martes, 19 de julio de 2016

Porque el día que de él comas, ciertamente morirás

Un cordial saludo a todos, hoy les quiero compartir un mensaje que me parece muy interesante y digno de compartir, respecto a lo que Dios le dijo realmente a Adán en el huerto, respecto a si comía del árbol que les prohibió.

Leamos los versos involucrados:

Y mandó el SEÑOR Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. (Gén 2:16-17)

La sentencia era para el hombre que no debía comer del árbol del conocimiento del bien y del mal; porque si lo hacía, ciertamente moriría.

Note mi amable lector, que la sentencia de la desobediencia a Dios es la muerte (volver al polvo de donde fuimos tomados), y no un castigo eterno en el infierno, como erróneamente hoy se enseña en muchos lugares, y como a mí también me fue enseñado. Dios no cambia de parecer y siempre cumple su palabra (su palabra es inmutable por la eternidad), y es por ello, que si al hombre le advirtió de la muerte; es la muerte la que sigue al pecado y no un castigo eterno en el infierno (*); y debemos entender como muerte, lo que el mismo SEÑOR explicó: “Con el sudor de tu rostro comerás pan hasta que retornes a la tierra, Porque de ella fuiste tomado, Pues polvo eres y al polvo volverás”. (Gén 3:19), es decir, volver a lo que originalmente éramos: volver a ser polvo de la tierra.

Si quieres más detalles puedes ver el siguiente artículo: No confundamos, el Hades con el Infierno., donde se explica el verdadero significado de infierno, hades y seol.

Tras este pequeño paréntesis, quiero ir al centro de este mensaje:

¿Cumplió el SEÑOR Dios su palabra, que el día que el hombre (Adán) comiera de aquel árbol, ciertamente moriría?

Bueno yo he escuchado dos versiones de interpretación, que me parecen muy válidas, aunque en este oportunidad te quiero dar una tercera (validada por una traducción textual); que no invalida las anteriores, que a continuación describo brevemente (recordemos que Dios siempre cumple su palabra; y es por ello, que no es concebible que no sea que el día en que comió el hombre del fruto prohibido, no haya cumplido Dios su sentencia, aunque no veamos a Eva y Adán fulminados en el suelo literalmente cuando comieron del fruto prohibido, como nos pudiese parecer según nuestro entendimiento humano natural):

1° Interpretación: Si murió Adán el día que comió del fruto prohibido, pues Adán murió a los 930 años, y como dice el apóstol Pedro: Pero amados, no ignoréis esto: que para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. (2Pe 3:8), es decir, Adán murió antes de los mil años, que es como un día para el Señor.

Y fueron todos los días que vivió Adam novecientos treinta años, y murió. (Gén 5:5)

Vemos que si se cumplió la sentencia, si lo vemos desde esta perspectiva.


2° Interpretación: Si murió Adán el día que comió del fruto prohibido, pues Adán perdió su comunicación (vinculo) con Dios, fue como una rama que es desgarrada de su árbol que le da vida (Dios). Con el pecado en sí, ya Adán no tenía comunión con Dios, y fue apartado (por causa de su transgresión) de la vida y gloria de Dios. Así como cuando cortas una rama de un árbol, no muere en forma instantánea; pero si, desde ese momento empieza su muerte (a menos que sea injertada nuevamente).

(… por cuanto todos pecaron, y están privados de la gloria de Dios), (Rom 3:23)

Vemos que si se cumplió la sentencia, si lo vemos también desde esta perspectiva. No es de extrañar, mi querido lector, que haya más de una interpretación de algún pasaje, pues son insondables las profundidades del conocimiento de Dios. Lo que si es de extrañar, y debemos poner muchas atención y cuidado, es cuando las interpretaciones son incongruentes entre ellas y con el resto de la Biblia, pues esto último, no debiera nunca ocurrir. Si ocurre, debemos buscar humildemente y pacientemente la verdad!!!


3° Interpretación: Si murió Adán el día que comió del fruto prohibido, pues lo que se tradujo al español al final del versículo 17 como: “ciertamente morirás”, en hebreo en realidad trasmite una idea más fuerte y/o continúa. La frase מוֹת תָמתֹ (mot tamot) se traduce más exactamente como "muriendo morirás" o "condenado a morir". 

Si copiamos en el verso considerando lo anterior, queda de la siguiente forma: "... porque el día que de él comieres, muriendo morirás", entendemos entonces, que el mismo día que el hombre pecó, empezó su muerte, hasta que esta, inexorablemente se debía cumplir. 

Es la historia hoy de todos los hijos del Adán, nacen con una fecha de vencimiento, todos tienen sus día contados, y empiezan esta carrera en la tierra, para terminar retornando de donde fueron tomados, es decir, del polvo de la tierra. Muriendo muren, todos los hombres hoy; los hijos de Adán; es el gran fracaso del hombre; que Cristo vino a remediar. A darnos vida eterna en su nombre; pera todos los que le creemos y le obedecemos.

