere entendimiento; (14) porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, y sus utilidades mejor que el oro fino. (15) Es más preciosa que las joyas, y nada de lo que deseas se compara con ella. (16) Larga vida hay en su mano derecha, en su mano izquierda, riquezas y honra. (17) Sus caminos son caminos agradables y todas sus sendas, paz. (18) Es árbol de vida para los que de ella echan mano, y felices son los que la abrazan. (19) Con sabiduría fundó el SEÑOR la tierra, con inteligencia estableció los cielos. (20) Con su conocimiento los abismos fueron divididos y los cielos destilan rocío. (LBLA)

Pero antes, debemos recordar como dice el proverbio, Si eres sabio, eres sabio para provecho tuyo, y si escarneces, tú solo lo sufrirás. (Pro 9:12) los principales beneficiados de la sabiduría. Somos nosotros mismos; sabiendo y entendiendo que la sabiduría de Dios es Cristo mismo; es una persona en nosotros. Si eres escarnecedor (hacer muecas, burlarse, mofarse), tú sólo lo sufrirás. La palabra está dada, la decisión es tuya…

Bueno para hacerlo más claro aún, los versos los he dividido en siete, que es un numero que representa la plenitud de Dios (y fácilmente se puede dividir este apartado de los proverbios en siete, en forma natural y sin hacer forcejeos), siete significa que estos versos son muy importante de conocer, entender y practicar; ya que el siete representa la obra completa de Dios, su plenitud.

He puesto en verde, lo que corresponde a la solicitud (mandato) divina y en rosado lo que corresponde a la promesa asociada a cada mandato. En otras palabras, tras un mandato, hay una promesa de Dios para nuestras vidas; y claro está que Dios cumple siempre sus promesas, no lo olvidemos. El cielo y la tierra pasarán pero sus palabras permanecen…

¿Cuántos recursos, dinero, tiempo y sacrificios malgastamos invirtiendo en recetas humanas de vida y prosperidad?; bueno, ahora es tiempo de buscar y creer lo verdadero y perdurable; que si tiene frutos reales de vida, paz, prosperidad, etc.

Les repito, esta es una palabra muy práctica; nadie se puede confundir con ellas; muchos discursos escuchamos; muchos de ellos son bonitas palabras; estas palabras van a la práctica concreta; y se pueden sólo practicar si existe FE, sin ella, es decir, sin CREER; sólo entran por un oído y salen por el otro (como se dice vulgarmente).

Sólo agrego algunos comentarios, ya que estos versos son muy claros, y no necesitan mayor explicación.


Proverbios 3:1-20 (LBLA)
(1) Hijo mío, no te olvides de mi enseñanza, y tu corazón guarde mis mandamientos,
(2) porque largura de días y años de vida y paz te añadirán.

Primero debemos notar, que esto es para un “Hijo mío”, es decir, para hijos de Dios; los que han sido hechos hijos de Dios por medio de la fe en Jesús y el bautismo del Espíritu Santo.
Segundo, observando las palabras “olvides”, nos damos cuenta que está la mente relacionada al mensaje, como también el “corazón”.
Tercero, las palabras mandamientos y enseñanza; representan la palabra de Dios; en dos formas, una primera forma que se guarda en el corazón (lógos) y una segunda que se entiende o se revela (jréma), por medio del Espíritu Santo. (Recuerda que el Señor nos habla al corazón y de ahí pasa a la mente, ¡y debe pasar a la mente!).

Hermano mío, si tu guardas las palabras de Dios, y no te olvidas de ser enseñado por el Espíritu Santo; entonces “largura de días y años de vida y paz te añadirán”.

Antes, de pasar al siguiente punto, recuerda el siguiente versículo “Pro 6:23 Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza luz…” y recuerda además, que Dios en el primer día Dios dijo: Gen 1:3 “Sea la luz. Y hubo luz”.
¿Es curioso no?, en este primer punto empieza con la luz, igual que en el primer día de la creación…

(3) La misericordia y la verdad nunca se aparten de ti; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón.
(4) Así hallarás favor y buena estimación ante los ojos de Dios y de los hombres.

La misericordia (bondad, amor, benevolencia, benignidad, etc.) y la verdad (Jesucristo, rectitud, fidelidad, confiabilidad, etc.).

Hermano mío, amarra la verdad a tu garganta (no hables mentiras) y escribe en tu corazón el amor; y “Así hallarás favor y buena estimación ante los ojos de Dios y de los hombres”.
¡Mira que no es sólo ante Dios! (Pero también, que no dice que sea con todos los hombres).

