martes, 6 de septiembre de 2022

Desde la unidad del Espíritu, hasta la unidad de la Fe

 

Un gusto saludarlos a todos mis hermanos, amigos y lectores; hoy les quiero compartir un mensaje, creo que muy poco se habla de este tema tan importante y valioso, y lo creo fundamental para la verdadera y correcta comunión en la iglesia, este mensaje lo llamé “Desde la unidad del Espíritu... hasta la unidad de la Fe”, es decir, avanzamos juntos manteniendo la unidad del Espíritu hasta que lleguemos juntos a la unidad de la Fe (se podría decir, la unidad de creer lo mismo de la Palabra de Dios).

Veamos el siguiente texto, y luego comentamos:

Efesios 4:1-16    Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados,  (2)  con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor,  (3)  solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz;  (4)  un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación;  (5)  un Señor, una fe, un bautismo,  (6)  un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.  (7)  Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo.  (8)  Por lo cual dice:  Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres.  (9)  Y eso de que subió, ¿Qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra?  (10)  El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo.  (11)  Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,  (12)  a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,  (13)  hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;  (14)  para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,  (15)  sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,  (16)  de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

Después de leer lo anterior, que nos muestra cómo se relacionan Dios, el Señor, el Espíritu, los ministerios, los dones espirituales, los hermanos en la iglesia, la fe, etc, vemos que el objetivo final es que los hermanos alcancen madurez espiritual, es decir, la iglesia de Dios alcance su plenitud. 

Marqué con negrillas dos frases que me interesa destacar en el texto anterior, estas son “solícitos en guardar la unidad del Espíritu … hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe” Muestra una secuencia de hechos. Creo que ya lo viste ¿no es cierto?; partimos como hermanos desde la unidad del Espíritu, hasta llegar a la unidad de la fe. ¿Qué significa esto? Bueno, es muy sencillo; no debemos partir pensando todos igual, creyendo todos lo mismo (excepto que no sea lo básico, expuesto en versículos 4, 5 y 6), viendo todos exactamente igual, eso no es la condición inicial; debemos creer todos lo mismo en lo básico, es decir, lo expuesto en versículos del 4 al 6, y manteniendo la unidad del Espíritu, hasta que todos llegamos a la unidad de la fe, cuando los dones, ministerios y operaciones, las dejamos actuar en nosotros; la unidad de la fe, es creer todos lo mismo, pero no es un requisito, para iniciar el proceso de santificación, sino una consecuencia final.

 Voy a dar un ejemplo, espero con ello quede más claro el tema (que yo veo que es difícil de explicar):

Estos días voy a cumplir 32 años que conozco al Señor, es decir, me convertí (antes era agnóstico y ese es otro tema jejejeje); si hago una ficción,  supongo que puedo viajar al pasado y me encuentro conmigo mismo de unos 30 años atrás (cuando tenia dos años de convertido; ya se, que no se puede en la realidad, pero es sólo para el ejemplo) ¿pensaría lo mismo mi yo antiguo, que el actual?, yo veo que habrían cosas coincidentes y cosas que las veo diferentes actualmente. ¿tendría comunión conmigo mismo? Claro que si, tendría el mismo Espíritu, y tendría comunión conmigo mismo (obvio), a pesar de algunas diferencias en la fe (doctrinales). Ósea, con diferencias doctrinales no básicas, tengo comunión conmigo del pasado, pues es el mismo Espíritu.

En resumen del ejemplo anterior podemos concluir, que si me encuentro conmigo mismo de hace unos 30 años atrás, de seguro yo no pensaría en todas las cosas lo mismo (otras sí), hay cosas que las he aprendido en el Señor y he madurado; por lo cual, serían diferentes; pero no tendría ninguna duda en que tendría comunión conmigo mismo, a pesar de creer algunas cosas diferentes. Aquí se ve claramente un ejemplo, tendría unidad del Espíritu (pues el Espíritu es el mismo), pero no estaría en la unidad de la Fe (pues hay cosas que no son fundamentales, que las vería en forma diferente). De la misma forma, no podría ser que yo no tenga comunión con un hermano con menor crecimiento en la fe (en este caso yo mismo) pero que tiene el mismo Espíritu; acá vemos claramente que no tendré necesariamente unidad de la fe, pero si unidad del Espíritu. Es de esto que nos habla el apóstol Pablo, en la su carta.

