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domingo, 21 de julio de 2024

¿Cielo, Infierno y algún lugar más...?

 

Hola, un saludo a todos, buenas noches, buenas tardes, buenos días. Hoy quiero compartir con ustedes una parábola de Jesucristo, conocida como la parábola de las diez minas, que se encuentra en Lucas 19:11-27.

En esta parábola, Jesús nos presenta tres destinos diferentes para la humanidad: el infierno, el cielo y un tercer destino, que lo definiremos al final de este estudio (ojo No es el purgatorio, pues eso es un invento Católico que no está en la Biblia).

Para analizar completamente las palabras de Jesús, primero leeremos la parábola y luego la desglosaremos versículo por versículo para entender mejor su significado. La parábola comienza así:

"Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, porque estaba cerca de Jerusalén y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente. 

Dijo pues: 'Un hombre noble se fue a un país lejano para recibir un reino y volver. Llamando a diez siervos suyos, les dio diez minas y les dijo: Negociad entre tanto vengo.

Pero sus conciudadanos le aborrecían y enviaron tras él una embajada diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros. 

Aconteció que, vuelto él después de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que habían negociado cada uno. 

Vino el primero diciendo: Señor, tu mina ha ganado diez minas. Él le dijo: Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades. 

Vino otro diciendo: Señor, tu mina ha producido cinco minas. Y también a éste dijo: Tú también sé sobre cinco ciudades. 

Vino otro diciendo: Señor, aquí está tu mina, la cual he tenido guardada en un pañuelo, porque tuve miedo de ti, por cuanto eres hombre severo que tomas lo que no pusiste y ciegas lo que no sembraste. 

Entonces él le dijo: Mal siervo, por tu propia boca te juzgo. Sabías que yo era hombre severo, que tomo lo que no puse y que ciego lo que no sembré. ¿Por qué pues no pusiste mi dinero en el banco, para que al volver yo lo hubiera recibido con los intereses? 

Y dijo a los que estaban presentes: Quitadle la mina y dadla al que tiene diez minas. 

Ellos le dijeron: Señor, tiene diez minas. 

Pues yo os digo que todo aquel que tiene, se le dará más; y al que no tiene, aún lo que tiene se le quitará. 

Y también a aquellos mis enemigos que no querían que yo reinase sobre ellos, traedlos acá y decapitadlos delante de mí.'"

Esta es la parábola. Ahora la veremos paso a paso, para entenderla mejor.

Jesús comienza diciendo una parábola porque estaba cerca de Jerusalén y la gente pensaba que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente. Creían que el reino de Dios se haría presente en ese momento, pero Jesús sabía que aún no era el tiempo; que tenía que morir primero, resucitar, recibir el reino del Padre, su iglesia debía producir con el Espíritu Santo que el nos dejó y finalmente regresar.

Jesús continúa diciendo que un hombre noble (que representa a él mismo) se fue a un país lejano (al cielo, más bien sobre el cielo, al lugar que está Dios el Padre) para recibir un reino y volver. Llamó a diez de sus siervos y les dio una mina a cada uno, diciéndoles que negociaran mientras él regresaba. Esto simboliza los dones y responsabilidades que Jesús nos da a cada uno de sus hijos.

Sin embargo, los conciudadanos del hombre noble (la gente del mundo) lo aborrecían y enviaron un mensaje diciendo que no querían que él reinase sobre ellos. Esto representa a aquellos que rechazan a Jesús como su rey, son sus enemigos.

Cuando el hombre noble volvió después de recibir el reino, llamó a sus siervos para ver qué habían hecho con las minas. El primer siervo dijo que su mina había ganado diez minas más. El hombre noble lo elogió y le dio autoridad sobre diez ciudades; ósea lo recompensó. El segundo siervo dijo que su mina había producido cinco minas, y también fue recompensado con autoridad sobre cinco ciudades. Ambos hicieron la voluntad de Dios, es decir, caminaron en el camino de Dios, más que en los suyos.

Sin embargo, el tercer siervo dijo que había guardado su mina en un pañuelo porque tenía miedo de su señor, sabiendo que era un hombre severo. El hombre noble lo reprendió por no haber al menos puesto el dinero en el banco para ganar intereses. Ordenó que le quitaran la mina y se la dieran al que tenía diez minas. Vemos que este siervo, si bien es un siervo del Señor; no ha producido NADA con la mina de su Señor, no es un ladrón, pues se la devuelve; pero es un siervo negligente, que no hizo trabajar los dones y responsabilidades que el Señor le dio. Si bien no es un enemigo del Señor, pero no representó en nada a su Señor mientras el no estuvo.

Luego, Jesús dice que a todo aquel que tiene, se le dará más, pero al que no tiene, aún lo que tiene se le quitará. Esto significa que aquellos que usan bien los dones y oportunidades que Dios les da recibirán más, mientras que aquellos que no lo hacen, perderán lo que tienen (lo que Dios les entregó). El perder la mina, no significa que son tratados como los enemigos de su Señor, ósea no son decapitados, pero lo divino entregado se les quitará.

Finalmente, Jesús habla de sus enemigos, diciendo que los traigan y los decapiten delante de él, representando el juicio final y cuando son destinados al infierno de fuego.

En esta parábola, Jesús nos muestra tres destinos para la humanidad:

  1. Los siervos fieles que producen frutos y reciben recompensas (esto es la iglesia del Señor).
  2. Los siervos infieles que no producen nada y pierden lo que tienen (salvos por fuego ver 1Co 3:15).
  3. Los enemigos de Jesús que serán condenados al lago de fuego.

Estos tres destinos representan el cielo con recompensas (sobre el cielo), el cielo sin recompensas (paraíso) y el infierno (lago de fuego). La parábola nos llama a ser siervos fieles y a utilizar bien los dones que Dios nos ha dado, evitando el destino de los siervos infieles y peor aún, de los enemigos de Dios.

