domingo, 27 de diciembre de 2009

¿Cómo conocer verdaderamente a las personas?


Me gustaría compartir con ustedes, la forma en que nos enseña el Señor a conocer verdaderamente a las personas que nos rodean; es bueno siempre conocer a las personas y sobre todo conocernos a nosotros mismos, antes que nada. Ya que conocer a las personas para juzgarlas no tiene ningún sentido, sino el conocerlas para en primer lugar poder ayudarlas con la gracia del Señor, y en segundo lugar, para tener la libertad de saber quienes son realmente las personas que nos rodean, no siempre lo que ellas misma dicen ser de sí mismas, o lo que ellas creen ser.

Primero veamos lo siguiente:

Como el agua refleja el rostro, así el corazón del hombre refleja al hombre. (Pro 27:19)

Con el verso anterior entendemos, que la única forma de verdaderamente conocer a una persona, es ver su reflejo; y su reflejo se ve en su corazón. Es decir, no hay forma de conocer al hombre, sin conocer el corazón del hombre, porque su corazón es el reflejo de su verdadera realidad, y no otra cosa. Muchas personas pueden hablar muchas cosas maravillosas de ellas mismas, ¿Pero sus corazones reflejarán esa maravillosa realidad que ellos dicen ser? No hay forma de saberlo, sin antes conocer verdaderamente el corazón de los hombres. Cuando vemos el corazón del hombre, veremos la verdadera realidad e identidad de cada persona que nos rodea. El Señor quiere que sepamos reconocer todas las cosas para que no seamos engañados, para que podamos ayudar, y para que sobre todo nos conozcamos verdaderamente a nosotros mismos, por el mismo medio.

¿Y cómo vemos el corazón del hombre? Pareciera que es muy difícil ver el corazón de los hombres, ya que está en lo más profundo de cada ser humano; pero el Señor nos enseña a ver su reflejo así como se refleja el rostro en el agua. Hay una manera que nos es enseñada, de reconocer lo que abunda en el corazón de cada ser humano, y por lo tanto, ver el reflejo en el agua de cada persona.

Bueno, en el siguiente verso, podemos ver parte de la respuesta:

Porque de la abundancia del corazón habla la boca. (Mateo 12:34)

La manera que podemos ver la verdadera realidad e identidad de todas las personas, es escuchar y oír lo que abunda en su boca; su boca muestra el reflejo que hay en su corazón. Es impresionante como todos nos revelamos y mostramos lo que realmente hay en nuestros corazones, sólo escuchando la abundancia de lo que habla nuestra boca. Eso es algo que el Señor nos enseña para que sepamos descubrirnos y descubrir la verdad en nosotros y de muchas personas, no con el sentido de condenación; sino de ver lo que realmente es; que es la verdad. Y no ser engañados por las apariencias.

Y por último, ¿que es lo que realmente las personan guardan en su corazón?. Veremos que las personan atesoran en su corazón lo que ellas le dan verdadero valor, a pesar que ellas digan cosas contrarias, nuestro corazón es el reflejo de lo que el guarda como tesoro.

De la manera en que las personan entienden la realidad, ellas dan valor y guardan diferentes cosas en su corazón, según ellas entienda que son valiosas (digo entiendan ya que no necesariamente lo son). Es por eso, que cuando las personas hablan de la abundancia de su corazón hablan, y ellos abundan en su corazón lo que ellas piensan que tiene valor.

Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. (Mat 6:21)

Ustedes ya saben como conocer las personas, conociendo sus corazones; y saben como pueden ver realmente lo que hay en el corazón de las personas; y una manera es escuchando de la abundancia de la boca. Ojala podamos cada día ver, más y más personas que tengan un verdadero tesoro en su corazón, y sobre todo que lo puedan reconocer; un tesoro de verdad y no en apariencias; ese verdadero tesoro es Cristo en nosotros, esperanza de gloria. Esas personas, que lo tienen y además lo valoran; ustedes las irán conociendo, por lo que abunda en forma espontánea en sus bocas. En contraste, con aquellos que dicen tenerlo, y nada tienen aún.

1 comentario:

The Old Geezer dijo...

interesting blog
God bless you