sábado, 17 de febrero de 2018

La llave del conocimiento


Cuando Jesús criticó duramente a algunos doctores de la ley (hoy día su similar serían los teólogos, maestros, pastores, etc); les dijo entre otras cosas,  estas palabras…

"¡Ay de vosotros, los doctores de la ley!, porque habéis quitado la llave del conocimiento, vosotros mismos no entráis, y lo impedís a los que entraban" (Lucas 11:52)

Jesús no descalificó la importancia de los doctores de la ley en enseñar y guiar a su pueblo, sino que los reprendió por no hacer, lo que se esperaba que hicieran; y una parte importante de ello, era entregar la llave del conocimiento a su pueblo y no quitarla.

Quiero destacar dos puntos en este mensaje:

Primero: Un doctor de la ley (teólogo, maestro, etc), no era algo malo en sí, sino algo bueno; pero el detestó que se hiciera mal el trabajo de enseñar correctamente la verdad. Podemos ver en Lucas 10:25-28, como el Señor Jesús aprueba una buena respuesta de un doctor de la ley; él no estaba contra los doctores de la ley, sino contra los vicios que habían en muchos de ellos.

Y, he aquí, un doctor de la ley se levanta para tentarlo, diciendo: Maestro, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Él entonces le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees? Y él respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas y con toda tu mente, y a tu prójimo como a ti mismo. Le dijo: Rectamente has respondido. Haz esto, y vivirás. (Lucas 10:25-28)

Es importante ver esto, pues hoy existen dos posiciones extremas; una por un lado se desechan estas personas como algo malo (teólogos, maestros, pastores, etc) y otra posición extrema que los idealiza, los pone en un sitial casi divino; lo cual también es un error, pues son hombres, y como tales están sujetos a debilidad de la carne. Debemos ver las cosas como las ve Jesús, son funciones importantes, pero debemos distinguir si se están ejerciendo correctamente o no.

Es más, como vemos en el siguiente versículo, es el Señor mismo quien los envía; pero no todos son bien recibidos (pues la verdad no siempre es agradable para todos).

Por tanto, he aquí, yo envío a vosotros profetas, y sabios, y escribas; y de ellos, a unos mataréis y colgaréis de un madero, y a otros de ellos azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad. (Mateo 23:34)

Segundo: Al conocimiento el Señor le da una vital importancia y poder; pues al referirse al conocimiento como una llave; está dándole la importancia vital que sin ella (la llave)  no podemos entrar ni avanzar en el reino de Dios. ¿Lo sabías? Bueno es lo que el Señor nos da a entender con sus palabras; es importante valorar esto pues hoy en día en muchos cristianos se desprecia el conocimiento, cosa que el Señor nunca hizo, ni lo enseñó de esa manera. Esa errada enseñanza no procede de Él, pues quien nos quiere ignorantes es precisamente su (y nuestro) enemigo (para poder tener el control de manipulación debido a la ignorancia y el error).

Debemos recordar que el conocimiento en la Biblia significa una relación de intimidad; es decir, no es algo que sea sólo intelectual, sino algo que involucra todo nuestro desde el corazón. El no entender lo anterior, también nos lleva a una posición errada, en sólo la búsqueda intelectual de las cosas de Dios; olvidando que el Señor nos habla para llegar al corazón.

Quiero resumir este mensaje en estas dos ideas importantes; las personas que enseñan, llámense como se llamen, doctores de la ley, maestros, pastores, teólogos, escribas, etc no son algo innecesario que Jesús haya desvalidado, al contrario, su crítica era al trabajo mal hecho (pues para enseñar primero se debe practicar (dar el ejemplo) y la verdad no se debe transar). 

Y la segunda idea, es la importancia del conocimiento; del verdadero conocimiento de Dios; que es la llave de su reino, intimidad con El.

Sólo te invito a que reflexionemos, si entendemos la importancia del conocimiento:

¿Cuánto estamos dispuestos a dar para alcanzarlo?

El conocimiento es un tesoro, y los tesoros se deben buscar con mucha dedicación para poder alcanzarlos…

"Perecerá tu patria, Porque mi pueblo perece por falta de conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, Yo te desecharé de mi sacerdocio. Por cuanto olvidaste la Ley de tu Dios, También Yo me olvidaré de tus hijos, …" (Oseas 4:6)

Que la gracia y la paz (shalom) sea con todos ustedes, y podamos avanzar decididamente más en el conocimiento de Dios, la llave que Jesús quiere que tengamos. Amén.

miércoles, 14 de febrero de 2018

¿Fue Jesús políticamente correcto?


Es una buena pregunta que me gustaría responder junto a ustedes ¿Fue Jesús de Nazaret políticamente correcto?, hoy es un valor social el serlo, pero veamos como fue el comportamiento de Jesús de Nazaret en las Sagradas Escrituras.

Primero, antes de cualquier comentario o reflexión, me gustaría decir que Jesús fue y es la persona con más misericordia, cariño, amor, comprensión, empatía, paciencia, bondad, paz, dominio propio, mansa y humilde que ha pisado esta tierra; que fue capaz de sacrificar su propia vida por otras personas. Es bueno tener eso en mente, antes de proseguir con nuestro análisis; pues no debemos perder de vista su afabilidad, amabilidad y pureza; sus palabras siempre en amor.