(5) Confía en el SEÑOR con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento.
(6) Reconócele en todos tus caminos,
y El enderezará tus sendas.

Fíjate nuevamente, confía en el SEÑOR con el “corazón” y no te apoyes en tu entendimiento “mente humana”; y reconócele en TODOS tus caminos (voluntad). Esta palabra es para nuestro corazón, mente y voluntad; para nuestra alma.
Apóyate de corazón en Dios y no en tu astucia, inteligencia, cordura, prudencia, etc. Reconócele en todos tus caminos (Ten presente al Señor en todo lo que hagas); y EL enderezará tus sendas (pasos, andar, camino, costumbre, manera, rumbo, sendero, vereda, etc.). Nota que es EL, el que endereza tu caminar; y no tú, por tu propia inteligencia o prudencia.

Hermano mío, confía en el Señor de todo corazón y no te apoyes en tu antiguo entendimiento (despójate de tu entendimiento carnal), reconócelo en TODOS tus asuntos; y tendrás la certeza que EL enderezará tus pasos; tus pisadas serán correctas y certeras, con propósitos eternos.


(7) No seas sabio a tus propios ojos, teme al SEÑOR y apártate del mal.
(8) Será medicina para tu cuerpo y refrigerio para tus huesos.

No seas sabio en tu propia opinión, es decir, no te creas sabio; recuerda lo siguiente que escribió el apóstol Pablo: Nadie se engañe a sí mismo. Si alguno de vosotros se cree sabio según este mundo, hágase necio a fin de llegar a ser sabio. (1Co 3:18). Teme a DIOS, si Dios es de temer con su tremendo poder y autoridad; es el principio de la sabiduría y su práctica es alejarse del mal.
Mira el siguiente verso: El temor del SEÑOR es aborrecer el mal. El orgullo, la arrogancia, el mal camino y la boca perversa, yo aborrezco. (Pro 8:13) Mira como encaja en forma perfecta con lo anterior, el temor del SEÑOR es aborrecer el mal; el orgullo y la arrogancia el mal camino, es decir, lo contrario a no ser sabio a tus propios ojos. Y por último el SEÑOR aborrece la boca perversa, es decir, la boca fraudulenta que pervierte (desvirtúa) la verdad.

Jesús mismo nos enseño, al único que debemos temer: Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed. (Lucas 12:5) Esto es al SEÑOR, que tiene las llaves de la muerte y del Hades. Sólo a El debes temer, a nada ni nadie más…(ni al Diablo debemos temer; claro está si estamos bien con Dios, en Cristo).

Hermano mío, no te creas sabio en ti mismo, sino teme a DIOS y apártate del mal; será medicina para tu existencia y refrigerio para ti mismo.


(9) Honra al SEÑOR con tus bienes y con las primicias de todos tus frutos;
(10) entonces tus graneros se llenarán con abundancia y tus lagares rebosarán de mosto.

Honra al Señor con tus bienes, se rico para con Dios con tus bienes y con las primicias, es decir, con lo primero y mejor de tus frutos; entonces (y no antes), tus graneros se llenarán y tus lagares rebosarán. ¿Qué significa? Creo que es muy obvio, pero lo diré significa ABUNDANCIA y SATISFACCION. Si abundancia, de lo que necesites; abundancia económica (según el propósito de Dios) y abundancia de lo mejor que es el pan y bebida espiritual; Cristo mismo la Palabra de Dios. Recuerda que el pan se hace a partir del trigo y el trigo se almacena en graneros. Y recuerda que el vino se hace en lagares…¿Recuerdas el pan y el vino en la cena del Señor? Bueno, esa es la verdadera comida y la verdadera bebida; este versículo nos promete antes que nada llenura espiritual, satisfacción para nuestra alma.
Mira por favor el siguiente versículo, como Pablo les exhorta a la iglesia en Corintios: Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos de vosotros lo material? (1Co 9:11) La verdad, que esto es fiel en los hombres que si siembran lo espiritual, de hecho es una de las formas que tenemos de honrar al Señor.

Para poder poner en práctica este 5º punto, se necesita fe (como también los anteriores), y respecto a eso es bueno que recuerdes el mensaje “Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras” donde veras claramente que la fe verdadera, CREE a Dios y actúa en forma natural conforme a la fe.


(11) Hijo mío, no rechaces la disciplina del SEÑOR ni aborrezcas su reprensión,
(12) porque el SEÑOR a quien ama reprende, como un padre al hijo en quien se deleita.

