martes, 19 de julio de 2016

Porque el día que de él comas, ciertamente morirás

Un cordial saludo a todos, hoy les quiero compartir un mensaje que me parece muy interesante y digno de compartir, respecto a lo que Dios le dijo realmente a Adán en el huerto, respecto a si comía del árbol que les prohibió.

Leamos los versos involucrados:

Y mandó el SEÑOR Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. (Gén 2:16-17)

La sentencia era para el hombre que no debía comer del árbol del conocimiento del bien y del mal; porque si lo hacía, ciertamente moriría.

Note mi amable lector, que la sentencia de la desobediencia a Dios es la muerte (volver al polvo de donde fuimos tomados), y no un castigo eterno en el infierno, como erróneamente hoy se enseña en muchos lugares, y como a mí también me fue enseñado. Dios no cambia de parecer y siempre cumple su palabra (su palabra es inmutable por la eternidad), y es por ello, que si al hombre le advirtió de la muerte; es la muerte la que sigue al pecado y no un castigo eterno en el infierno; y debemos entender como muerte, lo que el mismo SEÑOR explicó: “Con el sudor de tu rostro comerás pan hasta que retornes a la tierra, Porque de ella fuiste tomado, Pues polvo eres y al polvo volverás”. (Gén 3:19), es decir, volver a lo que originalmente éramos: volver a ser polvo de la tierra.

Si quieres más detalles puedes ver el siguiente artículo: No confundamos, el Hades con el Infierno., donde se explica el verdadero significado de infierno, hades y seol.

Tras este pequeño paréntesis, quiero ir al centro de este mensaje:

¿Cumplió el SEÑOR Dios su palabra, que el día que el hombre (Adán) comiera de aquel árbol, ciertamente moriría?

Bueno yo he escuchado dos versiones de interpretación, que me parecen muy válidas, aunque en este oportunidad te quiero dar una tercera (validada por una traducción textual); que no invalida las anteriores, que a continuación describo brevemente (recordemos que Dios siempre cumple su palabra; y es por ello, que no es concebible que no sea que el día en que comió el hombre del fruto prohibido, no haya cumplido Dios su sentencia, aunque no veamos a Eva y Adán fulminados en el suelo literalmente cuando comieron del fruto prohibido, como nos pudiese parecer según nuestro entendimiento humano natural):

1° Interpretación: Si murió Adán el día que comió del fruto prohibido, pues Adán murió a los 930 años, y como dice el apóstol Pedro: Pero amados, no ignoréis esto: que para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. (2Pe 3:8), es decir, Adán murió antes de los mil años, que es como un día para el Señor.

Y fueron todos los días que vivió Adam novecientos treinta años, y murió. (Gén 5:5)

Vemos que si se cumplió la sentencia, si lo vemos desde esta perspectiva.


2° Interpretación: Si murió Adán el día que comió del fruto prohibido, pues Adán perdió su comunicación (vinculo) con Dios, fue como una rama que es desgarrada de su árbol que le da vida (Dios). Con el pecado en sí, ya Adán no tenía comunión con Dios, y fue apartado (por causa de su transgresión) de la vida y gloria de Dios. Así como cuando cortas una rama de un árbol, no muere en forma instantánea; pero si, desde ese momento empieza su muerte (a menos que sea injertada nuevamente).

(… por cuanto todos pecaron, y están privados de la gloria de Dios), (Rom 3:23)

Vemos que si se cumplió la sentencia, si lo vemos también desde esta perspectiva. No es de extrañar, mi querido lector, que haya más de una interpretación de algún pasaje, pues son insondables las profundidades del conocimiento de Dios. Lo que si es de extrañar, y debemos poner muchas atención y cuidado, es cuando las interpretaciones son incongruentes entre ellas y con con el resto de la Biblia, pues esto último, no debiera nunca ocurrir. Si ocurre, debemos buscar humildemente y pacientemente la verdad!!!


3° Interpretación: Si murió Adán el día que comió del fruto prohibido, pues lo que se tradujo al español al final del versículo 17 como: “ciertamente morirás”, en hebreo en realidad trasmite una idea más fuerte y/o continúa. La frase מוֹת תָמתֹ (mot tamot) se traduce más exactamente como "muriendo morirás" o "condenado a morir". 

Si copiamos en el verso considerando lo anterior, queda de la siguiente forma: "... porque el día que de él comieres, muriendo morirás", entendemos entonces, que el mismo día que el hombre pecó, empezó su muerte, hasta que esta, inexorablemente se debía cumplir. 

