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domingo 4 de mayo de 2008

Edificación y herencia

Muchos hombres en la historia que han alcanzado notoriedad, gloria, honra y riquezas; han querido y buscado perpetuar más allá de la muerte su “éxito que han logrado en este mundo”. Existe el caso de millonarios que en nuestros tiempos se congelan con la esperanza en que la ciencia en el futuro los pueda revivir, o también vemos el caso lejano de los faraones en Egipto, que construyeron monumentales pirámides como sepulcros inexpugnables donde guardar sus tesoros preciados, siervos y sus cuerpos momificados para la otra vida. En cierta medida, todos los hombres que han alcanzado fama y riquezas en este mundo, han buscado de una u otra forma la manera de perpetuar (o por lo menos alargar) su éxito temporal por la eternidad.

Pero para el hombre natural, es decir, el hombre en la carne, hay una sentencia divina que dice:

Porque:
Toda carne es como hierba,
Y toda la gloria del hombre como flor de la hierba.
La hierba se seca, y la flor se cae; Mas la palabra del Señor permanece para siempre.
Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada.
(1Pe 1:24-25)

Todo hombre nace, crece y muere; y la flor de su vida, es decir, su periodo de gloria y fama caerá inevitablemente. Eso es la historia del hombre natural; todos los hombres nacidos de la carne tienen el mismo ciclo que cumplir sin excepción en toda carne. Por más que el hombre busque medios humanos en alcanzar la gloria eterna, no lo logrará por sus medios; ya que hay un principio divino que lo impide para toda carne.

Lo mismo ocurre con las riquezas que podamos alcanzar en esta tierra, nada hemos traído y sin duda nada nos llevaremos:

Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. (1Ti 6:6-7)

Ciertamente la gloria de todo hombre cae; ¿y que hay de sus riquezas?, es muy similar, la sentencia divina dice: “nada podremos sacar”; no podemos ni mantener eternamente la vida, no podemos ni mantener eternamente la gloria, ni podemos llevarnos las riquezas; son las sentencias a toda carne para este mundo material y temporal.

El hombre en la carne quisiera tener vida eterna, gloria eterna y riquezas eternas; eso es lo máximo que un hombre puede soñar en la tierra; vida, gloria y riquezas eternas… es un sueño que parece imposible de alcanzar…

Bueno precisamente, es eso lo que motiva este mensaje; sabemos que Jesús nos vino a dar vida, y vida en abundancia; y todo aquel que en él cree ha pasado de muerte a vida. Es nacido del Espíritu y es un nuevo ser engendrado de voluntad del Padre (no de voluntad de carne); las cosas carnales ya no cuentan…

Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios. (1Jn 5:13 )

Yo creo que hasta este punto, todos estamos relativamente claros e informados del evangelio. Tenemos vida eterna si creemos en el nombre del Hijo de Dios…

¿Pero sabias que esto es sólo el comienzo?
Es algo tremendo lo que nuestro Padre y Salvador nos han dado por su gracia y amor; es algo que nunca podríamos por nuestros medios haber logrado y nunca podríamos lograr pagar; pero hermanos la gloria sea a nuestro Señor Jesús de Nazaret que su infinita gracia no sólo quedó allí (que de hecho ya era mucho más de lo que podríamos haber imaginado); sino que nos tiene una puerta abierta a los cielos hoy día hermanos, para que tomemos de las inescrutables riquezas de su gracia.

Bueno teniendo claro que esto es el fundamento, que es Cristo mismo; nos ha sido dada esta promesa y en base a ella tenemos un Camino por delante donde Dios quiere darnos no sólo vida eterna, sino también gloria eterna junto a él y además, riquezas eternas junto a todos los santos.

Fíjense que esto esta relacionado con dos verbos muy importantes de distinguir:

El primer verbo, es el verbo SER. Es prioritario primero SER (implica estar vivo obviamente), y está relacionado con todo lo que el hombre sueña con alcanzar a ser y puede lograr alcanzar en desarrollo y perfección.
El segundo verbo es el verbo TENER. Esto representa las riquezas, poder, gloria y honra; y las cosas externas que podemos alcanzar.

Si tenemos vida; en esos dos verbos podemos resumir todo lo que el hombre desea alcanzar. Ser mejores y Tener más. Obviamente, debemos tener claros que es en el amor y comunión con Dios; ya que muchos que han perseguido la gloria personal y las riquezas personales; han caído en lo más oscuro de los abismos (recordar a Judas el Iscariote que vendió a Jesús por 30 monedas de plata y así hay muchos ejemplos en las Escrituras y hoy en la humanidad).

También veremos, que es justamente eso lo que Dios nos quiere dar junto a su Hijo (SER y TENER con Cristo por la eternidad); nos quiere llevar a la perfección y nos quiere hacer sus herederos. Son palabras, a lo mejor muchas veces escuchadas; pero muy poco entendidas y esperadas…

Entendemos hasta aquí, que el hombre natural está condenado (el hombre hijo de Adán carnal, es decir, en lo puramente humano), ya que tiene sus días contados, y nada de lo que alcance será eterno y nada se puede llevar de esta tierra.

¿Y cómo es la verdadera historia y posibilidad para un hijo de Dios?

Rompamos los mitos:

PRIMERO: DIOS NOS QUIERE A SU ALTURA DE PERFECCION
Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. (Mat 5:48)
Aquí nos damos cuenta que Jesús nos enseña que Dios nos quiere perfectos y no a medias….

Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros, (Gal 4:19)
Pablo lo declara explícitamente, el trabajaba y sufre hasta que Cristo sea formado en sus hermanos; Cristo es la estatura máxima de la creación, está hoy sentado a la diestra de Dios (imagínate, si puedes esa altura).

…hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; (Efe 4:13)
Nuevamente lo vemos, hasta que lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento de Cristo; a un varón perfecto a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. Plenitud de Cristo, es algo tan grande que ni siquiera lo podemos imaginar; ojala nuestro Padre nos de entendimiento de estas cosas, que te aseguro que si lo vemos no pararíamos de correr tras él.

Hasta aquí espero que estemos claros que Dios y Jesús nos quieren a su altura, por su gracia y misericordia; no por nuestros méritos personales; sino por su inmenso amor. Dios no quiere hijos que no representen su gloria y perfección; claro que los medios son su gracia, por medio de la fe. Acá en la tierra, es que tenemos que avanzar para cumplir este llamado en Cristo; por eso se hace imprescindible su gracia, su poder y en nosotros el desechar lo que no sirve y sólo agrega peso en la carrera.

SEGUNDO: DIOS NOS QUIERE HACER PARTICIPES DE SUS RIQUEZAS ETERNAS, NOS QUIERE DAR HERENCIA ETERNA JUNTO A SU HIJO.

Acá rompemos el segundo paradigma, el hombre en la carne no puede llevar nada de esta tierra; ¿será así con los hijos de Dios?
No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. (Mat 6:19-21)
Claramente la voluntad de nuestro Señor es que nos hagamos tesoros en los cielos; es decir, primero vemos que es posible hacerlos (si así no lo fuera Jesús nunca lo habría dicho); y segundo es la voluntad de nuestro Señor que así sea; que hagamos tesoros en el cielo, antes que en la tierra. Y por último, es hoy en este planeta que tenemos este llamado, y no después.

Ahora, es muy claro que este tesoro no es alcanzable por los medios de la carne; sino por el poder de Dios en nosotros; sino recuerda lo del joven rico, que sustentado en su esfuerzo personal se tuvo que retirar derrotado; ya que falló en el primer paso, que es reconocer en Cristo a Dios encarnado. Y como dijo Jesús para el hombre es IMPOSIBLE, pero para DIOS todo es posible; pero nuestra confianza debe ser en El y no en las riquezas ¿cómo lo alcanzamos? Por la fe, nuevamente.

Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz. Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas! Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. Ellos se asombraban aun más, diciendo entre sí: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios. (Mar 10:21-27)

Hasta aquí tenemos claro que el hombre natural o carnal no puede alcanzar la vida eterna, no puede tener gloria eterna y nada de este mundo se puede llevar… ¡está condenado!…

Y también hasta aquí entendemos, que un hijo de Dios tiene vida eterna en Cristo, esta llamado a la santidad y perfección eterna, y está invitado a acumular tesoros en el cielo.
¡Tenemos las puertas del cielo abiertas!

¿NO ES UNA GRAN NOTICIA?
SI LO ES, ESO SE LLAMA EVANGELIO.
¡BUENAS NOTICIAS PARA LA HUMANIDAD!

