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domingo, 16 de octubre de 2022

Los gobernarán jóvenes


 

Un gusto saludarlos, les quiero compartir el siguiente texto de la Biblia, que me llama mucho la atención en estos días, que es lo contrario a lo que el mundo piensa y dice, no es para nada políticamente correcto, pero el texto es la verdad de Dios, quienes piensen o digan algo parecido, están expuestos a ser calificados de retrógrados, cuadrados, anticuados, etc, pero serán reconocidos por el Señor en estos tiempos tan oscuros como estos, por decir la verdad. 

Lo comparto brevemente:

Les daré muchachos por príncipes [jefes], y niños caprichosos [jóvenes] gobernarán sobre ellos. (Isaías 3:4)

Dios cuando Israel estaba muy desviado (y Dios no ha cambiado), y estaba su corazón muy lejos de Él; como una maldición les enviará gobernadores jóvenes y muchachos como jefes (sorpresa, eso no lo sabias creo yo), está en la Biblia como un castigo no como un premio.

Cuan parecido a lo que pasa hoy en mi país, no es una bendición de Dios que sean jóvenes los que nos gobiernen, pues es una maldición de Dios para una nación que se aparta de Él. Aunque el mundo lo valora, como si la juventud fuera un cofre lleno de sabiduría y virtudes, no es la opinión de Dios tiene; de hecho, es lo contrario; pues nos pone gobernantes que no harán las cosas correctas, para que hagan necedad y el resultado será negativo: Y como ellos no tuvieron a bien reconocer a Dios, Dios los entregó a una mente depravada, para que hicieran las cosas que no convienen; (Romanos 1:28)

Él también dice:

La necedad (insensatez) está ligada al corazón del niño(joven); la vara de la disciplina la alejará de él. (Proverbios 22:15)

Con la necedad venimos todos incorporado, pero la disciplina nos va librando de ella (buena disciplina). No es una sorpresa para Dios que los gobernantes no lo harán bien si son muy jóvenes, pues tienen ligada la necedad por su corta edad, lo dice Dios, es una maldición que una nación sea gobernada por la juventud, más aún sin el temor de Dios, que es la base de la sabiduría.

Si la sabiduría y la inteligencia, viniera incorporada en la juventud, no estarían estas palabras que nos instan a buscarla.

Los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel: para aprender sabiduría e instrucción, para discernir dichos profundos, para recibir instrucción en sabia conducta, justicia, juicio y equidad; para dar a los simples prudencia, y a los jóvenes conocimiento y discreción. El sabio oirá y crecerá en conocimiento, y el inteligente adquirirá habilidad, para entender proverbio y metáfora, las palabras de los sabios y sus enigmas. El temor del SEÑOR es el principio de la sabiduría; los necios desprecian la sabiduría y la instrucción. Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no abandones la enseñanza de tu madre; porque guirnalda de gracia son para tu cabeza, y collares para tu cuello. (Proverbios 1:1-9)

En los versos anteriores, vemos como nos instan a buscar la inteligencia y la sabiduría entre otras cosas, como la instrucción es necesaria, y son los jóvenes los principales llamados a ello; si esto lo despreciamos somos considerados necios por Dios.

Veamos el texto del principio nuevamente, y reflexionen si es lo que pasa o no en nuestro país y mundo.

Les daré muchachos por príncipes, y niños caprichosos gobernarán sobre ellos. Y el pueblo será oprimido, el uno por el otro y cada cual por su prójimo; el joven se alzará contra el anciano, y el indigno contra el honorable. (Isaías 3:4-5)

¿Si o no que ha aumentado la violencia, como dice el versículo siguiente?

Vemos que no es una idea mía, sino que Dios no se está agradando de esta nación por su Pecado, y en vez de volvernos a Él, nos alejamos más y más; los cristianos tienen que reaccionar y mostrar la luz, para eso somos llamados; deben ser sal en medio de esta sociedad, y no tener el mismo sabor del mundo. Debemos distinguirnos claramente, por amor a nuestros semejantes que están en oscuridad. Si no mostramos el amor con verdad, la sal no sirve para nada, si pierde su sabor, sino para ser echada fuera y la pisen los hombres, dice el Señor.

Los cristianos estamos llamados a orar por las autoridades, aunque no nos gusten y/o no lo hagan bien; pero nunca debemos dejar de alumbrar y salar este mundo con la luz y sal que viene de nuestro Señor Jesús, esta es una gran oportunidad para que la iglesia brille; y si no brilla para que se de cuenta de su situación, se arrepienta y vuelva al Señor.

Esta clara la razón de antaño, la misma razón de hoy en día; estamos en la puerta de la decisión, o seguimos al Señor o nos vamos por el camino ancho de la perdición. ¡A quien sigues?

Pues Jerusalén ha tropezado y Judá ha caído, porque su lengua y sus obras están contra el SEÑOR, rebelándose contra su gloriosa presencia. (Isaías 3:8)

Saludos a todos, gracia y paz (shalom) a sus hijos.

domingo, 13 de octubre de 2019

¿La carreta delante de los bueyes?






