viernes, 15 de abril de 2016

Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre.

Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre; Mas el hombre entendido lo alcanzará. Pro 20:5 


Les comparto el siguiente proverbio; que me parece muy interesante; ya que está escrito (como sabemos), en el Antiguo Testamento, y hace referencia al Nuevo Pacto (contenido en el Nuevo Testamento). En esto vemos el origen Divino de la Biblia, como estas cosas están escritas hace miles de años, y cientos de años antes de su cumplimiento en el Nuevo Pacto, en nosotros.

Recordemos antes lo siguiente, que un proverbio es una parábola (proverbio = parábola); y es la forma en que el Señor nos habla, para que los que están dentro, entiendan, y los que están fuera no entiendan; sólo por parábolas se les habla.

Y les dijo: A vosotros es dado saber el misterio del Reino de Dios; mas a los que están fuera, por parábolas todas las cosas; Mar 4:11 

Vamos al tema:

“Agua profunda es el consejo (en hebreo עֵצָה etsá) en el corazón del hombre, El hombre entendido (inteligente, en hebreo תָּבוּן tabún) logrará sacarlo”. Pro 20:5

El Espíritu Santo es, como sabemos, un pozo de agua viva profundo en el corazón del hombre (hombre que lo ha recibido, claramente); y en su profundidad se encuentra el consejo de Dios, como un tesoro. Esto hasta aquí podemos entender.

La pregunta relevante es: ¿Cómo sacar el consejo de esa profundidad (profundidad del Espíritu, profundidad del agua), para conocerlo y aplicarlo? Es una pregunta muy importante de responder, dado lo valioso del verdadero consejo de Dios para nosotros (es un verdadero tesoro escondido). ¿Cómo lo sacamos a flote?

La respuesta la veo en el siguiente proverbio, leamos:
  
“Porque el Señor da la sabiduría, De su boca procede la ciencia y la inteligencia (entendimiento, en hebreo תָּבוּן tabún)”. Pro 2:6

Nota: En ambos proverbios, la palabra para inteligencia y entendido, es la misma en hebreo תָּבוּן tabún); por lo que podemos hacer un paralelo entre ambos proverbios.

Entonces, ahora entendemos que el hombre entendido e inteligente (hebreo תָּבוּן tabún) podrá sacar el consejo de Dios de lo profundo de su corazón (no cualquiera).

De modo que, la pregunta relevante, se nos transforma en la siguiente pregunta:

¿De dónde o cómo podemos sacar la inteligencia y entendimiento necesarios para sumergirnos en las aguas profundas del Espíritu y sacar el tesoro del consejo de Dios?

“Porque el Señor da la sabiduría, De su boca procede la ciencia y la inteligencia”. Pro 2:6

DE SU BOCA, ES DECIR, DE SU PALABRA, pues sabemos que de su boca viene su Palabra.

Su PALABRA nos da la inteligencia (entendimiento hebreo תָּבוּן tabún) de poder alcanzar su consejo, en lo profundo del Espíritu (que son como las aguas en nuestro corazón).

El consejo está en lo profundo del Espíritu; pero sólo los que reciben de su boca inteligencia (entendimiento), por medio de su Palabra, pueden alcanzarlo.

No lo digo yo, lo dice la Biblia, es decir, el Espíritu que la inspiró.

Hasta aquí entendemos como la palabra obra en conjunto con el Espíritu Santo en el hombre, para darnos el mayor tesoro del consejo verdadero y profundo del  Dios Vivo; en el hombre que ha nacido de nuevo; es decir, ha recibido el Espíritu Santo.

Sigamos un poco más el tema:

Los pensamientos con el consejo (en hebreo עֵצָה etsá)  se ordenan; Y con dirección sabia se hace la guerra. Pro 20:18 

Ahora, este consejo (en hebreo עֵצָה etsá)  que sacamos de lo profundo de las aguas (profundidades del Espíritu); el versículo anterior nos enseña, que ordena nuestra mente y nos guía para la victoria en la batalla!!!

Resumiendo, podemos decir, que quien ha nacido de nuevo; y por lo tanto, tiene el Espíritu Santo de la promesa; conociendo la Palabra de Dios, puede rescatar de lo profundo de su espíritu (que está unido al Espíritu Santo de Dios), el consejo de Dios; este consejo nos ordena los pensamientos y nos da la estrategia para las victorias en nuestras batallas espirituales.

Ahora vemos, como el mismo Espíritu nos enseña estas cosas, como es importante conocer la Palabra de Dios, que nos da entendimiento (inteligencia); de poder tomar el consejo de Dios escondido en la profundidad de nuestro corazón, en el Espíritu; y con ello tendremos claridad mental para las victorias necesarias ante el mal; en Cristo.

Lo anterior, refuta un error difundido de creer que una vez recibido el Espíritu Santo por el creyente, ya no es necesario conocer la Palabra de Dios, contenida en los textos sagrados (La Biblia). Al contrario, nos enseña, que conocer La Palabra, nos da las herramientas necesarias para tomar el consejo de Dios, desde lo profundo de nuestro corazón, donde se aloja el Espíritu de Dios.

