domingo, 9 de diciembre de 2018

Los diez leprosos

Es un agrado y privilegio para mí, el poder compartir con ustedes esta historia Bíblica de cómo Jesús limpia a diez leprosos. Espero podamos ver en ella un gran ejemplo de lo que el Señor nos quiere enseñar hoy… pero antes, leamos la historia de estos diez hombres escritas en el evangelio de Lucas:

Lucas 17:11-19  Aconteció que al proseguir hacia Jerusalén, pasaba por medio de Samaria y Galilea.  (12)  Y entrando en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon a cierta distancia,  (13)  y alzaron la voz, diciendo: ¡JESÚS, Maestro, ten misericordia de nosotros!  (14)  Cuando los vio les dijo: ¡Id, mostraos a los sacerdotes! 
Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados.  (15)  Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, regresó glorificando a DIOS a gran voz,  (16)  y cayó sobre su rostro a sus pies, dándole gracias (y él era un samaritano).  (17)  Respondiendo entonces JESÚS, dijo: ¿No fueron diez los limpiados? Y los nueve, ¿dónde están?  (18)  ¿No se halló quien regresara para dar gloria a DIOS, sino este extranjero?  (19)  Y le dijo: ¡Levántate y vete, tu fe te ha salvado!

Vemos en esta historia como diez hombres que sufrían de lepra claman a Jesús para que tenga misericordia de ellos; Jesús les ordena que vayan a mostrarse a los sacerdotes, pues debemos recordar que era el sacerdote el encargado de ver si la lepra era ya limpia en un hombre o no (Ver Levítico capítulos 13 y 14).

Estos diez hombres le creyeron a Jesús, y motivo de esa fe, fueron sanados (nosotros podemos ver esa  fe, en la obediencia a la orden de Jesús de ir a presentarse a los sacerdotes; pues si no hubieran creído, no hubieran obedecido y no habrían sido sanados).
Luego uno de los diez al verse sanado, ¡regresó a Jesús glorificando a Dios a gran voz!!! Es increíble cómo los otros nueve siguieron de camino a los sacerdotes a cumplir el rito establecido en la ley, y no vieron que el verdadero sacerdote esta frente a ellos (y mejor que un sacerdote pues es el sumo sacerdote ver Hebreos 4:14). Sólo uno de los diez, pudo ver en Jesús al verdadero sumo sacerdote, y se postra a sus pies dándole las gracias. Vemos como los otros nueve hombres, cumplen el rito al pie de la letra, y como tan sólo uno de ellos (un samaritano) ¡ve la realidad (verdad) de lo que está ocurriendo, se postra y da gracias a Quien tiene en frente!!!

Jesús pregunta por los otros nueve que han sido sanados ¿Dónde están?; la respuesta es triste, están sanos en sus cuerpos pero aún tienen sus corazones endurecidos y no ven al verdadero sacerdote en frente de ellos; ellos van tras el rito de la ley; y no tras la realidad (verdad) que es en Cristo Jesús.

Fue el extranjero, el samaritano; el de menor mérito en su carne, que regresó y le dio gloria a Dios y reconoce en Jesús más que un hombre; su corazón lo lleva a postrarse y dar gracias.

¡Levántate y vete, tu fe te ha salvado! Le dice Jesús, estas son las palabras más importantes ahora para este hombre, ya no sólo ha sido sanado, sino que por medio de su fe, fue salvado. Como vemos, sólo este hombre fue salvo por su fe; los otros nueve se van con sus cuerpos sanos, ¡pero aún no han experimentado la salvación!!!, pues NO LO HAN VISTO.

¡Levántate y vete, tu fe te ha salvado! Le dice Jesús, son las palabras del Sacerdote Supremo al leproso, son las palabras del Sacerdote Supremo al pecador; pues es el sacerdote quien declara limpio al leproso, y vemos como Jesús aquí declara limpio al pecador por mérito de su fe (Ver Levítico capitulo 13).

¿No te parece sorprendente como Jesús les da a esos diez hombres una orden literal con respecto a la ley (el presentarse a los sacerdotes) y como sólo uno de ellos que obedeció a dicha orden, pudo ver realmente la ley espiritual de Dios, que lo llamó a dar gracias y postrarse ante el verdadero Sumo Sacerdote, aparentemente desobedeciendo la ley de Moisés?

¿No te parece que hoy pasa lo mismo con muchos cristianos, e incluso con nosotros mismos?

¿Como muchas veces estamos tras el rito repetitivo y lejos del Espíritu del rito; como en la boca estamos cerca  de Dios, pero lejos de corazón?

Conclusión: ¡Diez leprosos, diez sanados y sólo uno de ellos fue salvado por su fe!!! Nueve sanos que siguen el rito, pero con un corazón duro para con Dios; un extranjero y de menor mérito, pues es samaritano; ¡descubre Su Presencia y se postra a sus pies y da gracias!!!

¡Levántate y vete, tu fe te ha salvado!, levántate y vete que tu fe te ha salvado; ya no es necesario ir al sacerdote terrenal, ya no es necesario el rito; has visto la realidad (verdad); lo has visto a Él. El rito estaba para conducirte a la realidad, para despertar tus sentidos a la verdad; la ley está puesta para conducirnos a Cristo, y su fin es Cristo.

Porque el fin de la ley es CRISTO, para justicia a todo el que cree. (Romanos 10:4) 

Se ven diez hombres que recibieron el beneficio temporal de la sanación de sus cuerpos, pero sólo se ve uno que lo reconoce y recibe el beneficio eterno de su salvación; y esto no vino de seguir en el rito perpetuamente; sino en ver la realidad del rito. Al Sumo Sacerdote ante él.

Son nueve los hombres que se perdieron lo mejor, que fueron tras las figuras y formas; y no reconocieron la realidad; la esencia de lo que realmente estaban haciendo y con Quien se encontraron; no tuvieron la sensibilidad de agradecer al Hombre que los sanó. Sólo en esa sensibilidad  lo podremos ver, siguiendo el Espíritu de la ley, y no la letra. En la ley del amor.

