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domingo 4 de mayo de 2008

Edificación y herencia

Muchos hombres en la historia que han alcanzado notoriedad, gloria, honra y riquezas; han querido y buscado perpetuar más allá de la muerte su “éxito que han logrado en este mundo”. Existe el caso de millonarios que en nuestros tiempos se congelan con la esperanza en que la ciencia en el futuro los pueda revivir, o también vemos el caso lejano de los faraones en Egipto, que construyeron monumentales pirámides como sepulcros inexpugnables donde guardar sus tesoros preciados, siervos y sus cuerpos momificados para la otra vida. En cierta medida, todos los hombres que han alcanzado fama y riquezas en este mundo, han buscado de una u otra forma la manera de perpetuar (o por lo menos alargar) su éxito temporal por la eternidad.

Pero para el hombre natural, es decir, el hombre en la carne, hay una sentencia divina que dice:

Porque:
Toda carne es como hierba,
Y toda la gloria del hombre como flor de la hierba.
La hierba se seca, y la flor se cae; Mas la palabra del Señor permanece para siempre.
Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada.
(1Pe 1:24-25)

Todo hombre nace, crece y muere; y la flor de su vida, es decir, su periodo de gloria y fama caerá inevitablemente. Eso es la historia del hombre natural; todos los hombres nacidos de la carne tienen el mismo ciclo que cumplir sin excepción en toda carne. Por más que el hombre busque medios humanos en alcanzar la gloria eterna, no lo logrará por sus medios; ya que hay un principio divino que lo impide para toda carne.

Lo mismo ocurre con las riquezas que podamos alcanzar en esta tierra, nada hemos traído y sin duda nada nos llevaremos:

Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. (1Ti 6:6-7)

Ciertamente la gloria de todo hombre cae; ¿y que hay de sus riquezas?, es muy similar, la sentencia divina dice: “nada podremos sacar”; no podemos ni mantener eternamente la vida, no podemos ni mantener eternamente la gloria, ni podemos llevarnos las riquezas; son las sentencias a toda carne para este mundo material y temporal.

El hombre en la carne quisiera tener vida eterna, gloria eterna y riquezas eternas; eso es lo máximo que un hombre puede soñar en la tierra; vida, gloria y riquezas eternas… es un sueño que parece imposible de alcanzar…

Bueno precisamente, es eso lo que motiva este mensaje; sabemos que Jesús nos vino a dar vida, y vida en abundancia; y todo aquel que en él cree ha pasado de muerte a vida. Es nacido del Espíritu y es un nuevo ser engendrado de voluntad del Padre (no de voluntad de carne); las cosas carnales ya no cuentan…

Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios. (1Jn 5:13 )

Yo creo que hasta este punto, todos estamos relativamente claros e informados del evangelio. Tenemos vida eterna si creemos en el nombre del Hijo de Dios…

¿Pero sabias que esto es sólo el comienzo?
Es algo tremendo lo que nuestro Padre y Salvador nos han dado por su gracia y amor; es algo que nunca podríamos por nuestros medios haber logrado y nunca podríamos lograr pagar; pero hermanos la gloria sea a nuestro Señor Jesús de Nazaret que su infinita gracia no sólo quedó allí (que de hecho ya era mucho más de lo que podríamos haber imaginado); sino que nos tiene una puerta abierta a los cielos hoy día hermanos, para que tomemos de las inescrutables riquezas de su gracia.

Bueno teniendo claro que esto es el fundamento, que es Cristo mismo; nos ha sido dada esta promesa y en base a ella tenemos un Camino por delante donde Dios quiere darnos no sólo vida eterna, sino también gloria eterna junto a él y además, riquezas eternas junto a todos los santos.

Fíjense que esto esta relacionado con dos verbos muy importantes de distinguir:

El primer verbo, es el verbo SER. Es prioritario primero SER (implica estar vivo obviamente), y está relacionado con todo lo que el hombre sueña con alcanzar a ser y puede lograr alcanzar en desarrollo y perfección.
El segundo verbo es el verbo TENER. Esto representa las riquezas, poder, gloria y honra; y las cosas externas que podemos alcanzar.

Si tenemos vida; en esos dos verbos podemos resumir todo lo que el hombre desea alcanzar. Ser mejores y Tener más. Obviamente, debemos tener claros que es en el amor y comunión con Dios; ya que muchos que han perseguido la gloria personal y las riquezas personales; han caído en lo más oscuro de los abismos (recordar a Judas el Iscariote que vendió a Jesús por 30 monedas de plata y así hay muchos ejemplos en las Escrituras y hoy en la humanidad).

También veremos, que es justamente eso lo que Dios nos quiere dar junto a su Hijo (SER y TENER con Cristo por la eternidad); nos quiere llevar a la perfección y nos quiere hacer sus herederos. Son palabras, a lo mejor muchas veces escuchadas; pero muy poco entendidas y esperadas…

Entendemos hasta aquí, que el hombre natural está condenado (el hombre hijo de Adán carnal, es decir, en lo puramente humano), ya que tiene sus días contados, y nada de lo que alcance será eterno y nada se puede llevar de esta tierra.

¿Y cómo es la verdadera historia y posibilidad para un hijo de Dios?

Rompamos los mitos:

PRIMERO: DIOS NOS QUIERE A SU ALTURA DE PERFECCION
Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. (Mat 5:48)
Aquí nos damos cuenta que Jesús nos enseña que Dios nos quiere perfectos y no a medias….

Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros, (Gal 4:19)
Pablo lo declara explícitamente, el trabajaba y sufre hasta que Cristo sea formado en sus hermanos; Cristo es la estatura máxima de la creación, está hoy sentado a la diestra de Dios (imagínate, si puedes esa altura).

…hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; (Efe 4:13)
Nuevamente lo vemos, hasta que lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento de Cristo; a un varón perfecto a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo. Plenitud de Cristo, es algo tan grande que ni siquiera lo podemos imaginar; ojala nuestro Padre nos de entendimiento de estas cosas, que te aseguro que si lo vemos no pararíamos de correr tras él.

Hasta aquí espero que estemos claros que Dios y Jesús nos quieren a su altura, por su gracia y misericordia; no por nuestros méritos personales; sino por su inmenso amor. Dios no quiere hijos que no representen su gloria y perfección; claro que los medios son su gracia, por medio de la fe. Acá en la tierra, es que tenemos que avanzar para cumplir este llamado en Cristo; por eso se hace imprescindible su gracia, su poder y en nosotros el desechar lo que no sirve y sólo agrega peso en la carrera.

SEGUNDO: DIOS NOS QUIERE HACER PARTICIPES DE SUS RIQUEZAS ETERNAS, NOS QUIERE DAR HERENCIA ETERNA JUNTO A SU HIJO.

Acá rompemos el segundo paradigma, el hombre en la carne no puede llevar nada de esta tierra; ¿será así con los hijos de Dios?
No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. (Mat 6:19-21)
Claramente la voluntad de nuestro Señor es que nos hagamos tesoros en los cielos; es decir, primero vemos que es posible hacerlos (si así no lo fuera Jesús nunca lo habría dicho); y segundo es la voluntad de nuestro Señor que así sea; que hagamos tesoros en el cielo, antes que en la tierra. Y por último, es hoy en este planeta que tenemos este llamado, y no después.

Ahora, es muy claro que este tesoro no es alcanzable por los medios de la carne; sino por el poder de Dios en nosotros; sino recuerda lo del joven rico, que sustentado en su esfuerzo personal se tuvo que retirar derrotado; ya que falló en el primer paso, que es reconocer en Cristo a Dios encarnado. Y como dijo Jesús para el hombre es IMPOSIBLE, pero para DIOS todo es posible; pero nuestra confianza debe ser en El y no en las riquezas ¿cómo lo alcanzamos? Por la fe, nuevamente.

Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz. Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas! Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. Ellos se asombraban aun más, diciendo entre sí: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios. (Mar 10:21-27)

Hasta aquí tenemos claro que el hombre natural o carnal no puede alcanzar la vida eterna, no puede tener gloria eterna y nada de este mundo se puede llevar… ¡está condenado!…

Y también hasta aquí entendemos, que un hijo de Dios tiene vida eterna en Cristo, esta llamado a la santidad y perfección eterna, y está invitado a acumular tesoros en el cielo.
¡Tenemos las puertas del cielo abiertas!

¿NO ES UNA GRAN NOTICIA?
SI LO ES, ESO SE LLAMA EVANGELIO.
¡BUENAS NOTICIAS PARA LA HUMANIDAD!

Bueno precisamente para eso Dios establece hombres que lo sirven, y ayudan a todo hombre a alcanzar estas preciosas cosas y promesas; esos hombres son los ministros de Dios, es decir, siervos de Dios; y los principales de ellos son los apóstoles. También existen, los maestros, pastores, evangelistas y profetas; cuyo trabajo es precisamente construir o edificar la iglesia; es decir, nosotros los hijos de Dios y hermanos de Jesús. Es su trabajo presentar a todo hombre perfecto ante Dios y por eso se esfuerzan día y noche con la gracia de Cristo.

Veamos lo que dice el apóstol Pablo al respecto…
…a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria, a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre; para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí. (Col 1:27-29)

El propósito de los ministros (siervos) de Dios, es precisamente por amor a Dios y los hermanos; construir (edificar) el templo de Dios, que somos todos nosotros su iglesia. Es lograr que los hermanos alcancen la madurez espiritual, la estatura a la cual fueron llamados en Cristo. Los ministros de Dios no son una dinastía especial a la cual se debe servir (si lo haces por amor está muy bien); sino que son hermanos que han recibido el ministerio del Señor Jesús, y ante él deben dar cuentas de su administración; ellos mismos están para servir por amor; y nosotros a los verdaderos ministros del Señor debemos escuchar y obedecer, con la gracia de Dios. Eso no significa, sometimiento humano, sino mutuo sometimiento entre todos los hermanos en Cristo. Que es la forma en que funciona el cuerpo de Cristo. Los verdaderos pastores, como dice la escritura, están dispuestos a dar sus vidas por las ovejas, los asalariados huyen ante el peligro. Por eso Pablo trabajaba y luchaba según la potencia de Cristo en él, la cual actuaba poderosamente en él. Es Cristo en esos hombres los que nos apacientan, y no como muchos lobos vestidos de ovejas, que nos quieren hacer sus rebaños por ganancia deshonesta y gloria personal, adulterando el evangelio que no creen ni entienden.
Bueno estas cosas debemos pedirlas a Dios para nuestra edificación, que forme entre nosotros hombres según su corazón, instrumentos útiles en su preciosa obra. Amen.

Antes de seguir, el titulo del mensaje dice “Edificación y herencia”; es precisamente de esa forma como resumí lo que viene por delante de la salvación y recibir a Cristo; es que seamos en forma individual y colectiva edificados a la estatura de Cristo y que podamos recibir riquezas eternas junto con todos los santos; de eso se trata lo que nos queda por delante en la carrera; se trata de edificación y herencia; es decir, es llegar a SER y TENER eternamente según la voluntad de Dios y su amor. Ya que sin amor, no alcanzaríamos NADA y no llegaríamos a ser NADA. Esto se alcanza acá, en esta vida; no esperes cosechar algo si no has plantado nada; y según sean tus siembras será tu cosecha. NO esperes y dejes para más adelante las oportunidades que Dios te da HOY, no deseches ni desprecies este tremendo llamado; ya que como tú sabes Dios no se agrada de ello; sino que se agrada que le creamos y le demos gracias por tanto que nos ha dado en su Hijo; y con humildad pidamos que todas estas cosas las podamos entender como debemos hacerlo, por su gracia y revelación.

Mira, si leemos juntos esta sección de Hechos de los Apóstoles (cuando se formó la iglesia en Jerusalén), notaremos ciertos detalles importantes que nos pueden mostrar un poco más de este llamado en Cristo y de la forma de alcanzarlo, veámoslo juntos:



Hechos 6:1-8
(1) En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución diaria.

Primero nota que lo que crecía es el número de los discípulos, es precisamente esto la voluntad de nuestro Padre y Señor, "haced discípulos"; pero un discípulo empieza pequeñito y debe tener un desarrollo durante esta carrera, hasta un final establecido por Dios.

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. (Mat 28:19-20)

Un discípulo es un aprendiz que debe ser enseñado por un maestro, hasta llagar a una estatura deseada final (estatura de un varón perfecto, la estatura de Cristo). Un discípulo no se hace sólo a sí mismo; sino que el Maestro (Cristo) es quien nos enseña todas las cosas por medio de su Santo Espíritu; y por los vasos que él prepara para ello. Un discípulo no es trabajo de unos pocos días, sino de años con su Maestro y las 24 horas del día; en eso estamos hoy; siendo preparados y enseñados por nuestro Maestro; ahora esto es en libertad; cada uno valorará este llamado en forma personal y rendirá su vida a ello o no. Los que no lo hagan ¿Con que quedarán al final del tiempo?

El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro. (Luc 6:40)
Es eso lo que necesitamos, ser perfeccionados…


(2) Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas.

Mira la importancia de la palabra de Dios, que no debe ser postergada. Los doce apóstoles ya lo tenían muy claro y esa era su principal actividad, en medio de los discípulos, predicar la palabra de Dios. Muchos creen que la palabra de Dios es para los de fuera de la iglesia; lo es pero en su primer llamado al arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo. Luego todo lo grueso de ella, es para los discípulos, es decir, a la iglesia (los que creen y siguen a Jesús); el anuncio del evangelio del Reino de Dios. Hoy mucho esfuerzo se hace en lo primero, y prácticamente se desconoce lo segundo; y sin lo segundo no hay edificación ni herencia (se trunca el SER y el TENER eternos juntos con Cristo). Por favor velo, en lo que Pablo exhorta a los ancianos de la iglesia, antes de su partida a Jerusalén, Pablo encomienda a los hermanos a Dios y a la palabra de su gracia; y les exhorta que velen…

Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno. Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados. (Hechos 20:31-32)

Mira como Pablo durante tres años de noche y de día no ha cesado de amonestar a los hermanos, no ha cesado de predicar y enseñar el evangelio; incluso con lágrimas, es decir, con amor sincero. Pero Pablo una vez que se retira por voluntad de Dios, tiene muy claro; que para que los hermanos puedan seguir al final de la carrera, es decir, puedan llegar a la meta de lo prometido y llamado; los encomienda a dos cosas 1º DIOS. 2º Palabra de su gracia. Primero Dios, ya que sin él no hay nada, es IMPOSIBLE. Segundo a su palabra, es decir la palabra de Dios; y específicamente, la palabra de su gracia, es decir, de lo que Dios puede hacer en nosotros y darnos por su gracia, por medio de la fe en Cristo. Hermanos, no hay forma de alcanzar las promesas, no hay forma de ser edificados y de heredar de Dios, sin el medio de su PALABRA (si Dios así lo permite). ¿Ves la importancia de la Palabra de Dios en nuestras vidas y como a través de ella, Dios nos edifica y nos da herencia eterna? Recuerda muy claro primero DIOS, segundo la palabra de su gracia; el lógos de su gracia; es decir, la gracia de Cristo en nosotros. La palabra entendida y revelada en nuestras almas, que es una palabra que empieza como una verdad lógica y racional; y luego toma el carácter de espíritu y vida en nosotros.

Debemos pedir al Padre por medio de su amado Hijo que nos de su Palabra, y que no haya sequía en nuestros corazones, sino que corran ríos de agua viva, como debe ser por medio de la fe. Amen.


(3) Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo.

Nota que dentro de la iglesia, todos los trabajos de servicio deben ser realizados por hombres con buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y sabiduría; son tres requisitos imprescindibles para poder servir dentro de la voluntad de Dios. El buen testimonio se alcanza por la vida de Cristo madurando en nosotros. Ser llenos del Espíritu Santo, se alcanza con oración y fe. Y la sabiduría se alcanza, una vez que se desecha la sabiduría carnal y humana, para aprender de él todas las cosas nuevas. Estos tres requisitos se logran por medio de su gracia en nosotros.


