lunes, 28 de mayo de 2007

El hombre cayó por incredulidad


Comúnmente entendemos y escuchamos que Adán desobedeció a Dios y pecó, y cayó en condenación. La pregunta que hago hoy es:

¿Por qué desobedeció?

Lo que quiero compartir con ustedes, es la siguiente conclusión; claro, si ustedes me acompañan:
El hombre cayó por incredulidad y se salva por creer; el hombre fue hundido por su falta de fe y es levantado por la fe.
El hombre se hizo culpable por no creerle a Dios, y cuando le cree, su fe le es contada por justicia.
Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.”
¿No es curiosa y perfecta la sabiduría de Dios?
El hombre tropezó en hacer mentiroso a Dios (al no creerle) y Dios lo levanta a través de la Fe.
Ciertamente, lo encuentro precioso y grandioso esto, como Dios ve todos los detalles. En lo mismo que cayó el hombre, la fe, Dios le da la posibilidad de ser restaurado. Murió por incredulidad y la fe lo vivifica.

Ahora viene el desarrollo de lo expuesto, igual que el colegio o la universidad:
“Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás" Gen 2:16-17

Dios mandó no comer del árbol de la ciencia del bien y del mal; y no sólo eso, sino que si comiesen MORIRIAN. No sólo había una orden, sino que había una sentencia, es decir, una consecuencia. Pregunto: ¿Si a alguno de nosotros nos ofrecen a comer veneno, comeremos veneno? Yo creo que ninguno que disfrute de la vida lo haría nunca. Entonces, ¿Por qué el hombre comió de un árbol que lo mataría? (la fruta no era venenosa, es sólo explicar que comiendo el hombre de ese fruto moriría)
Alguno dirá: porque no entendió o se olvidó de lo que Dios dijo. ¿Es así? Veamos lo que dice la escritura.

“Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis.” Gen 3:1-3

La mujer lo tenía claro (por ende Adán también), incluso dijo que no debía ni tocarlo.

Entonces, ¿por que comió de algo que le produciría la muerte? Alguno dirá porque había un beneficio, “el conocimiento del bien y del mal”.

Ahora pregunto: ¿De que le vale al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida?

De nada, recordemos que el hombre tenía vida eterna (por lo menos la muerte aún no había entrado al mundo); y la muerte era una sentencia a causa de no obedecer el mandato. Osea, nada es comparativamente bueno y digno de alcanzar, si en ello pierdo la vida; ya que la vida es lo más valioso que uno tiene, y sin ella nada vale el resto. Más claro, si se pierde la vida, se pierde todo con ella, incluso el conocimiento del bien y del mal. Porque la vida tiene un valor aún mayor que el conocimiento, y que el conocimiento del bien y del mal.

“4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; 5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. 6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. 7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.” Gen 3:4-7

¿Qué paso entonces?

¿Cómo se explica que comieron a pesar de la sentencia de Dios?

Bueno, el hombre (y la mujer) no creyeron a Dios, sino que le creyeron a la serpiente; ya que de otra forma nunca hubieran comido de algo que les causaría la muerte. Al no creerle a Dios, es lo mismo que decirle a Dios que es mentiroso y que su palabra no es de fiar. Por otro lado, al creerle a la mentirosa serpiente (diablo), el hombre le dijo al creerle, te creo y la hace verdadera; ¡que tremendo!. Adán hizo verdadera la mentira y mentira la verdad. Hoy es lo mismo en el mundo entero, en los hijos de los hombres que no conocen a Dios. Hacen a Dios mentiroso, y a la mentira del diablo verdad.

Pero queridos, la verdad nunca dejará de ser y la mentira pasará. Porque sabemos que Cristo es la verdad de Dios.

Hoy es lo mismo: ”El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo”. 1 Juan 5:10.

La verdad se sustenta eternamente, la mentira se descubrirá (porque todo ha de ser descubierto); y el mundo entero hará gran lamentación cuando conozcan la verdad y ya no quede tiempo para arrepentimiento. Hoy está la gracia, y podemos alcanzar la justicia para con Dios a través de la fe; hoy día tenemos la posibilidad de decirle a Dios “tus palabras son verdaderas y eternas, y yo las creo, amen”.