Muriendo mueren, es la historia de años, siglos y milenios en la humanidad, es la historia de ricos y pobres, muriendo mueren; hombres y mujeres, muriendo mueren; sabios y necios, muriendo mueren; jóvenes y viejos muriendo mueren; todos destinados a ser devueltos de donde fueron tomados, muriendo mueren; al polvo de la tierra vuelven.

Porque: Toda carne es como la hierba, y toda la gloria del hombre, como la flor de la hierba. Se seca la hierba, y la flor se cae; mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la Palabra que por el Evangelio os ha sido anunciada. (1Pe 1:24-25)

Sin el evangelio, ¡¡¡NO HAY ESPERANZA PARA EL HOMBRE!!!

Pero gracias a nuestro bendito Dios, por nuestro Señor y Salvador Jesucristo; quien nos da una bendita y ciertísima esperanza en EL. Amén.

Haciendo un paralelo con lo anterior, así como a Adán se le dijo “muriendo morirás”; al padre de la fe, esto es a Abraham, la Biblia registra un mismo estilo gramatical en el versículo de Génesis 12:1; donde el Señor Dios le dice a Abraham “yendo iras”. Con esto podemos ver, como por medio de la fe, Dios nos da el camino de vuelta a El.

 Veámoslo:

Otro ejemplo de esta construcción gramatical en particular se encuentra en Génesis 12:1 cuando Dios ordenó a Abraham a dejar su país natal e ir a la tierra que Él le mostraría. Allí también, no es simplemente “ir”, sino que “yendo irás” לךְ־לְךָ (lechlecha).

Entonces el verso lo podemos traducir de la siguiente manera:

Ahora bien, el SEÑOR había dicho a Abram: Yendo iras de tu tierra, de tu parentela y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. (Gen 12:1)

Luego en el versículo 2 y 3, vienen las promesas de dicha obediencia; es cuando Abram comienza su caminar en la fe, yendo iras.

Hoy para nosotros es lo mismo, en Adán “muriendo morimos”, pero en la fe en la simiente de Abraham (esto es Cristo), “yendo vamos”; es decir, estamos en un camino de restauración (un camino de vuelta desde la muerte) y de recuperación del “muriendo moriremos”, por medio de seguir el Camino de “yendo vamos” al Padre. Así como a Abraham Dios el SEÑOR le dijo que le mostraría la tierra, hoy es lo mismo; El nos muestra nuestra herencia, en El.

Sin la fe en el evangelio, el hombre va en un camino de descenso, a la tumba (muriendo morirá); con la fe en el evangelio, vamos en un camino de ascenso, a la gloria eterna juntos al Padre y nuestro Señor y Salvador Jesucristo (yendo vamos)!!! Amén.


Porque de la manera que en Adán todos mueren, 
así también en el Cristo todos serán vivificados. 
(1Co 15:22)

(*) Entendiendo como castigo eterno un perpetuo sufrimiento sin fin; el castigo eterno que el autor si reconoce en la Biblia es el de la muerte eterna, como un castigo eterno.

martes, 5 de julio de 2016

Porque al que tiene le será dado y tendrá más; Y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.

Hoy les comparto el siguiente mensaje, dado por Jesús de Nazaret:

Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Mat 13:12 

Este mensaje en Mateo es repetido, en los evangelios de Marcos y Lucas (Mar4:25; Luc 8:18;19:26); lo que nos sugiere, su gran importancia; dado que son tres los evangelistas que lo transcriben.

Leamos, el siguiente proverbio dado por Salomón; que está relacionado con el mensaje anterior dado por Jesús:

Hay quienes se hacen ricos, y no tienen nada; y hay quienes se hacen pobres, y tienen muchas riquezas.
La redención de la vida del hombre es sus riquezas; pero el pobre no oye censuras. Pro 13:7 -8

Bueno mí querido lector; si hasta ahora no has comprendido nada o tienes una leve idea de lo que se quiere decir; lo más probable es que necesites leer la siguiente introducción a las parábolas (proverbios) de Jesús de Nazaret. No es tan malo no saber, como quedarse en la ignorancia...

En el siguiente texto verás el propósito de las parábolas en la Biblia, poder enseñar a quien le interesa realmente…

Al contrario como comúnmente se enseña, las parábolas y proverbios, tienen el fin de llegar exclusivamente a sus destinatarios; quienes tienen oídos para oír, ojos para ver y corazón para entender; y no para hacer una enseñanza colectiva para todos; sino para quienes realmente valoran y se interesan en estas enseñanzas, y están dispuestos a comprenderlas para ponerlas en práctica.

Leamos:

Cuando estuvo solo, los que estaban cerca de él con los doce le preguntaron sobre la parábola.  Y les dijo: A vosotros os es dado saber el misterio del reino de Dios; mas a los que están fuera, por parábolas todas las cosas; para que viendo, vean y no perciban; y oyendo, oigan y no entiendan; para que no se conviertan, y les sean perdonados los pecados. Mar 4:10 -12

Nota que las parábolas son explicadas, a quienes se acercan a Jesús a solas; no en la muchedumbre; sino en la intimidad con el Señor.