Con este título y esta imagen, comienzo el mensaje, ¿está la carreta delante de los bueyes?...

Hoy y en el pasado, el mundo trata de solucionar los problemas, trata de crear un medio perfecto para el hombre (humanidad); porque piensa que, si el medio es perfecto, el hombre será más feliz y perfecto en la tierra. Esto lo vemos todos los días, y se han creado muchas ideologías, que tratan de hacer un mundo mejor… este no es el problema de los cristianos, hacer un mundo mejor, como primera instancia o prioridad (sino un cambio personal y luego lo exterior) …


¿Qué dice el cristianismo al respecto?

Estaba pensando en la mucha energía que se gasta en aquello; y como cristianos, no siempre estamos tan claros; pero he visto como el mundo pone la carreta delante de los bueyes…quieren solucionar el problema de la humanidad, atacando el medio...

Vamos al principio…

Cuando el mundo era perfecto, el hombre cayó; era perfecto el medio (ver primeros capítulos 1, 2 y 3 de Génesis); pues lo había creado Dios, no había en el mundo defecto alguno; el hombre era inocente; pero igual cayó. No importó la perfección de Dios dada en el medio, y el hombre (Adam) cayó igual. En su entorno todo funcionaba bien, sólo era permitido lo que Dios permitió en el Edén… y cayó la humanidad.

Eso nos hace pensar que... ¿si volviéramos a un mundo perfecto, ahora no caería?

Cuando todo era perfecto el hombre (Adam) cayó, sería ilógico pensar volver a la perfección, sin antes saber que hay algo que solucionar en su interior. 

Ya sabemos cómo cristianos, que este no es el camino, perfeccionar el mundo (sistema), para que el hombre sea mejor…

Cuando todo estaba bien, el hombre cayó; ¿ahora, que NO todo está bien, el hombre se levantará? No es lógico pensar que este sea el camino..., mejorar el sistema no es la opción de Dios.

Dios no lo hace así, lo hace de otra manera...

Dios envió a su Hijo Jesucristo a hacer su voluntad, morir en una cruz y resucitar como hombre; para destruir un hombre caído; y lo resucitó, para construir un nuevo hombre, según la imagen de su Hijo, es decir, según la imagen de Jesucristo.

Su Hijo vino perfecto al mundo imperfecto, y lo venció; lo perfecto vino como un nuevo hombre y venció un sistema imperfecto, y nos enseña a seguir sus pasos. Nosotros somos llamados a vencer el mundo imperfecto que está alrededor, con la perfección que tenemos dentro de nosotros; en la medida que obedecemos a Esto que nos dejó.

Dios quiere cambiar el corazón del hombre, antes que pueda cambiar lo exterior del hombre; Él sabe que la otra forma, cambiar lo exterior primero, es poner la carreta antes de los bueyes; y está muy lejos de ello. No hay solución poniendo la carreta delante de los bueyes, aunque pensemos lo contrario…

No quiero decir que Dios no quiera cambiar el exterior, de hecho, la oración de Padre Nuestro nos dice… “… venga a nosotros tú reino, y hágase tu voluntad en la tierra como se hace sobre el cielo…”, ambas frases nos dicen que Dios quiere cambiar la tierra, pero no antes del corazón del hombre. Él nos enseña, que debemos traer su reino y voluntad en la tierra, porque no siempre el reino y su voluntad, se hacen sobre la tierra.

Tomemos el siguiente ejemplo:

     1)            Tenemos un sistema perfecto, pero el hombre no es perfecto (como actualmente es); si el hombre actual se mueve en un sistema perfecto, al poco tiempo lo corromperá (y no será perfecto); y al transcurso del tiempo, ese sistema tendrá más y más corrupciones…, resultado final… un hombre y sistema imperfectos.

     2)      Tenemos un sistema imperfecto (injusto), pero el hombre es perfecto (como lo es Jesucristo); si ese hombre perfecto se empieza a mover en un sistema imperfecto, al poco tiempo lo irá mejorando, hasta que al final será un sistema perfecto…, resultado final… un hombre perfecto y sistema perfecto.

Esta segunda posición es la que tenemos los cristianos; cambiando el corazón del hombre como Jesús lo indicó.

Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos: fornicaciones, hurtos, homicidios, adulterios, avaricias, maldades, engaño, sensualidad, envidia, maledicencia, soberbia, insensatez. (Mar 7:21-22)

Como vemos, las ideologías humanas no tienen solución para el hombre, ellas proponen que el medio sea cada vez más perfecto, pero vemos si no hay un cambio del hombre en su interior, eliminando el pecado (hacer mal), no hay solución. Las ideologías, ya sean económico, social, científico-tecnológico, político, cultural, moral, religioso, medioambiental u otros relacionados al bien común; no tienen solución ni esperanza para el hombre. Jesús nos trazó un camino, que es en sí mismo; para que la solución sea real, duradera y para siempre.