Concluimos entonces, que el hombre cayó por incredulidad al hacer mentiroso a Dios; como consecuencia de la incredulidad desobedeció a Dios, ya que no le creyó que moriría. El hombre obedeció al diablo y le sigue obedeciéndole (porque le cree sus engaños), y la sentencia de muerte está sobre todos los hijos de los hombres que no participan de la verdad. Pero Aleluya, porque Dios nos ha dado a conocer la verdad que es Cristo, y hoy podemos hacer verdadero a Dios creyéndole. Dios nos puso un Salvador, nos abrió un Camino hacia la vida eterna (al Padre) y es por medio de la fe en Jesucristo su Hijo, que somos salvados, por creerle. Y si le creemos, es obvio que obedeceremos, porque Dios es bueno y busca nuestro bien, LA OBEDIENCIA ES UNA CONSECUENCIA NATURAL DE LA FE EN EL DIOS DEL UNIVERSO QUE ES AMOR, QUE ENTREGÓ A SU HIJO JESUCRISTO POR AMOR A NOSOTROS, YA QUE LA FE DICE, SI DIOS ESTUVO DISPUESTO A ENTREGAR LO MAS GRANDE, PRECIADO, COSTOSO, DIFICIL, MARAVILLOSO y EXCELSO POR NOSOTROS, ENTREGO A SU PROPIO HIJO POR NOSTROS, SIENDO INCREDULOS; POR LO TANTO, DESOBEDIENTES Y POR LO TANTO, PECADORES. ¿COMO NO NOS DARÁ TODAS LAS COSAS?. EL HOMBRE ES JUSTIFICADO GRATUITAMENTE POR LA FE Y NO POR LAS OBRAS DE LA LEY, PARA QUE NADIE SE GLORIE ANTE EL. ES UN REGALO, LOS QUE LE CREEN SE SALVAN, LOS QUE NO LE CREEN, LE SEGUIRAN CREYENDO A SU PADRE EL DIABLO, Y SEGUIRAN CREYENDO MENTIRAS Y ENGAÑOS Y SUS DESTINOS SERAN CON EL, EN EL LAGO DE FUEGO Y AZUFRE. YA QUE ES EL LUGAR AL QUE EL DIABLO VA, Y OVBIAMENTE TODOS LOS QUE LO SIGUEN.
Es hermoso como la justicia es por la fe, y no por obras. Vemos hoy en el mundo muchas religiones siguiendo las mentiras del diablo; no creyéndole a Dios que la salvación es por fe, todos los que dependen de sus obras de justicia propias para salvarse, están bajo maldición. “Así dice el SEÑOR: Maldito el hombre que en el hombre confía, y hace de la carne su fortaleza, y del SEÑOR se aparta su corazón.” Jer 17:5
Por lo tanto, nunca nos confundamos en el camino de la fe, la justicia para con Dios es por la fe y no por las obras; las obras son una consecuencia natural de la Fe y de la vida del Espíritu Santo en nuestras vidas. “Y todo lo que no proviene de fe, es pecado.”
Un abrazo a todos, y al final un versículo de Pablo, para que disfrutemos de la libertad que nuestro Señor nos da en El.
Rodrigo

Estad firmes en la libertad
1 Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.
2 He aquí, yo Pablo os digo que si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo.
3 Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley.
4 De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.
5 Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia;
6 porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor.
(Gálatas 5)

jueves, 24 de mayo de 2007

Abriré en parábolas mi boca


“Gloria de Dios es encubrir un asunto; Pero honra del rey es escudriñarlo.” Proverbios 25:2

La verdad que en las cosas del Señor nadie se las puede dar de entendido, porque puede caer en el error más grande de soberbia que existe; de manera que debemos ser humildes ante su grandeza; es decir, si uno se cree sabio y entendido en sí mismo, debe recordar que el Señor Jesús dijo que estas cosas se las revela a los niños y los humildes; y no a los sabios y entendidos. De manera que ante Dios, lo digo en forma personal, debemos tener una actitud correcta de esperar que El nos enseñe y revele las cosas (y no por eso dejar de preguntar y avanzar); ser como niños ante El y buscarlo con humildad. Ya que El dice que resiste a los soberbios y da gracia a los humildes. De manera que lo que te digo, lo digo por mi mismo, para que no me sienta en nada envanecido.

Ahora, podemos libremente opinar, analizar y conversar de estas cosas; ya que El dejó la Biblia con un propósito; y su propósito no es que sea un libro “místico” sino un libro abierto que nos sirve de guía en EL.

No pretendo ser dueño de la verdad, ya que la verdad no es propiedad de nadie; al contrario nosotros somos propiedad de ella (a pesar que nos deja libres); recuerda que Cristo dijo que El es la Verdad; de manera que sólo podemos decir lo que vemos de aquella verdad. La interpretación exacta de la Biblia la hace el Espíritu Santo; porque la Biblia no fue escrita por voluntad del hombre, sino por voluntad del Espíritu Santo; de manera que es con este Espíritu la única manera que podemos sacar luz de ella; sin el Espíritu, sólo entendemos en forma literal las cosas, que algunas veces no es la correcta y puede ser opuesta en ocasiones a la realidad espiritual.

Toda esta introducción es para decirte que somos iguales ante Dios, y que sin su Luz no vemos nada; además El nos ama, no por nuestras capacidades, sino porque el es Amor y se dio por nosotros en su Hijo Jesús.

Una vez nacidos de nuevo, El nos deja libres (ya que no recibimos un espíritu de esclavitud, sino de libertad, con el clamamos Abba Padre) pero siempre nos busca de una u otra manera lo hace; pero respeta nuestra libertad (ya que Dios busca que lo adoremos en espíritu y en verdad, y la verdad nos hace libres). El no hace diferencia entre las personas, pero si es justo y le dará a cada uno conforme a su obra.

Lo anterior, no se contrapone con la predestinación, y no vale la pena discutir esos temas; ya que somos libres y predestinados a la vez; ya que para Dios todo es posible. Es como entender que Dios es uno y a la vez son tres (Padre, Hijo y Espíritu Santo); debemos avanzar y no quedarnos pegados en discusiones teológicas que dividen hoy a los cristianos; mientras más avancemos menos diferencias tendremos.