Con esto podemos establecer que las doctrinas básicas, dichas entre los versículos 4 al 6 (un cuerpo, un Espíritu, una misma esperanza, un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos), son fundamentales y todos los hermanos deben creer lo mismo; ahora aparte de eso, las cosas de la fe que son mayores que estas, partimos desde la diversidad de la fe y conservando la unidad del Espíritu, hasta llegar a la unidad de la fe. Sin mantener la unidad del Espíritu, se dividen las congregaciones en muchas denominaciones, las cuales se caracterizan por querer tener una unidad de la fe, sin muchas veces tener la unidad del Espíritu. Ósea, lo hacen al revés, de como dice la Biblia; y al final terminan abrazando más sus propias teologías, que el Espíritu de Dios que lo sustenta todo.

En algunas denominaciones podemos leer sus principios de fe básicos (estos están publicados), esto está bien, si son básicos (como los señalados del versículo 4 al 6); el problema es que cuando se le agregan otros, aunque estén bien doctrinalmente, no están estableciendo el principio de la unidad del Espíritu, pues muchos pequeños en la fe, serán desplazados, o maduros en la fe, si estas doctrinas, pueden estar en algo erradas. Al no mantener el principio de la unidad del Espíritu, se pierde la comunión y se produce una dolorosa ruptura (división dentro del cuerpo), todo por no mantener la unidad del Espíritu, no entendiendo que la unidad de la fe es una consecuencia de la unidad del Espíritu y no al revés.

Es importante para el mundo que mantengamos esta unidad, la unidad del Espíritu; pues de esta manera le daremos testimonio al mundo de que nuestro Señor fue enviado por el Padre, y de la manera que el Padre lo ama, de esa forma nos ama a nosotros; y mostramos el Camino de salvación.

Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. (Juan 17:23)

Como conclusión debemos mantener la unidad del Espíritu, para que lleguemos a la unidad de la fe (verdad); y no al revés, como algunas denominaciones no saben o entienden; pues se producirán fracturas inevitables, que Dios nuestro Señor, nos quiere evitar.

Y también debemos estar alertas, pues nuestro enemigo sabe que esta ignorancia es importante para dividir la iglesia, de modo que así pierda poder y efectividad. En la división él reina; por eso no debemos dividirnos con un hermano a pesar que sea "débil en la fe" (o mayor que nosotros).

Bueno, espero haber explicado en parte este principio que está en la Sagrada Biblia, para que lo practiquemos en la vida diaria que nos conduce nuestro Dios.

Saludos, gracia y paz (shalom) a todos mis hermanos.


 

lunes, 29 de agosto de 2022

Definición Bíblica del Amor

 

Un afectuoso saludo a todos mis hermanos y amigos, hoy quiero compartirles algo que me parece muy interesante y fundamental para todo creyente; esto es la definición Bíblica del Amor; creo que es un tema muy importante e interesante, ya que su definición no sólo es fundamental para todo creyente, sino también por la profundidad del amor Bíblico; sabemos primero que el cumplimiento de la ley (Torá) es el amor (Romanos 13:10); y también sabemos que Dios es amor, según el apóstol Juan (1Juan 4:8), una revelación muy profunda, demasiado profunda en verdad, para descuidar y no poner en ella la máxima atención. No hay nada más importante en la Biblia que Dios y su Ley (Torá); y nos enseñan que Dios es amor y el cumplimento de su Ley (Torá) es el amor. ¿Estas de acuerdo conmigo, que es muy importante la verdadera definición de amor y no una trivial del mundo? ¿Una definición Bíblica y no sólo una humana con carencia de sustento?, ¿Una definición que nos permita comprender la verdadera naturaleza de lo que se nos dice, y no mal entender su significado? Yo creo que en estos puntos estamos de acuerdo, es muy importante el amor para todo creyente, como para tener una definición errada de éste … así que sigamos con el análisis.

Bueno, si ustedes han leído la Biblia, estarán de acuerdo conmigo, que no hay una sección donde se mencione formalmente una definición de diferentes términos, y menos del amor; estarán de acuerdo conmigo que los que tienen ojos para ver, que vean y oídos para oír, que escuchen; y corazón para entender, que entiendan. No es un libro que está estructurado en forma humana (que nosotros lo hayamos hecho) por ello debemos descubrir sus secretos juntos, el Padre así lo quiere (para nosotros está escrito).

