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sábado, 16 de enero de 2021

“Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”

 


No quiero hacer un cambio de algunas doctrinas, sólo que se pueda analizar, como dice la Santa Escritura (Biblia), que es la imagen y semejanza del hombre, para con Dios. Lejos de ser un análisis completo del tema (cosa que no se puede por este medio y me faltan cierto nivel para alcanzar exhaustivamente el tema), permite a los lectores avanzados, ver que nos quiere decir Dios, con su afirmación de génesis 1:26.

Si leemos el versículo 26 del primer capítulo de Génesis, dice:

“Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en toda serpiente que se anda arrastrando sobre la tierra.” (Gén 1:26)

Yo pienso que todos hemos leído más de una vez este versículo, y me pregunto ¿es la humanidad imagen y semejanza de Dios, o es un llamado a serlo? (con todas las atrocidades que se ven en la actualidad, que son muchas y las cosas buenas que se mencionan muy poco). La pregunta que se plantea aquí, es dilucidar con el resto de la Biblia, que se entiende por imagen y semejanza de Dios al hombre, más que entender en lo literal, sin ver todo el contexto asociado, es decir, vamos a investigar un poco, respecto a que dice la Biblia que el hombre es creado a Su imagen y semejanza, (espero sea la opinión de Dios como lo veo).

Para partir, vamos a definir ambos términos (imagen y semejanza) con los originales en hebreo bajo el diccionario Strong.

Imagen: H6754 צֶלֶם tsélem de una raíz que no se usa que significa hacer sombra; fantasma, i.e. (figurativamente) ilusión, parecido; de aquí, figura representativa, especialmente ídolo: - apariencia, figura, imagen.

Semejanza: H1823  דְּמוּת demút de H1819; parecido, semejanza; concretamente modelo, forma; adverbio como:- apariencia, aspecto, figura, forma, imagen, semejanza.

Antes de seguir con el Antiguo Testamento, quiero hacer unos breves alcances con el Nuevo Testamento…

Me llama mucho la atención lo que dice Santiago (Jacob), en el nuevo testamento dice, veamos la carta de él:

“Con ella bendecimos al Dios, y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, los cuales son hechos a la semejanza de Dios.” (Stgo 3:9)

Según él, no menciona que el hombre es imagen de Dios, sólo dice que es semejanza de Dios; o por lo menos, es lo básico que tienen todos, no así la imagen (pues lo hubiera dicho si todos los hombres lo fueran). Anticipando las cosas, no lo dice por que todos son Su imagen, la cual está reservada en Cristo.

Como sabemos, los originales del Nuevo Testamento están en griego, y la palabra aquí utilizada es “jomoíosis”, que según Strong es…

Semejanza: G3669 ὁμοίωσις jomoíosis de G3666; asimilación, i.e. parecido, semejanza: - semejanza.

Si esta palabra semejanza jomoíosis (G3669) la buscamos en el texto original, en el versículo de 26 del primer capítulo de Génesis, en la Septuaguinta (LXX - como sabemos el Antiguo Testamento en griego traducida dos siglos app AC), es la misma utilizada (G3669) ὁμοίωσις jomoíosis, es decir, la forma correcta de traducir del hebreo Semejanza (H1823)  דְּמוּת demút, es la palabra en griego (G3669) ὁμοίωσις jomoíosis.

Si lo pensamos, por algo Santiago (Jacob) descartó la imagen para todos y sólo dejó semejanza de Dios en la humanidad (en el hombre).

También lo podemos ver en el Antiguo Testamento, se ve que, en lo humano, sólo aparece Semejanza Demút H1823, cuando Dios crea al hombre; ósea, se puede entender una creación humana, como base de esto, lo podemos ver en el capítulo 5 de Génesis.

Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a semejanza (demút) de Dios lo hizo. (Gén 5:1)

En el versículo anterior, se ve que cuando se habla de un hombre terrenal, está conformado a la semejanza de Dios; ósea la imagen está reservada para algo mas... 

Vamos adelante, para entender más…

Si hacemos una búsqueda en el Nuevo Testamento por Imagen y Semejanza a la vez (G3669 y G1504 según Strong), que son las palabras originales en griego, no encontramos nada…, si NADA…

Si hacemos esta misma búsqueda por las palabras originales en el Antiguo Testamento en hebreo, es decir, Imagen y Semejanza (H6754 y H1823 según Strong); encontramos sólo una coincidencia, aparte de versículo original de Génesis 1:26, esto es:

“Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza (demút), conforme a su imagen (tsélem), y llamó su nombre Set.” (Gén 5:3)

Es interesante el versículo anterior, por tres cosas:

- Nada dice de Caín y Abel, que hayan sido a su imagen y semejanza (cosa de no decirlo, no es necesariamente negarlo).

- Lo segundo, es que, para ser imagen y semejanza de Adán, se debe ser un hijo; es lo que el texto Bíblico dice. Por eso podemos inducir, que cuando el texto en Génesis 1:26 dice que el hombre es creado a imagen y semejanza de Dios, está hablando del Nuevo Pacto, cuando el hombre es hecho hijo de Dios no el el momento literal en que fue creado terrenalmente.

- Y lo tercero, es este texto de Génesis 5:3, se invierten los términos, semejanza va antes que imagen, es decir, al parecer del punto de vista terrestre, se alcanza primero la semejanza, luego vienes la imagen. Esto último, cuadra con lo que dice Santiago (Jacob), todos los hombres tienen la semejanza de Dios, pero no todos tienen su imagen (pues veo que es algo a alcanzar).

Vamos adelante, y veamos la palabra Imagen en el Antiguo Testamento (H6754) צֶלֶם tsélem, lo que veo relevante, es lo siguiente:

El texto en 27 dice:

“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; macho y hembra los creó.” (Gén 1:27)

El hombre y la mujer, conforman el hombre (humanidad espiritual); ambos juntos llegan a ser la imagen de Dios.

Nota: Cuando en el capítulo 1 de Génesis lo leemos en hebreo, también se puede leer como futuro, y este texto se transforma en una profecía, lo confirmamos con lo dicho por el apóstol Pablo, cuando dijo:

“Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.” (2Co 4:6)

Es decir, el apóstol Pablo menciona el primer capítulo de Génesis, como algo que se cumple en el creyente en Cristo (futuro de ese entonces), escrito que en su tiempo, ya tiene varios siglos. Lo que se deduce, es que el apóstol Pablo lo veía como una profecía, es decir, en el futuro.