Pero antes de seguir, Jesús dijo que para entrar al reino del los cielos, hay que hacerse niños; el requisito es ser niño ante El y no es el requisito ser muy estudiosos de la Biblia, ser muy inteligentes, ser muy generosos, ser muy religiosos, etc, etc. Los requisitos son ser niños;
Los niños son creyentes y confiados en su Padre, para ellos su todo es su Padre y cuando están cerca de El, no hay ningún temor ni preocupación, el futuro no representa ninguna amenaza, y sólo es mirado por lo bueno que viene. Los niños son como son y punto, no encubren nada y si algo no lo saben lo preguntan, y no hay problemas en ello. Hay muchas características de los niños que no alcanzo a escribir, pero creo haber dicho algunas importantes; ojo que hay que hacerse niños ante El y no ante el mundo. El reino de los cielos, dijo Jesús que está en medio nuestro, y eso significa que libremente le doy a Dios (en Jesús) mi vida para que me reine El, y no yo. Igual como un niño necesita ser guiado por su padre, hasta que sea adulto. Es un acto conciente y en plena libertad, de someter tu vida a El, como un niño a su padre; sabiendo que El busca lo mejor, mejor para cada uno de sus hijos. Es un acto de Fe y con una Esperanza cierta en su amor que sobrepasa todo entendimiento. Y el reino de Dios, que a veces suena tan “místico”; es eso, decirle a Dios que gobierne nuestras vidas, sabiendo que todo me llevará a bien. Ahora durante el proceso es necesaria la Fe, ya que es el medio por El cual Dios nos mueve, nos hace avanzar y nos revela las cosas; además que es contada por justicia.

Teniendo claro lo que es el reino de Dios (ya que hay hermanos que llevan muchos años convertidos y aún no lo entienden claramente), podemos decir, como en el Padre Nuestro, venga a nosotros tu Reino; es decir, venga a mi vida tu Reino; Dios nos enseña que debemos pedirlo, ya que no vendrá si no lo pedimos (y Dios escucha el corazón más que las palabras). Y es su voluntad que lo pidamos.

Hoy la gente es libre de ser gobernadas por ellos mismos (o el diablo, o el mundo), o dejar que Dios las gobierne; y obviamente el resultado final no será el mismo. El nos invita a ser gobernados por El, y seremos reyes y sacerdotes. El lo prometió y no yo; de manera que él que se crea demasiado humilde para aceptarlo, no lo acepte y perderá la oportunidad; como Pedro no quería aceptar que Jesús le lavara los pies; pero como Jesús le dijo que no podría tener parte con El, finalmente acepto que le lavaran los pies. Hoy es lo mismo, ¿quieres tener parte con El? Entonces acéptalo.

El versículo citado de proverbios, es palabra del reino de Dios y no sólo palabra para salvación, recuerda que la salvación es la partida de la carrera; el reino se trata de llegar a la meta, de avanzar en el Camino que es Jesús. Este versículo es para lo reyes llamados por El.

Jesús a las multitudes usualmente hablaba por parábolas, con el propósito de que no entiendan; y entiendan los que se acercan a El y le preguntan el significado; no es por capacidad intelectual, ni por conocer teología, sino él se las explicaba a sus discípulos, los discípulos son los que lo siguen, los que están en el Camino, los que dejan que Dios los gobierne, los que le creen. Es decir, los que tenían la actitud de esperar que la multitud se fuera, y luego ir a El y preguntarle que significaba lo que había dicho.

La multitud se iba y no buscaba de corazón las cosas de Dios, ya que ellos iban a comer, ser sanados y ver señales; era muchas veces un acontecimiento en el pueblo visitado; pero eran pocos los que quedaban después de la “ función” y le preguntaban el significado de las cosas que decía. Hoy es lo mismo, hay muchas multitudes religiosas superficiales que creen entender, pero sólo ven parábolas. Y el secreto de entender las parábolas, es pedirle al Señor que las explique, ya que de otra manera es imposible entenderlas, él las revela, en su tiempo, a sus seguidores, es decir, a los que dejan que Dios los gobierne.

Recuerda que el Reino es de los pobres de espíritu, es decir, de los que no se conforman a este mundo; que siempre quieren más de las cosas de Dios; y no de los que ya están saciados y satisfechos y no buscan de corazón.

Hoy estamos descubriendo que toda la Biblia es un libro lleno de parábolas, sobre todo el antiguo testamento; y que están escritas para nosotros en este tiempo. Me impresiono en ver como todo lo que pasó en la antigüedad Dios lo escribió y realizó con el propósito de enseñarnos a nosotros, es algo impresionante. El antiguo testamento, está escrito para nosotros y está plagado de cosas que con su Espíritu podemos descubrir. Sólo con su Espíritu ya que su Palabra es Espíritu. “El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.” Jn6:63

Hay una promesa para los que son gobernados por Dios acá en la tierra, y dice:
“…porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.” Rom 14:17

Cuando empezamos a entrar al reino de Dios, empezamos a experimentar el gozo, la paz y la justicia de Dios. Ya no depende de mi entorno, sino que depende de Dios y como Dios es como Roca, esto es sólido mientras estoy bajo su mano. Cuando me salgo (en mi libertad como hijo pródigo) del reino, vienen los sin sabores y angustias.
Pero El siempre nos espera con los brazos abiertos y se alegra en nuestro retorno. Y personalmente, he experimentado que estar afuera no tiene mucha gracia, como estar adentro donde realmente hay paz y gozo en toda justicia de El.

Recordemos hermanos que hay un enemigo que quiere quitarnos la paz, el gozo y la justicia de Dios; ustedes lo saben. Los que tenemos el Espíritu de Dios debemos entender que actúa a nivel mental en el viejo hombre, tentándonos y poniendo en duda la Palabra de Dios, mintiendo porque es padre de mentira. Por favor, no olvidemos eso, ya que está empeñado matar, robar y destruir. Usemos la armadura de Dios y la espada. Sometámonos a Dios y resistámoslo y huirá de nosotros.