Porque la ley, teniendo una mera sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede perfeccionar a los que se acercan por medio de los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año. (Hebreos 10:1)

Si lees los capítulos 13 y 14 del libro de Levíticos, en el Antiguo Testamento; te darás cuenta que es el sacerdote quien declara limpio o impuro a un leproso; los nueve leprosos sanados de seguro llegaron al templo ante los sacerdotes terrenales y fueron declarados limpios en sus cuerpos; pero en cambio vemos al único que volvió al verdadero Sacerdote Jesús y es declarado limpio, no en su cuerpo terrenal solamente, sino limpio completo por gracia por medio de la fe, y por lo tanto, salvo!!!

¡Gracia y Shalom de nuestro gran Padre y Señor;
 a los que se postran ante tal Sumo Sacerdote!!! 
Amén.

sábado, 8 de diciembre de 2018

¿Viene o no viene pronto?


Se ha sembrado mucha confusión respecto a la segunda venida de Jesús de Nazaret, el Mesías; es por ello, que hoy les comparto la reflexión de si Jesús regresa o no regresa pronto; y veremos cómo se ha caído en ambos extremos en la predicción de su venida. Por un lado, tenemos los que creen que aún falta mucho para que llegue su regreso (y los más alejados que se burlan de su venida que no se cumple aún). Y por otro lado, están los que creen que es inminente su regreso (en cualquier instante), y ha sido tal esa posición, que ya han ocurrido en la historia varios anuncios fallidos (chascarros) del regreso del Señor Jesús; con el lógico descrédito y burla del evangelio, por personas que no han escuchado al Maestro antes de enseñar (y no han entendido las Sagradas Escrituras en ese aspecto).
Bueno queridos lectores, amigos y hermanos; ambas posiciones son posiciones erradas, como lo veremos a continuación, en base a algunos versos bíblicos:

Primero leamos lo siguiente, para tener una idea de la posición de aquellos que creen que su venida no se cumplirá o tardará mucho:

…conociendo esto primero: que en los postreros días vendrán burladores andando en sus propias pasiones, que con sarcasmo dirán: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde que durmieron los padres todo permanece igual desde el principio de la creación. (2 Pedro 3:3-4)

El camino de la vida es angosto y no debemos desviarnos ni a diestra ni a siniestra; en extremo tenemos a los que ven como tardanza su venida; incluso los que aún se burlan de ella como que nunca ocurrirá.

Veamos lo que el apóstol Pedro nos exhorta y enseña:

El Señor no retarda la promesa, como algunos la consideran tardanza, sino que es paciente hacia vosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. (2 Pedro 3:9)

NO hay tardanza, sino que hay un tiempo dado no queriendo El que NADIE perezca; lo repito NO QUERIENDO QUE NADIE PEREZCA. Es por eso que no se ha cumplido el tiempo, el tiempo es una forma de misericordia de Dios para con la humanidad.

Por otro lado tenemos la posición de aquellos que ven inminente el regreso del Señor, que puede ser en cualquier momento, bueno de esta segunda posición que es el otro extremo, me gustaría compartir el siguiente texto:

Él dijo: Mirad que no seáis engañados, porque vendrán muchos en mi Nombre, diciendo: ¡Yo soy! Y: ¡El tiempo está cerca! No vayáis en pos de ellos. (Lucas 21:8)

Vemos acá como Jesús mismo nos advirtió del engaño del otro extremo, de los falsos maestros dirán ¡El tiempo está cerca!, quienes se predican a sí mismos diciendo, YO SOY; Jesús nos advierte: no los sigáis, es decir, no les creáis.

Este otro extremo, el error del inminente y sorpresivo regreso del Señor, en el que algunos incluso se han atrevido a dar fechas fallidas, hoy vemos un error bastante difundido.

El Señor dejó varias señales para reconocer el tiempo de su venida, y debemos conocer los tiempos en que ella ocurrirá; sólo no sabremos ni el día ni la hora, que sólo el Padre lo sabe, pero si debemos estar en luz respecto a los tiempos de su regreso (estimo que podremos saber el año e incluso del mes de su regreso, pero no el día y la hora).

Pero acerca de aquél día y hora, nadie sabe, ni los ángeles de los cielos, ni el Hijo, sino solo el Padre. (Mateo 24:36)

Ahora les puedo agregar una aclaración que hizo el apóstol Pablo respecto al DÍA DEL SEÑOR o SU VENIDA que es el mismo evento, les copio para que estemos informados lo que antes debe ocurrir de su venida:

Pero con respecto a la venida de nuestro Señor JESUCRISTO, y nuestra reunión con Él, os rogamos, hermanos, no moveros fácilmente de vuestro modo de pensar, ni ser perturbados, ni por espíritu ni por palabra, ni por epístola como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor ha llegado. ¡Nadie os engañe en ninguna manera! Porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y sea manifestado el hombre de iniquidad, el hijo de la perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que es llamado DIOS o es objeto de adoración, hasta el punto de sentarse en el santuario de DIOS, proclamándose que es DIOS. (2 Tesalonicenses 2:1-4)

Este importantísimo día, no será en cualquier momento; será luego de que se manifieste la apostasía, y sea manifestado el anticristo.

Existen los extremos en ver la segunda venida del Señor y ambas erradas; la primera como algo que tarda y que incluso llegaría a no ocurrir; esas personas les vendrá como ladrón en la noche, pues andan en oscuridad.  La segunda, de aquellos que esperan su regreso en cualquier momento, ellos también están en un error, el cual Pablo aclara que ocurrirá luego de un hecho mundial acá en la tierra (la manifestación de la apostasía y del hombre de pecado). Este segundo grupo, hay aquellos que incluso han dado fecha fallidas del regreso de Jesucristo; han sido aquellos que Jesús profetizó y dijo:  Mirad que no seáis engañados, porque vendrán muchos en mi Nombre, diciendo: ¡Yo soy! Y: ¡El tiempo está cerca! No vayáis en pos de ellos.

El camino de la vida es angosto, no nos desviemos a derecha ni a izquierda…

No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; aparta tu pie del mal. (Proverbios 4:27)

El consejo que debemos seguir es valar y orar; para que aquel día no nos sorprenda como un ladrón en la noche, pues somos hijos de la luz; si habéis recibido la luz que alumbra a todo hombre y la seguís.

