sábado, 22 de mayo de 2010

Viviendo con sentido


Muchos cristianos hoy en día, viven en ignorancia, y esta ignorancia no es de teologías profundas acerca de las Escrituras, yo diría que es una ignorancia básica del corazón, ignorancia de la vida y su propósito.

En estas breves palabras no es mucho lo que puedo alcanzar, pero con la gracia y ayuda de nuestro Padre y nuestro Señor Jesucristo, te pregunto:

¿Para quien vives?

No respondas con tu mente, sino con tu corazón; no es una doctrina humana o aprendida lo que necesitamos, sino lo que Dios ve y está en nuestros corazones:

¿Para quién vivimos?

La respuesta la dan nuestras acciones y nuestros proyectos, nuestros sueños y nuestros anhelos, nuestras esperanzas y nuestros ideales.

¿Para quién vivimos?

También la respuesta la dan nuestras frustraciones, nuestros desvelos, nuestros problemas.

¿Para quién y para que vivimos?

Nuevamente digo, muchos cristianos hoy en día, no entienden el propósito de sus vidas, y que si realmente son cristianos, ya no deben vivir para sí mismos, sino para quien y para aquello para lo cual han sido salvados.

Hoy muchos cristianos hacen del Señor un amuleto que los ayude y los respalde en sus proyectos e ideas personales; hacen del Señor un talismán para cumplir sus propios caprichos. Caminan según sus mentes carnales y esperan que Dios esté tras ellos bendiciendo lo que ni siquiera han preguntado es su voluntad. No voy a decir que hay mala intención, eso no lo sé, pero si hay mucha ignorancia, e ignorancia de corazón que es peor.

Hay un hombre que nos lavó con su sangre, eso lo hemos escuchado a lo mejor muchas veces; pero ¿realmente le tomamos el peso?, pues que alguien nos haya lavado con su sangre, es que esa persona estuvo dispuesta a entregar su sangre (su vida) para limpiarnos, estuvo dispuesto a derramarse completamente por amor. ¿Y nosotros dudamos aún para quien vivimos?

Hermanos nosotros los que creemos y le hemos recibido, ya no vivimos para nosotros mismos, sino para aquel que nos salvó; ya no nos pertenecemos a nosotros mismos, sino a aquel que pagó el más alto precio por nuestro rescate.

¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Pues por precio habéis sido comprados; por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. 1Co 6:19-20

Muchos hoy predican un evangelio diferente, un evangelio sin vida y un evangelio sin poder; ¿Por qué? Porque no entienden que el foco es completamente cambiado con el verdadero evangelio, ya nuestro norte no está en nosotros mismos, ni en agradarnos, sino en quien no vivió para sí, sino que se entregó por todos nosotros. El evangelio que se predique que no diga esto, es un evangelio que está mucho más cerca de la idolatría que de la Verdad de Dios, son ídolos que nos seducen para poder cumplir nuestros deleites y pasiones humanas, y cuyo fin es fracaso.

Hay algo que nunca podrá ser a la fuerza, es algo que nunca podrás comprar, es algo que te deja en completa libertad y espera; ese algo es el Amor, el amor no nos fuerza, el Amor no nos paga para que lo reconozcamos, el Amor nos deja en completa libertad y nos espera. El Amor, espera que espontáneamente del fruto de nuestro corazón podamos reconocerlo, honrarlo, darle gracias y Amarlo con todo nuestro corazón, nuestra mente, alma y fuerzas; que es lo santo, justo y perfecto. El Amor no nos fuerza a amarlo, pero ese amor nos constriñe a amarlo cada día más, entendiendo que si El se entregó por nosotros y no vivió para sí, ¿Cómo nosotros seguiremos viviendo en la vanidad de nuestra mente, para nosotros mismos?

Pues el amor de Cristo nos apremia, habiendo llegado a esta conclusión: que uno murió por todos, por consiguiente, todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. 2Co 5:14-15

Y ya no vivimos para nosotros, sino para Aquel que murió por nosotros, y no sólo murió por nosotros, sino que también resucito por nosotros. Eso es de toda justicia, de toda perfección y de toda bondad. Es en el Amor que está el sentido de nuestra vida, y no sigamos más lo que está muerto y próximo a la destrucción.

¿Para quien vivimos?

Para ti Padre y hermoso Señor, para ti morimos; y para ti vivimos, eternamente juntos y para siempre. Amen. Gloria a tu Nombre ahora y por los siglos de los siglos, Amen y Amen. Gracias Padre y Señor Gracias, porque tuyos somos y en ti esperamos, en un mismo Espíritu, corazón, mente, alma y fuerzas tu venida; socórrenos Señor en tu poder; para que seamos UNO como a ti te agrada. Amén.

Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo, y ninguno muere para sí mismo; pues si vivimos, para el Señor vivimos, y si morimos, para el Señor morimos; por tanto, ya sea que vivamos o que muramos, del Señor somos. Rom 14:7-8

domingo, 18 de abril de 2010

Cállese el primero


En cuanto a los profetas, hablen dos o tres, y los demás juzguen. Si algún otro que está sentado tiene una revelación, cállese el primero. Pues podéis profetizar todos por turno para que todos aprendan y sean exhortados. (1Cor 14:29-31)

Cállese el primero dice el apóstol Pablo, cuando un hermano está predicando en la congregación y a otro que está sentado tiene una revelación.

¿Porque? Esa es la pregunta y la respuesta que debemos conocer, y no sólo conocer sino que practicar. ¿Y porque? Bueno, es fundamental que primero entendamos cual es el primer objetivo que existe cuando nos congregamos en torno al precioso nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Si bien cuando estamos juntos podemos orar, podemos leer, podemos alabar, cantar y adorar; pero el principal objetivo de que nos juntemos en congregación, es que podamos : ENTENDER, si hermano querido, lo principal que debemos practicar es poder entender todas las cosas que Dios nos quiere enseñar por medio de la Palabra (nuestro Maestro Jesucristo) en la revelación del Espíritu Santo .

Si mi querido hermano, lo principal que necesitamos es ENTENDER, mira como lo explica el mismo apóstol Pablo:

... pero en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento, para enseñar también a otros, que diez mil palabras en lengua desconocida. (1Co 14:19)

Cinco palabras con ENTENDIMIENTO, son mejores que diez mil en lengua desconocida. ¿Y porque nuevamente? Porque este es el principal objetivo que existe cuando nos congregamos, que podamos ser renovados en nuestro entendimiento, las diez mil palabras en lenguas, son muy útiles para el crecimiento personal (si el don ha sido dado); pero eso se puede hacerse sólo en un cuarto, pero el poder ser nutridos en conjunto en la congregación sólo se logra si es el Espíritu Santo quien lleva la dirección de la reunión, y no las tradiciones de los hombres y/o el erudito del púlpito de turno.

Tu puedes orar en lengua, puedes alabar en lenguas y adorar al Padre; pero la verdadera adoración no es sólo es en Espíritu, sino en Espíritu y en VERDAD, y para conocer la verdad es necesario primero escucharla y luego por medio de la revelación que viene de la fe, ENTENDERLA.

¿Cuanto se ve hoy practicar este mandato del Señor?
¿En cuantas congregaciones se ve practicar que la persona que está hablando pueda ser interrumpida libremente?
¿En cuantas congregaciones esto sería un escándalo y/o un insulto a la autoridad?
¿En cuantas congregaciones esto sería una falta de sujeción?

Muy poco es lo que se ve en la práctica hoy este mandato del Señor; primero en los cristianos que asisten a misas católicas, es prácticamente imposible ver esta posibilidad, ya que no existe la instancia de poder dialogar y exponer lo que el Espíritu Santo revele a cualquier asistente que esté sentado, sin que eso haya sido previamente planificado y autorizado por la autoridad eclesiástica. Y los cristianos que asisten a las congregaciones evangélicas, su realidad en general no es muy diferente, existe todo un protocolo del culto, y es la persona que está predicando la que tiene el "micrófono", y es prácticamente imposible quitárselo, si el Espíritu Santo da una revelación a alguno que esté sentado escuchando y quiere compartirla.

Estamos envueltos en cada tradición humana, limitando la libre expresión del Espíritu Santo. ¿Y por que?

Porque es el mismo Enemigo quien ha sustituido la libertad por un culto programado, estructurado y limitado, con el objetivo que la verdad de la Palabra revelada por el Espíritu Santo no pueda fluir libremente y se cumpla el principal objetivo por el cual nos congregamos: CAMBIAR NUESTRO ENTENDIMIENTO, es decir, ser renovados en nuestro ENTENDER.

El Enemigo sabe que con esa libertad el Espíritu Santo podría hablar por medio de cualquier miembro y exponer la verdad del evangelio, y así alumbrar nuestras mentes , y ya no serían las tinieblas (ignorancia y confusión) las que dominarían en muchas congregaciones, sino la luz de la verdad, que es revelada a cada miembro del cuerpo de Cristo, en la libertad del Espíritu Santo.