 Gloria de Dios es encubrir un asunto; Pero honra del rey es escudriñarlo. (Proverbios 25:2)

 Es un tema importante entonces por tres razones; primero, por su importancia dentro de la Biblia (es la constitución de Dios y el propósito de la Ley [Torá]); segundo, porque no es un tema que tenga una definición formal y encontrarlo sería fantástico; y por último, es por su mal uso y/o manipulación del amor causando muchos errores al comprenderlo mal y establecer de esta manera doctrinas equivocadas; ósea, enseñanzas que no son de Dios.

 En parte, en este mensaje me inspiré en Josh McDowell, en un video que vi de él, que hablaba de este asunto; me pareció muy interesante; por eso al darle vueltas por meses, y agregar algunas cosas que me parecen muy importantes, les comparto este mensaje del amor y su definición; para que lo puedan analizar y meditar.

 Así que, sin perder tiempo vamos a lo nuestro, una definición Bíblica del amor, y no creer cualquier cosa que digan o definan de él, sin sustentarse en la realidad, es decir, en la verdad que está en la Biblia.

 Ahora, si se pregunta ¿Qué es el amor? Muchos recitaran y/o mencionaran 1Corintios13; esto es famoso y maravilloso (es realmente grandioso lo que escribió el apóstol Pablo aquí); nos muestra bien el amor, pero no nos dice nada de su definición intrínseca, nos habla de lo que produce, como se caracteriza y lo importante que es tenerlo como bien máximo, pero nada nos dice, de que lo que realmente es, de su definición. ¿estás de acuerdo conmigo? Nos habla del efecto que produce el amor, su fruto, y una gran pérdida que significaría no tenerlo; pero no nos define el amor en sí ¿Qué es el amor? Esa pregunta no la contestan esos versos, vemos su magnificencia, pero no su definición.

  Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. (1 Corintios 13:1-8).

 Ahora, teniendo en cuenta lo anterior, vamos directo al hueso (como se dice aquí, es decir, sin trámites), la definición del AMOR, veamos lo siguiente en la carta a los Efesios, de ella obtendremos la tan deseada definición:

 Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta [ektréfo] y la cuida [dsálpo], como también Cristo a la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. (Efesios 5:28-30) 

 Aquí podemos deducir claramente, que el amor tiene dos componentes, el sustenta y cuida lo amado (en este caso habla de amor a sí mismo, que es el amor a su mujer). Ósea, al amor (agapao) contiene dos fundamentos esenciales:

 En el primer término, tenemos el Strong G1625, para el término sustentar, que también se puede traducir como criar, criar hasta la madurez, acariciar, entrenar y sustentar.

 G1625 κτρέφω ektréfo de G1537 y G5142; criar a madurez, i.e. (generalmente) acariciar o entrenar: criar, sustentar.

 En el segundo término, tenemos el Strong G2282, para el termino cuidar, que también se puede traducir como empollar, calentar, promover, fomentar, ternura y cuidar.

G2282 θάλπω dsálpo semejante a θάλλω dsálo (calentar); empollar, i.e. (figurativamente) promover, fomentar: ternura, cuidar.

 Ósea el amor (agapao) tiene dos componentes en su definición, una es de sustentar y la otra es de cuidar; lo podemos ver en lo que unos buenos padres procuran para sus hijos, sustento y cuidados; es decir, ellos aman sus hijos. En estos dos términos vemos la definición que da Dios en la Biblia del amor; si no están estos dos componentes, no es el amor Bíblico lo que vemos, sino algo que es diferente al amor Bíblico, que está simulando ser amor, sin serlo en realidad (disfrazado).

 Lo veo mucho en la zalamería o la adulación que se ve en ciertas congregaciones y/o personas, lo cual no es ni semejante al verdadero amor; de hecho hay un proverbio de esto que me llama mucho la atención, que es practicado por falsas enseñanzas en varias congregaciones:

 Porque los labios de la mujer extraña destilan miel, Y su paladar es más blando que el aceite; Mas su fin es amargo como el ajenjo, Agudo como espada de dos filos. Sus pies descienden a la muerte; Sus pasos conducen al Seol. Sus caminos son inestables; no los conocerás, Si no considerares el camino de vida. (Proverbios 5:3-6)

 En apocalipsis, entendemos que la mujer extraña no sólo es la adultera, sino una llamada iglesia falsa una iglesia adultera y/o prostituta (ver apocalipsis 17).