Si tu contestaste este correo, es porque creo tienes un llamado a reinar, es decir, te interesan estas cosas del Reino de Dios. Y esto es obra de Dios en tú vida, pero ojo que El nos quiere abrir aún más los ojos. No era necesario saber las respuestas para ser llamado, sino tener el querer conocer las cosas de Dios (recuerda que nunca los discípulos entendían por sí solos las parábolas, sino que el Maestro se las explicaba). Recuerda que los niños parten como niños y no saben mucho, pero tienen un anhelo de crecer, y un interés de madurar; y se sienten felices de la mano de su Papá. De manera que para entrar al Reino de los cielos, los requisitos no son los conocimientos sino la Fe y la Confianza en Dios. Y el Reino está aquí. Los conocimientos y revelaciones, nos los da El Señor por los medios que El estime convenientes (que siempre está respaldado en la Biblia). Pero debemos buscar su reino y su justicia, y el resto es añadidura.


Ahora para ir al grano, lo que yo veo es lo siguiente:

"Gloria de Dios es encubrir un asunto; Pero honra del rey es escudriñarlo."

Este versículo es palabra del Reino de Dios, es para los que son llamados a reinar con Cristo; y por lo tanto, son llamados a ser reyes y sacerdotes; no es para los que no les interesa el reino de Dios.

Dios no hace acepción de personas, de manera que sólo tendrá reyes con honra y los sin honra no podrán ser sus reyes. Entendiendo que este es un regalo de Dios, y no algo que se alcance con esfuerzos carnales, sino esforzados en la gracia que es en Cristo Jesús (la gracia es en El y no fuera de El). Se alcanza con Fe y paciencia; como se alcanzan todas las múltiples promesas que El da en su Palabra a sus hijos, para que las alcancemos.

Escudriñar, se refiere a buscar con diligencia; es decir, buscar las cosas de Dios, es como los hombres que se quedaban junto a Jesús aprendiendo, no conformándose con la primera palabra, sino tenían un espíritu pobre que necesitaban más de El. Escudriñar, requiere Fe y por Fe, dejar de hacer algo por buscar las cosas de Dios (es poner primera prioridad en el reino de Dios y su justicia y el resto añadidura), es negarse así mismo por encontrar sus tesoros ocultos, entendiendo y experimentando el gozo de entregar parte de tu vida en esa búsqueda y obtener el resultado y una promesa en el futuro. Escudriñar significa no quedarse con lo aparente, sino profundizar la relación con El, para poder tener más Luz y ver mejor. Reyes serán los que desprecian sus vidas, por alcanzar a Cristo. Los que se despojan de sí mismos por algo mucho mejor y eterno, esos hombres tendrán honra; porque por Fe alcanzarán las promesas pues le dan su vida a Cristo, como Cristo la dio por todos nosotros primero.
Quiero citar lo siguiente que me mostró el Señor: “Y pondré la llave de la casa de David sobre su hombro; y abrirá, y nadie cerrará; y cerrará, y nadie abrirá” Is22:22

Hermano, la llave de la casa de David; es la llave de la casa del Rey; el Rey es Cristo; ¿Y que puso Cristo sobre sus hombros? La cruz. La llave para entrar a la casa del Rey (sólo entraran los que encuentren la clave, es decir, tengan la llave) es la cruz. Se cumplen las palabras del Señor que dijo: “Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará.”
¿Quiénes tomaran la cruz? Alguno dirá los predestinados. Correcto.
¿Y como se manifiesta está predestinación? Porque le creerán al Señor, y dirán es cierto debo tomar la cruz y negarme cada día y salvaré mi vida. Dirá esto es verdad y me llevará a bien, porque el Señor siempre dice la verdad. Y tendrá fe, esperanza y certeza, que lo que está dejando es basura, comparado con lo que le está ofreciendo el Señor.
Estar en la cruz, es estar sobre los hombros de Jesús, no teniendo justicia propia sino su justicia, no teniendo obras que agregar, sino la obra perfecta de El. Estar en la cruz es ver el viejo hombre muerto y vivir en el nuevo. Es estar muerto para el mundo, pero vivo para Dios. Es ver todas cosas hechas nuevas, es despojarse de lo que estorba y mirar hacia delante puestos los ojos en Jesús el autor y consumador de la Fe.
¿Te das cuenta que este es el camino de la Fe?
Dios no tendrá en su Reino reyes sin honra; en el mundo hay muchos reyes sin honra, no así en su reino. Dios no hace acepción de personas, El es justo.
Escudriñemos de corazón, ya que el velo por Cristo es quitado y El nos revelará todas las cosas. “Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.” Jn15:15 Aprovéchenos hermanos, bien el tiempo, con esta preciosa promesa del Señor.
Escudriñemos con el corazón abierto hacia El, es decir, buscando con diligencia; acercándose en intimidad al Señor y escuchar cada día su voz; clamando al cielo, pidiendo al cielo, buscando las cosas del reino y su justicia. Buscando los misterios de Dios, y tomándolos por preciosas perlas y de un gran valor. Oyendo la palabra, leyendo, orando, etc. Dando una primera prioridad a Dios y nuestro Señor en nuestras vidas; esto será tu honra; cuando desprecias el mundo por algo mejor. Cuando no te conformas a este siglo, es decir, no te conformas a este mundo sino que tienes hambre y sed de El. Cuando tu deleite sea El en tu vida, tienes honra de un rey. Cuando desprecias tu vida por El, descubres las llaves del Reino, que es la cruz. Sin honra no se puede ser rey. Durante este proceso viviremos en su reino, es decir, con justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo; y sí así no lo fuera El no lo habría dicho.

