sábado, 17 de febrero de 2018

La llave del conocimiento


Cuando Jesús criticó duramente a algunos doctores de la ley (hoy día su similar serían los teólogos, maestros, pastores, etc); les dijo entre otras cosas,  estas palabras…

"¡Ay de vosotros, los doctores de la ley!, porque habéis quitado la llave del conocimiento, vosotros mismos no entráis, y lo impedís a los que entraban" (Lucas 11:52)

Jesús no descalificó la importancia de los doctores de la ley en enseñar y guiar a su pueblo, sino que los reprendió por no hacer, lo que se esperaba que hicieran; y una parte importante de ello, era entregar la llave del conocimiento a su pueblo y no quitarla.

Quiero destacar dos puntos en este mensaje:

Primero: Un doctor de la ley (teólogo, maestro, etc), no era algo malo en sí, sino algo bueno; pero el detestó que se hiciera mal el trabajo de enseñar correctamente la verdad. Podemos ver en Lucas 10:25-28, como el Señor Jesús aprueba una buena respuesta de un doctor de la ley; él no estaba contra los doctores de la ley, sino contra los vicios que habían en muchos de ellos.

Y, he aquí, un doctor de la ley se levanta para tentarlo, diciendo: Maestro, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Él entonces le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees? Y él respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas y con toda tu mente, y a tu prójimo como a ti mismo. Le dijo: Rectamente has respondido. Haz esto, y vivirás. (Lucas 10:25-28)

Es importante ver esto, pues hoy existen dos posiciones extremas; una por un lado se desechan estas personas como algo malo (teólogos, maestros, pastores, etc) y otra posición extrema que los idealiza, los pone en un sitial casi divino; lo cual también es un error, pues son hombres, y como tales están sujetos a debilidad de la carne. Debemos ver las cosas como las ve Jesús, son funciones importantes, pero debemos distinguir si se están ejerciendo correctamente o no.

Es más, como vemos en el siguiente versículo, es el Señor mismo quien los envía; pero no todos son bien recibidos (pues la verdad no siempre es agradable para todos).

Por tanto, he aquí, yo envío a vosotros profetas, y sabios, y escribas; y de ellos, a unos mataréis y colgaréis de un madero, y a otros de ellos azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad. (Mateo 23:34)

Segundo: Al conocimiento el Señor le da una vital importancia y poder; pues al referirse al conocimiento como una llave; está dándole la importancia vital que sin ella (la llave)  no podemos entrar ni avanzar en el reino de Dios. ¿Lo sabías? Bueno es lo que el Señor nos da a entender con sus palabras; es importante valorar esto pues hoy en día en muchos cristianos se desprecia el conocimiento, cosa que el Señor nunca hizo, ni lo enseñó de esa manera. Esa errada enseñanza no procede de Él, pues quien nos quiere ignorantes es precisamente su (y nuestro) enemigo (para poder tener el control de manipulación debido a la ignorancia y el error).

Debemos recordar que el conocimiento en la Biblia significa una relación de intimidad; es decir, no es algo que sea sólo intelectual, sino algo que involucra todo nuestro desde el corazón. El no entender lo anterior, también nos lleva a una posición errada, en sólo la búsqueda intelectual de las cosas de Dios; olvidando que el Señor nos habla para llegar al corazón.

Quiero resumir este mensaje en estas dos ideas importantes; las personas que enseñan, llámense como se llamen, doctores de la ley, maestros, pastores, teólogos, escribas, etc no son algo innecesario que Jesús haya desvalidado, al contrario, su crítica era al trabajo mal hecho (pues para enseñar primero se debe practicar (dar el ejemplo) y la verdad no se debe transar). 

Y la segunda idea, es la importancia del conocimiento; del verdadero conocimiento de Dios; que es la llave de su reino, intimidad con El.

Sólo te invito a que reflexionemos, si entendemos la importancia del conocimiento:

¿Cuánto estamos dispuestos a dar para alcanzarlo?