 Cuando esta mujer le dice a la humanidad, lo que está quiere escuchar, y no la verdad del evangelio, se convierte en una doctrina falsa lo que enseña, es decir, una mentira apartada de la verdad de Dios (en el último tiempo habrá muchos falsos maestros que enseñaran lo que la gente quiera escuchar ver 2Tim4:3-4).

 Ahora, vamos a ver en el Antiguo Testamento, específicamente en la Torá (5 primeros libros de la Biblia), como esta definición está respaldada y nos sorprenderá, como Dios nos puso desde el inició el propósito de amar… veámoslo en el siguiente verso:

Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. Génesis 2:15 

 Vemos nuevamente que Dios puso al hombre (humanidad) en el huerto para dos cosas, para que lo labrara (abád) y lo guardase (shamár).

 En el primer término, tenemos el Strong H5647, para el término labrar, que también se puede traducir como trabajar, cultivar, criar, sustentar, etc …

 H5647  עָבַד   abád  raíz primaria; trabajar (en todo sentido); por impl. servir, arar, cultivar, (caus.) esclavizar, etc.:- adorar, arar, culto, desempeñar, ejercer, esclava, honrar, librador, labrar, ministrar, prestar, servidumbre, servir, siervo, sujetar, trabajador, trabajar.

 En el segundo término, tenemos el Strong H8104, para el termino guardar, que también se puede traducir como cercar, cuidar, proteger, atesorar, custodiar, etc.

 H8104  מַָר shamár raíz primaria; propiamente cercar alrededor (como con espinos), i.e. guardar; generalmente proteger, cuidar, etc.:- advertir, aguardar, atesorar, celebrar, centinela, conservar, considerar, cuidado, cuidar, cumplir, custodiar, ejercer, encargar, esperar, espiar, guarda, guardador, guardar, guardia, guardián, interés, mantener, meditar, mirar, observar, pastor, preservar, reservar, seguir, tener, velar, vigilante, vigilar.

 Pues vemos que Jehová dice que puso al hombre en el huerto para que lo labrara y lo guardase; que es lo mismo que decir, que Jehová puso al hombre en el huerto del Edén para que lo sustentara y lo cuidase, es decir, el propósito de Dios en poner al hombre en el huerto era que ejerciera el AMOR sobre el. El hombre debía cultivar (sustentar) y cuidar (guardar) el huerto del Edén. Por lo tanto, podemos decir, que el hombre (humanidad) fue creado para que amara, ese era el propósito de Dios en el hombre; él debía amar al huerto (amar su creador y entorno); para eso fue creado. Y lo vemos coherente, porque el propósito de la ley (torá) es el amor; y la sustancia de Dios es el amor.

Es una sorpresa muy bonita y agradable, la humanidad fue creada para amar; para amar tanto a Dios con todas nuestras fuerzas, alma, mente y corazón; como nuestro entorno (prójimo). 

 Ahora podemos ver un ejemplo práctico, como el ministerio verdadero está sustentado en el amor, o por lo menos debería ser así Bíblicamente:

Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Él le dijo: Apacienta mis corderos. Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas.  Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas. Juan 21:15-17 

 G1006 βόσκω bósko forma prolongado de un verbo primario [Compare G977, G1016]; pastar; por extensión dar de comer; reflexivamente pacer, apacentar: apacentar, pacer.

 G4165 ποιμαίνω poimaíno de G4166; apacentar como pastor (o figurativamente supervisor): apacentar, ganado, regir.

 Vemos que esto de apacentar y pastorear, es lo mismo que sustentar y cuidar algo, vemos que el Señor le enseña al apóstol Pedro que Él quería amor a Sus ovejas; pues El es el buen Pastor, y debemos imitarlo a El. Vemos como El Señor demanda amor a todos sus ministerios, entendiendo el verdadero amor Bíblico, es decir, sustentar y cuidar algo (en este caso Sus ovejas). Los verdaderos ministros (siervos de Dios), aman lo que le pertenece a su amo, es decir, Sus ovejas (las ovejas del Señor).

