El Mapa de la Reforma y el Camino al Padre.
Analizando las 5 Solas bajo la Luz del Espíritu Santo.
Un comentario previo: El diseño de lo insignificante
Antes de entrar en las famosas "5 Solas" de la Reforma, debemos entender cómo opera el Reino de Dios. El mundo busca lo fuerte, lo grande y lo capaz, pero Dios tiene un "modus operandi" diferente: Él busca lo débil para perfeccionar en ello Su poder. Lo vemos en la nación de Israel, a quien Dios eligió no por ser poderosa, sino por ser "el más insignificante de todos los pueblos" (Deuteronomio 7:7). Lo vemos en Moisés, que tuvo que pasar 40 años siendo "alguien" en los palacios de Egipto solo para ser "des-educado" durante otros 40 años como un simple pastor en el desierto, no siendo nadie; Dios tuvo que vaciarlo de su fuerza humana para que, a los 80 años, pudiera ser el libertador de su nación, que dependía solo del "YO SOY". Lo vemos en David, el hijo menor olvidado incluso por su padre, detrás de las ovejas como pastor, cuya única escuela fue la soledad y la obediencia silenciosa.
Dios usa vasos de barro (2 Corintios 4:7). El barro es frágil, barato y común. Sin embargo, el valor no está en el envase, sino en el Tesoro que lleva dentro. Como los cántaros de Gedeón, el barro muchas veces debe ser "quebrantado" para que la luz que habita en nosotros pueda brillar y dar la victoria. Sin este entendimiento de nuestra propia debilidad, las doctrinas que siguen son solo conceptos intelectuales vacíos.
Hace cinco siglos, la Reforma barrió con siglos de tradición humana que habían asfixiado el mensaje de Jesús. Surgieron las famosas "5 Solas" como una cirugía de emergencia. Sin embargo, hoy debemos ser críticos: muchos han convertido esas frases en una nueva religión de conceptos intelectuales, una higuera llena de hojas teológicas pero sin el fruto de la vida real.
Dios no busca expertos en doctrina; busca hijos que entiendan la realidad del Shemá (oír y obedecer) y que comprendan que Cristo es el Camino, pero el Padre es el Destino.
I. Sola Scriptura (Solo la Escritura): El Libro no es el límite de Su Voz, Su Voz y palabras son mayores aún:
El Principio: La Palabra de Dios es la autoridad final, no los hombres y menos sus tradiciones.
El Riesgo: Puede convertirse en "Bibliolatría". Conocer el libro no es conocer al Autor del libro. Sin el Espíritu Santo, la letra mata y no vivifica.
El Principio: La Palabra de Dios es la autoridad final, no los hombres y menos sus tradiciones.
El Riesgo: Puede convertirse en "Bibliolatría". Conocer el libro no es conocer al Autor del libro. Sin el Espíritu Santo, la letra mata y no vivifica.
La Reforma rescató la Biblia de las tradiciones humanas, pero hoy muchos han convertido la "Sola Scriptura" en una cárcel, pensando que Dios cerró la boca tras el Apocalipsis, ósea piensan que Dios dejó de hablar, porque ya lo dijo todo (veremos como la misma Biblia contradice esa creencia).
Jesús es más grande que el papel: Juan 21:25 nos advierte que Jesús hizo (y por lo tanto también dijo) tantas cosas que no cabrían en el mundo todos los libros a escribir. Limitar a Dios a que "solo dice lo que ya está escrito" es negar que Él es una Persona Viva. La Biblia es nuestra Constitución y el filtro para reconocer Su voz, pero no es el límite de Su comunicación.
El Shemá hoy: Hechos 2:17-18 "Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños; Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán". promete que en los últimos días Sus hijos (jóvenes, ancianos y profetas) profetizarán. ¿Para qué? Porque el Padre tiene instrucciones frescas y precisas para Su pueblo hoy y mañana, igual que la tuvo ayer. El verdadero Shemá consiste en usar la Escritura como fundamento, pero manteniendo el oído atento a lo que el Espíritu Santo nos dice hoy.
II. Sola Fide (Solo la Fe): Un motor vivo, no un concepto estático
El Principio: No nos salvamos por ritos, sino por arrepentirnos y confiar en Jesús.
El Riesgo: Se suele entender como "asentimiento intelectual". Si no hay Shemá (oír + obedecer), esa fe no es verdadera.
El Principio: No nos salvamos por ritos, sino por arrepentirnos y confiar en Jesús.
El Riesgo: Se suele entender como "asentimiento intelectual". Si no hay Shemá (oír + obedecer), esa fe no es verdadera.
Se nos ha enseñado que la fe es una "firma" mental. Pero la fe bíblica es un músculo dinámico que crece o se atrofia según nuestro caminar.
Fe y Obediencia: No existe separación entre creer y hacer. La fe es el motor que nos hace obedecer las palabras de Jesús. Cada vez que le creemos al Padre y damos un paso, nuestra fe se ensancha y crece. Sin obediencia, la fe es estéril.