La versión de Reina-Valera Antigua dice el versículo de la siguiente forma:

“Gloria de Dios es encubrir la palabra; Mas honra del rey es escudriñar la palabra”.

Vemos claramente que es lo que escudriñamos, la palabra, es decir, a Cristo mismo y su revelación. Debemos escudriñar la palabra de Dios que no se veía y ahora podemos ver, gracias al Espíritu Santo en nosotros.


Gloria de Dios es encubrir un asunto, significa que hay muchas cosas encubiertas ya que su Gloria es inmensa (yo diría infinita). Nota que la palabra es encubrir y no esconder, encubrir es poner algo encima para ocultar, pero al quitarlo es revelado.

Hoy vemos en parte pero veremos como hemos sido conocidos. Cuando uno descubre cosas encubiertas, que están a la vista de todos, pero se ven cuando él la revela uno ve su gloria; cuando empieza a descubrir sus misterios uno ve su gloría; lo maravilloso que sus cosas están a la vista de todo el mundo, pero si él no da ojos para ver y oídos para escuchar no podemos ver sus cosas. Empezamos a ver su gloria cuando entendemos que todas las cosas creadas y visibles están hechas con el propósito de explicarnos las cosas que no se ven, es decir su palabra (Cristo).

Vemos su gloria al ver la inmensidad del firmamento y la cantidad de estrellas en el cielo. Vemos su gloría cuando el hombre trata de descubrir los misterios de los elementos de la materia, vemos su gloria en la naturaleza, vemos su gloria en la Biblia revelada, que es un libro infinito en revelación de El, es un libro que nunca terminaremos de comprenderlo en misterios y sabiduría de Dios. Vemos su gloria cuando vemos que el Antiguo Testamento, es un libro escrito en parábolas para nosotros y no es un libro que se pueda entender con la mente humana sin revelación.

Veremos su gloria cuando descubramos este tesoro que tenemos dentro de nosotros:
“el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria,”Col 1:26-27

Creo que una petición que me viene a corazón, es pedirle que nos abra más el corazón, los ojos y los oídos para ver, y entender tantas cosas que aún no comprendemos ni imaginamos.

Siento dentro de mi, que hay mucho más que no alcanzo a ver, pero los invito a escudriñar la Palabra que es Cristo. Y humildemente, esperemos todo de El, que se merece toda nuestra atención y prioridad.

Despojémonos de lo que encubre este tesoro precioso que tenemos dentro, y vivamos felices en su reino que es maravilloso.

Un abrazo, y espero en El Señor que nos encamine más y más en El; que es el verdadero tesoro.

“Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.” 2Cor 4:6

Espero que el Espíritu Santo los ilumine, ya que me veo limitado por el lenguaje y entiendo que hay mucho más que no alcanzo a visualizar hoy, pero mañana será un poco más en nosotros.

Rodrigo


PD. Recuerda El te está ofreciendo ser rey, y muchos son los llamados y pocos los escogidos. Porque rey sin honra no es rey. Y El es Rey de reyes; y somos nosotros sus llamados a reinar con El.

“Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.” Mateo 11:12

lunes, 21 de mayo de 2007

Ciencia y Fe


Quería compartir con ustedes lo siguiente, relacionado con la ciencia y la Fe. A lo mejor alguno ya lo ve, a lo mejor alguno lo va ha ver, a lo mejor alguno no lo va ha ver…Mi intención es que a todos nos sea de provecho.

¿Qué es la ciencia?
según la RAE (Real Academia Española)

ciencia.
(Del lat. scientĭa).
1. f. Conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales.


Notemos algo importante por favor, en la ciencia, todos sus conocimientos son obtenidos mediante la OBSERVACION, es decir, nada que no pueda ser observado por el ojo humano (sentidos humanos) puede tener cabida en esta ciencia humana (aunque los hombres no respetan siempre estas reglas, y por eso tienen muchas teorías contradictorias y luego se desdicen, aparte de los errores propios que se pueden cometer en el razonamiento). Porque evidentemente si no hay observación, no hay ciencia. Aquí hay un principio básico que debemos tener muy claro, la ciencia no puede explicar nada que no pueda verse con los sentidos humanos, a esta ciencia la podemos llamar “ciencia del hombre”. Que es la ciencia del mundo. Esta ciencia tiene logros que son útiles, que no podemos negar; por ejemplo, permite que yo les pueda escribir este correo en forma digital y ser distribuido automáticamente a cada uno de ustedes. Por lo que no la estoy despreciando, sólo debe ser evaluada, como lo dice el Señor que deben ser evaluadas todas las cosas, por sus frutos. Ahora, mi ánimo no es evaluar la ciencia del hombre, sino utilizarla cuando sea oportuno y ahora usarla de ejemplo.


¿Qué es la Fe?
Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Heb 11:1

Notemos que la Fe tiene incluida dos palabras, certeza y convicción; en estas cosas no hay lugar a dudas ni supuestos, porque es la Fe genuina que Dios nos da a sus hijos. Que no está alojada en nuestra naturaleza humana inicial, sino en el nuevo hombre. Pero noten que la Fe “ve” lo que no se ve, es decir, lo que no es visible por nuestros sentidos carnales (por nuestros 5 sentidos naturales).
Recordemos que en el antiguo pacto, es decir, el de la Ley en el monte Sinaí con Moisés, Moisés le dijo al pueblo elegido por Dios:

Deuteronomio 29:4
Pero hasta hoy Jehová no os ha dado corazón para entender, ni ojos para ver, ni oídos para oír.