Bueno precisamente para eso Dios establece hombres que lo sirven, y ayudan a todo hombre a alcanzar estas preciosas cosas y promesas; esos hombres son los ministros de Dios, es decir, siervos de Dios; y los principales de ellos son los apóstoles. También existen, los maestros, pastores, evangelistas y profetas; cuyo trabajo es precisamente construir o edificar la iglesia; es decir, nosotros los hijos de Dios y hermanos de Jesús. Es su trabajo presentar a todo hombre perfecto ante Dios y por eso se esfuerzan día y noche con la gracia de Cristo.

Veamos lo que dice el apóstol Pablo al respecto…
…a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria, a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre; para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí. (Col 1:27-29)

El propósito de los ministros (siervos) de Dios, es precisamente por amor a Dios y los hermanos; construir (edificar) el templo de Dios, que somos todos nosotros su iglesia. Es lograr que los hermanos alcancen la madurez espiritual, la estatura a la cual fueron llamados en Cristo. Los ministros de Dios no son una dinastía especial a la cual se debe servir (si lo haces por amor está muy bien); sino que son hermanos que han recibido el ministerio del Señor Jesús, y ante él deben dar cuentas de su administración; ellos mismos están para servir por amor; y nosotros a los verdaderos ministros del Señor debemos escuchar y obedecer, con la gracia de Dios. Eso no significa, sometimiento humano, sino mutuo sometimiento entre todos los hermanos en Cristo. Que es la forma en que funciona el cuerpo de Cristo. Los verdaderos pastores, como dice la escritura, están dispuestos a dar sus vidas por las ovejas, los asalariados huyen ante el peligro. Por eso Pablo trabajaba y luchaba según la potencia de Cristo en él, la cual actuaba poderosamente en él. Es Cristo en esos hombres los que nos apacientan, y no como muchos lobos vestidos de ovejas, que nos quieren hacer sus rebaños por ganancia deshonesta y gloria personal, adulterando el evangelio que no creen ni entienden.
Bueno estas cosas debemos pedirlas a Dios para nuestra edificación, que forme entre nosotros hombres según su corazón, instrumentos útiles en su preciosa obra. Amen.

Antes de seguir, el titulo del mensaje dice “Edificación y herencia”; es precisamente de esa forma como resumí lo que viene por delante de la salvación y recibir a Cristo; es que seamos en forma individual y colectiva edificados a la estatura de Cristo y que podamos recibir riquezas eternas junto con todos los santos; de eso se trata lo que nos queda por delante en la carrera; se trata de edificación y herencia; es decir, es llegar a SER y TENER eternamente según la voluntad de Dios y su amor. Ya que sin amor, no alcanzaríamos NADA y no llegaríamos a ser NADA. Esto se alcanza acá, en esta vida; no esperes cosechar algo si no has plantado nada; y según sean tus siembras será tu cosecha. NO esperes y dejes para más adelante las oportunidades que Dios te da HOY, no deseches ni desprecies este tremendo llamado; ya que como tú sabes Dios no se agrada de ello; sino que se agrada que le creamos y le demos gracias por tanto que nos ha dado en su Hijo; y con humildad pidamos que todas estas cosas las podamos entender como debemos hacerlo, por su gracia y revelación.

Mira, si leemos juntos esta sección de Hechos de los Apóstoles (cuando se formó la iglesia en Jerusalén), notaremos ciertos detalles importantes que nos pueden mostrar un poco más de este llamado en Cristo y de la forma de alcanzarlo, veámoslo juntos:



Hechos 6:1-8
(1) En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución diaria.

Primero nota que lo que crecía es el número de los discípulos, es precisamente esto la voluntad de nuestro Padre y Señor, "haced discípulos"; pero un discípulo empieza pequeñito y debe tener un desarrollo durante esta carrera, hasta un final establecido por Dios.

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. (Mat 28:19-20)

Un discípulo es un aprendiz que debe ser enseñado por un maestro, hasta llagar a una estatura deseada final (estatura de un varón perfecto, la estatura de Cristo). Un discípulo no se hace sólo a sí mismo; sino que el Maestro (Cristo) es quien nos enseña todas las cosas por medio de su Santo Espíritu; y por los vasos que él prepara para ello. Un discípulo no es trabajo de unos pocos días, sino de años con su Maestro y las 24 horas del día; en eso estamos hoy; siendo preparados y enseñados por nuestro Maestro; ahora esto es en libertad; cada uno valorará este llamado en forma personal y rendirá su vida a ello o no. Los que no lo hagan ¿Con que quedarán al final del tiempo?

El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro. (Luc 6:40)
Es eso lo que necesitamos, ser perfeccionados…


(2) Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas.

Mira la importancia de la palabra de Dios, que no debe ser postergada. Los doce apóstoles ya lo tenían muy claro y esa era su principal actividad, en medio de los discípulos, predicar la palabra de Dios. Muchos creen que la palabra de Dios es para los de fuera de la iglesia; lo es pero en su primer llamado al arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo. Luego todo lo grueso de ella, es para los discípulos, es decir, a la iglesia (los que creen y siguen a Jesús); el anuncio del evangelio del Reino de Dios. Hoy mucho esfuerzo se hace en lo primero, y prácticamente se desconoce lo segundo; y sin lo segundo no hay edificación ni herencia (se trunca el SER y el TENER eternos juntos con Cristo). Por favor velo, en lo que Pablo exhorta a los ancianos de la iglesia, antes de su partida a Jerusalén, Pablo encomienda a los hermanos a Dios y a la palabra de su gracia; y les exhorta que velen…

Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno. Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados. (Hechos 20:31-32)

Mira como Pablo durante tres años de noche y de día no ha cesado de amonestar a los hermanos, no ha cesado de predicar y enseñar el evangelio; incluso con lágrimas, es decir, con amor sincero. Pero Pablo una vez que se retira por voluntad de Dios, tiene muy claro; que para que los hermanos puedan seguir al final de la carrera, es decir, puedan llegar a la meta de lo prometido y llamado; los encomienda a dos cosas 1º DIOS. 2º Palabra de su gracia. Primero Dios, ya que sin él no hay nada, es IMPOSIBLE. Segundo a su palabra, es decir la palabra de Dios; y específicamente, la palabra de su gracia, es decir, de lo que Dios puede hacer en nosotros y darnos por su gracia, por medio de la fe en Cristo. Hermanos, no hay forma de alcanzar las promesas, no hay forma de ser edificados y de heredar de Dios, sin el medio de su PALABRA (si Dios así lo permite). ¿Ves la importancia de la Palabra de Dios en nuestras vidas y como a través de ella, Dios nos edifica y nos da herencia eterna? Recuerda muy claro primero DIOS, segundo la palabra de su gracia; el lógos de su gracia; es decir, la gracia de Cristo en nosotros. La palabra entendida y revelada en nuestras almas, que es una palabra que empieza como una verdad lógica y racional; y luego toma el carácter de espíritu y vida en nosotros.

Debemos pedir al Padre por medio de su amado Hijo que nos de su Palabra, y que no haya sequía en nuestros corazones, sino que corran ríos de agua viva, como debe ser por medio de la fe. Amen.


(3) Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo.

Nota que dentro de la iglesia, todos los trabajos de servicio deben ser realizados por hombres con buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y sabiduría; son tres requisitos imprescindibles para poder servir dentro de la voluntad de Dios. El buen testimonio se alcanza por la vida de Cristo madurando en nosotros. Ser llenos del Espíritu Santo, se alcanza con oración y fe. Y la sabiduría se alcanza, una vez que se desecha la sabiduría carnal y humana, para aprender de él todas las cosas nuevas. Estos tres requisitos se logran por medio de su gracia en nosotros.


(4)Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra.

Ahora, queda muy clara la función y servicio de los apóstoles (y de todo siervo competente de Dios); la oración y el ministerio (servicio) de la palabra. Pueden haber hecho muchas otras cosas, pero lo primero es la oración y la palabra. ¿Porque? Pues sin ello no hay edificación, no hay crecimiento, se estanca la fe y no se produce nada en el universo espiritual del Reino de Dios. Sin oración y sin Palabra, sólo quedamos al nivel de una religión más del mundo. Nota también que para no descuidar este servicio, ellos debieron postergar o delegar otras actividades, que por cierto pueden ser muy importantes y licitas de llevarse acabo. Pero hay un orden de prioridades, primero la oración (recuerda 1º Dios), y segundo, el servicio de la Palabra de Dios (sea para hacer discípulos como para hacer crecer los discípulos).