Es la historia hoy de todos los hijos del Adán, nacen con una fecha de vencimiento, todos tienen sus día contados, y empiezan esta carrera en la tierra, para terminar retornando de donde fueron tomados, es decir, del polvo de la tierra. Muriendo muren, todos los hombres hoy; los hijos de Adán; es el gran fracaso del hombre; que Cristo vino a remediar. A darnos vida eterna en su nombre; pera todos los que le creemos y le obedecemos.

Muriendo mueren, es la historia de años, siglos y milenios en la humanidad, es la historia de ricos y pobres, muriendo mueren; hombres y mujeres, muriendo mueren; sabios y necios, muriendo mueren; jóvenes y viejos muriendo mueren; todos destinados a ser devueltos de donde fueron tomados, muriendo mueren; al polvo de la tierra vuelven.

Porque: Toda carne es como la hierba, y toda la gloria del hombre, como la flor de la hierba. Se seca la hierba, y la flor se cae; mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la Palabra que por el Evangelio os ha sido anunciada. (1Pe 1:24-25)

Sin el evangelio, ¡¡¡NO HAY ESPERANZA PARA EL HOMBRE!!!

Pero gracias a nuestro bendito Dios, por nuestro Señor y Salvador Jesucristo; quien no da un bendita y ciertísima esperanza en EL. Amén.

Haciendo un paralelo con lo anterior, así como a Adán se le dijo “muriendo morirás”; al padre de la fe, esto es a Abraham, la Biblia registra un mismo estilo gramatical en el versículo de Génesis 12:1; donde el Señor Dios le dice a Abraham “yendo iras”. Con esto podemos ver, como por medio de la fe, Dios nos da el camino de vuelta a El.

 Veámoslo:

Otro ejemplo de esta construcción gramatical en particular se encuentra en Génesis 12:1 cuando Dios ordenó a Abraham a dejar su país natal e ir a la tierra que Él le mostraría. Allí también, no es simplemente “ir”, sino que “yendo irás” לךְ־לְךָ (lechlecha).

Entonces el verso lo podemos traducir de la siguiente manera:

Ahora bien, el SEÑOR había dicho a Abram: Yendo iras de tu tierra, de tu parentela y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. (Gen 12:1)

Luego en el versículo 2 y 3, vienen las promesas de dicha obediencia; es cuando Abram comienza su caminar en la fe, yendo iras.

Hoy para nosotros es lo mismo, en Adán “muriendo morimos”, pero en la fe en la simiente de Abraham (esto es Cristo), “yendo vamos”; es decir, estamos en un camino de restauración (un camino de vuelta desde la muerte) y de recuperación del “muriendo moriremos”, por medio de seguir el Camino de “yendo vamos” al Padre. Así como a Abraham Dios el SEÑOR le dijo que le mostraría la tierra, hoy es lo mismo; El nos muestra nuestra herencia, en El.

Sin la fe en el evangelio, el hombre va en un camino de descenso, a la tumba (muriendo morirá); con la fe en el evangelio, vamos en un camino de ascenso, a la gloria eterna juntos al Padre y nuestro Señor y Salvador Jesucristo (yendo vamos)!!! Amén.


Porque de la manera que en Adán todos mueren, 
así también en el Cristo todos serán vivificados. 
(1Co 15:22)

martes, 5 de julio de 2016

Porque al que tiene le será dado y tendrá más; Y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.

Hoy les comparto el siguiente mensaje, dado por Jesús de Nazaret:

Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Mat 13:12 

Este mensaje en Mateo es repetido, en los evangelios de Marcos y Lucas (Mar4:25; Luc 8:18;19:26); lo que nos sugiere, su gran importancia; dado que son tres los evangelistas que lo transcriben.

Leamos, el siguiente proverbio dado por Salomón; que está relacionado con el mensaje anterior dado por Jesús:

Hay quienes se hacen ricos, y no tienen nada; y hay quienes se hacen pobres, y tienen muchas riquezas.
La redención de la vida del hombre es sus riquezas; pero el pobre no oye censuras. Pro 13:7 -8

Bueno mí querido lector; si hasta ahora no has comprendido nada o tienes una leve idea de lo que se quiere decir; lo más probable es que necesites leer la siguiente introducción a las parábolas (proverbios) de Jesús de Nazaret. No es tan malo no saber, como quedarse en la ignorancia...

En el siguiente texto verás el propósito de las parábolas en la Biblia, poder enseñar a quien le interesa realmente…

Al contrario como comúnmente se enseña, las parábolas y proverbios, tienen el fin de llegar exclusivamente a sus destinatarios; quienes tienen oídos para oír, ojos para ver y corazón para entender; y no para hacer una enseñanza colectiva para todos; sino para quienes realmente valoran y se interesan en estas enseñanzas, y están dispuestos a comprenderlas para ponerlas en práctica.