El sistema humano pone, por sobre todo, hacer un dios en su ideología, pero no es sensato; ese sistema nunca funcionará. En cambio, tenemos a un Dios que debemos seguir, ese sistema si funcionará, y nos dará un camino, verdad (realidad) y vida. Ahora si hay solución para el hombre, ahora hay esperanza para la humanidad.

Jesús le dice: Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida; nadie viene al Padre sino por mí. (Juan 14:6)

El cristianismo no es un sistema retrogrado, sino un sistema que está adelantado al tiempo del mundo; sabemos que el problema está en el hombre, y la solución debe partir por el interior del hombre. Es ilógico no atacar la fuente de la enfermedad, si la conocemos.

Ponemos la carreta, detrás de los bueyes, como debe ser; y para eso tenemos el camino, es decir, la solución al sistema.

El cristianismo quiere y está atento a cambiar el sistema; pero si no hay cambio del hombre, eso no funcionará; por eso Dios nos manda a cambiar toda alma del planeta, y en esa función estamos hoy y como añadidura el sistema es cambiado. 

Eso es poner los bueyes delante de la carreta, que tengan un buen día.

"Venga a nosotros tu Reino".

Saludos

domingo, 17 de junio de 2018

¡Si eres Hijo de Dios, sálvate a ti mismo y baja de la cruz!



¡Baja de la cruz!  Le decían a Jesús sus enemigos; burlándose de él. Pudiendo él haberlo hecho, no lo hizo; pues entendía el propósito perfecto de Dios en su obediencia; ahora a nosotros, ¿pueden nuestros enemigos decirnos lo mismo ¡Baja de esa cruz, y sálvate a ti mismo!... si realmente somos hijos de Dios…?

Estimados lectores, amigos y hermanos, hoy les quiero compartir el mensaje titulado: ¡Si eres Hijo de Dios, sálvate a ti mismo y baja de la cruz!; cita del evangelio de Mateo 27:40.

Este mensaje, os puede parecerles un poco loco o complicado; los animo a seguirlo o a tratar de seguirlo (disculpando mis limitaciones), pues veo que es importante conocer cada día un poco más de la cruz de Cristo, y nuestra relación con ella, como ella nos salva, liberta, nos da sabiduría y poder de Dios; y si así es, es lógico que nuestros enemigos querrán bajarnos de ella (la cruz).

Es la cruz, hoy por hoy, uno de los temas menos predicados y conocidos en el pueblo de Dios, y es precisamente en ella (la cruz), que se manifiesta la sabiduría y el poder de Dios, sobretodo en nuestras vidas; es por ello, que hoy les comparto este pequeño mensaje con mucha alegría y expectativas de que podamos avanzar un poco más en este tremendo misterio, de lo cual hoy, sólo en parte reconocemos; pero se con seguridad, que avanzaremos mucho más en su conocimiento. Los animo a seguir el mensaje, a pesar de que no les parezca muy fácil de digerir, pues a mi me costó más de quince años en entender en una pequeña parte la cruz de Cristo; y espero a ustedes les tarde mucho menos que eso y alcancen un mayor entendimiento de ella.

Les cito al apóstol Pablo, como nos invita a entender esto que parece locura para quienes perecen:
Porque la palabra de la cruz ciertamente es necedad para los que se pierden, pero para nosotros los salvos, es poder de Dios. (1 Corintios 1:18)

Cuando Jesucristo estaba crucificado, se burlaban de él, y lo invitaban a bajarse de la cruz (ver Mateo 27:39-42); ciertamente, él lo podría haber hecho, pero de haberlo hecho obedeciendo a sus enemigos, inspirados en su padre el diablo, habría desobedecido a su Padre. Y todo el plan de salvación del hombre y el mundo se hubiese perdido; él sabía que su posición era en la cruz recibiendo el castigo al hombre (en ese momento), por todo el pecado del mundo (los míos, los tuyos y de toda la humanidad);  cumplió su meta, y no se bajó de la cruz; y hoy tenemos los cielos abiertos, la vida eterna y un camino vivo al Padre por medio de Él. ¡Gracias Señor!, a ti sea toda la gloria y el poder, por los siglos de los siglos Amen.

Cito el texto al que me refiero, para tenerlo más fresco:
Y los que pasaban lo insultaban meneando la cabeza y diciendo: ¡El que derriba el santuario y en tres días lo edifica! ¡Si eres Hijo de Dios, sálvate a ti mismo y baja de la cruz! De igual manera, los principales sacerdotes, burlándose junto con los escribas y los ancianos, decían: A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar. ¡Rey de Israel es! ¡Baje ahora de la cruz, y creeremos en él!  (Mateo 27:39-42)

También lo podemos leer en el evangelio de Marcos:
Y los que pasaban lo insultaban, meneando la cabeza y diciendo: ¡Eh! tú, que derribas el santuario, y en tres días lo edificas, sálvate a ti mismo, bajando de la cruz. Así también los principales sacerdotes, escarneciéndolo, se decían unos a otros con los escribas: A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar. ¡El Mesías, el Rey de Israel! ¡Baje ahora de la cruz, para que veamos y creamos! También lo injuriaban los que habían sido crucificados con Él.  (Marcos 15:29-32)