(5) Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía;

Fíjate las dos características de Esteban; lleno de fe y del Espíritu Santo. NO se puede ser lleno del Espíritu Santo sin ser lleno antes de fe; recuerda que por medio de la fe, recibimos el Espíritu Santo; es por medio de la fe que movemos el mundo espiritual, y por consecuencia el mundo material.

Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. Mat 17:20

Si se puede ser lleno de fe y del Espíritu Santo; también se puede ser escaso en fe y del Espíritu Santo...piénsalo. Llenemos nuestras vasijas de aceite, seamos llenos del Espíritu Santo.


(6) a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos.

Fíjate que esta actividad tan simple de servir las mesas, era hecha por personas consagradas...
Este mismo Felipe, después de varios años llegó a ser evangelista; incluso sus hijas profetizaban; mira como hay un desarrollo en los hermanos si se mantienen en el Camino, incluso en sus familias se producen hermosos frutos y servicios... Al otro día, saliendo Pablo y los que con él estábamos, fuimos a Cesarea; y entrando en casa de Felipe el evangelista, que era uno de los siete, posamos con él. Este tenía cuatro hijas doncellas que profetizaban. (Hechos 21:8-9)

(7)Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe

"Y crecía la palabra del Señor", ¿cómo? ¿Puede crecer la palabra de Dios?; efectivamente crecía la palabra del Señor; es decir, no fue una decisión en la carne de los apóstoles en encargar a otros hermanos en las cosas prácticas; para que ellos pudieran ministrar a la iglesia en la palabra a tiempo completo. Por lo tanto, crecía la palabra del Señor y el número de los discípulos se multiplicaba, incluso los sacerdotes que muchas veces despreciamos, se iban incorporando... Se estableció el orden correcto en la voluntad de Dios, y el resultado fue "crecía la palabra del Señor", eso es lo que hoy necesitamos hermanos; que crezca la palabra de Dios entre nosotros, que tiene poder para edificarnos y darnos herencia con todos los santos; si Dios así lo permite…Si hay algo que hoy nos estorba en recibir la palabra de Dios, ¿Qué debemos hacer? Obviamente, ella debe ser nuestra principal prioridad, ya que tiene el poder de EDIFICARNOS y darnos HERENCIA (SER y TENER eternamente junto a Cristo). Danos Padre nuestro pan de cada día, y no sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios…Debemos desear, como dice Pedro, la leche espiritual no adulterada; y no sólo leche sino el alimento sólido, que para cada edad de crecimiento necesitamos; para poder crecer en El, y heredar con todos los santos, todas las cosas. A ti único y sabio Dios, y a tu Hijo Jesucristo nuestro Señor y Salvador, sea la gloria, el poder, la honra, la alabanza, la potencia, la sabiduría, la inteligencia, antes de todo tiempo, ahora y por todos los siglos de los siglos. Amen.


(8) Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.

Fíjate, que no es necesario ser apóstol, para ser llenos de gracia y de poder...

¿De que se trata esto de edificación y herencia?
Mira la verdad del tema se puede explicar en forma sencilla de la siguiente manera:

En el mundo natural, los hombres nacen, crecen y pueden acumular riquezas en la tierra, se desarrollan en sus capacidades humanas, pero al final de sus días; no se pueden llevar nada de lo que acá acumularon o la gloria que lograron no los seguirá. Los hombres llegan en forma horizontal a esta tierra como bebés y se van en forma horizontal dentro de un cajón la mayoría de los casos (según las costumbres particulares de cada cultura).

En el mundo Espiritual del Reino de Dios; las cosas no son así; en este Reino los hombres primero nacen en lo natural; y son llamados hoy a nacer de nuevo en el mundo Espiritual; cuando nacen de nuevo del Espíritu Santo; se abren dos posibilidades u oportunidades para estos nuevos hombres; posibilidades que no tienen los hombres naturales, mientras no nazcan de nuevo de la voluntad de Dios, es decir, se arrepientan y crean en Jesús.

La primera oportunidad es ser edificados en lo personal y colectivo, con edificación eterna a la estatura del Hijo de Dios; es decir, Dios quiere desarrollarnos como personas según su buena voluntad a la estatura de un varón perfecto, es decir, Cristo. Para ello es necesario desechar lo antiguo (cruz), para que Dios pueda edificarnos (construirnos) con materiales que son eternos, es decir, no perderemos nunca en la eternidad lo que Dios nos edifique acá en esta vida (recuerden que la iglesia somos nosotros, y el propósito de Dios es edificar su iglesia). Esta edificación comienza sobre el fundamento que es Cristo mismo, ya que lo que viene encima es algo tremendamente grande como para que haya otro fundamento que lo pueda resistir (los constructores e ingenieros entenderán). No hay ningún fundamento tan sólido como Cristo, como para sostener lo que Dios edifica en nosotros; en semejanza a su Hijo, y por su gracia.

La segunda oportunidad es que Dios nos quiere hacer sus herederos, es decir, ya no corre sobre nosotros eso de que nada nos llevamos de esta tierra (por eso Jesús nos enseño a acumular tesoros en los cielos). Dios nos quiere hacer sus herederos, y quiere que heredemos todas las cosas; pero para ello debe prepararnos, antes de dejar en nosotros tan grande y majestuosa herencia (imagínense ser heredero de Dios, si es que lo pueden imaginar…). No podremos heredar, si no alcanzamos la estatura mínima de poder ser hallados fieles y dignos (por su gracia y misericordia) de la herencia; ya que Dios no hace acepción de personas.

En el Reino de Dios, los dos axiomas del mundo natural que ya no son válidos; ya que en el mundo natural se pierde todo lo que uno llegó a ser en la carne después de la muerte; y además, nuestra muerte nos separan para siempre de nuestras riquezas en la tierra. En el Reino de Dios, no es así; sino que nos da la posibilidad de ser edificados para la eternidad y gloria eterna junto a su Hijo Jesús; y nos hace herederos de toda la creación por siempre.
Por eso evangelio significa buena nueva, es decir, buena noticia para toda la humanidad… Los faraones quisieron saber esta noticia y murieron y no lo supieron, los reyes quisieron saber esta noticia y murieron y no lo supieron, todos los hombres quisieran oír esta noticia y cuando la oyen muchos no creen; pero otros la reciben con gran gozo y alegría…

Mira no me puedo imaginar una noticia mejor para la humanidad, si trato de imaginar algo mejor no lo puedo lograr…Sólo nos queda agradecer, alabar a nuestro Dios y Salvador; y obedecer con reverencia a su Majestad de las alturas…y pedir que nos abunde en sus Palabras de gracia. Amen.


¿Y cual es el medio que Dios utiliza para edificarnos y darnos herencia?

Ustedes ya lo saben; por medio de su palabra de su gracia, si Dios así lo permite.

Un abrazo a todos; y sólo me queda en mi interior la carga de hacer una oración juntos, a nuestro Padre en el nombre de su Hijo, nuestro Salvador y Señor; para que nos de de su Palabra que la necesitamos día a día, ya que sin ella no conseguimos añadir ni un solo codo a nuestra estatura espiritual, ni obtendremos un centavo de herencia en los cielos; y también pedir, por hombres que sean instrumentos de Dios entre nosotros que sean un medio de verdadera ministración en la verdad por amor, para la edificación de su iglesia. Amen.


Un abrazo a todos,

miércoles 9 de abril de 2008

EPÍSTOLA A DIOGNETO


Les comparto esta carta escrita por un discípulo de los apóstoles (que a la fecha es desconocido el autor; sólo él hace referencia de sí mismo, como maestro de los gentiles y discipulo de los apóstoles), escrita en el tiempo en que la iglesia era perseguida (la verdad es que siempre lo ha sido, cuando se sostiene la verdad genuina de Dios, el Verbo viviente). Es una carta muy hermosa y se que les va ha gustar mucho; leanla con calma y con el corazón abierto y se gozaran como yo lo he hecho en más de una oportunidad con ella. Es una carta muy bella y clara: es de un hombre genuino hijo de nuestro Padre, es decir, un hermano en la Verdad. Se estima que está escrita entre el siglo II ó III, a un tal DIOGNETO (desconocido también hasta hoy), donde él autor expone muy inteligentemente y sabiamente el verdadero cristianismo. Quise agregar algunos comentarios, pero la verdad; es que prefiero que la disfruten sin ellos y que el Santo le revele sus perlas preciosas en ella.



