domingo, 11 de mayo de 2008

Pensaste que yo era tal como tú

(Salmo 50)

Hoy muchos hombres que hacen a Dios como ellos; y ellos ignoran y no creen que Dios es Santo, Puro y sin mancha. Dios aborrece el pecado; y es un juez justo. El Todopoderoso es rico en paciencia y misericordia; y muchas veces guarda silencio. Pero vendrá el gran día en que se manifestará y hará un gran juicio justo sobre toda la tierra; sobre todos los hombres, y dará a cada uno conforme a sus obras. Esto están cierto y fiel; que no fallará y habrá cumplimiento fiel a sus palabras. Muchos hombres cuando escuchan estas palabras, se refugian en sus necios pensamientos y hacen a Dios a su nivel; hacen a Dios según sus ideas y sus vanos pensamientos. Pero Dios no es la imaginación de ningún hombre; de hecho por El existimos y nos movemos; y en El estamos contenidos con toda la creación. Es tan grande que los cielos de los cielos no lo pueden contener; es decir, ni aún su creación, que el hombre aún se asombra por su inmensidad y continúa expansión, puede contener a Dios el Señor. ¿Cómo habremos de pensar que Dios es semejante a nosotros en nuestras con bajezas? ¿Cómo lo haremos semejante a ídolos mudos de yeso, madera, oro o plata, producto de nuestra creación? ¿Cómo no entenderemos que nada sabemos ante El? ¿Cómo no callaremos ante su gloriosa e imponente grandeza? ¿Habrá algún hombre que le aconseje? ¿Habrá algún fuerte delante de El? Nada somos ante El, nada más que polvo de la tierra. Por su amor existimos y respiramos, y por su amor cada día sale el sol sobre nuestras cabezas; la lluvia nos llega según sus ordenanzas, y la vida subsiste por El y en El. Nada escapa de su conocimiento, y su grandeza y majestad no tiene límite. Amén.

¿Cómo pensaremos hacerlo según nuestro humano pensamiento? Aquel dios, según el pensamiento humano, no es más que un ídolo; y sabemos que los ídolos nada son. Mejor es confiar en el Omnipotente que en las muchas riquezas, bienes y dinero; mejor es confiar en el Santo, que en nuestro oscuro entendimiento humano. Mejor es confiar en su Palabra; que en nuestras vanas ideas, prejuicios, entendimiento humano y vista carnal.

Dijo Dios al impío: “pensaste que yo era tal como tú”; cuantas veces los hombres hablan de Dios, pero su dios no es más que sus pensamientos e ideas personales; su dios no son más que sus apetitos transformados en justificación, ¡cuantas veces piensan que dios es amor y por eso piensan que se salvarán del juicio!; no entendiendo que la paga del pecado es muerte; y a menos que se arrepientan y crean al evangelio, están condenados. Cuantos hombres aún no creen ni entienden el evangelio de la gracia de Jesucristo, que dio su vida por los hombres pecadores, pagando con SU SANGRE su salvación, y la de todos los hombres.

Si tú piensas que Dios es como tú, te digo que nada conoces de Dios; es mejor que hoy mismo lo empieces a buscar y le creas; ya que si tú piensas que Dios es como tú; nada has visto aún. Tus ojos están cerrados y tus oídos nada oyen; tu corazón está petrificado y tu vida es sólo muerte. “pensaste que yo era tal como tú” será la sorpresa de muchos en aquel día, que se acomodaron a sus pecados, delitos e injusticias, y no buscaron el Camino, la Verdad y la Vida.

Muchos se justifican como justos a si mismos ¿Cómo responderán a Dios? si Dios dice: Como está escrito: NO HAY JUSTO, NI AUN UNO; NO HAY QUIEN ENTIENDA, NO HAY QUIEN BUSQUE A DIOS; TODOS SE HAN DESVIADO, A UNA SE HICIERON INUTILES; NO HAY QUIEN HAGA LO BUENO, NO HAY NI SIQUIERA UNO. SEPULCRO ABIERTO ES SU GARGANTA, ENGAÑAN DE CONTINUO CON SU LENGUA, VENENO DE SERPIENTES HAY BAJO SUS LABIOS; LLENA ESTA SU BOCA DE MALDICION Y AMARGURA; SUS PIES SON VELOCES PARA DERRAMAR SANGRE; DESTRUCCION Y MISERIA hay EN SUS CAMINOS, Y LA SENDA DE PAZ NO HAN CONOCIDO. NO HAY TEMOR DE DIOS DELANTE DE SUS OJOS. (Rom 3:10-18)

¿Se equivocará Dios y el hombre tendrá razón?, ¿No sería mejor a tales hombres acercarse a Dios y ESCUCHAR, si ESCUCHAR; que esperar a día final y ver que toda su vida fue en vano? ¿Y ver que ya nada tiene? ¿Y que las oscuridad eterna será su morada?