La Meta de la Unidad de la fe: Muchos dividen la iglesia exigiendo "unidad de fe" (pensar igual) para empezar a caminar juntos (eso es verdad con los fundamentos de la fe, no con toda). Como vemos Efesios 4:1-13 nos corrige: la unidad de la fe es la meta, no el punto de partida. Debemos guardar la unidad del Espíritu mientras caminamos juntos para llegar a la unidad de la fe. Es en el camino de la obediencia donde el Espíritu nos llevará a todos, finalmente, a la unidad de la fe.
III. Sola Gratia (Solo la Gracia): El Poder para el Guerrero
El Principio: Todo es regalo de Dios, no hay mérito propio.
El Riesgo: A veces se usa como "Gracia barata". La gracia no es solo perdón, es el poder de Dios para transformarnos, morir al "yo" y hacer Su voluntad.
El Principio: Todo es regalo de Dios, no hay mérito propio.
El Riesgo: A veces se usa como "Gracia barata". La gracia no es solo perdón, es el poder de Dios para transformarnos, morir al "yo" y hacer Su voluntad.
La gracia ha sido "abaratada" presentándola como un permiso para la pasividad. Pero el Señor es claro: Su gracia sostiene a los hijos, pero no es para tomarla livianamente.
Gracia con Temor: La gracia sin temor de Dios produce desobediencia. El soberbio se jacta de ella, el cobarde se esconde en ella y el desobediente se aprovecha de ella. Pero el Señor niega Su gracia al soberbio. La gracia es para el que le ama y le teme, porque ese es el que realmente obedece.
Auxilio Oportuno: Según Hebreos 4:16 "Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro". la gracia no sólo es misericordia sino es "socorro". La verdadera gracia es el poder (empoderamiento) que Dios nos da para poder cumplir Su voluntad cuando nuestras fuerzas humanas se agotan. No es un sofá para descansar, es el combustible para seguir Su camino y morir a nuestra propia voluntad.
IV. Solus Christus (Solo Cristo): El Camino hacia el Padre
El Principio: Jesús es el único mediador y camino al Padre.
El Riesgo: Se puede quedar en un concepto legal. Cristo no es solo un abogado, es la Vida misma que debe fluir por nuestras venas.
El Principio: Jesús es el único mediador y camino al Padre.
El Riesgo: Se puede quedar en un concepto legal. Cristo no es solo un abogado, es la Vida misma que debe fluir por nuestras venas.
Este es el punto donde la iglesia se ha quedado más corta, predicando a un Abogado que nos salva del juicio, pero olvidando el propósito de esa salvación.
La Rueda del Hámster: Muchas iglesias corren hoy en programas y activismo religioso, pero no llegan a ningún lado. Están atrapados en una "rueda de hámster" porque corren sin un objetivo claro.
El Destino es el Padre: Jesús fue tajante: "Yo soy el camino... al Padre". Cristo es el medio, pero el destino final es volver al Padre.
Cristo Formado: La meta es que Cristo sea formado en nosotros (Gálatas 4:19). Esto solo ocurre si tomamos nuestra cruz cada día y nos negamos a nosotros mismos. Sin cruz, solo estamos pedaleando en la religión; con la cruz, empezamos a caminar hacia el Padre siguiendo las huellas del Maestro.
V. Soli Deo Gloria (Solo a Dios la Gloria): La Victoria de la Iglesia
El Principio: Todo el propósito de la creación es Su honra.
El Riesgo: Puede ser un concepto abstracto. La gloria de Dios se ve cuando un "vaso de barro" es quebrantado y Su luz brilla a través de él.
El Principio: Todo el propósito de la creación es Su honra.
El Riesgo: Puede ser un concepto abstracto. La gloria de Dios se ve cuando un "vaso de barro" es quebrantado y Su luz brilla a través de él.
La gloria no es un trofeo individual. En el ejército de Dios, el único que lleva medallas es el General.
Gloria en el Conocimiento: Nuestra gloria no está en lo que hacemos o predicamos. Nuestra única gloria permitida es conocerlo. Somos peones en Su mano; nosotros "no pinchamos ni cortamos", solo obedecemos al oír.
Victoria Corporativa: La victoria es para Su Iglesia, no para personas individuales. Aquel que busca su propia fama o mostrar su propio rostro, no entrará al Reino de los cielos.
El Rostro de Cristo: Al Padre no llegamos como "exitosos independientes", sino como un solo cuerpo que refleja el rostro de Jesús. La plenitud se restaura cuando Su iglesia se presenta habiendo dejado atrás toda ambición personal y terrenal, para que solo Él sea glorificado.
Conclusión: El Triunfo de la Cruz
La conclusión de todo este análisis es la Cruz. La Cruz es donde la debilidad se convirtió en triunfo eterno. Jesús, tomando lo peor que le podía pasar a un ser humano en el mundo, el ser crucificado; convirtió ese sacrificio en la victoria definitiva y suprema.
No te pierdas en la gracia por falta de temor de Dios, ni te quedes atrapado en la rueda de la religión. Reconoce tu condición de vaso de barro, oye la voz del Padre, obedécela con temor reverente. y en amor camina a través de Cristo hacia el abrazo eterno de nuestro Padre Celestial que nos espera, y ha preparado todo para que nosotros lleguemos en su Hijo.
Que solo Su rostro resplandezca en nosotros.
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