Espero que este análisis les haya ayudado a entender mejor la parábola de las diez minas. Que tengan un buen día, tarde o noche. Muchas gracias.

Para un mejor análisis ver este link, que nos muestra el lugar donde está Dios, y el lugar al que somos llamado.

Conclusión: Más allá de la Salvación Común

La mayoría de los creyentes vive con una visión binaria de la eternidad: cielo o infierno. Sin embargo, un estudio profundo de las Escrituras nos revela que "el cielo" no es el destino final ni el galardón máximo. Existe una diferencia vital entre ser salvo del abismo y heredar el Reino que está "sobre los cielos".

Mientras que el cielo es un lugar de reposo para los redimidos, la Nueva Jerusalén —el ámbito sobre el cielo— es la morada de los vencedores, de aquellos que no solo creyeron, sino que reinaron con Cristo en obediencia. El error de muchos es conformarse con escapar del Lago de Fuego, ignorando que fuimos llamados a una herencia mucho más alta. La eternidad tiene niveles de gloria, y nuestra posición en ella se decide hoy. No se trata solo de "llegar", sino de en qué condición y en qué lugar de la jerarquía divina seremos hallados. La meta no es el cielo, sino sobre él, donde está el Trono de Dios.


sábado, 16 de enero de 2021

“Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”

 


No quiero hacer un cambio de algunas doctrinas, sólo que se pueda analizar, como dice la Santa Escritura (Biblia), que es la imagen y semejanza del hombre, para con Dios. Lejos de ser un análisis completo del tema (cosa que no se puede por este medio y me faltan cierto nivel para alcanzar exhaustivamente el tema), permite a los lectores avanzados, ver que nos quiere decir Dios, con su afirmación de génesis 1:26.

Si leemos el versículo 26 del primer capítulo de Génesis, dice:

“Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en toda serpiente que se anda arrastrando sobre la tierra.” (Gén 1:26)

Yo pienso que todos hemos leído más de una vez este versículo, y me pregunto ¿es la humanidad imagen y semejanza de Dios, o es un llamado a serlo? (con todas las atrocidades que se ven en la actualidad, que son muchas y las cosas buenas que se mencionan muy poco). La pregunta que se plantea aquí, es dilucidar con el resto de la Biblia, que se entiende por imagen y semejanza de Dios al hombre, más que entender en lo literal, sin ver todo el contexto asociado, es decir, vamos a investigar un poco, respecto a que dice la Biblia que el hombre es creado a Su imagen y semejanza, (espero sea la opinión de Dios como lo veo).

Para partir, vamos a definir ambos términos (imagen y semejanza) con los originales en hebreo bajo el diccionario Strong.

Imagen: H6754 צֶלֶם tsélem de una raíz que no se usa que significa hacer sombra; fantasma, i.e. (figurativamente) ilusión, parecido; de aquí, figura representativa, especialmente ídolo: - apariencia, figura, imagen.

Semejanza: H1823  דְּמוּת demút de H1819; parecido, semejanza; concretamente modelo, forma; adverbio como:- apariencia, aspecto, figura, forma, imagen, semejanza.

Antes de seguir con el Antiguo Testamento, quiero hacer unos breves alcances con el Nuevo Testamento…

Me llama mucho la atención lo que dice Santiago (Jacob), en el nuevo testamento dice, veamos la carta de él:

“Con ella bendecimos al Dios, y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, los cuales son hechos a la semejanza de Dios.” (Stgo 3:9)

Según él, no menciona que el hombre es imagen de Dios, sólo dice que es semejanza de Dios; o por lo menos, es lo básico que tienen todos, no así la imagen (pues lo hubiera dicho si todos los hombres lo fueran). Anticipando las cosas, no lo dice por que todos son Su imagen, la cual está reservada en Cristo.

Como sabemos, los originales del Nuevo Testamento están en griego, y la palabra aquí utilizada es “jomoíosis”, que según Strong es…

Semejanza: G3669 ὁμοίωσις jomoíosis de G3666; asimilación, i.e. parecido, semejanza: - semejanza.

Si esta palabra semejanza jomoíosis (G3669) la buscamos en el texto original, en el versículo de 26 del primer capítulo de Génesis, en la Septuaguinta (LXX - como sabemos el Antiguo Testamento en griego traducida dos siglos app AC), es la misma utilizada (G3669) ὁμοίωσις jomoíosis, es decir, la forma correcta de traducir del hebreo Semejanza (H1823)  דְּמוּת demút, es la palabra en griego (G3669) ὁμοίωσις jomoíosis.

Si lo pensamos, por algo Santiago (Jacob) descartó la imagen para todos y sólo dejó semejanza de Dios en la humanidad (en el hombre).

También lo podemos ver en el Antiguo Testamento, se ve que, en lo humano, sólo aparece Semejanza Demút H1823, cuando Dios crea al hombre; ósea, se puede entender una creación humana, como base de esto, lo podemos ver en el capítulo 5 de Génesis.

Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a semejanza (demút) de Dios lo hizo. (Gén 5:1)

En el versículo anterior, se ve que cuando se habla de un hombre terrenal, está conformado a la semejanza de Dios; ósea la imagen está reservada para algo mas... 

Vamos adelante, para entender más…

Si hacemos una búsqueda en el Nuevo Testamento por Imagen y Semejanza a la vez (G3669 y G1504 según Strong), que son las palabras originales en griego, no encontramos nada…, si NADA…

Si hacemos esta misma búsqueda por las palabras originales en el Antiguo Testamento en hebreo, es decir, Imagen y Semejanza (H6754 y H1823 según Strong); encontramos sólo una coincidencia, aparte de versículo original de Génesis 1:26, esto es:

“Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza (demút), conforme a su imagen (tsélem), y llamó su nombre Set.” (Gén 5:3)

Es interesante el versículo anterior, por tres cosas:

- Nada dice de Caín y Abel, que hayan sido a su imagen y semejanza (cosa de no decirlo, no es necesariamente negarlo).