EPÍSTOLA A DIOGNETO

I. Como veo, muy excelente Diogneto, que tienes gran interés en comprender la religión de los cristianos, y que tus preguntas respecto a los mismos son hechas de modo preciso y cuidadoso, sobre el Dios en quien confían y cómo le adoran, y que no tienen en consideración el mundo y desprecian la muerte, y no hacen el menor caso de los que son tenidos por dioses por los griegos, ni observan la superstición de los judíos, y en cuanto a la naturaleza del afecto que se tienen los unos por los otros, y de este nuevo desarrollo o interés, que ha entrado en las vidas de los hombres ahora, y no antes: te doy el parabién por este celo, y pido a Dios, que nos proporciona tanto el hablar como el oír, que a mí me sea concedido el hablar de tal forma que tú puedas ser hecho mejor por el oír, y a ti que puedas escuchar de modo que el que habla no se vea decepcionado.

II. Así pues, despréndete de todas las opiniones preconcebidas que ocupan tu mente, y descarta el hábito que te extravía, y pasa a ser un nuevo hombre, por así decirlo, desde el principio, como uno que escucha una historia nueva, tal como tú has dicho de ti mismo. Mira no sólo con tus ojos, sino con tu intelecto también, de qué sustancia o de qué forma resultan ser estos a quienes llamáis dioses y a los que consideráis como tales. ¿No es uno de ellos de piedra, como la que hollamos bajo los pies, y otro de bronce, no mejor que las vasijas que se forjan para ser usadas, y otro de madera, que ya empieza a ser presa de la carcoma, y otro de plata, que necesita que alguien lo guarde para que no lo roben, y otro de hierro, corroído por la herrumbre, y otro de arcilla, material no mejor que el que se utiliza para cubrir los servicios menos honrosos? ¿No son de materia perecedera? ¿No están forjados con hierro y fuego? ¿No hizo uno el escultor, y otro el fundidor de bronce, y otro el platero, y el alfarero otro? Antes de darles esta forma la destreza de estos varios artesanos, ¿no le habría sido posible a cada uno de ellos cambiarles la forma y hacer que resultaran utensilios diversos? ¿No sería posible que las que ahora son vasijas hechas del mismo material, puestas en las manos de los mismos artífices, llegaran a ser como ellos? ¿No podrían estas cosas que ahora tú adoras ser hechas de nuevo vasijas como las demás por medio de manos de hombre? ¿No son todos ellos sordos y ciegos, no son sin alma, sin sentido, sin movimiento? ¿No se corroen y pudren todos ellos? A estas cosas llamáis dioses, de ellas sois esclavos, y las adoráis; y acabáis siendo lo mismo que ellos. Y por ello aborrecéis a los cristianos, porque no consideran que éstos sean dioses. Porque, ¿no los despreciáis mucho más vosotros, que en un momento dado les tenéis respeto y los adoráis? ¿No os mofáis de ellos y los insultáis en realidad, adorando a los que son de piedra y arcilla sin protegerlos, pero encerrando a los que son de plata y oro durante la noche, y poniendo guardas sobre ellos de día, para impedir que os los roben? Y, por lo que se refiere a los honores que creéis que les ofrecéis, si son sensibles a ellos, más bien los castigáis con ello, en tanto que si son insensibles les reprocháis al propiciarles con la sangre y sebo de las víctimas. Que se someta uno de vosotros a este tratamiento, y que sufra las cosas que se le hacen a él. Sí, ni un solo individuo se someterá de buen grado a un castigo así, puesto que tiene sensibilidad y razón; pero una piedra se somete, porque es insensible. Por tanto, desmentís su sensibilidad. Bien; podría decir mucho más respecto a que los cristianos no son esclavos de dioses así; pero aunque alguno crea que lo que ya he dicho no es suficiente, me parece que es superfluo decir más.

III. Luego, me imagino que estás principalmente deseoso de oír acerca del hecho de que no practican su religión de la misma manera que los judíos. Los judíos, pues, en cuanto se abstienen del modo de culto antes descrito, hacen bien exigiendo reverencia a un Dios del universo y al considerarle como Señor, pero en cuanto le ofrecen este culto con métodos similares a los ya descritos, están por completo en el error. Porque en tanto que los griegos, al ofrecer estas cosas a imágenes insensibles y sordas, hacen una ostentación de necedad, los judíos, considerando que están ofreciéndolas a Dios, como si El estuviera en necesidad de ellas, deberían en razón considerarlo locura y no adoración religiosa. Porque el que hizo los cielos y la tierra y todas las cosas que hay en ellos, y nos proporciona todo lo que necesitamos, no puede Él mismo necesitar ninguna de estas cosas que El mismo proporciona a aquellos que se imaginan que están dándoselas a Él. Pero los que creen que le ofrecen sacrificios con sangre y sebo y holocaustos, y le honran con estos honores, me parece a mí que no son en nada distintos de los que muestran el mismo respeto hacia las imágenes sordas; porque los de una clase creen apropiado hacer ofrendas a cosas incapaces de participar en el honor, la otra clase a uno que no tiene necesidad de nada.

IV. Pero, además, sus escrúpulos con respecto a las carnes, y su superstición con referencia al sábado y la vanidad de su circuncisión y el disimulo de sus ayunos y lunas nuevas, yo [no] creo que sea necesario que tú aprendas a través de mí que son ridículas e indignas de consideración alguna. Porque, ¿no es impío el aceptar algunas de las cosas creadas por Dios para el uso del hombre como bien creadas, pero rehusar otras como inútiles y superfluas? Y, además, el mentir contra Dios, como si Él nos prohibiera hacer ningún bien en el día de sábado, ¿no es esto blasfemo? Además, el alabarse de la mutilación de la carne como una muestra de elección, como si por esta razón fueran particularmente amados por Dios, ¿no es esto ridículo? Y en cuanto a observar las estrellas y la luna, y guardar la observancia de meses y de días, y distinguir la ordenación de Dios y los cambios de las estaciones según sus propios impulsos, haciendo algunas festivas y otras períodos de luto y lamentación, ¿quién podría considerar esto como una exhibición de piedad y no mucho más de necedad? El que los cristianos tengan razón, por tanto, manteniéndose al margen de la insensatez y error común de los judíos, y de su excesiva meticulosidad y orgullo, considero que es algo en que ya estás suficientemente instruido; pero, en lo que respecta al misterio de su propia religión, no espero que puedas ser instruido por ningún hombre.
V. Porque los cristianos no se distinguen del resto de la humanidad ni en la localidad, ni en el habla, ni en las costumbres. Porque no residen en alguna parte en ciudades suyas propias, ni usan una lengua distinta, ni practican alguna clase de vida extraordinaria. Ni tampoco poseen ninguna invención descubierta por la inteligencia o estudio de hombres ingeniosos, ni son maestros de algún dogma humano como son algunos. Pero si bien residen en ciudades de griegos y bárbaros, según ha dispuesto la suene de cada uno, y siguen las costumbres nativas en cuanto a alimento, vestido y otros arreglos de la vida, pese a todo, la constitución de su propia ciudadanía, que ellos nos muestran, es maravillosa (paradójica), y evidentemente desmiente lo que podría esperarse. Residen en sus propios países, pero sólo como transeúntes; comparten lo que les corresponde en todas las cosas como ciudadanos, y soportan todas las opresiones como los forasteros. Todo país extranjero les es patria, y toda patria les es extraña. Se casan como todos los demás hombres y engendran hijos; pero no se desembarazan de su descendencia (abortos). Celebran las comidas en común, pero cada uno tiene su esposa. Se hallan en la carne, y, con todo, no viven según la carne. Su existencia es en la tierra, pero su ciudadanía es en el cielo. Obedecen las leyes establecidas, y sobrepasan las leyes en sus propias vidas. Aman a todos los hombres, y son perseguidos por todos. No se hace caso de ellos, y, pese a todo, se les condena. Se les da muerte, y aun así están revestidos de vida. Piden limosna, y, con todo, hacen ricos a muchos. Se les deshonra, y, pese a todo, son glorificados en su deshonor. Se habla mal de ellos, y aún así son reivindicados. Son escarnecidos, y ellos bendicen; son insultados, y ellos respetan. Al hacer lo bueno son castigados como malhechores; siendo castigados se regocijan, como si con ello se les reavivara. Los judíos hacen guerra contra ellos como extraños, y los griegos los persiguen, y, pese a todo, los que los aborrecen no pueden dar la razón de su hostilidad.