Cállese el primero, incluso va contra nuestras "buenas costumbres y normas sociales", pero no es el hombre que está hablando sino el Espíritu Santo que le ha revelado algo al hermano sentado y es prioritario lo que Dios quiere decir en ese momento a la congregación, y no el hombre; sino que el hombre debe escuchar ¿No es eso lo que buscamos? ¿No es eso lo que nos da vida? ¿No es eso lo que nos da libertad? ¿Y porque no lo practicamos?

Hoy los cultos, misas y ceremonias religiosas cristianas, están tan estructuradas que prácticamente no hay posibilidad de que el Espíritu Santo pueda libremente dirigir en nada lo que se práctica, incluso en la mayoría de los casos no hay posibilidad de que ni siquiera pueda opinar; es para los hombres hoy mucho más importante seguir la tradición y "orden del rito", que dar la posibilidad a que una Palabra con revelación se pueda escuchar en el templo, palabra que por cierto, nunca podrá ser planificada y/o programada por los hombres, ya que ella proviene directamente de Dios, nuestro Padre.

Nadie mal entienda, es bueno entender en el sentido correcto la Biblia; no digo que no sea importante la oración, la lectura de la Biblia, ni la alabanza y adoración en la congregación; eso no lo he dicho; sólo digo que el principal objetivo de juntarnos es que podamos mutuamente edificarnos por medio de la palabra revelada, por su gracia y todo esto por medio de la fe; para la mutua edificación en amor. Eso es lo principal, que podamos crecer saludablemente en Cristo.

Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación. (Rom 14:19)

Todo el culto religioso que mayormente se practica, está establecido de tal manera que no pueda hablar Dios libremente; sino los hombres y sus tradiciones; no es en la libertad del liderazgo del Espíritu Santo, que muchas iglesia hoy se conducen, sino bajo sus tradiciones, costumbres y les resulta muy incomodo que Dios opine, ya que podrían quedar expuestos por la verdad. Es por ello que mejor les parece planificar el culto, es más seguro a sus intereses, y no exponerse a lo que Dios realmente quiera decir.

Alguno me dirá, hermano yo me congrego a compartir el pan.
Yo le digo muy bien hermano, ¿y no es el verdadero pan toda palabra que sale de la boca de Dios? Ese es el verdadero pan por el cual debemos orar, y una vez que nos es dado escuchar, y no cerrar las puertas por nuestras tradiciones y ritos religiosos, que impiden que Dios nos hable.
¿Y por que no damos ancho espacio para que podamos compartir verdaderamente este pan del cielo como la Biblia lo enseña?

¿No es lo que buscamos cuando nos congregamos lo que nos enseña Pablo en el siguiente texto?

Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere. (1Cor 12:7-11)

¿Y como se podrá cumplir, si no damos al Espíritu Santo la libertad de expresión; si no es Cristo la cabeza de nuestras reuniones; si tenemos todo tan perfectamente planificado y estructurado que no cabe el plan de Dios?

Cada uno saque sus conclusiones, pero el evangelio en la iglesia tiene el propósito de transformarnos a la imagen de la estatura de un varon perfecto, a la imagen de Cristo; y esa transpormación que es hecha por medio de la palabra de su gracia, ¿y que poder tendrá esa palabra si no la entendemos? ¿Y si no la escuchamos? ¿Y si al que la predique, lo censuramos con nuestras tradiciones? Es por eso que Pablo prefiere darnos cinco palabras con entendimiento, que miles sin ello. Y es por medio de la renovación de nuestro entendimiento que somos transformados.

Y no os acomodéis al mundo presente, antes bien transformaos mediante la renovación de vuestra mente, de forma que podáis distinguir cuál es la voluntad de Dios: lo bueno, lo agradable, lo perfecto. (Rom 12:2)

viernes, 2 de abril de 2010

Tu propia opinión

Hoy les quiero rescatar un tema que me parece que es uno de los estorbos más grandes que tiene el Espíritu de Dios, para desarrollar la obra de Dios en cada uno de nosotros; y eso se llama "NUESTRA PROPIA OPINIÓN".

¿Acaso es mala nuestra propia opinión? Bueno la verdad es que yo no la catalogaría como mala, sino como ERRÓNEA si no es la opinión de Dios, puede ser una opinión muy bien argumentada y de mucho peso humano, pero no tiene valor si al enfrentarla con la Verdad de Dios, ella no tiene sustento.

Hoy muchos cristianos están empantanados y ahogados en sus propias opiniones e interpretaciones de la realidad; es ello uno de los principales problemas que existen hoy para que estos hermanos puedan crecer y desarrollarse en gracia y verdad; ¿Y porque lo digo? Porque si tu opinión, no es la palabra de Dios, no tiene ningún poder, no tiene solidez y no tiene ni tendrá eternidad; es como la yerba del campo un día es y nunca más será.

Nuestras opiniones, que muchas veces tanto defendemos, son verdaderas fortalezas en nosotros que deben caer para que podamos avanzar, muchas de nuestras opiniones personales (y diría que todas) tienen un apoyo en las concupiscencias de nuestra carne y el legado de tradiciones humanas heredado del mundo y auspiciadas por Satanás; a menos que esas opiniones no sean sólo personales, sino que sean las opiniones del Señor, Dios nuestro Padre y su Hijo, que ya se han formado en nosotros. Y cuando nos sustentamos en estas opiniones personales, lo único que podemos esperar es el fracaso, ya que si no son verdaderamente fundadas en la verdad, ni Dios mismo hará que por medio de ellas nos sostengamos, sino que reconozcamos nuestra ignorancia para que de corazón busquemos y pidamos verdadera sabiduría al Padre, el conocimiento de su Palabra y esta Palabra hecha vida cada día en nosotros.

Hermano y hermana, hoy estamos (o debemos estarlo) en un tiempo de transformación, y la transformación comienza con el cambio de nuestro entendimiento, al entendimiento de la mente de Cristo, y eso significa desechar lo que es del viejo hombre y ser revestido del nuevo; es tomar nuestra cruz y seguirlo, no hay otra forma de hacerlo; creer al Señor y ser enseñados por él; ya que nuestras propias ideas de las cosas no son útiles en el reino de Dios, sino lo que proviene de una mente renovada en Cristo. Por eso digo que estamos en una etapa de transformación a la imagen del Cristo, a la estatura de un varón perfecto; y eso implica que nuestra mente debe ser transformada día a día por la palabra de Dios en nosotros; si no hay cambios; imposible avanzar, imposible llegar a la estatura que somos llamados, si hoy piensas igual que ayer y que antes de ayer, y lo mismo que el año pasado y que hacer cinco años, etc. hay algo que no está funcionando en tu vida, y lo que puede ser es que eres muy sabio en tu propia opinión y no en la palabra de Dios, es decir, en la opinión de nuestro Padre. No puede ser que al pasar los años pensemos de la misma manera (a menos que hayamos alcanzado la estatura del varón perfecto); no puede ser que eso ocurra, y si ese es tu caso; significa que algo falla, estás patinando en tu propia sabiduría, tus propios consejos no te dejan avanzar; y no es precisamente el Espíritu Santo el que te avala dichos consejos, sino el enemigo que te afirma en tu opinión equivocada.

Lo resumiría en un sólo verso.

Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio. (1Co 3:18)

Ser transformados significa tener la valentía de creer y creerle al Señor y desechar lo que hoy tenemos como seguro y confiable "Nuestra Propia Opinión" por alcanzar la opinión de Dios en nuestra alma, es decir, la verdad del evangelio. Amen.

Bueno adjunto algunos versos sobre el tema:

No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; (Pro 3:7)

Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión; Pero Jehová pesa los espíritus. (Pro 16:2)

Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones. (Pro 21:2)

Responde al necio como merece su necedad, Para que no se estime sabio en su propia opinión. (Pro 26:5)

¿Has visto hombre sabio en su propia opinión? Más esperanza hay del necio que de él. (Pro 26:12)

En su propia opinión el perezoso es más sabio Que siete que sepan aconsejar. (Pro 26:16)

El hombre rico es sabio en su propia opinión; Mas el pobre entendido lo escudriña. (Pro 28:11)

Hay generación limpia en su propia opinión, Si bien no se ha limpiado de su inmundicia. (Pro 30:12)

Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión. (Rom 12:16)

viernes, 26 de marzo de 2010

Mirad, velad y orad.


A casi un mes de ocurrido un gran sismo en nuestra nación, siento la carga de recordarles las palabras de nuestro Señor Jesús cuando estuvo acá en la tierra, ya que el cielo y la tierra pasarán, pero sus palabras no, todas ellas se cumplirán inexorablemente.

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre. Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo. (Mar 13:31-33)

El día y la hora nadie sabe, si aún los ángeles del cielo, ni siquiera el Hijo, sino sólo el Padre. El Señor nos enseña que el día y la hora no es, ni será, de nuestro conocimiento anticipado, pero si lo son los tiempos en que vivimos y vendrá.

Es por lo anterior, que tengo que comunicarte que hoy es tiempo de primero que nada MIRAR; si mirar a nuestro alrededor, mirar en nosotros mismos y mirar al cielo; lo más importante. Debemos ser entendidos en lo que está ocurriendo en el mundo entero, y lo que viene por ocurrir; esto no es trabajo de un solo hombre; sino de un cuerpo completo que somos la iglesia, trabajando como un solo hombre, unidos a la Cabeza, que es Jesucristo. Primero debemos aprender a mirar, y no como el mundo ve las cosas, sino con la mirada con luz que da el Espíritu Santo. No veremos nada si no lo hacemos con nuestros medios divinos, si no lo hacemos con nuestras lámparas encendidas, para ver lo que realmente está sucediendo en el mundo, en los cielos y si en nosotros mismos estamos a las alturas que debemos estar.