Mas vosotros, hermanos, no estáis en oscuridad, para que el día os sorprenda como ladrón; porque todos vosotros sois hijos de la luz e hijos del día. No somos de la noche ni de la oscuridad. Por tanto, no durmamos como los demás, sino estemos alerta y seamos sobrios. (1 Tesalonicenses 5:4-6)



sábado, 14 de julio de 2018

En la mano del Hijo, en la mano del Padre


Un cordial saludo para todos, les comparto el siguiente texto del evangelio de Juan; primero en la versión de traducción  tradicional (RV), pongan atención en el versículo 29, y respondamos ¿En manos de quien están las ovejas, las manos de Jesús o las del Padre?

Juan 10:27-29  Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen;  (28)  Y yo les doy vida eterna: y no perecerán para siempre, ni nadie las arrebatará de mi mano.  (29)  Mi Padre que me las dio, mayor que todos es: y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.

En este texto llegamos a la conclusión que las ovejas están en manos de Jesús primero, y en seguida vemos que simultáneamente están en manos del Padre. ¿Será tan así?

Ahora si tomamos la traducción de la versión BTX 3, y nos preguntamos lo mismo:

¿En manos de quien están las ovejas, las manos de Jesús o las del Padre?

Juan 10:27-29  Mis ovejas oyen mi voz, y Yo las conozco, y me siguen,  (28)  y Yo les doy vida eterna, y no perecerán jamás, y nadie las arrebatará de mi mano.  (29)  Lo que me ha dado mi Padre es mayor que todas las cosas, y nadie puede arrebatarlo de la mano del Padre.

Acá vemos en cambio, que las ovejas están en manos de Jesús, pero la diferencia es que en la mano del Padre no están sólo las ovejas, sino todo lo que el Padre le ha dado a Jesús que es mayor que TODAS las cosas, está en la mano del Padre y nadie puede arrebatárselo. Obviamente, al estar TODAS las cosas en manos del Padre (lo que le ha dado a su Hijo), estamos nosotros también incluidos.

En lo personal, me parece de mayor sentido y significado la segunda traducción; pues en la primera es una redundancia un poco estéril, en cambio la segunda muestra un mejor orden divino y mayor seguridad en lo que el Padre le entrega al Hijo, y a su vez el Hijo nos asegura. Lo que el Padre le ha dado al Hijo es mayor que todas las cosas; y eso es tan seguro que nadie puede arrebatarlo de manos del Padre.

Otra forma de verlo es la siguiente a mi parecer; si estamos (sus ovejas) en manos del Señor Jesús, ¿No es Jesús suficientemente confiable, como para poner al Padre haciendo lo mismo simultáneamente? es decir, tomando lo que el Hijo tomó en su mano (a nosotros sus ovejas). Jesús demostró una fidelidad hasta la muerte en la cruz por nosotros, de modo que veo que poner al Padre haciendo lo mismo que Jesús me parece innecesario; en cambio que el Padre tenga en su mano todas las cosas que le dio a Jesús (incluyéndonos) me parece que agrega valor e información al texto; pues muestra la doble seguridad y amplitud de la promesa que tenemos en Cristo.

En el siguiente texto vemos lo que el Padre ha entregado al Hijo:

Entonces Jesús se acercó y les habló, diciendo: Toda potestad me ha sido dada en el cielo y en la tierra (Mateo 28:18)

¡Que la gracia y paz (shalom) del Padre y su Hijo sea con todas sus ovejas!!!

domingo, 17 de junio de 2018

¡Si eres Hijo de Dios, sálvate a ti mismo y baja de la cruz!


¡Baja de la cruz!  Le decían a Jesús sus enemigos; burlándose de él. Pudiendo él haberlo hecho, no lo hizo; pues entendía el propósito perfecto de Dios en su obediencia; ahora a nosotros, ¿pueden nuestros enemigos decirnos lo mismo ¡Baja de esa cruz, y sálvate a ti mismo!... si realmente somos hijos de Dios…?

Estimados lectores, amigos y hermanos, hoy les quiero compartir el mensaje titulado: ¡Si eres Hijo de Dios, sálvate a ti mismo y baja de la cruz!; cita del evangelio de Mateo 27:40.

Este mensaje, os puede parecerles un poco loco o complicado; los animo a seguirlo o a tratar de seguirlo (disculpando mis limitaciones), pues veo que es importante conocer cada día un poco más de la cruz de Cristo, y nuestra relación con ella, como ella nos salva, liberta, nos da sabiduría y poder de Dios; y si así es, es lógico que nuestros enemigos querrán bajarnos de ella (la cruz).

Es la cruz, hoy por hoy, uno de los temas menos predicados y conocidos en el pueblo de Dios, y es precisamente en ella (la cruz), que se manifiesta la sabiduría y el poder de Dios, sobretodo en nuestras vidas; es por ello, que hoy les comparto este pequeño mensaje con mucha alegría y expectativas de que podamos avanzar un poco más en este tremendo misterio, de lo cual hoy, sólo en parte reconocemos; pero se con seguridad, que avanzaremos mucho más en su conocimiento. Los animo a seguir el mensaje, a pesar de que no les parezca muy fácil de digerir, pues a mi me costó más de quince años en entender en una pequeña parte la cruz de Cristo; y espero a ustedes les tarde mucho menos que eso y alcancen un mayor entendimiento de ella.

Les cito al apóstol Pablo, como nos invita a entender esto que parece locura para quienes perecen:
Porque la palabra de la cruz ciertamente es necedad para los que se pierden, pero para nosotros los salvos, es poder de Dios. (1 Corintios 1:18)

Cuando Jesucristo estaba crucificado, se burlaban de él, y lo invitaban a bajarse de la cruz (ver Mateo 27:39-42); ciertamente, él lo podría haber hecho, pero de haberlo hecho obedeciendo a sus enemigos, inspirados en su padre el diablo, habría desobedecido a su Padre. Y todo el plan de salvación del hombre y el mundo se hubiese perdido; él sabía que su posición era en la cruz recibiendo el castigo al hombre (en ese momento), por todo el pecado del mundo (los míos, los tuyos y de toda la humanidad);  cumplió su meta, y no se bajó de la cruz; y hoy tenemos los cielos abiertos, la vida eterna y un camino vivo al Padre por medio de Él. ¡Gracias Señor!, a ti sea toda la gloria y el poder, por los siglos de los siglos Amen.

