domingo, 14 de noviembre de 2010

Sed perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos


Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. (Mat 5:48)

El propósito de la Palabra olvidado, es lo que hoy vemos en el cristianismo moderno; un cristianismo que desconoce el evangelio de Dios, la forma de operar y su propósito. Es por lo anterior, les comparto el siguiente mensaje, según lo que nuestro Señor Jesucristo, unigénito del Padre, nos enseñó “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”. Es esa perfección, ese llamado lo que hoy olvidan gran cantidad de agrupaciones llamadas cristianas.

Obviamente el llamado a la perfección no está sustentado en nuestra capacidad natural (humana), ya que con nuestros medios humanos ni siquiera tuvimos la capacidad de guardar y cumplir la ley de Dios escrita en mandatos, la cual es santa justa y buena. Es por ello que Dios debe proveer otro medio capaz, para poder cumplir y llegar al propósito de ser como él lo es, y cómo nos demanda llegar a ser.

¿Y cuál es ese medio tan maravilloso y potente, que nos puede llevar la perfección llamada por el Maestro?

Debe ser un medio muy especial, ya que para llevarnos a la altura de Dios nuestro Padre, no hay medio humano en el que podamos confiar; hacerlo sería una locura. Es algo imposible para el hombre, pero todo es posible para Dios. ¿Ahora recuerdas cual es el medio por el cual nada nos será imposible?

Bien, así es: Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. (Mat 17:20)

Si antes no creemos que esta perfección es llamada, solicitada y posible acá en la tierra, es imposible que la alcancemos; primero hay que creer; luego viene el poder de Dios que nos trasforma día a día, según su imagen y semejanza; por su gracia.

¿Y se alcanza acá en la tierra, o en el cielo como predican erróneamente muchas sectas cristianas?

La respuesta es que el reino de los cielos está acá en medio nuestro, lo alcanzamos en la tierra y no cuando ya no haya más que hacer, que esperar recibir lo prometido, según cada cual sembró.

Por ahí me pidieron que diera sólo un ejemplo de la Biblia de una persona que haya alcanzado esa perfección; y esta persona reconocería su error al decir que esta perfección llamada por Jesús no era alcanzable acá en la tierra, sino en el cielo, cuando le veamos tal cual es él; seremos según él.
El ejemplo lo di; la retracción del error nunca llegó; y lo repito acá.

Jesús dijo: Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. (Mat 5:8)

Nosotros tendemos a pensar que eso ocurrirá cuando muramos, cuando estemos ante su presencia.

¿Pero será tan así, como siempre nos han enseñado?

Veamos un ejemplo de un hombre que llego a ese corazón puro y limpio; que le permitió ver a Dios antes de morir; un hombre que llegó al final de la carrera de la perfección llamada por Jesús, un ejemplo de los muchos que está en la Biblia.

Es el caso de Esteban: Entonces todos los que estaban sentados en el concilio, puestos los ojos en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel. (Act 6:15)… ¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? Y mataron a los que antes anunciaron la venida del Justo, del cual vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores; que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la guardasteis. Y oyendo estas cosas, regañaban de sus corazones, y crujían los dientes contra él. Más él, estando lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios. Entonces ellos dando grandes voces, se taparon sus oídos, y arremetieron unánimes contra él; (Act 7:52-57)

Esteban logró alcanzar el llamado, alcanzó lo prometido. Vio a Dios en su gloria, y a su Hijo en su diestra. No murió Esteban, hasta que lo apedrearon posterior a este hecho; logró concluir su carrera; alcanzó el supremo llamado que es en Cristo Jesús, Señor nuestro.

Vemos acá un hombre que alcanzó a tener un corazón limpio, y por lo tanto, puedo ver a Dios acá en la tierra.

Entonces, cuando el Señor nos dice “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”; no debemos caer en incredulidad, como si algo imposible nos pidiera el Maestro; ya que si no lo creemos; será imposible alcanzarlo; pero para él que cree, nada le será imposible.

Es por eso que, creyéndole y siguiéndole podemos decir, al igual que el apóstol Pablo dijo: Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. (Fil 4:13)

La clave es que EN CRISTO, nada nos será imposible.

sábado, 2 de octubre de 2010

La mujer aprenda en silencio


Texto: La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión. Pero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia. 1Ti 2:11-15

“La mujer debe aprender en silencio”, le dice el obispo a una hermana que quiere expresar lo que el Señor le revela en su corazón; con las rudezas de estas palabras es acallada “La mujer aprenda en silencio”… Han pasado los años y muchas denominaciones, religiones, sectas, templos o iglesias; como quieran llamarlas, han enseñado que las mujeres no deben hablar en la congregación (bueno en la mayoría ni los hombres pueden hacerlo, sólo los con “supuesta autoridad”, limitando así la libre manifestación de la Verdad por medio del Espíritu Santo, y la mutua edificación).

¿Qué significa realmente esta frase“ La mujer aprenda en silencio”, que Pablo escribió, inspirado por el Espíritu Santo?

Antes requiero citar lo siguiente:

Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada. Luc 10:38-42

Marta y María representan dos tipos de iglesias. Marta es la iglesia que sirve al Señor con mucho trabajo, esmero y afán, y tiene celos de la iglesia que está a los pies del Maestro escuchando su palabra, sin aparentemente hacer nada productivo. Marta ciertamente era creyente y había recibido a Jesús en su casa, es decir, en su corazón. Pero María tomaba la mejor parte, es decir, en silencio escuchaba su palabra; cuyo fruto es eterno; pues dice “la cual no le será quitada”. Vemos entonces a Marta, que es guiada por su mente, y hace todo lo que le parece correcto; pero deja lo más importante antes de obrar; que es escuchar al Maestro. Marta vemos que es guiada por la carne, María en cambio es guiada por el Espíritu.

Ahora volvamos a lo nuestro “La mujer aprenda en silencio”; dice el Espíritu Santo a la iglesia, si hermanos y hermanas, la mujer es la iglesia; debemos estar como María a los pies de nuestro Maestro “con toda sujeción”. No es que las mujeres no puedan hablar en la congregación, como practicaríamos si sólo vemos la letra de la Biblia, sin tocar su Espíritu; sólo debemos tener muy claro que la iglesia antes de hablar debe escuchar y estar sujeta a su Señor. Así se cumple: La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. 1Ti 2:11

También vemos como Santiago nos lo repite: Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; Stgo 1:19

Sigamos escuchando:

Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. 1Ti 2:12

El Espíritu Santo nos enseña, que el hombre es Cristo; y la iglesia no puede enseñar a Cristo y ejercer dominio sobre El. Al contrario debe estar en sujeción a su Cabeza. ¿Cuánto de esto vemos hoy? Si se cumpliera no habría tanto desorden y confusión en el pueblo cristiano. ¿Cuántas supuestas iglesias hoy están en silencio ante El, escuchándolo? Es por eso que hay tanta contradicción en el pueblo cristiano.

Sigamos escuchando:

Porque Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión. 1Ti 2:13-14

Acá Adán (el hombre) representa a Jesucristo, y Eva a la iglesia. Dice “Adán fue formado primero, después Eva”; Cristo fue engendrado por el Padre en el principio, y por medio de él hizo todas las cosas; la iglesia nació de la costilla de Cristo; cuando fue clavado en la cruz y resucitó el tercer día. Por eso se cumple “Adán fue formado primero, después Eva”.

