martes, 28 de octubre de 2008

¿Cuál es el lugar?

Hoy muchos cristianos verdaderos, al igual que yo lo hice hace años; buscan el lugar verdadero donde reunirse, el lugar correcto donde adorar a Dios; buscan el lugar que Dios espera que asistan, buscan la verdadera iglesia. Hoy muchos cristianos verdaderos, no están tranquilos ni conformes en el lugar que asisten, y tienen muchas preguntas sin responder si donde asisten ¿será el lugar correcto?. Hoy muchos cristianos verdaderos, están confundidos entre tanto marketing religioso que los rodea, de tantas y tan variadas y distintas iglesias, que profesan seguir al mismo Dios y al mismo Señor. Muchas de estas iglesias, son más bien empresas humanas, que el lugar espiritual y de comunión con Dios y los hermanos que deberíamos hallar; y es que en ellas, no encontramos lo que realmente buscamos, y mucho menos nos da paz y gozo a nuestras almas, cansadas, sedientas y necesitadas de Dios, al contrario muchas veces salimos más cargados y cansados, que de lo que entramos a ellas. Muchas veces nos defraudamos de las cosas que vemos y vivimos en algunas de ellas, cuando pasa algún tiempo y empezamos a conocer la realidad de muchas cosas, que están escondidas detrás de bonitas máscaras y esplendida diplomacia...

Hoy muchos cristianos verdaderos, se preguntan: ¿Cuál es el lugar?, ¿Dónde debo ir?, ¿Con quien me debo congregar?, ¿Cada cuanto lo debo hacer? y ¿Cómo lo debo hacer? Y como coro de fondo, detrás de todas estas preguntas; suenan las voces discordantes de múltiples hombres que predican una doctrina diferente, y muy bien diferenciada de su vecino, tratando de atraer más ovejas a sus rediles; con todo tipo de espectáculos y sensualidad cada cual quiere convencer a sus oyentes, que con ellos es el lugar de Dios en la tierra, que con ellos es la bendición de Dios... Detrás de todo este espectáculo, confusión y bullicio, este pobre cristiano sincero; que de verdad quiere agradar a su Dios y Señor, y realmente lo necesita y busca con prontitud, se pregunta… ¿Cuál es el verdadero lugar?
Si tú querido amigo y hermano, elevas a tu creador una oración sincera, y te apartas de toda esta vorágine de movimientos religiosos que sólo procuran fama y ganancia a sus líderes religiosos, con diferentes doctrinas, diferentes mandamientos, diferentes costumbres, diferentes métodos, diferentes lugares, diferentes filosofías, diferentes historias, diferentes show, diferentes manifestaciones para cautivar las ovejas más que apacentarlas. Si te detienes un poco y oras a tu Creador con fe para escuchar su voz…. Y le preguntas a tu Dios:
Señor ¿Cuál es el verdadero lugar? Mira que hoy muchos me dicen que ese o aquel es el lugar, y todos tienen muchos y estudiados argumentos los cuales a veces desconozco (pero hay algo en mi interior, hay algo que no me deja tranquilo y sigo buscando...), incluso hay algunos que me ofrecen hasta las garras del diablo si dejo de asistir con ellos, ya que prometen una protección casi mística de satanás, por pertenecer a sus rediles con todo lo que eso significa...

¡¡¡Dios mío, Dios mió…!!!
¿Cuál es el verdadero lugar en el que debo estar?

Y la Palabra de Dios que bajó del cielo te responderá: “…y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren” Juan 4:23-24

Ya no es en Jerusalén, como si lo fue en la a antigüedad; ya no hay un lugar físico definido hoy en esta tierra, ya no hay un templo construido por hombres (el templo somos nosotros); ya el verdadero lugar es en espíritu y en verdad. El verdadero lugar de adoración a Dios es en Espíritu y en Verdad.
Cuando Jesús conversó con la mujer samaritana, lo dejo muy claro; la salvación viene de los judíos, y hasta ese tiempo el lugar era Jerusalén. Pero hoy hermanos ya no es un lugar físico establecido en donde nos comunicamos con Dios, sino que el verdadero templo es Cristo mismo; y él ya está en nuestros corazones, si le hemos recibido.
Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. Juan 4:20-22