Otro verso interesante de imagen en el Antiguo Testamento, es este:

“El que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre.” (Gén 9:6)

Después de mucho meditar en este versículo, entendí que lo entendía al revés; Dios quiso que lo entendiera de la siguiente forma, y vemos como confirma que nuestro llamado es a ser imagen de Dios… (no una realidad humana con la que nacemos, sino un llamado de Dios para nosotros).

Lo voy a parafrasear un poco… si quieres ser Imagen de Dios, debes asumir que en su Imagen somos justos (como es El), es decir, si un hombre quita la vida a otro, debe haber una justicia dictada por el hombre (que se someta a Dios, por cierto), que sea justa para hacer justicia, de esa forma se avanza, en la imagen de Dios. Dios nos llama a la justicia, y para ello necesitamos el juicio de Él, que viene de escucharlo.

La justicia está avalada por Dios, pero esta debe ser JUSTA, como es El.

La otra acepción de imagen en el Antiguo Testamento, es para su mal uso con los ídolos, como vemos en el ejemplo…

… echaréis de delante de vosotros a todos los moradores del país, y destruiréis todos sus ídolos de piedra, y todas sus imágenes de fundición, y destruiréis todos sus lugares altos; (Núm 33:52)

Si vemos el ejemplo anterior, podemos ver con mayor claridad el segundo mandamiento de la ley (torá), el cual no usa la misma palabra analizada (H6754), pero nos deja ver como Dios aborrece que el hombre se postre ante OTRA Imagen que no sea El, veamos:

No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. (Éxodo 20:4)

Vemos como al hombre le está prohibido hacerse una imagen y postrarse ante ella (en adoración), si bien no es la misma palabra de H6754, vemos que es el mismo significado de lo que dice Números 33:52.

Pregunta: ¿Entonces debemos postrarnos ante la verdadera imagen, no hecha por nosotros; sino que a nosotros nos quiere perfeccionar?

Debemos tener presente que imagen en griego es Eikón G1504.

Imagen: G1504 εἰκών eikón de G1503; semejanza, parecido, i.e. (literalmente) estatua, perfil, o (figurativamente) representación, semblanza: - semejanza (de imagen), imagen.

Bueno, la respuesta anticipada, es que hay una imagen ante la cual nos debemos postrar…

Él [Jesús] es la imagen (G1504) del Dios invisible, el primogénito de toda creación… (Col 1:15)

Vemos como el Nuevo Pacto, nos muestra que el Hijo de Dios, es la verdadera imagen de Dios invisible, y ante Él si nos debemos postrar; y Él nos llama a ser Su Imagen…, como lo podemos ver en el siguiente ejemplo:

El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor. Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor… Mat 10:24-25 

Vemos claramente que la imagen es un llamado, y la semejanza, como dice Santiago (Jacob), es una realidad en el hombre natural (toda la humanidad); pero estamos llamados a ser imagen de Dios, como hombres (macho y hembra); pero es un potencial que todos tienen, el llegar a ser imagen de Dios, la cual está para nosotros en Cristo.

Hay un versículo que nos puede parecer contradictorio con lo dicho, es este:

Pues el varón ciertamente no debe cubrirse la cabeza, ya que es imagen y gloria de DIOS, pero la mujer es gloria del varón. (1Co 11:7)

En primer lugar, el apóstol Pablo no le está hablando a incrédulos, sino a creyentes (iglesia); por eso usa la palabra imagen (G1504); y en segundo lugar no está hablando de la humanidad caída, sino a una relación entre macho y hembra en Cristo, si se puede decir así.

En el siguiente versículo vemos como no todos son imagen de Dios (Cristo), más que un análisis de la predestinación y el libre albedrio, que puede ser visto en un próximo mensaje.

Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.  (Rom 8:29)

Vemos claramente en el versículo anterior, como no todos son conformados a la imagen de Dios (Cristo); es decir, es coincidente con lo que enseña Génesis, Pablo y Santiago (Jacob). La humanidad está llamada a ser conforme a Su imagen, pero no nace siéndolo como enseña la Biblia. La imagen es algo que se alcanza a través de su Hijo; Jesucristo, es decir, hay un Camino para alcanzarla.

Acá dejo algunos ejemplos de cómo somos llamados a ser imagen de Dios:

Porque a los que antes escogió, también los predestinó a ser conformados a la imagen de su Hijo, a fin de ser Él, primogénito entre muchos hermanos. (Rom 8:29)

Enseña como alcanzamos Su imagen.

No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno, donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos. (Col 3:9-11)

Sólo en el nuevo hombre, alcanzamos esa imagen de Dios, pues es imagen, de Quien lo creó.

… hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno del Hijo de DIOS, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de CRISTO, (Efe 4:13)

Nuestro propósito después de la salvación del espíritu, es la salvación de alma; es llegar a ser imagen del Hijo de Dios.

 

Conclusión:

Se puede decir con cierta certeza, que Génesis 1:26, cuando se refiere a la frase: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”, no está hablando de toda la humanidad, es decir, de todo hombre (varón y hembra, por cierto); la base de semejanza la tienen todos, pero la imagen es un llamado (escogidos) de Dios; lo cual obviamente no lo alcanzan todos (pues no todos la valoran). Por eso se concluye, que el capítulo 1 de Génesis, está hablando de profecías futuras, y la imagen es un llamado que se cumple en Cristo. Ahora, ¿Por qué génesis lo dice así? Yo creo que Dios habla así desde el cielo, … llama las cosas que no son, como si fuesen. Rom :17 No veo que nadie esté descartado para ser su imagen, pero muchos no están dispuestos a hacerlo, no están dispuestos a tomar su cruz diariamente y seguirlo.

Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. (Luc 9:23)

Un abrazo a todos, y denle una vuelta; la gracia y la paz (Shalom) sea con ustedes los creyentes.

 

 

 

 

 

 

 

domingo, 17 de junio de 2018

¡Si eres Hijo de Dios, sálvate a ti mismo y baja de la cruz!