Bueno, si no fuera posible rechazar ni aborrecer la disciplina del Señor, esto estaría de más; pero aquí nos insta la palabra a considerar, que sólo a través de esta disciplina llegaremos al nivel, que el Padre nos quiere dar. Es un privilegio ser enseñado y disciplinado por el Maestro Perfecto. ¿No te parece? Si tu pensabas que este camino era todo color de rosas, considera que por nuestro bien, hay disciplina de por medio; si es que el Padre se deleita en nosotros. Que así sea. Amen.

Con estos seis puntos, completamos el número de hombre; es decir, la obra del sexto día; donde Dios nos hace conforme a su imagen y semejanza. Luego viene, el séptimo día, donde hay un reposo y una gran satisfacción por la obra realizada. Recuerden, que estamos en un proceso de edificación, es decir, Dios nos está edificando a cada uno de nosotros; para que lleguemos a la estatura de un varón perfecto. Veo en los seis puntos anteriores, muchas riquezas acumuladas (fe, confianza, palabra de Dios, entendimiento, enseñanza, bondad, paciencia, temor de Dios, honrar a Dios, disciplina, negación de la sabiduría personal, amor, verdad, honra, vida, salud, humildad, rectitud, esperanza, etc. y ser Hijos de Dios).
Los seis puntos anteriores están escritos de una forma muy simple y muy profunda, y los invito a no quedarse con sólo esto; sino que buscar más…


(13) Bienaventurado el hombre que halla sabiduría y el hombre que adquiere entendimiento; (14) porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, y sus utilidades mejor que el oro fino. (15) Es más preciosa que las joyas, y nada de lo que deseas se compara con ella. (16) Larga vida hay en su mano derecha, en su mano izquierda, riquezas y honra. (17) Sus caminos son caminos agradables y todas sus sendas, paz. (18) Es árbol de vida para los que de ella echan mano, y felices son los que la abrazan. (19) Con sabiduría fundó el SEÑOR la tierra, con inteligencia estableció los cielos. (20) Con su conocimiento los abismos fueron divididos y los cielos destilan rocío.

Por ultimo, el séptimo punto, que corresponde a día del reposo; es donde ya has alcanzado la sabiduría (que es Cristo manifestado en ti); has alcanzado en Cristo, para lo que Cristo te alcanzó a ti primero.
Y en el séptimo día completó Dios la obra que había hecho, y reposó en el día séptimo de toda la obra que había hecho. (Gen 2:2)
Bienaventurado, es decir, feliz el hombre que haya a Cristo (sabiduría de Dios) y alcanza entendimiento (inteligencia). Los beneficios los puedes leer muchas veces…

Si ves con detalle el versículo 19 y 20; notaras que la Escritura hace referencia al proceso de la Creación por Dios, lo que nos afirma, que lo que hemos visto es un paralelo entre los siete días de la creación y los siete días de nuestra completa edificación en Cristo. ¡Vamos adelante!


Si haces una meditación y lees con calma, notaras que hay algo muy importante que debemos entender y valorizar; ¡EL SEÑOR NOS ESTA GUIANDO POR SU GRAN AMOR!

Y a eso sólo debemos agradecerle y alabarlo; y pedir que nos enseñe por medio de su Santo Espíritu, todos estos misterios escondidos para sus hijos amados. Que incluso los ángeles quieren conocer…

Amen.

Saludos, gracia y paz a todos.

Rodrigo

sábado 1 de marzo de 2008

Y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí.


Hay una frase que declaró el apóstol Pablo que siempre me llamó mucho la atención, la que dice "y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí". Han pasado algunos años, y es esta afirmación de Pablo, que nos la dice en su carta a los Gálatas, la inspiración del siguiente mensaje; que hoy comparto con ustedes. Espero en nuestro Dios y Señor, que nos de la sabiduría y revelación, para poder compartirlo y entenderlo en su gracia y voluntad, que así sea. Amen.

Primero, antes de entrar en el desarrollo de la palabra; es importante que lean estos tres pasajes de las Escrituras que he seleccionado; los que usaré para aclarar algunas cosas.


Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios. Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo. Gal 2:19-21


No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Fil 3:12-14

Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida. 2Ti 4:6-8


Los tres textos corresponden a tres cartas distintas escritas por Pablo, en el tiempo de su ministerio (servicio). Estás cartas, están escritas en forma cronológica en el transcurso de su vida; y en el desarrollo (crecimiento) de la misma.

La primera cita, es de la carta a los Gálatas; que fue escrita mientras el viajaba en sus viajes misioneros.


