jueves, 24 de mayo de 2007

Abriré en parábolas mi boca


“Gloria de Dios es encubrir un asunto; Pero honra del rey es escudriñarlo.” Proverbios 25:2

La verdad que en las cosas del Señor nadie se las puede dar de entendido, porque puede caer en el error más grande de soberbia que existe; de manera que debemos ser humildes ante su grandeza; es decir, si uno se cree sabio y entendido en sí mismo, debe recordar que el Señor Jesús dijo que estas cosas se las revela a los niños y los humildes; y no a los sabios y entendidos. De manera que ante Dios, lo digo en forma personal, debemos tener una actitud correcta de esperar que El nos enseñe y revele las cosas (y no por eso dejar de preguntar y avanzar); ser como niños ante El y buscarlo con humildad. Ya que El dice que resiste a los soberbios y da gracia a los humildes. De manera que lo que te digo, lo digo por mi mismo, para que no me sienta en nada envanecido.

Ahora, podemos libremente opinar, analizar y conversar de estas cosas; ya que El dejó la Biblia con un propósito; y su propósito no es que sea un libro “místico” sino un libro abierto que nos sirve de guía en EL.

No pretendo ser dueño de la verdad, ya que la verdad no es propiedad de nadie; al contrario nosotros somos propiedad de ella (a pesar que nos deja libres); recuerda que Cristo dijo que El es la Verdad; de manera que sólo podemos decir lo que vemos de aquella verdad. La interpretación exacta de la Biblia la hace el Espíritu Santo; porque la Biblia no fue escrita por voluntad del hombre, sino por voluntad del Espíritu Santo; de manera que es con este Espíritu la única manera que podemos sacar luz de ella; sin el Espíritu, sólo entendemos en forma literal las cosas, que algunas veces no es la correcta y puede ser opuesta en ocasiones a la realidad espiritual.

Toda esta introducción es para decirte que somos iguales ante Dios, y que sin su Luz no vemos nada; además El nos ama, no por nuestras capacidades, sino porque el es Amor y se dio por nosotros en su Hijo Jesús.

Una vez nacidos de nuevo, El nos deja libres (ya que no recibimos un espíritu de esclavitud, sino de libertad, con el clamamos Abba Padre) pero siempre nos busca de una u otra manera lo hace; pero respeta nuestra libertad (ya que Dios busca que lo adoremos en espíritu y en verdad, y la verdad nos hace libres). El no hace diferencia entre las personas, pero si es justo y le dará a cada uno conforme a su obra.

Lo anterior, no se contrapone con la predestinación, y no vale la pena discutir esos temas; ya que somos libres y predestinados a la vez; ya que para Dios todo es posible. Es como entender que Dios es uno y a la vez son tres (Padre, Hijo y Espíritu Santo); debemos avanzar y no quedarnos pegados en discusiones teológicas que dividen hoy a los cristianos; mientras más avancemos menos diferencias tendremos.

Pero antes de seguir, Jesús dijo que para entrar al reino del los cielos, hay que hacerse niños; el requisito es ser niño ante El y no es el requisito ser muy estudiosos de la Biblia, ser muy inteligentes, ser muy generosos, ser muy religiosos, etc, etc. Los requisitos son ser niños;
Los niños son creyentes y confiados en su Padre, para ellos su todo es su Padre y cuando están cerca de El, no hay ningún temor ni preocupación, el futuro no representa ninguna amenaza, y sólo es mirado por lo bueno que viene. Los niños son como son y punto, no encubren nada y si algo no lo saben lo preguntan, y no hay problemas en ello. Hay muchas características de los niños que no alcanzo a escribir, pero creo haber dicho algunas importantes; ojo que hay que hacerse niños ante El y no ante el mundo. El reino de los cielos, dijo Jesús que está en medio nuestro, y eso significa que libremente le doy a Dios (en Jesús) mi vida para que me reine El, y no yo. Igual como un niño necesita ser guiado por su padre, hasta que sea adulto. Es un acto conciente y en plena libertad, de someter tu vida a El, como un niño a su padre; sabiendo que El busca lo mejor, mejor para cada uno de sus hijos. Es un acto de Fe y con una Esperanza cierta en su amor que sobrepasa todo entendimiento. Y el reino de Dios, que a veces suena tan “místico”; es eso, decirle a Dios que gobierne nuestras vidas, sabiendo que todo me llevará a bien. Ahora durante el proceso es necesaria la Fe, ya que es el medio por El cual Dios nos mueve, nos hace avanzar y nos revela las cosas; además que es contada por justicia.