Es decir, al pueblo Judío, el mismo Moisés les anunció que ellos no podían ver, no podían oír y no podían entender; obviamente se refería a las cosas que no se ven con los sentidos naturales. Se refería a las cosas espirituales.

¿Por qué?
Porque esto estaba reservado para los hijos del nuevo pacto, es decir, para los que han nacido del agua y del Espíritu. El pacto por la cual la sangre de Jesucristo fue derramada. Recordemos, que hablamos del nacimiento de un nuevo hombre, un hombre espiritual que no existía hasta que nació de Dios en nosotros, los que creemos.

Este nuevo hombre, viene dotado de nuevos sentidos, es decir, tiene ojos nuevos, oídos nuevos, corazón nuevo y mente nueva. Y como todo nacimiento, hay una etapa de desarrollo de bebe, a niño, a adolescente y a adulto. Y este nuevo hombre también debe ir desarrollando sus nuevos sentidos, aprendiendo, creciendo y fortaleciéndose en su nueva naturaleza que es espiritual.
Me fui un poco del tema, pero ahora lo retomo:

¿Si existe la ciencia del hombre natural, existirá la ciencia del hombre espiritual?

Claro que sí, ya que el hombre natural es una sombra o semejanza del espiritual, el espiritual incluye todo lo del natural en forma perfecta y actúa en el nivel espiritual superior que nueve lo natural.

De hecho, para que exista ciencia espiritual, existen todos los ingredientes:

Hombre espiritual para que aprenda ciencia espiritual, observación espiritual, inteligencia espiritual, razonamiento espiritual, leyes espirituales, principios espirituales, etc. Y sobre todo existe LUZ espiritual, igual que la natural sin la cual no se puede ver nada, ustedes ya saben quien es esa Luz (Cristo dijo yo soy la luz del mundo). La Luz manifiesta todas las cosas, y cuando el sol alumbra todo se ve muy claro, a los que tienen ojos para ver, obviamente.

¿Qué es lo que se debe observar, espiritualmente hablando, para entender todas las cosas?
¿Qué es lo que esta nueva ciencia debe conocer, para entender y discernir todas las cosas?
¿Qué es lo que no se ve, que debemos ver y observar?

Veamos lo siguiente que dice la escritura:
“Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.” Hebreos 11:3

¿Te das cuenta lo que dice?, que el universo entero, es decir, toda la creación que se ve, fue constituida por lo que no se veía.

¿Y que es lo que no se veía?

Respuesta: La palabra de Dios (1). Porque lo que no se veía (la palabra de Dios), constituyo el universo que se ve.

(1) No hay que confundir la Biblia con la palabra de Dios, son cosas distintas; la Biblia da testimonio de la palabra de Dios, no es ella la palabra de Dios Dios no hizo el universo con la Biblia, la Biblia es posterior.

Nota que dice en pasado, no se veía; es decir, está diciendo que hoy se ve. Lo repito, hoy se ve, lo que no se veía y constituyó todo el universo.

¿Y quienes ven la palabra de Dios? Los que tienen ojos para ver, oídos para oír y corazón y mente para entender, los nacidos de nuevo. Esto no se veía, porque el mismo Moisés se lo anunció al pueblo Judío, que ellos no tenían ojos para ver…; los cuales estaban reservados para los hijos del nuevo pacto; el pacto de la Fe en Jesucristo.

Entonces, esta ciencia espiritual que estudia las cosas que no se ven (pero que si se ven para los hijos de Dios), esta ciencia espiritual que entiende todas las cosas espirituales y por lo tanto las materiales; requiere observar y debe observar la palabra de Dios; ahí está el poder, ahí está el secreto. Está ciencia debe observar la palabra de Dios y razonar espiritualmente, y obtendrá conocimientos, leyes generales y principios; que gobiernan todo el UNIVERSO espiritual y material.

Hasta aquí, sólo estamos aplicando la lógica que Dios nos dio, bajo su Luz. Nota algo importante, que la palabra de Dios no podía ser vista en el antiguo testamento, es decir, para Israel no les era posible entender las escrituras, ya que no podían ver la palabra de Dios revelada en ella, esto nos da una conclusión importante: todo el antiguo testamento esta escrito para los hijos del nuevo pacto que si lo pueden comprender y ver espiritualmente.

Piensa en todo lo que ha podido lograr la ciencia del hombre, sólo razonando con lo que se ve, ¿te das cuenta de lo tremendo que podemos lograr con la verdadera ciencia que mueve todo el universo? ¿Te das cuenta del potencial que tiene esta ciencia en tu vida? Yo lo veo tremendo en grandiosidad y poder, en eternidad y gloria. ¿No nos está predicando Dios con esto, enseñándonos con las cosas que se ven; para que entendamos las eternas que no se ven? ¿No nos está invitando a conocer más su palabra que tiene tanto, pero tanto poder?

Tú ya sabes quienes están llamados a participar de esta nueva ciencia eterna, los que tienen ojos para ver, oídos para oír y corazón para entender. Los que han nacido del Espíritu, ya que los que es nacido de la carne, carne es y lo que es nacido del espíritu, espíritu es. Dios quiere que seamos sabios y entendidos en El, de modo que no actuemos como necios, debemos conocer esta palabra de Dios, para poder entender, conocer y avanzar en el hombre espiritual. ¿No ves una valiosísima llave que permite abrir grandiosos misterios escondidos, grandes tesoros eternos y conocer la gloria de Dios?

¿Te das cuenta de la importancia de esto, y de lo tremendo que esto implica?