- Lo segundo, es que, para ser imagen y semejanza de Adán, se debe ser un hijo; es lo que el texto Bíblico dice. Por eso podemos inducir, que cuando el texto en Génesis 1:26 dice que el hombre es creado a imagen y semejanza de Dios, está hablando del Nuevo Pacto, cuando el hombre es hecho hijo de Dios no el el momento literal en que fue creado terrenalmente.

- Y lo tercero, es este texto de Génesis 5:3, se invierten los términos, semejanza va antes que imagen, es decir, al parecer del punto de vista terrestre, se alcanza primero la semejanza, luego vienes la imagen. Esto último, cuadra con lo que dice Santiago (Jacob), todos los hombres tienen la semejanza de Dios, pero no todos tienen su imagen (pues veo que es algo a alcanzar).

Vamos adelante, y veamos la palabra Imagen en el Antiguo Testamento (H6754) צֶלֶם tsélem, lo que veo relevante, es lo siguiente:

El texto en 27 dice:

“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; macho y hembra los creó.” (Gén 1:27)

El hombre y la mujer, conforman el hombre (humanidad espiritual); ambos juntos llegan a ser la imagen de Dios.

Nota: Cuando en el capítulo 1 de Génesis lo leemos en hebreo, también se puede leer como futuro, y este texto se transforma en una profecía, lo confirmamos con lo dicho por el apóstol Pablo, cuando dijo:

“Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.” (2Co 4:6)

Es decir, el apóstol Pablo menciona el primer capítulo de Génesis, como algo que se cumple en el creyente en Cristo (futuro de ese entonces), escrito que en su tiempo, ya tiene varios siglos. Lo que se deduce, es que el apóstol Pablo lo veía como una profecía, es decir, en el futuro.

Otro verso interesante de imagen en el Antiguo Testamento, es este:

“El que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre.” (Gén 9:6)

Después de mucho meditar en este versículo, entendí que lo entendía al revés; Dios quiso que lo entendiera de la siguiente forma, y vemos como confirma que nuestro llamado es a ser imagen de Dios… (no una realidad humana con la que nacemos, sino un llamado de Dios para nosotros).

Lo voy a parafrasear un poco… si quieres ser Imagen de Dios, debes asumir que en su Imagen somos justos (como es El), es decir, si un hombre quita la vida a otro, debe haber una justicia dictada por el hombre (que se someta a Dios, por cierto), que sea justa para hacer justicia, de esa forma se avanza, en la imagen de Dios. Dios nos llama a la justicia, y para ello necesitamos el juicio de Él, que viene de escucharlo.

La justicia está avalada por Dios, pero esta debe ser JUSTA, como es El.

La otra acepción de imagen en el Antiguo Testamento, es para su mal uso con los ídolos, como vemos en el ejemplo…

… echaréis de delante de vosotros a todos los moradores del país, y destruiréis todos sus ídolos de piedra, y todas sus imágenes de fundición, y destruiréis todos sus lugares altos; (Núm 33:52)

Si vemos el ejemplo anterior, podemos ver con mayor claridad el segundo mandamiento de la ley (torá), el cual no usa la misma palabra analizada (H6754), pero nos deja ver como Dios aborrece que el hombre se postre ante OTRA Imagen que no sea El, veamos:

No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. (Éxodo 20:4)

Vemos como al hombre le está prohibido hacerse una imagen y postrarse ante ella (en adoración), si bien no es la misma palabra de H6754, vemos que es el mismo significado de lo que dice Números 33:52.

Pregunta: ¿Entonces debemos postrarnos ante la verdadera imagen, no hecha por nosotros; sino que a nosotros nos quiere perfeccionar?

Debemos tener presente que imagen en griego es Eikón G1504.

Imagen: G1504 εἰκών eikón de G1503; semejanza, parecido, i.e. (literalmente) estatua, perfil, o (figurativamente) representación, semblanza: - semejanza (de imagen), imagen.

Bueno, la respuesta anticipada, es que hay una imagen ante la cual nos debemos postrar…

Él [Jesús] es la imagen (G1504) del Dios invisible, el primogénito de toda creación… (Col 1:15)

Vemos como el Nuevo Pacto, nos muestra que el Hijo de Dios, es la verdadera imagen de Dios invisible, y ante Él si nos debemos postrar; y Él nos llama a ser Su Imagen…, como lo podemos ver en el siguiente ejemplo:

El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor. Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor… Mat 10:24-25 

Vemos claramente que la imagen es un llamado, y la semejanza, como dice Santiago (Jacob), es una realidad en el hombre natural (toda la humanidad); pero estamos llamados a ser imagen de Dios, como hombres (macho y hembra); pero es un potencial que todos tienen, el llegar a ser imagen de Dios, la cual está para nosotros en Cristo.

Hay un versículo que nos puede parecer contradictorio con lo dicho, es este:

Pues el varón ciertamente no debe cubrirse la cabeza, ya que es imagen y gloria de DIOS, pero la mujer es gloria del varón. (1Co 11:7)

En primer lugar, el apóstol Pablo no le está hablando a incrédulos, sino a creyentes (iglesia); por eso usa la palabra imagen (G1504); y en segundo lugar no está hablando de la humanidad caída, sino a una relación entre macho y hembra en Cristo, si se puede decir así.

En el siguiente versículo vemos como no todos son imagen de Dios (Cristo), más que un análisis de la predestinación y el libre albedrio, que puede ser visto en un próximo mensaje.

Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.  (Rom 8:29)

Vemos claramente en el versículo anterior, como no todos son conformados a la imagen de Dios (Cristo); es decir, es coincidente con lo que enseña Génesis, Pablo y Santiago (Jacob). La humanidad está llamada a ser conforme a Su imagen, pero no nace siéndolo como enseña la Biblia. La imagen es algo que se alcanza a través de su Hijo; Jesucristo, es decir, hay un Camino para alcanzarla.

Acá dejo algunos ejemplos de cómo somos llamados a ser imagen de Dios:

Porque a los que antes escogió, también los predestinó a ser conformados a la imagen de su Hijo, a fin de ser Él, primogénito entre muchos hermanos. (Rom 8:29)

Enseña como alcanzamos Su imagen.

No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno, donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos. (Col 3:9-11)

Sólo en el nuevo hombre, alcanzamos esa imagen de Dios, pues es imagen, de Quien lo creó.

… hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno del Hijo de DIOS, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de CRISTO, (Efe 4:13)

Nuestro propósito después de la salvación del espíritu, es la salvación de alma; es llegar a ser imagen del Hijo de Dios.

 

Conclusión:

Se puede decir con cierta certeza, que Génesis 1:26, cuando se refiere a la frase: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”, no está hablando de toda la humanidad, es decir, de todo hombre (varón y hembra, por cierto); la base de semejanza la tienen todos, pero la imagen es un llamado (escogidos) de Dios; lo cual obviamente no lo alcanzan todos (pues no todos la valoran). Por eso se concluye, que el capítulo 1 de Génesis, está hablando de profecías futuras, y la imagen es un llamado que se cumple en Cristo. Ahora, ¿Por qué génesis lo dice así? Yo creo que Dios habla así desde el cielo, llama las cosas que no son, como si fuesen. Rom :17 No veo que nadie esté descartado para ser su imagen, pero muchos no están dispuestos a hacerlo, no están dispuestos a tomar su cruz diariamente y seguirlo.

Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. (Luc 9:23)

Un abrazo a todos, y denle una vuelta; la gracia y la paz (Shalom) sea con ustedes los creyentes.

 

 

 

 

 

 

 

domingo, 13 de octubre de 2019

¿La carreta delante de los bueyes?






Con este título y esta imagen, comienzo el mensaje, ¿está la carreta delante de los bueyes?...

Hoy y en el pasado, el mundo trata de solucionar los problemas, trata de crear un medio perfecto para el hombre (humanidad); porque piensa que, si el medio es perfecto, el hombre será más feliz y perfecto en la tierra. Esto lo vemos todos los días, y se han creado muchas ideologías, que tratan de hacer un mundo mejor… este no es el problema de los cristianos, hacer un mundo mejor, como primera instancia o prioridad (sino un cambio personal y luego lo exterior) …


¿Qué dice el cristianismo al respecto?

Estaba pensando en la mucha energía que se gasta en aquello; y como cristianos, no siempre estamos tan claros; pero he visto como el mundo pone la carreta delante de los bueyes…quieren solucionar el problema de la humanidad, atacando el medio...

Vamos al principio…

Cuando el mundo era perfecto, el hombre cayó; era perfecto el medio (ver primeros capítulos 1, 2 y 3 de Génesis); pues lo había creado Dios, no había en el mundo defecto alguno; el hombre era inocente; pero igual cayó. No importó la perfección de Dios dada en el medio, y el hombre (Adam) cayó igual. En su entorno todo funcionaba bien, sólo era permitido lo que Dios permitió en el Edén… y cayó la humanidad.

Eso nos hace pensar que... ¿si volviéramos a un mundo perfecto, ahora no caería?

Cuando todo era perfecto el hombre (Adam) cayó, sería ilógico pensar volver a la perfección, sin antes saber que hay algo que solucionar en su interior. 

Ya sabemos cómo cristianos, que este no es el camino, perfeccionar el mundo (sistema), para que el hombre sea mejor…

Cuando todo estaba bien, el hombre cayó; ¿ahora, que NO todo está bien, el hombre se levantará? No es lógico pensar que este sea el camino..., mejorar el sistema no es la opción de Dios.

Dios no lo hace así, lo hace de otra manera...

Dios envió a su Hijo Jesucristo a hacer su voluntad, morir en una cruz y resucitar como hombre; para destruir un hombre caído; y lo resucitó, para construir un nuevo hombre, según la imagen de su Hijo, es decir, según la imagen de Jesucristo.

Su Hijo vino perfecto al mundo imperfecto, y lo venció; lo perfecto vino como un nuevo hombre y venció un sistema imperfecto, y nos enseña a seguir sus pasos. Nosotros somos llamados a vencer el mundo imperfecto que está alrededor, con la perfección que tenemos dentro de nosotros; en la medida que obedecemos a Esto que nos dejó.

Dios quiere cambiar el corazón del hombre, antes que pueda cambiar lo exterior del hombre; Él sabe que la otra forma, cambiar lo exterior primero, es poner la carreta antes de los bueyes; y está muy lejos de ello. No hay solución poniendo la carreta delante de los bueyes, aunque pensemos lo contrario…

No quiero decir que Dios no quiera cambiar el exterior, de hecho, la oración de Padre Nuestro nos dice… “… venga a nosotros tú reino, y hágase tu voluntad en la tierra como se hace sobre el cielo…”, ambas frases nos dicen que Dios quiere cambiar la tierra, pero no antes del corazón del hombre. Él nos enseña, que debemos traer su reino y voluntad en la tierra, porque no siempre el reino y su voluntad, se hacen sobre la tierra.

