domingo, 25 de septiembre de 2011

El trigo y la cizaña

Estimados, hace algunos días que tengo dando vueltas y carga por compartir de este tema, hoy con la gracia del Señor lo hago.

Leemos la siguiente parábola de Jesús:

Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña. Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña? El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero. (Mat 13:24-30)

Luego podemos leer lo que Jesús explico de la parábola:

Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo. El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles. De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga. (Mat 13:37-43)

A pesar de que está parábola está explicada en la Biblia; veo que aún no la entendemos correctamente, y es por ello que les expongo lo que entiendo de ella; y lo que no debemos interpretar erróneamente, que nos puede llevar a creer que los hijos del diablo son una raza particular de personas a las cuales despreciar y perseguir en la carne, completamente apartado a lo que Jesús enseñó del amor a los enemigos.

Las preguntas que espero clarificar son las siguientes:

¿Quiénes son realmente los hijos del diablo, es decir, la cizaña?

¿Nacen o se hacen estas personas llamadas, cizaña?

¿De qué manera se engendra la cizaña?

Bueno, lo que veo del trigo y la cizaña es lo siguiente:

La parábola del trigo y la cizaña, es una parábola del reino de los cielos.

Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo;... (Mat 13:24)

Para entender las parábolas del reino de los cielos, es prioritario entender la parábola del sembrador, es decir, para entender la parábola del trigo y la cizaña; antes, debemos primero entender la parábola del sembrador (Jesús enseñó que es la parábola base, para entender el resto de la parábolas).

Y les dijo: ¿No sabéis esta parábola? (refiriéndose a la parábola del sembrador) ¿Cómo, pues, entenderéis todas las parábolas? El sembrador es el que siembra la palabra. (Mar 4:13-14)

Para ver mensaje de parábola del sembrador pincha AQUÍ.

El trigo es la buena semilla, la palabra de Dios (Cristo); la cizaña es mala semilla, el engaño del diablo (mentira, palabras erradas, falsas enseñanzas, etc.).

La palabra de Dios, engendra hijos de Dios; la palabra del enemigo (engaño, mentira, error, etc), engendra hijos del diablo.

Cuando no se recibe la buena semilla (la verdad), sino que se desprecia; viene el malo y siembra la mala semilla (mentira) en el corazón del hombre (es un siembra posterior a la siembra de Dios).

Por eso dice que el diablo sembró después, que el sembrador había sembrado el trigo. Lo vemos también en el siguiente verso:

Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.(2Tesal 2:11-12)

En el verso anterior el apóstol Pablo explica lo mismo; cuando alguien se complace en la injusticia (maldad), y desprecia la verdad, les llega un poder engañoso y creerán la mentira, una vez que despreciaron la verdad...

De la primera semilla (trigo=verdad) nacen los hijos de Dios, de creer la verdad (trigo); y los hijos del diablo de la mala semilla (cizaña=engaño), los que no quisieron creer la verdad, pero si creyeron la mentira (cizaña), es decir, las aves del cielo comieron su semilla, y luego recibieron la que el enemigo sembró. Dieron espacio en su corazón para el engaño, pues la verdad no les pareció conveniente, no la creyeron para no ser expuestos en sus pecados, prefieren ocultar sus pecados con las mentiras del enemigo.

Por eso Juan dice: Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. (Juan 3:19-20)

La condenación no consiste en que Dios no te da la oportunidad de conocer la verdad y te condena, sino que consiste que Dios te muestra la luz; y en la luz hay hombres que prefieren la oscuridad para no ser descubiertos en sus maldades y pecados (se apartan de la luz, les es incómoda); es por eso que rechazan la verdad; y aman la oscuridad (tinieblas) donde creen no ser expuestos en sus pecados (pero todo eso escondido que tienen, será manifiesto, nada oculto no será manifiesto, dice el Señor; pero a nosotros, nos ha lavado con su sangre, porque nos arrepentimos de nuestros pecados, y nunca más se acordara de nuestros pecados y transgresiones).

Se hacen cizaña (hijos del maligno), aquellos hombres que escogen el camino de la oscuridad y maldad, se hacen trigo (hijos de Dios) aquellos hombres que escogen el camino de luz y amor. ¿Y cómo lo escogen? Creyendo o la mentira o la verdad; creen el engaño del enemigo después de haber rechazado la verdad; pero cuando creyeron la verdad; ya no hay espacio para la cizaña en sus corazones.

Luego dice Juan:

Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios. (Juan 3:21)

No dice que los que reciben la verdad (trigo) en sus corazones sus obras sean buenas, sino que sus obras son hechas en Dios, es decir, en temor y fe de Dios. Los que practican la verdad, vienen a la luz (Cristo es la luz del mundo), es decir, aquellos que buscan la verdad con sinceridad (no es que no tengan pecado, sino que hay en ellos cierto temor y fe en Dios).

Bueno eso es lo que quería compartir con ustedes, así nacen los hijos de Dios y los que se hacen hijos del diablo, cuando por sus injusticias no quieren recibir la verdad, sino que se complacen en el engaño.

Se cumple lo que dijo el apóstol Juan: Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios. (Juan 3:19-21)

Paz a todos de nuestro Dios Padre y Señor.

Y para terminar las preguntas planteadas:

¿Quiénes son realmente los hijos del diablo, es decir, la cizaña?

Quienes se haces sus hijos creyendo sus mentiras, luego de haber rechazado la verdad de Dios.

¿Nacen o se hacen estas personas llamadas, cizaña?

Se hacen hijos de Satanás, porque aman más la oscuridad (para no ser descubiertos en sus pecados), aman el pecado.

¿De qué manera se engendra la cizaña?

Se engendra en el corazón del hombre, cuando recibe la semilla del enemigo, al haber rechazado primeramente la palabra de verdad, que proviene de Dios, es decir; a Jesucristo.

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