domingo, 25 de enero de 2026

El Dios que es Uno, pero nunca ha estado Solo: La Trinidad en el Antiguo Testamento

 



Muchos piensan que la Trinidad es una idea que aparece de repente en el Nuevo Testamento, ya que no estaba en el Antiguo Testamento. Sin embargo, si usamos la Biblia como herramienta para entender la realidad, descubrimos que Dios no comenzó a ser Trino en el pesebre de Belén, sino mucho antes, desde que comienza el Genesis, ya lo vemos. El Antiguo Testamento está lleno de "sombras" y huellas que nos muestran una pluralidad dentro de la unidad divina, el objetivo de este articulo es ver como está la trinidad desde el principio y como eso nos implica a nosotros.

1. La Clave Lingüística: ¿Qué significa "Uno"?

Primero veamos la medula del Judaísmo, que verdaderamente dice el Antiguo Testamento. El corazón de la fe es el Shemá: "Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es" (Deuteronomio 6:4). Aquí hay un detalle crítico: la palabra hebrea para "uno" es Echad, que describe una unidad compuesta.

Es la misma palabra que se usa en Génesis 2:24 cuando dice que el hombre y la mujer serán "una sola carne". No se vuelven una sola persona literal, sino que mantienen su identidad ambos pero en una unidad perfecta. Si la Biblia quisiera decir que Dios es una unidad absoluta y solitaria (como el número 1 matemático), habría usado la palabra Yachid (del hebreo), pero nunca la usa para describir la unidad de Dios, sino que Echad. Con esto vemos que lo fundamental de la fe (es este caso la base Judía) el Shemá nos enseña que no es "uno" (matemático), sino "uno" en unidad perfecta.

Si Moisés hubiera querido decir que Dios es una unidad solitaria (como el número 1), habría usado Yachid. Al usar Echad, la Biblia deja claro que Dios es una unidad perfecta de personas, no un ser solitario.


2. El "Nosotros" en la Creación y la Caída

Desde el principio, Dios habló muchas veces en plural, los Judíos en ese tiempo no lo entendían, podemos ver 3 ejemplo que Dios habla consigo mismo en plural, porque es trino. No consulta con ángeles (quienes son criaturas, no creadores), sino que es un diálogo interno en El:

  • Génesis 1:26: "Hagamos al hombre a nuestra imagen..."

  • Génesis 3:22: "He aquí el hombre es como uno de nosotros..."

  • Génesis 11:7: "Descendamos, y confundamos allí su lengua".

Vemos entonces en estos 3 ejemplos, como Dios se refiere a si mismo en plural (porque es trino).


3. El Ángel de Jehová: Dios visible

Este es uno de los puntos más críticos. En varias ocasiones, el "Ángel de Jehová" aparece en el Antiguo Testamento, habla como Dios y recibe adoración (cosa que está prohibida adorar a cualquier criatura que no sea Dios), pero se distingue de Jehová. Muchos vemos aquí a Cristo antes de su encarnación:

  • Génesis 16:7-13: Se le aparece a Agar. Ella termina diciendo de Jehová: ¿No he visto también aquí al que me ve? .

  • Éxodo 3:2-6: El Ángel aparece en la zarza, pero luego dice: "Yo soy el Dios de tu padre", ósea el Ángel de Jehová es identificado con Dios.

  • Jueces 13: Se aparece a los padres de Sansón. Cuando le preguntan su nombre, dice que es "Admirable" (el mismo título del Mesías en Isaías 9:6).

Con estos 3 ejemplos queda claro como Cristo ya estaba desde el principio, y de eso da testimonio el Antiguo Testamento.

4. El Espíritu de Dios: Una Persona, no una fuerza

El Espíritu no es una energía o fuerza impersonal; es una presencia activa, viva y con personalidad:

  • Génesis 1:2: El Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

  • Isaías 63:10: Menciona que el pueblo "hizo enojar a su Santo Espíritu". Una fuerza no se enoja; solo una persona puede ser contristada o enojada.


5. Fórmulas Triples y Distinción Interna

Vemos también ejemplos que existen pasajes donde la repetición de tres apunta a la naturaleza trina:

  • La Bendición Sacerdotal (Núm. 6:24-26): Se menciona tres veces a Jehová para bendecir, iluminar y dar paz (shalom).

Jehová te bendiga, y te guarde;  (25) Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; (26) Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz (Shalom). 
  • El Trisagio (Isaías 6:3): Los serafines proclaman: "Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos". Lo hace así porque Dios es trino.

Además, hay textos donde un personaje divino habla de otro personaje divino, rompiendo cualquier idea de una unidad solitaria:

  • Salmo 110:1: "Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra". Jesús usó este verso para probar que el Mesías es más que un hombre, en este caso, siendo el hijo de David era  mayor que David.