(4)Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra.

Ahora, queda muy clara la función y servicio de los apóstoles (y de todo siervo competente de Dios); la oración y el ministerio (servicio) de la palabra. Pueden haber hecho muchas otras cosas, pero lo primero es la oración y la palabra. ¿Porque? Pues sin ello no hay edificación, no hay crecimiento, se estanca la fe y no se produce nada en el universo espiritual del Reino de Dios. Sin oración y sin Palabra, sólo quedamos al nivel de una religión más del mundo. Nota también que para no descuidar este servicio, ellos debieron postergar o delegar otras actividades, que por cierto pueden ser muy importantes y licitas de llevarse acabo. Pero hay un orden de prioridades, primero la oración (recuerda 1º Dios), y segundo, el servicio de la Palabra de Dios (sea para hacer discípulos como para hacer crecer los discípulos).


(5) Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía;

Fíjate las dos características de Esteban; lleno de fe y del Espíritu Santo. NO se puede ser lleno del Espíritu Santo sin ser lleno antes de fe; recuerda que por medio de la fe, recibimos el Espíritu Santo; es por medio de la fe que movemos el mundo espiritual, y por consecuencia el mundo material.

Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. Mat 17:20

Si se puede ser lleno de fe y del Espíritu Santo; también se puede ser escaso en fe y del Espíritu Santo...piénsalo. Llenemos nuestras vasijas de aceite, seamos llenos del Espíritu Santo.


(6) a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos.

Fíjate que esta actividad tan simple de servir las mesas, era hecha por personas consagradas...
Este mismo Felipe, después de varios años llegó a ser evangelista; incluso sus hijas profetizaban; mira como hay un desarrollo en los hermanos si se mantienen en el Camino, incluso en sus familias se producen hermosos frutos y servicios... Al otro día, saliendo Pablo y los que con él estábamos, fuimos a Cesarea; y entrando en casa de Felipe el evangelista, que era uno de los siete, posamos con él. Este tenía cuatro hijas doncellas que profetizaban. (Hechos 21:8-9)

(7)Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe

"Y crecía la palabra del Señor", ¿cómo? ¿Puede crecer la palabra de Dios?; efectivamente crecía la palabra del Señor; es decir, no fue una decisión en la carne de los apóstoles en encargar a otros hermanos en las cosas prácticas; para que ellos pudieran ministrar a la iglesia en la palabra a tiempo completo. Por lo tanto, crecía la palabra del Señor y el número de los discípulos se multiplicaba, incluso los sacerdotes que muchas veces despreciamos, se iban incorporando... Se estableció el orden correcto en la voluntad de Dios, y el resultado fue "crecía la palabra del Señor", eso es lo que hoy necesitamos hermanos; que crezca la palabra de Dios entre nosotros, que tiene poder para edificarnos y darnos herencia con todos los santos; si Dios así lo permite…Si hay algo que hoy nos estorba en recibir la palabra de Dios, ¿Qué debemos hacer? Obviamente, ella debe ser nuestra principal prioridad, ya que tiene el poder de EDIFICARNOS y darnos HERENCIA (SER y TENER eternamente junto a Cristo). Danos Padre nuestro pan de cada día, y no sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios…Debemos desear, como dice Pedro, la leche espiritual no adulterada; y no sólo leche sino el alimento sólido, que para cada edad de crecimiento necesitamos; para poder crecer en El, y heredar con todos los santos, todas las cosas. A ti único y sabio Dios, y a tu Hijo Jesucristo nuestro Señor y Salvador, sea la gloria, el poder, la honra, la alabanza, la potencia, la sabiduría, la inteligencia, antes de todo tiempo, ahora y por todos los siglos de los siglos. Amen.


(8) Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo.

Fíjate, que no es necesario ser apóstol, para ser llenos de gracia y de poder...

¿De que se trata esto de edificación y herencia?
Mira la verdad del tema se puede explicar en forma sencilla de la siguiente manera:

En el mundo natural, los hombres nacen, crecen y pueden acumular riquezas en la tierra, se desarrollan en sus capacidades humanas, pero al final de sus días; no se pueden llevar nada de lo que acá acumularon o la gloria que lograron no los seguirá. Los hombres llegan en forma horizontal a esta tierra como bebés y se van en forma horizontal dentro de un cajón la mayoría de los casos (según las costumbres particulares de cada cultura).

En el mundo Espiritual del Reino de Dios; las cosas no son así; en este Reino los hombres primero nacen en lo natural; y son llamados hoy a nacer de nuevo en el mundo Espiritual; cuando nacen de nuevo del Espíritu Santo; se abren dos posibilidades u oportunidades para estos nuevos hombres; posibilidades que no tienen los hombres naturales, mientras no nazcan de nuevo de la voluntad de Dios, es decir, se arrepientan y crean en Jesús.

La primera oportunidad es ser edificados en lo personal y colectivo, con edificación eterna a la estatura del Hijo de Dios; es decir, Dios quiere desarrollarnos como personas según su buena voluntad a la estatura de un varón perfecto, es decir, Cristo. Para ello es necesario desechar lo antiguo (cruz), para que Dios pueda edificarnos (construirnos) con materiales que son eternos, es decir, no perderemos nunca en la eternidad lo que Dios nos edifique acá en esta vida (recuerden que la iglesia somos nosotros, y el propósito de Dios es edificar su iglesia). Esta edificación comienza sobre el fundamento que es Cristo mismo, ya que lo que viene encima es algo tremendamente grande como para que haya otro fundamento que lo pueda resistir (los constructores e ingenieros entenderán). No hay ningún fundamento tan sólido como Cristo, como para sostener lo que Dios edifica en nosotros; en semejanza a su Hijo, y por su gracia.

La segunda oportunidad es que Dios nos quiere hacer sus herederos, es decir, ya no corre sobre nosotros eso de que nada nos llevamos de esta tierra (por eso Jesús nos enseño a acumular tesoros en los cielos). Dios nos quiere hacer sus herederos, y quiere que heredemos todas las cosas; pero para ello debe prepararnos, antes de dejar en nosotros tan grande y majestuosa herencia (imagínense ser heredero de Dios, si es que lo pueden imaginar…). No podremos heredar, si no alcanzamos la estatura mínima de poder ser hallados fieles y dignos (por su gracia y misericordia) de la herencia; ya que Dios no hace acepción de personas.

En el Reino de Dios, los dos axiomas del mundo natural que ya no son válidos; ya que en el mundo natural se pierde todo lo que uno llegó a ser en la carne después de la muerte; y además, nuestra muerte nos separan para siempre de nuestras riquezas en la tierra. En el Reino de Dios, no es así; sino que nos da la posibilidad de ser edificados para la eternidad y gloria eterna junto a su Hijo Jesús; y nos hace herederos de toda la creación por siempre.
Por eso evangelio significa buena nueva, es decir, buena noticia para toda la humanidad… Los faraones quisieron saber esta noticia y murieron y no lo supieron, los reyes quisieron saber esta noticia y murieron y no lo supieron, todos los hombres quisieran oír esta noticia y cuando la oyen muchos no creen; pero otros la reciben con gran gozo y alegría…

Mira no me puedo imaginar una noticia mejor para la humanidad, si trato de imaginar algo mejor no lo puedo lograr…Sólo nos queda agradecer, alabar a nuestro Dios y Salvador; y obedecer con reverencia a su Majestad de las alturas…y pedir que nos abunde en sus Palabras de gracia. Amen.


¿Y cual es el medio que Dios utiliza para edificarnos y darnos herencia?

Ustedes ya lo saben; por medio de su palabra de su gracia, si Dios así lo permite.

