viernes, 23 de enero de 2026

¿Biblia o Palabra de Dios en el Matrimonio? El Camino de la Cruz y el Diseño del Autor

 


Antes que nada ¿Tu matrimonio sigue el diseño de Dios o el del mundo? Aplicar consejos bíblicos no basta si no hay obediencia al diseño divino. Dios no restaura estructuras mundanas con barniz cristiano; Él restaura lo que se rinde a Su orden. Descubre por qué la verdadera unión nace de negar tus propias obras, abrazar las diferencias de diseño y permitir que el Hijo sea la única tierra fértil de tu relación.

Cuando un matrimonio atraviesa dificultades, lo primero que buscamos es una "receta" o un consejo que alivie el síntoma y mejore la situación. Sin embargo, puedes leer todos los manuales de consejería y seguir viendo y sintiendo que la distancia crece entre ambos. El matrimonio no se sostiene por cumplir reglas escritas, sino por la presencia viva del Hijo en la relación de los dos.

1. El peligro de usar la Biblia como un "Manual de Modales"

Muchos matrimonios intentan salvarse aplicando la "letra" de la Biblia de forma externa. Usan pasajes como Efesios 5 o 1 Corintios 13 como una lista de deberes. Pero si intentas amar o perdonar por tu propio esfuerzo, la Biblia se convierte en palabra de condena y muerte. La letra sola mata el amor; solo el Espíritu lo vivifica cuando el Hijo habita en la pareja.

2. Tu plan vs. Las obras de Dios (Efesios 2:10)

La crisis suele nacer porque cada uno sostiene su propio "proyecto" de felicidad. Queremos que Dios bendiga nuestra idea de lo que el otro debe ser. Pero tu matrimonio es una obra predestinada. Dios preparó de antemano el camino (Efesios 2:10). La angustia surge al caminar por sendas que nosotros mismos creímos buenas, pero que no son los "negocios de nuestro Padre".

3. El Hijo: La única Tierra Fértil

Tú no puedes fabricar amor o fidelidad; tu corazón humano es tierra seca. La única tierra fértil es el Hijo. Para que la Palabra dé fruto en tu hogar, debe ser recibida en el Hijo en ustedes. Cuando Cristo es la tierra, Su Vida produce lo que tú nunca pudiste por esfuerzo propio, ríndete a El y las cosas van a empezar a cambiar.

4. El Diseño de Dios vs. El Diseño del Mundo

Muchos matrimonios cristianos fallan porque, aunque citan la Biblia, su estructura de relación es una copia exacta del diseño del mundo. No se diferencian en nada: buscan la satisfacción personal, el control, están en la misma carrera del mundo y/o la comodidad por encima del Reino.

  • El diseño del mundo se basa en el "yo", en mis derechos, en mi felicidad, en mi desarrollo y en mi forma de entender la pareja.
  • El diseño de Dios es una instrucción específica que requiere obediencia absoluta, es El nuestro fabricante al cual debemos escuchar sus instrucciones, pues solo El nos conoce a cabalidad y sabe mejor que nadie como estamos diseñados para que funcionemos bien.

Dios no puede restaurar un matrimonio si no hay disposición para seguir Sus instrucciones. Muchos ni siquiera conocen Su diseño, por lo tanto, mucho menos pueden obedecerlo. Aquí es donde aparece la cruz: la cruz es obedecer Su voluntad (Su diseño) antes que la mía. Es morir a "mi forma" de entender el matrimonio para someterse a la Suya, que realmente funciona.


Conclusión

No busques consejos para "mejorar" tu relación; busca la muerte de tu diseño personal en la cruz para que el diseño del Hijo tome lugar. Dios no restaura estructuras mundanas con barniz cristiano. El matrimonio es la unión de dos personas que han decidido que el Hijo sea su única tierra fértil en ellos y Su voluntad su única instrucción.

