martes, 11 de junio de 2024

¿Dónde está Dios?, según la Biblia

 


La mayoría de los cristianos hoy en día cree que Dios está en el cielo, y eso es cierto porque Dios es omnipresente. Pero, ¿es solo así? ¿O está en otro lugar también? ¿Qué nos dice la Biblia al respecto? Los análisis que se presentan aquí se basan únicamente en el respaldo bíblico, para no establecer una doctrina diferente a la que enseña la Biblia.

Partimos de la afirmación que vamos a respaldar bíblicamente: ¿Dónde está Dios? Dios está sobre el cielo, no solo en el cielo, como comúnmente se cree.

Esta es la afirmación que vamos a respaldar bíblicamente, entendiendo que Dios está en todo lugar, es decir, es omnipresente. Los argumentos serán lógicos y basados únicamente en la Biblia.

Esto es algo a lo que no estamos acostumbrados los cristianos a escuchar, pero lo veremos bíblicamente, y es bueno para tener una mejor comprensión y conocimiento de Dios:


  1. En Génesis 1:1, el primer versículo de la Biblia nos dice:

"En el principio creó Dios los cielos y la tierra." (Génesis 1:1)

Si analizamos esto, vemos que al principio (es decir, al inicio) Dios creó los cielos. Entonces, me pregunto: ¿Dónde estaba Dios antes del principio? No podía estar en los cielos, pues aún no habían sido creados por Él, pues son parte de su creación.

Aquí vemos cómo Dios estaba en un lugar que no eran los cielos antes de la creación; pues no existía la creación aún. A este lugar lo llamaremos "sobre el cielo".


  1. La Biblia expresa que Dios es más grande que los cielos:

"Pero, ¿es verdad que Dios morará sobre la tierra? He aquí que los cielos, los cielos de los cielos, no te pueden contener; ¿Cuánto menos esta casa que yo he edificado?" (1 Reyes 8:27)

Aquí vemos cómo Salomón indica que Dios no cabe en los cielos; los cielos de los cielos no lo pueden contener. Entonces, es lógico también pensar que Él está sobre el cielo, y no solo en el cielo, como comúnmente se cree.


  1. La oración del Padre Nuestro dice explícitamente en español que el Padre está en el cielo:

"Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en [ἐν] los cielos, santificado sea tu nombre." (Mateo 6:9)

La palabra en griego coiné [ἐν] también se puede traducir como "sobre", y si lo traducimos así, quedaría:

"Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás sobre [ἐν] los cielos, santificado sea tu nombre." (Mateo 6:9)

Como ejemplo: En este versículo vemos cómo la palabra se traduce como "sobre":

"Fiel al que lo constituyó sobre [ἐν] toda su casa, como también lo fue Moisés." (Hebreos 3:2)


  1. A continuación, algunos ejemplos en que la Biblia habla de "sobre los cielos", el lugar donde Dios habita:

"Oh Jehová, Señor nuestro, cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra. Has puesto tu gloria sobre los cielos;" (Salmos 8:1)

"Exaltado seas sobre los cielos, oh Dios; sobre toda la tierra sea tu gloria." (Salmos 57:5, 11)

"Cantad a Dios, cantad salmos a su nombre; exaltad al que cabalga sobre los cielos. JAH es su nombre; alegraos delante de él." (Salmos 68:4)

"Al que cabalga sobre los cielos de los cielos, que son desde la antigüedad; he aquí dará su voz, poderosa voz." (Salmos 68:33)

"Exaltado seas sobre los cielos, oh Dios, y sobre toda la tierra sea enaltecida tu gloria." (Salmos 108:5)

"Excelso sobre todas las naciones es Jehová, sobre los cielos su gloria." (Salmos 113:4)

"Alabadle, cielos de los cielos, y las aguas que están sobre los cielos." (Salmos 148:4)


  1. Ahora, veremos cómo un versículo del Nuevo Testamento indica que Jesucristo subió sobre los cielos, donde está el Padre:

"El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo." (Efesios 4:10)


Conclusión: Es bíblico decir que Dios está sobre el cielo, como Su lugar. Sin embargo, es algo incomprensible para nosotros, pues está en algo que está sobre Su creación (a la cual pertenecemos). Recordemos que Él creó el espacio, el tiempo, la materia, la energía, las ondas, la vida biológica, etc. Es algo incomprensible para una mente creada como la nuestra entender cómo es "sobre el cielo", pues estamos en la tierra, bajo el cielo, como seres humanos. Los cristianos generalmente lo ubicamos en el cielo, pero lo correcto es ubicarlos donde está "sobre el cielo". 

viernes, 12 de abril de 2024

La Gracia de Dios, mal entendida.