Un abrazo a todos; y sólo me queda en mi interior la carga de hacer una oración juntos, a nuestro Padre en el nombre de su Hijo, nuestro Salvador y Señor; para que nos de de su Palabra que la necesitamos día a día, ya que sin ella no conseguimos añadir ni un solo codo a nuestra estatura espiritual, ni obtendremos un centavo de herencia en los cielos; y también pedir, por hombres que sean instrumentos de Dios entre nosotros que sean un medio de verdadera ministración en la verdad por amor, para la edificación de su iglesia. Amen.


Un abrazo a todos,

sábado 1 de marzo de 2008

Y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí.


Hay una frase que declaró el apóstol Pablo que siempre me llamó mucho la atención, la que dice "y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí". Han pasado algunos años, y es esta afirmación de Pablo, que nos la dice en su carta a los Gálatas, la inspiración del siguiente mensaje; que hoy comparto con ustedes. Espero en nuestro Dios y Señor, que nos de la sabiduría y revelación, para poder compartirlo y entenderlo en su gracia y voluntad, que así sea. Amen.

Primero, antes de entrar en el desarrollo de la palabra; es importante que lean estos tres pasajes de las Escrituras que he seleccionado; los que usaré para aclarar algunas cosas.


Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios. Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo. Gal 2:19-21


No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Fil 3:12-14

Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida. 2Ti 4:6-8


Los tres textos corresponden a tres cartas distintas escritas por Pablo, en el tiempo de su ministerio (servicio). Estás cartas, están escritas en forma cronológica en el transcurso de su vida; y en el desarrollo (crecimiento) de la misma.

La primera cita, es de la carta a los Gálatas; que fue escrita mientras el viajaba en sus viajes misioneros.


La segunda fue escrita en el periodo de su prisión en Roma, por testimonio del evangelio.
Y la tercera fue escrita al final de su vida, al final de su ministerio, al final del camino.

Ahora, teniendo claro el orden cronológico de las cartas, podemos hacer la siguiente observación.

Pablo escribió, más o menos en la mitad de su camino en Cristo: "y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí" a los Gálatas.

Pablo escribió tiempo más tarde, lo siguiente en Filipenses “No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo…”

Pablo escribió, al final de su caminar en esta tierra. “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día...” a Timoteo.

Es importante tener claro el orden cronológico de las cartas; ya que en ese orden podemos ver tres cosas importantes.

Primero: cuando Pablo afirmo “y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí", no fue al final de su caminar en la tierra (cómo alguno pudiera imaginar), sino por lo menos en aprox. la mitad de su ministerio (lo que no significa que no lo haya podido decirlo mucho antes).

Segundo: Se puede ver que Pablo estaba corriendo una carrera (peleando la buena batalla, guardando la fe, sosteniendo la gran lucha) en esta tierra; a pesar de ser apóstol, el seguía en carrera hasta el final de su vida. El declara explícitamente que aún no ha alcanzado el objetivo final de su llamado, por lo cual se extendía por asir (tomar) aquello para lo cual ya había sido tomado por Cristo. Aquí hay algo tremendo que trastorna las doctrinas humanas y las hace dar botes y botes, Pablo se extendía por tomar aquello para lo cual, ya había sido tomado (pasado) por Cristo. ¿Lo ves? Esto es lo que Jesús declaro: “Permaneced en mí, y yo en vosotros” Juan15:4. Hay dos condiciones, El en nosotros y nosotros en El. Luego el llamado es a: “permaneced en él”. Pues el ya permanece en nosotros, si es que le hemos recibido.

Tercero: Pablo tuvo testimonio de haber cumplido el propósito en Cristo, de haber agradado a Dios al final de su tiempo (por gracia); por lo que tuvo el testimonio del Espíritu Santo que ya debía partir con el galardón completo. Esto es tremendo en importancia, porque es el propósito por el cual seguimos viviendo acá en la tierra; si no existiera este propósito grandioso no tendría ningún sentido seguir soportando este mundo, cuando ya somos salvos y tenemos vida eterna por medio de El; hay un llamamiento celestial en Cristo Jesús que debemos responder y tenemos el privilegio (oportunidad) de alcanzar por medio de la fe.

Nota: Si alguno piensa que somos siempre unos pobres y tristes pecadores, que nunca agradaremos a Dios; y por lo tanto, estamos destinados a andar de tropiezo en tropiezo, lea lo siguiente: Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios. Heb 11:5 ¡Hay una forma de agradar a Dios! Si, la hay; y es por medio de la fe. Recuerden que debemos pelear la buena batalla de la fe; los que la pelean vencen… (los cobardes arrancan y no pelean; ya que no creen; si creyeran la pelearían y vencerían en Cristo…) Lo dijo Pablo en su última carta: He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 2Ti 4:7 Antes de ser transpuesto, Enoc tuvo el testimonio de haber agradado a Dios, esto es importante de entender.


Teniendo claros estos tres aspectos (incluida la nota), podemos ver en detalle lo siguiente:
Pablo cuando declaró "y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí", como dijimos, no era que ya había alcanzado el propósito de su caminar aquí en la tierra; ya que podemos ver en su carta posterior a los Filipenses, él mismo declara que no ha alcanzado aún, el objetivo o meta de esta carrera “…la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor…” Fil 3:8, es decir, podemos afirmar que esta afirmación de Pablo "y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí", no es la consumación del caminar en la fe; sino que es por lo menos, una etapa que debemos todos alcanzar (veremos que se alcanza por fe, ya que es una realidad que debemos creer).

El propósito final (la meta) la alcanzó al final de su vida (de hecho es al revés, su vida en la tierra termina cuando alcanza el objetivo); como lo vemos en su última carta a Timoteo (2 Ti4:6-8), cuando Pablo esta para ser sacrificado (recordemos que fue decapitado), es decir, Dios lo guardo hasta que alcanzó la meta acá en la tierra (por gracia); esto es muy importante de entender. Pablo estuvo en este peregrinar en la tierra hasta el momento justo que alcanzó la meta, por eso tiene corona; cuando uno llega a la meta y vence en la carrera obtiene corona; los que no llegan a la meta, no pueden obviamente tener corona. Dios guardó la vida de Pablo de todas sus travesías, naufragios, persecuciones, azotes, etc. etc; hasta el momento que alcanzó el propósito final, es decir, la meta; era imposible que Pablo hubiese muerto antes de este tiempo; ya que Dios nos guarda hasta el momento final, si caminamos a la luz de El. El Señor nos lo dijo “¿No tiene el día doce horas? El que anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él.” Juan 11:10 ¿Que nos enseña esto? Nos enseña que siempre que caminemos en la luz, no tropezamos; recordemos que Cristo es la luz del mundo. Cuando caminamos con y en Cristo, no tropezamos y avanzamos en este camino.

Hay algo que debemos conocer, creer, entender y experimentar. Eso se llama la cruz de Cristo. Pablo en su carta a los Gálatas, cuando dijo "y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí", lo dijo en medio de su vida como cristiano y siervo de Dios en esta tierra, y no como lo último que él hubiera alcanzado; no lo dijo como su última frase sobre la tierra; sino que la exclamo, por lo menos, en medio del caminar. Esto es importante entender, ya que si queremos avanzar debemos darnos cuenta que esto es un requisito en el Camino.

Siempre pensé, cuando sería ese día en que pudiera exclamar como Pablo "y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí"; ¿Y sabes cuando ocurre?, ¿Sabes cuando puedes exclamar con Pablo esta gloriosa y misteriosa frase?
Lo puedes declarar cuando lo crees; si hermanos lo puedes declarar cuando empiezas a entender el verdadero evangelio de la cruz de Cristo; y por fe te consideras muerto para la ley, muerto para el pecado y muerto para el mundo Esto querido hermanos, es una realidad que ya ocurrió con todos los verdaderos creyentes, es decir, con los hijos de Dios. Estamos con Cristo juntamente crucificados y con Cristo juntamente resucitados; muertos para la ley, muertos al pecado, muertos al mundo; pero vivos para Dios. ¡Aleluya!. Esto es grandioso; esto ya ocurrió; esto ya está hecho. Lo que Pablo declara es la realidad de las cosas que él ya las entiende por revelación y entendimiento que le ha dado Dios, por medio de su Palabra. Hermanos, es este el camino de la cruz; donde se manifiesta la muerte de Cristo y la vida poderosa de Cristo en nosotros, que no puede ser destruida por la muerte; la vida eterna…Es este el camino de la fe, donde hay frutos del Espíritu de Cristo.