Vemos en ambos casos, como se burlaban de él, invitándolo a bajar de la cruz, sugiriéndole para que se salve a sí mismo; bajando de la cruz. Al Hijo de Dios, al Rey de Israel, al que tiene poder de edificar el templo al tercer día, al que a muchos salvó; sus enemigos se burlaban meneando la cabeza e incitándolo a bajar de la cruz. Satanás sabía que si Jesús se bajaba de la cruz, desobedecería al Padre, fracasaría su plan de salvación de la humanidad. Pues Satanás sabe muy bien que desobedecer al Padre es pecado (del diablo procede  el pecado). El sabe que en la ignorancia de la verdad, es territorio fácil del engaño y él tiene dominio en esa oscuridad. Y sabe además, que él esclaviza al hombre, por el temor a la muerte; y es precisamente esa muerte, la que Jesús desafiaba colgado en el madero.

Vemos un ejemplo, como trató de hacerlo desobedecer al Padre  por medio de Simón Pedro, sabiendo que si lo conseguía, arruinaría el plan de salvación del hombre, la restauración de todas las cosas y su propia condenación:
Desde entonces Jesús comenzó a declarar a sus discípulos que debía ir a Jerusalem y padecer mucho de parte de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y ser resucitado al tercer día. Pero Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirlo, diciendo: Señor, ten compasión de ti. De ningún modo te suceda esto. Entonces Él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Apártate de mi vista, Satanás! Me eres tropiezo, pues no piensas lo de Dios sino lo de los hombres. (Mateo 16:21-23)

Vemos acá claramente que Satanás sabía que si Jesús no obedecía al Padre al ir a la cruz, sería un tropiezo y el plan de salvación quedaría destruido; y Dios no podría salvar al hombre.

Nota: Los que no lo sabían y no entendían eran los gobernantes de este mundo (destinados a desaparecer, pues trataron de hacer desaparecer al Eterno, y aún hay muchos en ese empeño de silenciar la verdad), como lo vemos en la siguiente cita:
Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez, pero una sabiduría no de este universo ni de los gobernantes de este mundo, forzados a desaparecer; sino que hablamos sabiduría de Dios en misterio, la cual ha sido escondida, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, la cual ninguno de los gobernantes de este mundo conoció, porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria. (1 Corintios 2:6-8) Creo que es importante esta nota, pues Satanás si bien pudiese no haber entendido a cabalidad el plan de salvación, si sabe que al sacar de la voluntad de Dios a una persona, es un triunfo para él, mayormente con el Hijo de Dios.

Hasta aquí, creo no he dicho nada nuevo; y lo que te quiero decir, que hoy mismo y cada día, el enemigo te dice a ti y a mí (si hemos muerto con Cristo, y somos hijos de Dios), si realmente eres un hijo de Dios “sálvate a ti mismo y baja de esa cruz”.


¿Cómo es eso?

Si exactamente, el enemigo hoy nos dice lo mismo; ¡bájate de esa cruz, si realmente eres hijo de Dios y sálvate a ti mismo!
Lo explicaré, lo mejor que pueda, espero la gracia del Señor para hacerlo comprensible.

Hoy se ha perdido en general el mensaje de la cruz, y eso ha debilitado a la  iglesia, le ha restado poder y sabiduría en el evangelio. Satanás sabe que cuando nos bajamos de la cruz, entramos en su territorio, y en su territorio nos vence; pero cuando permanecemos en la cruz (por fe), juntamente con Cristo crucificados, él no tiene poder ni dominio sobre nosotros, y lo vencemos, pues estamos en una esfera inalcanzable para él (más allá de la muerte, en la resurrección...).
Creo que casi todos los cristianos sabemos que Cristo murió en la cruz, resucitó y su sangre nos limpia de todo pecado. Pero lo que no se nos enseña muy a menudo, es que nosotros también fuimos crucificados juntamente con él, es decir, nuestros viejos hombres (en Adam fuimos juntamente crucificados con él). Y el saber eso, creerlo, entenderlo y vivirlo, nos da poder y sabiduría de Dios en nuestras nuevas vidas en Cristo Jesús, para alcanzar nuestro propósito en El.

Veamos algunas citas:
Porque si hemos llegado a ser injertados en la semejanza de su muerte, también lo seremos en la de la resurrección; sabiendo esto: que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con Él, a fin de que el cuerpo del pecado fuera desactivado para no servir más al pecado. (Romanos 6:5-6)

Personalmente, he contado 14 veces en esta carta de Pablo a los Romanos, como Pablo menciona que ya fuimos muertos con Cristo (a lo mejor, tu lo puedes precisar aún más).