Tomemos el siguiente ejemplo:

     1)            Tenemos un sistema perfecto, pero el hombre no es perfecto (como actualmente es); si el hombre actual se mueve en un sistema perfecto, al poco tiempo lo corromperá (y no será perfecto); y al transcurso del tiempo, ese sistema tendrá más y más corrupciones…, resultado final… un hombre y sistema imperfectos.

     2)      Tenemos un sistema imperfecto (injusto), pero el hombre es perfecto (como lo es Jesucristo); si ese hombre perfecto se empieza a mover en un sistema imperfecto, al poco tiempo lo irá mejorando, hasta que al final será un sistema perfecto…, resultado final… un hombre perfecto y sistema perfecto.

Esta segunda posición es la que tenemos los cristianos; cambiando el corazón del hombre como Jesús lo indicó.

Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos: fornicaciones, hurtos, homicidios, adulterios, avaricias, maldades, engaño, sensualidad, envidia, maledicencia, soberbia, insensatez. (Mar 7:21-22)

Como vemos, las ideologías humanas no tienen solución para el hombre, ellas proponen que el medio sea cada vez más perfecto, pero vemos si no hay un cambio del hombre en su interior, eliminando el pecado (hacer mal), no hay solución. Las ideologías, ya sean económico, social, científico-tecnológico, político, cultural, moral, religioso, medioambiental u otros relacionados al bien común; no tienen solución ni esperanza para el hombre. Jesús nos trazó un camino, que es en sí mismo; para que la solución sea real, duradera y para siempre.

El sistema humano pone, por sobre todo, hacer un dios en su ideología, pero no es sensato; ese sistema nunca funcionará. En cambio, tenemos a un Dios que debemos seguir, ese sistema si funcionará, y nos dará un camino, verdad (realidad) y vida. Ahora si hay solución para el hombre, ahora hay esperanza para la humanidad.

Jesús le dice: Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida; nadie viene al Padre sino por mí. (Juan 14:6)

El cristianismo no es un sistema retrogrado, sino un sistema que está adelantado al tiempo del mundo; sabemos que el problema está en el hombre, y la solución debe partir por el interior del hombre. Es ilógico no atacar la fuente de la enfermedad, si la conocemos.

Ponemos la carreta, detrás de los bueyes, como debe ser; y para eso tenemos el camino, es decir, la solución al sistema.

El cristianismo quiere y está atento a cambiar el sistema; pero si no hay cambio del hombre, eso no funcionará; por eso Dios nos manda a cambiar toda alma del planeta, y en esa función estamos hoy y como añadidura el sistema es cambiado. 

Eso es poner los bueyes delante de la carreta, que tengan un buen día.

"Venga a nosotros tu Reino".

Saludos

sábado, 11 de mayo de 2019

¡Quitad la Piedra!




JESÚS dice: ¡Quitad la piedra! Le dice Marta, la hermana del que había muerto: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días. JESÚS le dice: ¿No te dije que si crees verás la gloria de DIOS? (Juan 11:39-40)

Hola estimados lectores y amigos, empiezo la enseñanza con estas dos hermanas (Marta y María) que tipifican cada una, un tipo de iglesia, un tipo de reunión en torno a Él. Quitad la piedra, declara Jesús; pero no es escuchado por la primera iglesia; el Señor (ahora con autoridad reprende) a la primera iglesia, y le dice (escuchando la segunda), ¿No te dije que si crees veras la gloria de Dios?

Para ver la gloria de Dios, es necesario creer; primero cree y luego se verás la gloria de Dios, Lázaro resucitado, de 4 días. ¡Gloria de Dios!

¡Creer, en la iglesia que encabezo… mmm … ¡Quitad la piedra, de vuestro corazón! … creer y sólo creer, para ver la gloria de Dios!!!

¡A veces es tan fácil, pero tan difícil… creed en el evangelio!!! Sin creer, es imposible agradar a Dios… pero para el que cree, todo es posible.

¡Quitad la piedra!, dijo el Señor; y es la piedra de incredulidad que debemos quitar en nuestro corazón, para ver la gloria de Dios.

Bueno, había fe en Marta, pero sólo para lo básico, sólo para el fundamento… como lo demuestran sus palabras…

Si bien ambas hicieron la misma afirmación… ¡Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto! 

¡Las dos causaron cosas distintas en el Señor!!!

Marta, en su incredulidad (a partir de creer que Cristo es el Mesías, base de la fe y está muy bien) dijo algo correcto, pero que queda cortó para la situación:

Le dice: Sí, Señor, yo he creído que Tú eres el CRISTO, el Hijo de DIOS, el que viene al mundo. (Juan 11:27)

Cosa que no le preguntaron..., no le preguntaron Quien es la base de la iglesia; pero contesto  eso, es lo que sabía...

La doctrina correcta nos juega una mala pasada, no nos deja ver lo que El Señor quiere que veamos… vemos a la antigua (odres viejos, si bien el vino es bueno, pero odres que no dejan fluir el vino nuevo). No es eso lo que Jesús le estaba demandado (enseñando), no es Quien es la roca… sino veámoslo…

JESÚS le dijo: Yo soy la Resurrección y la Vida. El que cree en Mí, aunque muera, vivirá, y todo el que vive y cree en Mí, no morirá jamás. ¿Crees esto? (Juan 11:25-26)

Y la respuesta doctrinalmente correcta, pero sin poder contra la muerte en ese minuto es… Tú eres el CRISTO, el Hijo de DIOS, el que viene al mundo.

Pero la respuesta correcta en esta situación, un poco más alta que la respuesta base de nuestra fe…

JESÚS le dijo: Yo soy la Resurrección y la Vida. El que cree en Mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en Mí, no morirá jamás. ¿Crees esto? (Juan 11:25-26)

Es para meditarla, y creer que no tan sólo es el CRISTO, el Hijo de DIOS, el que viene al mundo; sino que es la Resurrección y la Vida. El que cree en ÉL, aunque muera, vivirá, y todo el que vive y cree en ÉL, no morirá jamás.

