sábado, 25 de agosto de 2012

¿Leche espiritual o racional?


¡Oh qué sorpresa! Muchas veces leí cuando el apóstol Pedro hablaba de “leche espiritual”; cito la tradicional Reina-Valera 60 (RV60)“… desead,  como niños recién nacidos,  la leche espiritual no adulterada,  para que por ella crezcáis para salvación,” (1Pe 2:2); y varias traducciones citan lo mismo, “leche espiritual”.

¡Gran sorpresa tuve!, cuando revisando en la versión original de Casidoro de Reina (original de donde tomó Cipriano de Valera para su revisión); el verso en cuestión lo traduce de la siguiente manera: “desead, como niños recién nacidos, la leche racional, y que es sin engaño, para que por ella crezcáis en salud,” (1Pe 2:2).

Si revisamos lo escrito en el original en griego, vemos que la palabra que comúnmente la traducen como espiritual, en el verso en cuestión, es la palabra logikós en griego, cuyo significado es lógica o racional. En cambio la palabra en griego espiritual, es pneumatikós. Vemos entonces, para nuestro asombro y sorpresa, que el verso que Pedro escribió debería traducirse de la siguiente manera:

...desead,  como niños recién nacidos,  la leche racional (lógica) no adulterada,  para que por ella crezcáis para salvación, (1Pe 2:2)

Si no crees lo que te digo, por favor revísalo con tus medios y me cuentas…

Bueno para seguir, la leche se refiere a la palabra en forma de alimento para menores; esa palabra debe ser dada sin adulteraciones (sin engaño) y cuya característica principal, es que es lógica y/o racional. ¡Qué sorpresa! Si estábamos tan acostumbrados a oír espiritual…

Es completamente racional lo que Pedro hablaba, ya que la palabra no se puede dar en forma espiritual, sino en forma lógica y/o racional, luego de creída y entendida, es transformada en alimento espiritual, para que crezcáis para salvación. Ese es el orden, primero una palabra que puede ser entendida en forma racional y/o lógica, luego por medio de la fe, esa palabra se convierte en alimento espiritual

Veamos como Pablo habla de lo mismo, en el siguiente texto:

Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros; pero en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento,  para enseñar también a otros,  que diez mil palabras en lengua desconocida. (1Co 14:18-19)

El hablar en lenguas, que son palabras espirituales, son palabras dadas por el Espíritu; pero en la congregación, Pablo prefiere hablar 5 palabras con entendimiento (racional y/o lógico), que 10.000 palabras en lenguas (aunque eran espirituales las palabras en lenguas que él hablaba, pero sin comprensión para los oyentes; y por lo tanto, sin frutos para los oyentes).

El evangelio es muy racional y lógico; toda la creación lo es; Dios no es ilógico, ni irracional; el nos habla a nuestro entendimiento; y si le creemos, eso nos da frutos en el Espíritu, nos alimenta. Ese es el orden, primero una palabra pura y racional de Dios, luego si la crees; hay fruto en el espíritu. Todo en un orden perfecto, cuán lejos está esto de seguir ritos sin entender, de seguir tradiciones, de seguir hombres, de seguir propias ideas…(hay que seguir las ideas de Dios).

Ahora vemos un poco más claro, más claro por lo menos de lo que vieron algunos traductores de la Biblia; que no pudieron concebir que Pedro hablara de una palabra lógica y/o racional como un alimento para los pequeños hijos de Dios, sino que cambiaron el significado en su traducción (porque su entendimiento no lo concebía aún). ¿Cuántos hoy disciernen esto, y no están aun confundíos siguiendo emociones antes que a Cristo en sensatez?

La Biblia es muy exacta, ninguna palabra está puesta por casualidad, es un todo perfectamente armónico, y su perfección asombra a la mente más aguda en Cristo; pero para la razón humana sin luz, nada se puede ver; todo lo dejan en ceremonias, tradiciones, emociones, canciones y poesías (no que lo anterior sea malo, pero no tiene poder de transformar y hacer crecer a un hijito de Dios). Pedro aconseja a los pequeños, que deseen como niños la palabra de Dios racional sin engaño, para que puedan crecer a salvación; ese es su consejo.

Hablamos de alimento como leche racional, luego viene el alimento sólido racional (para los mayores); nunca la razón deja de participar; porque de otra manera no podríamos amar a Dios con toda nuestra mente. Y nuestra mente debe quedar asombrada, con este maravilloso entendimiento que viene de su Palabra, por la fe. Y nuestra mente debe ser transformada, hasta alcanzar la mente de Cristo. Amén.

Un abrazo y espero comentarios.

Saludos a todos en Cristo Jesús.

Desechando,  pues,  toda malicia,  todo engaño,  hipocresía,  envidias,  y todas las detracciones, desead,  como niños recién nacidos,  la leche racional no adulterada,  para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor. (1Pe 2:1-3)


1 comentario:

jake dijo...

Que constructivo, no habia pensado en el orden de esa manera...me sorprendio!