El lugar es en Espíritu y en Verdad; ¿Qué significa eso? En primer lugar, que los que busquen adorar a Dios, y no lo hagan en Espíritu y en Verdad, no lo conseguirán; ya que Dios es Espíritu y los adoradores deben acercarse a él y adorarlo en Espíritu y en Verdad; no en error o engaño, sino en Verdad; no por medio del alma, sino por el espíritu; ya que, no se puede adorar a Dios sin el Espíritu. Y este Espíritu ya nos fue concedido, por su obra y gracia, cuando lo recibimos por la fe. Este Espíritu es el que nos posibilita adorar a Dios, independiente del lugar del universo donde nos encontremos en cada momento. Y la segunda condición es en Verdad, y sabemos que Cristo es la verdad. Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Juan 14:6

O sea en Espíritu y en Cristo (verdad), podemos adorar al Padre; y también sabemos que el Espíritu es el Espíritu de Cristo, es el mismo Espíritu Santo; como lo podemos ver en el siguiente verso..Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. Rom 8:9
Hemos llegado a una gran conclusión, si lo vemos con detalle:
Para adorar a Dios, debemos hacerlo en Cristo (Espíritu) y en Cristo (Verdad); no hay otra forma de adorar a Dios; sino en Cristo y sólo en Cristo.
Hermanos el lugar que tanto buscas, está EN CRISTO. Si lo puedes creer me entenderás, y verás que tu búsqueda acabará y tu alma encontrara refrigerio y descanso En EL.

Si realizas una búsqueda en tu Biblia de la frase “en Cristo”, la encontraras muchas veces en tu Biblia; y esto es algo que debemos entender. Esto significa un lugar o una posición espiritual para con Dios y por ende, para con el universo, en la que debemos estar; es tan importante vivir y entender esta frase “EN CRISTO” que es la base de toda adoración genuina a Dios; y es la base de nuestra carrera al Padre.
El lugar es En Cristo.
El modo es En Cristo.
El camino es En Cristo.
Me debo congregar con mis hermanos En Cristo.
Todo lo debo hacer En Cristo.
Las respuestas están En Cristo.
Todo lo que busco lo encuentro En Cristo.
¿Y como llego y permanezco en este maravilloso lugar que es Cristo?
Por medio de la fe.
Si esto lo logramos ver, entender y experimentar, el resto nos lo rebelará Dios; pero sólo En Cristo.
Que Dios Padre y nuestro Señor nos hablen al corazón. Amén.

Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad. (Col 2:8-10)

sábado, 25 de octubre de 2008

Jesús Adrián Romero _ Videos YouTube

VÍDEOS BLOQUEADOS VER AQUÍ OPINIÓN 

Les comparto esta serie de enlaces a vídeos YouTube, del canta-autor cristiano Jesús Adrián Romero. A lo mejor, no te gusta mucho este tipo de música, pero escucha la letra de las canciones, y si tienes oídos, las reconoceras muchas de ellas... Y si no te gustan, no importa; lo importante es que le creas a Dios.

Saludos.




Razones Pa' Vivir

Aqui Estoy

sumergeme

COMO LA BRISA

Pan De Vida

Mi Universo

Ven te necesito

Magicas Princesas

Te veo

Me Dice Que Me Ama

Abre los Cielos

Dame tus ojos

Tal Como Soy

El Aire de tu Casa

Esperar en ti

AYER TE VI...

HEME AQUI ENVIAME A MI

sábado, 18 de octubre de 2008

Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición


Si lees el titulo de este mensaje, verás que son palabras muy fuetes; las cuales declaró el apóstol Pablo a las iglesias de Galacia. Si de alguna manera estas palabras te impactan, por favor lee este mensaje, hay algo importante que no debemos desconocer.

Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. (Gal 3:10)

Estas palabras son verdaderas, son fuertes y más sólidas que el mármol. Todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición. Siendo la ley santa, justa y buena; todo hombre que depende de las obras de la ley para justificarse ante Dios, está bajo maldición. Y no lo digo yo, lo dice la misma Biblia que algunos utilizan, para predicar la ley. Y si todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, ¿cuanto más lo estarán aquellos que dependen de leyes inventadas de hombres, y no la verdadera ley de Dios? La respuesta te la dejo para tu imaginación…

Hoy muchos predican la ley desde diferentes lugares, desde diferentes doctrinas humanas, desde diferentes pulpitos, desde diferentes escuelas filosóficas, desde diferentes religiones, etc. Prácticamente todas las religiones predican lo mismo, predican una ley expresada en ordenanzas y mandamientos, por medio del cual pretenden agradar a Dios y alcanzar un paraíso. Incluso muchos cristianos sinceros son arrastrados al error, por maestros que desconocen la Verdad. No tendrás que ir muy lejos para comprobar por tus propios ojos lo que te digo; no necesitas viajar muchos kilómetros para palpar la realidad de esta predica errada. Hombres que predican un evangelio de leyes, ordenanzas y mandamientos; hombres que predican las buenas costumbres y la moral; hombres que en su mensaje desconocen el verdadero significado de la cruz de Cristo. Muchos creo, sin mala intención; pero por cierto en el error. ¿Y si tu sigues el error, podrás obtener un buen resultado? Obviamente no es posible, después de seguir el error, obtener un buen término (es lógica pura, esa misma lógica que la religión mística desconoce, y es muy clara para con Dios).

Porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado; ya que por medio de la obras de la ley, ningún hombre será justificado para con Dios. Si esto es verdadero para con la ley santa y perfecta de Dios; ¿que oportunidad tiene un hombre que practica una ley errada, o una ley cambiada por las tradiciones y costumbres de los hombres, o una ley a su propio gusto? Por medio de la ley, no hay ninguna oportunidad de ser justificado para con Dios.

Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá; y la ley no es de fe, sino que dice: El que hiciere estas cosas vivirá por ellas. (Gal 3:11-12)

Entendiendo que ningún hombre será justificado por las obras de la ley, sino por la fe. Pregunto: ¿Quién es el principal interesado de que volvamos a la ley?, ¿Quién es el que nos quiere bajo maldición?, ¿Quien es el que nos quiere engañar, para apartarnos del Camino, para apartarnos de la Verdad? Bueno, este enemigo del hombre, este ser que quiere la miseria y la muerte del hombre; es quien hasta hoy en día sigue engañando a los hombres predicándoles el camino de la ley. Este enemigo llamado Satanás, es quien engaña al mundo entero y los sigue sometiendo bajo su potestad, de la cual somos librados en Cristo. Este ser vestido hoy de ángel de luz, dicta mensajes dulces que son amargos como el ajenjo en sus frutos; los frutos de la maldición y ser apartados de Dios.

Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero), (Gal 3:13)

En Cristo, por medio de la fe en El y su obra perfecta; somos librados de la maldición de la ley; ya estamos muertos para la ley; y vivos para Dios, es decir, realmente vivos. Por medio de la ley, éramos muertos por nuestros pecados, y todo el que persiste en este camino de la obras de la ley, para justificarse a sí mismo; está bajo maldición (condenación); ya que debe cumplir TODA la ley en forma perfecta para tener vida, que ciertamente es la única manera de lograrlo por medio de la ley. Y por lo menos yo, no pude; y la ley me mató. Pero gracias doy a mi Dios; por Cristo mi Señor quien me justificó y me salvo, dándome vida juntamente con él. Y ya no estoy bajo la ley, sino bajo la gracia que es en Cristo Jesús Señor nuestro, que opera por medio de la fe.