Otras citas del apóstol:
Porque yo, por medio de la ley, a la ley he muerto, a fin de vivir para Dios. Con Cristo he sido juntamente crucificado, y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, quien me amó, y se entregó a sí mismo por mí. (Gálatas 2:19-20)

Pues los que son de Cristo crucificaron la carne con las pasiones y deseos. Ahora que vivimos por el Espíritu, andemos en el espíritu. (Gálatas 5:24-25)

Pero jamás me suceda gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesús, el Cristo, por medio de la cual el mundo ha sido crucificado para mí, y yo para el mundo. (Gálatas 6:14)

Porque en Él vive corporalmente toda la plenitud de la Naturaleza Divina, y estáis completos en Él, el cual es la cabeza de todo principado y potestad; en quien también fuisteis circuncidados con una circuncisión hecha sin mano, desvistiéndoos enteramente del cuerpo de la carne, por medio de la circuncisión del Mesías; sepultados juntamente con Él en el bautismo, en el cual también fuisteis resucitados con Él, por medio de la fe en el poder de Dios que lo resucitó de entre los muertos. (Colosenses 2:9-12)

Por la gloria que tengo de vosotros en Jesús el Mesías, Señor nuestro, cada día muero. (1 Corintios 15:31)

Leyendo las citas anteriores, tu puedes buscar mucha más en las cartas de Pablo, que avalan nuestra condición de muertos juntamente con Cristo, y como eso nos libra del pecado, del mundo y del enemigo (muerte); y da cumplimiento a la justicia de Dios por la ley. Pues no sólo morimos con él, sino que hemos resucitado juntamente con él:
… sepultados juntamente con Él en el bautismo, en el cual también fuisteis resucitados con Él, por medio de la fe en el poder de Dios que lo resucitó de entre los muertos.  (Colosenses 2:12)

Esa importante cruz, nos abre una puerta a una nueva dimensión espiritual (por llamarlo de alguna manera), una puerta al cielo; es la entrada a Su reino eterno, puerta que cruzamos acá en la tierra (pues el reino de los cielos ya está acá en medio nuestro); esa es una puerta abierta hoy día, que sólo se puede cruzar con la fe en la cruz, pues de otra manera, se nos hace algo no deseable y una locura para la carne (lo humano).

Para la sabiduría del hombre es realmente una locura y para el religioso es un tropiezo; pero para los que creen es poder y sabiduría de Dios.

Porque los judíos (religiosos) piden señales, y los griegos (mundanos) buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos (religiosos)    ciertamente tropezadero, y para los gentiles (mundanos), necedad; mas para los llamados, tanto judíos como griegos, Cristo es poder de Dios y sabiduría de Dios. (1 Corintios 1:22-24)

Recordemos que nuestro Maestro ya no los enseñó, y está escrito en sus evangelios, citemos uno de ellos:
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá, pero el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. (Mateo 16:24-25)

Como sabemos Jesús pasó de muerte a vida, así mismo quienes lo seguimos, hemos pasado de muerte a vida, y en nuestra nueva vida que tenemos juntamente con él, debemos andar…
Si pues fuisteis resucitados juntamente con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque ya habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, sea manifestado, entonces también vosotros seréis manifestados con Él en gloria. (Colosenses 3:1-4)

El enemigo nos dirá, tratando de bajarnos de la cruz “¡Si eres Hijo de Dios, sálvate a ti mismo y baja de la cruz!”

¿Cuál será nuestra respuesta?

¿Andaremos tras las cosas del mundo, tratando de satisfacernos a nosotros mismos?
ó
¿Realmente perseguiremos el tremendo llamado a su Reino con que Jesús nos alcanzó?

Es nuestra decisión de cada día, o lo seguimos a Él; o seguimos nuestras vanas ilusiones…

La razón a mi me dice lo siguiente: Si Dios estuvo dispuesto a sacrificar a su propio Hijo por nosotros, y nos abrió la puerta a su reino a través de su cruz, ¿No será porque nos tiene cosas tan maravillosas que no alcanzamos a comprender con esta naturaleza terrenal? ¿O el Soberano y Todopoderoso de todo el Universo, no tiene algo mejor que ofrecernos que nuestros limitados sueños terrenales?

Yo no me bajo de la cruz, con Cristo estoy juntamente crucificado y ya no vivo yo, más vive Cristo en mi.

¡No hay nada que me pueda ofrecer el enemigo que me haga tomar tal decisión , de abandonar a mi amado Señor Jesús, con su gracia!!!

Estimado hermano y amigo, en esa cruz desafiamos la muerte; ya la muerte no nos puede alcanzar y dominar tras la resurrección, pues con Cristo fuimos juntamente resucitados; y debemos buscar las cosas de arriba, donde está nuestra vida...

Si pues fuisteis resucitados juntamente con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque ya habéis muerto, y vuestra vida está escondida con el Mesías en Dios.  (Colosenses 3:1-3)

El enemigo nos quiere bajar la vista, no lo permitas y obedezcas...

Un cariñoso abrazo y saludo; y ánimo que nuestra fe venció al mundo.

¡Shalom del Señor a todos los suyos!!!




lunes, 8 de enero de 2018

Mirad que nadie os engañe, porque vendrán muchos en mi Nombre...