VI. En una palabra, lo que el alma es en un cuerpo, esto son los cristianos en el mundo. El alma se desparrama por todos los miembros del cuerpo, y los cristianos por las diferentes ciudades del mundo. El alma tiene su morada en el cuerpo, y, con todo, no es del cuerpo. Así que los cristianos tienen su morada en el mundo, y aun así no son del mundo. El alma que es invisible es guardada en el cuerpo que es visible; así los cristianos son reconocidos como parte del mundo, y, pese a ello, su religión permanece invisible. La carne aborrece al alma y está en guerra con ella, aunque no recibe ningún daño, porque le es prohibido permitirse placeres; así el mundo aborrece a los cristianos, aunque no recibe ningún daño de ellos, porque están en contra de sus placeres. El alma ama la carne, que le aborrece y (ama también) a sus miembros; así los cristianos aman a los que les aborrecen. El alma está aprisionada en el cuerpo, y, con todo, es la que mantiene unido al cuerpo; así los cristianos son guardados en el mundo como en una casa de prisión, y, pese a todo, ellos mismos preservan el mundo. El alma, aunque en sí inmortal, reside en un tabernáculo mortal; así los cristianos residen en medio de cosas perecederas, en tanto que esperan lo imperecedero que está en los cielos. El alma, cuando es tratada duramente en la cuestión de carnes y bebidas, es mejorada; y lo mismo los cristianos cuando son castigados aumentan en número cada día. Tan grande es el cargo al que Dios los ha nombrado, y que miles es legítimo declinar.

VII. Porque no fue una invención terrenal, como dije, lo que les fue encomendado, ni se preocupan de guardar tan cuidadosamente ningún sistema de opinión mortal, ni se les ha confiado la dispensación de misterios humanos. Sino que, verdaderamente, el Creador Todopoderoso del universo, el Dios invisible mismo de los cielos plantó entre los hombres la verdad y la santa enseñanza que sobrepasa la imaginación de los hombres, y la fijó firmemente en sus corazones, no como alguien podría pensar, enviando (a la humanidad) a un subalterno, o a un ángel, o un gobernante, o uno de los que dirigen los asuntos de la tierra, o uno de aquellos a los que están confiadas las dispensaciones del cielo, sino al mismo Artífice y creador del universo, por quien Él hizo los cielos, y por quien Él retuvo el mar en sus propios límites, cuyos misterios (ordenanzas) observan todos los elementos fielmente, de quien [el sol] ha recibido incluso la medida de su curso diario para guardarlo, a quien la luna obedece cuando Él le manda que brille de noche, a quien las estrellas obedecen siguiendo el curso de la luna, por el cual fueron ordenadas todas las cosas y establecidos y puestos en sujeción, los cielos y las cosas que hay en los cielos, la tierra y las cosas que hay en la tierra, el mar y las cosas que hay en el mar, fuego, aire, abismo, las cosas que hay en las alturas, las cosas que hay en lo profundo, las cosas que hay entre los dos. A éste les envió Dios. ¿Creerás, como supondrá todo hombre, que fue enviado para establecer su soberanía, para inspirar temor y terror? En modo alguno. Sino en mansedumbre y humildad fue enviado. Como un rey podría enviar a su hijo que es rey; Él le envió como enviando a Dios; le envió a El como [un hombre] a los hombres; le envió como Salvador, usando persuasión, no fuerza; porque la violencia no es atributo de Dios. El le envió como invitándonos, no persiguiéndonos; Él le envió como amándonos, no juzgándonos. Porque Él enviará en juicio, y ¿quién podrá resistir su presencia?... ¿[No ves] que los echan a las fieras para que nieguen al Señor, y, con todo, no lo consiguen? ¿No ves que cuanto más los castigan, tanto más abundan? Estas no son las obras del hombre; son el poder de Dios; son pruebas de su presencia.

VIII. Porque, ¿qué hombre tenía algún conocimiento de lo que Dios es, antes de que Él viniera? ¿O aceptas tú las afirmaciones vacías y sin sentido de los filósofos presuntuosos, de los cuales, algunos dijeron que Dios era fuego (invocan como Dios a aquello a lo cual irán ellos mismos), y otros agua, y otros algún otro de los elementos que fueron creados por Dios? Y, pese a todo, si alguna de estas afirmaciones es digna de aceptación, cualquier otra cosa creada podría lo mismo ser hecha Dios. Sí, todo esto es charlatanería y engaño de los magos; y ningún hombre ha visto o reconocido a Dios, sino que El se ha revelado a sí mismo. Y El se reveló (a sí mismo) por fe, sólo por la cual es dado el ver a Dios. Porque Dios, el Señor y Creador del universo, que hizo todas las cosas y las puso en orden, demostró no sólo que era propicio al hombre, sino también paciente. Y así lo ha sido siempre, y lo es, y lo será, bondadoso y bueno y justo y verdadero, y El sólo es bueno. Y habiendo concebido un plan grande e inefable, lo comunicó sólo a su Hijo. Porque en tanto que El había mantenido y guardado este plan sabio como un misterio, parecía descuidarnos y no tener interés en nosotros. Pero cuando Él lo reveló por medio de su amado Hijo, y manifestó el propósito que había preparado desde el principio, Él nos dio todos estos dones a la vez, participación en sus beneficios y vista y entendimiento de (misterios) que ninguno de nosotros habría podido esperar.

IX. Habiéndolo, pues, planeado ya todo en su mente con su Hijo, permitió durante el tiempo antiguo que fuéramos arrastrados por impulsos desordenados según deseábamos, descarriados por placeres y concupiscencias, no porque Él se deleitara en nuestros pecados en absoluto, sino porque Él tenía paciencia con nosotros; no porque aprobara este período pasado de iniquidad, sino porque Él estaba creando la presente sazón de justicia, para que, redargüidos del tiempo pasado por nuestros propios actos como indignos de vida, pudiéramos ahora ser hechos merecedores de la bondad de Dios, y habiendo dejado establecida nuestra incapacidad para entrar en el reino de Dios por nuestra cuenta, hacerlo posible por la capacidad de Dios. Y cuando nuestra iniquidad había sido colmada plenamente, y se había hecho perfectamente manifiesto que el castigo y la muerte eran de esperar como su recompensa, y hubo llegado la sazón que Dios había ordenado, cuando a partir de entonces Él manifestaría su bondad y poder (oh la bondad y amor de Dios sobremanera grande), Él no nos aborreció, ni nos rechazó, ni nos guardó rencor, sino que fue longánimo y paciente, y por compasión hacia nosotros tomó sobre sí nuestros pecados, y El mismo se separó de su propio Hijo como rescate por nosotros, el santo por el transgresor, el inocente por el malo, el justo por los injustos, lo incorruptible por lo corruptible, lo inmortal por lo mortal. Porque, ¿qué otra cosa aparte de su justicia podía cubrir nuestros pecados? ¿En quién era posible que nosotros, impíos y libertinos, fuéramos justificados, salvo en el Hijo de Dios? ¡Oh dulce intercambio, oh creación inescrutable, oh beneficios inesperados; que la iniquidad de muchos fuera escondida en un Justo, y la justicia de uno justificara a muchos que eran inicuos! Habiéndose, pues, en el tiempo antiguo demostrado la incapacidad de nuestra naturaleza para obtener vida, y habiéndose ahora revelado un Salvador poderoso para salvar incluso a las criaturas que no tienen capacidad para ello, Él quiso que, por las dos razones, nosotros creyéramos en su bondad y le consideráramos como cuidador, padre, maestro, consejero, médico, mente, luz, honor, gloria, fuerza y vida.
X. Si deseas poseer esta fe, has de recibir primero un conocimiento pleno del Padre. Porque Dios amó a los hombres, por amor a los cuales había hecho el mundo, a los cuales sometió todas las cosas que hay en la tierra, a los cuales dio razón y mente, a los cuales solamente permitió que levantaran los ojos al cielo, a quienes creó según su propia imagen, a quienes envió a su Hijo unigénito, a quienes Él prometió el reino que hay en el cielo, y lo dará a los que le hayan amado. Y cuando hayas conseguido este pleno conocimiento, ¿de qué gozo piensas que serás llenado, o cómo amarás a Aquel que te amó a ti antes? Y amándole serás un imitador de su bondad. Y no te maravilles de que un hombre pueda ser un imitador de Dios. Puede serlo si Dios quiere. Porque la felicidad no consiste en enseñorearse del prójimo, ni en desear tener más que el débil, ni en poseer riqueza y usar fuerza sobre los inferiores; ni puede nadie imitar a Dios haciendo estas cosas; sí, estas cosas se hallan fuera de su majestad. Pero todo el que toma sobre sí la carga de su prójimo, todo el que desea beneficiar a uno que es peor en algo en lo cual él es superior, todo el que provee a los que tienen necesidad las posesiones que ha recibido de Dios, pasa a ser un dios para aquellos que lo reciben de él, es un imitador de Dios. Luego, aunque tú estás colocado en la tierra, verás que Dios reside en el cielo; entonces empezarás a declarar los misterios de Dios; entonces amarás y admirarás a los que son castigados porque no quieren negar a Dios; entonces condenarás el engaño y el error en el mundo; cuando te des cuenta que la vida verdadera está en el cielo, cuando desprecies la muerte aparente que hay en la tierra, cuando temas la muerte real, que está reservada para aquellos que serán condenados al fuego eterno que castigará hasta el fin a los que sean entregados al mismo. Entonces admirarás a los que soportan, por amor a la justicia, el fuego temporal, y los tendrás por bienaventurados cuando veas que el fuego...
Epílogo
XI. Mis discursos no son extraños ni son perversas lucubraciones, sino que habiendo sido un discípulo de los apóstoles, me ofrecí como maestro de los gentiles, ministrando dignamente, a aquellos que se presentan como discípulos de la verdad, las lecciones que han sido transmitidas. Porque el que ha sido enseñado rectamente y ha entrado en amistad con el Verbo, ¿no busca aprender claramente las lecciones reveladas abiertamente por el Verbo a los discípulos; a quienes el Verbo se apareció y se las declaró, hablando con ellos de modo sencillo, no percibidas por los que no son creyentes, pero sí referidas por Él a los discípulos a quienes consideró fieles y les enseñó los misterios del Padre? Por cuya causa Él envió al Verbo, para que Él pudiera aparecer al mundo, el cual, siendo despreciado por el pueblo (judío), y predicado por los apóstoles, fue creído por los gentiles. Este Verbo, que era desde el principio, apareció ahora y, con todo, se probé que era antiguo, y es engendrado siempre de nuevo en los corazones de los santos. Este Verbo, digo, que es eterno, es el que hoy es contado como Hijo, a través del cual la Iglesia es enriquecida y la gracia es desplegada y multiplicada entre los santos, gracia que confiere entendimiento, que revela misterios, que anuncia sazones, que se regocija sobre los fieles, que es concedida a los que la buscan, a aquellos por los cuales no son quebrantadas las promesas de la fe, ni son sobrepasados los límites de los padres. Con lo que es cantado el temor de la ley, y la gracia de los profetas es reconocida, y la fe de los evangelios es establecida, y es preservada la tradición de los apóstoles, y exulta el gozo de la Iglesia. Si tú no contristas esta gracia, entenderás los discursos que el Verbo pone en la boca de aquellos que desea cuando Él quiere. Porque de todas las cosas que por la voluntad imperativa del Verbo fuimos impulsados a expresar con muchos dolores, de ellas os hicimos partícipes, por amor a las cosas que nos fueron reveladas.