¿Por qué al Señor le molestaba tanto, que los judíos de su tiempo podían anticipar el clima y no los tiempos de Dios? Es porque en el corazón de esos hombres no estaba Dios en primer lugar, es por ello que para ellos era mucho más valioso entender el clima para atender sus cosechas, que perder el tiempo en entender los tiempos de Dios. ¡Terrible error!, lo tuvieron frente a sus ojos y no lo reconocieron; tuvieron al Señor de gloria ante sí mismos, y no lo vieron; porque no estaban mirando con los ojos que Dios espera que miremos.

Nada veremos si primero estamos preocupados de nuestras cosechas acá en la tierra, y cuando ya no haya tiempo nos daremos cuenta de nuestro error; cuando el tiempo ya se haya perdido. Es por ello que ciento la obligación y responsabilidad, decirles a mis queridos hermanos que miremos juntos, para que ese día no nos pille como a ladrón en la noche. Si en algún momento hemos estado un poco dormidos, despertemos que con los ojos bien abiertos, todo es más hermoso y fácil; los baches y hoyos del camino son fáciles de esquivar y llegaremos a buen puerto al final. No seamos necios, los que hemos recibido al Señor en nuestros corazones por medio de la fe; es tiempo de no sustentarnos más que en El, en Jesucristo, no hay otro apoyo confiable; sino la roca que los edificadores desecharon y ha venido a ser piedra principal, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados.

Velad; estar despiertos al Espíritu Santo, es decir, estar siempre atentos a responder a cualquier señal que veamos sea de Dios, eso significa velar, estar en estado de vigilia, en capacidad de responder a las circunstancias espirituales; un dormido no puede responder a los estímulos del medio (si bien está vivo) a menos que despierte; mucho menos lo puede hacer un muerto; el riesgo que muchos cristianos es dormirse; si así no lo fuera, demás nos advirtió el Señor que debemos velar en las fuerzas de su Espíritu Santo, que ya lo tenemos; nos dormimos cuando nuestra confianza está puesta en cualquier otra cosa que no sea en Dios nuestro Padre Todopoderoso, y eso se llama en la Biblia idolatría; y es la idolatría la que nos puede llevar a un estado de insensibilidad espiritual peligroso, y que Satanás de muy buena gana nos alentará con hermosos engaños a nuestros oídos carnales. Digo oídos carnales, los oídos que no pueden oír la voz de Dios, ya que son sordos por el pecado.

Orad dice el Señor, debemos orar sin cesar, para mantenernos despiertos y vigilantes, para poder interceder en forma certera, para poder pedir lo que es necesario; orad para no perder la comunicación del cielo, para poder traer la voz de Dios a la tierra. Orad que este mundo necesita una solución, un remedio, una respuesta; y eso lo tenemos nosotros en nuestro corazón, oremos pues para que esas palabras de Dios que están en nuestro corazón puedan salir y fluir a este mundo que se muere de sed y de hambre de Dios; este mundo ciego que no sabe en que tropieza, este mundo necio que no entiende la verdad, este mundo que agoniza en su soberbia, este mundo que el Padre tanto amó, por el cual dio su primogénito Hijo amado; orad para que podamos ser un canal de comunicación del la Verdad eterna, para que el salvador de este mundo pueda fluir por medio de su cuerpo que es la iglesia. Oremos hermanos, para que seamos entendidos en la voluntad de nuestro Padre, oremos hermanos para que se cumpla el propósito de Dios acá en la tierra. Oremos por la manifestación de Su Reino acá en medio de los hombres, oremos sin cesar que este mundo nos necesita como portadores del remedio, de la solución y como portadores del evangelio de la vida eterna. No paremos de orar a nuestro Padre que es mucho lo que tenemos que pedir, es mucho el dolor que hay en el mundo, es mucha la confusión religiosa, es mucha la desesperanza del hombre sin Dios; oremos para que se manifieste el evangelio como debe ser manifestado, el glorioso evangelio de salvación, para que con poder Dios haga milagros y proezas; y los hombres puedan ver que este universo es gobernado por un Grandísimo SER, un Hermoso Ser que nos ama, y que no quiere que nadie perezca; pero que no dará por inocente al culpable, de ninguna manera.

Mirad, velad y orad; en mi corazón siento que es el estado que debemos mantener, de atención, vigilia y comunicación celestial. Eso no es trabajo de un hombre, eso es trabajo de la iglesia, los que me puedan oír, juzguen en sus corazones en la luz del Espíritu Santo, y como uno sólo busquemos del cielo lo que nos falta aún.

Sinceramente en Cristo.


miércoles, 10 de marzo de 2010

PROFECIA SOBRE TERROMOTO Y AVIVAMIENTO EN CHILE

(Transcripción del mensaje entregado por el pastor John Harris el 14 de diciembre de 2009.)