Podemos ver hoy hermanos, que no es soberbia declarar hoy con Pablo "y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí"; sino es que estas avanzando en la fe y en el conocimiento y entendimiento de Dios y su obra. Hoy todos podemos decir con propiedad "y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí", pero serán sólo palabras, hasta que lo creas de corazón y vivas conforme a esa realidad, es decir, conforme a la verdad.
Si hoy lo declaras y lo crees, tu caminar será en esa realidad; y avanzaras en este Camino; si aún no lo crees y lo miras de lejos y desconfianza; te aviso que aún estas en desconocimiento e incredulidad que no te permite disfrutar de la plenitud de aquel que todo lo llena en todos; es Aquel que nos dijo hace tanto; que hoy nos dice lo mismo “Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.” Mat 16:25 Y recuerda que Dios no puede ser burlado.

Cuando quieres salvar tu vida en este mundo, la empiezas a perder, ¿Por qué? Porque empiezas a caminar en el mundo, persiguiendo cosas del mundo, amando las cosas del mundo y malgastando tu vida en lo vano y temporal. Sembraras para las cosas del mundo y segaras corrupción. Invertirás tu vida en lo que es pasajero y está destinado a no ser más. ¿Qué obtendrás de todo eso? Lo más que puedes obtener, es lo que el mundo te puede ofrecer (si es que las llegas a conseguir); riquezas materiales, conocimiento humano, gloria humana, placer para la carne y poder mundano, todo temporal, es decir, un suspiro de grandeza y luego un frío cajón bajo tierra. El mundo no te puede dar, más que lo que el mundo tiene (y el mundo no tiene más que vanagloria y desolación); y el mundo hoy está gobernado por el príncipe de la maldad y la mentira; de seguro sólo lograrías obtener para el deleite temporal de tu carne; pero sed y hambre eternas para tu alma.

Cuando pierdes la vida por causa de Cristo, la hallas. Es decir, cuando andas en el Espíritu caminando por fe; empeñando por gracia tu vida en alcanzar a lo que ya fuiste llamado; tomando lo que te ofrece el mundo entero, por basura por alcanzar la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús. Cuando destinas todos tus recursos en adquirir ese campo que guarda un tesoro precioso, incontable en inmensidad; y con gozo cada día verás cuan verdaderas y fieles son las palabras de nuestro Señor y Maestro. Cuando entiendes, que si Cristo ya murió por ti, habiendo sido tú un pecador condenado; ahora que eres hijo por su sangre y por su gracia (regalo) ¿Cómo no te dará todas las cosas? Si ya hizo lo más costoso y difícil; si ya sufrió la cruz por ti; entenderás que el resto está dado por añadidura y no debes vivir en pos de las añadiduras; sino en pos de Cristo, tu Señor, Salvador y Maestro.

Dice el Señor: El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Jn 10:10 El ladrón, el enemigo (Satanás) viene para robar, matar y destruir (es bueno tenerlo muy claro, ya que cada vez que le obedeces, a veces sin saberlo, los resultados serán robo, muerte y destrucción); pero nuestro Señor nos deja muy claro que él vino, no sólo para que tengamos vida; sino para que la tengamos en abundancia; si abundancia. Alguno pensará, que las palabras de la cruz no son muy atractivas para la carne, o son muy fuertes. Y efectivamente, para la carne son muerte; pero para tu alma son salvación eterna. Para la carne son el anuncio de lo que ya ocurrió; pero son liberación de tu alma y espíritu; para servir a Dios. Pero nuestro Señor ya vino a deshacer las obras del maligno, y esto es una realidad; ya que el maligno no tiene poder sobre nuestra nueva naturaleza que es en Cristo Jesús. Recuerda lo que nos dice el Señor: El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. 1Jn 3:8 Sólo a través de la cruz, cruzamos de la carne a la vida en el Espíritu; sin pasar por la cruz, nos quedamos del lado en que el Diablo aún tiene dominio sobre la carne para destrucción, robo y muerte.
¿No crees que es mejor andar al otro lado de la cruz donde el maligno no tiene parte?
¿No crees que es mejor caminar junto al Señor en el Reino de Dios?
¿Por qué muchas veces andamos como si viviéramos aún en la carne, ignorando nuestra realidad en Cristo?
Lo hacemos por ignorancia, en incredulidad. Debemos entender que nuestra vida está en Cristo al otro lado de la cruz; es decir, resucitada para con Dios. Y esto hermanos es tremendo y grandioso, porque estamos junto a Cristo sentados en lugares celestiales… ¡ALELUYA! Esto es muy, pero muy grande para poder explicarlo con palabras; debemos acudir a nuestro Padre Y Señor, para que nos ayude y revele estas cosas que son grandiosas y podamos creer y andar respecto a la realidad; si realidad; la verdadera realidad de las cosas; y no la realidad material que ven nuestros ojos carnales.
Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria. Col 3:1-4
Esta muy claro, todos los que hemos resucitado con Cristo, somos llamados a buscar las cosas de arriba, ¿Dónde? “donde está Cristo sentado a la diestra de Dios”. Amigos y hermanos míos, ¿Habrá algún lugar más alto en la creación? NO es más alto que todo lo creado; no hay nada creado más alto que esa posición. ¿No es como para cantar y bailar de alegría y jubilo, lo que Dios ya ha hecho con nosotros los que creemos? Si hermanos, es para dar gloria, honor, alabanza y adoración eternamente a nuestro Dios creador y al Cordero que fue inmolado.
¿Dónde querido amigo, quedan tus proyectos, tus ambiciones, tus aspiraciones de este mudo? Si ves el llamado, veras que es sólo basura y pérdida de tiempo por alcanzar, aquello para lo cual ya fuiste alcanzado por Cristo. Tú decides, si quieres salvar tu vida; la perderás y si la pierdes por causa del Señor, la encontrarás. ¿Lo puedes creer?, ¿O debes clamar a tu Dios y Señor, que te ayude en tu incredulidad? Hoy todavía hay tiempo de pedir, llamar y buscar…

Luego en Colosenses dice “Porque habéis muerto”, lo dice explícitamente como algo ya ocurrido, no como algo futuro; sino como algo que ya ocurrió. Andemos hermanos en esta realidad, donde entramos en los dominios celestiales; y el reino de la tinieblas, ya no tiene poder alguno sobre nosotros; andemos del lado de la cruz que debemos andar; es decir, del LADO DE LA VIDA Y LA VIDA EN ABUNDANCIA.

No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.1Jn 2:15
Cuando amas el mundo y las cosas que están en el mundo, el amor del Padre no está en ti. ¿Cómo, Dios no me ama? No Dios te ama por misericordia, pero el amor del Padre no está en ti, mientras tú amas el mundo y las cosas del mundo. Recuerda lo que dice Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Jn 3:16 Dios amó de tal manera al mundo, que entregó su Hijo para que todo aquel que en él cree, NO SE PIERDA, es decir, no muera eternamente (no sufra eterna destrucción). Dios amó a todos los hombres, y ha dado lo más precioso, alto, excelso por ellos, a Cristo. Sin los hombres merecerlo, sólo por misericordia. Pero, cuando centras tu amor en las cosas que se ven del mundo, en la vana gloria de la vida, el amor del Padre no está en ti; y por ello, no lo puedes disfrutar, gozar ni percibir. Cuando amas a tu Padre y Señor (por ende a tus hermanos), cuando amas las cosas de arriba, el amor del Padre está en ti; y lo puedes percibir, disfrutar y gozar. No amemos hermanos, aquello para lo cual ya estamos muertos; sino amemos para lo cual vivimos; y tenemos tremenda esperanza de gloria. Recuerda que donde está nuestro tesoro, estará nuestro corazón; si tus tesoros son del mundo; tu corazón estará en el mundo; si tus tesoros están el lo alto; tu corazón estará en lo alto.
¿Y como saber donde hoy está tu corazón? Es fácil, sólo escúchate a ti mismo; tu lo dices en cada minuto: “Porque de la abundancia del corazón habla la boca”. Mat 12:34 Nuestros labios nos delatan, ellos hablan de lo que abunda en nuestro corazón.