El conocimiento es un tesoro, y los tesoros se deben buscar con mucha dedicación para poder alcanzarlos…

"Perecerá tu patria, Porque mi pueblo perece por falta de conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, Yo te desecharé de mi sacerdocio. Por cuanto olvidaste la Ley de tu Dios, También Yo me olvidaré de tus hijos, …" (Oseas 4:6)

Que la gracia y la paz (shalom) sea con todos ustedes, y podamos avanzar decididamente más en el conocimiento de Dios, la llave que Jesús quiere que tengamos. Amén.

miércoles, 14 de febrero de 2018

¿Fue Jesús políticamente correcto?


Es una buena pregunta que me gustaría responder junto a ustedes ¿Fue Jesús de Nazaret políticamente correcto?, hoy es un valor social el serlo, pero veamos como fue el comportamiento de Jesús de Nazaret en las Sagradas Escrituras.

Primero, antes de cualquier comentario o reflexión, me gustaría decir que Jesús fue y es la persona con más misericordia, cariño, amor, comprensión, empatía, paciencia, bondad, paz, dominio propio, mansa y humilde que ha pisado esta tierra; que fue capaz de sacrificar su propia vida por otras personas. Es bueno tener eso en mente, antes de proseguir con nuestro análisis; pues no debemos perder de vista su afabilidad, amabilidad y pureza; sus palabras siempre en amor.


Segundo, veamos lo que significa ser “políticamente correcto”

La corrección política o lo políticamente correcto es un concepto utilizado para describir lenguaje, ideas políticas o comportamientos con los que se procura minimizar la posibilidad de ofensa a grupos de personas pertenecientes a cierta etnia, cultura, nacionalidad, género o religión.

Entonces la pregunta sería algo así:

 ¿Fue Jesús de un lenguaje, ideas o comportamiento que procuraban minimizar la posibilidad de ofensas a grupos específicos?

La forma de abordar este tema será, examinando su comportamiento en la Sagradas Escritura, como ya hemos dicho.


Tercero, veamos algunos ejemplos específicos de Jesús, donde contradice ese valor moderno de ser “políticamente correcto”, veremos que su comportamiento NO se ajusta al concepto de moda hoy en día.

1.- Entonces acercándose los discípulos, le dicen: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron la palabra? (Mat 15:12)
Jesús había llamado hipócritas a los fariseos en esa oportunidad (ver Mateo 15:1-9). Jesús por causa de la verdad y de respetar los mandamientos de Dios, expuso la hipocresía de los Fariseos, y tuvo un comportamiento que hoy se calificaría como políticamente incorrecto. En pos de la verdad, y del amor a las personas, vemos que como una consecuencia inevitable, los fariseos se ofendieron con sus palabras.

2.- Respondiendo entonces uno de los doctores de la ley, le dice: Maestro, diciendo estas cosas, también nos afrentas a nosotros. (Luc 11:45)
En este ejemplo vemos que Jesús no sólo ofendió a los fariseos con la verdad, sino también lo hizo a los doctores de la ley, pues antes de retractarse de sus fuertes palabra agrega mas advertencias a los doctores de la ley. Ver Lucas 11:37-52 Vemos una vez más, como Jesús expone con claridad la verdad, verdad que no siempre es agradable para todos, y especialmente es desagradable, para quienes son expuesto ante la luz de la verdad.

3.- Estaba cerca la pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalem, y halló en el templo a los que vendían bueyes, y ovejas y palomas, y a los cambistas sentados. Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, con las ovejas y los bueyes, y desparramó las monedas de los cambistas, y volcó las mesas, y dijo a los que vendían las palomas: ¡Quitad esto de aquí, y no hagáis la Casa de mi Padre casa de mercado! (Juan 2:13-16)
No se podría considerar un comportamiento políticamente correcto hoy en día, alguien que haga un azote y eche los mercaderes de algún lugar, esto se consideraría una gran ofensa. NO obstante, el comportamiento de Jesús fue el correcto, a pesar de que la diplomacia fue pisoteada, es algo fuerte de entender, pero su comportamiento dista mucho del comportamiento que solemos considerar políticamente correcto.