¡Baja de la cruz!  Le decían a Jesús sus enemigos; burlándose de él. Pudiendo él haberlo hecho, no lo hizo; pues entendía el propósito perfecto de Dios en su obediencia; ahora a nosotros, ¿pueden nuestros enemigos decirnos lo mismo ¡Baja de esa cruz, y sálvate a ti mismo!... si realmente somos hijos de Dios…?

Estimados lectores, amigos y hermanos, hoy les quiero compartir el mensaje titulado: ¡Si eres Hijo de Dios, sálvate a ti mismo y baja de la cruz!; cita del evangelio de Mateo 27:40.

Este mensaje, os puede parecerles un poco loco o complicado; los animo a seguirlo o a tratar de seguirlo (disculpando mis limitaciones), pues veo que es importante conocer cada día un poco más de la cruz de Cristo, y nuestra relación con ella, como ella nos salva, liberta, nos da sabiduría y poder de Dios; y si así es, es lógico que nuestros enemigos querrán bajarnos de ella (la cruz).

Es la cruz, hoy por hoy, uno de los temas menos predicados y conocidos en el pueblo de Dios, y es precisamente en ella (la cruz), que se manifiesta la sabiduría y el poder de Dios, sobretodo en nuestras vidas; es por ello, que hoy les comparto este pequeño mensaje con mucha alegría y expectativas de que podamos avanzar un poco más en este tremendo misterio, de lo cual hoy, sólo en parte reconocemos; pero se con seguridad, que avanzaremos mucho más en su conocimiento. Los animo a seguir el mensaje, a pesar de que no les parezca muy fácil de digerir, pues a mi me costó más de quince años en entender en una pequeña parte la cruz de Cristo; y espero a ustedes les tarde mucho menos que eso y alcancen un mayor entendimiento de ella.

Les cito al apóstol Pablo, como nos invita a entender esto que parece locura para quienes perecen:
Porque la palabra de la cruz ciertamente es necedad para los que se pierden, pero para nosotros los salvos, es poder de Dios. (1 Corintios 1:18)

Cuando Jesucristo estaba crucificado, se burlaban de él, y lo invitaban a bajarse de la cruz (ver Mateo 27:39-42); ciertamente, él lo podría haber hecho, pero de haberlo hecho obedeciendo a sus enemigos, inspirados en su padre el diablo, habría desobedecido a su Padre. Y todo el plan de salvación del hombre y el mundo se hubiese perdido; él sabía que su posición era en la cruz recibiendo el castigo al hombre (en ese momento), por todo el pecado del mundo (los míos, los tuyos y de toda la humanidad);  cumplió su meta, y no se bajó de la cruz; y hoy tenemos los cielos abiertos, la vida eterna y un camino vivo al Padre por medio de Él. ¡Gracias Señor!, a ti sea toda la gloria y el poder, por los siglos de los siglos Amen.

Cito el texto al que me refiero, para tenerlo más fresco:
Y los que pasaban lo insultaban meneando la cabeza y diciendo: ¡El que derriba el santuario y en tres días lo edifica! ¡Si eres Hijo de Dios, sálvate a ti mismo y baja de la cruz! De igual manera, los principales sacerdotes, burlándose junto con los escribas y los ancianos, decían: A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar. ¡Rey de Israel es! ¡Baje ahora de la cruz, y creeremos en él!  (Mateo 27:39-42)

También lo podemos leer en el evangelio de Marcos:
Y los que pasaban lo insultaban, meneando la cabeza y diciendo: ¡Eh! tú, que derribas el santuario, y en tres días lo edificas, sálvate a ti mismo, bajando de la cruz. Así también los principales sacerdotes, escarneciéndolo, se decían unos a otros con los escribas: A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar. ¡El Mesías, el Rey de Israel! ¡Baje ahora de la cruz, para que veamos y creamos! También lo injuriaban los que habían sido crucificados con Él.  (Marcos 15:29-32)

Vemos en ambos casos, como se burlaban de él, invitándolo a bajar de la cruz, sugiriéndole para que se salve a sí mismo; bajando de la cruz. Al Hijo de Dios, al Rey de Israel, al que tiene poder de edificar el templo al tercer día, al que a muchos salvó; sus enemigos se burlaban meneando la cabeza e incitándolo a bajar de la cruz. Satanás sabía que si Jesús se bajaba de la cruz, desobedecería al Padre, fracasaría su plan de salvación de la humanidad. Pues Satanás sabe muy bien que desobedecer al Padre es pecado (del diablo procede  el pecado). El sabe que en la ignorancia de la verdad, es territorio fácil del engaño y él tiene dominio en esa oscuridad. Y sabe además, que él esclaviza al hombre, por el temor a la muerte; y es precisamente esa muerte, la que Jesús desafiaba colgado en el madero.

Vemos un ejemplo, como trató de hacerlo desobedecer al Padre  por medio de Simón Pedro, sabiendo que si lo conseguía, arruinaría el plan de salvación del hombre, la restauración de todas las cosas y su propia condenación:
Desde entonces Jesús comenzó a declarar a sus discípulos que debía ir a Jerusalem y padecer mucho de parte de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y ser resucitado al tercer día. Pero Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirlo, diciendo: Señor, ten compasión de ti. De ningún modo te suceda esto. Entonces Él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Apártate de mi vista, Satanás! Me eres tropiezo, pues no piensas lo de Dios sino lo de los hombres. (Mateo 16:21-23)

Vemos acá claramente que Satanás sabía que si Jesús no obedecía al Padre al ir a la cruz, sería un tropiezo y el plan de salvación quedaría destruido; y Dios no podría salvar al hombre.

Nota: Los que no lo sabían y no entendían eran los gobernantes de este mundo (destinados a desaparecer, pues trataron de hacer desaparecer al Eterno, y aún hay muchos en ese empeño de silenciar la verdad), como lo vemos en la siguiente cita:
Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez, pero una sabiduría no de este universo ni de los gobernantes de este mundo, forzados a desaparecer; sino que hablamos sabiduría de Dios en misterio, la cual ha sido escondida, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, la cual ninguno de los gobernantes de este mundo conoció, porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria. (1 Corintios 2:6-8) Creo que es importante esta nota, pues Satanás si bien pudiese no haber entendido a cabalidad el plan de salvación, si sabe que al sacar de la voluntad de Dios a una persona, es un triunfo para él, mayormente con el Hijo de Dios.