 ¿Crees esto? ... quien lo crea lo disfrutará, quien no lo crea que QUITE LA PIEDRA de su corazón, que el Camino sigue...

Quitad la piedra, y avancemos que para eso estamos; conocer Quien es ÉL, es nuestra vocación. Amén.

sábado, 14 de julio de 2018

En la mano del Hijo, en la mano del Padre


Un cordial saludo para todos, les comparto el siguiente texto del evangelio de Juan; primero en la versión de traducción  tradicional (RV), pongan atención en el versículo 29, y respondamos ¿En manos de quien están las ovejas, las manos de Jesús o las del Padre?

Juan 10:27-29  Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen;  (28)  Y yo les doy vida eterna: y no perecerán para siempre, ni nadie las arrebatará de mi mano.  (29)  Mi Padre que me las dio, mayor que todos es: y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.

En este texto llegamos a la conclusión que las ovejas están en manos de Jesús primero, y en seguida vemos que simultáneamente están en manos del Padre. ¿Será tan así?

Ahora si tomamos la traducción de la versión BTX 3, y nos preguntamos lo mismo:

¿En manos de quien están las ovejas, las manos de Jesús o las del Padre?

Juan 10:27-29  Mis ovejas oyen mi voz, y Yo las conozco, y me siguen,  (28)  y Yo les doy vida eterna, y no perecerán jamás, y nadie las arrebatará de mi mano.  (29)  Lo que me ha dado mi Padre es mayor que todas las cosas, y nadie puede arrebatarlo de la mano del Padre.

Acá vemos en cambio, que las ovejas están en manos de Jesús, pero la diferencia es que en la mano del Padre no están sólo las ovejas, sino todo lo que el Padre le ha dado a Jesús que es mayor que TODAS las cosas, está en la mano del Padre y nadie puede arrebatárselo. Obviamente, al estar TODAS las cosas en manos del Padre (lo que le ha dado a su Hijo), estamos nosotros también incluidos.

En lo personal, me parece de mayor sentido y significado la segunda traducción; pues en la primera es una redundancia un poco estéril, en cambio la segunda muestra un mejor orden divino y mayor seguridad en lo que el Padre le entrega al Hijo, y a su vez el Hijo nos asegura. Lo que el Padre le ha dado al Hijo es mayor que todas las cosas; y eso es tan seguro que nadie puede arrebatarlo de manos del Padre.

Otra forma de verlo es la siguiente a mi parecer; si estamos (sus ovejas) en manos del Señor Jesús, ¿No es Jesús suficientemente confiable, como para poner al Padre haciendo lo mismo simultáneamente? es decir, tomando lo que el Hijo tomó en su mano (a nosotros sus ovejas). Jesús demostró una fidelidad hasta la muerte en la cruz por nosotros, de modo que veo que poner al Padre haciendo lo mismo que Jesús me parece innecesario; en cambio que el Padre tenga en su mano todas las cosas que le dio a Jesús (incluyéndonos) me parece que agrega valor e información al texto; pues muestra la doble seguridad y amplitud de la promesa que tenemos en Cristo.

En el siguiente texto vemos lo que el Padre ha entregado al Hijo:

Entonces Jesús se acercó y les habló, diciendo: Toda potestad me ha sido dada en el cielo y en la tierra (Mateo 28:18)

¡Que la gracia y paz (shalom) del Padre y su Hijo sea con todas sus ovejas!!!



domingo, 17 de junio de 2018

¡Si eres Hijo de Dios, sálvate a ti mismo y baja de la cruz!



¡Baja de la cruz!  Le decían a Jesús sus enemigos; burlándose de él. Pudiendo él haberlo hecho, no lo hizo; pues entendía el propósito perfecto de Dios en su obediencia; ahora a nosotros, ¿pueden nuestros enemigos decirnos lo mismo ¡Baja de esa cruz, y sálvate a ti mismo!... si realmente somos hijos de Dios…?

Estimados lectores, amigos y hermanos, hoy les quiero compartir el mensaje titulado: ¡Si eres Hijo de Dios, sálvate a ti mismo y baja de la cruz!; cita del evangelio de Mateo 27:40.

Este mensaje, os puede parecerles un poco loco o complicado; los animo a seguirlo o a tratar de seguirlo (disculpando mis limitaciones), pues veo que es importante conocer cada día un poco más de la cruz de Cristo, y nuestra relación con ella, como ella nos salva, liberta, nos da sabiduría y poder de Dios; y si así es, es lógico que nuestros enemigos querrán bajarnos de ella (la cruz).

Es la cruz, hoy por hoy, uno de los temas menos predicados y conocidos en el pueblo de Dios, y es precisamente en ella (la cruz), que se manifiesta la sabiduría y el poder de Dios, sobretodo en nuestras vidas; es por ello, que hoy les comparto este pequeño mensaje con mucha alegría y expectativas de que podamos avanzar un poco más en este tremendo misterio, de lo cual hoy, sólo en parte reconocemos; pero se con seguridad, que avanzaremos mucho más en su conocimiento. Los animo a seguir el mensaje, a pesar de que no les parezca muy fácil de digerir, pues a mi me costó más de quince años en entender en una pequeña parte la cruz de Cristo; y espero a ustedes les tarde mucho menos que eso y alcancen un mayor entendimiento de ella.

