jueves, 30 de agosto de 2007

El valor de la palabras


Muchas veces no entendemos el verdadero valor y trascendencia que tienen nuestras palabras y las lanzamos al "aire", sin prestar demasiada atención por ello. Sólo quiero dar una pequeña pincelada, y contrapongo lo que nos enseña el mundo y nuestro razonamiento humano; versus a lo que nos enseña Dios mismo al respecto.

El mundo dice:


"Las palabras se las lleva el viento"

Más, el Señor declara:

"Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio". Mateo 12:36
Parece que el viento las lleva al oído de Dios, y ninguna quedará en el aire...


"En toda labor hay fruto; Mas las vanas palabras de los labios empobrecen." Prv 14:23
Aquí nos queda claro que mejor es tener cualquier labor (ojo en toda labor hay fruto), que estar hablando cosas vanas que sólo nos empobrecerán...

"El entendido en la palabra hallará el bien, Y el que confía en Jehová es bienaventurado." Prv16:20
Aquí se entiende que el entendido en la palabra es el que conoce la palabra y esta es la Palabra de Dios, en su Hijo Jesús; él que entiende y conoce a Jesús hallará el bien (es una sentencia del Señor; así es); y el que confía en el Señor es bien aventurado; es decir, afortunado..

"El que responde antes de escuchar, cosecha necedad y vergüenza." Prv 18:13
Hay una cosecha del que responde antes de escuchar y se cumplirá si ó si; a menos que escuche antes de responder.

"Toda palabra de Dios es limpia; El es escudo a los que en él esperan." Prv 30:5
Primero se declara que toda palabra de Dios es limpia; TODA. Y esta palabra tiene una función o utilidad para los que en ella esperan; que se ser escudo para ellos.


"Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; Mas la lengua de los sabios es medicina." Prv12:18
Ojo que no todas las medicinas son siempre agradables, sino que sanan y restauran lo dañado después que han sido tomadas. Lo importante, es que siendo agradables o desagradables de beber; las medicinas nos hacen bien cuando están bien recetadas.

"El labio veraz permanecerá para siempre; Mas la lengua mentirosa sólo por un momento". Prv12:19
Aquí hay una sentencia de nuestro Señor, de modo que es así y será así.


"La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos". Prv 18:21
¿Cómo tanto? Si, tanto; así es tanto. Si no lo ves tan claro te daré un ejemplo de cada caso, tu puedes encontrar muchos, pero muchos mas en la Biblia:

Muerte: Jacob le dijo a Labán cuando este buscaba sus ídolos que le habían robado y Jacob huía de Labán; Jacob declaro que muera él que lo haya hecho. Resulta que la que los tomó fue Raquel, sin que Jacob lo supiera; y al poco tiempo Raquel murió al dar a luz a Benjamín. Ver Génesis 31 y 35. A pesar de ser Jacob el escogido, falleció su más amada mujer por sus mismas palabras; ya que Raquel no le declaró que ella tenía los ídolos ocultos en su tienda.

Vida: Sólo cito una parte de las Escrituras "Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación."
Rom 10:8-10
La confesión con la boca te da la vida, la fe te da la justicia. Primero viene el creer en el corazón, luego el confesar con la boca para salvación.

"El que guarda su boca y su lengua, Su alma guarda de angustias". Prv 21:23
Viendo el poder que hay tras la lengua, es mejor guardarla y no hablar de más.


"Porque: El que quiere amar la vida Y ver días buenos, Refrene su lengua de mal, Y sus labios no hablen engaño; Apártese del mal, y haga el bien; Busque la paz, y sígala." 1 Pedro 3:10-11
Un tremendo consejo a seguir es el de Pedro, para todo aquel que quiera amar la vida y ver días buenos.


"Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. Porque nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse. Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá; y lo que habéis hablado al oído en los aposentos, se proclamará en las azoteas". Lc12:1-3
Nada quedará encubierto, a pesar de que pensemos que no nos escuchan...

"Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás, sino cumplirás al Señor tus juramentos. Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello. Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede".Mateo 5:33-37
Nuestro hablar sólo debe ser con si o con no; no debemos jurar; ya que esto viene del mal. Y nos atrapa y esclaviza.


Recordemos que cuando pecamos de lengua, la sangre de Jesucristo es poderosa para limpiar todos nuestros pecados y deshacer cualquier juramento necios que hayamos hecho si nos arrepentimos ante El; y así no somos más presa de nuestras palabras.


Aquí expuse de la trascendencia de las palabras de los hombres, es sólo una pincelada; ya que no estoy a la altura de entregar más por ahora y teniendo muy claro lo que declara la Escritura: "Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación". Stgo 3:1 De modo que los que les comparto es para despertar vuestra sana curiosidad por las cosas espirituales que rigen y gobiernan la vida material de los hombres. Y sobre todo la del los hijos de Dios.