Segundo, veamos lo que significa ser “políticamente correcto”

La corrección política o lo políticamente correcto es un concepto utilizado para describir lenguaje, ideas políticas o comportamientos con los que se procura minimizar la posibilidad de ofensa a grupos de personas pertenecientes a cierta etnia, cultura, nacionalidad, género o religión.

Entonces la pregunta sería algo así:

 ¿Fue Jesús de un lenguaje, ideas o comportamiento que procuraban minimizar la posibilidad de ofensas a grupos específicos?

La forma de abordar este tema será, examinando su comportamiento en la Sagradas Escritura, como ya hemos dicho.


Tercero, veamos algunos ejemplos específicos de Jesús, donde contradice ese valor moderno de ser “políticamente correcto”, veremos que su comportamiento NO se ajusta al concepto de moda hoy en día.

1.- Entonces acercándose los discípulos, le dicen: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron la palabra? (Mat 15:12)
Jesús había llamado hipócritas a los fariseos en esa oportunidad (ver Mateo 15:1-9). Jesús por causa de la verdad y de respetar los mandamientos de Dios, expuso la hipocresía de los Fariseos, y tuvo un comportamiento que hoy se calificaría como políticamente incorrecto. En pos de la verdad, y del amor a las personas, vemos que como una consecuencia inevitable, los fariseos se ofendieron con sus palabras.

2.- Respondiendo entonces uno de los doctores de la ley, le dice: Maestro, diciendo estas cosas, también nos afrentas a nosotros. (Luc 11:45)
En este ejemplo vemos que Jesús no sólo ofendió a los fariseos con la verdad, sino también lo hizo a los doctores de la ley, pues antes de retractarse de sus fuertes palabra agrega mas advertencias a los doctores de la ley. Ver Lucas 11:37-52 Vemos una vez más, como Jesús expone con claridad la verdad, verdad que no siempre es agradable para todos, y especialmente es desagradable, para quienes son expuesto ante la luz de la verdad.

3.- Estaba cerca la pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalem, y halló en el templo a los que vendían bueyes, y ovejas y palomas, y a los cambistas sentados. Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, con las ovejas y los bueyes, y desparramó las monedas de los cambistas, y volcó las mesas, y dijo a los que vendían las palomas: ¡Quitad esto de aquí, y no hagáis la Casa de mi Padre casa de mercado! (Juan 2:13-16)
No se podría considerar un comportamiento políticamente correcto hoy en día, alguien que haga un azote y eche los mercaderes de algún lugar, esto se consideraría una gran ofensa. NO obstante, el comportamiento de Jesús fue el correcto, a pesar de que la diplomacia fue pisoteada, es algo fuerte de entender, pero su comportamiento dista mucho del comportamiento que solemos considerar políticamente correcto.

4.- Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un magistrado de los judíos. Éste vino a Él de noche, y le dijo: Rabbí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que Tú haces, si no está Dios con Él. Respondió Jesús, y le dijo: De cierto, de cierto te digo: El que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios. (Juan 3:1-3)
Cuando viene a Jesús este “buen hombre”, una autoridad espiritual de su tiempo para escucharle de noche, Jesús le indica que si no nace de nuevo no pude ni siquiera ver el reino de Dios, es decir, todo su currículum como religioso y espiritual es completamente inútil (basura). Esta son fuertes palabras, y hoy día no se consideraría políticamente correctas; pero fueron efectivas en este hombre. Al decirle la verdad en forma tan clara, estas palabras deben haber calado profundamente en su corazón, que vemos más adelante que llegó a ser un discípulo de Jesús; es decir, un comportamiento políticamente incorrecto, nos trae una gran ganancia para el reino de Dios, muchas veces.

5.- Pero Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirlo, diciendo: Señor, ten compasión de ti. De ningún modo te suceda esto. Entonces Él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Apártate de mí vista, Satanás! Me eres tropiezo, pues no piensas lo de Dios sino lo de los hombres. (Mat 16:22-23)
Uno de los principales seguidores de Jesús era Pedro, pero eso no lo libró de hacerlo callar como al mismo Satanás; ¿Qué clase de corrección política es esa, aún con sus seguidores? Lo importante es que Pedro le debe haber quedado muy claro, cuando ponía los ojos en las cosas de los hombres, como el mismo diablo se puede expresar por él; es también, una gran enseñanza para nosotros.

Reflexiones finales:
Bueno, podríamos llenar de ejemplos que encontramos en los evangelios, cuando Jesús desafía el concepto moderno de ser “políticamente correcto”, él antes de serlo, prefería decir y hacer lo correcto; sin importar el costo aparente en su persona y fama que esto le pudiera significar; pues el beneficio que el busca es superior al aparente de ofender algunas personas.

Pues si hubiera alagado a fariseos, doctores de la ley y comerciantes; a lo mejor habría obtenido alguna retribución terrenal (bienes y/o fama). Pero al desafiarlos, se arriesga a su desprecio y persecución; pero el propósito de Jesús no es buscar el reconocimiento de los hombres, sino el de Dios Padre.

El objetivo de Jesús no era ofender a las personas obviamente, sino decir la verdad, no transar la verdad por beneficios temporales; el que ama la verdad, no puede verla cautiva sin un dolor en su corazón. La verdad debe fluir con libertad, para que liberte al esclavizado de la ignorancia y el engaño.