Deja de pelear por tus propios negocios y entra en los negocios de tu Padre. Solo bajo la dirección del Pastor, caminando por las obras que Él ya preparó, tu matrimonio dejará de ser un campo de batalla para convertirse en un testimonio de Su gloria.


Para que no te vayas con las manos vacías de este lugar, te comparto este anexo que preparé con algunas cosas importantes en el diseño de Dios en el matrimonio.


Anexo: Instrucciones del Diseñador para el Matrimonio

Dios no restaura lo que no se somete a Su orden (diseño). Si quieres ver Su mano en tu relación, debes dejar de lado tu propia forma de entender el matrimonio y aplicar estas correcciones fundamentales:

1. El Propósito: Reflejar a Cristo y la Iglesia

El matrimonio no fue creado para tu felicidad personal, sino para ser un espejo de la relación entre Cristo y Su Iglesia (Efesios 5:32).

  • Corrección: Deja de buscar que tu pareja sea la fuente de tu gozo. Tu satisfacción debe estar en Cristo.
  • Implementación: Evalúa cada decisión preguntando: "¿Esto honra el diseño de Dios o busca mi propio beneficio?"

2. La Instrucción para el Varón: Amor, no Dominio

El mandamiento para el hombre NO es someter a su mujer, sino amarla como Cristo amó a la iglesia (Efesios 5:25).

  • Corrección: El liderazgo bíblico no es dictadura ni comodidad; es sacrificio. Si no estás muriendo a tus deseos por el bienestar de tu esposa, estás en desobediencia. Debes estar dispuesto a sacrificarte por ella, tu gozo y deleite debe ser cuidarla y darle todo lo que realmente necesita.
  • Implementación: Tu meta no es que ella te sirva, sino que tú seas el primero en dar la vida por ella, eso es amor.

3. La Instrucción para la Mujer: Orden y Respeto

La instrucción es la sujeción voluntaria al marido (Efesios 5:22). Sin embargo, producto de la caída, la tendencia natural de la mujer es querer ocupar el puesto que Dios le dio al varón.

  • Corrección: La independencia mundana destruye el orden divino. Reconocer el liderazgo del varón no es inferioridad, es alineación con el diseño de Dios.
  • Implementación: Identifica si estás intentando "dirigir" o controlar por falta de confianza en el diseño de Dios, y rinde ese puesto al varón. Son un equipo trabajando, y no competidores.

4. La Unidad: Una sola carne y una sola meta

Dios no ve a dos personas compitiendo, sino a una sola carne. Lo que uno alcance en Cristo, le pertenece al otro también; no hay "logros por separado", sino que ambos decidieron ser uno. Además, la instrucción es: "dejará a su padre y a su madre" (Génesis 2:24).

  • Corrección: Muchos matrimonios fallan porque aún dependen emocional o físicamente de sus padres. Si no hay separación real, no puede haber unión plena, se está desobedeciendo el diseño de Dios.
  • Implementación: Asegúrense de tener el mismo propósito y meta, el cual debe ser que Cristo sea formado en ustedes. Si no caminan bajo el mismo diseño, el motor se romperá. Si aún viven o dependen de sus padres, obedezcan el mandato de dejar para poder unirse como El determinó.

5. El Equipo: Diferencia con Potencial

Somos iguales en derechos y dignidad, pero NO somos iguales en función. La igualdad absoluta es una prédica del mundo que anula el potencial de la diferencia creada por Dios entre el hombre y la mujer. Somos como el polo positivo (+) y el negativo (-), porque son diferentes se atraen (si fueran iguales se repelen, y eso les pasa a muchos matrimonios, terminan siendo iguales porque siguen lo que el mundo les enseño): la luz surge de la diferencia de ambos polos en su unión, no de la igualdad.

  • Corrección: No traten de ser iguales. El hombre y la mujer fueron creados diferentes para complementarse, no para imitarse. Son un equipo, no competidores de quien lo hace mejor.
  • Implementación: Valoren las fortalezas del otro que ustedes no poseen. Al abrazar la diferencia de diseño, activan el poder del equipo que Dios ideó, y se potencian para alcanzar la meta.