 Un cordial saludo a todos, les quiero compartir un valioso mensaje de nuestro Dios, recibido directamente de El a través de un querido hermano y amigo, respecto a la gracia mal entendida; por la boca de nuestro Dios es exhortada la iglesia a entenderla y tomarla correctamente, sin más que decir, les comparto el mensaje:



"Soy un hijo de Dios, por la misericordia de mi Padre y el amor de Jesucristo que murió para pagar por mis pecados. Sigo al Señor en el camino para llegar al Padre y es en ese camino el Espíritu Santo me ha entregado el don de profecía.

Este don lo recibí al convertirme, sin embargo, sólo hace cuatro años comenzó a manifestarse y a desarrollarse en mi vida como hijo de Dios y poco a poco he ido entendiéndolo y ejerciéndolo, con temor de Dios y en obediencia.

Es en este camino que hoy comparto uno de los mensajes recibidos hace poco.

Para explicar brevemente cómo los recibo, Dios y/o Jesús toman mi mano y escribo directamente el mensaje como lo recibo. Nunca vuelvo atrás mientras lo escribo, ni tampoco modifico palabra, ni los cambio de manera alguna. Son mensajes que entrego, literalmente, tal como los recibo.

Nunca un mensaje podría contradecir las Escrituras y quien lo lea, contrástelo con ellas y pida revelación del Espíritu Santo sobre él.

Los dones son para edificación de la iglesia y para la gloria de nuestro Señor Jesucristo"  


                                                                                                14 de marzo de 2024

Perdón Señor por no disponerme hace dos días, perdón por mi porfía y por mi falta de sabiduría para reconocer tu voz y obedecer. “Heme aquí” es lo que anhelo decir y de la manera que quiero disponerme de aquí en adelante; tomo tu misericordia y me humillo ante ti, amén.


"La gracia del Padre, mi gracia, es la que sostiene a los hijos de Dios; pero no para tomarla livianamente, no para que hagan de ella lo que deseen sus corazones, porque son estrechos, no ven y son miopes.

Mi gracia es para abrirles las puertas a mi voluntad y a mi camino, mi gracia los cubre y la entrego porque sé que caerán, pero no la tomen en desobediencia, sino en obediencia y en temor, porque mi gracia mal entendida tendrá la consecuencia adversa a lo que es mi voluntad, y los alejará.

No quiero a mis hijos recibiendo la gracia sin temor, porque de la carne surgirá la desobediencia. Nunca la gracia ha sido para los desobedientes; a ellos niego mi gracia; nunca mi gracia ha sido para el soberbio, contra él mi gracia se convierte en ira; nunca mi gracia ha sido para el que me niega, porque contra él tendré que me ha negado; nunca mi gracia ha sido para el cobarde, porque contra él tendré vergüenza y lo negaré y será despojado aún de lo poco que tiene. El cobarde se esconde en la gracia, el desobediente se aprovecha de la gracia, el que no me teme se jacta de la gracia y el que me niega se pierde en la gracia.

La gracia trae perdón y misericordia al que me ama y al que me teme, pero al que no me ama le trae perdición y no temblará mi mano ante aquél que me niega.

Si digo esto es porque entre ustedes hay quienes podrán perderse en la gracia, por falta de temor y por soberbia. El temor de Dios los hará abrir los ojos ante esto y no olviden que mi ira contra el mundo y contra aquél que no me teme, está pronta.