Cuando empiezas a observar, conocer y comprender la palabra de Dios revelada; empiezas a comprender el funcionamiento de TODO el UNIVERSO, y más aún comprendes lo que formó el universo existente y tiene el poder de hacerlo cuantas veces quiera y como quiera, es decir, empiezas a conocer al TODOPODEROSO. Cuando te empieza a ser revelada la Palabra de Dios y empiezas a conocer esta nueva ciencia, que estudia lo que no se ve (la palabra de Dios); te da entendimiento de las cosas eternas que tienen el poder de cambiar la manifestación natural de las cosas hoy día. Como tu sabes, que todo lo que se ve. Fue hecho por lo que no se veía; hoy tenemos entrada a un mundo espiritual que mueve este mundo material. ¿No es esto un tremendo poder? ¿Lo alcanzas a visualizar? ¿Ves cual es la verdadera ciencia? La verdadera ciencia se trata de observar y comprender la palabra de Dios, y también sabemos que la Palabra de Dios fue encarnada en Jesús de Nazaret. Esto es Cristo. Es este el conocimiento, el verdadero conocimiento. El conocimiento de Jesús el Cristo.

¿Por qué dice que no se veía? Porque Cristo estaba oculto hasta el nuevo pacto, donde las cosas ocultas de Dios fueron manifiestas, en el cumplimiento de los tiempos, para los llamados. Cristo era un misterio, a pesar de que todo el Antiguo Testamento daba testimonio de El y su Obra.

Muchos hermanos creen que la palabra de Dios es la Biblia (la Escritura); y están equivocados, la Biblia es la manifestación material de algo espiritual; es decir, la Biblia es la sombra que da testimonio de Cristo. La Biblia por sí sola no tiene ningún poder; si no es leída con revelación del Espíritu Santo. Si no hay ojos para ver y luz espiritual que alumbre; no ocurre nada, es sólo un libro como cualquier otro. Pero para los que tienen ojos para ver, oídos para escuchar y corazón para entender; cuando se manifiesta la Luz que es Cristo; se ve la Palabra de Dios en ella que es Cristo mismo; y la Biblia pasa a ser perfecta expresión de la Palabra de Dios y en ella no se encuentra ninguna contradicción y es perfecta en todo y grandiosidad. Se convierte en algo perfecto y asombroso, como todas las cosas que Dios hace.

“…entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.”· 2Ped1:20-21

¿Te das cuenta que si estudias la Biblia con el hombre exterior, es decir, con tu mente natural, sólo sabrás Teología humana, que no te llevará más que a participar de una de las doctrinas más que existen en el mundo? Y esto no tiene ningún poder de Dios, sólo hay conocimiento humano muerto. ¿Te das cuenta que si la lees o la escuchas con Fe con la luz del Espíritu Santo encuentras en ella Revelación, Paz, Gozo, Vida, Verdad, El Camino, Poder, Sabiduría, Inteligencia, Justicia, esperanza, alimento, agua, etc. Etc. Es decir, encuentras a Cristo revelado, encuentras el resplandor y gloria de Dios.

Alguno dirá, hermano yo ya conozco a Cristo, de manera que ya conozco la palabra de Dios. Si realmente conoces a Cristo sabrás que Cristo, habla y no es mudo; no es como los ídolos que no hablan, de manera que conocer a Cristo significa Escucharlo. ¿Qué valor tiene conocerlo y no escucharlo? Sólo de oídas lo conoces, ya que no sabes lo que te dice, o sabes muy poco de lo que te dice. Ojala supiéramos mucho lo que nos dice, para que realmente seamos Perfectos.

¿Sabias hermano que Cristo nos habla todos los días?, ¿Cuándo fue la última vez que lo escuchaste?, si lo escuchaste hoy bien, comiste pan; si no lo escuchaste andas en ayuna espiritual; y no podrás estar fuerte en El.

Dios nos enseña en el Padre Nuestro a pedir todos los días nuestro Pan, que es Cristo. Recuerda dice “El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy”
sino lo escuchaste hoy o ayer…

ESCUCHALO, VAMOS ESCUCHALO, Ya que nuestro Dios no es sordo ni mudo.
¿Y SABES POR QUE NO PODEMOS ESCUCHARLO A VECES?

Porque andamos en nuestro hombre exterior, perdiendo el tiempo en nuestros planes, proyectos, y miles de despropósitos y mentiras, que sólo nos sacan de la verdad, del gozo, de la Paz; y no nos dejan participar de las excelentes riquezas de su gracia y conocimiento.

¿Crees acaso que murió y se sacrificó, para que tu vida siga por la misma vanalidad de tu mente?
¿Acaso tomas en poco su sacrificio y lo desprecias con tus acciones, dándote mayor importancia a ti que a El?