Hoy les comparto un mensaje, que viene de un mal entendimiento del siguiente versículo del evangelio de Mateo:

Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. (Mateo 24:5)

Creo que muchos lo hemos leído varias veces, pero hay un detalle no menor, que debemos ver en lo que nos dijo el Señor…

El Señor nos advirtió que vendrían MUCHOS en su Nombre, proclamando que ellos son el Cristo, y debemos estar atentos para no ser engañados…

Puntos a considerar

1° ¿Has visto a muchos diciendo que ellos son el Cristo?, yo no he visto a muchos, los he visto, pero no son muchos. Yo sé que hay algunos que creen ser Jesucristo; pero la verdad, no creo que sean los muchos como pareciera que dijo el Señor. Esto nos habla que algo se entiende mal de ese versículo, pues no pareciera haberse cumplido que muchos dicen que son el Cristo.

2° El versículo citado, si lo leemos con atención, pareciera tener una contradicción en sí mismo; pues dice que vendrían muchos en el Nombre del Señor Jesucristo diciendo que ellos son Jesucristo, suena raro, ¿No es verdad? ¿Cómo va a venir alguien en nombre de otro diciendo que él mismo es el otro a quien se supone representa? Lo explico con otras palabras; si alguien te quiere suplantar, no diría que viene de tu parte y simultáneamente diciendo que él (el impostor) es tú persona. Nadie le creería, ¿No es lógico? Pues si te quiere suplantar, no puede decir que viene en nombre tuyo y a la vez, decir que es esa persona a nombre de quien viene, pues al decirlo, se delata como impostor. Lo explico con otro ejemplo nuevamente (pues parce un poco trabalenguas el asunto como lo explico, jejeje). Si alguien llega a tu casa y se quiere hacer pasar como tu tío Juan que vive en el extranjero y tu no lo conoces; esta persona no puede decir, a la vez, que viene en nombre de (enviado por) tu tío Juan y él mismo se presenta como el tío Juan; sería ilógico.

Lo anterior nos muestra que hay un error en la traducción del texto anterior, y ese error nos ha distraído un poco del verdadero mensaje del mismo, por lo que te propongo la siguiente traducción, y veremos su justificación.

Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el ungido; y a muchos engañarán. (Mateo 24:5)

Si cambiamos la palabra Cristo que es la misma palabra que ungido en griego original de la Biblia (Χριστός Jristós ; ungido Mesías, por implicancia sería el elegido).

Vemos que el texto llega a su real significado, pues diría algo así como: Porque vendrán muchos que dirán que yo los elegí y los envíe (o los nombre con tal cargo en la iglesia), y engañarán a muchos.

Ahora entendemos que esos son MUCHOS, es decir, son muchos los hombres que se hacen representantes del Señor, pero que el Señor no los ha enviado, ni los ha elegido para “cargos” en la iglesia. Muchos pueden decir que son sacerdotes, pastores, profetas, maestros, evangelistas y/o apóstoles; pero no lo son verdaderamente ante Dios, pues el Señor no los ha elegido y no los ha enviado (no los ha ungido para eso, a pesar de que puedan ser verdaderos creyentes); son enviados por sí mismos o por los hombres y no por el Señor. El resultado de lo anterior, es que esos muchos que se creen enviados, elegidos, ungidos por Dios, extraviarán a otros muchos que creerán sus palabras y errores.

Debemos recordar, que si hay y existen falsos ministerios, es decir, falsos, pastores, profetas, maestros, evangelistas y/o apóstoles; es porque también los hay verdaderos; pues tras cualquier imitación, existe lo verdadero que fue imitado (pues no tendría sentido imitar lo que no existe, pues si eso ocurriera no sería imitación, sino algo original).

Los que se hacen llamar ministros de Dios y no lo son, no necesariamente son hombres que no conocen al Señor, pueden ser falsos ministerios, pero verdaderos hermanos engañados;  o por lo menos, con un llamado pero aún no preparados para ejercer el ministerio que ostentan, es decir, hermanos engañados (ciegos en ese aspecto espiritual).

Es importante tener en cuenta que los ministerios dejados por el Señor que son 5, como se ve en Efesios: “Y él dio unos, apóstoles; y otros, profetas; y otros, evangelistas; y otros, pastores y maestros; “(Efesios 4:11) y son nombrados por el Señor mismo, y no por los hombres y/o instituciones; como se lee en el siguiente versículo.

Y hay repartimiento de ministerios; mas el mismo Señor es. (1 Corintios 12:5)

Los ministerios son nombrados y se sujetan al Señor Jesucristo, y no a los hombres y/o instituciones; eso es muy importante, pues es al Señor que deben rendir cuentas y no a los hombres y/o instituciones; esos ministerios (servicios), tienen una responsabilidad ante el Señor, por eso les es dada cierta autoridad en la iglesia, debido a su responsabilidad en ella; y es proporcional su autoridad a la responsabilidad que les fue dada.

Ha habido y hay muchos líderes en la iglesia, que dicen ser algo que no lo son, dicen ser los ungidos (elegidos, enviados, etc), pero no lo han sido por el Señor, es decir, dicen ser los ungidos para el ministerio que ostentan, pero en realidad no lo han sido (o no lo han sido aún). Eso produce un engaño, pues si ellos mismos están engañados creyendo tener una unción (“cargo”, ministerio, etc) que en realidad no tienen, ¿Cómo sacarán a las personas del error (engaño), si ellos mismos lo están, y en algo tan importante, como el ser llamados por Dios para algo tan importante?