La segunda fue escrita en el periodo de su prisión en Roma, por testimonio del evangelio.
Y la tercera fue escrita al final de su vida, al final de su ministerio, al final del camino.

Ahora, teniendo claro el orden cronológico de las cartas, podemos hacer la siguiente observación.

Pablo escribió, más o menos en la mitad de su camino en Cristo: "y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí" a los Gálatas.

Pablo escribió tiempo más tarde, lo siguiente en Filipenses “No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo…”

Pablo escribió, al final de su caminar en esta tierra. “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día...” a Timoteo.

Es importante tener claro el orden cronológico de las cartas; ya que en ese orden podemos ver tres cosas importantes.

Primero: cuando Pablo afirmo “y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí", no fue al final de su caminar en la tierra (cómo alguno pudiera imaginar), sino por lo menos en aprox. la mitad de su ministerio (lo que no significa que no lo haya podido decirlo mucho antes).

Segundo: Se puede ver que Pablo estaba corriendo una carrera (peleando la buena batalla, guardando la fe, sosteniendo la gran lucha) en esta tierra; a pesar de ser apóstol, el seguía en carrera hasta el final de su vida. El declara explícitamente que aún no ha alcanzado el objetivo final de su llamado, por lo cual se extendía por asir (tomar) aquello para lo cual ya había sido tomado por Cristo. Aquí hay algo tremendo que trastorna las doctrinas humanas y las hace dar botes y botes, Pablo se extendía por tomar aquello para lo cual, ya había sido tomado (pasado) por Cristo. ¿Lo ves? Esto es lo que Jesús declaro: “Permaneced en mí, y yo en vosotros” Juan15:4. Hay dos condiciones, El en nosotros y nosotros en El. Luego el llamado es a: “permaneced en él”. Pues el ya permanece en nosotros, si es que le hemos recibido.

Tercero: Pablo tuvo testimonio de haber cumplido el propósito en Cristo, de haber agradado a Dios al final de su tiempo (por gracia); por lo que tuvo el testimonio del Espíritu Santo que ya debía partir con el galardón completo. Esto es tremendo en importancia, porque es el propósito por el cual seguimos viviendo acá en la tierra; si no existiera este propósito grandioso no tendría ningún sentido seguir soportando este mundo, cuando ya somos salvos y tenemos vida eterna por medio de El; hay un llamamiento celestial en Cristo Jesús que debemos responder y tenemos el privilegio (oportunidad) de alcanzar por medio de la fe.

Nota: Si alguno piensa que somos siempre unos pobres y tristes pecadores, que nunca agradaremos a Dios; y por lo tanto, estamos destinados a andar de tropiezo en tropiezo, lea lo siguiente: Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios. Heb 11:5 ¡Hay una forma de agradar a Dios! Si, la hay; y es por medio de la fe. Recuerden que debemos pelear la buena batalla de la fe; los que la pelean vencen… (los cobardes arrancan y no pelean; ya que no creen; si creyeran la pelearían y vencerían en Cristo…) Lo dijo Pablo en su última carta: He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 2Ti 4:7 Antes de ser transpuesto, Enoc tuvo el testimonio de haber agradado a Dios, esto es importante de entender.


Teniendo claros estos tres aspectos (incluida la nota), podemos ver en detalle lo siguiente:
Pablo cuando declaró "y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí", como dijimos, no era que ya había alcanzado el propósito de su caminar aquí en la tierra; ya que podemos ver en su carta posterior a los Filipenses, él mismo declara que no ha alcanzado aún, el objetivo o meta de esta carrera “…la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor…” Fil 3:8, es decir, podemos afirmar que esta afirmación de Pablo "y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí", no es la consumación del caminar en la fe; sino que es por lo menos, una etapa que debemos todos alcanzar (veremos que se alcanza por fe, ya que es una realidad que debemos creer).

El propósito final (la meta) la alcanzó al final de su vida (de hecho es al revés, su vida en la tierra termina cuando alcanza el objetivo); como lo vemos en su última carta a Timoteo (2 Ti4:6-8), cuando Pablo esta para ser sacrificado (recordemos que fue decapitado), es decir, Dios lo guardo hasta que alcanzó la meta acá en la tierra (por gracia); esto es muy importante de entender. Pablo estuvo en este peregrinar en la tierra hasta el momento justo que alcanzó la meta, por eso tiene corona; cuando uno llega a la meta y vence en la carrera obtiene corona; los que no llegan a la meta, no pueden obviamente tener corona. Dios guardó la vida de Pablo de todas sus travesías, naufragios, persecuciones, azotes, etc. etc; hasta el momento que alcanzó el propósito final, es decir, la meta; era imposible que Pablo hubiese muerto antes de este tiempo; ya que Dios nos guarda hasta el momento final, si caminamos a la luz de El. El Señor nos lo dijo “¿No tiene el día doce horas? El que anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él.” Juan 11:10 ¿Que nos enseña esto? Nos enseña que siempre que caminemos en la luz, no tropezamos; recordemos que Cristo es la luz del mundo. Cuando caminamos con y en Cristo, no tropezamos y avanzamos en este camino.