Hasta aquí, creo no he dicho nada nuevo; y lo que te quiero decir, que hoy mismo y cada día, el enemigo te dice a ti y a mí (si hemos muerto con Cristo, y somos hijos de Dios), si realmente eres un hijo de Dios “sálvate a ti mismo y baja de esa cruz”.


¿Cómo es eso?

Si exactamente, el enemigo hoy nos dice lo mismo; ¡bájate de esa cruz, si realmente eres hijo de Dios y sálvate a ti mismo!
Lo explicaré, lo mejor que pueda, espero la gracia del Señor para hacerlo comprensible.

Hoy se ha perdido en general el mensaje de la cruz, y eso ha debilitado a la  iglesia, le ha restado poder y sabiduría en el evangelio. Satanás sabe que cuando nos bajamos de la cruz, entramos en su territorio, y en su territorio nos vence; pero cuando permanecemos en la cruz (por fe), juntamente con Cristo crucificados, él no tiene poder ni dominio sobre nosotros, y lo vencemos, pues estamos en una esfera inalcanzable para él (más allá de la muerte, en la resurrección...).
Creo que casi todos los cristianos sabemos que Cristo murió en la cruz, resucitó y su sangre nos limpia de todo pecado. Pero lo que no se nos enseña muy a menudo, es que nosotros también fuimos crucificados juntamente con él, es decir, nuestros viejos hombres (en Adam fuimos juntamente crucificados con él). Y el saber eso, creerlo, entenderlo y vivirlo, nos da poder y sabiduría de Dios en nuestras nuevas vidas en Cristo Jesús, para alcanzar nuestro propósito en El.

Veamos algunas citas:
Porque si hemos llegado a ser injertados en la semejanza de su muerte, también lo seremos en la de la resurrección; sabiendo esto: que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con Él, a fin de que el cuerpo del pecado fuera desactivado para no servir más al pecado. (Romanos 6:5-6)

Personalmente, he contado 14 veces en esta carta de Pablo a los Romanos, como Pablo menciona que ya fuimos muertos con Cristo (a lo mejor, tu lo puedes precisar aún más).

Otras citas del apóstol:
Porque yo, por medio de la ley, a la ley he muerto, a fin de vivir para Dios. Con Cristo he sido juntamente crucificado, y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, quien me amó, y se entregó a sí mismo por mí. (Gálatas 2:19-20)

Pues los que son de Cristo crucificaron la carne con las pasiones y deseos. Ahora que vivimos por el Espíritu, andemos en el espíritu. (Gálatas 5:24-25)

Pero jamás me suceda gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesús, el Cristo, por medio de la cual el mundo ha sido crucificado para mí, y yo para el mundo. (Gálatas 6:14)

Porque en Él vive corporalmente toda la plenitud de la Naturaleza Divina, y estáis completos en Él, el cual es la cabeza de todo principado y potestad; en quien también fuisteis circuncidados con una circuncisión hecha sin mano, desvistiéndoos enteramente del cuerpo de la carne, por medio de la circuncisión del Mesías; sepultados juntamente con Él en el bautismo, en el cual también fuisteis resucitados con Él, por medio de la fe en el poder de Dios que lo resucitó de entre los muertos. (Colosenses 2:9-12)

Por la gloria que tengo de vosotros en Jesús el Mesías, Señor nuestro, cada día muero. (1 Corintios 15:31)

Leyendo las citas anteriores, tu puedes buscar mucha más en las cartas de Pablo, que avalan nuestra condición de muertos juntamente con Cristo, y como eso nos libra del pecado, del mundo y del enemigo (muerte); y da cumplimiento a la justicia de Dios por la ley. Pues no sólo morimos con él, sino que hemos resucitado juntamente con él:
… sepultados juntamente con Él en el bautismo, en el cual también fuisteis resucitados con Él, por medio de la fe en el poder de Dios que lo resucitó de entre los muertos.  (Colosenses 2:12)

Esa importante cruz, nos abre una puerta a una nueva dimensión espiritual (por llamarlo de alguna manera), una puerta al cielo; es la entrada a Su reino eterno, puerta que cruzamos acá en la tierra (pues el reino de los cielos ya está acá en medio nuestro); esa es una puerta abierta hoy día, que sólo se puede cruzar con la fe en la cruz, pues de otra manera, se nos hace algo no deseable y una locura para la carne (lo humano).

Para la sabiduría del hombre es realmente una locura y para el religioso es un tropiezo; pero para los que creen es poder y sabiduría de Dios.

Porque los judíos (religiosos) piden señales, y los griegos (mundanos) buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos (religiosos)    ciertamente tropezadero, y para los gentiles (mundanos), necedad; mas para los llamados, tanto judíos como griegos, Cristo es poder de Dios y sabiduría de Dios. (1 Corintios 1:22-24)

Recordemos que nuestro Maestro ya no los enseñó, y está escrito en sus evangelios, citemos uno de ellos:
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá, pero el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. (Mateo 16:24-25)

Como sabemos Jesús pasó de muerte a vida, así mismo quienes lo seguimos, hemos pasado de muerte a vida, y en nuestra nueva vida que tenemos juntamente con él, debemos andar…
Si pues fuisteis resucitados juntamente con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque ya habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, sea manifestado, entonces también vosotros seréis manifestados con Él en gloria. (Colosenses 3:1-4)

El enemigo nos dirá, tratando de bajarnos de la cruz “¡Si eres Hijo de Dios, sálvate a ti mismo y baja de la cruz!”

¿Cuál será nuestra respuesta?

¿Andaremos tras las cosas del mundo, tratando de satisfacernos a nosotros mismos?
ó
¿Realmente perseguiremos el tremendo llamado a su Reino con que Jesús nos alcanzó?

Es nuestra decisión de cada día, o lo seguimos a Él; o seguimos nuestras vanas ilusiones…

La razón a mi me dice lo siguiente: Si Dios estuvo dispuesto a sacrificar a su propio Hijo por nosotros, y nos abrió la puerta a su reino a través de su cruz, ¿No será porque nos tiene cosas tan maravillosas que no alcanzamos a comprender con esta naturaleza terrenal? ¿O el Soberano y Todopoderoso de todo el Universo, no tiene algo mejor que ofrecernos que nuestros limitados sueños terrenales?