Yo estudié tres años, antes de que esos años se terminaran, el Señor se me apareció en una visión y me dijo: abandona la universidad, yo quiero hablar contigo. Desde ese entonces comencé a buscar el rostro del Señor y ha pasado un largo tiempo de muchas pruebas y tribulaciones, pero siento que no he perdido el tiempo. Mi deseo por Dios es más grande ahora de lo que fue entonces. Amén. Esto es un poquito acerca de mí. Mi objetivo es predicar la Palabra a tiempo y fuera de tiempo y ahora me doy cuenta que estamos en un tiempo donde la Palabra no es tan popular. El mundo está en un tiempo de oscuridad que nunca había estado antes en nuestra generación. La toda la tierra está llena de oscuridad y la mayoría de la gente no sabe qué hacer. Aún la gente de la iglesia. Creo en la Escritura de Isaías 60 lo resume muy bien cuando dice levántate y resplandece, aleluya, porque ha venido tu luz y la gloria de Dios ha resplandecido sobre ti porque he aquí tinieblas cubrirán la tierra y la oscuridad a las naciones. Creo que hoy la oscuridad se ha posado sobre los habitantes de la tierra y algo tiene que suceder. Creo que lo más importante que tiene que suceder ahora es un mover en la iglesia. Recuerdo que no hace mucho nosotros tuvimos elecciones en América, mucha gente tenía muchas expectativas y probablemente todavía las hay. Porque parecía que íbamos a elegir a un hombre de color con el nombre de Barak Obama. El ha sido elegido y no hay lluvia espiritual, no hay ningún mover del poder de Dios, el poder de Dios no se ha incrementado en la iglesia. Entonces no es eso lo que necesitamos no estoy diciendo que no estoy contento que hayamos elegido un presidente de color aunque no estoy de acuerdo con algunas de sus políticas. Quizás esto puede ser una señal que Dios se las está arreglando para cambiar las cosas. El está cambiando las cosas totalmente (poniéndolas patas arriba) porque por el poder de Dios se mueve el mundo, amén. Antes de entregar el mensaje principal por el cual Dios me envió aquí quiero compartir con Uds. un gran testimonio. Este es un testimonio que creo que abrirá nuestros ojos para ver lo que está pasando en la iglesia. En el año 1984 el Señor me llamó a un tiempo de búsqueda. Empecé a buscar al Señor en noviembre 28 cuando complete 13 días con y noches pensé que 14 días serían suficientes. Dejé el bosque y regresé a casa y le dije a mi esposa que me preparara muchos huevos y tocino porque estaba saliendo de mi ayuno al día siguiente, pero esa misma noche un ángel del Señor se me apareció y me miró directo a los ojos y me dijo YO SOY EL DIOS de tu generación yo lo miré y pensé “supongo que mañana se termina mi ayuno”, pero él parecía no estar interesado y yo tenía miedo de decirle no, Señor… y le dije Sí, Señor y continué buscando al Señor, la presión empezó a hacerse más difícil y pesada, mi cuerpo experimentó algunos cambios que nunca los había vivido, en el día 31 de diciembre, antes del amanecer estaba sentado en el piso. Yo había dejado mi vehículo estacionado en el bosque, lugar en el que yo vivía por aquel entonces, y yo estaba sentado en el piso y miré hacia afuera y vi una figura con si fuera un cuerpo humano, pero estaba envuelto en la gloriosa gloria de Dios, cuando lo vi mi respiración se agitó y empecé a respirar muy rápido y empecé a retroceder y no pude hacerlo. No se abrió ninguna puerta ni ventana, El no abrió ninguna puerta ni ventana. El solo apareció sentando allí dentro del vehículo, tocó mi pie y comenzó a subir por mis piernas y yo clamé y dije OH, Señor, No puedo escuchar tu voz porque es demasiado fuerte para mí y el Señor se puso por detrás y puso su mano derecha sobre mi hombro y comenzó a hablar y dijo: “he venido para hacerte saber cual es el problema de la iglesia. Me dijo: “ la iglesia esta en dolores de parto muy fuertes porque tiene el espíritu de Babilonia dentro de ella todavía”. Mientras El hablaba con claridad pude entender, aún ahora yo miro a mi alrededor en los lugares donde he viajado veo que la iglesia, los cristianos, están buscando tantas cosas materiales en vez de buscar a Dios. Entonces me dijo: “busca a Dios , hazlo por tu generación”. Jesús se me apareció en el día 31 de diciembre y se me hizo real y luego me dijo: “ve y ayuda a esta mujer”, inmediatamente vi una visión, de repente esta visión vino a mí y vi una mujer de unos treinta años. Ella estaba encinta, y su tiempo de dar a luz había llegado. Ella se veía saludable, pero no tenía poder para dar a luz. Habían unas cuatro mujeres alrededor vestidas de blanco, ellas se veían pasivas, sin saber que hacer y escuché la voz de Dios que me habló de nuevo y me dijo: “Ve y ayuda a esa mujer”. Yo me di vuelta hacia la mujer. Yo me incliné y vi como una manito que salía, agarré esa manito pequeña y comencé a tirarla de a poco. Me parecía que llevaba mucho tiempo en ello, pero al presionar el niño comenzó a salir y finalmente el niño salió por completo y luego me dijo otra vez: “Ve y ayuda a la mujer”. Estamos en un tiempo y hora hoy en día en que la mayor preocupación de Dios está en su iglesia. El está esperando que su pueblo madure en Cristo así como una mujer da a luz un niño. Ese niño no se queda igual al pasar los años ese niño crece para convertirse en un hombre o una mujer. Ese es un hecho de la vida, pero si no crece todos dicen que algo está mal con ese niño. Esta es la misma situación con la iglesia hoy día. Dios quiere una iglesia madura en el Espíritu. El año pasado me encontré con gente que no había visto en Bolivia. No los había visto como por unos veinte años. Cuando los vi, eran sólo unos niños, pero ahora ellos han crecido, se casaron y tienen hijos y Dios dijo que así es como debe ser su pueblo, no tan maduro en lo natural, sino en madurez espiritual. Así como no debemos usar a los niños para que hagan cosas de adultos, Dios no puede usar a los inmaduros para que haga cosas de “adultos”. Por lo tanto Dios quiere madurez. Amén. Las palabras que el señor me ha dado para Chile. Septiembre 25 mientras buscaba el rostro del Señor otra vez, mi corazón estaba extremadamente cargado al punto que mi cuerpo estaba muy débil, aleluya, aleluya, gloria a Dios. Gracias Padre. Y mientras estaba sentado en este edificio grande el Espíritu de Dios descendió sobre mi de una forma tan pesada y tan poderosa que era demasiado para mí, aleluya. Miré mi mano y vi una rama de olivo en ella. Cuando vi la rama de olivo mi fuerza comenzó a restaurarse. Comencé a sentirme muy fuerte, no en la carne, sino en el Espíritu y miré alrededor en la congregación y ramas de olivos procedentes del cielo eran ahora puestas en las manos de la gente y oí al Señor decir: “Voy a enviar mi Espíritu sobre mi pueblo como nunca antes. Algunos van a ser trasladados a otros lugares. Me dijo que van a hacer obras mayores y al estar sentado y mirar vi gente siendo levantada y el Espíritu de Dios llevándolos a diferentes países, lugares; hombre y mujeres y luego oí la voz del Señor que habló, la voz audible de Dios. El dijo: “Un gran terremoto va a golpear Chile, amén. Este es un terremoto que no se puede revertir, pero el dijo que El iba a cuidar de pueblo. Me dijo que habrá muchos que recibirán palabra profética que harán saber a la gente lo que tienen que hacer. Eso fue en septiembre. En octubre 19 yo estaba en el templo cerca de mi casa. Mi rostro estaba vuelto hacia la pared, hacia el altar y estaba orando otra vez y cuando me di vuelta vi el espaldar de un varón que estaba parado en las gradas del altar. Lo miré por si lo podía reconocer por la parte de atrás de su cabeza y no lo reconocí. Miré sus ropas y no lo reconocí. Así que me quede ahí mirándolo y él lentamente se fue dando vuelta y ¡cuando vi su cara! ¡su cara brillaba resplandeciente mucho más que el sol! Y caí sobre mi rostro en el altar y dijo estas palabras: “¡VE A CHILE Y DILES QUE QUEDA POCO TIEMPO PARA QUE ESTO ACONTEZCA: AVIVAMIENTO, TERREMOTO. UN TERREMOTO TAN GRANDE QUE NUNCA ANTES HABIA ACONTECIDO ASI EN CHILE. PERO EL MOVER DEL ESPIRITU DE DIOS VA A SER MAYOR COMO NUNCA ANTES HABIA ESPERIMENTADO EL PUEBLO”! ESTA ES LA RAZON Y PROPOSITO AL VENIR A CHILE PARA DECIRLES A UDS. QUE ESTAS COSAS ESTAN