Teniendo claro lo que es el reino de Dios (ya que hay hermanos que llevan muchos años convertidos y aún no lo entienden claramente), podemos decir, como en el Padre Nuestro, venga a nosotros tu Reino; es decir, venga a mi vida tu Reino; Dios nos enseña que debemos pedirlo, ya que no vendrá si no lo pedimos (y Dios escucha el corazón más que las palabras). Y es su voluntad que lo pidamos.

Hoy la gente es libre de ser gobernadas por ellos mismos (o el diablo, o el mundo), o dejar que Dios las gobierne; y obviamente el resultado final no será el mismo. El nos invita a ser gobernados por El, y seremos reyes y sacerdotes. El lo prometió y no yo; de manera que él que se crea demasiado humilde para aceptarlo, no lo acepte y perderá la oportunidad; como Pedro no quería aceptar que Jesús le lavara los pies; pero como Jesús le dijo que no podría tener parte con El, finalmente acepto que le lavaran los pies. Hoy es lo mismo, ¿quieres tener parte con El? Entonces acéptalo.

El versículo citado de proverbios, es palabra del reino de Dios y no sólo palabra para salvación, recuerda que la salvación es la partida de la carrera; el reino se trata de llegar a la meta, de avanzar en el Camino que es Jesús. Este versículo es para lo reyes llamados por El.

Jesús a las multitudes usualmente hablaba por parábolas, con el propósito de que no entiendan; y entiendan los que se acercan a El y le preguntan el significado; no es por capacidad intelectual, ni por conocer teología, sino él se las explicaba a sus discípulos, los discípulos son los que lo siguen, los que están en el Camino, los que dejan que Dios los gobierne, los que le creen. Es decir, los que tenían la actitud de esperar que la multitud se fuera, y luego ir a El y preguntarle que significaba lo que había dicho.

La multitud se iba y no buscaba de corazón las cosas de Dios, ya que ellos iban a comer, ser sanados y ver señales; era muchas veces un acontecimiento en el pueblo visitado; pero eran pocos los que quedaban después de la “ función” y le preguntaban el significado de las cosas que decía. Hoy es lo mismo, hay muchas multitudes religiosas superficiales que creen entender, pero sólo ven parábolas. Y el secreto de entender las parábolas, es pedirle al Señor que las explique, ya que de otra manera es imposible entenderlas, él las revela, en su tiempo, a sus seguidores, es decir, a los que dejan que Dios los gobierne.

Recuerda que el Reino es de los pobres de espíritu, es decir, de los que no se conforman a este mundo; que siempre quieren más de las cosas de Dios; y no de los que ya están saciados y satisfechos y no buscan de corazón.

Hoy estamos descubriendo que toda la Biblia es un libro lleno de parábolas, sobre todo el antiguo testamento; y que están escritas para nosotros en este tiempo. Me impresiono en ver como todo lo que pasó en la antigüedad Dios lo escribió y realizó con el propósito de enseñarnos a nosotros, es algo impresionante. El antiguo testamento, está escrito para nosotros y está plagado de cosas que con su Espíritu podemos descubrir. Sólo con su Espíritu ya que su Palabra es Espíritu. “El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.” Jn6:63

Hay una promesa para los que son gobernados por Dios acá en la tierra, y dice:
“…porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.” Rom 14:17

Cuando empezamos a entrar al reino de Dios, empezamos a experimentar el gozo, la paz y la justicia de Dios. Ya no depende de mi entorno, sino que depende de Dios y como Dios es como Roca, esto es sólido mientras estoy bajo su mano. Cuando me salgo (en mi libertad como hijo pródigo) del reino, vienen los sin sabores y angustias.
Pero El siempre nos espera con los brazos abiertos y se alegra en nuestro retorno. Y personalmente, he experimentado que estar afuera no tiene mucha gracia, como estar adentro donde realmente hay paz y gozo en toda justicia de El.

Recordemos hermanos que hay un enemigo que quiere quitarnos la paz, el gozo y la justicia de Dios; ustedes lo saben. Los que tenemos el Espíritu de Dios debemos entender que actúa a nivel mental en el viejo hombre, tentándonos y poniendo en duda la Palabra de Dios, mintiendo porque es padre de mentira. Por favor, no olvidemos eso, ya que está empeñado matar, robar y destruir. Usemos la armadura de Dios y la espada. Sometámonos a Dios y resistámoslo y huirá de nosotros.

