martes, 1 de mayo de 2018

El Poder Creativo de la Vida

                                                                                                                                                                              by Rick Joyner
Toda la creación da testimonio de los caminos del Señor. ¡Una cosa fundamental que la creación revela es que Él es creativo! Esto parece elemental, tal vez hasta tonto de decir, pero es obvio que muy pocos cristianos realmente entienden esto. Una de las grandes tragedias de la historia de la iglesia ha sido la manera en que los miedosos y poco creativos han dominado tan a menudo el liderazgo de la iglesia y por lo tanto han sofocado la creatividad de la iglesia.

 Hasta el día de hoy hay fuerzas poderosas en la iglesia que recompensan la mediocridad y la conformidad y penalizan a cualquiera que se aleje de sus propias percepciones demasiado estrechas de Dios y de su verdad. Nunca nos elevaremos por encima de la impotencia y la muerte de lo que el cristianismo en general se ha convertido si no nos levantamos con valor para despojarnos de los yugos de esta pervertida conformidad, que el Señor nunca puso sobre Su pueblo. Tampoco nos elevaremos por encima de esta impotencia y muerte si no llegamos a la unidad a la que Él nos ha llamado.

 Ser un inconformista por el mero hecho de oponerse a las exigencias de la conformidad llevará finalmente a la trampa mortal de la anarquía. Una vez más, hay una zanja a cada lado del camino de la vida. Como dijo el Señor Jesús: "Porque la puerta es pequeña, y el camino angosto que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan" (Mateo 7,14). La verdadera creatividad no es reaccionaria; no está en contra de algo, es de por vida.

 Jesús no fue un revolucionario porque hizo lo que hizo en reacción a los fariseos, sino por lo que era. Los fariseos reaccionaron a Jesús de la misma manera que los religiosos legalistas siempre reaccionarán a su verdadera vida creativa cuando se revela en alguien. Sin embargo, la anarquía es tan mortal como la religión legalista. Recuerda, hay una zanja a cada lado del camino de la vida.

 Debido a que Dios "el Creador" hizo al hombre a Su imagen, la verdadera naturaleza del hombre es también creativa. Nunca llegaremos a la plenitud de lo que fuimos creados para ser hasta que y a menos que seamos creativos. Sin embargo, la creatividad en aras de la creatividad conducirá a una caída. El hombre también fue creado para caminar con Dios, y la verdadera creatividad que conduce a la vida sólo puede venir de caminar con Él.

 Aunque algunas de las presiones más sofocantes que inhiben la creatividad se encuentran ahora en la iglesia, cada forma de arte y estilo de música puede ser rastreada hasta la iglesia como su lugar de nacimiento. Actualmente, muchas cosas que están naciendo en la iglesia, también están siendo expulsadas de la iglesia por los religiosos timoratos o legalistas, y luego capturadas por el enemigo y usadas para sus propósitos diabólicos. Esto puede y debe cesar.

 Sin embargo, la iglesia ha sido todavía el semillero de la mayor creatividad que el mundo ha conocido. Llegará a ser aún más creativo antes del fin, porque una nueva raza de líderes va a ser dada a la iglesia con la habilidad de entender y pastorear los más grandes poderes de creatividad que están a punto de ser liberados a través de la iglesia. El Señor realmente ha guardado su mejor vino para el final. Esta liberación final de la creatividad también traerá revelación del Creador como el hombre nunca ha conocido.

 Se ha estimado que el hombre sólo utiliza alrededor del 10 por ciento de su cerebro, y el mayor genio probablemente sólo utiliza alrededor del 15 por ciento. ¿Para qué se usa el otro 85 por ciento? Es para percibir, comprender y disfrutar a Dios. Como la regeneración realmente funciona en nuestras vidas, nuestras mentes serán renovadas y restauradas. Estamos seguros en Romanos 8:11: "Pero si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos mora en vosotros, el que resucitó a Cristo de entre los muertos también vivificará vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros" .

  La palabra griega que se traduce como "vivificará" en este versículo es zoopoieo, que literalmente significa "vitalizar, hacer vivir o dar vida". Si ya somos vivificados en Cristo cuando renacemos, ¿a qué hay que dar vida? Él está dando vida a esa parte de nosotros que ha estado muerta, una gran parte de la cual son nuestras mentes. Como explica I Corintios 2:14-16:
Mas el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura: y no las puede entender, porque se han de examinar espiritualmente. Empero el espiritual juzga todas las cosas; mas él no es juzgado de nadie. Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruyó? Más nosotros tenemos la mente de Cristo.

En respuesta a aquellos que a veces han sido líderes de la iglesia, pero que obviamente tenían mentes que sólo podían entender desde la perspectiva natural, muchos cristianos reaccionan a casi cualquier forma de pensamiento o planificación. Este es un engaño muy trágico. Los cristianos deben ser los seres humanos más brillantes intelectualmente del planeta! No sólo se nos ha dado una perspectiva espiritual que trasciende lo natural, ¡se nos ha dado la mente de Cristo!

El Señor no está en contra de que usemos nuestras mentes; está en contra de que no las usemos. Él quiere despertar el 85 por ciento de nuestras mentes que actualmente no estamos usando. A medida que esto ocurra, los cristianos llegarán a la cima en todos los campos de la ciencia, el arte, la educación e incluso el gobierno.

 Entonces, ¿cómo renovamos y despertamos nuestras mentes? Primero, debemos entender que Pablo no dijo "Yo" tengo la mente de Cristo, sino "nosotros" tenemos la mente de Cristo. El Señor ha diseñado la nueva creación como un gran cuerpo corporativo. Caminar con Dios ahora significa ser parte de Su cuerpo, la iglesia. La dinámica de la verdadera vida de iglesia ayudará a renovar y despertar nuestras mentes. Esto está declarado en tales Escrituras como 1 Juan 1:7, "pero si andamos en la luz como él mismo está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia de todo pecado". Si no tenemos comunión unos con otros no estamos caminando en la luz.