Hay algo que debemos conocer, creer, entender y experimentar. Eso se llama la cruz de Cristo. Pablo en su carta a los Gálatas, cuando dijo "y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí", lo dijo en medio de su vida como cristiano y siervo de Dios en esta tierra, y no como lo último que él hubiera alcanzado; no lo dijo como su última frase sobre la tierra; sino que la exclamo, por lo menos, en medio del caminar. Esto es importante entender, ya que si queremos avanzar debemos darnos cuenta que esto es un requisito en el Camino.

Siempre pensé, cuando sería ese día en que pudiera exclamar como Pablo "y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí"; ¿Y sabes cuando ocurre?, ¿Sabes cuando puedes exclamar con Pablo esta gloriosa y misteriosa frase?
Lo puedes declarar cuando lo crees; si hermanos lo puedes declarar cuando empiezas a entender el verdadero evangelio de la cruz de Cristo; y por fe te consideras muerto para la ley, muerto para el pecado y muerto para el mundo Esto querido hermanos, es una realidad que ya ocurrió con todos los verdaderos creyentes, es decir, con los hijos de Dios. Estamos con Cristo juntamente crucificados y con Cristo juntamente resucitados; muertos para la ley, muertos al pecado, muertos al mundo; pero vivos para Dios. ¡Aleluya!. Esto es grandioso; esto ya ocurrió; esto ya está hecho. Lo que Pablo declara es la realidad de las cosas que él ya las entiende por revelación y entendimiento que le ha dado Dios, por medio de su Palabra. Hermanos, es este el camino de la cruz; donde se manifiesta la muerte de Cristo y la vida poderosa de Cristo en nosotros, que no puede ser destruida por la muerte; la vida eterna…Es este el camino de la fe, donde hay frutos del Espíritu de Cristo.

Podemos ver hoy hermanos, que no es soberbia declarar hoy con Pablo "y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí"; sino es que estas avanzando en la fe y en el conocimiento y entendimiento de Dios y su obra. Hoy todos podemos decir con propiedad "y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí", pero serán sólo palabras, hasta que lo creas de corazón y vivas conforme a esa realidad, es decir, conforme a la verdad.
Si hoy lo declaras y lo crees, tu caminar será en esa realidad; y avanzaras en este Camino; si aún no lo crees y lo miras de lejos y desconfianza; te aviso que aún estas en desconocimiento e incredulidad que no te permite disfrutar de la plenitud de aquel que todo lo llena en todos; es Aquel que nos dijo hace tanto; que hoy nos dice lo mismo “Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.” Mat 16:25 Y recuerda que Dios no puede ser burlado.

Cuando quieres salvar tu vida en este mundo, la empiezas a perder, ¿Por qué? Porque empiezas a caminar en el mundo, persiguiendo cosas del mundo, amando las cosas del mundo y malgastando tu vida en lo vano y temporal. Sembraras para las cosas del mundo y segaras corrupción. Invertirás tu vida en lo que es pasajero y está destinado a no ser más. ¿Qué obtendrás de todo eso? Lo más que puedes obtener, es lo que el mundo te puede ofrecer (si es que las llegas a conseguir); riquezas materiales, conocimiento humano, gloria humana, placer para la carne y poder mundano, todo temporal, es decir, un suspiro de grandeza y luego un frío cajón bajo tierra. El mundo no te puede dar, más que lo que el mundo tiene (y el mundo no tiene más que vanagloria y desolación); y el mundo hoy está gobernado por el príncipe de la maldad y la mentira; de seguro sólo lograrías obtener para el deleite temporal de tu carne; pero sed y hambre eternas para tu alma.