Si tu contestaste este correo, es porque creo tienes un llamado a reinar, es decir, te interesan estas cosas del Reino de Dios. Y esto es obra de Dios en tú vida, pero ojo que El nos quiere abrir aún más los ojos. No era necesario saber las respuestas para ser llamado, sino tener el querer conocer las cosas de Dios (recuerda que nunca los discípulos entendían por sí solos las parábolas, sino que el Maestro se las explicaba). Recuerda que los niños parten como niños y no saben mucho, pero tienen un anhelo de crecer, y un interés de madurar; y se sienten felices de la mano de su Papá. De manera que para entrar al Reino de los cielos, los requisitos no son los conocimientos sino la Fe y la Confianza en Dios. Y el Reino está aquí. Los conocimientos y revelaciones, nos los da El Señor por los medios que El estime convenientes (que siempre está respaldado en la Biblia). Pero debemos buscar su reino y su justicia, y el resto es añadidura.


Ahora para ir al grano, lo que yo veo es lo siguiente:

"Gloria de Dios es encubrir un asunto; Pero honra del rey es escudriñarlo."

Este versículo es palabra del Reino de Dios, es para los que son llamados a reinar con Cristo; y por lo tanto, son llamados a ser reyes y sacerdotes; no es para los que no les interesa el reino de Dios.

Dios no hace acepción de personas, de manera que sólo tendrá reyes con honra y los sin honra no podrán ser sus reyes. Entendiendo que este es un regalo de Dios, y no algo que se alcance con esfuerzos carnales, sino esforzados en la gracia que es en Cristo Jesús (la gracia es en El y no fuera de El). Se alcanza con Fe y paciencia; como se alcanzan todas las múltiples promesas que El da en su Palabra a sus hijos, para que las alcancemos.

Escudriñar, se refiere a buscar con diligencia; es decir, buscar las cosas de Dios, es como los hombres que se quedaban junto a Jesús aprendiendo, no conformándose con la primera palabra, sino tenían un espíritu pobre que necesitaban más de El. Escudriñar, requiere Fe y por Fe, dejar de hacer algo por buscar las cosas de Dios (es poner primera prioridad en el reino de Dios y su justicia y el resto añadidura), es negarse así mismo por encontrar sus tesoros ocultos, entendiendo y experimentando el gozo de entregar parte de tu vida en esa búsqueda y obtener el resultado y una promesa en el futuro. Escudriñar significa no quedarse con lo aparente, sino profundizar la relación con El, para poder tener más Luz y ver mejor. Reyes serán los que desprecian sus vidas, por alcanzar a Cristo. Los que se despojan de sí mismos por algo mucho mejor y eterno, esos hombres tendrán honra; porque por Fe alcanzarán las promesas pues le dan su vida a Cristo, como Cristo la dio por todos nosotros primero.
Quiero citar lo siguiente que me mostró el Señor: “Y pondré la llave de la casa de David sobre su hombro; y abrirá, y nadie cerrará; y cerrará, y nadie abrirá” Is22:22

Hermano, la llave de la casa de David; es la llave de la casa del Rey; el Rey es Cristo; ¿Y que puso Cristo sobre sus hombros? La cruz. La llave para entrar a la casa del Rey (sólo entraran los que encuentren la clave, es decir, tengan la llave) es la cruz. Se cumplen las palabras del Señor que dijo: “Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará.”
¿Quiénes tomaran la cruz? Alguno dirá los predestinados. Correcto.
¿Y como se manifiesta está predestinación? Porque le creerán al Señor, y dirán es cierto debo tomar la cruz y negarme cada día y salvaré mi vida. Dirá esto es verdad y me llevará a bien, porque el Señor siempre dice la verdad. Y tendrá fe, esperanza y certeza, que lo que está dejando es basura, comparado con lo que le está ofreciendo el Señor.
Estar en la cruz, es estar sobre los hombros de Jesús, no teniendo justicia propia sino su justicia, no teniendo obras que agregar, sino la obra perfecta de El. Estar en la cruz es ver el viejo hombre muerto y vivir en el nuevo. Es estar muerto para el mundo, pero vivo para Dios. Es ver todas cosas hechas nuevas, es despojarse de lo que estorba y mirar hacia delante puestos los ojos en Jesús el autor y consumador de la Fe.
¿Te das cuenta que este es el camino de la Fe?
Dios no tendrá en su Reino reyes sin honra; en el mundo hay muchos reyes sin honra, no así en su reino. Dios no hace acepción de personas, El es justo.
Escudriñemos de corazón, ya que el velo por Cristo es quitado y El nos revelará todas las cosas. “Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.” Jn15:15 Aprovéchenos hermanos, bien el tiempo, con esta preciosa promesa del Señor.
Escudriñemos con el corazón abierto hacia El, es decir, buscando con diligencia; acercándose en intimidad al Señor y escuchar cada día su voz; clamando al cielo, pidiendo al cielo, buscando las cosas del reino y su justicia. Buscando los misterios de Dios, y tomándolos por preciosas perlas y de un gran valor. Oyendo la palabra, leyendo, orando, etc. Dando una primera prioridad a Dios y nuestro Señor en nuestras vidas; esto será tu honra; cuando desprecias el mundo por algo mejor. Cuando no te conformas a este siglo, es decir, no te conformas a este mundo sino que tienes hambre y sed de El. Cuando tu deleite sea El en tu vida, tienes honra de un rey. Cuando desprecias tu vida por El, descubres las llaves del Reino, que es la cruz. Sin honra no se puede ser rey. Durante este proceso viviremos en su reino, es decir, con justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo; y sí así no lo fuera El no lo habría dicho.