¿Quiénes son la iglesia? Todos los que tenemos por cabeza a Cristo y nacimos de su costado, del agua y de su sangre ¿no es verdad?. Jesucristo cuando fue tentado, no fue engañado por Satanás; Cristo triunfó sobre el Diablo (recuerden la tentación en el desierto por 40 días). ¿Cuando el hombre en el huerto fue tentado que sucedió? Fue engañado y calló. Por eso se cumple: “Adán no fue engañado, sino que la mujer”. (Si hablara del Adán histórico, vemos que este también fue engañado y comió junto a Eva).

Sigamos escuchando las instrucciones de nuestro Señor: Pero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia. 1Ti 2:15

Nuevamente, si leemos sólo en la letra, quedamos cortos; el Espíritu Santo nos enseña que la iglesia, es decir, los que nacimos de Cristo y lo tenemos por cabeza, ya que somos su cuerpo; nos salvamos engendrando hijos. ¿Y que son los hijos? Muchos han condenado a las mujeres estériles con este verso, ya que lo interpretan en lo literal; ciertamente los hijos nacen del ministerio de la iglesia, de haced discípulos a las naciones. No dice que por medio de los hijos somos salvados, sino que en el proceso de salvación engendraremos hijos; si y sólo si permanecemos en fe, amor y santificación, con un ingrediente importantísimo que muchas veces olvidamos con modestia. Repito el orden: Fe, Amor y Santificación (ya que sólo los limpios de corazón, verán a Dios), pero con Modestia.

Para las hermanas que leen estas palabras, ¿ya pueden ver como la letra mata y sólo es Espíritu vivifica? Y la iglesia hoy debe aprender a estar en silencio y aprender primero antes de obrar.

…no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios, el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica. 2Co 3:5-6

Gracias Padre y Señor, por tu Palabra. Amén.


A la memoria de Jorge Fox.

domingo, 12 de septiembre de 2010

¿Que es un cristiano?


Me gustaría que reflexionaras en la siguiente pregunta:

¿Que es un cristiano? o ¿Quienes realmente lo son?

Es una pregunta importante de contestar, si realmente queremos ver quienes realmente lo son, y quienes dicen serlo, y no lo son.

¿Cómo podríamos definir un cristiano correctamente? Creo que si lo hiciéramos en extenso, serían muchos libros que deberíamos escribir; y no lo lograríamos en su plenitud; pero es por lo anterior, que prefiero ir a la Biblia y ver como nos va.

Por favor, lee lo siguiente:

... y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía.Hechos 11:26

Bueno, ahora nos parece más claro; a los discípulos de Jesucristo en Antioquía fue la primera vez que se los llamó cristianos.

La respuesta correcta es entonces: Los discípulos (aprendices, alumnos o seguidores) de Jesucristo, son los verdaderos cristianos. Eso es lo que la Biblia enseña, no es una opinión personal, como lo ves.

Hoy, si miras a tu alrededor y si te miras a ti mismo, ¿eres realmente un aprendiz del Maestro?

A mi me parece que hoy en el mundo hay muchos que son llamados cristianos, porque pertenecen a diferentes religiones cristianas, pero nada tienen de aprender y ser guiados del Maestro; de hecho, veo muchos que ni lo conocen y otros que dicen que lo conocen, y están muy llenos del mundo y de sí mismos, que nada nuevo les cabe, ninguna enseñanza de Jesús.

Sólo te quiero exhortar, que si eres un verdadero cristiano, es decir, un verdadero discípulo de Jesús; es de Jesús el Cristo que debes aprender y sólo a él debes seguir; por la guía de su Espíritu que da testimonio de El, El te enseñará todas las cosas.

Si tu guía es de una organización más que el Señor, hay un problema; si tu guía es más de una doctrina que del Señor, hay otro problema, si tu guía es de las costumbres más que el Señor hay un grave problema; si te guías a ti mismo, más que aprender del Maestro, estas en un serio problema. Por lo menos, como para poner en duda que eres un verdadero cristianos o uno aprobado.

Esto es para que todos los cristianos no se confundan, somos discípulos de Jesucristo y esa es nuestra principal característica hacia el mundo, que nos observa. Quien no sigue al Maestro, no es cristiano o se ha desviado. Ya que la Biblia enseña que son los discípulos de Jesucristo los que llamaron cristianos en ese entonces, y deben serlo hasta hoy. Y sabemos y damos testimonio, que nuestro Maestro que nos guía, está vivo en nosotros.

Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. Mat 28:18-20

jueves, 9 de septiembre de 2010

Jorge Fox a los ministros de Irlanda

Sonad, que resuene en el espacio, siervos fieles del Señor, que, testigos en Su nombre, profetas del Altísimo, sois ángeles de Dios. Sonad en el espacio, que en el mundo resuene, resucitando al muerto que, en pié y bien despierto, sálgase de la tumba y oír pueda la vos que es viviente. Porque ya tiempo ha que el muerto al muerto oye, que el ciego errando va por entre ciegos y que el sordo del sordo se aconseja. Por todo ello vosotros sonad, sonad vosotros siervos, profetas, ángeles de Dios; vosotros que, clarines del Señor, al muerto despertaréis y también al que durmiere en su tumba de pecado, muerte e infierno, y en sepulcros de mar y tierra, y a los que en tumbas yacieren. Sonad vosotros clarines, que en el espacio vuestro sonido resuene, y que, levantando al muerto, la voz del Hijo de Dios el muerto oiga; la voz del segundo Adán que nunca cae, voz de la Luz y voz de Vida, voz del Poder y voz de la Verdad, la voz del Virtuoso, voz del Justo. Sonad, sonad sonido bello y melodioso; sonad que resuene en el espacio el sonar de melodía, que así puedan abrirse los sordos oídos, y oír el dulce sonido de la trompeta que llama a juicio y a vida, a la condenación y a la luz.

Jorge Fox
Irlanda - Siglo XVII

sábado, 28 de agosto de 2010

Poder de Dios



Hoy quisiera hacer una reflexión respecto a este tema, el poder de Dios; hoy por hoy, mucho se busca, mucho se habla del poder de Dios y no es mucho lo que alcanzamos a ver, del real poder de Dios. Creo que hoy en la iglesia es algo que muchas veces es desconocido o muy escaso. ¿Qué es lo que falla? ¿Dios habrá cambiado? ¿No es aún el tiempo? Son muchas las preguntas que nos podemos hacer al respecto, pero con el siguiente mensaje espero en la gracia de nuestro Dios Padre, poder acercarnos un poco más a sus misterios, en el nombre de su Hijo.

Por favor lee lo siguiente que escribió nuestro hermano Pablo:

Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. Rom 1:16

Bueno, ¿que dice acá?; dice que el evangelio es poder de Dios para salvación de todo aquel que cree. En ello vemos las claves como opera del poder de Dios.