Cuando pierdes la vida por causa de Cristo, la hallas. Es decir, cuando andas en el Espíritu caminando por fe; empeñando por gracia tu vida en alcanzar a lo que ya fuiste llamado; tomando lo que te ofrece el mundo entero, por basura por alcanzar la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús. Cuando destinas todos tus recursos en adquirir ese campo que guarda un tesoro precioso, incontable en inmensidad; y con gozo cada día verás cuan verdaderas y fieles son las palabras de nuestro Señor y Maestro. Cuando entiendes, que si Cristo ya murió por ti, habiendo sido tú un pecador condenado; ahora que eres hijo por su sangre y por su gracia (regalo) ¿Cómo no te dará todas las cosas? Si ya hizo lo más costoso y difícil; si ya sufrió la cruz por ti; entenderás que el resto está dado por añadidura y no debes vivir en pos de las añadiduras; sino en pos de Cristo, tu Señor, Salvador y Maestro.

Dice el Señor: El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Jn 10:10 El ladrón, el enemigo (Satanás) viene para robar, matar y destruir (es bueno tenerlo muy claro, ya que cada vez que le obedeces, a veces sin saberlo, los resultados serán robo, muerte y destrucción); pero nuestro Señor nos deja muy claro que él vino, no sólo para que tengamos vida; sino para que la tengamos en abundancia; si abundancia. Alguno pensará, que las palabras de la cruz no son muy atractivas para la carne, o son muy fuertes. Y efectivamente, para la carne son muerte; pero para tu alma son salvación eterna. Para la carne son el anuncio de lo que ya ocurrió; pero son liberación de tu alma y espíritu; para servir a Dios. Pero nuestro Señor ya vino a deshacer las obras del maligno, y esto es una realidad; ya que el maligno no tiene poder sobre nuestra nueva naturaleza que es en Cristo Jesús. Recuerda lo que nos dice el Señor: El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. 1Jn 3:8 Sólo a través de la cruz, cruzamos de la carne a la vida en el Espíritu; sin pasar por la cruz, nos quedamos del lado en que el Diablo aún tiene dominio sobre la carne para destrucción, robo y muerte.
¿No crees que es mejor andar al otro lado de la cruz donde el maligno no tiene parte?
¿No crees que es mejor caminar junto al Señor en el Reino de Dios?
¿Por qué muchas veces andamos como si viviéramos aún en la carne, ignorando nuestra realidad en Cristo?
Lo hacemos por ignorancia, en incredulidad. Debemos entender que nuestra vida está en Cristo al otro lado de la cruz; es decir, resucitada para con Dios. Y esto hermanos es tremendo y grandioso, porque estamos junto a Cristo sentados en lugares celestiales… ¡ALELUYA! Esto es muy, pero muy grande para poder explicarlo con palabras; debemos acudir a nuestro Padre Y Señor, para que nos ayude y revele estas cosas que son grandiosas y podamos creer y andar respecto a la realidad; si realidad; la verdadera realidad de las cosas; y no la realidad material que ven nuestros ojos carnales.
Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria. Col 3:1-4
Esta muy claro, todos los que hemos resucitado con Cristo, somos llamados a buscar las cosas de arriba, ¿Dónde? “donde está Cristo sentado a la diestra de Dios”. Amigos y hermanos míos, ¿Habrá algún lugar más alto en la creación? NO es más alto que todo lo creado; no hay nada creado más alto que esa posición. ¿No es como para cantar y bailar de alegría y jubilo, lo que Dios ya ha hecho con nosotros los que creemos? Si hermanos, es para dar gloria, honor, alabanza y adoración eternamente a nuestro Dios creador y al Cordero que fue inmolado.
¿Dónde querido amigo, quedan tus proyectos, tus ambiciones, tus aspiraciones de este mudo? Si ves el llamado, veras que es sólo basura y pérdida de tiempo por alcanzar, aquello para lo cual ya fuiste alcanzado por Cristo. Tú decides, si quieres salvar tu vida; la perderás y si la pierdes por causa del Señor, la encontrarás. ¿Lo puedes creer?, ¿O debes clamar a tu Dios y Señor, que te ayude en tu incredulidad? Hoy todavía hay tiempo de pedir, llamar y buscar…

Luego en Colosenses dice “Porque habéis muerto”, lo dice explícitamente como algo ya ocurrido, no como algo futuro; sino como algo que ya ocurrió. Andemos hermanos en esta realidad, donde entramos en los dominios celestiales; y el reino de la tinieblas, ya no tiene poder alguno sobre nosotros; andemos del lado de la cruz que debemos andar; es decir, del LADO DE LA VIDA Y LA VIDA EN ABUNDANCIA.