Abran sus bocas para entregar esto entre ustedes, para que sean sabios, porque él que no es sabio no podrá seguir mi camino. Salgan de donde están para poder ser luz; la gracia no los hará sabios ni serán luz, porque por sí sola no los guiará por el camino, sólo mi Espíritu los guiará.

Mi gracia está para el que me ama y para el que me teme, porque este es el que obedece, él que no me ama y él que no me teme, no obedece y el que no obedece, mejor le sería no haber conocido la gracia"



  

lunes, 5 de febrero de 2024

¿Qué significa la frase?, él que tiene oídos para oír, oiga.

 





Nuestro Señor Jesús repitió muchas veces esta frase en los evangelios: “El que tiene oídos para oír, oiga”. Pero, ¿Qué significa realmente? Aunque existen varias interpretaciones, es imperioso conocer la verdad fidedigna de lo que Él quiso decirnos, para no caer en errores que nos lleven en dirección contraria a Su voluntad.

Para entenderlo, debemos recordar que cuando nuestro Señor vino a la tierra como Jesús de Nazaret, vivió como judío. Sus palabras están llenas de hebraísmos que hoy debemos descifrar correctamente para no perder la riqueza de Su mensaje.

Shamá: El secreto de Oír y Obedecer

Lo primero y más importante es saber que la palabra "oír" en hebreo es Shamá (שָׁמַע). Aquí está la clave: en hebreo, la palabra para "oír" es la misma palabra para "obedecer".

Esto es fascinante y cambia todo. Para la mentalidad bíblica, no existía una separación entre escuchar y actuar. Si dices que oíste a Dios pero no te moviste a obedecer, en realidad nunca oíste. La sordera espiritual no es solo la incapacidad de percibir sonidos espirituales, es la incapacidad de someter nuestra voluntad a lo que Dios ha dicho.

El ejemplo más claro es el famoso "Shemá Israel":

"Oye (Shamá), Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es." (Deuteronomio 6:4)

Jesús mismo citó esto como el primer mandamiento (Marcos 12:29). Gramaticalmente, traducirlo como "Oye" es correcto, pero nos perdemos la profundidad. Una traducción más fiel al espíritu hebreo sería:

"Obedece (Shamá), Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es."

En español separamos "oír" de "hacer", y eso nos ha dado malos resultados al entender la Biblia. En el Reino, quien no obedece es porque NO oyó; y quien obedece, es porque SÍ oyó.

Una traducción más precisa

Sabiendo lo anterior, ¿Cómo podríamos traducir de forma más correcta la típica frase de Jesús para nosotros hoy? En lugar de "El que tiene oídos para oír, oiga", el verdadero significado sería:

"El que tiene oídos para oír, obedezca."

Jesús no busca oyentes pasivos, busca obedientes activos. Nos dice esto para que actuemos, no solo para que acumulemos información teológica.

El Filtro del Ruido Religioso

Vivimos rodeados de ruido: canciones, predicaciones, eventos y activismo. El peligro es que ese estruendo externo anule la frecuencia suave del Espíritu. Tener "oídos para oír" significa desarrollar la capacidad de filtrar el ruido de la religión para captar el susurro de la relación con Dios. Jesús no gritaba para imponerse; quien quería oírlo, tenía que acercarse y prestar una atención intencional (ósea usaba de su voluntad para hacerlo).

¿Y qué tiene que ver esto con la Fe?

Quizás te preguntes: "¿No somos salvos por fe? ¿No son obras estas?" Vamos a aclararlo con la Escritura. Pablo dice:

"Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios." (Romanos 10:17)

La fe es consecuencia de oír al Señor. Y como vimos, oír implica obedecer. Por lo tanto, creer y obedecer son dos caras de la misma moneda. La única forma de mostrar que tienes fe viva es a través de tus acciones (obediencia).