Palabras fuertes dirá alguno, y mirará para otro lado; no creo en eso, dirá otro; y seguirá en sus miserias; estas loco, exclamará un tercero; y seguirá en su soberbia… no puede ser, Dios es amor, exclamara otro y seguirá en su pecado… el infierno no existe, exclama el último, cerrando sus oídos y ojos…

¡Hoy hay una buena noticia para toda la humanidad!; y esa buena noticia es que en el nombre de Jesús hay salvación para todo aquel que cree; sin acepción de personas en Cristo el Salvador y Señor. En su sacrificio en la cruz hay perdón de pecados, y paz para con Dios para todo hombre que lo recibe. He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Esta es la solución perfecta y definitiva del hombre, en Cristo hay salvación eterna; en la cruz vemos el más grande amor inimaginable de Dios por el hombre; y vemos la justicia de Dios; que Cristo pagó nuestros pecados con su aflicción y muerte. Dios no dejó sin paga el pecado del hombre, sino que él mismo lo cargó en sus hombros…

Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él, no es juzgado; pero el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios. (Juan 3:16-18)

Muchos no creen en el infierno, y piensan de diferentes formas para justificar sus creencias. Mira aquí tienes dos razones muy importantes de considerar, si tú crees que el infierno no existe.

Primero, fue enseñado por Jesús, explícitamente en todos estos pasajes de los evangelios: Mat_5:22; Mat_5:29; Mat_5:30; Mat_10:28; Mat_18:9; Mat_23:15; Mat_23:33; Mar_9:43; Mar_9:45; Mar_9:47; Luc_12:5; Mat_11:23; Mat_16:18; Luc_10:15; Luc_16:23; si te consideras cristiano; debes considerar lo que Jesús dijo. ¿No es verdad? ¿O cómo serás cristiano?

Segundo, ¿Cómo haría justicia Dios si no hay paga para justos e injustos? Si puedes responder esta pregunta, te darás cuenta que la única forma de hacer justicia es dar a cada cual lo que le corresponde ¿no es verdad? Al malo, castigo; y al bueno, recompensa. No hay otra forma de hacer justicia; sin dar a cada cual lo que corresponde.

Veamos lo que Dios dice al hombre impío, al hombre sin Cristo, al hombre sin piedad, el hombre pecador, el hombre errado en la maldad, al hombre natural apartado de Dios:

Salmo 50:16-23
(16) Pero al impío Dios le dice: ¿Qué derecho tienes tú de hablar de mis estatutos, y de tomar mi pacto en tus labios? (17) Pues tú aborreces la disciplina, y a tus espaldas echas mis palabras.

¿Con que derecho estos hombres hablan de Dios, de su leyes y su pacto? Mira como los hombres impíos también muchas veces hablan de cosas que no entienden ni han vivido; es decir, son falsos testigos de Dios. ¿Con que derecho? No tienen ningún derecho, ya que desprecian la disciplina de Dios y su enseñanza; no tienen derecho ya que hablan de las palabras de Dios, pero en realidad las tiran a sus espaldas, no las creen, y por lo tanto, no las guardan; no consideran lo que Dios dice y tropiezan en la palabra; tropiezan en la piedra de tropiezo que hace caer, es decir, en CRISTO JESUS, la palabra de Dios. Ningún incrédulo tiene derecho a hablar de Dios, de su Ley y de su Pacto. Ningún religioso, por muy prominente e importante que sea en el mundo, si no es creyente genuino; tiene derecho a tomar en su boca el nombre de Dios, sus leyes y pacto. Ya que lo tomará sólo para la vanidad de su mente; y satisfacer sus oscuros deseos. Tendrá apariencia de piedad este hombre, pero por dentro es un sepulcro lleno de podredumbre…

Cuantos falsos maestros, pastores, profetas hoy manipulan la palabra de Dios, para su propia condenación eterna ya que con su maldad hacen caer a muchos pequeñitos, y Dios es un justo juez que con paciencia espera que todos se arrepientan y vengan al conocimiento de la verdad…
Ningún hombre que no tema a Dios y crea a su palabra; tiene derecho de tomar en sus labios los estatutos de Dios y su pacto.