Primero: ¿Para que primeramente obra Dios con su poder?
Para salvación. Nota la Biblia dice salvación y no especifica si se refiere a ser salvo o a la salvación del alma, dice salvación sin especificar, porque incluye a ambas, es decir, la salvación completa que quiere Dios en nuestras vidas. Ósea podemos decir, que primeramente el poder de Dios tiene el propósito de salvar al hombre. Repito, la manifestación de su poder tiene el propósito de salvar al hombre, más que hacer una impresionante demostración de su grandeza; por lo que aquellos que buscan señales por sí solas, nada verán. Lo mismo les pasó en los tiempos de Jesús a los que esperaban grandes señales, tuvieron al Señor de gloria ante sus ojos y no lo reconocieron

Segundo: ¿Qué ingredientes necesitamos para que se produzca poder de Dios?
Necesitamos dos ingredientes fundamentales, sin los cuales no hay poder de Dios en nuestras vidas. El primer ingrediente es el evangelio; si el evangelio verdadero. Y el segundo ingrediente necesario, es la fe del que escucha dicho evangelio, es decir, el ser creído el evangelio verdadero.

Podemos concluir entonces, que el poder de Dios se manifiesta con el propósito de salvar al hombre (ya sea la salvación o salvación del alma que es la santificación); y para ello debemos conjugar dos ingredientes fundamentales, ya que con la falla de sólo uno de ellos, el poder queda trunco (no es que Dios pierda su poder, sino que nos salimos de cómo El lo estableció). Primero el evangelio verdadero, y segundo la fe al oírlo. Si cumplimos lo anterior, se manifiesta el poder de Dios en nuestras vidas, es como una formula química, si ponemos los reactivos adecuados, la reacción química se produce. ¿Y porque es así? Porque Dios así lo determino que sea, y no soy yo quien lo dice, sino que el apóstol Pablo lo testificó, y su testimonio está escrito en la Biblia. Yo solo puedo decir que su testimonio es verdadero, por lo que me ha tocado conocer.

¿Cuál es el problema entonces hoy en día con el poder de Dios en la iglesia?

Bueno, yo creo que ya lo puedes ver y deducir:

Primer problema: Muchas veces queremos ver poder de Dios, en cosas que no son relativas a la salvación del hombre; sino más bien espectáculos de los hombres para ganar adherentes, o mantener entretenida la audiencia. En esos casos es mejor que llamen a magos o payasos, ya que Dios no está para hacer shows y entretener la audiencia.

Segundo problema: El evangelio que se predica no es el evangelio puro, está contaminado con mezclas que no son de Dios, y obviamente ese evangelio no puede producir al ser creído, la obra de Dios ni su poder en ello; sino lo que produce es frustración, pérdida, esclavitud y muerte. El enemigo ha sido muy astuto en desviar y distorsionar el evangelio verdadero y fiel, de modo que si una persona cree dicho evangelio adulterado, será imposible obtener lo deseado ya que no es la palabra de Dios genuina.

Tercer problema: Si escuchamos el evangelio fiel y verdadero, puede que nada se produzca, ya que los oyentes no ponen fe a lo que oyen, sin fe no es posible que el evangelio verdadero y genuino pueda producir algo en el oyente, por muy puro y fidedigno que sea lo predicado, pero el problema es el receptor, que no oye con fe.

Ahora tenemos claro, que para que se manifieste el poder de Dios en nuestras vidas, es necesario que se conjuguen tres elementos, y si alguno de ellos falla; no se pude manifestar el poder de Dios en nuestras vidas, primeramente para darnos vida y vida en abundancia y segundo para edificarnos a la estatura de un varón perfecto, es decir, a la estatura de Cristo Jesús.

Primero: El poder de Dios obrará en nuestras vidas, para todo lo que sea relacionado con nuestra salvación, y no para satisfacer nuestros caprichos en la carne, eso es muy claro. Si algo es necesario para nuestra edificación en El, Dios está dispuesto a obrar con su poder en Cristo.

Segundo: Si el evangelio que estamos escuchando no es el correcto, aunque la gente que nos lo predique lo haga con las mejores de las intenciones, y nosotros pongamos toda la fe en el oír, nada ocurrirá. ¿Por qué? Porque el evangelio está adulterado, eso significa que no es verdad, sino error (aunque nos parezca muy bonito y estemos muy convencidos que es verdadero); y Dios no edifica a partir de error, sino a partir de la verdad, su Hijo.

Hoy debemos hacernos esta pregunta: ¿Será todo lo que he escuchado o entiendo por evangelio lo que realmente Dios quiere que sepa, o hay impurezas que no me dejan avanzar? Es importante tener una mente abierta en este tema, ya que si el evangelio que estas escuchando no está manifestando frutos en tu vida (o la abundancia de frutos que esperas), el problema puede ser que el evangelio que escuchas no es el correcto; y es por ello, que auque pongas toda tu atención y fe en el, no habrá frutos de Dios en tu vida (o la abundancia esperada). Hoy veo muchos creyentes patinando en palabras de hombres y doctrinas humanas que no los dejan avanzar, doctrinas que pueden sonar muy espirituales y hermosas, pero que que impiden que se manifieste el poder de Dios para salvación completa de hombre.

Tercero: Así como si un incrédulo cree al evangelio, será salvo; así el creyente cuando camina día a día escuchando y creyendo el evangelio tendrá edificación de Dios en su vida. De la misma manera si el incrédulo no cree el evangelio, aunque el evangelio sea perfectamente el correcto, no habrá salvación para aquel hombre; de la misma manera si el creyente no pone fe al evangelio día a día, no habrá edificación por el poder de Dios en su vida; a pesar de que lo que se le predique, sea muy correcto y carente de errores. ¿Lo ves?

Por eso Pablo nos enseño que el evangelio que el predicaba, era poder de Dios para salvación de toda aquel que cree; y es por ello, que no se avergonzaba; más bien es una gran satisfacción poder ser portadores de la buenas nuevas de Dios para salvación de todos los hombres. Amen.

Ahora te pregunto ¿estas preparado para que Dios obre con poder en tu vida?; ¿lo quieres?, ¿lo anhelas?, ¿lo necesitas?

Primero su propósito es llevarte a la estatura de su Hijo. ¿Lo crees?
Segundo: ¿Estas preparado para abrir tu mente y corazón a la verdad genuina? ¿O hay ciertas doctrinas que por años has atesorado como verdad de Dios, y de ellas no has sacado mucho fruto, y que más bien acomodan a tu carne?
Tercero: ¿Estas dispuesto a confiar y creer, a quien te llamó a pesar de no ver con los ojos?

Hermanos debemos orar, para que nos sea dada palabra fiel y verdadera, y que pongamos oídos a ellas. Una vez que recibas la palabra y la creas, veras el poder de Dios obrando en tu vida, y junto conmigo darás testimonio que esto es muy real, incluso más real de lo que se ve con nuestro propios ojos. Testificaremos del poder de Dios obrando en nuestras vidas. Pero si no te despojas de lo viejo, no hay lugar para lo nuevo. Amen.

domingo, 22 de agosto de 2010

No hay otro camino


No hay otro camino, dice el Señor, ¿cuanto de este mensaje realmente es lo que estamos predicando? Muchas veces decimos y oímos decir que el camino del Señor es la mejor alternativa o es el mejor camino. ¿Está realmente correcta esa afirmación? Bueno creo que más exacto es decir que nuestro Señor Jesucristo, él mismo, es la única alternativa, no hay otra, no existe otra oportunidad de verdad, de resurrección y de vida. No hay otro camino. No es que Jesucristo sea una alternativa más entre las miles que hoy se pueden plantear, eso no es correcto y no es la verdad; El es el único camino; y quienes lo conocemos debemos dar testimonio de ello, no debemos confundirnos, sino declarar y testimoniar la única verdad y alternativa para la humanidad, Cristo. No importa que por ello nos desprecien, pero es la verdad y debemos decirla, para todos aquellos que la buscan y deben llegar a él, y por amor a todos los hombres que fue establecido este camino a la vida eterna.