 Ahora entendemos cual es el verdadero amor Bíblico, que tiene dos componentes, una de sustentar, cultivar, desarrollar, criar, etc y la otra de cuidar, guardar, atesorar, proteger, custodiar, etc. Es lo que vemos en la Sagrada Biblia, y vemos que está definición esta escondida en la Biblia, pero gracias a Dios nos ha sido revelada. Ya sabemos cual es la verdadera definición del AMOR según la Biblia, y no la salmearía y palabras blandas, que pueden ser usadas por una iglesia falsa, para cautivar sus victimas.

En resumen podemos concluir, que el verdadero amor es desarrollar alguien para que llegue a su mayor potencial y cuidarlo de manera que el mal no lo afecte, estos dos componentes deben estar en el verdadero amor; esto se ve muy claro en la funciones de un pastor, él debe alimentar las ovejas, llevándolas donde encontraran buenos pastos; y también debe cuidarlas del enemigo (lobo) y peligros del camino; si un pastor cumple esta función con riesgo de su propia vida, se ve claramente que este pastor amas las ovejas, pues pone su vida por ellas. 

También vemos que no es amor todo lo que se llama amor en el mundo, si no están el componente de alimentar (desarrollar) y cuidar (proteger), eso no es verdadero amor, SI NO BUSCAMOS EL BIEN DEL AMADO, ESO NO ES AMOR.

Gracia y Paz (Shalom) de Dios Padre y su Hijo para todos sus santos.

 

jueves, 12 de mayo de 2022

Vinos y odres, nuevos y viejos en la Biblia. ¿Cuál es mejor?

 


Hola a todos mis queridos amigos y lectores; generalmente no hago un prólogo de un mensaje, pero esta vez, me veo convencido y obligado a hacerlo, para aclarar algunos términos de este análisis porque lo veo importante, y pueden quedar mal entendidos; por eso lo explico brevemente a continuación.

Este análisis del mensaje de los vinos y odres nuevos y viejos, puede en su gran mayoría contradecir la interpretación generalizada que se tiene del texto, eso puede causar un gran impacto en el lector, pero quiero decir que he usado tres términos que los uso regularmente en la interpretación:

  1. .               El Espíritu Santo, es la guía que busco y utilizo por excelencia; la Biblia fue inspirada por El, y claramente su interpretación en dada por El.
  2.          La Biblia no puede ser contradictoria en todos sus textos, es por eso que debe armonizar como un todo.
  3.             La lógica nunca debe estar o dejarse de lado, aunque a veces la no comprensión momentánea de un texto, indica la grandeza de nuestro Dios; pues si algo es de difícil comprensión, muestra nuestra ignorancia y debilidad en el tema, que Dios debe subsanar por su gracia, si es el tiempo.

 

Cumplido lo anterior, ahora pasado a materia, antes un saludo a todos; hoy quería analizar un tema que yo sé que muchos hemos escuchado esta frase, que la copio de lo escrito por el Evangelio de Mateo:

Mat 9:17 Ni echan vino nuevo en odres viejos; de otra manera los odres se rompen, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero echan el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otros se conservan juntamente.

Y la pregunta es ¿Qué es el vino nuevo y viejo mencionado por Jesús, cual es mejor?

Hemos escuchado de varias interpretaciones el significado del vino nuevo y viejo, generalmente se pone el vino nuevo, mejor que el vino viejo, eso es lo usual; no he querido referirme a las variadas interpretaciones; pero en algo estoy seguro, de que cuando el Señor lo dijo, tenía algo en su mente, la cual es sólo una la alternativa que debemos descubrir; veámoslo y vamos adelante:

Este versículo está en el contexto de que los discípulos de Juan el Bautista le preguntan a Jesús sobre el ayuno, interesante se ve el tema, ósea este versículo está relacionado con el ayuno y su entendimiento, es decir, ellos que debían ver, no vieron al Mesías, si bien es cierto, que no hay críticas para ellos, se ve al ser discípulos de Juan el Bautista (ver en Mateo 9:14-17).

El mismo pasaje está en el pasaje paralelo de Marcos, veámoslo:

Mar 2:22 Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar.

Bueno no veo más en el evangelio de Mateo, que lo que dice Marcos, veamos lo que dice el evangelio de  Lucas del asunto:

Luc 5:37-39  Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará, y los odres se perderán.  (38)  Mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otros se conservan.  (39)  Y ninguno que beba del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor.