PRONTAS A SUCEDER. CREO QUE YA DIOS LES HA DADO CONFIRMACION. UDS SABEN QUE ESTO NO PROVIENE DEL DIABLO QUESTO PROVIENE DEL SEÑOR, DIOS DE GLORIA Y ESTE ES EL TIEMPO Y LA HORA PARA QUE EL PUEBLO DE DIOS SE LEVANTE Y RESPLANDEZCA. ES TIEMPO DE QUE LA IGLESIA RESPLANDEZCA, NO POR SI MISMA, NO PARA MOSTRAR SUS PROPIAS HABILIDADES, SINO PARA HACER BRILLAR A CRISTOJESUS. CUANDO CRISTO HAYA MADURADO DENTRO DE NOSOTROS. CUANDO EL HOMBRE ESPIRITUAL QUE ES JESUS HAYA MADURADO EN NUESTRAS VIDAS EL VA A RESPLANDECER COMPLETAMENTE A TRAVES DE NOSOTROS Y VAMOS PODER DECIR COMO PABLO:”YA NO VIVO YO MAS CRISTO VIVE EN MI” Y AL PARARME AQUÍ EN FRENTE DE UDS EN ESTA NOCHE. VERDADERAMENTE EN MI CORAZON NO QUIERO QUE VEAN A UN HOMBRE DE COLOR DE LOS ESTADOS UNIDOS. NO QUIERO QUE VEAN MIS ROPAS. NO QUIERO QUE VEAN MIS ZAPATOS. SINO QUE HE VENIDO PARA MOSTRARLES A CRISTO JESUS. ESO ES TODO LO QUE QUIERO HACER Y SI, QUIERO QUE ESCUCHEN UNA SOLA VOZ. NO ME IMPORTA SI NO VEN UN ROSTRO, SINO QUE ESCUCHEN UNA VOZ Y QUE SEPAN QUE ES LA VOZ DE DIOS Y LES DIGO ESTA NOCHE A UDS QUE ESTA ES LA PALABRA, ESTA ES LA PALABRA DE DIOS QUE EL ME HA DECLARADO PARA HACERSELA SABER A UDS EN CHILE. ESTA ES LA PRIMERA VEZ QUE ESTOY EN CHILE. NUNCA PENSE VENIR A CHILE. CHILE NO ESTABA EN MIS PENSAMIENTOS, PERO DIOS ESTA HACIENDO ALGO EN AMERICA LATINA. EL ESTA LLEVANDO A CABO UN MOVER EN LATINOAMERICA COMO EN NINGUN OTRO LUGAR. SI, YO ESTOY ESPERANDO (QUE SUCEDA) ALGO EN LOS ESTADOS UNIDOS, PERO POR MEDIO DEL PODER DIVINO DE DIOS. EL TIENE PROPOSITOS, OBRAS ESPECIALES PARA AMERICA LATINA. Y SE QUE AHORA ES EL TIEMPO PARA QUE LA GENTE DE LATINOAMERICA BUSQUE A DIOS COMO NUNCA ANTES. YO SOY TESTIGO HOY QUE SI LO BUSCAN A EL, EL VA A VENIR. NO PODEMOS BUSCARLE CON NUESTRO CELULAR. NO PODEMOS BUSCARLE CON GENTE ALREDEDOR. TENEMOS QUE HACERLO A SOLAS. AL BUSCAR DIOS, YO ESTABA TAN TRISTE QUE ESTABA SOLO. NO HABIA NADIE. NO PODIA CONVERSAR CON CARNE Y SANGRE.TENIA QUE DIRIGIR MI ATENCION HACIA DIOS. Y CUANDO MI MENTE SE ENFOCO EN DIOS EL SEÑOR COMENZO A HABLARME. Y QUIERO ANIMARLES HOY. NO IMPORTA SI ERES HOMBRE O MUJER, SI ERES JOVEN O VIEJO, SI TU CORAZON ESTA PREPARADO, QUIZAS DIOS NO TE A PEDIR QUE AYUNES POR TREINTA O CUARENTA DIAS. QUIZAS TE VA A DECIR QUE AYUNES UN DIA, ES LA CONDICION DE TU CORAZON. SI TU CORAZON ESTA HAMBRIENTO Y SEDIENTO DE JUSTICIA JESUS DIJO QUE SERIAS SACIADO Y DE TU INTERIOR VAN A FLUIR RIOS DE AGUA VIVA. DIOS VA A ENVIAR SU LLUVIA. LA LLUVIA DE DIOS NO CONSISTE EN AGUA. LA LLUVIA DE DIOS ES FUEGO. DIOS ES FUEGO CONSUMIDOR Y LA BIBLIA DICE QUE EL HACE A SUS MINISTROS, COMO LLAMAS DE FUEGO Y DIOS ESTA ESPERANDO QUE SUS HIJOS SE LEVANTEN Y VAYAN. LA CREACION ESTA ESERANDO. LOS CHILENOS ESTAN ESPERANDO. LOS DROGADICTOS, LAS PROSTITUTAS, Y TODA CLASE DE GENTE MUNDANA. ELLOS NO QUIEREN OIR NADA DE LA IGLESIA MODERNA DE HOY, SINO QUE QUIEREN VER EL PODER DE DIOS, ELLOS QUIEREN VER LA MANIFESTACION DE LOS HIJOS DE DIOS. EN LOS DIAS DE CRISTOJESUS LA GENTE IBA A LA SINAGOGA Y ESCUCHABA UNA Y OTRA VES LA LEY DE MOISES LOS DIAS SABADOS, PERO UN DIA VINO JESUS DEL DESIERTO EN EL PODER DEL ESPIRITU Y LEYO DEL LIBRO DE ISAIAS EL ESPIRITUE SEL SEÑOR ESTA SOBRE MI PORQUE ME HA UNGIDO PARA PREDICAR EL EVANGELIO A LOS POBRES, ME HA ENVIADO A SANAR A LOS QUEBRANTADOS DE CORAZON, PARA PREDICAR EL LIBERTAD A LOS CAUTIVAOS, PARA DAR VISTA A LOS CIEGOS Y PARA ANUNCIAR EL AÑO ACEPTABLE DEL SEÑOR. QUIERO DECIRLES ESTE DIA, UDS HIOS DE DIOS SEAN HOMBRES O MUJERES LA CREACION ESTA ESPERANDO; PERO NO ESTAN ESPRANDO CUALQUIER PALABRA, SINO QUE ESTAN ESPERANDO EL PODER DE DIOS, EL PODER PARA LIBERAR, EL PODER PARA DESTRUIR EL YUGO DEL DIABLO, ELP ODER PARA DERRIBAR LAS FORTALEZAS. ESTE ES EL TIEMPO Y ESTA ES LA HORA. YO SOY SOLO UNA VOZ EN EL DESIERTO, NO ME IMPORTA SI SABEN O RECUERDAN MI NOMBRE. TODO LO QUE QUIERO QUE RECUERDEN QUE DIOS ENVIO UNA PALABRA Y QUE ESTA PALALBRA ES LA PALABRA QUE VIENE DE DIOS. LA BIBLIA DICE QUE LA PALALBRA DE DIOS ES VIVA Y EFICAZ Y AGUDA COMO ESPADA DE DOS FILOS. LAPABRA DE DIOS ES VIVA. TRAE VIDA, ECHA FUERA LOS ESPIRITUS DE DEMONIOS Y AHORA ES TIEMPO QUE LA IGLESIA SE LEVANTE Y RESPLANDEZCA. LA IGLESIA HA SIDO REPROCHADA POR MUCHO TIEMPO, HAN MENOSPRECIADO A LA IGLESIA POR MUCHO TIEMPO. POR MUCHO TIEMPO LA IGLESIA SE HA CONFUNDIDO CON EL MUNDO, PERO PODEMOS Y DEBEMOS MANTENER NUESTRA INTEGRIDAD. LA PALALBRA DE DIOS NO CAMBIA Y LOS QUE FLUYEN EN LA PALABRA Y LA GUARDAN, UDS, NO VAN A SER SACUDIDOS. LES DIGO EN ESTE DIA: VENGO A UDS NO ES SABIDURIA HUMANA, SINO QUE VENGO A UDS EN EL PODER DE DIOS DECLARANDOLES A UDS LA PALABRA DE DIOS PARA QUE VUESTRA FE NO SE FUNDE EN LA SABIDURIA HUMANA, SINO EN EL PODER DE DIOS. MUCHOS CRISTIANOS HOY DIA TIENEN SU FE PUESTA EN LA SABIDURIA DEL HOMBRE EN VEZ DE TENERLA EN EL PODER DE DIOS. EL SEÑOR ME HABLO UNA VEZ Y ME DIJO: “HIJO MIO TEN FE” Y ANTES DE ESO HABIA ESCUCHADO A MUCHA GENTE DECIR QUE HAY QUE TENER TENER, TENER FE Y YO DIJE : “SEÑOR, YO NO SE COMO TENER FE” Y EL ME DIJO: “COMO UNA MUJER QUE ESTA EMBARAZADA Y CUANDO DA A LUZ UN BEBÉ, TODOS DICEN ELLA TIENE UN BEBÉ” Y ME DIJO: “LA FE HAY QUE DARLA A LUZ , CUANDO LA DAS A LUZ, TU LA TIENES, ES TUYA. NADIE TE LA PUEDE QUITAR. PERO CUANDO YO ESTABA ESFORZANDOME PARA TENER FE, SOLO ERA EN OCASIONES Y ES LO MISMO QUE UNA MUJER CUANDO DA A LUZ UN NIÑO, ELLA SABE QUE HA DADO A LUZ UN NIÑO. SI ALGUIEN VINIERA Y LE DIJERA, BUENO TU NO TIENES UN NIÑO. ELLA DIRA SI, TENGO UN NIÑO Y LE DICEN NO, NO, NO TIENES UN NIÑO. ESO (QUE LE DICEN) NO LE HACE DUDAR, PERO ESA ES LA FORMA EN QUE OBRA SATANAS. CUANDO MUCHOS TRATAN DE TENER FE, TRATAN DE CREER, EL DIABLO VIENE Y LES DICE: “TU NO TIENES FE, NO CREES” ELLOS DICEN SI, SI TENGO FE Y EL LES DICE “NO TIENES FE” Y LUEGO COMIENZAN A RASCARSE LA CABEZA, Y DICEN: “CREO QUE NO TENGO FE”. NO ESTAN PERSUADIDOS. PERO CUANDO SÍ TENEMOS FE, ¿UDS SE PREGUNTAN COMO PODEMOS TENER FE? CUANDO LA PALABRA DE DIOS NOS PRUEBA, CUANDO ATRAVIESAS POR UNA GRAN PRUEBA Y AUN ASÍ TU TODAVIA CREES. CUANDO TUS AMIGOS SE PONEN EN TU CONTRA, SIN EMBARGO SIGUES AMANDOLOS Y SIGUES CREYENDO. SI TODOS TUS AMIGOS SE PONEN EN CONTRA TUYA, TODAVIA TU CREES. ES DOLOROSO CUANDO UNA DA A LUZ LA FE ASI COMO LO ES EL DAR A LUZ UN NIÑO, CUESTA. LES DIGO HOY: “ESTAS SON LAS PALABRAS QUE EL ESPIRITU DE DIOS ME DIO PARA EXHORTARLES Y COMO DIJE ANTES EL SEÑOR ME ENVIO. NO VINE POR MI PROPIA CUENTA, NO ME ENVIO UNA IGLESIA. EL SEÑOR ME HA ENVIADO A MUCHOS LUGARES QUE YO YA DEJE HACE MUCHO TIEMPO DE PEDIRLE A LA IGLESIA QUE ME AYUDE PARA IR (A UN LUGAR) PORQUE SINO TODA LA GENTE DIRIA QUE MIS FINANZAS ESTAN EN QUIEBRA. PERO DIOS SIEMPRE A HECHO MILAGROS. NO VINE CON EXPECTATIVAS DE NADA. MI GOZO ES ENTREGAR, SOLTAR LA PALABRA QUE JESUS ME DIJO QUE ENTREGARA. AMEN. MI CONCLUSION, YO LES CONTE SOBRE LA REVELACION DE CUANDO JESUS SE ME APARECIO EN GLORIA Y EL DIJO:”EL PROBLEMA CON LA IGLESIA ES QUE TIENE EL ELPIRITU DE BABILONIA DENTRO DE ELLA.” CREO QUE ES IMPORTANTE QUE TODO EL PUEBLO DE DIOS HAGA UN BALANCE, RECUENTO, PARA VER EN DONDE ESTA PARADO, EN DONDE SE ENCUENTRA. QUE EVALUEN DONDE ESTAN SUS PRIORIDADES. ¿SON LAS COSAS DE ESTE MUNDO O SON LAS COSAS DE ARRIBA? TODAS LA COSAS DE ESTE MUNDO VAN A PASAR CON SEGURIDAD. TENEMOS MUCHA GENTE EN LOS EEUU HOY DIA QUE TENIAN GRANDES SUELDOS QUE ALGUNOS DE ELLOS VIVEN AHORA VIVEN EN SUS AUTOS, EN REFUGIOS, MUCHOS DE ELLOS RECIBEN AYUDA SOCIAL Y MILES Y MILES HAN PERDIDO SUS CASAS. PERO DIOS ESTA IMPLORANDO, EL TIENE MUCHO TRABAJO. EL ESTA PIDIENDOLES A SUS HIJOS QUE SALGAN, VAYAN, SE LEVANTEN Y RESPLANDEZCAN. AMEN. QUIERO ORAR. PADRE EN EL NOMBRE DE JESUS TE DOY GRACIAS POR TU PALABRA. PORQUE TU PALABRA ES ESPIRITU Y ES VIDA. TE DOY GRACIAS POR TUS SIERVOS QUE ESTAN AQUÍ. TE DOY GRACIAS POR TU PUEBLO PORQUE TU ME DIJISTE: “YO TENGO PUEBLO ALLI” Y YO ORO, SEÑOR, PORQUE HAGAS UNA OBRA PODEROSA DE TU ESPIRITU EN SUS VIDAS. ORO PORQUE SE CUMPLA LA PALABRA QUE HAS HABLADO. PADRE SANA A LOS QUEBRANTADOS DE CORAZÓN. SANA A AQUELLOS CON PROBLEMAS EMOCIONALES. TOCALOS AHORA MISMO. QUITA LAS CARGAS EN EL NOMBRE DE JESUCRISTO. OH, DIOS SANA A LOS ENFERMOS EN ELNOMBRE DE JESUS…
(Transcrito por Alba Gavia, Prof. de Estado en Inglés)