Cito el texto al que me refiero, para tenerlo más fresco:
Y los que pasaban lo insultaban meneando la cabeza y diciendo: ¡El que derriba el santuario y en tres días lo edifica! ¡Si eres Hijo de Dios, sálvate a ti mismo y baja de la cruz! De igual manera, los principales sacerdotes, burlándose junto con los escribas y los ancianos, decían: A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar. ¡Rey de Israel es! ¡Baje ahora de la cruz, y creeremos en él!  (Mateo 27:39-42)

También lo podemos leer en el evangelio de Marcos:
Y los que pasaban lo insultaban, meneando la cabeza y diciendo: ¡Eh! tú, que derribas el santuario, y en tres días lo edificas, sálvate a ti mismo, bajando de la cruz. Así también los principales sacerdotes, escarneciéndolo, se decían unos a otros con los escribas: A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar. ¡El Mesías, el Rey de Israel! ¡Baje ahora de la cruz, para que veamos y creamos! También lo injuriaban los que habían sido crucificados con Él.  (Marcos 15:29-32)

Vemos en ambos casos, como se burlaban de él, invitándolo a bajar de la cruz, sugiriéndole para que se salve a sí mismo; bajando de la cruz. Al Hijo de Dios, al Rey de Israel, al que tiene poder de edificar el templo al tercer día, al que a muchos salvó; sus enemigos se burlaban meneando la cabeza e incitándolo a bajar de la cruz. Satanás sabía que si Jesús se bajaba de la cruz, desobedecería al Padre, fracasaría su plan de salvación de la humanidad. Pues Satanás sabe muy bien que desobedecer al Padre es pecado (del diablo procede  el pecado). El sabe que en la ignorancia de la verdad, es territorio fácil del engaño y él tiene dominio en esa oscuridad. Y sabe además, que él esclaviza al hombre, por el temor a la muerte; y es precisamente esa muerte, la que Jesús desafiaba colgado en el madero.

Vemos un ejemplo, como trató de hacerlo desobedecer al Padre  por medio de Simón Pedro, sabiendo que si lo conseguía, arruinaría el plan de salvación del hombre, la restauración de todas las cosas y su propia condenación:
Desde entonces Jesús comenzó a declarar a sus discípulos que debía ir a Jerusalem y padecer mucho de parte de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y ser resucitado al tercer día. Pero Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirlo, diciendo: Señor, ten compasión de ti. De ningún modo te suceda esto. Entonces Él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Apártate de mi vista, Satanás! Me eres tropiezo, pues no piensas lo de Dios sino lo de los hombres. (Mateo 16:21-23)

Vemos acá claramente que Satanás sabía que si Jesús no obedecía al Padre al ir a la cruz, sería un tropiezo y el plan de salvación quedaría destruido; y Dios no podría salvar al hombre.

Nota: Los que no lo sabían y no entendían eran los gobernantes de este mundo (destinados a desaparecer, pues trataron de hacer desaparecer al Eterno, y aún hay muchos en ese empeño de silenciar la verdad), como lo vemos en la siguiente cita:
Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez, pero una sabiduría no de este universo ni de los gobernantes de este mundo, forzados a desaparecer; sino que hablamos sabiduría de Dios en misterio, la cual ha sido escondida, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, la cual ninguno de los gobernantes de este mundo conoció, porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria. (1 Corintios 2:6-8) Creo que es importante esta nota, pues Satanás si bien pudiese no haber entendido a cabalidad el plan de salvación, si sabe que al sacar de la voluntad de Dios a una persona, es un triunfo para él, mayormente con el Hijo de Dios.

Hasta aquí, creo no he dicho nada nuevo; y lo que te quiero decir, que hoy mismo y cada día, el enemigo te dice a ti y a mí (si hemos muerto con Cristo, y somos hijos de Dios), si realmente eres un hijo de Dios “sálvate a ti mismo y baja de esa cruz”.


¿Cómo es eso?

Si exactamente, el enemigo hoy nos dice lo mismo; ¡bájate de esa cruz, si realmente eres hijo de Dios y sálvate a ti mismo!
Lo explicaré, lo mejor que pueda, espero la gracia del Señor para hacerlo comprensible.

Hoy se ha perdido en general el mensaje de la cruz, y eso ha debilitado a la  iglesia, le ha restado poder y sabiduría en el evangelio. Satanás sabe que cuando nos bajamos de la cruz, entramos en su territorio, y en su territorio nos vence; pero cuando permanecemos en la cruz (por fe), juntamente con Cristo crucificados, él no tiene poder ni dominio sobre nosotros, y lo vencemos, pues estamos en una esfera inalcanzable para él (más allá de la muerte, en la resurrección...).
Creo que casi todos los cristianos sabemos que Cristo murió en la cruz, resucitó y su sangre nos limpia de todo pecado. Pero lo que no se nos enseña muy a menudo, es que nosotros también fuimos crucificados juntamente con él, es decir, nuestros viejos hombres (en Adam fuimos juntamente crucificados con él). Y el saber eso, creerlo, entenderlo y vivirlo, nos da poder y sabiduría de Dios en nuestras nuevas vidas en Cristo Jesús, para alcanzar nuestro propósito en El.

Veamos algunas citas:
Porque si hemos llegado a ser injertados en la semejanza de su muerte, también lo seremos en la de la resurrección; sabiendo esto: que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con Él, a fin de que el cuerpo del pecado fuera desactivado para no servir más al pecado. (Romanos 6:5-6)

Personalmente, he contado 14 veces en esta carta de Pablo a los Romanos, como Pablo menciona que ya fuimos muertos con Cristo (a lo mejor, tu lo puedes precisar aún más).