 La iglesia es llamada primero a ser una familia, no una organización. Cuando la organización comienza a eclipsar las relaciones, entonces estamos saliendo de la verdadera vida de iglesia. Es por eso que el cristianismo institucionalizado siempre ha sido la mayor amenaza para que la iglesia llegue a ser lo que fue creada para ser: un cuerpo vivo con Cristo como su cabeza. Cuando la verdadera vida de la iglesia sea restaurada de la manera en que estaba destinada a ser, nos despertará a todos a mucho más de lo que jamás soñamos posible en esta vida. El Señor va a ser revelado en Su pueblo, y juntos serán un pozo del cual fluirá Su agua viva.

by Rick Joyner

Enlace a original pulse AQUÍ 

Traducción asistida con el traductor www.DeepL.com/Translator

domingo, 18 de marzo de 2018

Tres “Heme aquí” según la Biblia


Mis queridos amigos y lectores, hoy les quiero compartir el mensaje, Tres “Heme aquí” que hayamos en la Biblia, en ello podremos encontrar una edificadora enseñanza de nuestros padres de la fe (como es del caso de Abraham) que no debemos dejar de aprovechar.

Heme aquí, es la palabra en hebreo  הנה אני (HINÉNI); y es con estas palabras que Abraham respondió a Dios, cuando Este le llamaba en su gran prueba de fe, veámoslo:

Aconteció después de estas cosas que Dios probó a Abraham, y le dijo: ¡Abraham! Él respondió: Heme aquí. Y dijo: Toma ahora a tu hijo, tú único, a Isaac, a quien amas, y ve a tierra de Moriah,  y tú mismo sacrifícalo allí en holocausto sobre uno de los montes que Yo te diré. Y Abraham se levantó temprano por la mañana, enalbardó su asno y tomó consigo a dos de sus mozos y a su hijo Isaac. Luego cortó troncos para el holocausto, se levantó, y se fue al lugar que le había dicho Dios. (Génesis 22:1-3)

En el texto anterior, vemos como Abraham después de escuchar la orden de Dios, y después de decir, Heme aquí, se levantó muy temprano de mañana, para obedecer el llamado de Dios.

La traducción de  HINÉNI (הנה אני)  sería: heme aquí ó aquí estoy; es como decir, ¡aquí estoy atento escuchando y presto a obedecer sus órdenes mi Señor! Indica un estado de atención plena, a lo que se va a decir, para obedecerlo prontamente. Con estas palabras vemos como los grandes hombres de Dios como Abraham, Israel, Moisés, Samuel, Isaías, María respondieron a Dios, como lo hizo también el mismo Señor Jesucristo, su Hijo Unigénito.

Citaré 7 ejemplos de la Biblia, que debemos imitar, donde vemos estos grandes de Dios, y sus respuestas a El:

ABRAHAM: Pero el ángel del  Señor lo llamó desde los cielos, y le dijo: ¡Abraham! ¡Abraham! Y él dijo: ¡Heme aquí! (Génesis 22:11)

JACOB: Y el ángel de Dios me dijo en el sueño: Jacob. Y yo dije: Heme aquí. (Génesis 31:11)

MOISES: Vio el Señor que se desviaba para observar, y Dios lo llamó de en medio de la zarza, y le dijo: ¡Moisés! ¡Moisés! Y él respondió: ¡Heme aquí!  (Éxodo 3:4)

SAMUEL: El Señor  llamó a Samuel, y él respondió: ¡Heme aquí! (1 Samuel 3:4)

ISAIAS: Entonces oí la voz de Adonay que decía: ¿A quién enviaré? ¿Quién irá por nosotros? Y dije: ¡Heme aquí, envíame a mí! (Isaías 6:8)

MARIA: Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase á mí conforme á tu palabra. Y el ángel partió de ella. (Lucas 1:38)

CRISTO: Entonces dijo: Heme aquí para que haga, oh Dios, tu voluntad. Quita lo primero, para establecer lo postrero. (Hebreos 10:9)

Claramente en los 7 ejemplos anteriores, vemos como estos hombres de Dios (cuando digo hombres, como lo pueden notar, no descarto las mujeres, pues somos uno para Dios), responden con un profundo y reverente Heme aquí

Hasta aquí, hemos hablado del PRIMER Heme aquí (HINENI), que es como debemos nosotros responderle a Dios, cuando nos llama; atentos a su mensaje y listo para obedecer sus palabras. Vimos como hasta el mismo Señor Jesucristo respondió de esa manera a su Padre; y de la misma forma 6 ejemplos de grandes hombres de la fe, lo hicieron. Hoy tenemos la oportunidad de seguir sus pisadas, al responder de similar forma a nuestro Dios y Señor; cuando nos llame; cuando oigamos su voz. En resumen el primer Heme aquí, es de nosotros para con nuestro Dios.

El SEGUNDO Heme aquí (HINENI), lo vemos en la forma que debemos comportarnos con nuestros semejantes, prestos y listos para atender sus llamados y necesidades.

Veamos algunos ejemplos, como grandes de la fe, se dispusieron ante sus semejantes:

ABRAHAM: Entonces habló Isaac á Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos. (Génesis 22:7-8)

Abraham atiende rápidamente la inquietud y solicitud de su hijo camino al sacrificio; con esto demuestra su amor y como le explica que Dios proveerá del cordero. Es muy preciosa esta expresión “e iban juntos”, la Biblia al recalcar esto, nos muestra que no sólo iban juntos en forma física que es algo muy obvio, sino que iban juntos en un mismo sentir, en una misma misión, en un mismo propósito y en un mismo corazón.

JOSE: Y dijo Israel á José: Tus hermanos apacientan las ovejas en Sichêm: ven, y te enviaré á ellos. Y él respondió: Heme aquí. (Génesis 37:13)

José ante la solicitud de su padre Jacob respondió Heme aquí, luego de esta pronta respuesta y obediencia vemos que se desata en José su travesía y odisea,  hasta llegar a ser segundo después de Faraón rey de Egipto y salvar al pueblo de Israel del hambre, y preservarlos multiplicándolos en Egipto.