Cuando oímos y no obedecemos, es como Santiago dijo,  nuestra fe está muerta en eso. Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. (Santiago 2:17)

Un ejemplo personal: Hace un tiempo trabajaba en obras de construcción. Una noche salí tarde de mi oficina en un contenedor; estaba muy oscuro y había mucho barro por el invierno. Caminé a tientas, esforzándome entre el lodo, hacia donde yo CREÍA que había estacionado mi camioneta. Al llegar... no estaba allí. Había caminado con fe (creyendo que iba al lugar correcto) y mis acciones (caminar en el barro) respondieron a esa creencia. Pero estaba equivocado. Luego recordé dónde realmente la había dejado, cambié mi rumbo (mi creencia cambió) y mis pasos obedecieron a esa nueva verdad. ¡Y allí estaba!

¿Qué aprendí? Que uno siempre camina hacia donde cree. No puedes desligar la Fe de la Acción.

  • Si realmente le creemos a Dios, le obedecemos.

  • Si no le obedecemos, es que en el fondo no le hemos creído, aunque nuestra boca diga lo contrario. Como dice Santiago 2:17, esa fe sin obras (sin obediencia) está muerta.

Conclusión

La próxima vez que leas "El que tiene oídos para oír, oiga", recuerda que el Señor te está diciendo: "Si realmente me entiendes, obedéceme". Sin obediencia no hay verdadera fe. Y hay una "segunda derivada" espiritual aquí: Dios aumenta nuestra fe cuando obedecemos. Al actuar sobre lo que Él nos dice, nuestra capacidad de oír (Shamá) se afina y crecemos.

Que el Señor con su Espíritu alumbre este mensaje. ¡A oír y obedecer, para no perder el tiempo que el Padre nos da!

El que tiene oídos para oír, obedezca.










jueves, 22 de junio de 2023

¿Es Jesús de Nazaret, Jehová o Yahvé (YHWH) del Antiguo Testamento?

 


Esta es una muy buena pregunta que se nos puede ocurrir o realizar, o la podemos recibir y la podemos contestar; ¿Es el mismo Jehová o Yahvé (dependiendo de la traducción, algunas lo nombran como YHWH) que se nos presenta como Dios en la Antiguo Testamento?

Bueno, de esto se puede escribir mucho, pero vamos a un versículo directo, y sabemos que la Biblia no puede ser quebrantada.

Veamos sólo este versículo, en el Apocalipsis, por favor:

Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último; (Apocalipsis 1:17)

Es Jesús de Nazaret glorificado, él que se presenta y habla, pues mas adelante dice: “el que vivo, y estuve muerto”, con esto lo podemos identificar sin probabilidad de error, como Jesús de Nazaret en la Biblia; y el dice “que él es el primero y el último”. ¿Ahora, quién dice esto de sí mismo en el antiguo testamento?

Si leemos en el profeta Isaías en el antiguo testamento, que dice:

Este dirá: Yo soy de Jehová (Yahvé); el otro se llamará del nombre de Jacob, y otro escribirá con su mano: A Jehová, y se apellidará con el nombre de Israel. Así dice Jehová (Yahvé) Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el último, y fuera de mí no hay Dios.  (Isaías 44:5-6)

Nos queda más que claro, que el ismo Dios se presenta así en el antiguo testamento.

Bueno, si no queda claro, lo podemos ver en este otro versículo del profeta Isaías:

Óyeme, Jacob, y tú, Israel, a quien llamé: Yo mismo, yo el primero, yo también el último. (Isaías 48:12)

Vemos en el versículo anterior que está hablando el mismo Jehová (Yahvé), ósea Dios y se identifica nuevamente como el primero y el último.

Vemos claramente, con sólo los versos anteriores, que Jehová (Yahvé ó YHWH) es Jesús de Nazaret del nuevo testamento. No hay posibilidad de error, ósea, Jesús de Nazaret es Dios. Emanuel, Dios con nosotros.

 

Saludos, gracias y bendiciones.


domingo, 12 de marzo de 2023

¿Es Dios, Jesús de Nazaret?