¿Acaso crees que El irá detrás de ti bendiciendo tus proyectitos de este mundo?
¿No debería ser al revés, que tu camines detrás de El aprendiendo, y andar de victoria en Victoria, y gozando de toda bendición en El?
¿No lo crees?, ¿O crees acaso que el murió y sufrió lo que sufrió, para que sigas en la pequeñez de tu mente?
¿No crees acaso que si Dios no escatimó a su Hijo por ti, no te dará todas las cosas junto a El?
¿Y como te las va a ha dar, si tu andas en tus proyectitos y no tienes tiempo para EL, para aprender?
¿Vez el regalo, o no vez nada?, ¿valoras y entiendes que el Evangelio no es una obligación, sino una oportunidad?
¿No entiendes que evangelio significa buenas noticias, y no nuevas obligaciones?
¿No crees o sabes, que si sólo un vaso de agua le entregas, te lo multiplicará grandemente?
¿O estas todavía justificándote ante Dios por tus obras? ¿Conoces el nuevo pacto? ¿Dónde está tu Justicia?
¿No sabes que la Fe es la que nos es tomada por justicia?
¿No sabes que cuando no le crees, es decir, no obedeces, le estas diciendo; yo tengo algo mejor para mi de lo que tu me estás ofreciendo, y lo haces mentiroso?
¿No sabes que de El son todas las cosas, y que nada tienes que El no te haya dado?
¿No sabes que es justicia darle garcías todos los días?
¿No sabes que es justicia reconocer su obra como completa y no pretender añadirle cosas tuyas o humanas?
¿O piensas que cuando sufrió por ti, le faltaron sufrimientos y azotes para darte salvación? ¿Acaso quieres bajarlo nuevamente del cielo y azotarlo, por lo que piensas que le faltó?
¿Esta tu justicia en El, o quieres agregarle algo?
¿No crees que es justo entregar tu vida por Aquel que la entregó por primero ti?
¿No es así que heredarás todas las cosas, TODAS LAS COSAS junto a El?
¿Te quedarás con sólo el cimiento, o permitirás que Dios edifique tu casa? Sólo los que estén edificados, participarán en la Nueva Jerusalén, la ciudad de Dios.
El resto queda fuera. Entiendan que en las ciudades hay edificios y no fundaciones sin edificios.

¿Estas construyendo tu casa? Te digo hoy que lo que estás construyendo no sirve, ya que la estas construyendo tú, será en madera, hojarasca y heno; que son los únicos materiales que el hombre puede construir, me temo que si la estas construyendo tú, los planos no son de Dios y el constructor no es Dios. Entiende que el Arquitecto (el que da los planos) y el constructor es DIOS. “porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.” Heb 11:10 Si la construyes tú, a lo mejor te quedará muy bonita a tus ojos, pero te lo digo hoy, que con el fuego se probará y se quemará. Dios edifica en oro, plata y piedras preciosas y construye para la eternidad. Imagínate la oportunidad, él te construye y recibirás recompensa. Si no lo crees, trataras de construir con tus medios; y ya sabes lo mejor que puedas lograr no resistirá el fuego de la prueba.

“Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego. ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?”1Cor3:11-16

Amigos, ¿que más esperamos que Dios haga para demostrarnos su amor?
¿Por qué seguimos agregando cosas humanas que no agregan valor y entorpecen nuestro caminar?
Entendamos que en El estamos completos y no nos falta nada; andemos en El, permanezcamos en El, sigámoslo, tomemos la cruz que es donde está el secreto de esta nueva vida. El que lo crea, lo experimentará, el que no lo crea, perderá la oportunidad. “Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.”.
Creámosle, y obedezcamos, y tendremos grande recompensa. ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?
Es ilógico llamarle Señor y no obedecerle, si no le obedeces debes entender que estas negando su señorío sobre tu vida.
¿Y como obedeceremos si no le escuchamos?
El secreto está en: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.”
Recuerda que en la oración del Padre Nuestro, estamos declarando que nos da el pan de cada día; su promesa es que lo da diariamente. Ya que es la oración que El nos enseñó. Pero nos enseño que debemos pedirlo, oigan bien PEDIRLO CADA DIA, por favor créanlo, este es el camino de la Fe.
Esto lo dijo El, y no es como nosotros para que no cumpla su palabra. El siempre cumple su palabra y sus promesas en El son siempre SI.
Pidamos hermanos, llamemos y busquemos, que hay respuesta segura detrás de esto.
Si en estos momentos el Señor pone en tu corazón una oración, no pierdas la oportunidad de hacerla, que los cielos están abiertos y tendrás respuesta. Y por favor, espera la respuesta, ya que si no la esperas estás orando sin FE, ya que le estás orando al aire. Espera con paciencia, que recibirás más de lo que te imaginas.
HAZLO.
Entendamos, por favor, donde está nuestra ciencia, en el conocimiento de Cristo en oír su voz y creerla, él es el Maestro; sigámoslo y no nos engañemos con cosas sin valor. Vamos directo a la fuente de toda Sabiduría, al Maestro de maestros, al Rey de reyes y Señor de señores. A El sea la gloria, la alabanza y la acción de gracias. Que es justo hacerlo y decirlo, porque se lo merece y es verdaderamente digno. Amén.
Espero que nuestro Dios y Padre de nuestro Señor, nos abunde mucho en revelación y entendimiento en EL. Y conozcamos la tremenda esperanza que tenemos, y el gran poder de Dios que actúa en nosotros. Y que nos edifique cada día, como sólo El sabe y puede hacerlo.
Un abrazo, y que la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea sobre todos ustedes, que lo recibieron en su corazón.
La LUZ tiene que alumbrar, y no ser guardada ni escondida. Amen.
Rodrigo
PD. Les escribo en humildad y sin gloriarme, sino en mi Señor y Salvador; no teniendo confianza en mi mismo, sino la confianza en que El les revelará y bendecirá grandemente a cada uno de ustedes y esto será de provecho para los que escuchan. Entendiendo que no soy más que ninguno de todos ustedes en méritos personales, al contrario no los tengo, sino que mis méritos son El en mi vida. Sinceramente, espero lo mejor para sus vidas, a pesar de que a algunos no los conozco personalmente pero espero conocerlos en Cristo, sabiendo que el Señor los conoce a cada uno de ustedes. Y participemos más de esta verdadera ciencia, que Dios nos invita.