Otras citas del apóstol:
Porque yo, por medio de la ley, a la ley he muerto, a fin de vivir para Dios. Con Cristo he sido juntamente crucificado, y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, quien me amó, y se entregó a sí mismo por mí. (Gálatas 2:19-20)

Pues los que son de Cristo crucificaron la carne con las pasiones y deseos. Ahora que vivimos por el Espíritu, andemos en el espíritu. (Gálatas 5:24-25)

Pero jamás me suceda gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesús, el Cristo, por medio de la cual el mundo ha sido crucificado para mí, y yo para el mundo. (Gálatas 6:14)

Porque en Él vive corporalmente toda la plenitud de la Naturaleza Divina, y estáis completos en Él, el cual es la cabeza de todo principado y potestad; en quien también fuisteis circuncidados con una circuncisión hecha sin mano, desvistiéndoos enteramente del cuerpo de la carne, por medio de la circuncisión del Mesías; sepultados juntamente con Él en el bautismo, en el cual también fuisteis resucitados con Él, por medio de la fe en el poder de Dios que lo resucitó de entre los muertos. (Colosenses 2:9-12)

Por la gloria que tengo de vosotros en Jesús el Mesías, Señor nuestro, cada día muero. (1 Corintios 15:31)

Leyendo las citas anteriores, tu puedes buscar mucha más en las cartas de Pablo, que avalan nuestra condición de muertos juntamente con Cristo, y como eso nos libra del pecado, del mundo y del enemigo (muerte); y da cumplimiento a la justicia de Dios por la ley. Pues no sólo morimos con él, sino que hemos resucitado juntamente con él:
… sepultados juntamente con Él en el bautismo, en el cual también fuisteis resucitados con Él, por medio de la fe en el poder de Dios que lo resucitó de entre los muertos.  (Colosenses 2:12)

Esa importante cruz, nos abre una puerta a una nueva dimensión espiritual (por llamarlo de alguna manera), una puerta al cielo; es la entrada a Su reino eterno, puerta que cruzamos acá en la tierra (pues el reino de los cielos ya está acá en medio nuestro); esa es una puerta abierta hoy día, que sólo se puede cruzar con la fe en la cruz, pues de otra manera, se nos hace algo no deseable y una locura para la carne (lo humano).

Para la sabiduría del hombre es realmente una locura y para el religioso es un tropiezo; pero para los que creen es poder y sabiduría de Dios.

Porque los judíos (religiosos) piden señales, y los griegos (mundanos) buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos (religiosos)    ciertamente tropezadero, y para los gentiles (mundanos), necedad; mas para los llamados, tanto judíos como griegos, Cristo es poder de Dios y sabiduría de Dios. (1 Corintios 1:22-24)

Recordemos que nuestro Maestro ya no los enseñó, y está escrito en sus evangelios, citemos uno de ellos:
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá, pero el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. (Mateo 16:24-25)

Como sabemos Jesús pasó de muerte a vida, así mismo quienes lo seguimos, hemos pasado de muerte a vida, y en nuestra nueva vida que tenemos juntamente con él, debemos andar…
Si pues fuisteis resucitados juntamente con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque ya habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, sea manifestado, entonces también vosotros seréis manifestados con Él en gloria. (Colosenses 3:1-4)

El enemigo nos dirá, tratando de bajarnos de la cruz “¡Si eres Hijo de Dios, sálvate a ti mismo y baja de la cruz!”

¿Cuál será nuestra respuesta?

¿Andaremos tras las cosas del mundo, tratando de satisfacernos a nosotros mismos?
ó
¿Realmente perseguiremos el tremendo llamado a su Reino con que Jesús nos alcanzó?

Es nuestra decisión de cada día, o lo seguimos a Él; o seguimos nuestras vanas ilusiones…

La razón a mi me dice lo siguiente: Si Dios estuvo dispuesto a sacrificar a su propio Hijo por nosotros, y nos abrió la puerta a su reino a través de su cruz, ¿No será porque nos tiene cosas tan maravillosas que no alcanzamos a comprender con esta naturaleza terrenal? ¿O el Soberano y Todopoderoso de todo el Universo, no tiene algo mejor que ofrecernos que nuestros limitados sueños terrenales?

Yo no me bajo de la cruz, con Cristo estoy juntamente crucificado y ya no vivo yo, más vive Cristo en mi.

¡No hay nada que me pueda ofrecer el enemigo que me haga tomar tal decisión , de abandonar a mi amado Señor Jesús, con su gracia!!!

Estimado hermano y amigo, en esa cruz desafiamos la muerte; ya la muerte no nos puede alcanzar y dominar tras la resurrección, pues con Cristo fuimos juntamente resucitados; y debemos buscar las cosas de arriba, donde está nuestra vida...

Si pues fuisteis resucitados juntamente con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque ya habéis muerto, y vuestra vida está escondida con el Mesías en Dios.  (Colosenses 3:1-3)

El enemigo nos quiere bajar la vista, no lo permitas y obedezcas...

Un cariñoso abrazo y saludo; y ánimo que nuestra fe venció al mundo.

¡Shalom del Señor a todos los suyos!!!


martes, 1 de mayo de 2018

El Poder Creativo de la Vida

                                                                                                                                                                              by Rick Joyner
Toda la creación da testimonio de los caminos del Señor. ¡Una cosa fundamental que la creación revela es que Él es creativo! Esto parece elemental, tal vez hasta tonto de decir, pero es obvio que muy pocos cristianos realmente entienden esto. Una de las grandes tragedias de la historia de la iglesia ha sido la manera en que los miedosos y poco creativos han dominado tan a menudo el liderazgo de la iglesia y por lo tanto han sofocado la creatividad de la iglesia.

 Hasta el día de hoy hay fuerzas poderosas en la iglesia que recompensan la mediocridad y la conformidad y penalizan a cualquiera que se aleje de sus propias percepciones demasiado estrechas de Dios y de su verdad. Nunca nos elevaremos por encima de la impotencia y la muerte de lo que el cristianismo en general se ha convertido si no nos levantamos con valor para despojarnos de los yugos de esta pervertida conformidad, que el Señor nunca puso sobre Su pueblo. Tampoco nos elevaremos por encima de esta impotencia y muerte si no llegamos a la unidad a la que Él nos ha llamado.

 Ser un inconformista por el mero hecho de oponerse a las exigencias de la conformidad llevará finalmente a la trampa mortal de la anarquía. Una vez más, hay una zanja a cada lado del camino de la vida. Como dijo el Señor Jesús: "Porque la puerta es pequeña, y el camino angosto que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan" (Mateo 7,14). La verdadera creatividad no es reaccionaria; no está en contra de algo, es de por vida.