Es el único camino, y yo me pregunto ¿si uno transita por otro camino habrá algún provecho? Ciertamente quien transita por los miles de caminos sin sentido, sólo pierden su vida en confusión y muerte; no hay provecho para el hombre desgastar sus años en caminos que sabemos que no llevan a ninguna parte, sino a un cajón de madera, bajo tierra y oscuro. Es por ello que hoy con más fuerzas debemos testimoniar hermanos, Jesucristo es el único camino a Dios Padre y no hay otro; debemos enseñar a los hombres el camino de la salvación, que es nuestro salvador.

No hay otro camino, es el único camino; y si decimos que es la mejor alternativa, no es tan exacto como decir, que el hombre que no tiene a Cristo, nada tiene. Démoslo a conocer, muchos tienen que venir. Sin Cristo: muerte sin esperanza; en Cristo: verdad, resurrección y vida. Y esto es para todos.

Amén.

viernes, 6 de agosto de 2010

Falsos Mesías, Cristos y profetas


Hoy sólo quiero referirme a una característica que tienen todos los falsos profetas, falsos maestros, falsos Mesías, falsos apóstoles, falsos pastores, falsos Cristos, es decir, falsos ministros de Dios. Una característica en común de todos ellos (y no la única característica en común que tienen por cierto, sino una y muy importante) es que todos ellos o niegan la importancia de la Biblia (Escrituras) o la menosprecian bajo otros libros o enseñanzas, o la ocultan y/o la tuercen en su interpretación. Los falsos siervos de Dios, tienen esta característica en común como veremos, tuercen, menosprecian, olvidan u ocultan la Biblia.

¿Y por que es esto? ¿Por qué ocultan, tuercen o menosprecian la Biblia? Porque claramente La Biblia los descubre, y los muestran como falsos siervos de Dios. Y sus seguidores, serían libertados de tiranía y opresión.

Además, es la forma que Jesucristo utilizó para descubrir la falsedad, y contradecir las enseñanzas de fariseos, escribas, saduceos e interpretes de la ley, es decir, aquellos que deberían haber encendido la luz, pero la tenían oculta.

Veía yo un programa de televisión de falsos Mesías y otro programa de matrimonios poligámicos, de algunas sectas que se dicen “cristianas”; y veía como Satanás a trastornado tanto la verdad, es que uno de estos falsos profetas que estaba en la cárcel por sus atrocidades, sus fieles seguidores hasta ese entonces justificaban que eso la había ocurrido (el caer en pecado) por mucho leer la Biblia. O sea justificaban que este hombre se había vuelto loco o enfermado, por tanto leer la Biblia. ¡Terrible mentira!

¡¿Como Satanás puede inventar tamaña mentira?! Y muchos miembros de estas sectas, las creen…

¿Cómo un hombre que busca genuinamente la verdad en la Escrituras, por el sólo hecho de leerla mucho, se dañaría?

¡Imposible!

¿O sea Dios nos dejó un libro para la confusión de sus hijos? Imposible.

¿Qué Padre haría eso?

Pienso que es imposible que un Padre que amó tanto al mundo, que entregó lo más preciado, nos vaya a dejar un libro para confusión y perdición de los suyos. Eso es imposible.

Otra cosa muy distinta es que personas mal utilicen este libro, torciendo su significado, para justificar sus falsas enseñanzas que siempre están asociadas a su provecho personal a costas de los demás. Siempre ocurre lo mismo con los falsos maestros, sus enseñanzas curiosamente siempre los benefician a costas de sus discípulos.

Eso es lo que el Diablo, el mentiroso nos quiere hacer creer, que mucho leer la Biblia nos puede trastornar o que conocerla no es tan importante; al contrario; muchas de estas falsas fe, sectas apartadas de la verdad, no habrían prosperado si su fieles conocerían en lo más mínimo las Escrituras (Biblia), pero son atrapados en su ignorancia, y muchas veces su conveniente ignorancia, que no quieren dejar, para no ser descubiertos.

El único peligro que un hombre tiene al leer la Biblia con sinceridad en busca de la verdad, es precisamente este: descubrir la verdad, y al descubrirla desatarse cadenas de esclavitud, llegar a la plena libertad. No existe ningún peligro de leer la Biblia, más sólo para aquellos que quieren seguir ocultando la verdad, y obtienen ganancia ilegitima del error. Son ellos los únicos en peligro de que la gente descubra por sí misma la verdad, al leer libremente y con sinceridad la palabra de Dios, registrada en la Biblia (Escrituras). Y sabemos que en la Biblia está registrado el testimonio más seguro y real de la verdad a seguir, no hay nada más seguro que conocer la verdad, que cosa más lejana del peligro que caminar en luz, como dice el salmo: Lámpara es a mis pies tu palabra, y luz para mi camino. (salmo 119:105)

Veamos tres ejemplos que nos muestran cómo Jesús mismo, siempre validó las Escrituras (la Biblia); y como la utilizó como herramienta para desenmascarar lo falso, y las falsas enseñanzas:

Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los edificadores, Ha venido a ser cabeza del ángulo. El Señor ha hecho esto, Y es cosa maravillosa a nuestros ojos? (Mateo 21:42)

Jesús pregunta extrañado, ¿Nunca leísteis las Escrituras?; si no fuera necesario conocerla o fuera dañino; ¿Habría Jesús hecho esa pregunta?

Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios. (Mateo 22:29)

En este otro ejemplo vemos como Jesús afirma que parte del error es el desconocimiento de las Escrituras; (y otra el poder de Dios). Por lo tanto, podemos concluir que el ignorar las Escrituras, nos puede conducir a error; y esto no es idea mía, sino que claro está escrito lo que Jesús enseñó.
¿Ni aun esta escritura habéis leído: La piedra que desecharon los edificadores Ha venido a ser cabeza del ángulo; (Marcos 12:10)

¿Ni aún esta escritura habéis leído? Pregunto Jesús; ¿no me van a decir que esta pregunta no respalda cabalmente la importancia del conocimiento de las mismas? Esta pregunta es una muy fuerte critica a los religiosos falsos de ese tiempo quienes o ignoraban o querían ignorar partes importantes de las Escrituras, para así justificar en forma antojadiza sus enseñanzas erróneas, o mejor dicho sus falsas doctrinas.

Estos tres ejemplos de la afirmaciones de Jesús, creo que nos deben enseñar la importancia de estar preparados y conocer la Biblia, de otro modo estamos expuestos e impedidos para rebatir cualquier falsa enseñanza que nos llegue.

¿Nunca leísteis en las Escrituras?
Erráis, ignorando las Escrituras
¿Ni aun esta escritura habéis leído?