Hoy en día, la palabra de la cruz de Cristo es muy desconocida; y por eso hay tal espectáculo de doctrinas e interpretaciones humanas de las Escrituras contradictorias; hay una inmensidad de palabrería y una falta absoluta de poder de Dios manifestada en tantos charlatanes (ojo, no todos lo son); muchos buscando manifestaciones de Dios caen en sensualismos y extravagancias; por su ignorancia son arrastrados muchos por doctrinas extrañas y falsos maestros; hombres que son “animales irracionales”, es decir, “álogos”, es decir, sin logos, es decir; sin Palabra, es decir, sin Cristo.

Mira como Pablo lo decía LLORANDO, muchos enemigos hay de la cruz de Cristo; y mucha ignorancia hay hoy en día de la Cruz de Cristo. Pablo lloraba, por la gravedad de lo que significa no predicar esta palabra y ocultarla…
Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal. Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas. Fil 3:18-21

¿Y sabes que más hay detrás de estas palabras de la cruz de Cristo?, mira y lo verás…

Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios. 1Co 1:18

¿No es tremendo lo que el Espíritu nos quiere revelar?

Bueno, para ello necesitamos que sea el Espíritu Santo el que nos hable y nos enseñe estas cosas; para que estas palabras sean espíritu y vida en nosotros. (Necesitamos que estas palabras pasen de logos a jréma). Y no sean una doctrina entendida sólo con la mente.

¿Y sabes por que hoy en día, como ayer también lo fue, es tan resistida, ignorada y rebatida la palabra de la cruz?
El enemigo combate esta palabra, porque detrás de ella hay poder de Dios en nosotros; y eso lo somete a nuestros pies; sin la cruz no hay poder, con la cruz hay poder de Dios en los que se salvan.

Mientras estemos entretenidos con cualquier doctrina terrenal, carnal o demoníaca, o entretenidos con nuestros proyectos en este mundo, y no entendamos y creamos estas palabras de la cruz, no hay poder de Dios en nosotros; y el enemigo quisiera que siempre estemos en ignorancia e incredulidad de estas cosas; pero hermanos, la hora ha llegado de creer y avanzar en este camino maravilloso que Dios nos ha abierto por su Hijo. Amen.

“pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios”; (griego:δύναμις dúnamis), es fuerza, es poder milagroso, es eficacia, es maravilla, es capacidad, es dar, es potencia, es potestad; todo en nosotros. ¿Te empieza a quedar más claro por que la palabra de la cruz es tan combatida por el enemigo? Porque te da la clave del éxito en este camino, te da la clave del éxito de tu vida, te da todo lo que nunca podrías llegar ni siquiera a imaginar…Y sobre todo, actúa el poder de Dios en tu vida; si hermanos actúa el poder de Dios en nosotros. ¡ALELUYA! Gracias Padre Y Señor; por esta palabra de la cruz, que podamos oírla, creerla y entenderla; por tu gracia. Amen.

Este poder es el que sostiene y te levanta, no es tu poder humano; este poder te hace llegar al mismo lugar en que hoy está sentado Cristo a la diestra de Dios.

Esta es parte de la oración de Pablo, que hoy oramos para que se cumpla en nosotros. Sin que sean iluminados nuestros ojos, sólo lo podremos imaginar y no ver con revelación y entendimiento, la realidad a la que fuimos llamados:

Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; Efe 1:15-21

Este mismo poder que operó en Cristo, es el que opera en nosotros, por la palabra de la cruz. Para el mundo locura, pero para nosotros poder de Dios.

¿Cuál es nuestra gloria?
Nuestra gloria es la cruz de Cristo, por medio de la cual estamos muertos para el mundo y el mundo muerto para nosotros; es esa la realidad de las cosas; en los que han resucitado con Cristo Jesús. Vivamos conforme a la realidad, es decir, conforme a la verdad. Si ignoramos la realidad; si ignoramos la verdad o no la creemos; seremos nosotros los que sufrimos las consecuencias de nuestros errores (pecados).

Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo. Gal 6:14


Y hoy hermanos podemos decir junto a Pablo:

Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios. Gal 2:19 : La ley nos mató, por nuestro pecado. Y es esa la relación que hoy tenemos con la ley; estamos muertos para la Ley, a fin de vivir para Dios. La ley es santa, y el mandamiento es santo, justo y bueno. Y nosotros ya no estamos sujetos a la ley, sino que le pertenecemos a otro; a Jesucristo nuestro Señor. ¿Por qué no estamos sujetos a la ley? Porque estamos muertos para la ley, pero vivos para Dios. Era la única forma que había de que fuéramos libres de la ley; o por derogación de la ley; lo que no puede ocurrir; ya que la palabra de Dios permanece para siempre; o por muerte del que está sujeto a la ley, es decir, nosotros. Más muertos y resucitados juntos con Cristo.

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. Gal 2:20 Lo podemos decir con toda confianza y certidumbre de fe; con Cristo estamos juntamente crucificados, y ya no vivimos nosotros, sino que Cristo vive en nosotros; esa es la verdad; nos queda hoy el paso de fe; “y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”, lo que aún vivimos en la carne, lo vivimos en la fe del Hijo de Dios, lo vivimos en la confianza de su amor personal a cada uno de nosotros, por su misericordia. Sabiendo que se entregó personalmente, por ti y por mi.

No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo. Gal 2:21 NO desecho (adsetéo: poner a un lado, separar, desestimar, neutralizar o violar:-rechazar, violar, desechar, invalidar) la gracia de Dios. Entiendo que no hay otro camino para nosotros, que el que Dios ya estableció; porque por la ley es imposible alcanzar justicia para con Dios; y si la justicia se alcanzase por la ley; demás murió Cristo.


Hermanos, sólo una última palabra; y es que nos encomendemos a nuestro Padre y Lógos (Palabra); que tiene poder para edificarnos y darnos la herencia con todos los santificados. Es la oración que realizó Pablo antes de partir a su cautiverio y tuvo que dejar a sus hermanos…

Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados. Hch 20:32

Amen.

Rodrigo

jueves 24 de mayo de 2007

Abriré en parábolas mi boca



“Gloria de Dios es encubrir un asunto; Pero honra del rey es escudriñarlo.” Proverbios 25:2


La verdad que en las cosas del Señor nadie se las puede dar de entendido, porque puede caer en el error más grande de soberbia que existe; de manera que debemos ser humildes ante su grandeza; es decir, si uno se cree sabio y entendido en sí mismo, debe recordar que el Señor Jesús dijo que estas cosas se las revela a los niños y los humildes; y no a los sabios y entendidos. De manera que ante Dios, lo digo en forma personal, debemos tener una actitud correcta de esperar que El nos enseñe y revele las cosas (no por eso dejar de preguntar y avanzar); ser como niños ante El y buscar con humildad. Ya que El dice que resiste a los soberbios y da gracia a los humildes. De manera que lo que te digo, lo digo por mi mismo, para que no me sienta en nada envanecido.

Ahora, podemos libremente opinar, analizar y conversar de estas cosas; ya que El dejó la Biblia con un propósito; y su propósito no es que sea un libro “místico” sino un libro abierto que nos sirve de guía en EL.