4.- Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un magistrado de los judíos. Éste vino a Él de noche, y le dijo: Rabbí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que Tú haces, si no está Dios con Él. Respondió Jesús, y le dijo: De cierto, de cierto te digo: El que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios. (Juan 3:1-3)
Cuando viene a Jesús este “buen hombre”, una autoridad espiritual de su tiempo para escucharle de noche, Jesús le indica que si no nace de nuevo no pude ni siquiera ver el reino de Dios, es decir, todo su currículum como religioso y espiritual es completamente inútil (basura). Esta son fuertes palabras, y hoy día no se consideraría políticamente correctas; pero fueron efectivas en este hombre. Al decirle la verdad en forma tan clara, estas palabras deben haber calado profundamente en su corazón, que vemos más adelante que llegó a ser un discípulo de Jesús; es decir, un comportamiento políticamente incorrecto, nos trae una gran ganancia para el reino de Dios, muchas veces.

5.- Pero Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirlo, diciendo: Señor, ten compasión de ti. De ningún modo te suceda esto. Entonces Él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Apártate de mí vista, Satanás! Me eres tropiezo, pues no piensas lo de Dios sino lo de los hombres. (Mat 16:22-23)
Uno de los principales seguidores de Jesús era Pedro, pero eso no lo libró de hacerlo callar como al mismo Satanás; ¿Qué clase de corrección política es esa, aún con sus seguidores? Lo importante es que Pedro le debe haber quedado muy claro, cuando ponía los ojos en las cosas de los hombres, como el mismo diablo se puede expresar por él; es también, una gran enseñanza para nosotros.

Reflexiones finales:
Bueno, podríamos llenar de ejemplos que encontramos en los evangelios, cuando Jesús desafía el concepto moderno de ser “políticamente correcto”, él antes de serlo, prefería decir y hacer lo correcto; sin importar el costo aparente en su persona y fama que esto le pudiera significar; pues el beneficio que el busca es superior al aparente de ofender algunas personas.

Pues si hubiera alagado a fariseos, doctores de la ley y comerciantes; a lo mejor habría obtenido alguna retribución terrenal (bienes y/o fama). Pero al desafiarlos, se arriesga a su desprecio y persecución; pero el propósito de Jesús no es buscar el reconocimiento de los hombres, sino el de Dios Padre.

El objetivo de Jesús no era ofender a las personas obviamente, sino decir la verdad, no transar la verdad por beneficios temporales; el que ama la verdad, no puede verla cautiva sin un dolor en su corazón. La verdad debe fluir con libertad, para que liberte al esclavizado de la ignorancia y el engaño.

Jesús nos enseñó que sólo si conocemos la verdad, seremos realmente libres, y eso no sólo lo predicaba, sino que fue una practica en su vida; practica que le costó la muerte. Pues sin haber sido hallada alguna mentira en su boca, la verdad es perseguida en este mundo de oscuridad, y cuando valientemente la decimos, también sufriremos persecución.

 Y la Palabra fue hecha carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. (Juan 1:14)

El caminó lleno de gracia y de verdad, y sus seguidores (los cristianos) debemos imitarlo, y caminar de la misma forma, llenos de gracia y de verdad; haciendo y diciendo las cosas a Su manera, y no a la nuestra y la del mundo; pisoteando las filosofías del mundo que nos mantienen atados a la oscuridad, y una de ellas es el concepto errado de ser políticamente correcto.

Siempre aprendiendo que el amor nos lleva a decir y hacer las cosas en verdad; y es la verdad una poderosa arma en nuestras manos contra el error y oscuridad.

Antes siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todas cosas en aquel que es la cabeza, a saber, Cristo; (Efe 4:15)

Y por último, las persona que se ofenden con la verdad, son las personas que no desean ser expuestas ante la luz, pues sus obras les avergüenzan y desenmascaran su realidad; al decir la verdad Jesús lo que busca es el arrepentimiento de tales personas; y a la vez, poner todas las cosas en luz y transparencia, para romper los lazos opresores de la oscuridad.

El Padre nos dé en Su Hijo palabras de verdad en amor, para cada circunstancia que debamos enfrentar, y que aprendamos a conducirnos que como Jesús lo hizo acá en la tierra, lleno de gracia y de verdad. Amén.

El que dice que permanece en Él, debe andar como Él anduvo. (1 Juan 2:6)