Leamos:

Cuando estuvo solo, los que estaban cerca de él con los doce le preguntaron sobre la parábola.  Y les dijo: A vosotros os es dado saber el misterio del reino de Dios; mas a los que están fuera, por parábolas todas las cosas; para que viendo, vean y no perciban; y oyendo, oigan y no entiendan; para que no se conviertan, y les sean perdonados los pecados. Mar 4:10 -12

Nota que las parábolas son explicadas, a quienes se acercan a Jesús a solas; no en la muchedumbre; sino en la intimidad con el Señor.

Lo vemos también en el siguiente texto de Mateo:

Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?   El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado. Mat 13:10 -11

Ahora, podemos ver, que la parábola tiene el sentido de dar a entender a quien se debe; los misterios del reino de Dios; quienes disponen sus oídos para oír y corazón para entender; y no al resto. Contrario a lo que pudiese pensar cualquiera, que la parábola y/o proverbio, es una manera fácil y gráfica de enseñar algo a la multitud.

Querido lector, si has llegado hasta acá; y no has abandonado el intento de comprender; te felicito, sólo espero que no sea por mera curiosidad, sino por el genuino sentido de conocer los misterios del reino de Dios y sus riquezas; preparadas para quienes realmente quieren y tienen riquezas de verdad. Por avanzar en el sentido trascendente que Dios preparó para nosotros, los hombres; por su gran amor; en Cristo Jesús.

Vamos al grano, copio nuevamente el siguiente texto; que es lo enseñado por el Espíritu de  Cristo; por medio del rey Salomón casi mil años antes de Cristo:

Hay quienes se hacen ricos, y no tienen nada; y hay quienes se hacen pobres, y tienen muchas riquezas (7)
La redención de la vida del hombre es sus riquezas; pero el pobre no oye censuras (8). 
Pro 13:7 -8

Este proverbio y/o parábola; se explica considerando que el versículo 8, es una explicación y/o repetición del versículo 7. Si lo vemos de esa manera, entendemos, que los ricos, que no tienen nada; son los pobres que no oyen censuras, Y los que se hacen pobres, y tienen muchas riquezas; son aquellos que tienen por riqueza la redención (salvación, recuperación, rescate, perfección, etc) de su vida. Entendemos entonces, que la verdadera riqueza del hombre está en poseer y atesorar lo que salva su alma, y no sólo la riqueza material, que no puede ser llevada de esta tierra, y menos salva. Por el contrario, vemos que la pobreza del hombre, es aquel que incluso teniendo muchos bienes, no tiene riquezas!!!, ya que no tiene lo importante para su salvación (redención, recuperación, perfección, etc); ¿y que cosa es lo que lo impide?, Pues, ¡No oye censuras! Es pobre quien no oye corrección (advertencia, enseñanza, guía, argumentos, etc) de Dios, es decir, no oye su Palabra,  y por lo tanto, no la guarda. Este hombre, es imposible que se haga rico; pues en su soberbia, tiene cerradas las puestas de su corazón para oír la Palabra de vida y verdad; que tienen poder de salvar su alma!!!

Veámoslo ahora en las palabras de Lucas:

Mirad pues cómo oís; porque a cualquiera que tuviere, le será dado; y a cualquiera que no tuviere, aun lo que parece tener le será quitado. Luc 8:18 

Mira la importancia de oír, de prestar atención!!! El que se cree rico, sin serlo, no oye!!!
Y lo que cree tener, le será quitado; pero al que tiene oído para oír, le será dado.

Y en palabras del apóstol Pablo:

Porque nada trajimos al mundo y nada podemos sacar, 1Ti 6:7

Y nuevamente, una enseñanza de Jesús:

Y les refirió una parábola, diciendo: La tierra de cierto hombre rico produjo buenas cosechas; y él razonaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré? Porque no tengo donde más guardar mis frutos. Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros y los edificaré más grandes, y allí almacenaré todos mis granos y mis bienes, y diré a mi alma: Alma, tienes muchos bienes almacenados para muchos años: reposa, come, bebe, diviértete. Pero le dijo Dios: ¡Insensato! esta noche tu alma te será demandada, y lo que has prevenido, ¿para quién será? Así es el que atesora para sí y no es rico para con Dios. Luc 12:16-21

Este hombre creyó ser rico, pero en realidad era un pobre hombre que no tenía nada!!!

La pregunta que viene entonces es la siguiente:


¿Y cómo puedo ser rico para con Dios?