Yo no me bajo de la cruz, con Cristo estoy juntamente crucificado y ya no vivo yo, más vive Cristo en mi.

¡No hay nada que me pueda ofrecer el enemigo que me haga tomar tal decisión , de abandonar a mi amado Señor Jesús, con su gracia!!!

Estimado hermano y amigo, en esa cruz desafiamos la muerte; ya la muerte no nos puede alcanzar y dominar tras la resurrección, pues con Cristo fuimos juntamente resucitados; y debemos buscar las cosas de arriba, donde está nuestra vida...

Si pues fuisteis resucitados juntamente con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque ya habéis muerto, y vuestra vida está escondida con el Mesías en Dios.  (Colosenses 3:1-3)

El enemigo nos quiere bajar la vista, no lo permitas y obedezcas...

Un cariñoso abrazo y saludo; y ánimo que nuestra fe venció al mundo.

¡Shalom del Señor a todos los suyos!!!




martes, 22 de abril de 2014

Fe, esperanza y amor.



Mas ahora permanece la fe, la esperanza, y el amor, estas tres cosas. (1Co 13:13)

Hoy les quiero entregar una reflexión, respecto a la fe, la esperanza y el amor. A lo mejor, estas palabras las hemos escuchado muchas veces, pero veo que es muy importante poder examinarlas en conjunto en más detalle y poder ver en alguna manera su importancia; por lo anterior,  hoy las compararé a los motores (o turbinas) de un avión JET que debe volar a máxima potencia y velocidad, con sus tres turbinas (motores); en una forma de parábola, de nuestra carrera en la fe; en el camino que es en Cristo al Padre.

Con este mensaje, quiero responder en parte a la pregunta que a lo mejor muchos nos hemos hecho, ¿Cómo podemos acelerar nuestro viaje en este Camino?; ¿Cómo puedo darle mayor potencia  a mi carrera?, ¿Estoy utilizando todos los recursos disponibles para llegar a la meta? Bueno, para en el fondo tener claro, como funcionan los motores o motivos de nuestros avances, y entenderlos, de manera de poder hacer un uso más efectivo de ellos, al entender mejor estos tres aspectos.

A la manera que un avión debe hacer un largo viaje por el cielo, así nosotros debemos elevarnos a las alturas, y como un avión necesita un motor o turbina para hacerlo; nosotros también; hoy tenemos cada uno de nosotros un avión disponible con tres motores o turbinas (ver imagen adjunta), que nos posibilita despegar, avanzar y darle máxima potencia a nuestra carrera, estos motores o turbinas son: la fe,  la esperanza y el amor; a la manera de los tres motores (turbinas) que vemos en la foto del avión.

Hoy permanecen estos tres motores a nuestra disponibilidad para elevarnos y correr la carrera, pero debemos saber usarlos y potenciarlos cada uno de ellos, ya que son los tres necesarios para terminar exitosamente nuestra carrera espiritual. Ninguno de los tres debe ser menospreciado, pero el último tiene la ventaja de ser eterno, me refiero al amor; nos durará toda la eternidad.


 Primera turbina de nuestro JET al cielo, La FE:

La fe es el primer motor o turbina, que nos permite despegar y avanzar en el Camino al Padre; sin encender este motor no podremos ni despegar, ni encender los siguientes dos motores (esperanza y amor). Este elemento, la fe; nos provee la potencia necesaria de Dios, para avanzar y alcanzar nuestra salvación completa (como este es una carrera celestial, necesitamos potencia divina):

Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. (Rom 1:16)

Cuando creemos al evangelio, es decir, cuando ejercemos la fe; hay poder de Dios en nuestra vidas que nos mueve a salvación. Este es un ejemplo gráfico, del como encendemos y ejercemos el primer motor de nuestro jet al cielo. La fe nos potencia, y el combustible de la fe, es la palabra de Dios, es decir, para creer primero hay que oír al Señor en sus palabras, cuando las creemos, nos catapulta con potencia a las alturas… comenzamos el viaje… ya hemos despegado…

¿Y cómo le damos potencia a este primer motor o turbina de nuestro JET al cielo?
Conociendo y entendiendo lo que el Señor nos enseña, es decir, conociendo la Palabra de Dios, es decir, conociendo el evangelio y creyéndolo de corazón. Su palabra es nuestro combustible divino, nosotros encendemos el motor y lo aceleramos creyéndole.

Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. (Rom 10:17)


Segunda turbina de nuestro JET al cielo, La Esperanza:

La Esperanza, es el segundo motor o turbina, que sólo lo podemos encender, si ya hemos prendido el de la fe, sin fe, no hay esperanza; pues estos motores funcionan en paralelo; la fe nos lleva a esperanza.

Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él; si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro.  (Col 1:21-23)

¿Cuál es la diferencia entre la fe y la esperanza? La fe es creer lo que el Señor nos dice; la esperanza es creer lo que el Señor nos promete, y cuando creemos sus promesas, las esperamos… se podría decir, que la esperanza es la fe en sus promesas…, de lo anterior entendemos que el combustible de este motor son las promesas del Señor, sin conocer sus promesas, no tenemos combustible para el motor de la esperanza. Nuevamente acá el combustible es celestial, pues viene del cielo, son sus promesas…

¿Y cómo le damos potencia a este segundo motor o turbina de nuestro JET al cielo?

Es una buena pregunta, mientras mejor sepamos usar estos motores que tenemos disponibles, mejor será nuestro viaje a las alturas…

Para aumentar nuestra esperanza, debemos conocer y entender lo que el Señor nos ha prometido; si lo ignoramos… ¿Cómo lo esperaremos?

…para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, (Efe 1:17-19)

Acá vemos un ejemplo de cómo Pablo ora por la iglesia en Efeso, para que puedan conocer y entender, por medio del Espíritu, cual es la grandiosa esperanza a la que hemos sido llamados…, sin conocerlo y entenderlo, dejamos un poderoso motor sin funcionar en nuestra carrera celestial.