SAMUEL: Llamando pues Eli á Samuel, díjole: Hijo mío, Samuel. Y él respondió: Heme aquí. (1 Samuel 3:16)

Vemos como en sus inicios juveniles, el profeta Samuel se somete y está presto a escuchar y obedecer a Elí, su mentor. Y llegó a ser Samuel fue un gran profeta de Dios en Israel.

En los ejemplos anteriores, vemos la disposición que debemos tener ante nuestros semejantes, ya sean estos puestos para guiarnos o a nosotros como sus guías; debemos tener la misma disposición de corazón de un “Heme aquí” ante sus solicitudes.

A lo mejor estas pensando lo mismo que yo; si cumplimos la ley, es decir, primero amar a Dios sobre todas las cosas, cumpliremos fácilmente el primer Heme aquí para con Dios; y si cumplimos el segundo de amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, cumpliremos el segundo Heme aquí, también con facilidad, pues estaremos dispuesto a obedecerles por su bien.

Vemos que en la perfección de la ley de Dios en nuestros corazones,  que es el propósito del Nuevo Pacto, el escribir la ley de Dios en nuestras mentes y corazones, cumplimos fácilmente estos dos Heme Aquí, para con Dios y para con nuestros hermanos y cercanos.

Este es el pacto que haré con ellos: Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, Y en sus mentes las escribiré; (Hebreos 10:16)

Mis estimadísimos amigos y lectores, creo que aquí estamos llegado al Heme aquí más importante de todos; y es cuando el mismo Dios y Señor nos dice Heme aquí a nosotros, es decir, cuando nos contesta Heme aquí a nuestras solicitudes y oraciones.

Luego de los dos Heme aquí anteriores, nosotros respondiendo a nuestro Dios y Señor, y respondiendo a nuestro prójimo de la misma manera; viene el poder de Dios en nuestras oraciones, efectividad total en el poder de Dios. ¿Cómo?

El TERCER Heme aquí, es cuando Dios nos responde de esa manera a nosotros; es decir, El se pone presto en atención y listo para actuar ante nuestras palabras, ¿No es algo tremendo? ¡Dios con una atención máxima a escucharnos y actuar a nuestro favor!, Parece increíble ¿no?. Pues no lo es, veamos cuando es que ocurre de esa manera, cuando Dios nos dice o nos dirá Heme aquí a nuestras solicitudes y oraciones. Lo podemos ver explicado en el capitulo 58 del libro de  Isaías; Isaias nos muestra la forma de conseguirlo, es la respuesta de Dios que debemos buscar y procurar, para todas nuestras oraciones y solicitudes:

Isaías 58:1-14  ¡Clama a voz en cuello, no te detengas, Alza tu voz como una trompeta! ¡Denuncia a mi pueblo su rebelión, A la casa de Jacob sus pecados!  (2)  Que me buscan de día en día, Y muestran deseos de conocer mis caminos, Como un pueblo que practicara la justicia, Y que no abandonara la Ley de su Dios. Me piden las ordenanzas de justicia, Se complacen en la cercanía de Dios.  (3)  Decís: ¿Para qué ayunar, si no haces caso? ¿Afligir nuestra alma, si no te enteras? Pero he aquí, el día de ayuno buscáis vuestro interés, Y apremiáis todos vuestros trabajos.  (4)  He aquí, para contiendas y debates ayunáis, Para herir con puño inicuamente. No ayunéis como ahora, Si queréis que vuestra voz sea oída en lo alto.  (5)  ¿Es tal el ayuno que Yo escogí, Que de día aflija el hombre su alma, Que mueva la cabeza como un junco, Y se acueste sobre saco y ceniza? ¿Llamaréis a eso ayuno, Día agradable al SEÑOR?  (6)  ¿No es más bien el ayuno que Yo escogí, Desatar las ligaduras de maldad, Soltar las cargas de opresión, Y dejar ir libres a los quebrantados, Y que rompáis todo yugo?  (7)  ¿No es que partas tu pan con el hambriento, Y a los pobres errantes albergues en casa; Que cuando veas al desnudo, lo cubras, Y no te escondas de tu hermano?  (8)  Entonces nacerá tu luz como el alba, Y tu salvación se dejará ver pronto, Tu justicia irá delante de ti, Y la gloria del SEÑOR será tu retaguardia.  (9)  Entonces invocarás, y al SEÑOR responderá; Suplicarás, y Él dirá: ¡Heme aquí! Si quitas en medio de ti la opresión, El dedo amenazador y las palabras arrogantes;  (10)  Si de tu alma sacas para el hambriento, Y sacias al alma afligida, En las tinieblas nacerá tu luz, Y tu oscuridad será como el mediodía.  (11)  El SEÑOR te pastoreará siempre, Y en las sequías saciará tu alma y dará vigor a tus huesos. Serás un huerto bien regado; Un manantial cuyas aguas nunca faltan,  (12)  Los tuyos reedificarán las ruinas antiguas, Volverás a levantar los cimientos de muchas generaciones, Y serás llamado reparador de brechas, Restaurador de senderos para descansar.  (13)  Si detienes tus pies en el sábado, Para no hacer lo que te plazca en mi día santo, Si llamas al sábado tu delicia, Santo, glorioso del SEÑOR, y lo honras, No yendo en tus propios caminos, Ni buscando tus propios placeres, Ni hablando de tus propios asuntos,  (14)  Entonces el SEÑOR será tu delicia; Te haré subir sobre las alturas de la tierra, Y te alimentaré con la herencia de tu padre Jacob, Porque lo habló la boca del SEÑOR.

Vemos que cuando amamos sinceramente a Dios y a nuestro prójimo, vemos también que seremos rápidos en decirles Heme aquí; y tras ello es nuestro mismo Señor que cuando le oremos nos dirá Heme aquí; es decir, aquí estoy, dirá el SEÑOR, atento a escuchar y obedecer tu llamado.