sábado, 23 de enero de 2010

Porque tuve hambre, y me disteis de comer.


Creo que todos hemos leído o escuchado en más de alguna oportunidad, este pasaje de la Biblia, en que Jesús declara estas palabras "Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber…" Bueno el mensaje de hoy, es respecto a lo mismo; con la gracia del Señor expondré algunos aspectos de esta palabra.

Este es un versículo muy repetido en muchos círculos religiosos, pero no muy practicado, no muy entendido; y diría yo, hasta olvidado en otros… Antes que nada, transcribo los párrafos completos de la Biblia a este respecto, por si no los recuerdan muy bien:

Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, (32) y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartarálos unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. (33) Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. (34) Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. (35) Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; (36) estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. (37) Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? (38)¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? (39) ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? (40) Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.(41) Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. (42) Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; (43) fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. (44) Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? (45) Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. (46)E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna. (Mat 25:31-46)


No haré una exposición completa de lo citado, ya que no es lo que hoy me pone el Espíritu para compartir, sino un aspecto o brillo de Su luz, particular para hoy. "Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber".

Hermanos ¿Cuánto vemos hoy de estas palabras?, es muy fácil entender que el Señor nos manda a amar a los hermanos, y de tener cuidado de los más pequeños; ya que son "SUS hermanos más pequeños" (como lo dice la Biblia), y cuando lo hacemos a sus pequeños hermanos, a El lo hacemos. Si lo vemos en lo literal, que es muy correcto entenderlo así, no puede ser que tengamos el amor de Dios y vemos a un hermano más pequeño, y nosotros teniendo para compartir, no abramos nuestra mano para compartir con él lo que necesita, ¡eso no puede ser!; ya que eso no es amor. Y si aún no lo notas del todo, fíjate que el Señor hace referencia a estos pequeñitos como SUS hermanos (verso 40), es decir, no sólo tu hermano, sino más aún SU HERMANO, su familia, lo suyo, lo que le pertenece a El, lo íntimo de El, es decir, El mismo.

Podemos ver también como el apóstol Juan nos habla lo mismo "Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?" 1Jn 3:17 Eso no puede ser, teniendo que dar (ya que todas las cosas las recibimos del Señor); el amor nos lleva a dar; y a dar gracias por esa oportunidad, de poder darle a él. Como dijo el Señor hace tanto, se cumplen en nosotros sus palabras: "Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses". (Mat 5:42) Todo esto viene de Dios, y él lo pone en nuestro camino; nosotros somos los que tenemos que abrir bien los ojos.

Sabemos también que nadie puede dar lo que no tiene, por eso sabemos que no es bueno ser ociosos, sino trabajar para tener que compartir con nuestros hermanos. Si tú has vivido esto, y lo has experimentado y lo comprendes; Si tu respuesta es afirmativa, es el paso previo para vivirlo en la profundidad que el Señor nos quiere dar, y es el más valioso llamado. Si aún no lo entiendes, y no lo vives; debes obedecerlo ya que a eso te invita el Señor. ¿A que me refiero? Bueno, cuando el amor de Dios está en tu corazón, y tú buscas el bien de tus hermanos y no esperas recompensas de tus hermanos, sino esperas en tu Señor; que sabe en lo secreto. ¿No es tiempo de darles lo que realmente necesitan?; ¿no será también, y más aún, el hambre y sed espiritual que tienen estos más pequeños, a lo que nuestro Señor nos invita a compartir?, ¿no será que por ser aún pequeños, necesitan mucho de los hermanos mayores para recibir su alimento a su tiempo y protección? Verdaderamente y de verdad se cumple, que para eso nos puso Dios el Señor, para alimentar a los hambrientos, para saciar a los sedientos; y no sólo eso, sino para recoger a los forasteros, cubrir a los desnudos, visitar a los enfermos e ir a los presos. Hermanos, si verdaderamente el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones; y no podemos compartir lo material de lo que Dios nos ha dado para compartir con el que necesita, mucho menos podremos proveer y compartir lo Espiritual. Este es un principio divino, si no podemos dar lo material; ¿cómo podremos dar lo Espiritual? Es algo que nos declara lo que hay en el corazón del hombre, si en el corazón del hombre no hay amor para compartir de lo que Dios nos abundó, ¿como habrá gracia de Dios para compartir lo que proviene de Dios mismo? Es imposible, ya que aún está persona debe ser disciplinada por el Señor, o realmente aún no conoce a Dios. El Señor nos quiere a todos en ello, compartiendo lo que es de El, primeramente con nuestros bienes y lo superior que es El mismo, a todos en la medida de su crecimiento y don que le ha sido dado, amando al hermano, y apuntando a que podamos ver la necesidad de los hermanos; y podamos disponernos de corazón a ser siervos útiles a nuestro Señor. Si de corazón puedes compartir lo material por amor, no tengas dudas que Dios te abundará en lo Espiritual. Y se cumplirá en nosotros la palabra de Jesús: Más bienaventurado es dar que recibir. Hch 20:35.

Hoy incluso existe una distorsión en el evangelio, y se dice que hay que dar hasta que duela; eso no es correcto; ya que Dios ama al dador alegre, y no el que da por obligación, o de mala gana, con dolor o por justicia propia, o por gloria personal; eso no es correcto y dicha enseñanza no está en la Biblia. Que cada uno dé como propuso en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre. (2Co 9:7) Hay muchos "ministros de Dios" (lo pongo entre comillas), que han olvidado (o no conocen) esto. Ellos sólo esperan sacar frutos de los más pequeños (cuando estos tienen algún bien material), y no ven que son ellos, los llamados a abastecer los graneros con alimento para el pueblo de Dios. Ellos juntan muchas ovejas y las cuentan con avaricia, esperando sacar frutos de ello (carne, leche y lana). Para ellos los rebaños no son más que bienes personales, a los cuales sacar provecho particular. Y de las ovejas que no ven posibilidad de muchos fruto, esas mejor las dejan pasar…(me llama la atención tanta ceguera, de cómo en algunas congregaciones se ora con ímpetu pidiéndole al Señor que vengan empresarios, que vengan profesionales, que vengan autoridades a ser parte de sus filas; ¡esto no es lo que Jesús predicó!, sino que El llamó a todos los pecadores, sin importar su importancia que tenían en el mundo, sin importar cuanto dinero o gloria tenían, ya que Dios no hace acepción de personas; estos hombres sólo quieren las ofrendas y diezmos de dichas personas, para hacer "la obra de Dios" que no es más que obra de hombres, estos hombres sólo buscan agrandar las filas de sus ovejas, para su gloria personal.

Dios no necesita del mundo para hacer su obra; él la hace, y por medio de Su iglesia (esto es, los que están unidos a El), El es dueño de todo y no le pide limosnas al mundo, como si necesitara algo del mundo; lo que él busca son todas las personas del mundo para que tengan vida en El, por un amor tan grande por el cual entregó su propio Hijo).

Hermanos, si en realidad tenemos a Cristo morando en nuestros corazones, por medio de su Santo Espíritu; somos nosotros los llamados con la gracia de Dios, a proveer y aliviar a los hambrientos, sedientos, forasteros, enfermos, desnudos y prisioneros; en la medida del don de gracia que cada uno tenga, que le haya sido dedo de lo alto. Cuando tu ves a tu hermano tener necesidad, no puedes cerrar tu corazón para con él. Y más aún cuando ves una necesidad tan trascendente e importante para la eternidad como son las cosas Espirituales, ¿cómo no gozaras compartiendo tu pan del cielo y tu bebida viva con él? Porque el verdadero pan es Cristo, y la verdadera bebida es Cristo; creyéndole y siguiéndolo. Y como sabemos, que nadie puede dar lo que no tiene, es por ello que debemos por amor, pedir en oración que seamos siervos útiles en su Reino, por su gracia y misericordia, para que tengamos abundancia que compartir con estos hermanos pequeños, de nuestro Señor. No sea que nos creamos en nosotros mismos que tenemos mucho que dar, en la vanagloria de nuestra mente; ya que todo don celestial viene precisamente desde el cielo y no del hombre; sino que el hombre es el conducto necesario para poder comunicar dicho don a los hombres. Es por eso que debemos entender más ahora, nadie puede dar lo que no tiene; debemos pedir, buscar y llamar, para poder tener algo que ofrecer al hambriento, al sediento, al desnudo, al enfermo y al cautivo. De otra manera, no habrá provisión abundante de Dios, por medio nuestro. A veces no entendemos bien las cosas, y pensamos que es responsabilidad del Señor levantar al caído, dar de comer al hambriento, saciar al sediento, cubrir al desnudo, visitar al enfermo e ir al prisionero. Y olvidamos, que nuestro Señor actúa por medio de Su cuerpo que es la iglesia; y él lo hace cuando cada miembro en particular está unido a la cabeza, y recibe la urgencia de su Señor.