Jesús nos enseñó que sólo si conocemos la verdad, seremos realmente libres, y eso no sólo lo predicaba, sino que fue una practica en su vida; practica que le costó la muerte. Pues sin haber sido hallada alguna mentira en su boca, la verdad es perseguida en este mundo de oscuridad, y cuando valientemente la decimos, también sufriremos persecución.

 Y la Palabra fue hecha carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. (Juan 1:14)

El caminó lleno de gracia y de verdad, y sus seguidores (los cristianos) debemos imitarlo, y caminar de la misma forma, llenos de gracia y de verdad; haciendo y diciendo las cosas a Su manera, y no a la nuestra y la del mundo; pisoteando las filosofías del mundo que nos mantienen atados a la oscuridad, y una de ellas es el concepto errado de ser políticamente correcto.

Siempre aprendiendo que el amor nos lleva a decir y hacer las cosas en verdad; y es la verdad una poderosa arma en nuestras manos contra el error y oscuridad.

Antes siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todas cosas en aquel que es la cabeza, a saber, Cristo; (Efe 4:15)

Y por último, las persona que se ofenden con la verdad, son las personas que no desean ser expuestas ante la luz, pues sus obras les avergüenzan y desenmascaran su realidad; al decir la verdad Jesús lo que busca es el arrepentimiento de tales personas; y a la vez, poner todas las cosas en luz y transparencia, para romper los lazos opresores de la oscuridad.

El Padre nos dé en Su Hijo palabras de verdad en amor, para cada circunstancia que debamos enfrentar, y que aprendamos a conducirnos que como Jesús lo hizo acá en la tierra, lleno de gracia y de verdad. Amén.

El que dice que permanece en Él, debe andar como Él anduvo. (1 Juan 2:6)




lunes, 8 de enero de 2018

Mirad que nadie os engañe, porque vendrán muchos en mi Nombre...


Hoy les comparto un mensaje, que viene de un mal entendimiento del siguiente versículo del evangelio de Mateo:

Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. (Mateo 24:5)

Creo que muchos lo hemos leído varias veces, pero hay un detalle no menor, que debemos ver en lo que nos dijo el Señor…

El Señor nos advirtió que vendrían MUCHOS en su Nombre, proclamando que ellos son el Cristo, y debemos estar atentos para no ser engañados…

Puntos a considerar

¿Has visto a muchos diciendo que ellos son el Cristo?, yo no he visto a muchos, los he visto, pero no son muchos. Yo sé que hay algunos que creen ser Jesucristo; pero la verdad, no creo que sean los muchos como pareciera que dijo el Señor. Esto nos habla que algo se entiende mal de ese versículo, pues no pareciera haberse cumplido que muchos dicen que son el Cristo.

El versículo citado, si lo leemos con atención, pareciera tener una contradicción en sí mismo; pues dice que vendrían muchos en el Nombre del Señor Jesucristo diciendo que ellos son Jesucristo, suena raro, ¿No es verdad? ¿Cómo va a venir alguien en nombre de otro diciendo que él mismo es el otro a quien se supone representa? Lo explico con otras palabras; si alguien te quiere suplantar, no diría que viene de tu parte y simultáneamente diciendo que él (el impostor) es tú persona. Nadie le creería, ¿No es lógico? Pues si te quiere suplantar, no puede decir que viene en nombre tuyo y a la vez, decir que es esa persona a nombre de quien viene, pues al decirlo, se delata como impostor. Lo explico con otro ejemplo nuevamente (pues parce un poco trabalenguas el asunto como lo explico, jejeje). Si alguien llega a tu casa y se quiere hacer pasar como tu tío Juan que vive en el extranjero y tu no lo conoces; esta persona no puede decir, a la vez, que viene en nombre de (enviado por) tu tío Juan y él mismo se presenta como el tío Juan; sería ilógico.

Lo anterior nos muestra que hay un error en la traducción del texto anterior, y ese error nos ha distraído un poco del verdadero mensaje del mismo, por lo que te propongo la siguiente traducción, y veremos su justificación.

Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el ungido; y a muchos engañarán. (Mateo 24:5)

Si cambiamos la palabra Cristo que es la misma palabra que ungido en griego original de la Biblia (Χριστός Jristós ; ungido Mesías, por implicancia sería el elegido).

Vemos que el texto llega a su real significado, pues diría algo así como: Porque vendrán muchos que dirán que yo los elegí y los envíe (o los nombre con tal cargo en la iglesia), y engañarán a muchos.

Ahora entendemos que esos son MUCHOS, es decir, son muchos los hombres que se hacen representantes del Señor, pero que el Señor no los ha enviado, ni los ha elegido para “cargos” en la iglesia. Muchos pueden decir que son sacerdotes, pastores, profetas, maestros, evangelistas y/o apóstoles; pero no lo son verdaderamente ante Dios, pues el Señor no los ha elegido y no los ha enviado (no los ha ungido para eso, a pesar de que puedan ser verdaderos creyentes); son enviados por sí mismos o por los hombres y no por el Señor. El resultado de lo anterior, es que esos muchos que se creen enviados, elegidos, ungidos por Dios, extraviarán a otros muchos que creerán sus palabras y errores.