Tres afirmaciones de nuestro Maestro que no debemos olvidar, ni pasar por alto. Y sobre todo en estos tiempo en que está profetizado que serán muchos los falsos Cristos que vendrán y engañarán a muchos, incluso tratarán de hacerlo a los escogidos. Recuerda, la gran mayoría de lo que hoy se dice ser enviados de Dios, no lo son; y no lo digo yo; sino nuestro Señor ya lo dijo.

Y se levantarán muchos falsos profetas, y a muchos engañarán. (Mateo 24:11)

Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán grandes señales y prodigios, para así engañar, de ser posible, aun a los escogidos. (Mateo 24:24)

Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. (Mateo 24:4-5)

Jesús utilizó las Escrituras (la Biblia) para corregir el error; ¿acaso nosotros no somos sus discípulos?; bueno es que cada día la conozcamos más, y no me refiero a la letra sino su Espíritu; que sin él nada podremos ver en ella.

Así que hermano, que no sea que todo lo que conoces de la Biblia sea lo que te han contado, lo que has leído de otros referente a ella, o lo que supones que dice; sino que es bueno que procures, en la gracia de Dios, conocerla por ti mismo.

Y hay una promesa que no debes olvidar:

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. (Mateo 7:7)

Padre y Señor, danos luz en tu palabra. Amen.

sábado, 31 de julio de 2010

Te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra




En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espíritu, y dijo: Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó. (Lucas 10:21)

Este mensaje no es nada nuevo para un cristiano, pero me parece que aún no hemos alcanzado a comprender en plenitud este pasaje que nos enseña Jesús y está registrado en la Biblia. Es por ello que necesito poder compartir con ustedes esta breve reflexión, que nos permita extendernos más allá de lo que hoy comprendemos y vemos.

Jesús se regocijo, tuvo una gran alegría y gozo al exclamar que el Padre, había hecho esto muy sabiamente, había dado revelación (entendimiento) a los niños, es decir, a los humildes; y a aquellos que son en sí mismos sabios y entendidos, estas cosas espirituales, reales y eternas; les eran ocultas.

Hoy es lo mismo, Dios nuestro Padre no ha cambiado, El es el mismo por la eternidad; pero me llama mucho la atención, que hoy poco comprendemos el corazón de Dios y nuestro Señor; muchas veces en vez de alabar a Dios, porque estas cosas son ocultas a quienes dicen conocerlas; y son reveladas a quienes no tienen en sí mismos más mérito que su humildad en fe, y atentos están a escuchar la voz de su Señor, para aprender.

Pero lo más tremendo es que hoy la iglesia olvida alabar a Dios porque estas cosas son ocultas a los sabios y entendidos, sino que con sabiduría humana pretende convencer a los sabios y entendidos con muchos argumentos humanos, de cosas que ni siquiera son revelaciones de Dios, nuestro Padre (sino que teologías y doctrinas enseñadas por hombres). Mucho veo que nos desgastamos como hombres, dando argumentos de hombres, imponiendo doctrinas de hombres y sin siquiera acercarnos a los misterios que Dios predestinó, para nosotros. ¿Y que falla? Es claro que nos estorba nuestra gran sabiduría y entendimiento carnal.

No es la voluntad de Dios, nuestro Padre, revelar sus cosas a nadie que no tenga una actitud de corazón de humildad ante El, la de un niño, que por cierto no puede ser de otra forma, desde una criatura ante su Creador, que es bendito por los siglos de los siglos, amen. Es por ello que cuando nos encontramos con personas sin estos atributos en su corazón para con Dios; no conseguiremos avanzar ni un centímetro. Y mucho me temo, que muchos que se empeñan en estas quijotadas tareas, ni siquiera enseñan misterios de Dios.

Cuando Jesús habla de la cualidad de humildad de corazón, no la menciona directamente, sino que usa la figura de un niño; en el siguiente verso pueden ver como la cualidad más importante del niño destacada por el Maestro, es la humildad, para que no tengamos dudas leamos: Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos. Mateo 18:4

Pero Jesús dice “y las has revelado a los niños”; y es que un niño no sólo es humilde, principal condición destacada por Jesús, sino que además el niño conoce que esta en una etapa de crecimiento y desarrollo (no es ignorante en ello); él tiene todo el futuro por delante, y muy poca historia aún. Un niño es quien tiene puestos los ojos en crecer y formarse en alguien semejante a su Padre. Lo vemos claramente en el siguiente verso: De cierto os digo, que el que no recibe el reino de Dios como un niño, no entrará en él. Lucas 18:17 Un niño es quien conoce que aún está en desarrollo, y tiene sus esperanzas en el futuro prometido; y atento está para crecer y formarse según su Progenitor, confiando en su Padre.

Si entramos al reino de Dios como adultos, es decir, personas ya formadas y con entendimiento desarrollado, es imposible entrar; debemos despojarnos de todo lo viejo para llenarnos con lo nuevo que proviene de Dios. Ya que los sabios y entendidos se quedan fuera, y lo peor es que ni siquiera lo ven ni entienden, es decir, siguen auto engañados en sus entendimientos y sabiduría personal.

¿Qué podemos decir?

Te alabamos Padre, Señor del cielo y de la tierra; porque eres muy sabio y justo.

Otra pregunta que nos debemos hacer:

¿Y cuanto de esto oculto y secreto de Dios, hoy conocemos y podemos por ello dar gloria a Dios?

En la respuesta de esta pregunta, que por cierto es personal, nos debemos preguntar; ¿cuan niños hemos sido para recibir el reino de Dios; cuan conocedores somos de nuestras limitaciones para con el?.

Me parece que la definición de humildad es bueno incluirla, para que tengamos una visión más clara de lo que ella significa (según la RAE):

Humildad: Virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento.

Si vemos la definición anterior, debemos reconocer que para entrar al reino de Dios debemos primero nacer de nuevo (ya que la vieja naturaleza no puede ni quiere sujetarse a este reino); y una vez nacidos de nuevo, no podemos ser instantáneamente sabios y entendidos en el reino, eso es imposible, debemos crecer como niños (sin pausa), hasta alcanzar la madurez; pero acá hay una condición, no salirnos de nuestra nueva naturaleza heredada de Dios en Cristo; es esta nueva vida que debe crecer y desarrollarse diariamente, es por ello que lo viejo debe quedar atrás; debemos permanecer en Cristo.


¿Cuántos misterios de Dios conocemos?
Creo que la pregunta correcta sería, ¿hemos ido avanzando en el conocimiento que nos ha dado el Espíritu Santo de los misterios y secretos de Dios, o sólo nos hemos llenado de doctrinas humanas aprendidas e imitadas sin sustento espiritual, es decir, sin vida?; o lo que es peor ¿nos hemos olvidado de este Camino, y seguimos nuestro propios caminos que sólo nos llevan a la destrucción y muerte? o malo también ¿Sólo seguimos tradiciones y nada entendemos y vemos?

No quiero que creas que esto se trata de una carrera por quien ve más secretos de Dios, sino que es una carrera por alcanzar Aquel por quien fuimos alcanzados en Cristo Jesús, y para cada etapa hay una nueva revelación, lo triste es que no las alcancemos por creernos lo que no somos aún, y por el orgullo ciego, dejar de alcanzar estas hermosas y eternas promesas que tenemos por delante, por no creer a quien nos llamó, y preferir nuestros propios consejos humanos que no tiene ningún fundamento sólido.