Experimentar el amor de Dios, es como una prolongación de Dios mismo. Desgraciadamente, en ocasiones vemos hermanos más pequeños, y al contrario de ayudarlos, nos llenamos de juicios para con ellos, y no nos damos cuenta que debemos procurar ser una ayuda para ellos, y no un dedo acusador. Una mano que sostiene, una mano que ayuda, una mano de Dios y no un dedo inquisidor.

Me gustaría compartir lo que dice el siguiente versículo, que a veces nos puede confundir un poco, respecto a nuestro llamado a no desfallecer en ayudar a los hermanos cuando los vemos caídos (y que no necesariamente lo están), es el siguiente:

Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme. (Rom 14:4)

A veces esto lo podemos mal entender, sacándonos de nosotros el oír ser llamados a hacer algo por el hermano caído, y decimos que para el Señor está caído o de pie, y él es poderoso para hacerle estar firme. El Señor es muy poderoso, de hecho es TODO PODEROSO. Pero no es esto lo que esta palabra nos quiere enseñar, sino a no juzgar al hermano; a no juzgarlo porque tiene hambre y está débil o porque lo vemos caído, a no juzgarlo porque tiene sed, a no juzgarlo porque está enfermo, porque está preso o desnudo. Muchos hoy se escandalizan con el desnudo y no lo cubren, ven al enfermo y lo condenan de pecado, ven al débil y no proveen de alimento (y no lo pueden hacer, ya que nada tienen ellos para ofrecer sino prejuicios). Si leemos el verso anterior (el verso 4 citado), en todo su contexto, nos quedará muy claro que esto habla de no juzgar al hermano, y no que no podamos ser un medio de bendición para ellos.

El que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido. ¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme. (Rom 14:3-4)

Ahora puedes ver, que no es el propósito de Dios que seamos fariseos e interpretes de la ley, para juzgar a nuestros hermanos; sino un medio limpio y apropiado de servicio a "sus pequeños hermanos" para la gloria de Dios, por su gracia. Recuerda que muchos religiosos del tiempo de Jesús estaban muy atareados definiendo que era licito y que no era licito, que era lícito y que no era licito hacer un día de reposo, etc; pero estuvo delante de ellos el mismo Señor de Gloria que ellos debían conocer y por el cual se supone hacian todo lo que hacian, y no lo reconocieron; es más, lo persiguieron hasta matarlo; pero resucito por el poder de Dios; Gloria a El. Estos hombres eran los fariseos, saduceos, escribas e interpretes de la ley, muy atareados con las "cosas de Dios", y no conocieron a Dios. Que no sea que no veamos lo que Dios nos pone por delante, y seamos ciegos, sordos e insensibles a sus llamados.

El Señor quiere abundarte para que puedas, dar al hambriento, al sediento, al desnudo, al enfermo, al prisionero; pero para ello debes buscar, llamar y pedir; y sobre todo debes disponer tu corazón para que su amor, te abunde para con sus y tus hermanos pequeños; sin amor todo es sin sentido y sin sabor. Necesitamos ver nuestras carencias para tomar en Cristo lo que nos falta, para poder servir y ser útiles. Todos tenemos una función que cumplir en el Cuerpo, y no hay ningún miembro que vaya a carecer de algún don del Espíritu de Dios en él. Debemos procurar descubrirlos, recibirlos y perfeccionarlos.

Ahora cobran mayor peso las palabras del apóstol Pablo, que siendo muchos y distintos cada uno de nosotros, según el don de Dios que ha recibido deber servir a los hermanos. Para que en la iglesia del Dios vivo no haya escasez, sino fruto abundante agradable delante de sus ojos.

Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría. El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno. Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros. (Rom 12:4-10)

Y por último, Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis. (1Cor 14:1)

Seguid el amor, Dios es amor; y sin amor todo don espiritual no tiene sentido, ya que es para los edificación de los hermanos. Y dice la palabra PROCURAD, es decir, desead y buscad los dones espirituales y sobre todo que profeticéis (hablar inspirado por Dios). Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia. (1Cor 14:12)

Así que si tu pequeño hermano tiene alguna necesidad espiritual, dale a Cristo que él saciará su hambre, dale aguas vivas y saciaras su sed, dale una palabra de la misericordia de Dios que cubra su vergüenza, anúnciale el evangelio para su sanidad y enséñale la Verdad, para que tenga libertad. No lo podremos hacer sin recibir y ejercer todo don que viene de lo alto; y los cuales debemos procurad por amor a los hermanos para su provecho, es decir, la edificación de la iglesia. No es una actitud pasiva la que debemos tener para con el servicio a Dios y nuestros hermanos, sino que debemos desear y buscar con pasión ser abundados en ello; y sabemos que Dios nos responde todas nuestras oraciones en el nombre de Jesucristo, nuestro Salvador y Señor. Así es.

Además, la Biblia nos enseña a PROCURAD LOS MEJORES DONES; y eso es de Dios. Hermano, hoy el Señor tiene en su corazón que pidas, que llames y que busques; y que no quedes en una posición de sueño espiritual; sino que trabajes con el poder de su gracia que puede obrar en ti, por medio de la fe en Cristo Jesús. No es por la comida y la bebida material que Dios nos quiere ansiosos, sino que nos quiere anhelando su comida del cielo, la cual sólo Cristo nos puede dar.

Y aún una vez más, el Espíritu nos dice: Procurad, pues, los dones mejores. (1Cor 12:31) ¿Y por que Señor los debemos procurar? Los debemos procurad hermanos, para que él nos pueda decir gustoso, aquel día: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.

Espero que este mensaje, despierte en tu interior una oración de corazón al Padre para poder ser más útiles en su Reino; y nos descubra en nuestra debilidad; para ser abundados y fortalecidos con poder por su Espíritu, para su gloria. Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre. (Juan 6:27) Nadie puede dar si primero no recibe, trabajemos pues por esa comida que el Hijo del hombre nos da; porque a éste señalo nuestro Dios Padre. Amen.

Más bienaventurado es dar que recibir. Hch 20:35.

domingo, 10 de enero de 2010

¿Qué tipo de obras practicas ante Dios?


Hoy después muchos años de historia en el cristianismo, sabemos que los hombres obtienen la salvación por medio de la fe en Jesucristo, y no por la obras de la ley. Que no sea el hombre justificado por las obras de la ley, no significa que todas las obras sean de ese tipo; y es en eso que me quiero detener y analizar en este mensaje. Que tipos de obras existen y cuales son las que debemos tener y abundar; y cuáles no tienen provecho para con Dios; veremos que hay por lo menos dos tipos de obras básicas que debemos reconocer en las Escrituras, y veremos cuáles son las que Dios reconoce y recompensa.

En primer lugar, y para no tener confusiones, algunas citas bíblicas para que entremos en tema de fondo, que tipo de obras tenemos. Como lo escribió hace tanto el apóstol Pablo en su carta a los Romanos, leemos resumidamente que Dios nos justifica por medio de la fe, y no por la obras de la ley:

Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. (Rom 3:28)

Podríamos citar muchos pasajes más que atestiguan a favor de este principio de salvación del hombre por la fe, sólo lo haré con algunos versos, para dar fuerza al concepto de fe como principio de salvación:

…ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él (Dios); porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado. (Rom 3:20)

…sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado. (Gal 2:16)

Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá; y la ley no es de fe, sino que dice: El que hiciere estas cosas vivirá por ellas. (Gal 3:10-12)

En los pasajes anteriormente citados, nos queda muy claro que la justicia de Dios es por la fe y no por las obras de la ley, es decir, es por la fe que tenemos paz para con Dios y no por obras de justicia propia que pudiésemos hacer. Eso es una verdad fundamental en el evangelio y nadie puede decir lo contrario, la salvación del hombre es por medio de la fe en Jesucristo y no por las obras de la ley.

Ahora quiero hacer notar en ustedes, que la Biblia dice que es por fe y no por obras de la ley, es decir, obras con el apellido “de la ley”. Notemos que la Biblia no rechaza las obras en sí, sino que pone énfasis que no es por las obras de la ley, es decir, las obras que están sustentadas en el principio de dar un pago a Dios para justificarse ante él y obtener la vida, es el principio mencionado en Gálatas 3:12 citado “…y la ley no es de fe, sino que dice: El que hiciere estas cosas vivirá por ellas”. Estás son obras de justicia propia, es decir, nuestras obras que tienen el propósito de pagar una deuda ante Dios, y así “comprar” la vida o un beneficio de parte de Dios.