No es correcto entonces creer, que el Espíritu Santo sustituye la Palabra de Dios; al contrario; ahora vemos como obran en conjunto para que obtengamos las victorias necesarias. La Palabra nos capacita a “bucear” en el Espíritu de Dios en nosotros, y obtener cada tesoro necesario en este Camino; nos da la inteligencia necesaria y ordena nuestra mente, para la victoria. Amén.





jueves, 14 de abril de 2016

De gracia recibisteis, dad de gracia



La imagen muestra el resultado hoy de algunos enlaces de música cristiana que hice hace algunos años desde este blog a youtube; eran enlaces a varios vídeos caseros con música cristiana de fondo. Se apela a un bloqueo por razones relacionadas con los derechos de autor.

Transcribo breve definición, para saber de lo que hablamos:

Derechos de autor: Cantidad de dinero que el autor de una obra artística, literaria o científica cobra como participación en los beneficios que produce su difusión, publicación o reproducción.

 Siendo música cristiana, es decir, de seguidores de Cristo. Yo me pregunto:

¿No conocen lo que el Señor Jesucristo enseñó?

Lo transcribo:


"... de gracia recibisteis, dad de gracia." Mateo 10:8 

Bueno, conociendo lo anterior enseñado por Cristo, veo las dos siguientes opciones, respecto al autor de dicha musica:

Las canciones no fueron recibidas e inspiradas por gracia del Espíritu Santo; y por lo tanto, no son cristianas verdaderas: En este caso, el autor tiene el derecho a reclamar sus derechos económicos; pues son suyas, y no fueron recibidas por inspiración divina. Acá tendríamos el caso, que el autor en ningún caso sería el Espíritu Santo de Dios (quien no reclamará nunca derechos de autor para lucrar). Ahora, si este fuera el caso de esta música, bueno sería  entonces, que los autores no lo hicieran en nombre de Dios; pues estarían transgrediendo la fe publica, haciendo algo en nombre de Dios que nos viene en realidad de Dios; sino de ellos mismos.

Las canciones si fueron recibidas e inspiradas por gracia del Espíritu Santo:  En este caso, el autor es el Espíritu de Dios; y por lo tanto, el reclamar los derechos de autor, sería un hurto a Dios. Pues se está comercializando con algo dado para compartir por gracia, y no debiendo esperar la retribución económica como condición (retribución que si debe darse como ofrenda voluntaria, por la generosidad de la iglesia). Ahora, si este fuera el caso de esta música, bueno sería  entonces, que los "autores" (como instrumentos del Espíritu de Dios) reconocieran su error y vuelvan a entregar lo que recibieron de gracia, por gracia.

Sólo veo las dos alternativas anteriores, o son verdaderas canciones cristianas, o no son verdaderas; y por lo tanto, son del mundo. Sus autores lo dirán.

¿Se imaginan a Jesús hoy en día, y si hubiese alguno que le grabó el sermón del monte (Mateo 5) y lo sube  a Youtube, que Jesús reclame para que se bloquee ese vídeo, pues no le han pagado los derechos de autor?

¡¡¡Claro que no!!! Ni el más ateo lo diría, creo yo.

Es muy clara la actitud de Jesús ante la comercialización del evangelio; los llamó que hacen "cuevas de ladrones"; y con un azote los echó de su presencia!!!

No se puede servir a dos Señores, a Dios y a las riquezas (mamón).

Esperamos en el Señor, que estos hermanos recapaciten, y no sea que algunos cantantes del mundo al ser más honorables, y no persiguiendo tanto el dinero, y al dejar libres sus canciones, para que la gente las disfrute gratuitamente en youtube. Estos hombres, serán jueces de los cristianos negociantes, que comercian con lo que no se debe comerciar. Estos hombres, se levantaran el día del juicio ante Dios, y condenarán la actitud comercial de los que deberían ser ejemplo al mundo; pues estos, sin fe ni el Espíritu Santo, es decir, sin gracia; tuvieron un comportamiento más agraciado, de quienes recibieron la gracia de Dios.

Yo personalmente, he comprado cada canción cristiana que escucho; pues Dios me ha dado los medios económicos para hacerlo (y nadie me puede decir nada al respecto); pero no es la posibilidad de todos los hermanos en la fe. No podemos vender todo entre hermanos, ¿Donde estaría el amor?

Y por otro lado, los hermanos que disfrutan de música cristiana, deberían en sus posibilidades, contribuir económicamente a los cantantes cristianos, con generosidad; para que puedan cumplir su labor satisfactoriamente. Así debería ser, en la verdadera familia de Dios.

Como conclusión, podemos decir lo siguiente: Si las canciones son obras del hombre sin inspiración divina, es legitimo que se exijan derechos de autor; pero en este caso, los autores no pueden dar a entender que lo que hacen lo hacen en nombre de Dios; pues sería un engaño. En cambio, si las canciones son obras inspiradas por Dios, no es legitimo exigir derechos de autor, pues el mismo Señor no lo hace y no lo exigiría; es más, aborrece que se haga.Por lo tanto, si la música es verdaderamente cristiana, no está bien exigir derechos de autor, hacer lucro de algo que viene de Cristo; y el mismo Señor a tales personas expulso de su presencia con un azote.

Nosotros como cristianos, si tenemos posibilidades de pagar y contribuir económicamente a fieles hermanos que nos contribuyen con su música, debemos hacerlo según nuestras posibilidades, porque eso es justo y necesario, para la edificación del cuerpo de Cristo.

Bueno, espero que esto contribuya a crear conciencia y abrir los ojos de muchos.

Saludos en el Señor.

PD: Es música que en lo personal la encuentro bastante buena (algunas letras les haría algunos  cambios); quieran estos hermanos, ver que no están ganando nada para el Reino de Dios; pues su recompensa la están tomando sólo para esta tierra.

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