A partir de esta primera revelación de Dios en nosotros, bienaventurados somos; no nos quedemos en los pañales sino que sigamos como niños adelante, que nuestro Padre nos espera. Pedro el apóstol partió como todos nosotros los creyentes verdaderos con esta primera revelación del Padre, el fundamente de toda la edificación: La fe que Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios viviente.

El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Mateo 16:15-17

Así como partimos, así debemos seguir en Cristo; siendo enseñados no por carne ni sangre, sino por nuestro Padre que está en los cielos; no nos quedemos en el comienzo. Mucho más debemos entender, muchas cosas más nuestro Padre debe aún enseñarnos; muchas cosas más hay preparadas para nosotros; ¿Por qué no dejarse de perder el tiempo en lo que da nada aprovecha y como niños seguir adelante?

Te albo Padre, porque estas cosas sólo son entendidas por los niños, y lo seguirán siendo así; HASTA EL DÍA EN QUE TODO HAYA DE SER MANIFESTADO.

Te albo Padre, porque nos enseñas que la única manera de entender y ver estas cosas de verdad, es con una corazón humilde ante tu presencia.

Te alabo Padre, porque en realidad eres muy justo, y todos tenemos la posibilidad de acercarnos con humildad en fe; a los pies de tu Hijo y entender.

Te alabo Padre porque las cosas las hiciste de esa manera, para nuestra gloria, porque así te agradó oh Dios.

Este es un camino imposible de seguir con los recursos humanos de la carne; es por ello que como nos debemos desistir de nuestras fortalezas humanas, y confiar en quien nos llamó que nos llevará hasta el final; y así será si confiamos y le creemos.

Ahora quiero hacer un pequeño y gran alcance; los misterios que Dios preparó para que descubramos en este Camino, están allí para nuestra gloria (no ahora), sino para nuestra gloria eterna con nuestro Salvador y Señor Jesucristo. Es por ello que todo lo que alcancemos será para dar alabanza al Padre, porque por su amor y misericordia alcanzamos las etapas de sus misterios (los entendemos), pero sólo con corazones de niños en Cristo.

Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, (1Cor 2:7)


Es imposible que vayamos avanzando y no vayamos viendo cosas nuevas, nos sean revelados nuevos secretos de Dios el Padre, no puede ser que eso no ocurra; a menos que no estemos avanzando. No me refiero, como bien lo sabes, a conocimiento teológico académico, me refiero a ver la Realidad que Dios nos presenta por medio de su Espíritu; es por ello que a esto debemos proyectarnos y no perder nuestro tiempo en lo temporal y pasajero.

¿Y cómo lo alcanzamos?

Cómo niños en Cristo.

Hablamos sabiduría de Dios en misterio (secreto), oculta, pero que en humildad por fe nos es revelada en Cristo; porque así agradó al Padre; no nos desgastemos en tratar de enseñar a los sabios y entendidos; no es esa la voluntad del Padre; enseñemosnos entre los niños despreciados de este mundo; pero con sabiduría que proviene de Dios, el Padre. Hoy nos enseñan una clave, y ella es la humildad. Y humildad no significa apocamiento, necedad, imperfección, negligencia, etc. Por el contrario, humildad es entender quienes somos y quien es el Creador; humildad es ponernos en el lugar que nos corresponde y esperar en el Creador la exaltación del Padre, despojándonos de nosotros mismos. Humildad es conocer nuestra realidad; es conocer quienes somos por nosotros mismos, y quienes somos EN CRISTO; es algo tremendo; la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

Amen.

sábado, 26 de junio de 2010

¿Y como distinguirlos?


¿Y cómo lograremos distinguir los verdaderos seguidores de Jesús de Nazaret?
Hoy por hoy, son muchos los que a grandes voces y ruidos, claman por ser observados como seguidores de Jesús de Nazaret. Pero ¿Qué hay de verdad en eso? Hoy son muchos, que emprenden grandes obras y quieren ser observados como verdaderos seguidores del Maestro. ¿Y que verdad hay en eso? Hoy hay muchos que con grandes doctrinas y enseñanzas, claman que son los verdaderos seguidores del Cristo. ¿Y que verdad hay en eso? Hoy por hoy son muchos los pavos reales que con sus plumas de colores quieren atraer e impresionar a las masas incautas declarando que por ellos pasa la unción del Dios verdadero. ¿Y que verdad hay en ello?

Los verdaderos discípulos del Jesús no se distinguen por su color, no se distinguen por su lengua, no se distinguen por su nación; ellos no se distinguen en su forma de vestir, ni en su forma de orar, no son los verdaderos necesariamente los que se reúnen en templos, ni los que se reúnen fuera de ellos, no son verdaderos los que dicen serlo de sí mismos. Ni son verdaderos los que más gritan, ni tampoco lo son la mayoría, no son los verdaderos seguidores los que cantan y cantan, ni por mucho saltar son los escogidos. No son los letrados, ni lo son los cultos; no son los pobres ni lo son los ricos; no los son los religiosos, no lo son los paganos; no lo son los viejos, n lo son los jóvenes; no son de aquí, ni son de allá; sino que le pertenecen al Eterno que y vivirán en eternidad.

¿Y cuales son los verdaderos seguidores de Jesús?

Tanto tiempo ha pasado que ya hemos olvidado su principal característica, tu Señor lo enseñaste y lo declaraste hace tanto, y este mundo ya lo olvidó, incluso muchos que de ti alardean. Todos como un circo sin propósito tratan de atraer las personas a sus espectáculos, sus filas quieren engrosar y se olvidan de lo principal.

Si tú quieres conocer un verdadero discípulo de Jesucristo el Señor, sólo hay una característica que debes observar; si, sólo una es la principal característica y sin ella, no hay multitud de palabras que te puedan engañar. Es simple es sencillo, pero imposible de imitar; nuestro Padre lo hizo sencillo pero el mismo Diablo no puede lo puede suplantar.

Conoce amigo mío lo que nos distingue, y no te confundas con nada más:

En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. Juan 13:35

El amor, el amor y sin El, nada hay; el amor, el amor que nuestro corazón llenará. No hay otro atributo más importante y fundamental, que las huestes de tinieblas no lo pueden soportar. El amor, el amor que nuestras vidas llenarán, y junto a nuestro Padre y su Hijo eternamente nos hará habitar. El amor, el amor que si El, nada hay, el amor el amor que nos edifica cada día , para en Tu presencia estar.

martes, 25 de mayo de 2010

Niños, jóvenes y padres



Vemos en la primera carta del apóstol Juan, que este hace referencia a niños (hijos), jóvenes y padres; en un principio yo pensaba que su interpretación era literal, que realmente les hablaba a niños, jóvenes y padres de la iglesia local a la cual él le escribía; bueno, después de algunos años de caminar, por ahí escuche (o leí) a algún hermano que decía que esto se refería a una cierta madurez espiritual, y la verdad es que tenía toda la razón; es por ello que hoy les comparto este pequeño mensaje que creo nos dará un poco más de luz de las etapas de desarrollo del cristiano y los signos característicos de cada una de ellas; por lo tanto, les copio el trozo de la primera carta de Juan, de la cual hago referencia:

Os escribo a vosotros, hijos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre. Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que ha sido desde el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno. Os he escrito a vosotros, niños, porque conocéis al Padre. Os he escrito a vosotros, padres, porque conocéis al que ha sido desde el principio. Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes y la palabra de Dios permanece en vosotros y habéis vencido al maligno. (1Jn 2:12-14)

Acá vemos como Juan hace referencia a los niños, jóvenes y padres; esto se refiere a tres grados de crecimiento espiritual de los creyentes; como todos sabemos, todo comienza con un nuevo nacimiento en el Espíritu; y obviamente luego de ese nuevo nacimiento viene un desarrollo muy similar a lo que hoy conocemos en lo natural en el hombre (siempre que digo hombre estoy incluyendo obviamente a las mujeres, lo digo para que no quepan dudas), se cumplen las etapas de niños, de jóvenes y de adultos. Es imposible llegar a ser adulto sin haber sido joven y antes niño, eso es imposible; así también en las cosas del Señor, debemos vivir cada etapa y crecer para no quedarnos en las etapas intermedias, sino llegar a la etapa que Juan denomina como padres, con minúsculas no Padre; porque ese hay uno sólo, y está en el cielo; pero fíjate que es el propósito de Dios que lleguemos a ser según El es, es decir, padres.


Primero, la Infancia:

La primera etapa que todos pasamos luego de nuestro nuevo nacimiento es de infantes, y en eso Juan hace referencias a dos palabras distintas en griego; la primera que tiene que ver con un niño pequeño (hijitos); que es tekníon; y Juan les dice:

Os escribo a vosotros, hijos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre. (1Jn 2:12)

Esto es lo primero que un niño en el Señor debe conocer, que en su nombre y por medio de la fe, nuestros pecados han sido perdonados; y ya no quedan más sacrificios para agradar a Dios, sino que somos aceptos a Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, y esto por medio de la fe en El; eso es lo primero que un niño debe tener claro y saber, que sus pecados han sido perdonados.

Luego Juan les habla a los niños en la forma de la palabra griega paidíon; y les dice:

Os he escrito a vosotros, niños, porque conocéis al Padre. (1Jn 2:13)

La segunda característica de un niño de Dios, es decir, de un nuevo creyente; es que conoce a Dios como Padre; y ya no está sólo en la tierra, sino que tiene un Padre que vela por él, un Padre que lo enseña y guía para que llegue a ser un adulto en la fe.

O sea lo podemos resumir como una persona que ya tiene paz con Dios por medio del Señor Jesucristo, pues sus pecados ya les han sido perdonados por la fe en su sangre; y segundo, conoce que ha sido hecho hijo de Dios, es por eso que reconoce a Dios como Padre. ¿Y que cosa no es más hermoso que esta etapa cunado somos niños y vemos que tenemos padres que nos cuidan, guían y descansamos en ellos plenamente? Bueno eso es muy hermoso y nunca se debe perder, pero Dios no quiere que sólo nos quedemos en esa posición, sino quiere que avancemos para incorporar nuevas cosas en nosotros y en su ralación con El.


Segundo, la Juventud:

Bueno, los jóvenes al igual que los niños no han perdido ni perderán su condición de hijos de Dios, ya que reconocen a Dios como Padre, y también conocen que sus pecados han sido perdonados por su Nombre. Pero hay algo nuevo que ellos deben lograr:

Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno. (1Jn 2:13)

Claramente lo que diferencia un joven de un niño en la fe, es que hay una victoria espiritual contra el enemigo, contra el maligno. Eso Juan no lo dice a los niños, ya que ellos aún no están preparados para vencer, pero si es la característica de los jóvenes en la fe, el vencer el maligno. Juan sabe que los creyentes no deben quedarse en la primera etapa, ya que hay una estatura final que debemos lograr en Cristo, pero el caracteriza esta segunda etapa dentro del desarrollo cristiano normal, como la etapa de la juventud y en cuya etapa, la principal característica es vencer al maligno.

Cuando tu ves los niños, los ves que juegan, saltan y corren; y también juegan a que vencen a Satanás; pero en realidad lo que ellos hacen es jugar y prepararse para el desafío que tienen por delante, vencer a quien Cristo venció en la cruz; los niños pueden gritar correr y alardear que vencen al enemigo; pero es al fin y al cabo su Padre quien los protege del enemigo. Pero el Padre no quiere que eternamente seamos niños, sino que avancemos en nuestra segunda creación, en Cristo; el quiere que así como el primogénito venció; nosotros en Cristo venzamos nuestra batalla personal contra el enemigo; y es por eso que en la segunda cita de Juan vemos algunas claves del éxito en la lucha:

Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes y la palabra de Dios permanece en vosotros y habéis vencido al maligno. (1Jn 2:14)

El niño después de algún tiempo de desarrollo normal, se fortalece y crece; ahora debemos tener claro que para crecer hay que comer el alimento que nos hace crecer y fortalecernos, el pan de vida, es decir, la Palabra de Dios; ya que no sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. La fortaleza es producto de recibir cada día ese pan de cada día, por el cual SI DEBEMOS TRABAJAR Y ORAR (en Cristo obviamente, y no en la carne), y ejercitarnos en la pruebas que Dios nos prepara para que venzamos; porque el objetivo de la prueba que Dios nos prepara es que nos fortalezcamos en él. Las pruebas son pruebas de fe, y proporcionales a la estatura de cada uno de nosotros, y la única forma de pasarlas es por fe, de otra manera sólo vagamos en un desierto espiritual y sin frutos (recuerden que fue el Espíritu Santo quién llevó a Jesús al desierto para ser probado, y no el diablo).

Por eso Juan dice porque sois fuertes; ¿Y como podremos serlo sin antes haber sido ejercitados? Es imposible que un niño se fortalezca en la inactividad y sin la alimentación adecuada, sabemos que para crecer fuertes debemos comer, ejercitarnos y descansar.

Y lo segundo, en unión a la fortaleza alcanzada es Y LA PALABRA DE DIOS PERMANECE EN VOSOTROS; sin la palabra de Dios morando en nosotros ¿Cómo venceremos? Y dice “Y la palabra de Dios permanece en vosotros”, es algo que es requisito para vencer, no es posible vencer sin la Palabra morando en nosotros. ¿Por qué? Porque esto es una guerra espiritual, donde el campo de batalla está en nuestra alma; y es por medio de la fe que vencemos el enemigo, y la fe no es posible si no tenemos la Palabra a creer, es decir, debemos primero escucharla y guardarla (atesorarla) para creerla. Y cuando vienen los ataques, es esa misma palabra la que nos protege, y no sólo eso es nuestra arma de contraataque al enemigo, cuando esa palabra se hace vida en nosotros.

Bueno lo importante de entender, es que en la segunda etapa, es decir, en al juventud; es la etapa donde debemos aprender a vencer al enemigo con las armas que Dios nos da para ello.