¡¿NO ES TREMENDO LO QUE ESTAMOS DICIENDO?! Dios mismo estará presto a oír y obedecer nuestras oraciones; con un tremendo ¡Heme aquí!!!

Lo que estamos expresando es algo tremendo, y debemos guardarlo en nuestros corazones, pues es algo muy importante y glorioso, es algo que vale la pena seguir y alcanzar con todo nuestra alma, fuerzas, mente y corazón; alcanzar tal poder y amor, con nuestro Dios juntos como hermanos; extendernos de tal manera de alcanzar el ¡HEME AQUI, de DIOS!!! A nuestros llamados.

Entonces, si todo lo anterior es tan impactantemente bello, poderoso y glorioso; ¿Cuál es la dificultad que tenemos?

Lo que debemos rechazar es el pecado, que nos separa de nuestro Dios...

Vámonos al primer libro de la Biblia, al libro de Génesis, al tercer capítulo y en el leemos:

Y oyeron la voz del SEÑOR Dios que se paseaba en el huerto al aire del día; y se escondió el hombre y su mujer de delante del SEÑOR Dios entre los árboles del huerto. Y llamó el SEÑOR Dios al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. (Génesis 3:8-10)

Adam, al oír la voz del SEÑOR Dios; no respondió con un Heme aquí; sino que se escondió; y a Su llamado, sólo obtuvo una explicación a su ocultamiento de El.  Vemos como el hombre después de pecar, ya no está dispuesto a oír a Dios rápidamente y exponerse a Sus órdenes; sino que al oír Su voz se esconde; y a Su llamado especifico, antes que el arrepentimiento por su pecado Adam, da una explicación para justificarse. Lejos de un Heme Aquí, estuvo la respuesta de Adam.

Lo anterior nos muestra que es el pecado, el estorbo que nos dificulta los Heme aquí que deseamos tener en nuestra vidas; y es el pecado, lo que debemos vencer en Cristo, para restaurar completamente nuestra relación con Dios y nuestros semejantes. Para que ante la voz de Dios, digamos Heme aquí, y ante el clamor de nuestros cercanos, podamos decir Heme aquí; y así obtener el gran HEME AQUI que viene del mismísimo DIOS y SEÑOR ante nuestro llamado. Amén.

El que hace pecado, es del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para que deshaga las obras del diablo. (1 Juan 3:8)


sábado, 17 de febrero de 2018

La llave del conocimiento


Cuando Jesús criticó duramente a algunos doctores de la ley (hoy día su similar serían los teólogos, maestros, pastores, etc); les dijo entre otras cosas,  estas palabras…

"¡Ay de vosotros, los doctores de la ley!, porque habéis quitado la llave del conocimiento, vosotros mismos no entráis, y lo impedís a los que entraban" (Lucas 11:52)

Jesús no descalificó la importancia de los doctores de la ley en enseñar y guiar a su pueblo, sino que los reprendió por no hacer, lo que se esperaba que hicieran; y una parte importante de ello, era entregar la llave del conocimiento a su pueblo y no quitarla.

Quiero destacar dos puntos en este mensaje:

Primero: Un doctor de la ley (teólogo, maestro, etc), no era algo malo en sí, sino algo bueno; pero el detestó que se hiciera mal el trabajo de enseñar correctamente la verdad. Podemos ver en Lucas 10:25-28, como el Señor Jesús aprueba una buena respuesta de un doctor de la ley; él no estaba contra los doctores de la ley, sino contra los vicios que habían en muchos de ellos.

Y, he aquí, un doctor de la ley se levanta para tentarlo, diciendo: Maestro, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Él entonces le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees? Y él respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas y con toda tu mente, y a tu prójimo como a ti mismo. Le dijo: Rectamente has respondido. Haz esto, y vivirás. (Lucas 10:25-28)

Es importante ver esto, pues hoy existen dos posiciones extremas; una por un lado se desechan estas personas como algo malo (teólogos, maestros, pastores, etc) y otra posición extrema que los idealiza, los pone en un sitial casi divino; lo cual también es un error, pues son hombres, y como tales están sujetos a debilidad de la carne. Debemos ver las cosas como las ve Jesús, son funciones importantes, pero debemos distinguir si se están ejerciendo correctamente o no.

Es más, como vemos en el siguiente versículo, es el Señor mismo quien los envía; pero no todos son bien recibidos (pues la verdad no siempre es agradable para todos).

Por tanto, he aquí, yo envío a vosotros profetas, y sabios, y escribas; y de ellos, a unos mataréis y colgaréis de un madero, y a otros de ellos azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad. (Mateo 23:34)

Segundo: Al conocimiento el Señor le da una vital importancia y poder; pues al referirse al conocimiento como una llave; está dándole la importancia vital que sin ella (la llave)  no podemos entrar ni avanzar en el reino de Dios. ¿Lo sabías? Bueno es lo que el Señor nos da a entender con sus palabras; es importante valorar esto pues hoy en día en muchos cristianos se desprecia el conocimiento, cosa que el Señor nunca hizo, ni lo enseñó de esa manera. Esa errada enseñanza no procede de Él, pues quien nos quiere ignorantes es precisamente su (y nuestro) enemigo (para poder tener el control de manipulación debido a la ignorancia y el error).

Debemos recordar que el conocimiento en la Biblia significa una relación de intimidad; es decir, no es algo que sea sólo intelectual, sino algo que involucra todo nuestro desde el corazón. El no entender lo anterior, también nos lleva a una posición errada, en sólo la búsqueda intelectual de las cosas de Dios; olvidando que el Señor nos habla para llegar al corazón.

Quiero resumir este mensaje en estas dos ideas importantes; las personas que enseñan, llámense como se llamen, doctores de la ley, maestros, pastores, teólogos, escribas, etc no son algo innecesario que Jesús haya desvalidado, al contrario, su crítica era al trabajo mal hecho (pues para enseñar primero se debe practicar (dar el ejemplo) y la verdad no se debe transar). 

Y la segunda idea, es la importancia del conocimiento; del verdadero conocimiento de Dios; que es la llave de su reino, intimidad con El.