Entonces entendemos que para darle potencia a esta segunda turbina o motor, debemos conocer y entender, la gloriosa esperanza que tenemos en Cristo; si lo ignoramos y no lo entendemos, o si sólo lo conocemos en parte y comprendemos en parte, no utilizaremos toda la potencia de este segundo motor del JET.

Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo. (Rom 15:13)


Tercera turbina de nuestro JET al cielo, El Amor:

Este tercer motor o turbina, es un motor eterno, es un motivo que perdurará en nosotros por toda la eternidad, es por eso Pablo indica que es mayor, que los anteriores, es decir, que la fe y la esperanza; pues la fe se acabara, ya que no necesitaremos creer porque veremos cara a cara al Señor, y no necesitaremos esperanza, porque recibiremos lo prometido y esperado; pero el amor perdurará por la eternidad. Es como los motores de los cohetes espaciales que son desechados después de ciertas faces del vuelo, así será con la fe y la esperanza (ellos cumplirán su función temporal); ellos hoy son el medio que tenemos provisto por Dios para avanzar y darle potencia a nuestra carrera, pero el motor que nos moverá por la eternidad y hoy también lo debe hacer, es el amor.

El Señor acá en la tierra se movió por estos tres motivos, por fe, por esperanza y por amor. Nosotros debemos andar como él anduvo, por fe, por esperanza y por amor. Todos sabemos que Jesús caminó en fe y en amor, pero ¿Qué esperanza tenía si él era el hijo unigénito del Padre?

…puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. (Heb 12:2)

No es el fin de este mensaje explicar lo que el Señor ganó en su carrera acá en la tierra, pero ciertamente tenía algo que alcanzar y esa esperanza le producía fuerza… (Si él lo hubiese ignorado, no habría sido posible tener esperanza en ese gozo por alcanzar lo prometido…, y por lo tanto, la cruz se habría visto mucho más grande y difícil…, si ignoraba el objetivo a alcanzar, pero no lo ignoraba; en otro mensaje podemos hablar de ello…).

Este motor se resume en un mandato del Señor, su nuevo mandato en El:

Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. (Juan 13:34)

¿y cuál es el combustible de este motor? Todas las oportunidades que Dios nos da de ejercer ese amor, recuerden que andamos en las buenas obras que El preparó de antemano…

Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. (Efe 2:10)

Bueno, esto del amor, además nos enseña que esta no es una carrera individual; sino que es una carrera en equipo, somos un cuerpo y estaremos unidos por la eternidad en Cristo; y de  modo que lo que hoy me motiva a escribirte, es poder participar con lo que tengo, en poder entregarlo para que puedas avanzar a toda potencia con  los recursos del JET que tenemos en Cristo a lo alto. Todo esto no tendría ningún valor, si llegáramos solos a la meta…, es una carrera de una familia, la familia de Dios a la meta, con Dios nuestro Padre; y el amor es un potente aliciente que nos transporta a la naturaleza de nuestro Padre, es su ADN, el amor.

Es hermoso lo que tenemos en nuestras manos para transportarnos a las alturas que nos quiere Dios, debemos potenciar nuestra fe, esperanza y amor;  saber y entender que con estos tres motores tendremos la potencia suficiente para terminar juntos con existo esta carrera al Padre, nuestro objetivo, en Cristo Jesús nuestro Señor. Amén.

No lo olvides son tres poderosas turbinas a nuestra disposición… úsalas y poténcialas; llena tus estanques de combustible, por el Espíritu.


Fe, esperanza y amor; nos vemos… en Cristo.

domingo, 5 de abril de 2009

Como se asombraron de ti muchos..., así asombrará él a muchos...

Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres, así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído. (Isa 52:14-15)

Así como muchos se asombraron de Jesús de Nazaret; cuando fue crucificado; ya que su aspecto ya no tenía aspecto humano, ¡de tanto castigo!. Se humillo y se entregó hasta la muerte, y muerte de cruz. No sólo una muerte de gran sufrimiento físico; sino una muerte en que la victima es expuesta a la afrenta y burla pública del mundo; si eres rey le gritaban "Baja de la cruz y creeremos...” y se burlaban y mofaban de él. Pero el mayor sufrimiento no es el físico, ni el del alma (afrenta e ignominia pública); sino el mayor sufrimiento es haber sido apartado del Padre para poder tomar nuestro pecado por nosotros; el haber cargado con nuestras iniquidades y transgresiones fue lo más terrible; el ser apartado de Dios por estar cargado de todo el pecado de la humanidad, el haber recibido toda la ira de Dios por el pecado; es por eso que clama Padre mío. Padre mío, ¿por que me has abandonado?; en esos momentos, el cargó solo con nuestros pecados en la cruz del calvario, estaba solo sin nadie en quien apoyarse. ¡Que asombro produjo!; a otros salvó y el mismo no puede salvarse exclamaban...

Pero él asombrará a las naciones, a los reyes y gobernantes de este mundo cuando lo vean nuevamente, todos cerrarán la boca ante él y verán lo que nunca les fue contado y entenderán lo que jamás habían oído. ¡Cuan tremendo será ese asombro entre las naciones y los poderosos de la tierra! Cuando lo vean nuevamente; y aquel quien fue despreciado por el mundo; y aquel quien fue de tal manera desfigurado por el castigo por el mundo, será visto por todas las naciones y gobernantes de la tierra. Y entenderán la realidad, y verán lo que nunca imaginaron ver. A Jesús de Nazaret como Señor, Rey y Dios. Amen.

¿Cómo estamos para ese momento?

domingo, 5 de octubre de 2008

Un tesoro escondido en un campo


Mucho me ha llamado la atención, la siguiente parábola, que ocupó el Señor Jesús para referirse al reino de los cielos. Es una parábola que nos llena de esperanzas, expectativas y asombro de lo tremendo que son los tesoros del reino de Dios. Si la lees con atención, y con la ayuda del Espíritu Santo que nos guía, compartamos la siguiente reflexión:

Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo. (Mat 13:44)

Si lo vemos e imaginamos en lo literal de la parábola, podremos tener una idea de lo grande que tenemos por tomar y lo dispuestos que estaremos por conseguirlo.