Tercero, la Madurez:

La tercera etapa de nuestra vida de cristianos, como discípulos de Jesucristo; es la que Juan llama padres. ¿Y por que llama padres? Yo veo que es por lo siguiente, cuando Jesús dijo:

Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. (Mat 5:48)

¿Qué nos quería decir? Yo creo que nos dice claramente que el llamado es a ser como es nuestro Padre de los cielos. ¿Cómo tanto? Si tanto, no creo que un Padre se conforme con hijos mediocres, un Padre siempre quiere que sus hijos lleguen a la máxima expresión (si hay amor, por supuesto). Es por lo anterior, que el apóstol Juan al llamarlos padres, en cierta medida menciona en ellos que ya están en una etapa en sus vidas donde cada vez más empiezan a reflejar en sus vidas el carácter de Dios, el carácter del Padre. Un carácter que es dador de vida, un carácter que siempre como papá cuida al débil, un carácter de tomar la carga del que lo necesita, un carácter de dar la buena palabra a su tiempo y fuera de tiempo, un carácter en que no se vive más para sí mismo sino para que otros puedan crecer y desarrollarse plenamente. Un carácter en el cual a pesar de ser desagradable, se tiene que corregir lo errado y dar un buen rumbo a lo torcido. Un carácter de protector, de sustentador un carácter de amor.

Es por ello que Juan a los padres les dice en dos veces:

Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que ha sido desde el principio. (1Jn 2:13)

Os he escrito a vosotros, padres, porque conocéis al que ha sido desde el principio. (1Jn 2:14)

Fíjate que no dice, como lo dice a los niños, Os he escrito a vosotros, niños, porque conocéis al Padre, sino que conocéis al que ha sido, o es desde el principio. No es que Dios deje de ser Padre para los que han alcanzado madurez, sino que la relación de intimidad (conocimiento eso significa en la Biblia, intimidad); es con el SER SUPREMO QUE ES ETERNAMENTE. Es una relación mucho más alta que la relación de Padre a hijo, ya que esa relación debe ir madurando, mientras el hijo va creciendo, para llegar plenamente a ser amigos, como lo fue Abraham. Dios ya es nuestro amigo, por medio de su Hijo lo demostró; pero lo que falta es que nosotros lleguemos a ser amigos de El o que lo demostremos, y el amigo verdadero es el que da la vida por el amigo; Dios ya nos lo demostró; ¿y nosotros acaso estaremos excluidos de ello?; en ningún caso, es por eso que cuando algunos cristianos fueron martirizados por causa de la fe, ellos morían con gozo porque sabían que habían sido tomados por dignos de entregar sus vidas por su AMIGO, por su amor.

Un abrazo a todos y que el amor de nuestro Padre y Señor sea derramado en nuestros corazones. Amen.

sábado, 22 de mayo de 2010

Viviendo con sentido


Muchos cristianos hoy en día, viven en ignorancia, y esta ignorancia no es de teologías profundas acerca de las Escrituras, yo diría que es una ignorancia básica del corazón, ignorancia de la vida y su propósito.

En estas breves palabras no es mucho lo que puedo alcanzar, pero con la gracia y ayuda de nuestro Padre y nuestro Señor Jesucristo, te pregunto:

¿Para quien vives?

No respondas con tu mente, sino con tu corazón; no es una doctrina humana o aprendida lo que necesitamos, sino lo que Dios ve y está en nuestros corazones:

¿Para quién vivimos?

La respuesta la dan nuestras acciones y nuestros proyectos, nuestros sueños y nuestros anhelos, nuestras esperanzas y nuestros ideales.

¿Para quién vivimos?

También la respuesta la dan nuestras frustraciones, nuestros desvelos, nuestros problemas.

¿Para quién y para que vivimos?

Nuevamente digo, muchos cristianos hoy en día, no entienden el propósito de sus vidas, y que si realmente son cristianos, ya no deben vivir para sí mismos, sino para quien y para aquello para lo cual han sido salvados.

Hoy muchos cristianos hacen del Señor un amuleto que los ayude y los respalde en sus proyectos e ideas personales; hacen del Señor un talismán para cumplir sus propios caprichos. Caminan según sus mentes carnales y esperan que Dios esté tras ellos bendiciendo lo que ni siquiera han preguntado es su voluntad. No voy a decir que hay mala intención, eso no lo sé, pero si hay mucha ignorancia, e ignorancia de corazón que es peor.

Hay un hombre que nos lavó con su sangre, eso lo hemos escuchado a lo mejor muchas veces; pero ¿realmente le tomamos el peso?, pues que alguien nos haya lavado con su sangre, es que esa persona estuvo dispuesta a entregar su sangre (su vida) para limpiarnos, estuvo dispuesto a derramarse completamente por amor. ¿Y nosotros dudamos aún para quien vivimos?

Hermanos nosotros los que creemos y le hemos recibido, ya no vivimos para nosotros mismos, sino para aquel que nos salvó; ya no nos pertenecemos a nosotros mismos, sino a aquel que pagó el más alto precio por nuestro rescate.

¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Pues por precio habéis sido comprados; por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. 1Co 6:19-20

Muchos hoy predican un evangelio diferente, un evangelio sin vida y un evangelio sin poder; ¿Por qué? Porque no entienden que el foco es completamente cambiado con el verdadero evangelio, ya nuestro norte no está en nosotros mismos, ni en agradarnos, sino en quien no vivió para sí, sino que se entregó por todos nosotros. El evangelio que se predique que no diga esto, es un evangelio que está mucho más cerca de la idolatría que de la Verdad de Dios, son ídolos que nos seducen para poder cumplir nuestros deleites y pasiones humanas, y cuyo fin es fracaso.

Hay algo que nunca podrá ser a la fuerza, es algo que nunca podrás comprar, es algo que te deja en completa libertad y espera; ese algo es el Amor, el amor no nos fuerza, el Amor no nos paga para que lo reconozcamos, el Amor nos deja en completa libertad y nos espera. El Amor, espera que espontáneamente del fruto de nuestro corazón podamos reconocerlo, honrarlo, darle gracias y Amarlo con todo nuestro corazón, nuestra mente, alma y fuerzas; que es lo santo, justo y perfecto. El Amor no nos fuerza a amarlo, pero ese amor nos constriñe a amarlo cada día más, entendiendo que si El se entregó por nosotros y no vivió para sí, ¿Cómo nosotros seguiremos viviendo en la vanidad de nuestra mente, para nosotros mismos?

Pues el amor de Cristo nos apremia, habiendo llegado a esta conclusión: que uno murió por todos, por consiguiente, todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. 2Co 5:14-15

Y ya no vivimos para nosotros, sino para Aquel que murió por nosotros, y no sólo murió por nosotros, sino que también resucito por nosotros. Eso es de toda justicia, de toda perfección y de toda bondad. Es en el Amor que está el sentido de nuestra vida, y no sigamos más lo que está muerto y próximo a la destrucción.

¿Para quien vivimos?

Para ti Padre y hermoso Señor, para ti morimos; y para ti vivimos, eternamente juntos y para siempre. Amen. Gloria a tu Nombre ahora y por los siglos de los siglos, Amen y Amen. Gracias Padre y Señor Gracias, porque tuyos somos y en ti esperamos, en un mismo Espíritu, corazón, mente, alma y fuerzas tu venida; socórrenos Señor en tu poder; para que seamos UNO como a ti te agrada. Amén.

Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo, y ninguno muere para sí mismo; pues si vivimos, para el Señor vivimos, y si morimos, para el Señor morimos; por tanto, ya sea que vivamos o que muramos, del Señor somos. Rom 14:7-8