  • Isaías 48:16: Un verso asombroso donde quien habla dice: "Y ahora me envió Jehová el Señor, y su Espíritu". ¡Las tres personas en un solo versículo! Esto es asombroso, fue escrito unos 700 años antes de Cristo.


6. El Sello del Mesías: El testimonio de Juan 10:30

Toda la preparación del Antiguo Testamento llega a su punto máximo cuando Jesús proclama una de las frases más revolucionarias de su época, de la historia y la eternidad: "Yo y el Padre uno somos".

Este no fue un comentario casual; fue un testimonio directo de Sí mismo dentro del marco del sagrado Shemá judío (Deuteronomio 6:4). Los Judíos tenían este Shemá como máxima de su fe, y Jesús (según ellos) se estaba poniendo en el Shemá, ósea se estaba haciendo Dios (por eso vemos en 10:31 que los Judíos querían apedréalo por decir esto (según ellos esa era una blasfemia). 

Al usar la palabra "uno" (hen en griego, que es neutro), Jesús no estaba diciendo que Él era la misma persona que el Padre, sino que compartían la misma esencia y naturaleza (como lo vimos antes también en hebreo). Los judíos que lo rodeaban, expertos en las Escrituras, entendieron rápidamente y exactamente la implicación: Jesús se estaba identificando con el Echad de Deuteronomio. Por eso tomaron piedras para matarlo; para ellos, no era una confusión gramatical y/o algo que alguien pudiera decir, era una declaración de divinidad que solo alguien que es Dios podría decir y sostener.

7. La Unidad de los que lo Siguen: El Círculo más Íntimo

En la intimidad de sus últimas horas con los suyos, Jesús revela que el propósito del Shemá no es solo ser reconocido y admirado, sino hace una declaración que nos invita a querer participar de esa unidad en El. En Juan 17:22-23, Jesús no se refiere a una creencia intelectual solamente, sino a una unión vital reservada para aquellos que le siguen (tomando su cruz diariamente, como lo vemos en otros pasajes):

"...para que sean uno, como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí..."

Aquí está la clave: la unidad no se logra automáticamente por el solo hecho de "creer" en El, sino además debemos seguirlo. Es una unidad de participación. Al decir "Yo en ellos", Jesús establece que la unidad con el Padre solo es posible a través del seguimiento activo asu voluntad. El mundo no se convencerá por nuestra doctrina, sino por ver a un grupo de personas de distintos orígenes siendo "perfeccionados en uno" porque siguen al mismo Maestro. La unidad de la verdadera Iglesia en ellos, es el testimonio visible de la unidad invisible de la Trinidad.

Acá vemos algo fenomenal, una gran y esplendida noticia para nosotros, es algo que no alcanzamos a entender con nuestra capacidad; nos está invitando a ser parte de esa unidad perfecta entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; nos invita a través del Hijo a entrar en esa unidad de amor perfecto. 

¿No ves que está es la mejor incitación que un hombre puede recibir?,

¿Estarías dispuesto a dejar tu vida, por alcanzar la Suya?


Conclusión Final: Del Antiguo Susurro a la Vida en Cristo

El Antiguo Testamento es como una habitación a oscuras: las verdades eternas de la Trinidad siempre han estado ahí, pero solo podíamos distinguir sus siluetas. "Porque la ley (Torá), teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas" Heb 10:1

En Cristo, la Luz del mundo entró en la habitación. Lo que antes eran plurales misteriosos como el "Hagamos" o la imponente presencia del Ángel de Jehová, ahora cobran un sentido pleno: Dios siempre ha sido una comunión eterna de vida, luz y amor.

Esta verdad no es teoría; es el diseño eterno de Su Persona  y ha estado siempre en esa unidad perfecta, ha sido trino. Si Dios fuera una unidad solitaria, el amor sería una actividad opcional para Él, luego de haber creado algo al cual amar; antes sería imposible, por eso también vemos que no fue así. Pero al ser un Dios Echad (unidad compuesta), el amor es Su esencia misma, y lo ha podido ejercer siempre por toda la eternidad. Y lo más glorioso es que Jesús abrió ese círculo íntimo para nosotros, es la puerta que nos invita a participar de esa unidad perfecta. 

El Shemá es el mapa de nuestro destino como iglesia. No fuimos llamados solo a creer que Dios que es uno, sino a ser injertados en esa unidad mediante el seguimiento fiel a Jesucristo. 

La meta de la vida cristiana es que el "viejo hombre" muera para que podamos vivir hoy en la misma corriente de amor y unidad que une al Padre con el Hijo y el Espíritu. Entender la Trinidad en el Antiguo Testamento es entender que, desde el Génesis, el plan de Dios siempre fue que nosotros fuéramos parte de esa unión, lo cual termináremos siéndolo, por Su gracia, uno con Él; a quienes lo sigan por donde quiera que vaya (Apo 14:4-5).

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