La versión de Reina-Valera Antigua dice el versículo de la siguiente forma:

“Gloria de Dios es encubrir la palabra; Mas honra del rey es escudriñar la palabra”.

Vemos claramente que es lo que escudriñamos, la palabra, es decir, a Cristo mismo y su revelación. Debemos escudriñar la palabra de Dios que no se veía y ahora podemos ver, gracias al Espíritu Santo en nosotros.


Gloria de Dios es encubrir un asunto, significa que hay muchas cosas encubiertas ya que su Gloria es inmensa (yo diría infinita). Nota que la palabra es encubrir y no esconder, encubrir es poner algo encima para ocultar, pero al quitarlo es revelado.

Hoy vemos en parte pero veremos como hemos sido conocidos. Cuando uno descubre cosas encubiertas, que están a la vista de todos, pero se ven cuando él la revela uno ve su gloria; cuando empieza a descubrir sus misterios uno ve su gloría; lo maravilloso que sus cosas están a la vista de todo el mundo, pero si él no da ojos para ver y oídos para escuchar no podemos ver sus cosas. Empezamos a ver su gloria cuando entendemos que todas las cosas creadas y visibles están hechas con el propósito de explicarnos las cosas que no se ven, es decir su palabra (Cristo).

Vemos su gloria al ver la inmensidad del firmamento y la cantidad de estrellas en el cielo. Vemos su gloría cuando el hombre trata de descubrir los misterios de los elementos de la materia, vemos su gloria en la naturaleza, vemos su gloria en la Biblia revelada, que es un libro infinito en revelación de El, es un libro que nunca terminaremos de comprenderlo en misterios y sabiduría de Dios. Vemos su gloria cuando vemos que el Antiguo Testamento, es un libro escrito en parábolas para nosotros y no es un libro que se pueda entender con la mente humana sin revelación.

Veremos su gloria cuando descubramos este tesoro que tenemos dentro de nosotros:
“el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria,”Col 1:26-27

Creo que una petición que me viene a corazón, es pedirle que nos abra más el corazón, los ojos y los oídos para ver, y entender tantas cosas que aún no comprendemos ni imaginamos.

Siento dentro de mi, que hay mucho más que no alcanzo a ver, pero los invito a escudriñar la Palabra que es Cristo. Y humildemente, esperemos todo de El, que se merece toda nuestra atención y prioridad.

Despojémonos de lo que encubre este tesoro precioso que tenemos dentro, y vivamos felices en su reino que es maravilloso.

Un abrazo, y espero en El Señor que nos encamine más y más en El; que es el verdadero tesoro.

“Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.” 2Cor 4:6

Espero que el Espíritu Santo los ilumine, ya que me veo limitado por el lenguaje y entiendo que hay mucho más que no alcanzo a visualizar hoy, pero mañana será un poco más en nosotros.

Rodrigo


PD. Recuerda El te está ofreciendo ser rey, y muchos son los llamados y pocos los escogidos. Porque rey sin honra no es rey. Y El es Rey de reyes; y somos nosotros sus llamados a reinar con El.

“Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.” Mateo 11:12

1 comentario:

Anónimo dijo...

Amigo mio , hermano en cristo jesus, Dios te bendiga por maravilloso mensaje, que ha traido guia a mi camino del entendimiento de la palabra de Dios. Atte JEQP