Lo vemos también en el siguiente texto de Mateo:

Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?   El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado. Mat 13:10 -11

Ahora, podemos ver, que la parábola tiene el sentido de dar a entender a quien se debe; los misterios del reino de Dios; quienes disponen sus oídos para oír y corazón para entender; y no al resto. Contrario a lo que pudiese pensar cualquiera, que la parábola y/o proverbio, es una manera fácil y gráfica de enseñar algo a la multitud.

Querido lector, si has llegado hasta acá; y no has abandonado el intento de comprender; te felicito, sólo espero que no sea por mera curiosidad, sino por el genuino sentido de conocer los misterios del reino de Dios y sus riquezas; preparadas para quienes realmente quieren y tienen riquezas de verdad. Por avanzar en el sentido trascendente que Dios preparó para nosotros, los hombres; por su gran amor; en Cristo Jesús.

Vamos al grano, copio nuevamente el siguiente texto; que es lo enseñado por el Espíritu de  Cristo; por medio del rey Salomón casi mil años antes de Cristo:

Hay quienes se hacen ricos, y no tienen nada; y hay quienes se hacen pobres, y tienen muchas riquezas (7)
La redención de la vida del hombre es sus riquezas; pero el pobre no oye censuras (8). 
Pro 13:7 -8

Este proverbio y/o parábola; se explica considerando que el versículo 8, es una explicación y/o repetición del versículo 7. Si lo vemos de esa manera, entendemos, que los ricos, que no tienen nada; son los pobres que no oyen censuras, Y los que se hacen pobres, y tienen muchas riquezas; son aquellos que tienen por riqueza la redención (salvación, recuperación, rescate, perfección, etc) de su vida. Entendemos entonces, que la verdadera riqueza del hombre está en poseer y atesorar lo que salva su alma, y no sólo la riqueza material, que no puede ser llevada de esta tierra, y menos salva. Por el contrario, vemos que la pobreza del hombre, es aquel que incluso teniendo muchos bienes, no tiene riquezas!!!, ya que no tiene lo importante para su salvación (redención, recuperación, perfección, etc); ¿y que cosa es lo que lo impide?, Pues, ¡No oye censuras! Es pobre quien no oye corrección (advertencia, enseñanza, guía, argumentos, etc) de Dios, es decir, no oye su Palabra,  y por lo tanto, no la guarda. Este hombre, es imposible que se haga rico; pues en su soberbia, tiene cerradas las puestas de su corazón para oír la Palabra de vida y verdad; que tienen poder de salvar su alma!!!

Veámoslo ahora en las palabras de Lucas:

Mirad pues cómo oís; porque a cualquiera que tuviere, le será dado; y a cualquiera que no tuviere, aun lo que parece tener le será quitado. Luc 8:18 

Mira la importancia de oír, de prestar atención!!! El que se cree rico, sin serlo, no oye!!!
Y lo que cree tener, le será quitado; pero al que tiene oído para oír, le será dado.

Y en palabras del apóstol Pablo:

Porque nada trajimos al mundo y nada podemos sacar, 1Ti 6:7

Y nuevamente, una enseñanza de Jesús:

Y les refirió una parábola, diciendo: La tierra de cierto hombre rico produjo buenas cosechas; y él razonaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré? Porque no tengo donde más guardar mis frutos. Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros y los edificaré más grandes, y allí almacenaré todos mis granos y mis bienes, y diré a mi alma: Alma, tienes muchos bienes almacenados para muchos años: reposa, come, bebe, diviértete. Pero le dijo Dios: ¡Insensato! esta noche tu alma te será demandada, y lo que has prevenido, ¿para quién será? Así es el que atesora para sí y no es rico para con Dios. Luc 12:16-21

Este hombre creyó ser rico, pero en realidad era un pobre hombre que no tenía nada!!!

La pregunta que viene entonces es la siguiente:


¿Y cómo puedo ser rico para con Dios?

Una forma es la que enseña la Biblia en el siguiente pasaje:

Y respondió Samuel: ¿Se complace DIOS en holocaustos y sacrificios, como en la obediencia a la voz de DIOS? He aquí, el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención es mejor que la grosura de los carneros. 1Sa 15:22

Antes de cualquier sacrificio que le hagas, antes de cualquier ofrenda que le ofrezcas, antes de cualquier promesa, antes de cualquier holocausto, ante cualquier manda, etc; primero ponle atención y obedécele. Eso es mejor que todos los sacrificios y ofrendas juntas. Si tienes oídos para oír, óyele y obedécele; que te harás realmente rico, por la eternidad!!!

Las verdaderas riquezas son las que redimen tu alma; el evangelio de nuestro Señor Jesucristo es fuente de toda verdadera riqueza, por la eternidad!!! Amén.


Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo el que cree: al judío primeramente, y también al griego. (Rom 1:16)