HERMANO Y HERMANA; LA UNICA MANERA DE AGRADAR A DIOS ES POR MEDIO DE LA FE. PORQUE SIN FE ES IMPOSIBLE AGRADAR A DIOS. SI PIENSAS QUE PUEDES HACER MUCHAS COSAS PARA AGRADARLE, ESTA BIEN, PERO SIN FE ES IMPOSIBLE AGRADARLO, DEBEMOS CREERLE PRIMERO. ¿Y COMO CREEREMOS SI NO OIMOS? ¿Y COMO OIREMOS SI NO NOS PREDICAN LA VERDAD DEL EVANGELIO?

Cuando Pablo dice: "están bajo maldición", usa el tiempo del verbo estar en presente; no dice estarán o estaban; sino dice ESTAN bajo maldición. Cuando por cualquier motivo nos tratan de deslizar de la verdad del evangelio, nos tratan de someter nuevamente a la maldición de la ley. Hermanos, es prioritario tener muy claras estas palabras del apóstol Pablo; no es un juego, ni son dichas de esta forma para impresionar; sino que es una verdad que debemos conocer y entender, para no ser arrastrados al error, Ya que hay quien hoy día, al igual que ayer, nos quisiera sometidos en esclavitud, quien usa muy fuertemente la religión humana para apartar los hombres de la Verdad, es decir, de la Vida, es decir, del Camino. Tú ya lo entendiste, nos quiere apartar de JESUS EL CRISTO. Hay un enemigo que a toda costa, nos quiere sacar a su terreno, es decir, a la carne en la filosofía del mundo; ya que él sabe que ese es su terreno. Pero nosotros hermanos, si hemos conocido la benignidad del Señor; ya no estamos sujetos a la ley para ser aceptos ante Dios, si no, para presentarnos ante Dios es perfecto y suficiente el sacrificio de Cristo en la cruz. Es por su gracia y no por nuestras obras que lo recibimos, por medio de la fe. Y si fuera posible ser salvos por las obras de la ley, demás murió Cristo; como lo dice Pablo: No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo. (Gal 2:21).

¿Que significan estas palabras?, que cualquier hombre que depende de hacer y cumplir la ley; para justificarse ante Dios; está bajo MALDICION. ¿Por que es así? Porque escrito está en la misma ley en la Biblia, Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. ¿Que quiere decir? Como ningún hombre que no cumpla todas las cosas escritas en el libro de la ley, tendrá vida. Sino que tendrá muerte.

De hecho las palabras son aún más fuertes:
De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído. (Gal 5:4) Hermanos, que no haya ninguno en esta condición, pon mucha atención a los mensajes que escuchas y las predicas que oyes; no sea que por ignorancia te hagan volver a esclavitud.

Como será de serio este mensaje, que Pablo exclamó: Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. (Gal 1:6-9)

Maldito sea cualquiera que os predique un evangelio diferente al que habéis recibido; es tan grave predicar un evangelio adulterado, que Pablo usa palabras que muestran la gravedad de tal situación, sea anatema (maldito, apartado de Dios). Si incluso un ángel de cielo o él mismo lo hiciese.

Como resumen, sólo unas preguntas, que nos aclaran cual es el verdadero evangelio:

Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne? ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si es que realmente fue en vano. Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe? (Gal 3:2-5)


Por oír con fe hermanos, por oír con fe.


Que la paz de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo sea con todos ustedes. Amen.

Rodrigo

domingo, 5 de octubre de 2008

Un tesoro escondido en un campo


Mucho me ha llamado la atención, la siguiente parábola, que ocupó el Señor Jesús para referirse al reino de los cielos. Es una parábola que nos llena de esperanzas, expectativas y asombro de lo tremendo que son los tesoros del reino de Dios. Si la lees con atención, y con la ayuda del Espíritu Santo que nos guía, compartamos la siguiente reflexión:

Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo. (Mat 13:44)

Si lo vemos e imaginamos en lo literal de la parábola, podremos tener una idea de lo grande que tenemos por tomar y lo dispuestos que estaremos por conseguirlo.

Imagina un campo en el que encuentras enterrado una fortuna en oro, plata y joyas. Según tus primeras excavaciones calculas que el precio asciende a por lo menos 100 millones de dólares; ya que lo que alcanzaste a ver es sólo una parte del gran tesoro escondido. Es un tesoro escondido de tiempos antiguos, y cuyo dueño del campo desconoce.