No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.1Jn 2:15
Cuando amas el mundo y las cosas que están en el mundo, el amor del Padre no está en ti. ¿Cómo, Dios no me ama? No Dios te ama por misericordia, pero el amor del Padre no está en ti, mientras tú amas el mundo y las cosas del mundo. Recuerda lo que dice Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Jn 3:16 Dios amó de tal manera al mundo, que entregó su Hijo para que todo aquel que en él cree, NO SE PIERDA, es decir, no muera eternamente (no sufra eterna destrucción). Dios amó a todos los hombres, y ha dado lo más precioso, alto, excelso por ellos, a Cristo. Sin los hombres merecerlo, sólo por misericordia. Pero, cuando centras tu amor en las cosas que se ven del mundo, en la vana gloria de la vida, el amor del Padre no está en ti; y por ello, no lo puedes disfrutar, gozar ni percibir. Cuando amas a tu Padre y Señor (por ende a tus hermanos), cuando amas las cosas de arriba, el amor del Padre está en ti; y lo puedes percibir, disfrutar y gozar. No amemos hermanos, aquello para lo cual ya estamos muertos; sino amemos para lo cual vivimos; y tenemos tremenda esperanza de gloria. Recuerda que donde está nuestro tesoro, estará nuestro corazón; si tus tesoros son del mundo; tu corazón estará en el mundo; si tus tesoros están el lo alto; tu corazón estará en lo alto.
¿Y como saber donde hoy está tu corazón? Es fácil, sólo escúchate a ti mismo; tu lo dices en cada minuto: “Porque de la abundancia del corazón habla la boca”. Mat 12:34 Nuestros labios nos delatan, ellos hablan de lo que abunda en nuestro corazón.

Hoy en día, la palabra de la cruz de Cristo es muy desconocida; y por eso hay tal espectáculo de doctrinas e interpretaciones humanas de las Escrituras contradictorias; hay una inmensidad de palabrería y una falta absoluta de poder de Dios manifestada en tantos charlatanes (ojo, no todos lo son); muchos buscando manifestaciones de Dios caen en sensualismos y extravagancias; por su ignorancia son arrastrados muchos por doctrinas extrañas y falsos maestros; hombres que son “animales irracionales”, es decir, “álogos”, es decir, sin logos, es decir; sin Palabra, es decir, sin Cristo.

Mira como Pablo lo decía LLORANDO, muchos enemigos hay de la cruz de Cristo; y mucha ignorancia hay hoy en día de la Cruz de Cristo. Pablo lloraba, por la gravedad de lo que significa no predicar esta palabra y ocultarla…
Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal. Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas. Fil 3:18-21

¿Y sabes que más hay detrás de estas palabras de la cruz de Cristo?, mira y lo verás…

Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios. 1Co 1:18

¿No es tremendo lo que el Espíritu nos quiere revelar?

Bueno, para ello necesitamos que sea el Espíritu Santo el que nos hable y nos enseñe estas cosas; para que estas palabras sean espíritu y vida en nosotros. (Necesitamos que estas palabras pasen de logos a jréma). Y no sean una doctrina entendida sólo con la mente.

¿Y sabes por que hoy en día, como ayer también lo fue, es tan resistida, ignorada y rebatida la palabra de la cruz?
El enemigo combate esta palabra, porque detrás de ella hay poder de Dios en nosotros; y eso lo somete a nuestros pies; sin la cruz no hay poder, con la cruz hay poder de Dios en los que se salvan.

Mientras estemos entretenidos con cualquier doctrina terrenal, carnal o demoníaca, o entretenidos con nuestros proyectos en este mundo, y no entendamos y creamos estas palabras de la cruz, no hay poder de Dios en nosotros; y el enemigo quisiera que siempre estemos en ignorancia e incredulidad de estas cosas; pero hermanos, la hora ha llegado de creer y avanzar en este camino maravilloso que Dios nos ha abierto por su Hijo. Amen.

“pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios”; (griego:δύναμις dúnamis), es fuerza, es poder milagroso, es eficacia, es maravilla, es capacidad, es dar, es potencia, es potestad; todo en nosotros. ¿Te empieza a quedar más claro por que la palabra de la cruz es tan combatida por el enemigo? Porque te da la clave del éxito en este camino, te da la clave del éxito de tu vida, te da todo lo que nunca podrías llegar ni siquiera a imaginar…Y sobre todo, actúa el poder de Dios en tu vida; si hermanos actúa el poder de Dios en nosotros. ¡ALELUYA! Gracias Padre Y Señor; por esta palabra de la cruz, que podamos oírla, creerla y entenderla; por tu gracia. Amen.

Este poder es el que sostiene y te levanta, no es tu poder humano; este poder te hace llegar al mismo lugar en que hoy está sentado Cristo a la diestra de Dios.