Debemos recordar, que si hay y existen falsos ministerios, es decir, falsos, pastores, profetas, maestros, evangelistas y/o apóstoles; es porque también los hay verdaderos; pues tras cualquier imitación, existe lo verdadero que fue imitado (pues no tendría sentido imitar lo que no existe, pues si eso ocurriera no sería imitación, sino algo original).

Los que se hacen llamar ministros de Dios y no lo son, no necesariamente son hombres que no conocen al Señor, pueden ser falsos ministerios, pero verdaderos hermanos engañados;  o por lo menos, con un llamado pero aún no preparados para ejercer el ministerio que ostentan, es decir, hermanos engañados (ciegos en ese aspecto espiritual).

Es importante tener en cuenta que los ministerios dejados por el Señor que son 5, como se ve en Efesios: “Y él dio unos, apóstoles; y otros, profetas; y otros, evangelistas; y otros, pastores y maestros; “(Efesios 4:11) y son nombrados por el Señor mismo, y no por los hombres y/o instituciones; como se lee en el siguiente versículo.

Y hay repartimiento de ministerios; mas el mismo Señor es. (1 Corintios 12:5)

Los ministerios son nombrados y se sujetan al Señor Jesucristo, y no a los hombres y/o instituciones; eso es muy importante, pues es al Señor que deben rendir cuentas y no a los hombres y/o instituciones; esos ministerios (servicios), tienen una responsabilidad ante el Señor, por eso les es dada cierta autoridad en la iglesia, debido a su responsabilidad en ella; y es proporcional su autoridad a la responsabilidad que les fue dada.

Ha habido y hay muchos líderes en la iglesia, que dicen ser algo que no lo son, dicen ser los ungidos (elegidos, enviados, etc), pero no lo han sido por el Señor, es decir, dicen ser los ungidos para el ministerio que ostentan, pero en realidad no lo han sido (o no lo han sido aún). Eso produce un engaño, pues si ellos mismos están engañados creyendo tener una unción (“cargo”, ministerio, etc) que en realidad no tienen, ¿Cómo sacarán a las personas del error (engaño), si ellos mismos lo están, y en algo tan importante, como el ser llamados por Dios para algo tan importante?

Sin ver malas intenciones, vemos que no podemos por lógica entender, que alguien engañado pueda sacar del engaño a otro hermano; pues se cumplen las palabras del Señor:

Y les decía una parábola: ¿Puede el ciego guiar al ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo? (Lucas 6:39)

Por eso Santiago nos advierte: “Hermanos míos, no os hagáis muchos maestros, sabiendo que recibiremos mayor condenación”. (Santiago 3:1)

Los maestros los forma el Señor y no los hombres (y en todos los ministerios es así) y se debe tener en claro que el juicio será más severo; en el tribunal de Cristo. Por lo tanto, para hacerlo bien se debe estar preparado por el Señor, y sólo ejercer lo que él Señor ha formado y encomendado en el ministro de Dios, y no salir de ese ámbito dado por el Señor.

Bueno, podemos concluir que nuestro Señor ya nos advirtió lo que vemos hoy en día cuando hay muchos que dicen hablar de parte de Él, pero en realidad el Señor no los ha enviado a predicar (pues no están preparados o no son elegidos); no estamos diciendo que todas estas personas no sean creyentes; y que no hayan nacido de nuevo; lo que estamos diciendo es que se han desviado creyendo un engaño, que ellos son los ungidos del Señor para algo que en realidad el Señor no los ha ungido (elegido).

Debemos recordad que la principal arma de nuestro adversario es el engaño, y muchos de sus ministros, trabajan engañados por él; por eso, nuestra lucha no es contra sangre ni carne…

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del siglo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los cielos. (Efesios 6:12)

Estimo que muchos de ellos están sinceramente engañados, luchando como lo hacía Saulo de Tarso contra el Señor (persiguiendo a la verdadera iglesia), pesando en sus mentes que en realidad sirven a Dios…

Os echarán de las iglesias (sinagogas); y aun viene la hora, cuando cualquiera que os matare, pensará que hace servicio a Dios. (Juan 16:2)

Hasta acá podemos concluir, que muchos engañados creyéndose algo que en realidad no lo son, engañaran a muchos; pues un ciego no puede guiar a otro ciego, sin que ambos caigan en el hoyo. Es por eso importante la advertencia de nuestro Señor para estar atentos; si no lo fuera, no lo habría dicho.

Otro engaño, que yo creo que puede llegar a ser aún peor, es tal temor a ser engañados, de tal manera de no querer escuchar a nadie que se diga ser maestro, pastor, evangelista profeta y/o apóstol; pienso que ese engaño es tan peligro, porque mantendría a la persona permanentemente engañada, por el temor a escuchar cualquier cosa que le contradiga; este engaño mantiene a la victima bajo custodia del temor al engaño.

No debemos olvidar que Jesús dijo que eran muchos los que vendrían erradamente en su nombre, pero no dijo que serían TODOS, eso es muy importante de rescatar; así como habrán muchos falsos ungidos maestros, pastores, evangelistas, profetas y apóstoles; también los habrá verdaderos, y si tenemos temor a escuchar opiniones divergentes, será inevitable que no nos beneficiaremos de la palabra de verdad que les has sido dada a estos verdaderos ministros del Señor (pues no les escucharemos por temor a ser engañados).