No pretendo ser dueño de la verdad, ya que la verdad no es propiedad de nadie; al contrario nosotros somos propiedad de ella (a pesar que nos deja libres); recuerda que Cristo dijo que El es la Verdad; de manera que sólo podemos decir lo que vemos de aquella verdad. La interpretación exacta de la Biblia la hace el Espíritu Santo; porque la Biblia no fue escrita por voluntad del hombre, sino por voluntad del Espíritu Santo; de manera que es con este Espíritu la única manera que podemos sacar luz de ella, sin el Espíritu sólo entendemos en forma literal las cosas, que algunas veces no es la correcta y puede ser opuesta en ocasiones a la realidad espiritual.

Toda esta introducción es para decirte que somos iguales ante Dios, y que sin su Luz no vemos nada y El nos ama, no por nuestras capacidades, sino porque el es Amor y se dio por nosotros en su Hijo Jesús.

Una vez nacidos de nuevo, El nos deja libres (ya que no recibimos un espíritu de esclavitud, sino de libertad, con el clamamos Abba Padre) pero siempre nos busca de una u otra manera lo hace; pero respeta nuestra libertad (ya que Dios busca que lo adoremos en espíritu y en verdad, y la verdad nos hace libres). El no hace diferencia entre las personas, pero si es justo y le dará a cada uno conforme a su obra.

Lo anterior, no se contrapone con la predestinación, y no vale la pena discutir esos temas; ya que somos libres y predestinados a la vez; ya que para Dios todo es posible. Es como entender que Dios es uno y a la vez son tres (Padre, Hijo y Espíritu Santo); debemos avanzar y no quedarnos pegados en discusiones teológicas que dividen hoy a los cristianos; mientras más avancemos menos diferencias tendremos.

Pero antes de seguir, Jesús dijo que para entrar al reino del los cielos, hay que hacerse niños; el requisito es ser niño ante El y no es el requisito ser muy estudiosos de la Biblia, ser muy inteligentes, ser muy generoso, ser muy religiosos, etc, etc. Los requisitos son ser niños;
Los niños son creyentes y confiados en su Padre, para ellos su todo es su Padre y cuando están cerca de El, no hay ningún temor ni preocupación, el futuro no representa ninguna amenaza, y sólo es mirado por lo bueno que viene. Los niños son como son y punto, no encubren nada y si algo no lo saben lo preguntan, y no hay problemas en ello. Hay muchas características de los niños que no alcanzo a escribir, pero creo haber dicho algunas importantes; ojo que hay que hacerse niños ante El y no ante el mundo. El reino de los cielos, dijo Jesús que está en medio nuestro, y eso significa que libremente le doy a Dios (en Jesús) mi vida para que me reine El, y no yo. Igual como un niño necesita ser guiado por su padre, hasta que sea adulto. Es un acto conciente y en plena libertad, de someter tu vida a El, como un niño a su padre; sabiendo que El busca lo mejor, mejor para cada uno de sus hijos. Es un acto de Fe y con una Esperanza cierta en su amor que sobrepasa todo entendimiento. Y el reino de Dios, que a veces suena tan “místico”; es eso, decirle a Dios que gobierne nuestras vidas, sabiendo que todo me llevará a bien. Ahora durante el proceso es necesaria la Fe, ya que es el medio por El cual Dios nos mueve, nos hace avanzar y nos revela las cosas; además que es contada por justicia.

Teniendo claro lo que es el reino de Dios (ya que hay hermanos que llevan muchos años convertidos y aún no lo entienden claramente), podemos decir, como en el Padre Nuestro, venga a nosotros tu Reino; es decir, venga a mi vida tu Reino; Dios nos enseña que debemos pedirlo, ya que no vendrá si no lo pedimos (y Dios escucha el corazón más que las palabras). Y es su voluntad que lo pidamos.

Hoy la gente es libre de ser gobernadas por ellos mismos (o el diablo, o el mundo), o dejar que Dios las gobierne; y obviamente el resultado final no será el mismo. El nos invita a ser gobernados por El, y seremos reyes y sacerdotes. El lo prometió y no yo; de manera que él que se crea demasiado humilde para aceptarlo, no lo acepte y perderá la oportunidad; como Pedro no quería aceptar que Jesús le lavara los pies; pero como Jesús le dijo que no podría tener parte con El, finalmente acepto que le lavaran los pies. Hoy es lo mismo, ¿quieres tener parte con El? Entonces acéptalo.

El versículo citado de proverbios, es palabra del reino de Dios y no sólo palabra para salvación, recuerda que la salvación es la partida de la carrera; el reino se trata de llegar a la meta, de avanzar en el Camino que es Jesús. Este versículo es para lo reyes llamados por El.

Jesús a las multitudes usualmente hablaba por parábolas, con el propósito de que no entiendan; y entiendan los que se acercan a El y le preguntan el significado; no es por capacidad intelectual, ni por conocer teología, sino él se las explicaba a sus discípulos, los discípulos son los que lo siguen, los que están en el Camino, los que dejan que Dios los gobierne, los que le creen. Es decir, los que tenían la actitud de esperar que la multitud se fuera y luego ir a El y preguntarle que significaba lo que había dicho.

La multitud se iba y no buscaba de corazón las cosas de Dios, ya que ellos iban a comer, ser sanados y ver señales; era muchas veces un acontecimiento en el pueblo visitado; pero eran pocos los que quedaban después de la “función” y le preguntaban el significado de las cosas que decía. Hoy es lo mismo, hay muchas multitudes religiosas superficiales que creen entender, pero sólo ven parábolas. Y el secreto de entender las parábolas, es pedirle al Señor que las explique, ya que de otra manera es imposible entenderlas, él las revela, en su tiempo, a sus seguidores, es decir, a los que dejan que Dios los gobierne.

Recuerda que el Reino es de los pobres de espíritu, es decir, de los que no se conforman a este mundo; que siempre quieren más de las cosas de Dios; y no de los que ya están saciados y satisfechos y no buscan de corazón.

Hoy estamos descubriendo que toda la Biblia es un libro lleno de parábolas, sobre todo el antiguo testamento; y que están escritas para nosotros en este tiempo. Me impresiono en ver como todo lo que pasó en la antigüedad Dios lo escribió y realizó con el propósito de enseñarnos a nosotros, es algo impresionante. El antiguo testamento, está escrito para nosotros y está plagado de cosas que con su espíritu podemos descubrir. Sólo con su espíritu ya que su palabra es espíritu. “El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.” Jn6:63

Hay una promesa para los que son gobernados por Dios acá en la tierra, y dice:
“…porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.” Rom 14:17

Cuando empezamos a entrar al reino de Dios, empezamos a experimentar el gozo, la paz y la justicia de Dios. Ya no depende de mi entorno, sino que depende de Dios y como Dios es como Roca, esto es sólido mientras estoy bajo su mano. Cuando me salgo (en mi libertad como hijo pródigo) del reino, vienen los sin sabores y angustias.
Pero El siempre nos espera con los brazos abiertos y se alegra en nuestro retorno. Y personalmente, he experimentado que estar afuera no tiene mucha gracia, como estar adentro donde realmente hay paz y gozo en toda justicia de El.

Recordemos hermanos que hay un enemigo que quiere quitarnos la paz, el gozo y la justicia de Dios; ustedes lo saben. Los que tenemos el Espíritu de Dios debemos entender que actúa a nivel mental en el viejo hombre, tentándonos y poniendo en duda la palabra de Dios, mintiendo porque es padre de mentira. Por favor, no olvidemos eso, ya que está empeñado matar, robar y destruir. Usemos la armadura de Dios y la espada. Sometámonos a Dios y resistámoslo y huirá de nosotros.

Si tu contestaste este correo, es porque creo tienes un llamado a reinar, es decir, te interesan estas cosas del Reino de Dios. Y esto es obra de Dios en tú vida, pero ojo que El nos quiere abrir aún más los ojos. No era necesario saber las respuestas para ser llamado, sino tener el querer conocer las cosas de Dios (recuerda que nunca los discípulos entendían por sí solos las parábolas, sino que el Maestro se las explicaba). Recuerda que los niños parten como niños y no saben mucho, pero tienen un anhelo de crecer, y un interés de madurar; y se sienten felices de la mano de su Papá. De manera que para entrar al Reino de los cielos, los requisitos no son los conocimientos sino la Fe y la Confianza en Dios. Y el Reino está aquí. Los conocimientos y revelaciones, nos los da El Señor por los medios que El estime convenientes (que siempre está respaldado en la Biblia). Pero debemos buscar su reino y su justicia, y el resto es añadidura.