Sin ver malas intenciones, vemos que no podemos por lógica entender, que alguien engañado pueda sacar del engaño a otro hermano; pues se cumplen las palabras del Señor:

Y les decía una parábola: ¿Puede el ciego guiar al ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo? (Lucas 6:39)

Por eso Santiago nos advierte: “Hermanos míos, no os hagáis muchos maestros, sabiendo que recibiremos mayor condenación”. (Santiago 3:1)

Los maestros los forma el Señor y no los hombres (y en todos los ministerios es así) y se debe tener en claro que el juicio será más severo; en el tribunal de Cristo. Por lo tanto, para hacerlo bien se debe estar preparado por el Señor, y sólo ejercer lo que él Señor ha formado y encomendado en el ministro de Dios, y no salir de ese ámbito dado por el Señor.

Bueno, podemos concluir que nuestro Señor ya nos advirtió lo que vemos hoy en día cuando hay muchos que dicen hablar de parte de Él, pero en realidad el Señor no los ha enviado a predicar (pues no están preparados o no son elegidos); no estamos diciendo que todas estas personas no sean creyentes; y que no hayan nacido de nuevo; lo que estamos diciendo es que se han desviado creyendo un engaño, que ellos son los ungidos del Señor para algo que en realidad el Señor no los ha ungido (elegido).

Debemos recordad que la principal arma de nuestro adversario es el engaño, y muchos de sus ministros, trabajan engañados por él; por eso, nuestra lucha no es contra sangre ni carne…

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del siglo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los cielos. (Efesios 6:12)

Estimo que muchos de ellos están sinceramente engañados, luchando como lo hacía Saulo de Tarso contra el Señor (persiguiendo a la verdadera iglesia), pesando en sus mentes que en realidad sirven a Dios…

Os echarán de las iglesias (sinagogas); y aun viene la hora, cuando cualquiera que os matare, pensará que hace servicio a Dios. (Juan 16:2)

Hasta acá podemos concluir, que muchos engañados creyéndose algo que en realidad no lo son, engañaran a muchos; pues un ciego no puede guiar a otro ciego, sin que ambos caigan en el hoyo. Es por eso importante la advertencia de nuestro Señor para estar atentos; si no lo fuera, no lo habría dicho.

Otro engaño, que yo creo que puede llegar a ser aún peor, es tal temor a ser engañados, de tal manera de no querer escuchar a nadie que se diga ser maestro, pastor, evangelista profeta y/o apóstol; pienso que ese engaño es tan peligro, porque mantendría a la persona permanentemente engañada, por el temor a escuchar cualquier cosa que le contradiga; este engaño mantiene a la victima bajo custodia del temor al engaño.

No debemos olvidar que Jesús dijo que eran muchos los que vendrían erradamente en su nombre, pero no dijo que serían TODOS, eso es muy importante de rescatar; así como habrán muchos falsos ungidos maestros, pastores, evangelistas, profetas y apóstoles; también los habrá verdaderos, y si tenemos temor a escuchar opiniones divergentes, será inevitable que no nos beneficiaremos de la palabra de verdad que les has sido dada a estos verdaderos ministros del Señor (pues no les escucharemos por temor a ser engañados).

Es nuestro enemigo el diablo, el principal interesado en fomentar el temor de ser engañados, pues de esa forma nos puede mantener cautivos a perpetuidad, sin permitir que la Palabra del Señor entre en nosotros, es decir, la verdad nos liberte. La mejor forma de no permanecer engañados es siguiendo los consejos del Señor y también veo uno de Pablo importante, los copio:

Decía entonces Jesús a los judíos que le habían creído: Si vosotros permanecéis en mi palabra, sois verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. (Juan 8:31-32)

No menospreciéis las profecías, sino examinadlo todo; retened lo bueno. (1 Tesalonicenses 5:20-21)

También pudiésemos pensar, que el único ungido es el Señor; cosa que es verdad hasta cierto punto; pero debemos reconocer, que él unge a quienes él destina a la función que él mismo encomienda de dirección en su cuerpo; podemos verlo en el siguiente versículo, como el apóstol Pablo indica que él es ungido; y con esto nos damos cuenta que todo llamado del él, a un ministerio, debe ser ungido para ese propósito, por Dios.

Ahora bien, el que nos confirma con ustedes en Cristo y el que nos ungió, es Dios, (2 Corintios 1:21)

Bueno, finalmente el propósito de este mensaje, no es asustarte, sino que seamos libertos completamente por la Palabra de Dios, en nuestro Señor; vemos que hay muchos ciegos guiando a ciegos, y el destino de ello es que ambos caerán en el hoyo, a menos que abran sus ojos; no debemos cerrar nuestro oídos para oír, por el temor del engaño; al contrario cada día debemos permanecer más en las palabras de Jesús de Nazaret, y examinarlo todo, y quedarnos con lo bueno; sin descartar las cosas por prejuicios, sin antes conocerlas verdaderamente.