Imagina un campo en el que encuentras enterrado una fortuna en oro, plata y joyas. Según tus primeras excavaciones calculas que el precio asciende a por lo menos 100 millones de dólares; ya que lo que alcanzaste a ver es sólo una parte del gran tesoro escondido. Es un tesoro escondido de tiempos antiguos, y cuyo dueño del campo desconoce.

¿Qué haces?

Claro que intentarás tomar posesión de dicho campo para poder disponer de dicho tesoro; te puedes imaginar lo que significa tremenda fortuna. Bueno lo decides y vas al dueño de dicho campo y preguntas por el valor de esa tierra. El dueño te informa que su precio es alto, y que asciende a 100 mil dólares. Bueno a la verdad no tienes ese efectivo (sólo si te despojaras de todo lo que tienes podrías reunir esa suma), así que decides de alguna forma conseguir el dinero. Para empezar, reunes todos tus ahorros, luego vendes tu casa, tu auto, etc; incluso gustoso pedirías un crédito en el banco para juntar la suma. Luego de que por fin te has deshecho de todas tus posesiones, bienes y propiedades; después de mucho trabajo, logras reunir dicha suma. Y compras el campo.

Obviamente recuperaras con creces todo lo que invertiste, y te sobrará en abundancia.

Semejante al ejemplo es el reino de los cielos; cuando tú descubres el tesoro escondido en el campo (y no antes); estarás dispuesto a entregarlo todo por obtener dicha tierra y así poder tomar posesión del tesoro. Las personas del mundo te mirarán y no entenderán por que te despojas de todo; y tú lo haces con gran gozo. Incluso muchos creyentes no te entenderán y te dirán; oye hermano no hay que ser tan extremistas; no es necesario que te despojes de todo; sólo un poco es suficiente. Tú sabes a ciencia cierta que la suma debes reunirla completa y entiendes que no sirve la mitad del dinero, sino que el precio son 100 mil dólares y no 50 mil dólares, ni ninguna otra cifra inferior a esta.

Algunos viendo tu actitud tan piadosa trataran de imitarte, pero ellos no tendrán esa alegría ya que ellos sólo lo hacen como una obra, no ven la ganancia de aquello, y no venderán todo gozosos como tú lo harías (es que ellos no entienden el propósito que tienes, después del descubierto que has hecho, ellos no han visto aún el tesoro).

Bueno es recordar que esta parábola, como todas las parábolas son para los hijos del reino de Dios; no se trata de poner altas metas para la salvación de los hombres; es una parábola para ya creyentes convertidos llamados al reino de los cielos. Y bueno es decirlo, para todo el que quiera venir a él. Es un Camino en el cual todos los que lo hemos recibido, tenemos las puestas abiertas.

Bueno, te tengo que contar una muy buena noticia, una noticia más grande que 100 millones de dólares; una noticia mayor que 1.000 millones de dólares; una noticia aún mucho, pero mucho mayor.

¡ Si tú has recibido en tu corazón al Señor Jesús, es decir, le has creído y él ha hecho morada en ti; por medio de su Santo Espíritu; tú tienes enterrado en tu corazón un tesoro inescrutable, un tesoro incontable en inmensidad !

Tu ya has sido salvo por fe, pero hay algo grandioso adelante aún, la salvación es sólo el comienzo. Lo que queda hoy es pagar el precio de dicho campo y tener dominio sobre aquella tierra para poder desenterrar el tesoro que en ella está escondido. El actual dueño del campo, es tu carne (carnalidad) que es ignorante e incrédula (no ve ni entiende); y no sabe apreciar lo que hay bajo ella, enterrado en tu corazón. La carne desprecia este tesoro porque no lo ve y no lo entiende. Por eso tú debes tomar posesión de dicho campo (alma) para poder disponer del tesoro. Pero fíjate que no es gratis, ya que tienes que pagar un precio de 100 mil dólares; aunque en realidad es gratis, porque una vez que tomes posesión del campo tu dinero se te devolverá con creces hasta sobreabundar, si vendieras una pequeñísima parte de dicho tesoro.

Mientas tú carne (carnalidad o viejo hombre) tenga el dominio de tu vida, mientas tu viejo hombre sea el que toma las decisiones; ni sueñes con alcanzar el tesoro; él es ignorante e incrédulo, para él ese tesoro no existe y si se lo contaras no creerá jamás, y por lo tanto, para él no tiene ningún valor, él desperdiciará el campo, porque no lo puede ver.

Hermano hoy te informo que si recibiste por fe, el Espíritu Santo; ese tesoro está en tu corazón y sólo queda creerle a Dios y comprar el campo.

¿Cuál es el precio?

El precio es que pierdas el alma por dicho tesoro; es decir, debes entregar todo lo que tienes (y lo harás con gozo si realmente lo crees) por poder desenterrar y descubrir ese tesoro.

Queridos hermanos, eso es el camino de la cruz; no es un camino triste, sino un camino con gozo y con la certeza de lo que estas alcanzando; las personas que están a tu alrededor te miraran y algunos dirán que estas loco, otros te dirán que no debes ser extremista y otros te imitaran te dirán que piadoso es ese hombre, y otros te escucharán y gozarán contigo buscando ese tesoro; y tú en tu interior tendrás el testimonio; que no es por razones humanas que tú lo haces, sino que con ello alcanzas un tremendo tesoro que es Cristo en ti; y de paso recuperas el precio pagado, es decir, tu alma; salvarás tu alma.

Como ya nos lo dijo nuestro Señor, hace mucho tiempo:

Porque todo el que quiera salvar su vida (alma), la perderá; y todo el que pierda su vida (alma) por causa de mí, éste la salvará. (Luc 9:24)

El original usa la palabra psujé en griego, que significa alma (las traducciones no son muy buenas siempre; pero hoy Dios nos da los medios para encontrar estas cosas); si no vendemos todo y compramos el campo perdemos el alma; si por causa de Cristo (el tesoro) vendemos todo y lo compramos, la ganamos. No hay nada que perder, y si mucho que ganar; sólo debemos ver el tesoro y lo haremos con gozo.