Una forma es la que enseña la Biblia en el siguiente pasaje:

Y respondió Samuel: ¿Se complace DIOS en holocaustos y sacrificios, como en la obediencia a la voz de DIOS? He aquí, el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención es mejor que la grosura de los carneros. 1Sa 15:22

Antes de cualquier sacrificio que le hagas, antes de cualquier ofrenda que le ofrezcas, antes de cualquier promesa, antes de cualquier holocausto, ante cualquier manda, etc; primero ponle atención y obedécele. Eso es mejor que todos los sacrificios y ofrendas juntas. Si tienes oídos para oír, óyele y obedécele; que te harás realmente rico, por la eternidad!!!

Las verdaderas riquezas son las que redimen tu alma; el evangelio de nuestro Señor Jesucristo es fuente de toda verdadera riqueza, por la eternidad!!! Amén.


Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo el que cree: al judío primeramente, y también al griego. (Rom 1:16)





viernes, 15 de abril de 2016

Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre.

Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre; Mas el hombre entendido lo alcanzará. Pro 20:5 


Les comparto el siguiente proverbio; que me parece muy interesante; ya que está escrito (como sabemos), en el Antiguo Testamento, y hace referencia al Nuevo Pacto (contenido en el Nuevo Testamento). En esto vemos el origen Divino de la Biblia, como estas cosas están escritas hace miles de años, y cientos de años antes de su cumplimiento en el Nuevo Pacto, en nosotros.

Recordemos antes lo siguiente, que un proverbio es una parábola (proverbio = parábola); y es la forma en que el Señor nos habla, para que los que están dentro, entiendan, y los que están fuera no entiendan; sólo por parábolas se les habla.

Y les dijo: A vosotros es dado saber el misterio del Reino de Dios; mas a los que están fuera, por parábolas todas las cosas; Mar 4:11 

Vamos al tema:

“Agua profunda es el consejo (en hebreo עֵצָה etsá) en el corazón del hombre, El hombre entendido (inteligente, en hebreo תָּבוּן tabún) logrará sacarlo”. Pro 20:5

El Espíritu Santo es, como sabemos, un pozo de agua viva profundo en el corazón del hombre (hombre que lo ha recibido, claramente); y en su profundidad se encuentra el consejo de Dios, como un tesoro. Esto hasta aquí podemos entender.

La pregunta relevante es: ¿Cómo sacar el consejo de esa profundidad (profundidad del Espíritu, profundidad del agua), para conocerlo y aplicarlo? Es una pregunta muy importante de responder, dado lo valioso del verdadero consejo de Dios para nosotros (es un verdadero tesoro escondido). ¿Cómo lo sacamos a flote?

La respuesta la veo en el siguiente proverbio, leamos:
  
“Porque el Señor da la sabiduría, De su boca procede la ciencia y la inteligencia (entendimiento, en hebreo תָּבוּן tabún)”. Pro 2:6

Nota: En ambos proverbios, la palabra para inteligencia y entendido, es la misma en hebreo תָּבוּן tabún); por lo que podemos hacer un paralelo entre ambos proverbios.

Entonces, ahora entendemos que el hombre entendido e inteligente (hebreo תָּבוּן tabún) podrá sacar el consejo de Dios de lo profundo de su corazón (no cualquiera).

De modo que, la pregunta relevante, se nos transforma en la siguiente pregunta:

¿De dónde o cómo podemos sacar la inteligencia y entendimiento necesarios para sumergirnos en las aguas profundas del Espíritu y sacar el tesoro del consejo de Dios?

“Porque el Señor da la sabiduría, De su boca procede la ciencia y la inteligencia”. Pro 2:6

DE SU BOCA, ES DECIR, DE SU PALABRA, pues sabemos que de su boca viene su Palabra.

Su PALABRA nos da la inteligencia (entendimiento hebreo תָּבוּן tabún) de poder alcanzar su consejo, en lo profundo del Espíritu (que son como las aguas en nuestro corazón).

El consejo está en lo profundo del Espíritu; pero sólo los que reciben de su boca inteligencia (entendimiento), por medio de su Palabra, pueden alcanzarlo.

No lo digo yo, lo dice la Biblia, es decir, el Espíritu que la inspiró.

Hasta aquí entendemos como la palabra obra en conjunto con el Espíritu Santo en el hombre, para darnos el mayor tesoro del consejo verdadero y profundo del  Dios Vivo; en el hombre que ha nacido de nuevo; es decir, ha recibido el Espíritu Santo.

