
Saludos cordiales; esperando que tengan una buena semana, les quería compartir dos versículos de Proverbios, que me llamaron mucho la atención.
Si los leen con cuidado y los meditan; verán que son muy similares pero el mensaje guardado en cada uno de ellos es distinto.
Se los comparto porque a mi me hicieron meditar...; primero pensé que eran sinónimos, y era un problema de traducción; pero después he visto algunas diferencias, que se las quiero compartir... espero los lean y los mastiquen un poco …
(Recuerden que en las Escrituras no hay errores, y todo lo escrito tiene un propósito)
1º (Pro 16:2) "Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión; Pero Jehová pesa los espíritus".
2º (Pro 21:2) "Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones".
Bueno, les comparto lo que veo en estos versículos similares, con un mensaje parecido, pero es para hombres que puedan oír en 2 diferentes estados, por llamarlo de alguna manera...
Primero notemos las diferencias, como pueden ver en el siguiente cuadro, hay tres diferencias:
Comparación de términos clave (Hebreo)
| Característica | Proverbios 16:2 | Proverbios 21:2 |
| Camino | Darchei (Plural: Caminos) | Derech (Singular: Camino) |
| Opinión del hombre | Zak (Limpio / Puro) | Yashar (Recto / Derecho) |
| Lo que Jehová pesa | Ruchot (Espíritus) | Libbot (Corazones) |
Teniendo en mente estas tres diferencias, se ve lo siguiente:
El primer versículo, es para el hombre que no ha creído; es para el hombre que no se ha convertido ni ha revivido en su espíritu. Por eso habla de muchos caminos, este hombre piensa que hay muchos caminos, y que muchos pueden ser limpios (en su propia opinión, no la opinión de Dios), él puede creer que el camino que él ha optado es limpio; pero la verdad es que Dios pesa los espíritus... ¿Qué significa eso? Si él hombre no ha nacido de lo alto, su espíritu está muerto, no tiene peso. Este es un mensaje de advertencia al hombre natural, para que no sea sabio en su propia opinión y tenga en cuenta a Dios que pesa los espíritus. Por eso este primer versículo habla de muchos caminos, ya que en el mundo al parecer hay muchos caminos, pero nosotros conocemos que sólo hay un solo camino de vida.
El segundo versículo, es para el hombre que ha nacido de nuevo, ha revivido en el espíritu, es decir, ya ha sido justificado. Por eso el mensaje es diferente, es un llamado posterior al versículo anterior similar, pero diferente, veamos...
Vemos que este segundo versículo, le habla al hombre salvo de un sólo camino, ya que él creyente sabe que hay sólo un Camino al Padre, y este Camino es Jesucristo. El primer hombre no sabe que hay un sólo camino, el piensa que muchas son las opciones y muchas pueden ser limpias (en su propia opinión, no en la palabra de Dios). Este segundo hombre (ya hijo de Dios), como ya sabe que debe andar en este nuevo y único Camino; está en otro nivel que el anterior, él ya ha sido salvado por la fe, ha recibido el Espíritu Santo por gracia, que ha hecho revivir su espíritu; por la fe en Jesús. Por eso este versículo no habla del espíritu sino del corazón del hombre, es decir, el proceso posterior a la salvación, la salvación del alma.
Veamos las dos diferencias restantes que nos hablan de limpieza vs rectitud y de espíritus vs corazones.
Hay que notar, que los espíritus o son limpios o son impuros, no hay otra alternativa, sólo hay dos condiciones posibles para los espíritus, o limpios o impuros. Nosotros al revivir en el espíritu, nuestro espíritu es limpio, es decir, puro pues el Espíritu Santo, que es de Dios, se unió al nuestro.
Los hombres tenemos una dimensión espiritual y material; los ángeles y demonios, sólo tienen una dimensión espiritual. Nosotros los que tenemos vida eterna, tenemos vivo el espíritu, ¡estamos vivos!, este espíritu es santo, puro y sin mancha; por eso tiene comunión intima con el Espíritu Santo, es decir, nuestro espíritu no peca y está unido a a Dios. Los que no han dado el paso, están muertos en sus espíritus de hombre y pueden estar habitados por cualquier espíritu inmundo. Cuando un hombre se convierte y su casa es habitada, por el Espíritu Santo, este Espíritu hecha todos los espíritus impuros (ya que Dios no cohabita con los demonios); estos ya no pueden habitar en el creyente; sólo pueden influenciar su alma, su mente y corazón al mal camino, pero no pueden poseer al creyente nacido de Dios.
Ahora, si este segundo hombre ya es salvo;
¿Por que debe caminar un Camino?,
¿Por que Dios, no se lo lleva de inmediato?
Muchos cristianos hoy en día no saben ni entienden esto, ya que nunca se los han contado ni explicado, nunca se lo han predicado. Y cómo ellos no lo saben, creen que ese camino que caminan una vez convertidos siempre es bueno, es recto, pero Dios no opina lo mismo. Dios pesa los corazones; ahora lo importante es que cuando Dios nos pese el corazón, es no ser hallado falto. Si nos pesa el espíritu estamos bien, pero ¿Qué pasa con el corazón?