XII. Confrontados con estas verdades y escuchándolas con atención, sabréis cuánto concede Dios a aquellos que (le) aman rectamente, que pasan a ser un Paraíso de deleite, un árbol que lleva toda clase de frutos y que florece, creciendo en sí mismos y adornados con vanos frutos. Porque en este jardín han sido plantados un árbol de conocimiento y un árbol de vida; con todo, el árbol de conocimiento no mata, pero la desobediencia mata; porque las escrituras dicen claramente que Dios desde el comienzo plantó un árbol [de conocimiento y un árbol] de vida en medio del Paraíso, revelando vida por medio del conocimiento; y como nuestros primeros padres no lo usaron de modo genuino, fueron despojados por el engaño de la serpiente. Porque ni hay vida sin conocimiento, ni conocimiento sano sin verdadera vida; por tanto, los (árboles) están plantados el uno junto al otro. Discerniendo la fuerza de esto y culpando al conocimiento que es ejercido aparte de la verdad de la influencia (dominio) que tiene sobre la vida, el apóstol dice: El conocimiento engríe, pero la caridad edifica. Porque el hombre que supone que sabe algo sin el verdadero conocimiento que es testificado por la vida, es ignorante, es engañado por la serpiente, porque no amó la vida; en tanto que el que con temor reconoce y desea la vida, planta en esperanza, esperando fruto. Que vuestro corazón sea conocimiento, y vuestra vida verdadera razón, debidamente comprendida. Por lo que si te allegas al árbol y tomas el fruto, recogerás la cosecha que Dios espera, que ninguna serpiente toca, ni engaño infecta, ni Eva es entonces corrompida, sino que es creída como una virgen, y la salvación es establecida, y los apóstoles son llenados de entendimiento, y la pascua del Señor prospera, y las congregaciones son juntadas, y [todas las cosas] son puestas en orden, y como El enseña a los santos el Verbo se alegra, por medio del cual el Padre es glorificado, a quien sea la gloria para siempre jamás. Amén.

Fuente: Los Padres Apostólicos, por J. B. Lightfoot. Editorial CLIE http://www.clie.es/

viernes 21 de septiembre de 2007

¿Esta dividido Cristo?


Les quiero plantear esta pregunta: ¿Está dividido Cristo? y la verdad es que su respuesta hoy crea mucho desconcierto y contradicción en muchas "iglesias" y verdaderos creyentes. La planteo no con el afán de polemizar, ni de añadir más combustible al fuego de las discusiones teológicas que hoy se sostienen; sino que la planteo con el humilde y genuino propósito de tratar de hacer alumbrar un poco más en nuestras vidas la Luz que Cristo nos da, para ver y entender todas las cosas. No quiero decir por lo anterior, que yo sea dueño de la verdad; ya que como ustedes saben la Verdad es una persona; y somos nosotros propiedad de la Verdad que es Jesús. Y como partes de esa verdad, debemos dar testimonio (con la gracia de Dios) de la Verdad; y el conocimiento de esta verdad nos da verdadera libertad.

¿Acaso está dividido Cristo?
Si ustedes me lo permiten, quiero hacer algunos alcances a la luz de la Escrituras y aclarar un poco esta pregunta tan directa y escabrosa. Es una pregunta que muchas veces es más fácil evitar, que exponerla a la Luz.

Recordemos las siguientes palabras de Jesús:

"Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado". Juan 17:23

Si damos una rápida mirada al "mundo cristiano"; veremos que dista mucho de las palabras de Jesús respecto a su unidad y amor; lo común muchas veces entre tantas "congregaciones", "iglesias", "templos", "religiones", "organizaciones", "asociaciones", "redes", etc. etc. y todos de apellidos cristianos; pasa a ser que todos quieren exponer sus diferencias y justificar sus propias doctrinas; todos quieren exponer "su verdad"; y se olvidan que deben ser "testigos de la Verdad que es Cristo". La prioridad en muchas de estas organizaciones es la cantidad de miembros que tienen por sobre el crecimiento espiritual de cada uno de sus miembros. Pierden el norte buscando muchos nuevos integrantes y una vez dentro establecen lazos para que no escapen (si son económicamente beneficiosos). Muchas veces se predica a la "iglesia" por sobre el llamado de predicar a Cristo, el verdadero evangelio. La verdad, en muchas de estas organizaciones, a veces pasa a ser tan peligrosa que es perseguida y acallada, ya que atenta contra las tradiciones humanas y pretenden a toda costa sostener la inmovilidad, antes de poner en riesgo la estabilidad de la jerarquía eclesiástica o mal llamada "iglesia"; despreciando los mandamientos y el temor de Dios; por debajo de los rudimentos del mundo. Muchas veces vemos, que tantas "iglesias", que más se parecen a verdaderas empresas, donde una casta "iluminada" se enseñorea de lo que nos les pertenece; donde los creyentes pasan a ser clientes o ganado de estas verdaderas empresas que venden "servicios religiosos y/o espirituales". Vemos como estas empresas utilizan verdaderas campañas de marketing para captar más clientes; vemos que transforman el evangelio en fuente de ganancia y lucro. llegan a utilizar herramientas humanas económicas de estrategia en los negocios, estrategias comerciales, campañas de imagen, marketing, etc. etc. antes que la guia del Espíritu Santo y el poder de Dios. En muchos casos han desechado la Piedra y construyen con ladrillos; han trastocado la verdad y claridad de las cosas; y han enturbiado las aguas. Predican libertad, y ellos mismos son esclavos de sus pasiones y temores. Buscando a toda costa la prosperidad económica en el mundo; se olvidan del santo llamado y de la esperanza no tienen conocimiento.