Sólo te invito a que reflexionemos, si entendemos la importancia del conocimiento:

¿Cuánto estamos dispuestos a dar para alcanzarlo?

El conocimiento es un tesoro, y los tesoros se deben buscar con mucha dedicación para poder alcanzarlos…

"Perecerá tu patria, Porque mi pueblo perece por falta de conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, Yo te desecharé de mi sacerdocio. Por cuanto olvidaste la Ley de tu Dios, También Yo me olvidaré de tus hijos, …" (Oseas 4:6)

Que la gracia y la paz (shalom) sea con todos ustedes, y podamos avanzar decididamente más en el conocimiento de Dios, la llave que Jesús quiere que tengamos. Amén.

miércoles, 14 de febrero de 2018

¿Fue Jesús políticamente correcto?


Es una buena pregunta que me gustaría responder junto a ustedes ¿Fue Jesús de Nazaret políticamente correcto?, hoy es un valor social el serlo, pero veamos como fue el comportamiento de Jesús de Nazaret en las Sagradas Escrituras.

Primero, antes de cualquier comentario o reflexión, me gustaría decir que Jesús fue y es la persona con más misericordia, cariño, amor, comprensión, empatía, paciencia, bondad, paz, dominio propio, mansa y humilde que ha pisado esta tierra; que fue capaz de sacrificar su propia vida por otras personas. Es bueno tener eso en mente, antes de proseguir con nuestro análisis; pues no debemos perder de vista su afabilidad, amabilidad y pureza; sus palabras siempre en amor.


Segundo, veamos lo que significa ser “políticamente correcto”

La corrección política o lo políticamente correcto es un concepto utilizado para describir lenguaje, ideas políticas o comportamientos con los que se procura minimizar la posibilidad de ofensa a grupos de personas pertenecientes a cierta etnia, cultura, nacionalidad, género o religión.

Entonces la pregunta sería algo así:

 ¿Fue Jesús de un lenguaje, ideas o comportamiento que procuraban minimizar la posibilidad de ofensas a grupos específicos?

La forma de abordar este tema será, examinando su comportamiento en la Sagradas Escritura, como ya hemos dicho.


Tercero, veamos algunos ejemplos específicos de Jesús, donde contradice ese valor moderno de ser “políticamente correcto”, veremos que su comportamiento NO se ajusta al concepto de moda hoy en día.

1.- Entonces acercándose los discípulos, le dicen: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron la palabra? (Mat 15:12)
Jesús había llamado hipócritas a los fariseos en esa oportunidad (ver Mateo 15:1-9). Jesús por causa de la verdad y de respetar los mandamientos de Dios, expuso la hipocresía de los Fariseos, y tuvo un comportamiento que hoy se calificaría como políticamente incorrecto. En pos de la verdad, y del amor a las personas, vemos que como una consecuencia inevitable, los fariseos se ofendieron con sus palabras.

2.- Respondiendo entonces uno de los doctores de la ley, le dice: Maestro, diciendo estas cosas, también nos afrentas a nosotros. (Luc 11:45)
En este ejemplo vemos que Jesús no sólo ofendió a los fariseos con la verdad, sino también lo hizo a los doctores de la ley, pues antes de retractarse de sus fuertes palabra agrega mas advertencias a los doctores de la ley. Ver Lucas 11:37-52 Vemos una vez más, como Jesús expone con claridad la verdad, verdad que no siempre es agradable para todos, y especialmente es desagradable, para quienes son expuesto ante la luz de la verdad.

3.- Estaba cerca la pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalem, y halló en el templo a los que vendían bueyes, y ovejas y palomas, y a los cambistas sentados. Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, con las ovejas y los bueyes, y desparramó las monedas de los cambistas, y volcó las mesas, y dijo a los que vendían las palomas: ¡Quitad esto de aquí, y no hagáis la Casa de mi Padre casa de mercado! (Juan 2:13-16)
No se podría considerar un comportamiento políticamente correcto hoy en día, alguien que haga un azote y eche los mercaderes de algún lugar, esto se consideraría una gran ofensa. NO obstante, el comportamiento de Jesús fue el correcto, a pesar de que la diplomacia fue pisoteada, es algo fuerte de entender, pero su comportamiento dista mucho del comportamiento que solemos considerar políticamente correcto.

4.- Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un magistrado de los judíos. Éste vino a Él de noche, y le dijo: Rabbí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que Tú haces, si no está Dios con Él. Respondió Jesús, y le dijo: De cierto, de cierto te digo: El que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios. (Juan 3:1-3)
Cuando viene a Jesús este “buen hombre”, una autoridad espiritual de su tiempo para escucharle de noche, Jesús le indica que si no nace de nuevo no pude ni siquiera ver el reino de Dios, es decir, todo su currículum como religioso y espiritual es completamente inútil (basura). Esta son fuertes palabras, y hoy día no se consideraría políticamente correctas; pero fueron efectivas en este hombre. Al decirle la verdad en forma tan clara, estas palabras deben haber calado profundamente en su corazón, que vemos más adelante que llegó a ser un discípulo de Jesús; es decir, un comportamiento políticamente incorrecto, nos trae una gran ganancia para el reino de Dios, muchas veces.

5.- Pero Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirlo, diciendo: Señor, ten compasión de ti. De ningún modo te suceda esto. Entonces Él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Apártate de mí vista, Satanás! Me eres tropiezo, pues no piensas lo de Dios sino lo de los hombres. (Mat 16:22-23)
Uno de los principales seguidores de Jesús era Pedro, pero eso no lo libró de hacerlo callar como al mismo Satanás; ¿Qué clase de corrección política es esa, aún con sus seguidores? Lo importante es que Pedro le debe haber quedado muy claro, cuando ponía los ojos en las cosas de los hombres, como el mismo diablo se puede expresar por él; es también, una gran enseñanza para nosotros.