En esta carta, no me he referido a la Palabra de Dios; que es el medio por el cual Dios creó el universo; ya que exponer de esa Palabra es algo que como Juan describe en su evangelio; ni aún en todo el mundo cabrían los libros para poder escribir lo que es El y lo que realizó; esto es JESUCRISTO nuestro Señor y REY. Amén.

miércoles, 22 de agosto de 2007

La mujer sabia edifica su casa; Mas la necia con sus manos la derriba


Este es un mensaje para el tiempo de restauración de la iglesia; es decir, para este tiempo en el que vivimos.

Dice el proverbio:

"La mujer sabia edifica su casa; Mas la necia con sus manos la derriba". Prov 14:1

Mirando las cosas más allá del significado literal, que por cierto es verdadero, debemos ver y entender lo que nos quiere decir y enseñar el Espíritu Santo con este proverbio, en el sentido espiritual que es de donde procede la vida y el propósito de todo. Y es lo que Dios nos quiere enseñar, por medio de su Palabra.

La mujer, en primer lugar representa la iglesia; (yo creo que esto ya lo conocemos y no es nada nuevo); pero analicemos desde esa perspectiva, que es la del propósito de Dios.
La sabiduría procede de Dios, su principio está dado por el temor de Dios y Cristo es la Sabiduría de Dios; es Cristo mismo la sabiduría.
Edificar es construir, Dios nos quiere edificar como templos para El.
La casa somos nosotros, ya que somos llamados a ser casa de Dios.

Entonces, como dice el proverbio:

La iglesia de Cristo se edifica y construye para Dios, esto es la iglesia verdadera y creyente. La característica de esta mujer es la sabiduría, la característica de esta iglesia es Cristo, la sabiduría.

¿Y cual es el resultado? La edificación de la casa de la mujer; es decir, la edificación de la iglesia. Lo que hoy muchas otras iglesias están tratando de hacer con sus propias manos y en necedad, es decir, en incredulidad, y sólo logran destruir su casa.

Ahora veamos la segunda parte, en detalle:

Necio es quien no cree en Dios, quien no confía en el Señor; necio es el incrédulo.

"Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, hacen obras abominables; No hay quien haga el bien" Salmo 14:1

¿Como dirá la segunda parte del proverbio?:

La iglesia incrédula, con sus manos derriba la casa de Dios, es decir, se destruye a sí misma.
Incrédula no necesariamente significa que no crea que exista Dios; sino que no le cree a Dios y no confia en su palabra; y es por ello que confia más en sus manos, es decir, en sus obras que en la fe del Hijo de Dios.

Notemos que en esta segunda parte está añadida la palabra "manos", es decir, con sus manos es el medio por el cual la iglesia insensata se destruye (con sus obras). No lo dice así con la iglesia de Cristo, pues esta sabe que el que edifica es Dios y no ella. Más la incrédula, cómo no le cree a Dios; hace la obra de edificación y sólo logra destrucción. La iglesia necia, no es guiada por el Espíritu Santo; sino es guiada por la sabiduría humana, carnal y diabólica.

Hermanos, permitamos que Dios nos edifique para templo santo para El. Recordemos que todo lo que nosotros construyamos sobre este cimiento que es Cristo mismo, será probado por el fuego; y el fuego probará la obra de cada uno de nosotros. Permitamos que Dios edifique sobre este fundamento que está en nuestros corazones que es Cristo; y Dios edificará oro, plata y piedras preciosas; y no añadamos obras de nuestra naturaleza humana que son madera, heno y hojarascas, las cuales no pasaran la hora de la prueba. Pues el fuego las revelará. Que Dios permita por medio de su Hijo que hoy se empiece a quemar todo lo que tenemos edificado y no procede de El; recordemos que Pedro declaró "Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?" 1Pedro 4:17 De manera que es muy bueno que hoy mismo empiece este juicio sobre su casa (que somos nosotros), para que desechemos y se queme hoy todo lo que no aprovecha; y no suframos gran pérdida el día en que ya no hay tiempo (no digo que nos condenemos, sino que suframos pérdida de nuestro trabajo, y no podamos recibir galardón completo).
"Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego. 16 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?"1cor3:11-15

Recordemos por último: "Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia." Salmo 127:1
Saludos a todos; y que el Espíritu Santo nos revele estás cosas. Amén.

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PD. Si quieres profundizar del nacimiento, sustancia y caminar de la iglesia; te recomiendo este mensaje, pulsa AQUÍ.