Entendemos entonces que Dios no rechaza todas las obras de los hombres, pero rechaza las obras de la ley, es decir, las obras de justicia propia ante El, como también lo vemos en el antiguo testamento; veamos que hay dos tipos de justicia (u obras de justicia); una que hace que Dios salga a nuestro encuentro y otra que es rechazada:

Saliste al encuentro del que con alegría hacía justicia, de los que se acordaban de ti en tus caminos; he aquí, tú te enojaste porque pecamos; en los pecados hemos perseverado por largo tiempo; ¿podremos acaso ser salvos? Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento. Nadie hay que invoque tu nombre, que se despierte para apoyarse en ti; por lo cual escondiste de nosotros tu rostro, y nos dejaste marchitar en poder de nuestras maldades. (Isa 64:5-7)

Mira como nuestro Hacedor sale al encuentro al que con alegría hace justicia (no como pago, sino por fe y amor), y como rechaza como trapo sucio toda obra de justicia propia del hombre, ya que es sin fe como dice “nadie hay que invoque tu nombre”. Y para invocar primero hay que creer (invocar digo de corazón, y no de boca). Vemos dos tipos de obras acá en el antiguo testamento, las obras de la fe y las obras de la ley.

¿Y por que las obras de la ley no agradan a Dios?
Porque no podemos cumplir la ley en todo lo escrito y siempre; Dios no es un ser semejante al hombre caído; Dios es perfecto y no se agrada de la mediocridad e imperfección; él aborrece el pecado; es por eso, que cuando infringimos un mandato de la ley, ya somos infractores de toda la ley, y por lo tanto, no agradamos a Dios. La única forma de agradar a Dios por medio de las obras de la ley; es cumplir la ley completa y siempre.

Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.(Gal 3:10)

Hasta acá, sabemos que la contraposición está entre obras de la ley (obras de justicia propia) y la fe en nuestro Señor Jesucristo; y es por eso que quiero ahora referirme a otro tipo de obras, las obras de la fe, que nacen de una fe viva (obras de distinta motivación que las obras de la ley).

Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?... Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. (Stgo 2:14,17)

Acá vemos a Santiago hablando que la fe y las obras van de la mano, pero fíjate que Santiago no habla del tipo de obras que habla Pablo, él habla de un tipo de obras distintas que están en unión con la fe, y no de las obras de la ley (obras para justificarse ante Dios o pagar un precio por un favor).

Luego Santiago nos desafía a que le mostremos (si es que es posible) nuestra fe sin nuestras obras; y él nos mostrará su fe por sus obras. Porque no es posible creer algo y no tener una obra consecuente con la fe que se tiene. Por ejemplo: no es posible decir que creemos que Jesucristo es nuestro Señor, y por otro lado, no obedecer al Señor que declaramos como nuestra autoridad. Si decimos y creemos que él es nuestro Señor y no le obedecemos, quiere decir que en realidad no lo creemos como Señor nuestro (o no lo reconocemos como autoridad en nuestras vidas), ya que eso es contradictorio. Es imposible para cualquier hombre tener fe, y no tener obras que atestigüen de dicha fe. Bien lo declaró Santiago: Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.(Stgo 2:18). Y ahora entendemos que es imposible mostrar la fe de alguien sin obras, ya que si no hay obras; quiere decir que la fe está muerta; y es por ello, que nos lleva al ejemplo de Abraham, el cual vamos a analizar más en detalle para entender y ver la verdad de este principio.

¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta? ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras? Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios. Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe. (Stgo 2:20-24)

Santiago nos insiste que la fe sin obras está muerta, y en realidad tiene razón; pero veamos como operan la fe y las obras en este caso; y veamos que las obras a que se refiere Santiago no son las obras de la ley, sino que podríamos llamarlas las obras de la fe. (Nótese que hasta acá no hemos hablado de los frutos del Espíritu, que son consecuencia de un caminar en el Espíritu; sino que estamos hablando de obras de fe vs obras de la ley; como testimonio de que camino optamos para poder tener entrada al Padre; la gracia o la ley).

Bueno, creo que lo mejor es ir directamente al ejemplo de Abraham nuestro padre; el ejemplo que cita Santiago; y a través de este ejemplo poder comprender cabalmente a que se refiere Santiago con obras y ver como estás son un testimonio de la fe viva.

Primer ejemplo:

Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito, habiéndosele dicho: En Isaac te será llamada descendencia; pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a recibir. (Heb 11:17-19)

Acá notamos claramente un buen ejemplo de una obra de fe, que da testimonio que la fe de Abraham estaba viva; ya que primero Dios había prometido a Abraham que en Isaac le sería llamada descendencia, es decir, Dios le había hecho una promesa a Abraham de que por medio de su hijo Isaac vendría su descendencia; pero luego de los años, el mismo Dios le pedía a Isaac en sacrificio, el mismo Isaac que él le había dado le era pedido en sacrificio; ¿Cómo podría ser esto?; ¿Primero Dios promete y luego hace una petición que parece anular la promesa?. No es así, sino que Dios espera una obra de fe que atestigüe de la fe que Abraham tenía en él. Como Abraham conocía a Dios, y sabia que Dios no mentia y cumple todo lo que promete; Abraham pensó que poderoso es Dios para levantar a Isaac de los muertos, ya que El le había prometido que por medio de Isaac tendría descendencia, y por eso obró obedeciendo a Dios. Vemos entonces, que para que exista una obra de fe, primero tiene que existir una palabra de Dios o promesa a ser creída; sin palabra de Dios o promesa; no existe verdadera fe. Y luego una obra que atestigüe a favor de la fe que la motiva.

Tomemos el siguiente segundo ejemplo, también de Abraham, para que podamos ver claramente que la fe, produce obras; distintas claro está que las obras de la ley, que llamaremos obras de la fe, leamos lo siguiente:

Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba. (Heb 11:8)

Nuevamente vemos, que primero Dios da una promesa a Abraham por medio de su palabra; Abraham fue llamado por Dios a salir de Ur el lugar de herencia de sus padres, por un lugar que desconocía y que Dios le bendeciría. Para Abraham era más seguro y cómodo seguir en Ur, antes que partir a un lugar desconocido del cual el no sabia nada; sólo que Dios le había prometido que le bendeciría. Como Abraham creyó a Dios, obedeció y salió de Ur y partió tras la promesa de Dios, abandonando la seguridad y comodidad que tenía en Ur, incluso abandonando la herencia que seguramente tendría de sus padres en Ur. ¿Y por que obedeció? Porque Dios le dijo que si obedecía habría un gran futuro para él y su familia, veámoslo:

Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra. Y se fue Abram, como Jehová le dijo; y Lot fue con él. Y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán. (Gen 12:1-4)

Como vemos en el ejemplo anterior, la fe produjo la obra de partir de la tierra de su parentela (humanamente la tierra más segura y con mejores perspectivas) y viajar a la tierra desconocida de Canaán; toda una aventura, pero la aventura más segura que está respaldada por la palabra de Dios, es decir, 100% segura.


Como tercer ejemplo de las obras que son inspiradas en la fe, y en ellas tienen su sustento; te propongo lo escrito en Hebreos 11:6; que dice que Dios es galardonador de los que le buscan. Si tu realmente crees esta palabra; ¿cuáles serán las obras que darían testimonio de que realmente lo crees? Bueno antes que nada primero es necesario conocer la palabra de Dios, en este ejemplo: Que Dios premia a los que le buscan; sin conocer o escuchar la palabra de Dios, es imposible creerla; es decir, antes de la fe viene escuchar la palabra. Una vez que has oído la palabra; si realmente la crees creo que valoraras como una gran oportunidad el poder invertir tu tiempo en buscar a Dios, no será para ti una tarea sin sentido o de sacrificio, sino que sabrás que lo que inviertas en la búsqueda personal de Dios, te será grandemente recompensado. Ahora vez, más claramente como una fe verdadera, influye en nuestra conducta y nuestras obras dan testimonio de ellas, y perfeccionando nuestra fe. Eso es una obra de fe, una obra que a Dios le agrada, porque realmente le crees.

Hasta acá hemos visto las obras de la ley y las obras inspiradas en la fe; pero la cosa no termina solo acá; también existen las obras de vanagloria, las obras de la carne, los frutos del Espíritu; y las obras más hermosas e importantes de todas: LAS OBRAS DE AMOR.

No seguiré con el mensaje, ya que creo que si de verdad te interesa tú lo investigarás; pero te adjunto algunos versículos donde puedes profundizar lo que te expongo:

Obras de vanagloria: Mateo 6:1-6; Filipenses 2:3; Mateo 23:1-12; Juan 5:44.-

Obras de la carne: Gálatas 5:19-21; Romanos 8:12-14.-

Frutos del Espíritu: Gálatas 5 20-23.-

Las obras de amor: 1 Corintios 13 1-13; 1 Juan 3:17-18; Juan 14 21-24.-

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