Con esta pegunta, que es fundamental en el cristianismo, titulamos este mensaje: ¿Es Dios Jesús de Nazaret?, ¿él es divino?, está es la base del verdadero cristianismo, sin responder a ella, nos metemos en una bola de confusiones y oscuridad. Para afirmar su veracidad, y establecer lo que en muchas partes la Biblia enseña, que Jesús de Nazaret es Dios; quiero responder a un desafío que propuso un maestro Musulmán. El dijo; en que parte de la Biblia Jesús dice que es Dios… ¿? Ósea, en que parte afirma de su divinidad para sí mismo; bueno como tú debes tener otras partes que establecen esto mismo (y hay muchas), lo que afirmaré lo dijo el mismo Jesús, y veremos que él afirma que es Dios…

Vemos los siguientes versículos, donde él afirma que es el primero y el último, ¿los recuerdas?

Es cuando Jesús dice que es el alfa y el omega ¿verdad?   Veamos…

… que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Efeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea. (Apocalipsis 1:11)

Cuando Jesús habla en apocalipsis, se refiere a sí mismo como el primero y el último (último puede ser traducido también como postrero); esa es la forma en que se refiere a sí mismo, como el primero y el último (además, de muchas otras formas).

Veamos otro versículo:

Y cuando yo le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; YO SOY el primero y el último; (Apocalipsis 1:17)

Nuevamente vemos como el Señor se refiere a sí mismo como el primero y el último (postrero).

Veamos otro versículo:

Y escribe al ángel de la iglesia en Esmirna: El primero y el postrero, el que estuvo muerto y vivió, dice esto: (Apocalipsis 2:8)

Acá vemos nuevamente, como el Señor Jesús se refiere a sí mismo como el primero y el postrero (también pude ser traducido como el último).

Otro versículo, por si quedan dudas… por si quedan dudas que el Señor se refiere a sí mismo como el primero y el último:

He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea sus obras Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último. (Apocalipsis 22:12-13)

Vemos claramente que Jesús de Nazaret se refiere a sí mismo como el  primero y el último (postrero). Nos queda muy claro de sus propias palabras esto, y sólo usando el libro de apocalipsis de la Biblia.

Ahora, vamos al Antiguo Testamento, y veremos ¿Quién se refiere a sí mismo de la misma manera? Ahí veremos, que quien lo haga, tiene que ser Jesús de Nazaret, obviamente en el Antiguo Testamento, veamos…

Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios. (Isaías 44:6)

Vemos que Jehová Rey de Israel, es decir, Dios mismo lo hace, él se refiere así mismo como el primero y el postrero (último).

Si nos quedan dudas, hay otro pasaje del profeta Isaías, que nos lo dice nuevamente:

Óyeme, Jacob, y tú, Israel, a quien llamé: Yo mismo, yo el primero, yo también el postrero. Mi mano fundó también la tierra, y mi mano derecha midió los cielos con el palmo; al llamarlos yo, comparecieron juntamente. (Isaías 48:12-13)

Vemos que él mismo Jehová está hablando, y nuevamente se refiere a sí mismo como el primero y el postrero; es indesmentible; Jesús es Jehová del Antiguo Testamento.

Vemos algo que es asombroso, como Jesús al afirmar que es el primero y el último (postrero); está diciendo que él es Jehová. Lo dice sólo para que los que tengan ojos para ver y oídos para oír. No se utilizó nada más y nada menos que sólo la BIBLIA.

Un abrazo, y de las mismas palabras de Jesús, por medio de sólo la BIBLIA, probamos que Jesús de Nazaret es Dios, él lo dijo.

Un abrazo y que la gracia y paz (shalom) de Dios abunde en sus corazones y vidas.


domingo, 29 de enero de 2023

Las aguas amargas de Mara 💦

 ¿Qué significan realmente, las aguas amargas de Mara?


Un saludo especial a todos mis lectores, amigos y hermanos; hoy les quiero compartir la historia que está en la Biblia, las aguas de Mara, en Éxodo capítulo 15, del versículo 22, en adelante hasta el 27. La historia de cuando el pueblo de Israel sale de Egipto, atraviesa el mar rojo y llegaron a Mara, es decir, amargura.

Son sólo seis versículos, y los compartiremos uno a uno ¿Qué les parece?