Reflexiones finales:
Bueno, podríamos llenar de ejemplos que encontramos en los evangelios, cuando Jesús desafía el concepto moderno de ser “políticamente correcto”, él antes de serlo, prefería decir y hacer lo correcto; sin importar el costo aparente en su persona y fama que esto le pudiera significar; pues el beneficio que el busca es superior al aparente de ofender algunas personas.

Pues si hubiera alagado a fariseos, doctores de la ley y comerciantes; a lo mejor habría obtenido alguna retribución terrenal (bienes y/o fama). Pero al desafiarlos, se arriesga a su desprecio y persecución; pero el propósito de Jesús no es buscar el reconocimiento de los hombres, sino el de Dios Padre.

El objetivo de Jesús no era ofender a las personas obviamente, sino decir la verdad, no transar la verdad por beneficios temporales; el que ama la verdad, no puede verla cautiva sin un dolor en su corazón. La verdad debe fluir con libertad, para que liberte al esclavizado de la ignorancia y el engaño.

Jesús nos enseñó que sólo si conocemos la verdad, seremos realmente libres, y eso no sólo lo predicaba, sino que fue una practica en su vida; practica que le costó la muerte. Pues sin haber sido hallada alguna mentira en su boca, la verdad es perseguida en este mundo de oscuridad, y cuando valientemente la decimos, también sufriremos persecución.

 Y la Palabra fue hecha carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. (Juan 1:14)

El caminó lleno de gracia y de verdad, y sus seguidores (los cristianos) debemos imitarlo, y caminar de la misma forma, llenos de gracia y de verdad; haciendo y diciendo las cosas a Su manera, y no a la nuestra y la del mundo; pisoteando las filosofías del mundo que nos mantienen atados a la oscuridad, y una de ellas es el concepto errado de ser políticamente correcto.

Siempre aprendiendo que el amor nos lleva a decir y hacer las cosas en verdad; y es la verdad una poderosa arma en nuestras manos contra el error y oscuridad.

Antes siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todas cosas en aquel que es la cabeza, a saber, Cristo; (Efe 4:15)

Y por último, las persona que se ofenden con la verdad, son las personas que no desean ser expuestas ante la luz, pues sus obras les avergüenzan y desenmascaran su realidad; al decir la verdad Jesús lo que busca es el arrepentimiento de tales personas; y a la vez, poner todas las cosas en luz y transparencia, para romper los lazos opresores de la oscuridad.

El Padre nos dé en Su Hijo palabras de verdad en amor, para cada circunstancia que debamos enfrentar, y que aprendamos a conducirnos que como Jesús lo hizo acá en la tierra, lleno de gracia y de verdad. Amén.

El que dice que permanece en Él, debe andar como Él anduvo. (1 Juan 2:6)




lunes, 8 de enero de 2018

Mirad que nadie os engañe, porque vendrán muchos en mi Nombre...


Hoy les comparto un mensaje, que viene de un mal entendimiento del siguiente versículo del evangelio de Mateo:

Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. (Mateo 24:5)

Creo que muchos lo hemos leído varias veces, pero hay un detalle no menor, que debemos ver en lo que nos dijo el Señor…

El Señor nos advirtió que vendrían MUCHOS en su Nombre, proclamando que ellos son el Cristo, y debemos estar atentos para no ser engañados…

Puntos a considerar

¿Has visto a muchos diciendo que ellos son el Cristo?, yo no he visto a muchos, los he visto, pero no son muchos. Yo sé que hay algunos que creen ser Jesucristo; pero la verdad, no creo que sean los muchos como pareciera que dijo el Señor. Esto nos habla que algo se entiende mal de ese versículo, pues no pareciera haberse cumplido que muchos dicen que son el Cristo.

El versículo citado, si lo leemos con atención, pareciera tener una contradicción en sí mismo; pues dice que vendrían muchos en el Nombre del Señor Jesucristo diciendo que ellos son Jesucristo, suena raro, ¿No es verdad? ¿Cómo va a venir alguien en nombre de otro diciendo que él mismo es el otro a quien se supone representa? Lo explico con otras palabras; si alguien te quiere suplantar, no diría que viene de tu parte y simultáneamente diciendo que él (el impostor) es tú persona. Nadie le creería, ¿No es lógico? Pues si te quiere suplantar, no puede decir que viene en nombre tuyo y a la vez, decir que es esa persona a nombre de quien viene, pues al decirlo, se delata como impostor. Lo explico con otro ejemplo nuevamente (pues parce un poco trabalenguas el asunto como lo explico, jejeje). Si alguien llega a tu casa y se quiere hacer pasar como tu tío Juan que vive en el extranjero y tu no lo conoces; esta persona no puede decir, a la vez, que viene en nombre de (enviado por) tu tío Juan y él mismo se presenta como el tío Juan; sería ilógico.

Lo anterior nos muestra que hay un error en la traducción del texto anterior, y ese error nos ha distraído un poco del verdadero mensaje del mismo, por lo que te propongo la siguiente traducción, y veremos su justificación.

Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el ungido; y a muchos engañarán. (Mateo 24:5)

Si cambiamos la palabra Cristo que es la misma palabra que ungido en griego original de la Biblia (Χριστός Jristós ; ungido Mesías, por implicancia sería el elegido).

Vemos que el texto llega a su real significado, pues diría algo así como: Porque vendrán muchos que dirán que yo los elegí y los envíe (o los nombre con tal cargo en la iglesia), y engañarán a muchos.

Ahora entendemos que esos son MUCHOS, es decir, son muchos los hombres que se hacen representantes del Señor, pero que el Señor no los ha enviado, ni los ha elegido para “cargos” en la iglesia. Muchos pueden decir que son sacerdotes, pastores, profetas, maestros, evangelistas y/o apóstoles; pero no lo son verdaderamente ante Dios, pues el Señor no los ha elegido y no los ha enviado (no los ha ungido para eso, a pesar de que puedan ser verdaderos creyentes); son enviados por sí mismos o por los hombres y no por el Señor. El resultado de lo anterior, es que esos muchos que se creen enviados, elegidos, ungidos por Dios, extraviarán a otros muchos que creerán sus palabras y errores.