6. Gestión del Conflicto: Muerte al Orgullo

"Perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo" (Efesios 4:32).

  • Corrección: El mundo busca "ganar" discusiones. El diseño de Dios busca la reconciliación a través de la muerte al "yo".
  • Implementación: No se ponga el sol sobre vuestro enojo. Pedir perdón es el camino de la cruz.

7. El Poder: El Hijo como Tierra Fértil

Ninguna de estas instrucciones se puede cumplir por fuerza de voluntad. Intentar ser un "buen esposo" fuera de Cristo solo produce frustración y agotamiento.

  • Corrección: Deja de intentar cambiar con tus propias fuerzas de voluntad.
  • Implementación: Reconoce tu incapacidad. Permite que sea el Hijo en ti quien ame, respete y perdone. Si Él no es la tierra fértil en tu hogar, cualquier cambio será una imitación barata del diseño original.

Nota para el blog:

Este anexo es el "manual de reparaciones". Dios no bendice los esfuerzos por mejorar un diseño humano; Él bendice la obediencia total a Su diseño eterno. La restauración comienza cuando decides que Su voluntad es más importante que tu opinión.

Un Paso de Muerte para una Nueva Vida

Después de conocer el diseño del Autor, solo quedan dos caminos: seguir intentando remendar un matrimonio basado en tus propias ideas o morir a tu "diseño personal" para que el de Dios cobre vida. La restauración no es un proceso de "mejora", es un proceso de resurrección, y nada resucita si primero no muere.

Si ambos están dispuestos a dejar de pelear por sus propios negocios y entrar en los negocios del Padre, los invito a tomarse de las manos y hacer esta oración de renuncia. No son palabras mágicas; es una declaración de rendición al Pastor de sus almas, y que tiene el poder más allá de lo que llegamos a entender.


Oración de Rendición Matrimonial

"Padre, hoy reconocemos delante de Ti que hemos intentado construir nuestro hogar bajo nuestro propio diseño, siguiendo la lógica del mundo y nuestras propias opiniones; hemos puesto nuestras metas y propósitos personales por sobre Ti. Confesamos que hemos buscado nuestra felicidad y nuestros intereses antes que Tu gloria.

Hoy, decidimos tomar el camino de la cruz. Renunciamos a nuestra forma de entender el matrimonio, a nuestras demandas personales y a cualquier derecho que creamos tener sobre el otro. Dejamos atrás la influencia de nuestros padres y cualquier diseño que no sea el Tuyo, y queremos que solo tu diseño en nuestro matrimonio sea el válido, que caminemos para tu gloria y que nuestra meta sea llegar a Ti abrazando a otros para que estén en Ti Señor.

Señor, reconocemos que somos tierra seca. Te pedimos que Tu Hijo sea la única tierra fértil en nosotros. Yo (varón) acepto mi llamado a amar a mi esposa y sacrificarme por ella; yo (mujer) acepto mi llamado a respetar y honrar a mi marido, el orden que Tú creaste. No somos iguales, somos un equipo bajo Tu mando y nuestro hogar lo rendimos a Ti, para que tu seas Su Señor.

Que sea Tu Hijo Jesús en nosotros quien perdone, quien ame y quien cumpla las obras que Tú preparaste de antemano para nosotros andemos en ellas. Amén."


Lo que sigue después de la oración

La oración es el inicio de la obediencia. A partir de hoy, cada vez que surja un conflicto, no te preguntes quién tiene la razón según "tu diseño", sino qué dice el Manual del Diseñador. Recuerda: lo que alcancen en Cristo es de los dos. Si uno gana una discusión pero pierde la paz del diseño de Dios, ambos han perdido.

Caminen en las obras predestinadas. El Pastor conoce el camino; Su diseño es el único que tiene la promesa de la vida eterna, caminamos al Padre.

 

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