Sigamos un poco más el tema:

Los pensamientos con el consejo (en hebreo עֵצָה etsá)  se ordenan; Y con dirección sabia se hace la guerra. Pro 20:18 

Ahora, este consejo (en hebreo עֵצָה etsá)  que sacamos de lo profundo de las aguas (profundidades del Espíritu); el versículo anterior nos enseña, que ordena nuestra mente y nos guía para la victoria en la batalla!!!

Resumiendo, podemos decir, que quien ha nacido de nuevo; y por lo tanto, tiene el Espíritu Santo de la promesa; conociendo la Palabra de Dios, puede rescatar de lo profundo de su espíritu (que está unido al Espíritu Santo de Dios), el consejo de Dios; este consejo nos ordena los pensamientos y nos da la estrategia para las victorias en nuestras batallas espirituales.

Ahora vemos, como el mismo Espíritu nos enseña estas cosas, como es importante conocer la Palabra de Dios, que nos da entendimiento (inteligencia); de poder tomar el consejo de Dios escondido en la profundidad de nuestro corazón, en el Espíritu; y con ello tendremos claridad mental para las victorias necesarias ante el mal; en Cristo.

Lo anterior, refuta un error difundido de creer que una vez recibido el Espíritu Santo por el creyente, ya no es necesario conocer la Palabra de Dios, contenida en los textos sagrados (La Biblia). Al contrario, nos enseña, que conocer La Palabra, nos da las herramientas necesarias para tomar el consejo de Dios, desde lo profundo de nuestro corazón, donde se aloja el Espíritu de Dios.

No es correcto entonces creer, que el Espíritu Santo sustituye la Palabra de Dios; al contrario; ahora vemos como obran en conjunto para que obtengamos las victorias necesarias. La Palabra nos capacita a “bucear” en el Espíritu de Dios en nosotros, y obtener cada tesoro necesario en este Camino; nos da la inteligencia necesaria y ordena nuestra mente, para la victoria. Amén.





jueves, 14 de abril de 2016

De gracia recibisteis, dad de gracia



La imagen muestra el resultado hoy de algunos enlaces de música cristiana que hice hace algunos años desde este blog a youtube; eran enlaces a varios vídeos caseros con música cristiana de fondo. Se apela a un bloqueo por razones relacionadas con los derechos de autor.

Transcribo breve definición, para saber de lo que hablamos:

Derechos de autor: Cantidad de dinero que el autor de una obra artística, literaria o científica cobra como participación en los beneficios que produce su difusión, publicación o reproducción.

 Siendo música cristiana, es decir, de seguidores de Cristo. Yo me pregunto:

¿No conocen lo que el Señor Jesucristo enseñó?

Lo transcribo:


"... de gracia recibisteis, dad de gracia." Mateo 10:8 

Bueno, conociendo lo anterior enseñado por Cristo, veo las dos siguientes opciones, respecto al autor de dicha musica:

Las canciones no fueron recibidas e inspiradas por gracia del Espíritu Santo; y por lo tanto, no son cristianas verdaderas: En este caso, el autor tiene el derecho a reclamar sus derechos económicos; pues son suyas, y no fueron recibidas por inspiración divina. Acá tendríamos el caso, que el autor en ningún caso sería el Espíritu Santo de Dios (quien no reclamará nunca derechos de autor para lucrar). Ahora, si este fuera el caso de esta música, bueno sería  entonces, que los autores no lo hicieran en nombre de Dios; pues estarían transgrediendo la fe publica, haciendo algo en nombre de Dios que nos viene en realidad de Dios; sino de ellos mismos.

Las canciones si fueron recibidas e inspiradas por gracia del Espíritu Santo:  En este caso, el autor es el Espíritu de Dios; y por lo tanto, el reclamar los derechos de autor, sería un hurto a Dios. Pues se está comercializando con algo dado para compartir por gracia, y no debiendo esperar la retribución económica como condición (retribución que si debe darse como ofrenda voluntaria, por la generosidad de la iglesia). Ahora, si este fuera el caso de esta música, bueno sería  entonces, que los "autores" (como instrumentos del Espíritu de Dios) reconocieran su error y vuelvan a entregar lo que recibieron de gracia, por gracia.

Sólo veo las dos alternativas anteriores, o son verdaderas canciones cristianas, o no son verdaderas; y por lo tanto, son del mundo. Sus autores lo dirán.

¿Se imaginan a Jesús hoy en día, y si hubiese alguno que le grabó el sermón del monte (Mateo 5) y lo sube  a Youtube, que Jesús reclame para que se bloquee ese vídeo, pues no le han pagado los derechos de autor?

¡¡¡Claro que no!!! Ni el más ateo lo diría, creo yo.

Es muy clara la actitud de Jesús ante la comercialización del evangelio; los llamó que hacen "cuevas de ladrones"; y con un azote los echó de su presencia!!!