También algunos, después de ser salvos, caminan un camino de obras para no perder la salvación y no irse al infierno, este camino tampoco es el correcto (aunque las obras sean muy buenas).
¿Por que ambos caminos, por llamarlos de una manera, no son correctos? Me refiero al primer camino que todo está bien y el segundo un camino de religión u obras.
¿Por qué no están bien?
¡Porque debemos andar por el Camino nuevo y vivo
que es Jesucristo mismo!
Entonces, ¿Qué viene hacia adelante que nos puede desviar? Hacia adelante viene un nuevo Camino vivo que es Cristo mismo, y cuando andamos en este Camino; lo que se produce es la salvación del alma; es una nueva etapa la salvación del alma; ya no es la salvación del espíritu, pues ya somos salvos: Ahora estamos en la salvación del alma, es decir, escuchándole y obedeciéndole. Por eso el segundo versículo habla del corazón, esto está relacionado con el alma del hombre y no con su espíritu. Por eso habla de rectitud, esto habla del alma restaurada de un hombre, ya que ya vivimos por el espíritu.
Hermanos, hoy estamos en esta segunda etapa (hablo a los creyentes), en el único Camino que es Cristo mismo; pero hay una advertencia para nosotros; nos dice que si juzgamos por nosotros mismo siempre veremos recto nuestro camino, dicho en otras palabras, pensaremos que siempre estamos en este Camino, y no es verdad. Ya que él si está siempre en nosotros, pero nosotros somos llamados a permanecer en El, es decir, permanecer en la fe.
Y esta advertencia es para los que estamos en proceso de santificación por medio de la Fe. Hoy al igual que ayer, cuando no entendíamos que nuestros caminos no eran limpios hasta que la luz de Dios nos alumbró; hoy esa misma luz debe alumbrarnos ya que Dios pesa los corazones, y esperemos que ninguno sea hallado falto de peso. Por eso esa luz debe alumbrarnos día a día este maravilloso Camino que es Jesucristo; y aprendamos a correr juntos por El.
Cuidado con el auto-engaño en los dos casos:
El auto-engaño de la Pureza (16:2): "Yo soy una buena persona, mis intenciones son limpias". Dios responde: "Yo peso tu espíritu (el origen real de tu fuerza, que suele ser el ego)".
El auto-engaño de la Razón (21:2): "Yo tengo la razón, este es el camino lógico y justo". Dios responde: "Yo peso tu corazón (la sede de tus deseos y lealtades reales)".
| Característica | Hombre Natural | Creyente | Discípulo |
| Caminos | Cree que hay muchos caminos | Sabe que hay un Camino | Sabe que hay un Camino |
| Justicia | Engañado en justicia propia | Justificado (Posicional) | Toma el Camino de la cruz |
| Estado | No Salvo | Salvo en espíritu | Salvación del alma |
| Destino | Infierno | Cielo | Reino de los cielos |
| Obediencia | Desobediente | Desobediente (Carnal) | Obediente |
Al observar el cuadro anterior, podemos aplicar tres niveles de distinción que son vitales para no confundir los conceptos:
1. La Diferencia entre "Cielo" y "Reino de los Cielos"
Desde la perspectiva de la ciencia observacional de las Escrituras, el Cielo es un destino de gracia (regalo), pero el Reino de los Cielos es una esfera de gobierno y recompensa. El Creyente entra al cielo porque su espíritu fue regenerado; el Discípulo hereda el Reino porque su alma fue transformada a través de la obediencia.
2. Salvación de Espíritu vs. Salvación de Alma
Esta es una distinción técnica necesaria:
Espíritu: Es instantáneo. Es el "Agua" que nos limpia legalmente. El creyente desobediente tiene su espíritu salvo, pero su vida (alma) se pierde para el propósito del Reino.
Alma: Es un proceso. Es la "Sangre" en el sentido del sacrificio diario. El discípulo no solo cree, sino que "niega su alma" (su yo) para que la Vida de Cristo se manifieste.
3. La Justicia Propia vs. El Camino de la Cruz
El Hombre Natural intenta construir su propia escalera al cielo (justicia propia). El Creyente acepta la justicia de Cristo, pero a menudo sigue viviendo para sí mismo (desobediente). Sin embargo, el Discípulo entiende que la justicia de Cristo no es solo un escudo, sino un camino: el camino de la cruz, donde la justicia se hace vida a través de la obediencia.
Conclusión Lógica: Ser "Creyente" es una cuestión de nacimiento y maravillosa sin ello es imposible ver el reino de los cielos; ser "Discípulo" es una cuestión de crecimiento y muerte al yo, es cuando la persona realmente toma su cruz y sigue a Jesús para llegar al Padre, despreciando en ello otros caminos. El cuadro muestra que se puede ser salvo (posicionalmente) y ser desobediente (operativamente), pero solo el discípulo alcanza la plenitud del diseño divino: el Reino.