Ok, entonces empecemos:

E hizo Moisés que partiese Israel del Mar Rojo, y salieron al desierto de Shur; y anduvieron tres días por el desierto sin hallar agua. (Éxodo 15:22)

Después de un gran acontecimiento, cuando Israel cruza el mar rojo, en seco; y los Egipcios no pudieron. Notemos que Egipto representa el mundo; y los egipcios la gente del mundo; el cruce del mar rojo representa el bautismo, como lo vemos en el siguiente texto:

Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, (1 Corintios 10:1-2)

Podemos decir, que sin el Señor, es imposible pasar el mar rojo en seco, las personas se ahogan en el mar. Sólo por fe, se abre el mar, y lo podemos cruzar en el Señor, y en El no hay daño para nosotros.

Y al otro lado del mar, nos espera el desierto de Shur, ósea el desierto de pared, es decir,  el desierto del muro; ósea, es imposible humanamente nuevamente pasar una pared, es imposible para nuestra naturaleza humana cruzar un muro (recuerda que Jesús lo hizo en su nueva naturaleza resucitada, ver Juan 20:26); el desierto de Shur sólo lo podemos pasar en nuestra nueva naturaleza que Dios nos dio cuando nacimos de nuevo, sólo ahí lo podemos cruzar (como hijos de Dios).

Tres días en el desierto sin hallar agua, es decir, tres días contra la pared o muro sin palabras de Dios (agua representa la Palabra de Dios, ver Juan 15:3); lo máximo que puede resistir el hombre sin agua; pero…

Y llegaron a Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara. (Éxodo 15:23)

Después de lo último que resiste el hombre, llegaron a Mara, es decir, a aguas amargas, nuevamente, es decir, a la palabra que no sacia la sed, pues no se puede beber y está contaminada (con amargura), ¡que desilusión! 

¿Qué hacemos? 

En lo natural, nuevamente vemos que es imposible cruzar, pero lo que es imposible para el hombre, ¡es posible para Dios!.

El les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios. (Lucas 18:27)


Entonces el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué hemos de beber? (Éxodo 15:24)

Aquí vemos, que es imposible para lo humano sin fe, cruzar y vivir; reclamaron y murmuraron, contra Moisés, que es el representante de Dios para ellos ¿Qué hemos de beber?

Y Moisés clamó a Jehová, y Jehová le mostró un árbol [madero]; y lo echó en las aguas, y las aguas se endulzaron. Allí les dio estatutos y ordenanzas, y allí los probó; (Éxodo 15:25)

¿Qué hizo entonces Moisés? No hizo un esfuerzo humano, por ejemplo, no cavó un pozo; dice que clamó al Señor; y Dios le mostró un árbol; es decir, Dios le mostró un MADERO.

La palabra que se traduce muchas veces como árbol, es la palabra en hebreo ets que también se puede traducir como madero. En este versículo se debe traducir como madero, y las cosas cobran mayor sentido. 

De hecho, se traduce así en este versículo que os debe parecer bastante conocido:

… no dejaréis que su cuerpo pase la noche sobre el madero [ets]; sin falta lo enterrarás el mismo día, porque maldito por Dios es el colgado; y no contaminarás tu tierra que Jehová tu Dios te da por heredad. (Deuteronomio 21:23)

Esta es una alusión a nuestro Señor Jesucristo; quien fue colgado en un madero; es decir, fue crucificado. Vemos acá como la palabra ets en hebreo se traduce como madero. Ahora lo podemos entender mejor…

Las aguas para que sean bebestibles, es decir, para que la palabra pueda producir vida (y quitar la sed espiritual); estas palabras deben ser limpias, ¿Cómo se logra esto? con el mensaje de la cruz de Cristo, sin este mensaje incluido; las aguas son margas, es decir, no se pueden beber y no quitan la sed para producir vida. El Señor nos enseña la importancia del mensaje de la cruz en la palabra, si este no está, la palabra no es de Dios y no producirá vida en su pueblo, de hecho esa palabra es amarga, como el agua de mara.

Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a este crucificado. (1 Corintios 2:2)

Las aguas son amargas (mara), si el madero no es echado en ella; es decir, la palabra es amarga, no produce vida para calmar nuestra sed espiritual, sin el mensaje de la cruz de Cristo incluida en ella. En otras palabras, si en la Biblia no vemos al Mesías, pierden todo su sentido y no la podemos digerir, y no podrán producir vida de Dios en nosotros, pues son amargas. Es como lo dijo el apóstol Pablo, prefiero no saber nada, antes de saber que Jesucristo fue crucificado.