¿Qué haces?

Claro que intentarás tomar posesión de dicho campo para poder disponer de dicho tesoro; te puedes imaginar lo que significa tremenda fortuna. Bueno lo decides y vas al dueño de dicho campo y preguntas por el valor de esa tierra. El dueño te informa que su precio es alto, y que asciende a 100 mil dólares. Bueno a la verdad no tienes ese efectivo (sólo si te despojaras de todo lo que tienes podrías reunir esa suma), así que decides de alguna forma conseguir el dinero. Para empezar, reunes todos tus ahorros, luego vendes tu casa, tu auto, etc; incluso gustoso pedirías un crédito en el banco para juntar la suma. Luego de que por fin te has deshecho de todas tus posesiones, bienes y propiedades; después de mucho trabajo, logras reunir dicha suma. Y compras el campo.

Obviamente recuperaras con creces todo lo que invertiste, y te sobrará en abundancia.

Semejante al ejemplo es el reino de los cielos; cuando tú descubres el tesoro escondido en el campo (y no antes); estarás dispuesto a entregarlo todo por obtener dicha tierra y así poder tomar posesión del tesoro. Las personas del mundo te mirarán y no entenderán por que te despojas de todo; y tú lo haces con gran gozo. Incluso muchos creyentes no te entenderán y te dirán; oye hermano no hay que ser tan extremistas; no es necesario que te despojes de todo; sólo un poco es suficiente. Tú sabes a ciencia cierta que la suma debes reunirla completa y entiendes que no sirve la mitad del dinero, sino que el precio son 100 mil dólares y no 50 mil dólares, ni ninguna otra cifra inferior a esta.

Algunos viendo tu actitud tan piadosa trataran de imitarte, pero ellos no tendrán esa alegría ya que ellos sólo lo hacen como una obra, no ven la ganancia de aquello, y no venderán todo gozosos como tú lo harías (es que ellos no entienden el propósito que tienes, después del descubierto que has hecho, ellos no han visto aún el tesoro).

Bueno es recordar que esta parábola, como todas las parábolas son para los hijos del reino de Dios; no se trata de poner altas metas para la salvación de los hombres; es una parábola para ya creyentes convertidos llamados al reino de los cielos. Y bueno es decirlo, para todo el que quiera venir a él. Es un Camino en el cual todos los que lo hemos recibido, tenemos las puestas abiertas.

Bueno, te tengo que contar una muy buena noticia, una noticia más grande que 100 millones de dólares; una noticia mayor que 1.000 millones de dólares; una noticia aún mucho, pero mucho mayor.

¡ Si tú has recibido en tu corazón al Señor Jesús, es decir, le has creído y él ha hecho morada en ti; por medio de su Santo Espíritu; tú tienes enterrado en tu corazón un tesoro inescrutable, un tesoro incontable en inmensidad !

Tu ya has sido salvo por fe, pero hay algo grandioso adelante aún, la salvación es sólo el comienzo. Lo que queda hoy es pagar el precio de dicho campo y tener dominio sobre aquella tierra para poder desenterrar el tesoro que en ella está escondido. El actual dueño del campo, es tu carne (carnalidad) que es ignorante e incrédula (no ve ni entiende); y no sabe apreciar lo que hay bajo ella, enterrado en tu corazón. La carne desprecia este tesoro porque no lo ve y no lo entiende. Por eso tú debes tomar posesión de dicho campo (alma) para poder disponer del tesoro. Pero fíjate que no es gratis, ya que tienes que pagar un precio de 100 mil dólares; aunque en realidad es gratis, porque una vez que tomes posesión del campo tu dinero se te devolverá con creces hasta sobreabundar, si vendieras una pequeñísima parte de dicho tesoro.

Mientas tú carne (carnalidad o viejo hombre) tenga el dominio de tu vida, mientas tu viejo hombre sea el que toma las decisiones; ni sueñes con alcanzar el tesoro; él es ignorante e incrédulo, para él ese tesoro no existe y si se lo contaras no creerá jamás, y por lo tanto, para él no tiene ningún valor, él desperdiciará el campo, porque no lo puede ver.