Esto no se trata de partir y vender literalmente tus bienes; se trata de donde tienes el corazón y que estás dispuesto ha hacer por alcanzar lo que Dios ya te dio. Mientras no veamos el tesoro, lo haremos de mala gana y como una gran obra (o no lo haremos, que sería lo más seguro, ya que nadie estaría dispuesto a perder su alma por algo que desconoce); cuando vemos por gracia de nuestro Señor ese tesoro; ya no es carga sino con alegría te despojas de lo que hoy no te aprovecha y compras esa tierra de la cual fluye leche y miel. Te despojas de todo, ya que sabes que así estas tomado dominio del campo.

Ahora nuevamente ¿cómo alcanzas el tesoro?

La respuesta es simple; lo alcanzas por fe, y si es por fe es por gracia; y sabemos que la fe proviene del oír, y el oír proviene de la palabra de Dios, es decir, del jréma de Dios; palabra hecha espíritu y vida en ti.

Hermanos necesitamos pedir al Señor que abra los ojos de nuestro entendimiento para que veamos las cosas grandes que tenemos por delante, para que avancemos hacia ellas. Sin esta visión, es imposible alcanzar nada; y la visión proviene de Dios.

Cuando por medio de la fe tu alma es santificada; vas tomado posesión de dicho campo en el cual está el tesoro escondido, cuyo tesoro es Cristo en ti. Cristo ya lo está, si hoy tienes el Espíritu Santo morando en ti. Pero la tierra debes ser de tu dominio y no del viejo dueño que no sabe nada, no entiende nada y no le interesa nada de lo de Dios; porque no puede, ni quiere entender; me refiero al viejo hombre.

Sólo para terminar les copio la oración de Pablo por la iglesia de Efeso; creo que debemos orar como él oró; y lo debemos hacer de corazón ante nuestro Padre; ya que sin él no podemos avanzar. En ella verás como Pablo trata del mismo tema y entiende que esto es obra de Dios en nosotros, y por ello debemos orar para que Dios nos de entendimiento y revelación de sus maravillas en nosotros.

Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo. (Efesios 1:15-23)

Que la paz y la gracia de nuestro Padre y de su amado Hijo, sea con todos y cada uno de ustedes. Amen.

Rodrigo

domingo, 31 de agosto de 2008

Como descansar...


Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y HALLAREIS DESCANSO PARA VUESTRAS ALMAS. Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera. (Mat 11:28-30)

Cuando leemos esta promesa de nuestro Señor, nos acordamos que tenemos en él un reposo, es decir, un descanso prometido a nuestras almas. ¿Lo estamos experimentando? Si es así, gloria a Dios. Si no es en plenitud aún, mira recuerda esta promesa y por favor pon atención:
Si estás cansado y tu cansancio es sólo de tu cuerpo, mira creo que lo mejor que puedes hacer es dormir y descansar, y recuperaras las energías que te faltan. Y eso también es importante, no lo desprecies...

Si por el contrario, no es con dormir y descansar, que se alivia tu cansancio, fatiga y carga; quiere decir, que eres un candidato a escuchar:

"Venid a mi" nos dice el Señor, en algún momento nos hemos descuidado y apartado un poco de su ruta, es decir, de El. Ahora, él te dice TOMAD mi yugo, NO dice TE PONDRÉ mi yugo; sino TOMAD, es algo voluntario y no impositivo; es algo que debemos hacer en fe, y entendiendo que nos dará ese descanso que tanto anhelamos, nos aligerará la carga que hoy llevas y te tiene curcuncho (jorobado). Pero no sólo te dice, tomad mi yugo, sino que añade algo que debemos aprender, ¡si aprender!; es algo que debemos imitar de El, que es manso y humilde de corazón; y entonces, la promesa se cumplirá en tu alma; su yugo es fácil (bueno, benigno, útil, mejor) y ligera es su carga. Sin mansedumbre ni humildad, no dice que la carga sea ligera y el yugo fácil. Sino que dice "Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí" (ambos a la vez).

Con que facilidad muchas veces tomamos nuestros propios yugos, y desechamos el que él nos ofrece...¿?Eso es lamentable para nosotros, ¿quiere decir, que debemos aún estar más agotados para creer, obedecer y entender? Que no sea así, ya que no nos hacemos ningún favor; ni a los que nos rodean tampoco...

Nota que llama a TODOS los que estén cargados y cansados, no a algunos; no hay nadie excluido sino aquellos que no quieran participar de su yugo a la ETERNIDAD, PROSPERIDAD VERDADERA y AMOR.

Fíjate que la palabra yugo, es zugós en griego, es decir, lo que todos entendemos por yugo; (de la raíz de ζεύγνυμι zeúgnumi (unir, espec. mediante un «yugo»); unión, uncir, yugo, i.e. (fig.) servidumbre (ley u obligación); también (lit.) travesaño de la balanza (como conectando) los platos:-yugo). Que precisamente significa que ya no haces tú voluntad, sino la del que conduce tu vida, es muy práctico ver como las yuntas de bueyes, sólo pueden estar bajo un sólo yugo, y no dos yugos a la vez ¿No es verdad?. Para estar bajo el yugo de Cristo debemos dejar todo otro yugo en nuestras vidas (almas), es decir, todos nuestros afanes, preocupaciones, anhelos, desvelos, proyectos, etc, etc. a sus pies, y él tendrá cuidado por nosotros cada día; ¡no hay por donde perderse!, ¿acaso preferimos uno difícil y pesado o uno ligero y mejor?

Padre nuestro y Señor, habla a nuestros corazones y enseñanos tomar tu yugo; y aprender de ti Señor, tu mansedumbre y humildad. Amen.

Un abrazo, de un hermano que los quiere en el Señor, y que no quiere ver a ninguno cansado y cargado.

Rodrigo


PD. ¿Que necesitamos para poner en práctica estas obras, es decir, la obra de Dios?
Necesitamos creerle a Jesucristo, a quien Dios ha enviado...es muy claro...sin creerle no podremos obedecer...sin obedecer, no obtendremos lo prometido...

Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios? Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado. (Juan 6:28-29)

El que nos quiere ver cansados y cargados no es Dios precisamente, sino el enemigo. Cuando escuchamos la voz del enemigo y somos engañados por sus mentiras, no podremos sacar ni un gramo de nuestros hombros, porque Satanás nos quiere mal. Cuando le creemos a Dios, y por ende obedecemos, sus promesas se cumplen...

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