Dice después que allí les dio estatutos y ordenanzas, y allí los probó; luego que se endulzaron las aguas, es decir, que el mensaje el Espíritu Santo es el correcto; luego vienen mandatos de Dios, no antes. Y luego la fe es probada con fuego, como dice el apóstol Pedro:

... para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, (1 Pedro 1:7)


y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador. (Éxodo 15:26)

 ¿Qué produce oír atentamente la voz de Dios?... produce FE, si produce fe al oír a Dios. Como lo podemos ver en el siguiente versículo:

Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. (Romanos 10:17)

Ósea, si caminamos con fe, oyéndolo y obedeciéndolo, piadosamente; ninguna debilidad del mundo tendremos, porque Él nos fortalece.

Y llegaron a Elim, donde había doce fuentes de aguas, y setenta palmeras; y acamparon allí junto a las aguas. (Éxodo 15:27)

Y llegaron a Elim (recuerda que era imposible que llegaran según lo humano); Elim significa palmera, pero también es fortaleza. Ósea, se fortalecieron con la palabra de Dios (palabra que fue preparada para beber con el mensaje de la cruz), y con esa fuerza de Dios, había 12 fuentes de aguas; es decir, doce que representa las doce tribus de Israel y los doce apóstoles. Ellos representan fuentes de aguas, es decir, fuertes en la palabra de Dios; en el antiguo testamento y el nuevo testamento. Y setenta palmeras, es decir, erecto, erguido y elevado.

De esto vemos unos ejemplos:

A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: … (Mateo 10:5)

Después llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos. (Marcos 6:7)

Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades. Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos. (Lucas 9:1-2)

Vemos como el Señor envía a los 12, las 12 fuentes de las aguas; con un mensaje que sería respaldado por señales de Dios.

Después de estas cosas, designó el Señor también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir... Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre. (Lucas 10:1…17)

Luego de enviar a los 12, el Señor envía a 70 ¿de que agua se alimentaban esas 70 palmeras? De las 12 fuentes de agua; esos setenta estaban bebiendo del mensaje con agua dulce de la cruz y el Señor los envía justo antes de ir El.

Vemos como los doce apóstoles y los 70 enviados, están representados en Elim; ya el Señor nos enseña que el mansaje de su palabra es amarga si no tiene el mansaje de la cruz; sólo con la cruz se pueden endulzar, es decir, hacer potable; y es la fuente de sus apóstoles y de ellos beben todos sus verdaderos enviados.

Ahora la final dice que acamparon allí, junto a las aguas, es decir, habitaron allí junto a la palabra de Dios; encontraron fuentes de palabra y allí habitaron.

Podemos ver con todo lo anterior, como esto es una enseñanza para nosotros, como lo dijo el apóstol Pablo:

Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que, por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza. (Romanos 15:4)

Podemos ahora responder ¿Por qué el agua de mara era amarga? y ¿Qué le faltaba?, sacarle el jugo a esta enseñanza; espero que te haya servido; de gracia recibiste y de gracia damos.

Que el Señor los llene de su gracia y paz (shalom) en el creer.

Saludos y bendiciones.

viernes, 20 de enero de 2023

Lago de fuego e infierno ¿son lo mismo? 🙄

¿Es lo mismo el Lago de fuego que el Infierno en la Biblia?


Les comparto desde este enlace, el siguiente mensaje:  ¿Es lo mismo el infierno que el lago de fuego? 

Si has leído este articulo o lo lees posteriormente de este. No confundas el Hades con el Infierno, de este mismo blog. Porque te va a aclarar muchas dudas del más allá, según la misma Biblia (no usando elementos externos a la Biblia).

La pregunta ¿Es lo mismo el infierno que el lago de fuego?, será respondida a cabalidad; no usando, como te repito, argumentos fuera de la Biblia, como siempre.

Gracias y saludos.

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