Debemos recordar, que si hay y existen falsos ministerios, es decir, falsos, pastores, profetas, maestros, evangelistas y/o apóstoles; es porque también los hay verdaderos; pues tras cualquier imitación, existe lo verdadero que fue imitado (pues no tendría sentido imitar lo que no existe, pues si eso ocurriera no sería imitación, sino algo original).

Los que se hacen llamar ministros de Dios y no lo son, no necesariamente son hombres que no conocen al Señor, pueden ser falsos ministerios, pero verdaderos hermanos engañados;  o por lo menos, con un llamado pero aún no preparados para ejercer el ministerio que ostentan, es decir, hermanos engañados (ciegos en ese aspecto espiritual).

Es importante tener en cuenta que los ministerios dejados por el Señor que son 5, como se ve en Efesios: “Y él dio unos, apóstoles; y otros, profetas; y otros, evangelistas; y otros, pastores y maestros; “(Efesios 4:11) y son nombrados por el Señor mismo, y no por los hombres y/o instituciones; como se lee en el siguiente versículo.

Y hay repartimiento de ministerios; mas el mismo Señor es. (1 Corintios 12:5)

Los ministerios son nombrados y se sujetan al Señor Jesucristo, y no a los hombres y/o instituciones; eso es muy importante, pues es al Señor que deben rendir cuentas y no a los hombres y/o instituciones; esos ministerios (servicios), tienen una responsabilidad ante el Señor, por eso les es dada cierta autoridad en la iglesia, debido a su responsabilidad en ella; y es proporcional su autoridad a la responsabilidad que les fue dada.

Ha habido y hay muchos líderes en la iglesia, que dicen ser algo que no lo son, dicen ser los ungidos (elegidos, enviados, etc), pero no lo han sido por el Señor, es decir, dicen ser los ungidos para el ministerio que ostentan, pero en realidad no lo han sido (o no lo han sido aún). Eso produce un engaño, pues si ellos mismos están engañados creyendo tener una unción (“cargo”, ministerio, etc) que en realidad no tienen, ¿Cómo sacarán a las personas del error (engaño), si ellos mismos lo están, y en algo tan importante, como el ser llamados por Dios para algo tan importante?

Sin ver malas intenciones, vemos que no podemos por lógica entender, que alguien engañado pueda sacar del engaño a otro hermano; pues se cumplen las palabras del Señor:

Y les decía una parábola: ¿Puede el ciego guiar al ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo? (Lucas 6:39)

Por eso Santiago nos advierte: “Hermanos míos, no os hagáis muchos maestros, sabiendo que recibiremos mayor condenación”. (Santiago 3:1)

Los maestros los forma el Señor y no los hombres (y en todos los ministerios es así) y se debe tener en claro que el juicio será más severo; en el tribunal de Cristo. Por lo tanto, para hacerlo bien se debe estar preparado por el Señor, y sólo ejercer lo que él Señor ha formado y encomendado en el ministro de Dios, y no salir de ese ámbito dado por el Señor.

Bueno, podemos concluir que nuestro Señor ya nos advirtió lo que vemos hoy en día cuando hay muchos que dicen hablar de parte de Él, pero en realidad el Señor no los ha enviado a predicar (pues no están preparados o no son elegidos); no estamos diciendo que todas estas personas no sean creyentes; y que no hayan nacido de nuevo; lo que estamos diciendo es que se han desviado creyendo un engaño, que ellos son los ungidos del Señor para algo que en realidad el Señor no los ha ungido (elegido).

Debemos recordad que la principal arma de nuestro adversario es el engaño, y muchos de sus ministros, trabajan engañados por él; por eso, nuestra lucha no es contra sangre ni carne…

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del siglo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los cielos. (Efesios 6:12)

Estimo que muchos de ellos están sinceramente engañados, luchando como lo hacía Saulo de Tarso contra el Señor (persiguiendo a la verdadera iglesia), pesando en sus mentes que en realidad sirven a Dios…

Os echarán de las iglesias (sinagogas); y aun viene la hora, cuando cualquiera que os matare, pensará que hace servicio a Dios. (Juan 16:2)

Hasta acá podemos concluir, que muchos engañados creyéndose algo que en realidad no lo son, engañaran a muchos; pues un ciego no puede guiar a otro ciego, sin que ambos caigan en el hoyo. Es por eso importante la advertencia de nuestro Señor para estar atentos; si no lo fuera, no lo habría dicho.

Otro engaño, que yo creo que puede llegar a ser aún peor, es tal temor a ser engañados, de tal manera de no querer escuchar a nadie que se diga ser maestro, pastor, evangelista profeta y/o apóstol; pienso que ese engaño es tan peligro, porque mantendría a la persona permanentemente engañada, por el temor a escuchar cualquier cosa que le contradiga; este engaño mantiene a la victima bajo custodia del temor al engaño.

No debemos olvidar que Jesús dijo que eran muchos los que vendrían erradamente en su nombre, pero no dijo que serían TODOS, eso es muy importante de rescatar; así como habrán muchos falsos ungidos maestros, pastores, evangelistas, profetas y apóstoles; también los habrá verdaderos, y si tenemos temor a escuchar opiniones divergentes, será inevitable que no nos beneficiaremos de la palabra de verdad que les has sido dada a estos verdaderos ministros del Señor (pues no les escucharemos por temor a ser engañados).

Es nuestro enemigo el diablo, el principal interesado en fomentar el temor de ser engañados, pues de esa forma nos puede mantener cautivos a perpetuidad, sin permitir que la Palabra del Señor entre en nosotros, es decir, la verdad nos liberte. La mejor forma de no permanecer engañados es siguiendo los consejos del Señor y también veo uno de Pablo importante, los copio:

Decía entonces Jesús a los judíos que le habían creído: Si vosotros permanecéis en mi palabra, sois verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. (Juan 8:31-32)

No menospreciéis las profecías, sino examinadlo todo; retened lo bueno. (1 Tesalonicenses 5:20-21)

También pudiésemos pensar, que el único ungido es el Señor; cosa que es verdad hasta cierto punto; pero debemos reconocer, que él unge a quienes él destina a la función que él mismo encomienda de dirección en su cuerpo; podemos verlo en el siguiente versículo, como el apóstol Pablo indica que él es ungido; y con esto nos damos cuenta que todo llamado del él, a un ministerio, debe ser ungido para ese propósito, por Dios.