Es nuestro enemigo el diablo, el principal interesado en fomentar el temor de ser engañados, pues de esa forma nos puede mantener cautivos a perpetuidad, sin permitir que la Palabra del Señor entre en nosotros, es decir, la verdad nos liberte. La mejor forma de no permanecer engañados es siguiendo los consejos del Señor y también veo uno de Pablo importante, los copio:

Decía entonces Jesús a los judíos que le habían creído: Si vosotros permanecéis en mi palabra, sois verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. (Juan 8:31-32)

No menospreciéis las profecías, sino examinadlo todo; retened lo bueno. (1 Tesalonicenses 5:20-21)

También pudiésemos pensar, que el único ungido es el Señor; cosa que es verdad hasta cierto punto; pero debemos reconocer, que él unge a quienes él destina a la función que él mismo encomienda de dirección en su cuerpo; podemos verlo en el siguiente versículo, como el apóstol Pablo indica que él es ungido; y con esto nos damos cuenta que todo llamado del él, a un ministerio, debe ser ungido para ese propósito, por Dios.

Ahora bien, el que nos confirma con ustedes en Cristo y el que nos ungió, es Dios, (2 Corintios 1:21)

Bueno, finalmente el propósito de este mensaje, no es asustarte, sino que seamos libertos completamente por la Palabra de Dios, en nuestro Señor; vemos que hay muchos ciegos guiando a ciegos, y el destino de ello es que ambos caerán en el hoyo, a menos que abran sus ojos; no debemos cerrar nuestro oídos para oír, por el temor del engaño; al contrario cada día debemos permanecer más en las palabras de Jesús de Nazaret, y examinarlo todo, y quedarnos con lo bueno; sin descartar las cosas por prejuicios, sin antes conocerlas verdaderamente.

Este es mi consejo personal, ¡sin temor, confiando en el Señor, abriendo los ojos y permaneciendo en su palabra; vamos adelante, guiados por su Santo Espíritu!!!

Y para terminar; no debemos olvidar que nuestros enemigos no son estas personas engañadas creyendo servir a Dios y que nos quieren manejar, ellos son víctimas de nuestro verdadero enemigo de maldad; pues nuestra lucha no es contra sangre o carne sino…

… porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra los principados, contra las potestades, contra los gobernadores del mundo de las tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. (Efesios 6:12)

A estas persona también debemos amarlas, y con mansedumbre, misericordia y verdad; hablarles en la gracia de Dios, si Dios lo permite (cuando veamos la realidad). ¡Pero debemos obedecer a Dios por sobre todas las cosas, antes que a los hombres!!!

Un abrazo todos mis hermanos en la fe, gracia y paz a todos ustedes; y disculpen mis debilidades en la redacción.



PD: Leyendo algunos libros de Rick Joyner, puede ver el verdadero sentido del versículo expuesto, es decir, Mateo 24:5; gracias hermano y gracias Señor.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Nada nos podrá separar del amor de Dios...

Un afectuoso saludo, para todos los que hoy leen este mensaje; yo creo que la mayoría hemos escuchado esta promesa “nada nos podrá separar del amor de Dios”, y es una tremenda promesa, pero me gustaría desmenuzarla un poco más, pues creo que a veces se mal entiende; pero antes leámosla:

Romanos 8:37-39  Antes, en todas estas cosas hacemos más que vencer por medio de aquel que nos amó.  (38)  Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,  (39)  Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura (cosa creada) nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Primero, nos debemos fijar que la promesa debe incluir algo importante, que son las últimas palabras de esta, copio:

Romanos 8:39 Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura (cosa creada) nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Las últimas palabras que pongo en negrillas son muy importantes de tener en cuenta, pues sin ellas la promesa NO SE CUMPLE, estas son: que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Nada nos puede separar del amor de Dios, QUE ES EN CRISTO JESUS SEÑOR NUESTRO.

No hay cosa o criatura en el universo que nos pueda apartar del amor de Dios, pero eso tiene un “lugar”, que es EN CRISTO JESUS SEÑOR NUESTRO.

Sólo en la permanecía en el Señor, somos invencibles y nada nos puede separar del amor de Dios, es decir, cuando no andamos en la carne, sino en el Espíritu. Sólo en Jesucristo como nuestro SEÑOR, somos vencedores, y es esa la posición que debemos mantener día a día, EN CRISTO.

En la práctica, veo en nosotros algunas excusas para no tener una vida de vencedores, muchas de ellas pueden ser: mi marido que no es creyente, mi mujer que no es creyente, mis hijos, si tuviera una familia creyente, es que no encuentro hermanos que compartan mi fe, es que no tengo tiempo, es que no puedo..., etc. Hay muchas excusas que nos hacen creer que si nuestro entorno fuera diferente, podríamos ser vencedores en la fe, pero lo anterior es una excusa y contradicción; pues le estamos dando a las cosas creadas, o a las criaturas (personas), el poder de evitar que seamos vencedores en la fe.

Hermano(a), aunque el mundo entero esté contra tuyo; si tú estás EN CRISTO, puedes ser vencedor y no hay nada que te lo pueda impedir, absolutamente NADA. Es lo que Dios dice, que EN CRISTO JESÚS SEÑOR NUESTRO tendremos siempre victoria!!!