Me pregunto:

¿Es este el cuerpo de Cristo, dividido y discordante?
¿Es Cristo la cabeza de estas "iglesias"?
¿Es Cristo el que toma las decisiones en estas "iglesias"?
¿Es el Espíritu Santo el que guia a estas "iglesias"?
¿Es el amor de Dios el que los une?

Creo que todos los que conocen al Señor; estarán de acuerdo conmigo que Dios es un Dios de amor y armonía; es un Dios de paz y de orden; y no de caos.

¿Que es lo que pasa entonces en el mundo entero?
¿Cual es el verdadero estado hoy de la IGLESIA?
¿Cual es la situación espiritual que estamos viviendo?

Hoy tanta denominación cristiana de distinto origen y doctrina; lo único que consigue es justamente lo contrario que el Señor espera, es decir, sólo logran que el precioso nombre de nuestro Dios y Señor sea blasfemado y no creído. Recuerda que el propósito del Señor es que seamos perfectos en unidad, para que el mundo crea que Dios envió a su hijo Jesucristo. Y sea salvo por medio de El.

¿Sabes quien es el principal interesado en blasfemar el nombre de Dios y su Hijo?

Yo se que tu lo conoces, y su nombre es Diablo Satanás; que es el dios de este siglo. Es él el principal artífice y promotor de tanta desunión y división, en el "mundo cristiano"; donde todo se ha trastocado y el amor que es una de las principales carácterísticas del pueblo de Dios, ya sólo se práctica con una sonrisa y una palmadita en la espalda. Y la mayoría de las veces, sólo en los momentos de congregación; pero el resto de la semana, cada uno se las arregla como puede...

Sin irme de la principal pregunta:

¿Acaso está dividido Cristo?

Veamos, lo que les dijo el apóstol Pablo, a la iglesia de Corinto, (como dice textualmente la Escritura
"... a la iglesia de Dios que está en Corinto..." , ojo con esto ya que nos hace ver que la iglesia de Dios es una y la única división que existe es por motivos geográficos).

¿Está dividido Cristo?
"10 Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.


Aquí Pablo siendo el apóstol, les ruega a los hermanos, por el Nombre de su Señor, que estén unidos y no haya divisiones. Teniendo Pablo la autoridad espiritual del Señor, no la utiliza y les ruega a los hermanos que no haya divisiones. Que distintas son estas palabras a las que estamos acostumbrados a escuchar de muchas autoridades en el mundo y la "iglesia"; Pablo les ruega a sus hermanos que mantengan la unidad; con humildad y mansedumbre. ¿No es este el carácter de Cristo? Precisamente este es el carácter de nuestro Señor, distinto al carácter de los hombres...


11 Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos, por los de Cloé, que hay entre vosotros contiendas.
12 Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo.
Hoy es lo mismo, muchos cristianos se declaran de diferentes nombres, denominaciones, iglesias, etc, etc. Para Pablo esto se llama contienda, esto se llama división. Uno dice "yo soy de Pablo" ponle el nombre que hoy quieras, hay muchos para escoger hoy en día, otro dice "yo soy de Pedro"; y otro dice "yo soy de Apolos". Nombres hay hoy en día muchos para elegir...¿Que valor tiene esto?

13 ¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo?
Pablo pregunta ¿Esta dividido Cristo?, ¿Fue Pablo crucificado por nosotros?, ¿Fue Lutero crucificado?, ¿Fue Calvino crucificado por nosotros?; ¿En que nombre fuimos bautizados?; ¿fuiste bautizado en el nombre de Jesucristo o en el nombre de la denominación, congregación, iglesia, templo, red, etc que perteneces?
Ciertamente todos los que somos hijos de Dios, somos de Cristo ya que Cristo fue crucificado por nosotros. Ningún otro hombre ha sido crucificado por nosotros.
"A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios". Juan 1:11-13
Todos los que han sido engendrados por voluntad de Dios; son verdaderos hijos de Dios, esto es a los que reciben al Hijo de Dios, es decir, a los que creen en su nombre. Entonces: ¿Porque ponemos diferencias humanas y carnales entre nosotros; si Dios es el que establece los requisitos y por su voluntad son hechos sus hijos; Ya que no es por voluntad de hombre el nacimiento de un hijo de Dios? Verdaderamente, la razón de tal división no proviene del Padre; sino del hombre y fomentada por el dios de este siglo, el diablo.
Si Dios en su voluntad engendra un nuevo hijo de él; por medio de la fe en Jesús; ¿quien es el hombre o incluso el diablo para que establezca jerarquías, diferencias, clasificaciones e incluso juzgue a los hijos de Dios? El hombre no es nada, e incluso el diablo es nada ante El. Veamos las cosas desde la perspectiva correcta, veamos las cosas desde la perspectiva de Dios por medio de nuestro Señor. No veamos las cosas según las apariencias que nos enseñan nuestros ojos, sino miremos con los ojos de Jesús de Nazaret.

14 Doy gracias a Dios de que a ninguno de vosotros he bautizado, sino a Crispo y a Gayo,
15 para que ninguno diga que fuisteis bautizados en mi nombre".
1Corintios1:10-15


La respuesta a:¿Está dividido Cristo? es claramente; NO ESTA DIVIDIDO CRISTO; los únicos que causamos divisiones somos los hombres por nuestra carnalidad...Si por nuestra carnalidad... Porque andamos como hombres y no seguimos seguimos al Señor y no somos guiados por el Santo Espíritu de Dios. CRISTO no puede ser dividido; lo que se divide es el hombreen su carnalidad; pero Cristo es uno, como el Padre y como su Santo Espíritu; y todos son uno.

Como lo puedes ver, en el siguiente texto; no porque seas creyente estas eximido a ser carnal; sino que debes hacer morir lo carnal en ti para que Reine Cristo en plenitud en tu vida.

"1 De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo.
Pablo no pudo hablar a la iglesia de Corinto como a espirituales, siendo ellos una verdadera iglesia; sino como a carnales como a niños en Cristo. No por ser salvos y creyentes dejamos automáticamente de ser carnales, y nos transformamos maduros en Cristo; sino que existe un propósito de hacer morir la carne en nosotros; sin ello siempre será la carne la que gobierne nuestras vidas y no nuestro Señor en plenitud.

2 Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía,
Si conoces al Señor hace poco, está muy bien que bebas leche espiritual no adulterada, ella te hará crecer fuerte y sano; pero si ya son varios años que llevas; ¿Que estás comiendo?; ¿Te estas alimentando?; ojo que Pablo suministraba alimento espiritual para la iglesia. Y nadie puede dar lo que no tiene; ¿Te están alimentando donde asistes?; El verdadero alimento permite hacer crecer y desarrollar en plenitud tu hombre interior; y no sólo tu mente con conceptos intelectuales y teológicos; el verdadero alimento espiritual es espiritual.

3 porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?
Aquí Pablo nos da una regla básica para detectar nuestra carnalidad (si lo hubieran inventado en este siglo, seguro que lo habrían bautizado como carnalometro, es decir, instrumento para medir carnalidad). Y recuerdo que ser carnal es la condición natural de nuestra antigua naturaleza, es decir, no hay ningún cristiano por más espiritual que sea, que no haya tenido un comienzo carnal; pero lo importante es hacer morir lo carnal en nosotros y no quedarnos es aquello que sólo nos produce muerte. Bueno primero para medir nuestra carnalidad debemos examinarnos y ver cuantos celos tenemos de otros hermanos o no hermanos. Segundo, ¿fomento o no fomento las contiendas? Y por último, ¿cuanta disensión (oposición o contrariedad) tengo y opongo injustificadamente, dandome un protagonismo personal en la congregación?. Si examinamos nuestra carne, seguro que todos estamos incluidos en los carnales; y si nos examinamos en nuestra nueva naturaleza, seguro que estamos excluidos. Ese es el secreto...

"Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios". Rom 8:12-14


4 Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales?" 1Corintios3:1-4


Habiendo entre nosotros celos, contiendas y disensiones; estamos dando testimonio de nuestra carnalidad; si decimos YO SOY DE ___________; antes de decir, yo soy de Cristo; estamos dando testimonio de nuestra carnalidad; nuestras palabras nos delatan.