Ahora bien, el que nos confirma con ustedes en Cristo y el que nos ungió, es Dios, (2 Corintios 1:21)

Bueno, finalmente el propósito de este mensaje, no es asustarte, sino que seamos libertos completamente por la Palabra de Dios, en nuestro Señor; vemos que hay muchos ciegos guiando a ciegos, y el destino de ello es que ambos caerán en el hoyo, a menos que abran sus ojos; no debemos cerrar nuestro oídos para oír, por el temor del engaño; al contrario cada día debemos permanecer más en las palabras de Jesús de Nazaret, y examinarlo todo, y quedarnos con lo bueno; sin descartar las cosas por prejuicios, sin antes conocerlas verdaderamente.

Este es mi consejo personal, ¡sin temor, confiando en el Señor, abriendo los ojos y permaneciendo en su palabra; vamos adelante, guiados por su Santo Espíritu!!!

Y para terminar; no debemos olvidar que nuestros enemigos no son estas personas engañadas creyendo servir a Dios y que nos quieren manejar, ellos son víctimas de nuestro verdadero enemigo de maldad; pues nuestra lucha no es contra sangre o carne sino…

… porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra los principados, contra las potestades, contra los gobernadores del mundo de las tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. (Efesios 6:12)

A estas persona también debemos amarlas, y con mansedumbre, misericordia y verdad; hablarles en la gracia de Dios, si Dios lo permite (cuando veamos la realidad). ¡Pero debemos obedecer a Dios por sobre todas las cosas, antes que a los hombres!!!

Un abrazo todos mis hermanos en la fe, gracia y paz a todos ustedes; y disculpen mis debilidades en la redacción.



PD: Leyendo algunos libros de Rick Joyner, puede ver el verdadero sentido del versículo expuesto, es decir, Mateo 24:5; gracias hermano y gracias Señor.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Nada nos podrá separar del amor de Dios...

Un afectuoso saludo, para todos los que hoy leen este mensaje; yo creo que la mayoría hemos escuchado esta promesa “nada nos podrá separar del amor de Dios”, y es una tremenda promesa, pero me gustaría desmenuzarla un poco más, pues creo que a veces se mal entiende; pero antes leámosla:

Romanos 8:37-39  Antes, en todas estas cosas hacemos más que vencer por medio de aquel que nos amó.  (38)  Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,  (39)  Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura (cosa creada) nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Primero, nos debemos fijar que la promesa debe incluir algo importante, que son las últimas palabras de esta, copio:

Romanos 8:39 Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura (cosa creada) nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Las últimas palabras que pongo en negrillas son muy importantes de tener en cuenta, pues sin ellas la promesa NO SE CUMPLE, estas son: que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Nada nos puede separar del amor de Dios, QUE ES EN CRISTO JESUS SEÑOR NUESTRO.

No hay cosa o criatura en el universo que nos pueda apartar del amor de Dios, pero eso tiene un “lugar”, que es EN CRISTO JESUS SEÑOR NUESTRO.

Sólo en la permanecía en el Señor, somos invencibles y nada nos puede separar del amor de Dios, es decir, cuando no andamos en la carne, sino en el Espíritu. Sólo en Jesucristo como nuestro SEÑOR, somos vencedores, y es esa la posición que debemos mantener día a día, EN CRISTO.

En la práctica, veo en nosotros algunas excusas para no tener una vida de vencedores, muchas de ellas pueden ser: mi marido que no es creyente, mi mujer que no es creyente, mis hijos, si tuviera una familia creyente, es que no encuentro hermanos que compartan mi fe, es que no tengo tiempo, es que no puedo..., etc. Hay muchas excusas que nos hacen creer que si nuestro entorno fuera diferente, podríamos ser vencedores en la fe, pero lo anterior es una excusa y contradicción; pues le estamos dando a las cosas creadas, o a las criaturas (personas), el poder de evitar que seamos vencedores en la fe.

Hermano(a), aunque el mundo entero esté contra tuyo; si tú estás EN CRISTO, puedes ser vencedor y no hay nada que te lo pueda impedir, absolutamente NADA. Es lo que Dios dice, que EN CRISTO JESÚS SEÑOR NUESTRO tendremos siempre victoria!!!

1 Juan 5:4  Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe.

Nada de lo dificl que veamos en nuestro alrededor nos puede apartar del Amor de Dios que es en Su Hijo; absolutamente nada… excepto…

Segunda parte: Hay una excepción a lo anterior, como bien leímos somos invencibles EN CRISTO; pero el apóstol no niega que esa posición privilegiada que podemos mantener EN CRISTO, no sea abandonable por el cristiano, de hecho podemos salirnos de ella con mucha facilidad, cuando le damos la conducción de nuestra vida a la carne, es decir, al viejo hombre (Adam), más que al Espíritu de Dios (cuando no andamos por fe).

Lo que el apóstol Pablo nos quiere explicar, es que no hay nada en este mudo que te pueda impedir ser un vencedor en la fe, a pesar de todas las circunstancias desfavorables que tu puedas ver; lo único importante que debemos entender que esas victorias sólo se obtienen EN CRISTO; y esa posición es nuestra responsabilidad mantenerla , como Jesús nos mando:

Juan 15:4  Permaneced en mí, y Yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.

Debemos permanecer en El, porque El ya permanece en nosotros por medio de su Santo Espíritu; nosotros debemos permanecer unidos a EL día a día por medio de la fe; es decir, creyéndole, y por lo tanto, obedeciéndole como NUESTRO SEÑOR; para que se cumpla en nosotros:

...ni ninguna criatura (cosa creada) nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.