Ahora para ir al grano, lo que yo veo es lo siguiente:

"Gloria de Dios es encubrir un asunto; Pero honra del rey es escudriñarlo."

Este versículo es palabra del Reino de Dios, es para los que son llamados a reinar con Cristo; y por lo tanto, son llamados a ser reyes y sacerdotes; no es para los que no les interesa el reino de Dios.

Dios no hace acepción de personas, de manera que sólo tendrá reyes con honra y los sin honra no podrán ser sus reyes. Entendiendo que este es un regalo de Dios, y no algo que se alcance con esfuerzos carnales, sino esforzados en la gracia que es en Cristo Jesús (la gracia es en El y no fuera de El). Se alcanza con Fe y paciencia; como se alcanzan todas las múltiples promesas que El da en su Palabra a sus hijos, para que las alcancemos.

Escudriñar, se refiere a buscar con diligencia; es decir, buscar las cosas de Dios, es como los hombres que se quedaban junto a Jesús aprendiendo, no conformándose con la primera palabra, sino tenían un espíritu pobre que necesitaban más de El. Escudriñar, requiere Fe y por Fe, dejar de hacer algo por buscar las cosas de Dios (es poner primera prioridad en el reino de Dios y su justicia y el resto añadidura), es negarse así mismo por encontrar sus tesoros ocultos, entendiendo y experimentando el gozo de entregar parte de tu vida en esa búsqueda y obtener el resultado y una promesa en el futuro. Escudriñar significa no quedarse con lo aparente, sino profundizar la relación con El, para poder tener más Luz y ver mejor. Reyes serán los que desprecian sus vidas, por alcanzar a Cristo. Los que se despojan de sí mismos por algo mucho mejor y eterno, esos hombres tendrán honra; porque por Fe alcanzarán las promesas pues le dan su vida a Cristo, como Cristo la dio por todos nosotros primero.
Quiero citar lo siguiente que me mostró el Señor: “Y pondré la llave de la casa de David sobre su hombro; y abrirá, y nadie cerrará; y cerrará, y nadie abrirá” Is22:22

Hermano, la llave de la casa de David; es la llave de la casa del Rey; el Rey es Cristo; ¿Y que puso Cristo sobre sus hombros? La cruz. La llave para entrar a la casa del Rey (sólo entraran los que encuentren la clave, es decir, tengan la llave) es la cruz. Se cumplen las palabras del Señor que dijo: “Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará.”
¿Quiénes tomaran la cruz? Alguno dirá los predestinados. Correcto.
¿Y como se manifiesta está predestinación? Porque le creerán al Señor, y dirán es cierto debo tomar la cruz y negarme cada día y salvaré mi vida. Dirá esto es verdad y me llevará a bien, porque el Señor siempre dice la verdad. Y tendrá fe, esperanza y certeza, que lo que está dejando es basura, comparado con lo que le está ofreciendo el Señor.
Estar en la cruz, es estar sobre los hombros de Jesús, no teniendo justicia propia sino su justicia, no teniendo obras que agregar, sino la obra perfecta de El. Estar en la cruz es ver el viejo hombre muerto y vivir en el nuevo. Es estar muerto para el mundo, pero vivo para Dios. Es ver todas cosas hechas nuevas, es despojarse de lo que estorba y mirar hacia delante puestos los ojos en Jesús el autor y consumador de la Fe.
¿Te das cuenta que este es el camino de la Fe?
Dios no tendrá en su Reino reyes sin honra; en el mundo hay muchos reyes sin honra, no así en su reino. Dios no hace acepción de personas, El es justo.
Escudriñemos de corazón, ya que el velo por Cristo es quitado y El nos revelará todas las cosas. “Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.” Jn15:15 Aprovéchenos hermanos, bien el tiempo, con esta preciosa promesa del Señor.
Escudriñemos con el corazón abierto hacia El, es decir, buscando con diligencia; acercándose en intimidad al Señor y escuchar cada día su voz; clamando al cielo, pidiendo al cielo, buscando las cosas del reino y su justicia. Buscando los misterios de Dios, y tomándolos por preciosas perlas y de un gran valor. Oyendo la palabra, leyendo, orando, etc. Dando una primera prioridad a Dios y nuestro Señor en nuestras vidas; esto será tu honra; cuando desprecias el mundo por algo mejor. Cuando no te conformas a este siglo, es decir, no te conformas a este mundo sino que tienes hambre y sed de El. Cuando tu deleite sea El en tu vida, tienes honra de un rey. Cuando desprecias tu vida por El, descubres las llaves del Reino, que es la cruz. Sin honra no se puede ser rey. Durante este proceso viviremos en su reino, es decir, con justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo; y sí así no lo fuera El no lo habría dicho.

La versión de Reina-Valera Antigua dice el versículo de la siguiente forma:

“Gloria de Dios es encubrir la palabra; Mas honra del rey es escudriñar la palabra”.

Vemos claramente que es lo que escudriñamos, la palabra, es decir, a Cristo mismo y su revelación. Debemos escudriñar la palabra de Dios que no se veía y ahora podemos ver, gracias al Espíritu Santo en nosotros.


Gloria de Dios es encubrir un asunto, significa que hay muchas cosas encubiertas ya que su Gloria es inmensa (yo diría infinita). Nota que la palabra es encubrir y no esconder, encubrir es poner algo encima para ocultar, pero al quitarlo es revelado.

Hoy vemos en parte pero veremos como hemos sido conocidos. Cuando uno descubre cosas encubiertas, que están a la vista de todos, pero se ven cuando él la revela uno ve su gloria; cuando empieza a descubrir sus misterios uno ve su gloría; lo maravilloso que sus cosas están a la vista de todo el mundo, pero si él no da ojos para ver y oídos para escuchar no podemos ver sus cosas. Empezamos a ver su gloria cuando entendemos que todas las cosas creadas y visibles están hechas con el propósito de explicarnos las cosas que no se ven, es decir su palabra (Cristo).

Vemos su gloria al ver la inmensidad del firmamento y la cantidad de estrellas en el cielo. Vemos su gloría cuando el hombre trata de descubrir los misterios de los elementos de la materia, vemos su gloria en la naturaleza, vemos su gloria en la Biblia revelada, que es un libro infinito en revelación de El, es un libro que nunca terminaremos de comprenderlo en misterios y sabiduría de Dios. Vemos su gloria cuando vemos que el Antiguo Testamento, es un libro escrito en parábolas para nosotros y no es un libro que se pueda entender con la mente humana sin revelación.

Veremos su gloria cuando descubramos este tesoro que tenemos dentro de nosotros:
“el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria,”Col 1:26-27


Creo que una petición que me viene a corazón, es pedirle que nos abra más el corazón, los ojos y los oídos para ver, y entender tantas cosas que aún no comprendemos ni imaginamos.

Siento dentro de mi, que hay mucho más que no alcanzo a ver, pero los invito a escudriñar la Palabra que es Cristo. Y humildemente, esperemos todo de El, que se merece toda nuestra atención y prioridad.

Despojémonos de lo que encubre este tesoro precioso que tenemos dentro, y vivamos felices en su reino que es maravilloso.

Un abrazo, y espero en El Señor que nos encamine más y más en El; que es el verdadero tesoro.

“Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.” 2Cor 4:6

Espero que el Espíritu Santo los ilumine, ya que me veo limitado por el lenguaje y entiendo que hay mucho más que no alcanzo a visualizar hoy, pero mañana será un poco más en nosotros.

Rodrigo




PD. Recuerda El te está ofreciendo ser rey, y muchos son los llamados y pocos los escogidos. Porque rey sin honra no es rey. Y El es Rey de reyes; y somos nosotros sus llamados a reinar con El.

“Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.” Mateo 11:12