No se puede servir a dos Señores, a Dios y a las riquezas (mamón).

Esperamos en el Señor, que estos hermanos recapaciten, y no sea que algunos cantantes del mundo al ser más honorables, y no persiguiendo tanto el dinero, y al dejar libres sus canciones, para que la gente las disfrute gratuitamente en youtube. Estos hombres, serán jueces de los cristianos negociantes, que comercian con lo que no se debe comerciar. Estos hombres, se levantaran el día del juicio ante Dios, y condenarán la actitud comercial de los que deberían ser ejemplo al mundo; pues estos, sin fe ni el Espíritu Santo, es decir, sin gracia; tuvieron un comportamiento más agraciado, de quienes recibieron la gracia de Dios.

Yo personalmente, he comprado cada canción cristiana que escucho; pues Dios me ha dado los medios económicos para hacerlo (y nadie me puede decir nada al respecto); pero no es la posibilidad de todos los hermanos en la fe. No podemos vender todo entre hermanos, ¿Donde estaría el amor?

Y por otro lado, los hermanos que disfrutan de música cristiana, deberían en sus posibilidades, contribuir económicamente a los cantantes cristianos, con generosidad; para que puedan cumplir su labor satisfactoriamente. Así debería ser, en la verdadera familia de Dios.

Como conclusión, podemos decir lo siguiente: Si las canciones son obras del hombre sin inspiración divina, es legitimo que se exijan derechos de autor; pero en este caso, los autores no pueden dar a entender que lo que hacen lo hacen en nombre de Dios; pues sería un engaño. En cambio, si las canciones son obras inspiradas por Dios, no es legitimo exigir derechos de autor, pues el mismo Señor no lo hace y no lo exigiría; es más, aborrece que se haga.Por lo tanto, si la música es verdaderamente cristiana, no está bien exigir derechos de autor, hacer lucro de algo que viene de Cristo; y el mismo Señor a tales personas expulso de su presencia con un azote.

Nosotros como cristianos, si tenemos posibilidades de pagar y contribuir económicamente a fieles hermanos que nos contribuyen con su música, debemos hacerlo según nuestras posibilidades, porque eso es justo y necesario, para la edificación del cuerpo de Cristo.

Bueno, espero que esto contribuya a crear conciencia y abrir los ojos de muchos.

Saludos en el Señor.

PD: Es música que en lo personal la encuentro bastante buena (algunas letras les haría algunos  cambios); quieran estos hermanos, ver que no están ganando nada para el Reino de Dios; pues su recompensa la están tomando sólo para esta tierra.

Paginas aludidas:1 2
















miércoles, 30 de marzo de 2016

La puerta estrecha y el camino angosto


Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que conduce a la perdición, y muchos son los que entran por ella.  ¡Cuán estrecha es la puerta, y angosto el camino que conduce a la vida! Pocos son los que la hallan.   Mat 7:13-14

¡¡¡Nosotros sabemos quién es la puerta y quien es el camino!!!

Yo soy la puerta: el que por mí entra será salvo, y entrará y saldrá, y hallará pastos. Juan 10:9

Jesús le dice: Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida; nadie viene al Padre sino por mí. Juan 14:6

Jesús es la puerta estrecha y el camino angosto; Jesús de Nazaret

¿Qué significa la palabra puerta  estrecha  o camino estrecho?

Bueno, aquí va el mensaje; muchos asocian esta palabra a un camino difícil y tortuoso; y la palabra no dice que el camino sea difícil (tortuoso) o la puerta se complicada; sólo nos hace referencia a su estreches, es decir, a su angostura (poco ancho, poca holgura en los costados para no salirse o entrar en él). Jesús nos enseña que él es la puerta estrecha y el camino estrecho (camino posterior a entrar por la puerta obviamente); que para entrar en él, no es cualquier cosa o posibilidad lo permitido, sino que su forma de entrar es sólo una; por medio de la fe en él, es decir, por creer quien es verdaderamente él y lo que el dice (creerle). Y así mismo, para permanecer en le camino angosto, que es él mismo, también debemos seguir muy atentamente sus instrucciones, para no desviarnos y salirnos del camino. 

Muy por el contrario, la puerta de perdición es ancha; ¿qué significa? Significa que cualquier cosa que tu creas o hagas te puede hacer entrar por esa puerta, todo puede ser, todo permitido… Y el camino de perdición es ancho, porque son muchas las posibilidades y alternativas del error, que te hacen permanecer en el camino del error y el pecado, es decir, el camino ancho, con mucha holgura y sigues en el camino de perdición.