1 Juan 5:4  Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe.

Nada de lo dificl que veamos en nuestro alrededor nos puede apartar del Amor de Dios que es en Su Hijo; absolutamente nada… excepto…

Segunda parte: Hay una excepción a lo anterior, como bien leímos somos invencibles EN CRISTO; pero el apóstol no niega que esa posición privilegiada que podemos mantener EN CRISTO, no sea abandonable por el cristiano, de hecho podemos salirnos de ella con mucha facilidad, cuando le damos la conducción de nuestra vida a la carne, es decir, al viejo hombre (Adam), más que al Espíritu de Dios (cuando no andamos por fe).

Lo que el apóstol Pablo nos quiere explicar, es que no hay nada en este mudo que te pueda impedir ser un vencedor en la fe, a pesar de todas las circunstancias desfavorables que tu puedas ver; lo único importante que debemos entender que esas victorias sólo se obtienen EN CRISTO; y esa posición es nuestra responsabilidad mantenerla , como Jesús nos mando:

Juan 15:4  Permaneced en mí, y Yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.

Debemos permanecer en El, porque El ya permanece en nosotros por medio de su Santo Espíritu; nosotros debemos permanecer unidos a EL día a día por medio de la fe; es decir, creyéndole, y por lo tanto, obedeciéndole como NUESTRO SEÑOR; para que se cumpla en nosotros:

...ni ninguna criatura (cosa creada) nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.


domingo, 22 de octubre de 2017

El buen Pastor deja las 99 ovejas…

Con mucho cariño, mi querido lector, hoy les quiero compartir una reflexión de las enseñanzas de Jesús de Nazaret, de cómo el Buen Pastor deja las 99 ovejas y va en búsqueda de la extraviada. Sé que hemos escuchado esta enseñanza más de alguna vez, pero quiero llamar tu atención acerca del ¿CÓMO el Pastor hace esto hoy en día?
Leamos en Lucas lo siguiente:

Entonces les propuso esta parábola: ¿Qué hombre de vosotros que tiene cien ovejas y pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va tras la que se ha perdido, hasta que la halla? Y cuando la encuentra, regocijándose, la pone sobre sus hombros, y regresando a la casa, reúne a los amigos y a los vecinos, y les dice: ¡Alegraos conmigo, pues hallé mi oveja perdida! Os digo, que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no tienen necesidad de arrepentimiento. (Lucas 15:3-7)

En esta parábola entendemos que el Pastor es el Señor Jesús, las ovejas somos nosotros sus discípulos, la oveja extraviada es el que se sale del Camino, y se extravía. Y es Jesús quien va y la trae de vuelta. En grandes rasgos eso es lo que vemos en Lucas. ¿Cierto?
Podemos ver como esto se ajusta a lo expuesto, en el Antiguo Testamento, por el profeta Ezequiel, veámoslo:

Yo apacentaré mis ovejas, y yo les haré descansar, dice el Señor Dios. Yo buscaré la perdida, y haré volver la descarriada, y vendaré la perniquebrada, y fortaleceré a la enferma. Más destruiré a la engordada y a la fuerte. Yo las apacentaré con justicia. (Ezequiel 34:15-16)
Y vosotras, ovejas mías, ovejas de mi prado, hombres sois, y yo vuestro Dios, dice Jehová el Señor. (Ezequiel 34:31)

Teniendo más o menos claro lo anterior, en lo que quiero llamar tu atención es la pregunta: 

¿CÓMO el Buen Pastor hace esto?, pues sabemos que físicamente el Señor Jesús está en el cielo a la diestra de Dios en las alturas…

Yo he visto esta respuesta en el evangelio de Mateo; en este evangelio vemos que el “Cómo” el Señor Jesús va en la búsqueda de la oveja perdida (extraviada); es muy importante distinguirlo y entenderlo; para lo cual cito el texto en cuestión (primera parte):

¿Qué os parece? Si tuviese algún hombre cien ovejas, y se perdiese una de ellas, ¿no iría por los montes, dejadas las noventa y nueve, a buscar la que se había perdido? Y si aconteciese hallarla, de cierto os digo, que más se goza de aquella, que de las noventa y nueve que no se perdieron. Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños.  (Mateo 18:12-14)

Vemos en el texto anterior mucha similitud con Lucas (citando anteriormente), y cada diferencia es un aporte especial al significado completo de dicha parábola (cosa que a lo mejor más adelante podríamos analizar).

Ahora te quiero hacer notar que los versículos siguientes a esta parábola en Mateo (15 al 17), son la explicación de ese “Cómo” que nos planteamos, es decir, ¿Cómo el Señor Jesús va a buscar la pequeña extraviada? Esto lo vemos claramente, pues al comenzar dichos versos con la frase “Por tanto”, es decir, lo siguiente es el resultado de lo primero, es la explicación practica de la parábola de las 99 ovejas. Leamos lo que sigue, es decir, la explicación del Cómo:

Por tanto, si tu hermano pecare contra ti, ve, y redargúyele entre ti y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. Mas si no te oyere, toma aún contigo uno o dos, para que en boca de dos o de tres testigos conste toda palabra. Y si no oyere a ellos, dilo a la Iglesia; y si no oyere a la Iglesia, tenle por un mundano y un publicano.  (Mateo 18:15-17)

El texto anterior, nos indica claramente el Cómo va el Señor a buscar su ovejita extraviada:

Primero, debemos notar que la forma de ser extraviado es haber pecado contra un hermano y no haberse arrepentido, es decir, cuando una oveja peca contra el cuerpo de Cristo y no se arrepiente, aunque esté físicamente muy cerca de los hermanos, está muy lejos espiritualmente de la comunión del Cuerpo de Cristo. Esta puede seguir participando de cultos, estudios y reuniones, pero su comunión con el Cuerpo está rota, y está espiritualmente extraviado, es decir, separado.  Aunque esté muy cerca, físicamente del la iglesia aún.