Podemos concluir entonces; que tanta división que existe hoy en "el mundo cristiano", sólo nos demuestran la carnalidad de dichas organizaciones, no lo digo yo; sino que lo declaró el apóstol Pablo; el que tiene algún problema con esta declaración que la resuelva con Pablo y no conmigo.


¿Que significa carnalidad?

Significa que son guiados por la carne, por lo humano antes que por Dios por su Santo Espíritu. Recueda que en la iglesia de Dios, la cabeza es Cristo; es El el que toma las decisiones y mueve los distintos miembros del cuerpo. En las organizaciones humanas, es la jerarquía la que toma el lugar de Cristo y actúa como una organización humana; muy lejos del cuerpo Espiritual que significa el cuerpo de Cristo. Las organizaciones humanas necesitan una cabeza humana; las organizaciones espirituales tienen una cabeza espiritual; de hecho la iglesia no es una organización; sino que es un cuerpo; es decir, es parte de un ser. La iglesia verdadera no puede ser dirigida por lo humano, por jerarquía humana (sea autoritaria o democrática da lo mismo) ya que lo humano sólo tiene dominio directo en lo carnal, y por ende, sólo produce muerte. La verdadera cabeza es espiritual y es la vida, y con ella el organismo o cuerpo se desarrolla armónicamente y actúa como un todo coherentemente, sin ella es imposible que funcione. ¿Alguien ha visto algún ser humano que sobreviva sin cabeza? Es imposible; así de imposible es que una iglesia que no tiene a Cristo por única cabeza tenga vida...

"Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu". Romanos 8:1

Hoy si vez con atención, veras que vivimos en el tiempo de la dispersión del pueblo de Dios en el medio de Babilonia (confusión). Estamos todos dispersos y tratando de ser confundidos por esta vorágine religiosa mundanal que se llama Babilonia; pero Dios tiene los suyos y los suyos los conocen y lo siguen; hasta que venga la reconstrucción y restauración de su Iglesia santa y gloriosa. Y eso ya empezó...


Hoy nos queda orar como nos predijo Moisés que deberíamos orar cuando fuésemos dispersos por el mundo; hoy es tiempo de clamar a nuestro Dios por la reconstrucción de su Iglesia; y que caiga toda obra vana humana; que sea Cristo el centro y propósito de nuestras vidas hoy y en la eternidad. Amen.

Deuteronomio 30
Promesa de restauración


1Y sucederá que cuando todas estas cosas hayan venido sobre ti, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y tú las recuerdes en todas las naciones adonde el SEÑOR tu Dios te haya desterrado,


2y vuelvas al SEÑOR tu Dios, tú y tus hijos, y le obedezcas con todo tu corazón y con toda tu alma conforme a todo lo que yo te ordeno hoy,
3entonces el SEÑOR tu Dios te hará volver de tu cautividad, y tendrá compasión de ti y te recogerá de nuevo de entre todos los pueblos adonde el SEÑOR tu Dios te haya dispersado.


4Si tus desterrados están en los confines de la tierra, de allí el SEÑOR tu Dios te recogerá y de allí te hará volver.


5Y el SEÑOR tu Dios te llevará a la tierra que tus padres poseyeron, y tú la poseerás; y El te prosperará y te multiplicará más que a tus padres.


6Además, el SEÑOR tu Dios circuncidará tu corazón y el corazón de tus descendientes, para que ames al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.
7El SEÑOR tu Dios pondrá todas estas maldiciones sobre los enemigos y sobre los aborrecedores que te persiguieron.


8Y tú volverás a escuchar la voz del SEÑOR, y guardarás todos sus mandamientos que yo te ordeno hoy.

9Entonces el SEÑOR tu Dios te hará prosperar abundantemente en toda la obra de tu mano, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu ganado y en el producto de tu tierra, pues el SEÑOR de nuevo se deleitará en ti para bien, tal como se deleitó en tus padres,
10si obedeces a la voz del SEÑOR tu Dios, guardando sus mandamientos y sus estatutos que están escritos en este libro de la ley, y si te vuelves al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma.

Hagamos la oración que Jesús hizo por los suyos y repitamosla hoy para que se cumpla en nuestras vidas y en esta generación; y no nos quedemos en manera alguna excluidos de estas preciosas promesas por nuestra falta de Fe.


"20 Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos,
21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste."
Juan17
Esta oración debemos hacerla para que nuestro Padre nos una en uno, juntos con la unión perfecta que existe entre el Padre y el Hijo.

Y sólo así cumpliremos esta unidad; que es un misterio para el hombre carnal o hombre natural; que sólo puede imitar la obra de Dios; ya que lo que Dios hace es perfecto y con VIDA. La obra de Dios es genuina y no imitación.


"Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado".


El Señor en nosotros y Dios en el Señor; perfectos en unidad, para que el mundo conozca que Dios envió a su hijo. Seamos perfectos en unidad en Cristo. Amen.


Saludos a todos; y que nuestro Padre y Señor Jesús, nos sostengan hoy y siempre.
-- Rodrigo


PD. Para leer:

Efesios 4
La unidad del Espíritu

1 Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados,
2 con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor,
3 solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz;
4 un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación;
5 un Señor, una fe, un bautismo,
6 un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.
7 Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo.

miércoles 22 de agosto de 2007

La mujer sabia edifica su casa; Mas la necia con sus manos la derriba




Dice el proverbio:

"La mujer sabia edifica su casa; Mas la necia con sus manos la derriba". Prov 14:1

Mirando las cosas más allá del significado literal, que por cierto es verdadero, debemos ver y entender lo que nos quiere decir y enseñar este proverbio, en el sentido espiritual que es de donde procede la vida y el propósito de todo. Y es lo que Dios nos quiere enseñar, por medio de su Palabra.

La mujer, en primer lugar representa la Iglesia, yo creo que esto ya lo conocemos y no es nada nuevo; pero analicemos desde esa perspectiva, que es la del propósito de Dios.
La sabiduría procede de Dios, su principio está dado por el temor de Dios y Cristo es la Sabiduría de Dios.
Edificar es construir, Dios nos quiere edificar como templos para El.
La casa somos nosotros, ya que somos casa de Dios.

Entonces, como dice el proverbio:

La Iglesia de Cristo se edifica y construye para Dios, esto es la Iglesia verdadera y creyente.

Ahora veamos la segunda parte:

Necio es quien no cree en Dios, quien no confía en el Señor; necio es el incrédulo.

"Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, hacen obras abominables; No hay quien haga el bien".Salmo 14:1

¿Como dirá la segunda parte del proverbio?:

La iglesia incrédula, con sus manos derriba la casa de Dios, es decir, se destruye a si misma. Notemos que en esta segunda parte está añadida la palabra "manos", es decir, con sus manos es el medio por el cual la iglesia insensata se destruye (con sus obras). No lo dice así con la Iglesia de Cristo, pues esta sabe que el que edifica es Dios y no ella. Más la incrédula, cómo no le cree a Dios; hace la obra de edificación y sólo logra destrucción. La Iglesia necia, no es guiada por el Espíritu Santo; sino es guiada por la sabiduría humana, carnal y diabólica.

La sabiduría de lo alto
"13 ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre. 14 Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; 15 porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. 16 Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. 17 Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. 18 Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz." Stgo3

Hermanos, permitamos que Dios nos edifique para templo santo para El. Recordemos que todo lo que nosotros construyamos sobre este cimiento que es Cristo, será probado por el fuego; y el fuego probará la obra de cada uno de nosotros. Permitamos que Dios edifique sobre este fundamento que está en nuestros corazones que es Cristo; y Dios edificará oro, plata y piedras preciosas; y no añadamos obras de nuestra naturaleza humana que son madera, heno y hojarascas, las cuales no pasaran la hora de la prueba. Pues el fuego las revelará. Que Dios permita por medio de su Hijo que hoy se empiece a quemar todo lo que tenemos edificado y no procede de El; recordemos que Pedro declaró "Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?" 1Pedro 4:17 De manera que es muy bueno que hoy mismo empiece este juicio sobre su casa (que somos nosotros), para que desechemos y se queme hoy todo lo que no aprovecha; y no suframos gran pérdida el día en que ya no hay tiempo (no digo que nos condenemos, sino que suframos pérdida de nuestro trabajo, y no podamos recibir galardón completo).
"11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. 12 Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, 13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. 14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. 15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego. 16 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?"1cor3

Recordemos por último: "Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia." Salmo 127:1
Saludos a todos; y que el Espíritu Santo nos revele estás cosas. Amén.

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Rodrigo