Un camino estrecho necesita de nuestra mayor atención, para no salirnos de él; pero eso no significa que sea difícil, sólo significa que debemos estar atentos a las condiciones del camino, muy atentos siguiendo sus instrucciones, pues en el camino mismo no es difícil, al contrario, Jesús dijo que  su yugo es fácil y ligera su carga. El camino mismo, es fácil, y ligero a nuestra alma; sólo que debemos estar atentos alas instrucciones del camino para no desviarnos.

Angosto es algo en que se necesita exactitud para entrar y permanecer en él, no tiene mucha holgura; no cualquier cosa es permitida; pero no significa que es difícil; sino precisión para entrar y permanecer en él; sin salirnos.

Es así como entre el bien y el mal; entre lo correcto e incorrecto; entre la vida y la muerte, entre lo acertado y el pecado; el pecado significa errar al blanco; es decir, salirse de la estrechez del blanco (el blanco generalmente es pequeño, comparado con el error). Jesucristo es lo correcto, es darle al blanco;  y permanecer en él es seguir acertándole al blanco. Por el contrario,  ancho y espacioso es el error, es decir, el pecado.

Bueno, concluimos entonces; que para permanecer en él camino; debemos estar muy atentos día a día a él, con los ojos en el camino; para no desviarnos ni a derecha ni a izquierda; sino seguir por el trazado que éste tiene. Día a día obedeciéndole, que ahí está la verdadera gracia.

Un abrazo a todos y shalom del Padre y su Hijo.

Esforzaos para entrar por la puerta angosta, porque os digo que muchos procurarán entrar y no podrán. Luc 13:24

sábado, 27 de febrero de 2016

Rechazaron los propósitos de Dios para con ellos.

Hoy les comparto el siguiente mensaje y reflexión, que creo importante de considerar para todo verdadero cristiano; quien  nunca quiere seguir la ignorancia y/o soberbia, sino al Señor de la verdad.

¿Puede un hombre, como simple mortal, rechazar el propósito (designio) que Dios tiene para su vida?

Un razonamiento errado  puede sugerirnos; ¿acaso es más poderoso el hombre que Dios, que no puede Dios cumplir el propósito en una persona determinada?

Claro que es muchísimo más poderoso Dios; pero Dios estableció las cosas de cierta manera y orden que debemos conocer y respetar,  y no de otra como a cualquiera se le ocurra!!!

Dios es todopoderoso, pero busca adoradores que libremente lo eligen y siguen; y no marionetas pre-programadas que le digan a todo que sí. Recordemos que el propósito de Dios, es que el hombre sea como El es, libre y con capacidad de autodeterminación; ver génesis capitulo 1:26.

Un hombre, si puede menospreciar y/o rechazar el propósito de Dios para su vida; eso es lo que la Biblia enseña y advierte; como en el siguiente ejemplo de los fariseos; quienes por incredulidad y orgullo, no quisieron bautizarse con Juan el Bautista, rechazando el propósito de sus vidas!!!

Lucas 7:30  "Pero los fariseos y los intérpretes de la ley rechazaron los propósitos de Dios para con ellos, al no ser bautizados por Juan."

En el ejemplo anterior, vemos como los fariseos, si rechazaron el propósito que Dios tenía para sus vidas. ¿Falló Dios? De ninguna manera, fallaron ellos; pues rechazaron la piedra angular.

Y se perdieron aquellos fariseos, a menos, que se hayan arrepentido y enmendado su mala decisión!!!

La Biblia está para guiarnos del error, para corregir las falsas enseñanzas. Siendo Dios todopoderoso, espera en el hombre el sí, para hacer su obra de restauración y cumplir su propósito divino y grandioso en él.

No hay salvación sin el hombre; pues sin él hombre ¿que habría  de salvar en él?

Saludos y shalom a los creyentes.

Nota: Con este mensaje, no estoy negando la predestinación; sino que estoy hablando desde el hombre para con Dios.


domingo, 2 de agosto de 2015

Las personas no llegarán a otro lugar, sino donde sus propias decisiones lo condujeron.


Las personas no llegarán a otro lugar, sino donde sus propias decisiones lo condujeron; es una verdad que hoy te quiero mostrar, para que pongas mucha atención en tus decisiones, y la forma en que llegas a ellas. Ya que como creyentes, nuestro objetivo es entrar en el  Reino de los Cielos; pero pongamos mucha atención en lo siguiente, que nos enseñó nuestro Señor Jesucristo:

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Mat 7:21 

Vemos que la llave para entrar en el reino de los cielos, no es otra que HACER LA VOLUNTAD DE DIOS. ¿Podrá entrar al reino de los cielos quién no hace la voluntad de Dios, por mucho que diga que es un creyente verdadero, pero que no hace la voluntad de Dios (por el motivo que sea)? Me parece que la respuesta es obvia, NO ENTRARA; en el Reino de Dios, donde sólo se hace la voluntad de dicho Rey; y quien no practica dicha voluntad, no podrá entrar en él.