Segundo, se establece un proceso de tres etapas para la restauración de la comunión del hermano extraviado (aquel que pecó contra el Cuerpo); la cuarta etapa es cuando no hay arrepentimiento del pecado (lamentablemente, pero siempre nos queda la esperanza para el futuro):

            ve, y redargúyele entre ti y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano.
        si no te oyere, toma aún contigo uno o dos, para que en boca de dos o de tres testigos conste toda palabra.
            Y si no oyere a ellos, dilo a la Iglesia;                       
y si no oyere a la Iglesia, tenle por un mundano y un publicano.

Lo ideal es que esto se resuelva en la primera etapa; de no ser así, que sea resuelto en la segunda etapa;  o por último en la tercera; para no llegar a la cuarta. Aunque la cuarta es una etapa también de misericordia, pues al tenerle como una persona del mundo, el hermano extraviado puede recapacitar y darse cuenta de su error y volver al rebaño, con Su Pastor y hermanos.

En el proceso descrito por Mateo; vemos  la forma que el Buen Pastor, que dio su vida por sus ovejas, va a buscar la extraviada; lo hace por medio del los hermanos (ovejas); no es que el Señor baje del cielo personalmente, sino que lo hace a través de Su cuerpo, que es la  iglesia. El hermano que se ha extraviado, puede pensar equivocadamente, que el Señor vendrá en persona a corregirlo (entendiendo mal la Biblia), eso es una falta de humildad y conocimiento; pues el Señor actúa por medio de Su Cuerpo que es la iglesia. Si no reconoce al Señor en sus hermanos, está en real peligro, pues es un engaño pensar que Dios vendrá en persona, bajando de su trono a corregirle su error. Debemos ser humildes y ver en los hermanos (enviados por el Señor), al Señor mismo como el Buen Pastor que nos busca y nos quiere hacer volver al Camino de la Verdad y el Amor. La soberbia nos aparta de Dios, nos aparta del Camino Correcto; con humildad debemos ver en los hermanos (enviados por el Señor) al Señor mismo que nos viene a buscar con Verdad en Amor. Pues los hermanos que se han extraviado, esperan que el Espíritu Santo les hable; pero no se dan cuanta en su pecado y engaño, que no han escuchado al Espíritu Santo; pes por eso que los hermanos deben acudir a restaurarlo; y no persistir en la soberbia y orgullo, que están esperando la voz del Señor, cosa que no están haciendo, pues el Señor mismo les está hablando por medio de los hermanos.

Algunos hermanos piensan erradamente, que están muy seguros, pues al entender mal la forma de cómo el Buen Pastor va a buscar las ovejas extraviadas, dejando las 99 van a buscar la perdida; siguen perdidos (sin darse cuenta), esperando que el Señor mismo en persona los vaya a buscar (si es que estuviesen perdidos); y  no se han dado cuenta que han rechazado al Señor en sus hermanos ya tres veces; el mismo número de veces que Pedro lo hizo; y no se ha arrepentido (al contrario de lo que hizo Pedro). El Señor hoy hace las cosas por medio de Su Cuerpo que es la iglesia, debemos entenderlo para no despreciar al Señor cuando nos viene a buscar, si es que hemos pecado y no nos damos cuenta y hemos rechazado la voz del Espíritu Santo en nuestros corazones; y luego lo hacemos en nuestros hermanos y su Cuerpo. Y no seguir por el camino de la soberbia, orgullo y la ignorancia, que debe ser el Señor mismo quien venga a buscarnos, si es que estuviésemos en alguna medida errados (cosa que claramente cuando hay soberbia y orgullo no veremos).

Resumen hasta aquí:
EL Pastor va a buscar la oveja pérdida, por medio del Cuerpo de Cristo; la oveja se extravía cada vez que peca contra algún hermano, y no se arrepiente ni reconcilia (no oye la voz del Señor, por medio de su Santo Espíritu). EL Señor deja las 99 ovejas y la busca por medio de los hermanos, y la trae de vuelta. La trae con verdad y en amor. Cuando esto ocurre, hay alegría en los cielos.

Nota: Lo anterior no lo debemos confundir, cuando el hermano que se le tilda de extraviado, no ha pecado contra ningún miembro de su organización, sino más bien se ha apartado en busca del Señor; eso ha ocurrido muchas veces históricamente; hombres que han salido de lo institucional, en la búsqueda del Señor en realidad.