 Jesús no fue un revolucionario porque hizo lo que hizo en reacción a los fariseos, sino por lo que era. Los fariseos reaccionaron a Jesús de la misma manera que los religiosos legalistas siempre reaccionarán a su verdadera vida creativa cuando se revela en alguien. Sin embargo, la anarquía es tan mortal como la religión legalista. Recuerda, hay una zanja a cada lado del camino de la vida.

 Debido a que Dios "el Creador" hizo al hombre a Su imagen, la verdadera naturaleza del hombre es también creativa. Nunca llegaremos a la plenitud de lo que fuimos creados para ser hasta que y a menos que seamos creativos. Sin embargo, la creatividad en aras de la creatividad conducirá a una caída. El hombre también fue creado para caminar con Dios, y la verdadera creatividad que conduce a la vida sólo puede venir de caminar con Él.

 Aunque algunas de las presiones más sofocantes que inhiben la creatividad se encuentran ahora en la iglesia, cada forma de arte y estilo de música puede ser rastreada hasta la iglesia como su lugar de nacimiento. Actualmente, muchas cosas que están naciendo en la iglesia, también están siendo expulsadas de la iglesia por los religiosos timoratos o legalistas, y luego capturadas por el enemigo y usadas para sus propósitos diabólicos. Esto puede y debe cesar.

 Sin embargo, la iglesia ha sido todavía el semillero de la mayor creatividad que el mundo ha conocido. Llegará a ser aún más creativo antes del fin, porque una nueva raza de líderes va a ser dada a la iglesia con la habilidad de entender y pastorear los más grandes poderes de creatividad que están a punto de ser liberados a través de la iglesia. El Señor realmente ha guardado su mejor vino para el final. Esta liberación final de la creatividad también traerá revelación del Creador como el hombre nunca ha conocido.

 Se ha estimado que el hombre sólo utiliza alrededor del 10 por ciento de su cerebro, y el mayor genio probablemente sólo utiliza alrededor del 15 por ciento. ¿Para qué se usa el otro 85 por ciento? Es para percibir, comprender y disfrutar a Dios. Como la regeneración realmente funciona en nuestras vidas, nuestras mentes serán renovadas y restauradas. Estamos seguros en Romanos 8:11: "Pero si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos mora en vosotros, el que resucitó a Cristo de entre los muertos también vivificará vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros" .

  La palabra griega que se traduce como "vivificará" en este versículo es zoopoieo, que literalmente significa "vitalizar, hacer vivir o dar vida". Si ya somos vivificados en Cristo cuando renacemos, ¿a qué hay que dar vida? Él está dando vida a esa parte de nosotros que ha estado muerta, una gran parte de la cual son nuestras mentes. Como explica I Corintios 2:14-16:
Mas el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura: y no las puede entender, porque se han de examinar espiritualmente. Empero el espiritual juzga todas las cosas; mas él no es juzgado de nadie. Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruyó? Más nosotros tenemos la mente de Cristo.

En respuesta a aquellos que a veces han sido líderes de la iglesia, pero que obviamente tenían mentes que sólo podían entender desde la perspectiva natural, muchos cristianos reaccionan a casi cualquier forma de pensamiento o planificación. Este es un engaño muy trágico. Los cristianos deben ser los seres humanos más brillantes intelectualmente del planeta! No sólo se nos ha dado una perspectiva espiritual que trasciende lo natural, ¡se nos ha dado la mente de Cristo!

El Señor no está en contra de que usemos nuestras mentes; está en contra de que no las usemos. Él quiere despertar el 85 por ciento de nuestras mentes que actualmente no estamos usando. A medida que esto ocurra, los cristianos llegarán a la cima en todos los campos de la ciencia, el arte, la educación e incluso el gobierno.

 Entonces, ¿cómo renovamos y despertamos nuestras mentes? Primero, debemos entender que Pablo no dijo "Yo" tengo la mente de Cristo, sino "nosotros" tenemos la mente de Cristo. El Señor ha diseñado la nueva creación como un gran cuerpo corporativo. Caminar con Dios ahora significa ser parte de Su cuerpo, la iglesia. La dinámica de la verdadera vida de iglesia ayudará a renovar y despertar nuestras mentes. Esto está declarado en tales Escrituras como 1 Juan 1:7, "pero si andamos en la luz como él mismo está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia de todo pecado". Si no tenemos comunión unos con otros no estamos caminando en la luz.

 La iglesia es llamada primero a ser una familia, no una organización. Cuando la organización comienza a eclipsar las relaciones, entonces estamos saliendo de la verdadera vida de iglesia. Es por eso que el cristianismo institucionalizado siempre ha sido la mayor amenaza para que la iglesia llegue a ser lo que fue creada para ser: un cuerpo vivo con Cristo como su cabeza. Cuando la verdadera vida de la iglesia sea restaurada de la manera en que estaba destinada a ser, nos despertará a todos a mucho más de lo que jamás soñamos posible en esta vida. El Señor va a ser revelado en Su pueblo, y juntos serán un pozo del cual fluirá Su agua viva.

by Rick Joyner

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Traducción asistida con el traductor www.DeepL.com/Translator

domingo, 18 de marzo de 2018

Tres “Heme aquí” según la Biblia


Mis queridos amigos y lectores, hoy les quiero compartir el mensaje, Tres “Heme aquí” que hayamos en la Biblia, en ello podremos encontrar una edificadora enseñanza de nuestros padres de la fe (como es del caso de Abraham) que no debemos dejar de aprovechar.

Heme aquí, es la palabra en hebreo  הנה אני (HINÉNI); y es con estas palabras que Abraham respondió a Dios, cuando Este le llamaba en su gran prueba de fe, veámoslo:

Aconteció después de estas cosas que Dios probó a Abraham, y le dijo: ¡Abraham! Él respondió: Heme aquí. Y dijo: Toma ahora a tu hijo, tú único, a Isaac, a quien amas, y ve a tierra de Moriah,  y tú mismo sacrifícalo allí en holocausto sobre uno de los montes que Yo te diré. Y Abraham se levantó temprano por la mañana, enalbardó su asno y tomó consigo a dos de sus mozos y a su hijo Isaac. Luego cortó troncos para el holocausto, se levantó, y se fue al lugar que le había dicho Dios. (Génesis 22:1-3)

En el texto anterior, vemos como Abraham después de escuchar la orden de Dios, y después de decir, Heme aquí, se levantó muy temprano de mañana, para obedecer el llamado de Dios.