El verdadero creyente obedece a la fe, lo que significa obedecer a la Palabra de Dios. Es una fe muerta, la fe sin obras de obediencia al Rey, es decir, sin obedecer la Palabra de Dios que fue encarnada.

Todos llegarán, donde sus propias decisiones  los lleven, no llegarán a otro lugar; algunos guiados por sí mismos, llegaran a un gran desastre; otros en cambio, a la vida y gloria eterna, por tomar la decisiones correctas (la voluntad de Dios).

Cada día debemos escuchar al Señor por su Espíritu, y eso nos debe conducir a tomar la decisión correcta; eso es la cruz de cada día; no mi decisión personal por sobre lo que Dios dice (no lo que yo quiero); sino lo que Dios dice es lo mejor para mi, para mis amados y por amor a El, lo hago.

Hoy se ven muchos creyentes sin cruz, haciendo lo que quieren, lo que les satisface, buscando sus placeres, buscando sus glorias, lo que el mundo hace, buscando lo suyo, por sobre la voluntad de Dios. ¿Dónde llegaran? No llegarán a otro lugar muy distinto, donde los hombres del mundo llegarán haciendo lo mismo; es lógico, incluso los del mundo podrían llegar a un mejor lugar, pues ellos lo hacen en ignorancia de Dios, pero estos "creyentes" lo hacen, diciendo que tienen el conocimiento de Dios. 

Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también sobre la tierra.   Es tan fundamental esto de la voluntad de Dios, que ya en la oración del Padre nuestro, nos lo enseña en un lugar relevante. Veámoslo resumidamente, en la oración que todos conocemos:

Padre nuestro que estás en los cielos : Identificamos primero a quien hacemos la oración, a nuestro PADRE QUE ESTA EN LOS CIELOS.

Santificado sea tu nombre : Luego, ¿Cómo santificamos su nombre? Escuchándolo y creyéndole, con temor reverente (oyendo y creyendo su Palabra, que es Jesucristo).

Venga tu reino. Sin los puntos anteriores, no puede venir el reino de Dios; antes lo identificamos, oímos y creemos… ¿Y para que? Para lo que viene en el punto siguiente… OBEDECER (así como no se puede obedecer sin antes de oír la Palabra, no puede venir el reino de Dios, antes de la Palabra de Dios; y sabemos que la Palabra de Dios ya vino y está en nosotros).

Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también sobre la tierra.   Acá está el propósito y sentido de lo que oramos, y si oramos y no tenemos en cuenta este sentido de OBEDECER ¿para qué oramos? Sin obediencia, no tiene ningún sentido nuestra oración; sería sólo palabrería y/o superstición. Dios ya trajo el Reino de los Cielos, por medio de su Palabra (Jesucristo); esta Palabra nos instruye, capacita y da poder; para hacer la voluntad perfecta de nuestro Rey. No es palabra de la tierra, sino palabra del cielo; con poder del cielo en quien la oye, cree y obedece. La obediencia a las palabras de la tierra, por sobre a las del cielo, nos llevan a muerte.

Todos llegaremos al lugar que nuestras propias decisiones nos llevarán; seamos diligentes y pongamos toda nuestra atención en oír y obedecer a la verdad; ya que nadie podrá engañarla. Todos obtendremos lo que hemos sembrado, y no otra cosa. Hoy es tiempo de ocuparse con diligencia en buscar, oír y obedecer la Palabra de Dios, es tiempo de aprender para poder poner en práctica la perfecta voluntad de Dios, y no conformarnos en hacer las cosas, de la forma, manera  y propósitos terrenales, agradándonos a nosotros mismos antes que a El; que es digno de toda honra, gloria, alabanza y adoración. Amén.

La llave del Reino de los Cielos, es la cruz; y la cruz nos enseña a obedecer más allá de nosotros mismos; porque hay algo muchísimo mejor, y el amor de Dios inunda nuestros corazones. Amén.

Un evangelio, sin hacer la voluntad de Dios, no es de Dios. Amén.


Un abrazo a todos, y que la paz (shalom) de Dios nuestro Padre y nuestro Señor Jesucristo, sea con los verdaderos creyentes. Amén.


 La gente arruina su vida por su propia necedad, y después se enoja con el SEÑOR. Pro 19:3