Este es mi consejo personal, ¡sin temor, confiando en el Señor, abriendo los ojos y permaneciendo en su palabra; vamos adelante, guiados por su Santo Espíritu!!!

Y para terminar; no debemos olvidar que nuestros enemigos no son estas personas engañadas creyendo servir a Dios y que nos quieren manejar, ellos son víctimas de nuestro verdadero enemigo de maldad; pues nuestra lucha no es contra sangre o carne sino…

… porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra los principados, contra las potestades, contra los gobernadores del mundo de las tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. (Efesios 6:12)

A estas persona también debemos amarlas, y con mansedumbre, misericordia y verdad; hablarles en la gracia de Dios, si Dios lo permite (cuando veamos la realidad). ¡Pero debemos obedecer a Dios por sobre todas las cosas, antes que a los hombres!!!

Un abrazo todos mis hermanos en la fe, gracia y paz a todos ustedes; y disculpen mis debilidades en la redacción.



PD: Leyendo algunos libros de Rick Joyner, puede ver el verdadero sentido del versículo expuesto, es decir, Mateo 24:5; gracias hermano y gracias Señor.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Nada nos podrá separar del amor de Dios...

Un afectuoso saludo, para todos los que hoy leen este mensaje; yo creo que la mayoría hemos escuchado esta promesa “nada nos podrá separar del amor de Dios”, y es una tremenda promesa, pero me gustaría desmenuzarla un poco más, pues creo que a veces se mal entiende; pero antes leámosla:

Romanos 8:37-39  Antes, en todas estas cosas hacemos más que vencer por medio de aquel que nos amó.  (38)  Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,  (39)  Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura (cosa creada) nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Primero, nos debemos fijar que la promesa debe incluir algo importante, que son las últimas palabras de esta, copio:

Romanos 8:39 Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura (cosa creada) nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Las últimas palabras que pongo en negrillas son muy importantes de tener en cuenta, pues sin ellas la promesa NO SE CUMPLE, estas son: “que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”

Nada nos puede separar del amor de Dios, QUE ES EN CRISTO JESUS SEÑOR NUESTRO.

No hay cosa o criatura en el universo que nos pueda apartar del amor de Dios, pero eso tiene un “lugar”, que es EN CRISTO JESUS SEÑOR NUESTRO.

Sólo en la permanecía en el Señor, somos invencibles y nada nos puede separar del amor de Dios, es decir, cuando no andamos en la carne, sino en el Espíritu. Sólo en Jesucristo como nuestro SEÑOR, somos vencedores, y es esa la posición que debemos mantener día a día, EN CRISTO.

En la práctica, veo en nosotros algunas excusas para no tener una vida de vencedores, muchas de ellas pueden ser: mi marido que no es creyente, mi mujer que no es creyente, mis hijos, si tuviera una familia creyente, es que no encuentro hermanos que compartan mi fe, es que no tengo tiempo, es que no puedo..., etc. Hay muchas excusas que nos hacen creer que si nuestro entorno fuera diferente, podríamos ser vencedores en la fe, pero lo anterior es una excusa y contradicción; pues le estamos dando a las cosas creadas, o a las criaturas (personas), el poder de evitar que seamos vencedores en la fe.

Hermano(a), aunque el mundo entero esté contra tuyo; si tú estás EN CRISTO, puedes ser vencedor y no hay nada que te lo pueda impedir, absolutamente NADA. Es lo que Dios dice, que EN CRISTO JESÚS SEÑOR NUESTRO tendremos siempre victoria!!!

1 Juan 5:4  Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe.

Nada de lo dificl que veamos en nuestro alrededor nos puede apartar del Amor de Dios que es en Su Hijo; absolutamente nada… excepto…

Segunda parte: Hay una excepción a lo anterior, como bien leímos somos invencibles EN CRISTO; pero el apóstol no niega que esa posición privilegiada que podemos mantener EN CRISTO, no sea abandonable por el cristiano, de hecho podemos salirnos de ella con mucha facilidad, cuando le damos la conducción de nuestra vida a la carne, es decir, al viejo hombre (Adam), más que al Espíritu de Dios (cuando no andamos por fe).

Lo que el apóstol Pablo nos quiere explicar, es que no hay nada en este mudo que te pueda impedir ser un vencedor en la fe, a pesar de todas las circunstancias desfavorables que tu puedas ver; lo único importante que debemos entender que esas victorias sólo se obtienen EN CRISTO; y esa posición es nuestra responsabilidad mantenerla , como Jesús nos mando:

Juan 15:4  Permaneced en mí, y Yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.

Debemos permanecer en El, porque El ya permanece en nosotros por medio de su Santo Espíritu; nosotros debemos permanecer unidos a EL día a día por medio de la fe; es decir, creyéndole, y por lo tanto, obedeciéndole como NUESTRO SEÑOR; para que se cumpla en nosotros:

...ni ninguna criatura (cosa creada) nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.


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