La traducción de  HINÉNI (הנה אני)  sería: heme aquí ó aquí estoy; es como decir, ¡aquí estoy atento escuchando y presto a obedecer sus órdenes mi Señor! Indica un estado de atención plena, a lo que se va a decir, para obedecerlo prontamente. Con estas palabras vemos como los grandes hombres de Dios como Abraham, Israel, Moisés, Samuel, Isaías, María respondieron a Dios, como lo hizo también el mismo Señor Jesucristo, su Hijo Unigénito.

Citaré 7 ejemplos de la Biblia, que debemos imitar, donde vemos estos grandes de Dios, y sus respuestas a El:

ABRAHAM: Pero el ángel del  Señor lo llamó desde los cielos, y le dijo: ¡Abraham! ¡Abraham! Y él dijo: ¡Heme aquí! (Génesis 22:11)

JACOB: Y el ángel de Dios me dijo en el sueño: Jacob. Y yo dije: Heme aquí. (Génesis 31:11)

MOISES: Vio el Señor que se desviaba para observar, y Dios lo llamó de en medio de la zarza, y le dijo: ¡Moisés! ¡Moisés! Y él respondió: ¡Heme aquí!  (Éxodo 3:4)

SAMUEL: El Señor  llamó a Samuel, y él respondió: ¡Heme aquí! (1 Samuel 3:4)

ISAIAS: Entonces oí la voz de Adonay que decía: ¿A quién enviaré? ¿Quién irá por nosotros? Y dije: ¡Heme aquí, envíame a mí! (Isaías 6:8)

MARIA: Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase á mí conforme á tu palabra. Y el ángel partió de ella. (Lucas 1:38)

CRISTO: Entonces dijo: Heme aquí para que haga, oh Dios, tu voluntad. Quita lo primero, para establecer lo postrero. (Hebreos 10:9)

Claramente en los 7 ejemplos anteriores, vemos como estos hombres de Dios (cuando digo hombres, como lo pueden notar, no descarto las mujeres, pues somos uno para Dios), responden con un profundo y reverente Heme aquí

Hasta aquí, hemos hablado del PRIMER Heme aquí (HINENI), que es como debemos nosotros responderle a Dios, cuando nos llama; atentos a su mensaje y listo para obedecer sus palabras. Vimos como hasta el mismo Señor Jesucristo respondió de esa manera a su Padre; y de la misma forma 6 ejemplos de grandes hombres de la fe, lo hicieron. Hoy tenemos la oportunidad de seguir sus pisadas, al responder de similar forma a nuestro Dios y Señor; cuando nos llame; cuando oigamos su voz. En resumen el primer Heme aquí, es de nosotros para con nuestro Dios.

El SEGUNDO Heme aquí (HINENI), lo vemos en la forma que debemos comportarnos con nuestros semejantes, prestos y listos para atender sus llamados y necesidades.

Veamos algunos ejemplos, como grandes de la fe, se dispusieron ante sus semejantes:

ABRAHAM: Entonces habló Isaac á Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos. (Génesis 22:7-8)

Abraham atiende rápidamente la inquietud y solicitud de su hijo camino al sacrificio; con esto demuestra su amor y como le explica que Dios proveerá del cordero. Es muy preciosa esta expresión “e iban juntos”, la Biblia al recalcar esto, nos muestra que no sólo iban juntos en forma física que es algo muy obvio, sino que iban juntos en un mismo sentir, en una misma misión, en un mismo propósito y en un mismo corazón.

JOSE: Y dijo Israel á José: Tus hermanos apacientan las ovejas en Sichêm: ven, y te enviaré á ellos. Y él respondió: Heme aquí. (Génesis 37:13)

José ante la solicitud de su padre Jacob respondió Heme aquí, luego de esta pronta respuesta y obediencia vemos que se desata en José su travesía y odisea,  hasta llegar a ser segundo después de Faraón rey de Egipto y salvar al pueblo de Israel del hambre, y preservarlos multiplicándolos en Egipto.

SAMUEL: Llamando pues Eli á Samuel, díjole: Hijo mío, Samuel. Y él respondió: Heme aquí. (1 Samuel 3:16)

Vemos como en sus inicios juveniles, el profeta Samuel se somete y está presto a escuchar y obedecer a Elí, su mentor. Y llegó a ser Samuel fue un gran profeta de Dios en Israel.

En los ejemplos anteriores, vemos la disposición que debemos tener ante nuestros semejantes, ya sean estos puestos para guiarnos o a nosotros como sus guías; debemos tener la misma disposición de corazón de un “Heme aquí” ante sus solicitudes.

A lo mejor estas pensando lo mismo que yo; si cumplimos la ley, es decir, primero amar a Dios sobre todas las cosas, cumpliremos fácilmente el primer Heme aquí para con Dios; y si cumplimos el segundo de amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, cumpliremos el segundo Heme aquí, también con facilidad, pues estaremos dispuesto a obedecerles por su bien.

Vemos que en la perfección de la ley de Dios en nuestros corazones,  que es el propósito del Nuevo Pacto, el escribir la ley de Dios en nuestras mentes y corazones, cumplimos fácilmente estos dos Heme Aquí, para con Dios y para con nuestros hermanos y cercanos.

Este es el pacto que haré con ellos: Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, Y en sus mentes las escribiré; (Hebreos 10:16)

Mis estimadísimos amigos y lectores, creo que aquí estamos llegado al Heme aquí más importante de todos; y es cuando el mismo Dios y Señor nos dice Heme aquí a nosotros, es decir, cuando nos contesta Heme aquí a nuestras solicitudes y oraciones.

Luego de los dos Heme aquí anteriores, nosotros respondiendo a nuestro Dios y Señor, y respondiendo a nuestro prójimo de la misma manera; viene el poder de Dios en nuestras oraciones, efectividad total en el poder de Dios. ¿Cómo?