¡Guauuu! dice que el vino viejo es mejor… (eso hecha por tierra, muchas interpretaciones que no se ajustan a este texto de la Biblia, y como Jesús enseñó en Juan 10:35 "la escritura no puede ser quebrantada"). Ahora toda interpretación correcta de este pasaje, como de toda la Biblia, no debe tener contradicciones; es por eso, que este texto me llama mucho la atención, y lo debemos tener en cuenta para su correcta interpretación “El añejo es mejor”. Dice ciertamente que el vino viejo o añejo es mejor que el nuevo; eso contradice la mayoría de las interpretaciones del texto, donde muchos pueden decir, por ejemplo, que Jesús es el vino nuevo; ¿pero habrá algo mejor que Jesús?, claro que no, entonces al decir que el vino viejo es mejor, sería una interpretación incorrecta creyendo que el vino nuevo es Jesús ¿se entiende? El texto dice que el vino añejo o viejo es mejor que el vino nuevo, de manera que Jesús no puede ser el vino nuevo, pues habría algo mejor; de hecho, el mismo maestro lo dice “el añejo es mejor”. Otros interpretan que el vino viejo es el pacto viejo y en nuevo es el nuevo pacto, ósea que Jesús contradeciría esta afirmación al decir, que el viejo pacto es mejor ¿no verdad? O calza tampoco. Vemos entonces, que no está hablando de pactos, pues si así fuera, el viejo sería mejor, y esto también contradice la Biblia; pues claramente dice que el nuevo pacto es mejor.

Ahora debemos ver que ambos vinos son buenos (no como lo dicen algunas interpretaciones), tanto el nuevo como el viejo, son buenos; todos sabemos ello; y debemos saber también que el vino guardado unos años es mejor que el vino joven. Ósea sabemos al día de hoy, que un vino viejo es mejor que un vino joven (lo puedo decir por experiencia). Aquí no hay una contraposición del bien y el mal, representando el vino nuevo y el viejo; sino se dice claramente que el vino viejo es mejor que el nuevo, y que ambos deben ir en sus respectivos odres.

Sigamos adelante, como sabemos que ambos vinos son buenos (nuevo y viejo), pero también sabemos que el vino viejo el mejor, según indica el Maestro; ahora nos queda entender que significan los vinos y odres.

Muchas veces se asocia lo nuevo con el nuevo pacto (de la gracia); y lo viejo, (con el antiguo pacto de la ley); pero esto no explicaría las palabras de Jesús, que el vino viejo, o el antiguo pacto sería mejor que el nuevo pacto, como lo vimos, sabemos que eso no es correcto, por lo tanto, esta interpretación es errada, lo nuevo no es el nuevo pacto, como no es al antiguo pacto lo viejo; en esta correcta interpretación.

Teniendo todo esto en mente, aproximémonos a una correcta interpretación del texto. Pero antes, debemos entender que el vino nuevo será viejo, sólo alcanzando la madurez necesaria, esa es la diferencia de ambos vinos, la madurez que necesita tiempo. Ósea vemos que ambos vinos son buenos, pero la diferencia de ambos es el tiempo, el que tiene más tiempo, es mejor; eso dice la Biblia dando a entender que el nuevo también es bueno.

Leyendo y releyendo este pasaje en los tres evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas); he visto que Jesús está hablando del ayuno; no dice que los discípulos de Juan o de los Fariseos sean malos, sino que ellos no comprenden muchas cosas, les falta tiempo (madurez) para comprender, en este caso el verdadero significado del ayuno. Los compara con el vino nuevo, ósea no dice que no son vino, pero es un vino de inferior calidad que el viejo, y que su comprensión de la realidad los hace seguir algunos ritos sin comprender el verdadero significado de ellos. En cambio, los que ya han alcanzado madurez, dice que son mejores, pues entienden la realidad y actúan conforme a ella y no son guiados por ritos. Por eso, cuando se quiere tomar una parte de la doctrina sin entenderla y se les quiere aplicar a personas que han alcanzado madurez, eso no funciona (paralelo con romper). El vino nuevo en odres nuevos y el viejo, en odres viejos. Hoy es lo mismo, muchos cristianos hacen cosas que no las entienden, pero eso no habla de incredulidad, sino de falta de entendimiento; sí ese vino madura, entenderán todas las cosas y será mejor.

En cambio, el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. (1 Corintios 2:15)

 Generalmente se interpreta erradamente estos pasajes, pues es tiempo de ver su verdadera interpretación, la cual no contradice nada en la Santa Biblia. ¡EL VINO VIEJO, ES MEJOR!