¡Vamos más allá, si Dios lo permite!!!
Este mensaje podría terminar aquí, y estaría bien; ¡pero veo que podemos ir más allá con la gracia de nuestro Dios!!! Los versos siguientes 18,19 y 20 (de Mateo 18, lo que estamos viendo), son una explicación más profunda del texto anterior, es decir, desde los primeros versos de este capítulo de Mateo. Veamos que podemos descubrir en el contexto de lo ya explicado; antes cito lo que veremos:

Mateo 18:18-20  De cierto os digo que todo cuanto atéis en la tierra habrá sido atado en el cielo, y todo cuanto desatéis en la tierra habrá sido desatado en el cielo.  (19)  Otra vez os digo, que si dos de vosotros estuvieran acordes (sumfonéo) en la tierra acerca de cualquier cosa que pidan, les será hecha por mi Padre que está en los cielos.  (20)  Porque donde están dos o tres congregados (sunágo) en mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos.

Espero la gracia del Señor para poder explicar en algo lo anterior; el verso 18 nos indica que cada cosa que atemos en la tierra, ya habrá sido atada en cielo; así como cada cosa que desatemos, ya habrá sido desatada; eso NO significa que nosotros mandamos en el cielo, sino al contrario; como en el Padre nuestro oramos “haremos del voluntad del Padre acá en la tierra, como ya se hace en el Cielo”; es decir, replicaremos lo que vemos hacer en el cielo, acá en la tierra. Lo anterior significa no andar según nuestra voluntad o parecer personal, sino en la voluntad del Padre; para eso debemos estar acordes (sumfonéo) y congregados (sunágo) en su Nombre. Lo anterior significa, ver las cosas del cielo; es tener la vista puesta en los lugares celestiales, para hacer lo que vemos en el cielo.

Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Col 3:2 


 ¿Qué significa lo anterior?

Veamos el verso 19:   (19)  Otra vez os digo, que si dos de vosotros estuvieran acordes (sumfonéo) en la tierra acerca de cualquier cosa que pidan, les será hecha por mi Padre que está en los cielos.

La palabra acordes, es la palabra en griego sumfonéo (συμφωνέω) que significa ser armonioso; que viene de la palabra súmfonos (σύμφωνος) que significa sonando juntos; acá estamos en la etimología de la palabra sinfonía (συνφωνή) que significa lo que suena junto. Todo lo anterior nos habla de algo que suena en forma armónica en conjunto; eso significa, orquestados en un mismo sentir, es decir, bajo la mano del mismo Maestro en un mismo Espíritu. Cuando andamos (por lo menos dos hermanos) acordes (en sinfonía) en un mismo Espíritu; todo lo que pidamos al Padre que está en los cielos, será hecho. Lo importante es aprender a andar acordes al Director de orquesta que tenemos, es decir, bajo la dirección de nuestro  Maestro, sonando en forma armónica en conjunto. Eso es testimonio que andamos en el Espíritu (y no la carne), y por lo tanto, lo que pedimos es la voluntad del Padre, y será hecha cuando lo pedimos.

La palabra congregados, es la palabra en griego sunágo (συνάγω) que significa conducir juntos. Cuando andamos juntos en el mismo Camino, conducidos por el mismo Espíritu, a la misma meta; en el nombre de nuestro Señor; El estará en medio nuestro. La palabra congregación acá, tiene un significado de caminar juntos a un destino común; y si eso es en el nombre de nuestro Director de orquesta; El está en medio de nosotros dirigiéndonos por su Palabra (con su Voz).

Recordemos que el ejemplo del Señor partió con el Pastor y sus ovejas; entonces entendemos que cuando caminamos acordes, es decir, en sinfonía con nuestro Pastor, lo que pidamos a nuestro Padre lo hará. Y en ese mismo sentido, cuando caminamos congregados, es decir, conducidos en conjunto al mismo objetivo propuesto por el Pastor; El Señor estará en medio nuestro y deberemos reconocer Su voz, en medio nuestro (recordemos que sus ovejas reconocen Su voz).

Recapitulando; en los últimos tres versos 18, 19 y 20; tenemos tremendas promesas del Señor que debemos aprender cómo alcanzar; estas son:

Primero: que lo que atemos y desatemos en la tierra, habrá sido atado y desatado en los cielos (visión).

Segundo: si pedimos cualquier cosa, en forma acordes en la tierra, será hecho por el Padre que está en los cielos (sinfonía).

Tercero: Si dos o tres estamos congregados en su nombre, El estará en medio nuestro oiremos la Voz del Pastor (caminando juntos).

Creo importante reflexionar, orar y practicar estas cosas; para alcanzar estas preciosas promesas que han puesto al alcance de nuestras manos; creo que se resume en tres cosas básicamente:

1.- Visión: Viendo lo que se ata y desata en el cielo, para replicarlo en la tierra.

2.- Acordes: (sumfonéo): Andar acordes entre nosotros, y bajo la dirección en un mismo Espíritu; bajo la sinfonía de nuestro Director de orquesta (y tocando cada uno su instrumento como bien le parece y sin sujeción al Director). 

3.-Congregados: (sunágo) en su Nombre: Caminando en un mismo Espíritu, es decir, así oiremos su voz cuando nos reunamos en su Nombre.

Aprendamos hermanos a caminar mirando el cielo, congregados y acordes bajo su dirección. Amén.

¡Cuando caminamos de esa manera hermanos, podremos ir a buscar la ovejita descarriada, y será el Señor mismo él que la busca personalmente!!!


 Hermanos, aun cuando una persona sea sorprendida en alguna falta, vosotros, los espirituales, restaurad al tal con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Gálatas 6:1 


A Él sea toda la gloria, hoy y por siempre;  amén.