Hermano hoy te informo que si recibiste por fe, el Espíritu Santo; ese tesoro está en tu corazón y sólo queda creerle a Dios y comprar el campo.

¿Cuál es el precio?

El precio es que pierdas el alma por dicho tesoro; es decir, debes entregar todo lo que tienes (y lo harás con gozo si realmente lo crees) por poder desenterrar y descubrir ese tesoro.

Queridos hermanos, eso es el camino de la cruz; no es un camino triste, sino un camino con gozo y con la certeza de lo que estas alcanzando; las personas que están a tu alrededor te miraran y algunos dirán que estas loco, otros te dirán que no debes ser extremista y otros te imitaran te dirán que piadoso es ese hombre, y otros te escucharán y gozarán contigo buscando ese tesoro; y tú en tu interior tendrás el testimonio; que no es por razones humanas que tú lo haces, sino que con ello alcanzas un tremendo tesoro que es Cristo en ti; y de paso recuperas el precio pagado, es decir, tu alma; salvarás tu alma.

Como ya nos lo dijo nuestro Señor, hace mucho tiempo:

Porque todo el que quiera salvar su vida (alma), la perderá; y todo el que pierda su vida (alma) por causa de mí, éste la salvará. (Luc 9:24)

El original usa la palabra psujé en griego, que significa alma (las traducciones no son muy buenas siempre; pero hoy Dios nos da los medios para encontrar estas cosas); si no vendemos todo y compramos el campo perdemos el alma; si por causa de Cristo (el tesoro) vendemos todo y lo compramos, la ganamos. No hay nada que perder, y si mucho que ganar; sólo debemos ver el tesoro y lo haremos con gozo.

Esto no se trata de partir y vender literalmente tus bienes; se trata de donde tienes el corazón y que estás dispuesto ha hacer por alcanzar lo que Dios ya te dio. Mientras no veamos el tesoro, lo haremos de mala gana y como una gran obra (o no lo haremos, que sería lo más seguro, ya que nadie estaría dispuesto a perder su alma por algo que desconoce); cuando vemos por gracia de nuestro Señor ese tesoro; ya no es carga sino con alegría te despojas de lo que hoy no te aprovecha y compras esa tierra de la cual fluye leche y miel. Te despojas de todo, ya que sabes que así estas tomado dominio del campo.

Ahora nuevamente ¿cómo alcanzas el tesoro?

La respuesta es simple; lo alcanzas por fe, y si es por fe es por gracia; y sabemos que la fe proviene del oír, y el oír proviene de la palabra de Dios, es decir, del jréma de Dios; palabra hecha espíritu y vida en ti.

Hermanos necesitamos pedir al Señor que abra los ojos de nuestro entendimiento para que veamos las cosas grandes que tenemos por delante, para que avancemos hacia ellas. Sin esta visión, es imposible alcanzar nada; y la visión proviene de Dios.

Cuando por medio de la fe tu alma es santificada; vas tomado posesión de dicho campo en el cual está el tesoro escondido, cuyo tesoro es Cristo en ti. Cristo ya lo está, si hoy tienes el Espíritu Santo morando en ti. Pero la tierra debes ser de tu dominio y no del viejo dueño que no sabe nada, no entiende nada y no le interesa nada de lo de Dios; porque no puede, ni quiere entender; me refiero al viejo hombre.

Sólo para terminar les copio la oración de Pablo por la iglesia de Efeso; creo que debemos orar como él oró; y lo debemos hacer de corazón ante nuestro Padre; ya que sin él no podemos avanzar. En ella verás como Pablo trata del mismo tema y entiende que esto es obra de Dios en nosotros, y por ello debemos orar para que Dios nos de entendimiento y revelación de sus maravillas en nosotros.

Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo. (Efesios 1:15-23)

Que la paz y la gracia de nuestro Padre y de su amado Hijo, sea con todos y cada uno de ustedes. Amen.

Rodrigo