Esta es parte de la oración de Pablo, que hoy oramos para que se cumpla en nosotros. Sin que sean iluminados nuestros ojos, sólo lo podremos imaginar y no ver con revelación y entendimiento, la realidad a la que fuimos llamados:

Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; Efe 1:15-21

Este mismo poder que operó en Cristo, es el que opera en nosotros, por la palabra de la cruz. Para el mundo locura, pero para nosotros poder de Dios.

¿Cuál es nuestra gloria?
Nuestra gloria es la cruz de Cristo, por medio de la cual estamos muertos para el mundo y el mundo muerto para nosotros; es esa la realidad de las cosas; en los que han resucitado con Cristo Jesús. Vivamos conforme a la realidad, es decir, conforme a la verdad. Si ignoramos la realidad; si ignoramos la verdad o no la creemos; seremos nosotros los que sufrimos las consecuencias de nuestros errores (pecados).

Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo. Gal 6:14


Y hoy hermanos podemos decir junto a Pablo:

Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios. Gal 2:19 : La ley nos mató, por nuestro pecado. Y es esa la relación que hoy tenemos con la ley; estamos muertos para la Ley, a fin de vivir para Dios. La ley es santa, y el mandamiento es santo, justo y bueno. Y nosotros ya no estamos sujetos a la ley, sino que le pertenecemos a otro; a Jesucristo nuestro Señor. ¿Por qué no estamos sujetos a la ley? Porque estamos muertos para la ley, pero vivos para Dios. Era la única forma que había de que fuéramos libres de la ley; o por derogación de la ley; lo que no puede ocurrir; ya que la palabra de Dios permanece para siempre; o por muerte del que está sujeto a la ley, es decir, nosotros. Más muertos y resucitados juntos con Cristo.

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. Gal 2:20 Lo podemos decir con toda confianza y certidumbre de fe; con Cristo estamos juntamente crucificados, y ya no vivimos nosotros, sino que Cristo vive en nosotros; esa es la verdad; nos queda hoy el paso de fe; “y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”, lo que aún vivimos en la carne, lo vivimos en la fe del Hijo de Dios, lo vivimos en la confianza de su amor personal a cada uno de nosotros, por su misericordia. Sabiendo que se entregó personalmente, por ti y por mi.

No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo. Gal 2:21 NO desecho (adsetéo: poner a un lado, separar, desestimar, neutralizar o violar:-rechazar, violar, desechar, invalidar) la gracia de Dios. Entiendo que no hay otro camino para nosotros, que el que Dios ya estableció; porque por la ley es imposible alcanzar justicia para con Dios; y si la justicia se alcanzase por la ley; demás murió Cristo.


Hermanos, sólo una última palabra; y es que nos encomendemos a nuestro Padre y Lógos (Palabra); que tiene poder para edificarnos y darnos la herencia con todos los santificados. Es la oración que realizó Pablo antes de partir a su cautiverio y tuvo que dejar a sus hermanos…

Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados. Hch 20:32

Amen.

Rodrigo

miércoles 13 de febrero de 2008

No veréis mi rostro si no traéis a vuestro hermano con vosotros

Respondió Judá, diciendo: Aquel varón nos protestó con ánimo resuelto, diciendo: No veréis mi rostro si no traéis a vuestro hermano con vosotros. Si enviares a nuestro hermano con nosotros, descenderemos y te compraremos alimento. Pero si no le enviares, no descenderemos; porque aquel varón nos dijo: No veréis mi rostro si no traéis a vuestro hermano con vosotros. Gen 43:3-5


Cuando volvieron los hijos de Israel por alimentos a Egipto (a José); hay una sentencia muy importante de ver y es la siguiente:

"No veréis mi rostro si no traéis a vuestro hermano con vosotros." les advirtió José a sus hermanos, (los hijos de Israel, es decir, el pueblo de Dios).

¿Que significa?

¿Que nos quiere enseñar el Espíritu con esto?

José representa a Jesucristo; los hijos de Israel nos representan a nosotros cuando buscamos el rostro del Señor; y la sentencia es clara y precisa para cuando nos acerquemos a Cristo; no veremos su rostro si no nos presentamos en paz con nuestro hermano, no obtendremos alimento espiritual si no nos presentamos en paz con nuestros hermanos ante EL. Una vez que podemos ir con nuestro hermano ante su presencia; veremos su rostro. Esto es muy glorioso hermanos; veremos su rostro si estamos en paz con nuestros hermanos; si no es así debemos ponernos al día en nuestros ofensas y luego buscar su rostro; que entonces si lo encontraremos...

Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel. De cierto te digo que no saldrás de allí, ha