(18) Cuando ves a un ladrón, te complaces con él, y con adúlteros te asocias. (19) Das rienda suelta a tu boca para el mal, y tu lengua trama engaño. (20) Te sientas y hablas contra tu hermano; al hijo de tu propia madre calumnias.

No dice que roba este hombre, sino que se complace con el ladrón cuando lo ve; no dice que adultera sino que se asocia con ellos; da rienda suelta a su boca para el mal (pelambre) y es mentiroso, es decir, no siempre dice la verdad.

(21) Estas cosas has hecho, y yo he guardado silencio; pensaste que yo era tal como tú; pero te reprenderé, y delante de tus ojos expondré tus delitos.

Dios ha guardado silencio ante ellos hasta hoy; pero no será siempre así. “PENSASTE QUE YO ERA TAL COMO TU”. Eso es el pensamiento íntimo del corazón del hombre impío, cuando no quiere reconocer su pecado ante Dios y buscar perdón; “PENSASTE QUE YO ERA TAL COMO TU”, se engaña el hombre carnal justificándose a sí mismo, con sus obras muertas. Cuando el hombre está asociado con el pecado y su alma aborrece la luz; en su intimidad el hombre se engaña a sí mismo, en que Dios es como él. Su dios no es más que un engaño de sus pensamientos; no es más que un escondite para huir de la presencia de Dios, no es más que un ídolo que nunca le hablará y ni le corregirá. Su dios no es más que un ídolo inventado por él, que es según sus pensamientos, imaginación y conveniencia; y nunca podrá este ídolo hablar, aconsejar, enseñar, salvar, dar vida eterna a los que los adoran. GUARDAOS DE LOS IDOLOS dice el apóstol; ¡GUARDAOS DE LOS IDOLOS! Que nada saben ni entienden, que NADA SON. Estos hombres quieren un dios mudo, que no los descubra en sus delitos; que no los reprenda y enseñe, ya que ellos están llenos de sí mismos, y de su soberbia carnal, pero Dios expondrá toda las cosas ocultas en su gran día, y todo saldrá a luz.

Que nuestra alma no se asocie con la idolatría, que hace caer a los hombres. Que nuestro Padre y Señor santifiquen nuestras almas, por medio de su Espíritu y la fe en la Verdad; y que todo vestigio de idolatría sea eliminado; ya que sólo nos hace caer y estar engañados; y no ver con claridad la Verdad eterna de Dios; que es Cristo en sus hijos; por la eternidad. Amen.

(22) Entended ahora esto, los que os olvidáis de Dios, no sea que os despedace, y no haya quien os libre.

Entended, entended, ¡ENTENDED!, los que olvidáis a Dios; no sea que su fuego os consuma y tus ídolos se evaporen…

Porque el tiempo ya pasado os es suficiente para haber hecho lo que agrada a los gentiles, habiendo andado en sensualidad, lujurias, borracheras, orgías, embriagueces y abominables idolatrías. (1Pe 4:3)

(23) El que ofrece sacrificio de acción de gracias me honra; y al que ordena bien su camino, le mostraré la salvación de Dios.

¿Acción de gracias?, ¿que más busca Dios de nosotros?, sólo busca que le busquemos para llenarnos de vida y bendiciones; para que luego podamos agradecerle y alabarlo; por siempre en la eternidad. Amen. Así honramos a Dios; con nuestro agradecimiento; el resto que hacemos somos nosotros los beneficiados; ya que a Dios nada podremos dar; ya que todo es de él; la plenitud de la tierra y toda la creación le pertenece. ¿Qué le podremos dar, si todo es de él? Nuestro reconocimiento, nuestra gratitud, alabanza y nosotros mismos por su gracia. Amén.

GRACIAS DIOS PADRE POR TU HIJO JESUS, QUE VINO A LA TIERRA Y MURIO EN LA CRUZ POR CADA PECADOR QUE EXISTE EN LA HUMANIDAD, ES DECIR, POR CADA HOMBRE Y MUJER, Y POR MI. GRACIAS PADRE PORQUE ESTA OBRA ES PERFECTA, SUFICIENTE Y COMPLETA PARA DARNOS SALVACION ETERNA JUNTO A TI Y TU HIJO. EN ELLA VEMOS TU GRAN AMOR Y TU JUSTICIA PERFECTA. AMEN.

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