Les cito al apóstol Pablo, como nos invita a entender esto que parece locura para quienes perecen:
Porque la palabra de la cruz ciertamente es necedad para los que se pierden, pero para nosotros los salvos, es poder de Dios. (1 Corintios 1:18)

Cuando Jesucristo estaba crucificado, se burlaban de él, y lo invitaban a bajarse de la cruz (ver Mateo 27:39-42); ciertamente, él lo podría haber hecho, pero de haberlo hecho obedeciendo a sus enemigos, inspirados en su padre el diablo, habría desobedecido a su Padre. Y todo el plan de salvación del hombre y el mundo se hubiese perdido; él sabía que su posición era en la cruz recibiendo el castigo al hombre (en ese momento), por todo el pecado del mundo (los míos, los tuyos y de toda la humanidad);  cumplió su meta, y no se bajó de la cruz; y hoy tenemos los cielos abiertos, la vida eterna y un camino vivo al Padre por medio de Él. ¡Gracias Señor!, a ti sea toda la gloria y el poder, por los siglos de los siglos Amen.

Cito el texto al que me refiero, para tenerlo más fresco:
Y los que pasaban lo insultaban meneando la cabeza y diciendo: ¡El que derriba el santuario y en tres días lo edifica! ¡Si eres Hijo de Dios, sálvate a ti mismo y baja de la cruz! De igual manera, los principales sacerdotes, burlándose junto con los escribas y los ancianos, decían: A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar. ¡Rey de Israel es! ¡Baje ahora de la cruz, y creeremos en él!  (Mateo 27:39-42)

También lo podemos leer en el evangelio de Marcos:
Y los que pasaban lo insultaban, meneando la cabeza y diciendo: ¡Eh! tú, que derribas el santuario, y en tres días lo edificas, sálvate a ti mismo, bajando de la cruz. Así también los principales sacerdotes, escarneciéndolo, se decían unos a otros con los escribas: A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar. ¡El Mesías, el Rey de Israel! ¡Baje ahora de la cruz, para que veamos y creamos! También lo injuriaban los que habían sido crucificados con Él.  (Marcos 15:29-32)

Vemos en ambos casos, como se burlaban de él, invitándolo a bajar de la cruz, sugiriéndole para que se salve a sí mismo; bajando de la cruz. Al Hijo de Dios, al Rey de Israel, al que tiene poder de edificar el templo al tercer día, al que a muchos salvó; sus enemigos se burlaban meneando la cabeza e incitándolo a bajar de la cruz. Satanás sabía que si Jesús se bajaba de la cruz, desobedecería al Padre, fracasaría su plan de salvación de la humanidad. Pues Satanás sabe muy bien que desobedecer al Padre es pecado (del diablo procede  el pecado). El sabe que en la ignorancia de la verdad, es territorio fácil del engaño y él tiene dominio en esa oscuridad. Y sabe además, que él esclaviza al hombre, por el temor a la muerte; y es precisamente esa muerte, la que Jesús desafiaba colgado en el madero.

Vemos un ejemplo, como trató de hacerlo desobedecer al Padre  por medio de Simón Pedro, sabiendo que si lo conseguía, arruinaría el plan de salvación del hombre, la restauración de todas las cosas y su propia condenación:
Desde entonces Jesús comenzó a declarar a sus discípulos que debía ir a Jerusalem y padecer mucho de parte de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y ser resucitado al tercer día. Pero Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirlo, diciendo: Señor, ten compasión de ti. De ningún modo te suceda esto. Entonces Él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Apártate de mi vista, Satanás! Me eres tropiezo, pues no piensas lo de Dios sino lo de los hombres. (Mateo 16:21-23)

Vemos acá claramente que Satanás sabía que si Jesús no obedecía al Padre al ir a la cruz, sería un tropiezo y el plan de salvación quedaría destruido; y Dios no podría salvar al hombre.

Nota: Los que no lo sabían y no entendían eran los gobernantes de este mundo (destinados a desaparecer, pues trataron de hacer desaparecer al Eterno, y aún hay muchos en ese empeño de silenciar la verdad), como lo vemos en la siguiente cita:
Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez, pero una sabiduría no de este universo ni de los gobernantes de este mundo, forzados a desaparecer; sino que hablamos sabiduría de Dios en misterio, la cual ha sido escondida, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, la cual ninguno de los gobernantes de este mundo conoció, porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria. (1 Corintios 2:6-8) Creo que es importante esta nota, pues Satanás si bien pudiese no haber entendido a cabalidad el plan de salvación, si sabe que al sacar de la voluntad de Dios a una persona, es un triunfo para él, mayormente con el Hijo de Dios.

Hasta aquí, creo no he dicho nada nuevo; y lo que te quiero decir, que hoy mismo y cada día, el enemigo te dice a ti y a mí (si hemos muerto con Cristo, y somos hijos de Dios), si realmente eres un hijo de Dios “sálvate a ti mismo y baja de esa cruz”.


¿Cómo es eso?

Si exactamente, el enemigo hoy nos dice lo mismo; ¡bájate de esa cruz, si realmente eres hijo de Dios y sálvate a ti mismo!
Lo explicaré, lo mejor que pueda, espero la gracia del Señor para hacerlo comprensible.

Hoy se ha perdido en general el mensaje de la cruz, y eso ha debilitado a la  iglesia, le ha restado poder y sabiduría en el evangelio. Satanás sabe que cuando nos bajamos de la cruz, entramos en su territorio, y en su territorio nos vence; pero cuando permanecemos en la cruz (por fe), juntamente con Cristo crucificados, él no tiene poder ni dominio sobre nosotros, y lo vencemos, pues estamos en una esfera inalcanzable para él (más allá de la muerte, en la resurrección...).
Creo que casi todos los cristianos sabemos que Cristo murió en la cruz, resucitó y su sangre nos limpia de todo pecado. Pero lo que no se nos enseña muy a menudo, es que nosotros también fuimos crucificados juntamente con él, es decir, nuestros viejos hombres (en Adam fuimos juntamente crucificados con él). Y el saber eso, creerlo, entenderlo y vivirlo, nos da poder y sabiduría de Dios en nuestras nuevas vidas en Cristo Jesús, para alcanzar nuestro propósito en El.