El TERCER Heme aquí, es cuando Dios nos responde de esa manera a nosotros; es decir, El se pone presto en atención y listo para actuar ante nuestras palabras, ¿No es algo tremendo? ¡Dios con una atención máxima a escucharnos y actuar a nuestro favor!, Parece increíble ¿no?. Pues no lo es, veamos cuando es que ocurre de esa manera, cuando Dios nos dice o nos dirá Heme aquí a nuestras solicitudes y oraciones. Lo podemos ver explicado en el capitulo 58 del libro de  Isaías; Isaias nos muestra la forma de conseguirlo, es la respuesta de Dios que debemos buscar y procurar, para todas nuestras oraciones y solicitudes:

Isaías 58:1-14  ¡Clama a voz en cuello, no te detengas, Alza tu voz como una trompeta! ¡Denuncia a mi pueblo su rebelión, A la casa de Jacob sus pecados!  (2)  Que me buscan de día en día, Y muestran deseos de conocer mis caminos, Como un pueblo que practicara la justicia, Y que no abandonara la Ley de su Dios. Me piden las ordenanzas de justicia, Se complacen en la cercanía de Dios.  (3)  Decís: ¿Para qué ayunar, si no haces caso? ¿Afligir nuestra alma, si no te enteras? Pero he aquí, el día de ayuno buscáis vuestro interés, Y apremiáis todos vuestros trabajos.  (4)  He aquí, para contiendas y debates ayunáis, Para herir con puño inicuamente. No ayunéis como ahora, Si queréis que vuestra voz sea oída en lo alto.  (5)  ¿Es tal el ayuno que Yo escogí, Que de día aflija el hombre su alma, Que mueva la cabeza como un junco, Y se acueste sobre saco y ceniza? ¿Llamaréis a eso ayuno, Día agradable al SEÑOR?  (6)  ¿No es más bien el ayuno que Yo escogí, Desatar las ligaduras de maldad, Soltar las cargas de opresión, Y dejar ir libres a los quebrantados, Y que rompáis todo yugo?  (7)  ¿No es que partas tu pan con el hambriento, Y a los pobres errantes albergues en casa; Que cuando veas al desnudo, lo cubras, Y no te escondas de tu hermano?  (8)  Entonces nacerá tu luz como el alba, Y tu salvación se dejará ver pronto, Tu justicia irá delante de ti, Y la gloria del SEÑOR será tu retaguardia.  (9)  Entonces invocarás, y al SEÑOR responderá; Suplicarás, y Él dirá: ¡Heme aquí! Si quitas en medio de ti la opresión, El dedo amenazador y las palabras arrogantes;  (10)  Si de tu alma sacas para el hambriento, Y sacias al alma afligida, En las tinieblas nacerá tu luz, Y tu oscuridad será como el mediodía.  (11)  El SEÑOR te pastoreará siempre, Y en las sequías saciará tu alma y dará vigor a tus huesos. Serás un huerto bien regado; Un manantial cuyas aguas nunca faltan,  (12)  Los tuyos reedificarán las ruinas antiguas, Volverás a levantar los cimientos de muchas generaciones, Y serás llamado reparador de brechas, Restaurador de senderos para descansar.  (13)  Si detienes tus pies en el sábado, Para no hacer lo que te plazca en mi día santo, Si llamas al sábado tu delicia, Santo, glorioso del SEÑOR, y lo honras, No yendo en tus propios caminos, Ni buscando tus propios placeres, Ni hablando de tus propios asuntos,  (14)  Entonces el SEÑOR será tu delicia; Te haré subir sobre las alturas de la tierra, Y te alimentaré con la herencia de tu padre Jacob, Porque lo habló la boca del SEÑOR.

Vemos que cuando amamos sinceramente a Dios y a nuestro prójimo, vemos también que seremos rápidos en decirles Heme aquí; y tras ello es nuestro mismo Señor que cuando le oremos nos dirá Heme aquí; es decir, aquí estoy, dirá el SEÑOR, atento a escuchar y obedecer tu llamado.

¡¿NO ES TREMENDO LO QUE ESTAMOS DICIENDO?! Dios mismo estará presto a oír y obedecer nuestras oraciones; con un tremendo ¡Heme aquí!!!

Lo que estamos expresando es algo tremendo, y debemos guardarlo en nuestros corazones, pues es algo muy importante y glorioso, es algo que vale la pena seguir y alcanzar con todo nuestra alma, fuerzas, mente y corazón; alcanzar tal poder y amor, con nuestro Dios juntos como hermanos; extendernos de tal manera de alcanzar el ¡HEME AQUI, de DIOS!!! A nuestros llamados.

Entonces, si todo lo anterior es tan impactantemente bello, poderoso y glorioso; ¿Cuál es la dificultad que tenemos?

Lo que debemos rechazar es el pecado, que nos separa de nuestro Dios...

Vámonos al primer libro de la Biblia, al libro de Génesis, al tercer capítulo y en el leemos:

Y oyeron la voz del SEÑOR Dios que se paseaba en el huerto al aire del día; y se escondió el hombre y su mujer de delante del SEÑOR Dios entre los árboles del huerto. Y llamó el SEÑOR Dios al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. (Génesis 3:8-10)

Adam, al oír la voz del SEÑOR Dios; no respondió con un Heme aquí; sino que se escondió; y a Su llamado, sólo obtuvo una explicación a su ocultamiento de El.  Vemos como el hombre después de pecar, ya no está dispuesto a oír a Dios rápidamente y exponerse a Sus órdenes; sino que al oír Su voz se esconde; y a Su llamado especifico, antes que el arrepentimiento por su pecado Adam, da una explicación para justificarse. Lejos de un Heme Aquí, estuvo la respuesta de Adam.

Lo anterior nos muestra que es el pecado, el estorbo que nos dificulta los Heme aquí que deseamos tener en nuestra vidas; y es el pecado, lo que debemos vencer en Cristo, para restaurar completamente nuestra relación con Dios y nuestros semejantes. Para que ante la voz de Dios, digamos Heme aquí, y ante el clamor de nuestros cercanos, podamos decir Heme aquí; y así obtener el gran HEME AQUI que viene del mismísimo DIOS y SEÑOR ante nuestro llamado. Amén.

El que hace pecado, es del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para que deshaga las obras del diablo. (1 Juan 3:8)