Veamos algunas citas:
Porque si hemos llegado a ser injertados en la semejanza de su muerte, también lo seremos en la de la resurrección; sabiendo esto: que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con Él, a fin de que el cuerpo del pecado fuera desactivado para no servir más al pecado. (Romanos 6:5-6)

Personalmente, he contado 14 veces en esta carta de Pablo a los Romanos, como Pablo menciona que ya fuimos muertos con Cristo (a lo mejor, tu lo puedes precisar aún más).

Otras citas del apóstol:
Porque yo, por medio de la ley, a la ley he muerto, a fin de vivir para Dios. Con Cristo he sido juntamente crucificado, y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, quien me amó, y se entregó a sí mismo por mí. (Gálatas 2:19-20)

Pues los que son de Cristo crucificaron la carne con las pasiones y deseos. Ahora que vivimos por el Espíritu, andemos en el espíritu. (Gálatas 5:24-25)

Pero jamás me suceda gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesús, el Cristo, por medio de la cual el mundo ha sido crucificado para mí, y yo para el mundo. (Gálatas 6:14)

Porque en Él vive corporalmente toda la plenitud de la Naturaleza Divina, y estáis completos en Él, el cual es la cabeza de todo principado y potestad; en quien también fuisteis circuncidados con una circuncisión hecha sin mano, desvistiéndoos enteramente del cuerpo de la carne, por medio de la circuncisión del Mesías; sepultados juntamente con Él en el bautismo, en el cual también fuisteis resucitados con Él, por medio de la fe en el poder de Dios que lo resucitó de entre los muertos. (Colosenses 2:9-12)

Por la gloria que tengo de vosotros en Jesús el Mesías, Señor nuestro, cada día muero. (1 Corintios 15:31)

Leyendo las citas anteriores, tu puedes buscar mucha más en las cartas de Pablo, que avalan nuestra condición de muertos juntamente con Cristo, y como eso nos libra del pecado, del mundo y del enemigo (muerte); y da cumplimiento a la justicia de Dios por la ley. Pues no sólo morimos con él, sino que hemos resucitado juntamente con él:
… sepultados juntamente con Él en el bautismo, en el cual también fuisteis resucitados con Él, por medio de la fe en el poder de Dios que lo resucitó de entre los muertos.  (Colosenses 2:12)

Esa importante cruz, nos abre una puerta a una nueva dimensión espiritual (por llamarlo de alguna manera), una puerta al cielo; es la entrada a Su reino eterno, puerta que cruzamos acá en la tierra (pues el reino de los cielos ya está acá en medio nuestro); esa es una puerta abierta hoy día, que sólo se puede cruzar con la fe en la cruz, pues de otra manera, se nos hace algo no deseable y una locura para la carne (lo humano).

Para la sabiduría del hombre es realmente una locura y para el religioso es un tropiezo; pero para los que creen es poder y sabiduría de Dios.

Porque los judíos (religiosos) piden señales, y los griegos (mundanos) buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos (religiosos)    ciertamente tropezadero, y para los gentiles (mundanos), necedad; mas para los llamados, tanto judíos como griegos, Cristo es poder de Dios y sabiduría de Dios. (1 Corintios 1:22-24)

Recordemos que nuestro Maestro ya no los enseñó, y está escrito en sus evangelios, citemos uno de ellos:
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá, pero el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. (Mateo 16:24-25)

Como sabemos Jesús pasó de muerte a vida, así mismo quienes lo seguimos, hemos pasado de muerte a vida, y en nuestra nueva vida que tenemos juntamente con él, debemos andar…
Si pues fuisteis resucitados juntamente con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque ya habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, sea manifestado, entonces también vosotros seréis manifestados con Él en gloria. (Colosenses 3:1-4)

El enemigo nos dirá, tratando de bajarnos de la cruz “¡Si eres Hijo de Dios, sálvate a ti mismo y baja de la cruz!”

¿Cuál será nuestra respuesta?

¿Andaremos tras las cosas del mundo, tratando de satisfacernos a nosotros mismos?
ó
¿Realmente perseguiremos el tremendo llamado a su Reino con que Jesús nos alcanzó?

Es nuestra decisión de cada día, o lo seguimos a Él; o seguimos nuestras vanas ilusiones…

La razón a mi me dice lo siguiente: Si Dios estuvo dispuesto a sacrificar a su propio Hijo por nosotros, y nos abrió la puerta a su reino a través de su cruz, ¿No será porque nos tiene cosas tan maravillosas que no alcanzamos a comprender con esta naturaleza terrenal? ¿O el Soberano y Todopoderoso de todo el Universo, no tiene algo mejor que ofrecernos que nuestros limitados sueños terrenales?

Yo no me bajo de la cruz, con Cristo estoy juntamente crucificado y ya no vivo yo, más vive Cristo en mi.

¡No hay nada que me pueda ofrecer el enemigo que me haga tomar tal decisión , de abandonar a mi amado Señor Jesús, con su gracia!!!

Estimado hermano y amigo, en esa cruz desafiamos la muerte; ya la muerte no nos puede alcanzar y dominar tras la resurrección, pues con Cristo fuimos juntamente resucitados; y debemos buscar las cosas de arriba, donde está nuestra vida...

Si pues fuisteis resucitados juntamente con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque ya habéis muerto, y vuestra vida está escondida con el Mesías en Dios.  (Colosenses 3:1-3)

El enemigo nos quiere bajar la vista, no lo permitas y obedezcas...

Un cariñoso abrazo y saludo; y ánimo que nuestra fe venció al mundo.

¡Shalom del Señor a todos los suyos!!!




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