martes, 15 de noviembre de 2011

¿Es fe o conocimiento Bíblico?

Hoy el mundo cristiano confunde la verdadera fe, con el conocimiento Bíblico (y no es lo mismo, obviamente). Y muchos creyendo tener fe en muchos aspectos, no ven que es sólo conocimiento escritural de la Biblia lo que manejan. Y lo grave de esto, es que sin fe, es IMPOSIBLE agradar a Dios (para empezar) y estamos muy lejos de EL. Sin fe no hay poder de Dios en nosotros, no hay salvación, y menos su reino. Sin fe, no existe la gracia, no hay nada verdadero en el mundo espiritual, no hay revelación, no hay obra de Espíritu Santo; no hay santificación (transformación), ni herencia.

Es por lo anterior, que debemos poner mucho cuidado en ver claramente que es la fe genuina de la que habla la biblia y que es conocimiento Bíblico, sin fe; sólo teología (el conocimiento bíblico no es malo, sólo que si no va acompañado de fe, no sirve).

Les pongo el siguiente ejemplo:

Si les proponemos la siguiente pregunta a varios cristianos contemporáneos, con sus respectivas alternativas, ¿Qué creen ustedes que responderán?

¿Qué enseña Jesucristo?:

Al que te hiera en una mejilla, debes ________.

  1. a) Presentarle la otra mejilla.
  2. b) Devolver la bofetada.
  3. c) Huir o apartarse.
  4. d) Agarrarle su mano.
  5. e) Ir a los jueces.

Creo que la mayoría de los cristianos contemporáneos dirían que la alternativa correcta es la primera, es decir, la letra a). Claro porque citarán lo que Jesús dijo:

Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; (Mat 5:39)

Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa, ni aun la túnica le niegues. (Luc 6:29)

O sea, que la mayoría de los cristianos responderían correctamente la pregunta, ¿pero eso significa que creen y entienden la respuesta?

Ahora yo les pregunto: ¿cuántos cristianos realmente creen que es la forma correcta de defenderse ante una agresión?; ¿Cuántos realmente entienden y ponen en práctica lo enseñado por Jesús?, es decir, ¿Cuantos de los que respondieron correctamente la pregunta, podrán la otra mejilla?

Me parece que la mente natural del hombre dice que cualquiera de las alternativas, menos la a) es la más conveniente para defenderse; y de esa manera actuarían la mayoría de los cristianos contemporáneos.

Creo que estaríamos de acuerdo en que la mayoría no se comportaría como Jesús enseñó; la mayoría devolvería la bofetada (siempre y cuando el agresor no sea más fuerte que él), respondería con un insulto, etc, etc. Pero me parece que serían muy pocos los que actuarían como Jesús enseñó que es la forma de defendernos y actuar, poner la otra mejilla.

No quiero ir al ejemplo en particular citado, es sólo un ejemplo; lo que quiero destacar es que el conocimiento Bíblico a veces nos parece que es fe (no necesariamente siéndolo), pero la verdad que es sólo conocimiento teológico que no tiene poder verdadero de Dios, pues está alojado en la mente (memoria) de la persona, sin ser digerido por su ser, no tiene cabida en el corazón, ni en el entendimiento.

Muchos cristianos se creen creyentes por sus conocimientos bíblicos, pero ¿realmente todo lo que conoces es fe genuina?; la fe genuina debe ser probada y aprobada. No basta con decir, se debe actuar y demostrar ante la gran cantidad de observadores espirituales, la realidad de la fe; que sin obras está muerta. El conocimiento Bíblico es bueno, pero si no es acompañado de fe verdadera, no sirve.

Mi intención no es condenar a nadie, sino a considerar que lo que realmente crees tener ¿lo tienes, o sólo está alojado en tu mente natural?; ¿Entiendes las cosas o las repites sin entender?

Cada uno debe examinarse, y ver que es real en su vida y que cosas aún sólo están en un plano virtual, en un plano exterior.

La fe va acompañada de un entendimiento, y cuando hay ese entendimiento de fe; se aplica automáticamente en las acciones de nuestra vida; cuando tenemos sólo un conocimiento Bíblico, no actuamos según ese conocimiento, ya que sólo nos sirve para dar la respuesta correcta ante una clase de Biblia en el ámbito religioso, pero no ante la REALIDAD.

Es muy importante que reflexiones que cosas las “sabes”, y que cosas realmente las crees; ya que siempre actuarás según lo que crees realmente, y no lo que “sabes” bíblicamente, pero sin fe.

No piensen que estoy bajando la importancia de las Sagradas Escrituras (tienen un propósito muy, pero muy importante), eso no es así, lo que estoy haciendo notar, es que la fe tiene implícito un comportamiento según lo que se cree, que es lógico en la persona; y dependiendo si nuestra vida la gobierna el hombre exterior o interior, serán nuestras acciones (guiadas por la carne o el Espíritu); eso debemos notar, y esforzarnos en la obra que debemos hacer “CREER EN QUIEN EL PADRE ENVIO”; es decir, “CREERLE”, y por lo tanto, “OBEDECER”. Sin fe, es imposible, avanzar, y si pensamos que tenemos más fe por conocer la Biblia, eso es un error; aunque es mucho mejor conocer la Biblia que ser ignorantes de ella (por algo la tenemos); pero muchísimo mejor es ENTENDER lo que nos dice, y a Quien nos señala. No hay contradicción entre la Biblia y el Testimonio de Dios, no la hay, la Biblia da testimonio del Testimonio, el Testigo fiel a quien el Padre señaló.

Por último, alguno puede pensar del ejemplo lo siguiente: Yo sé que es lo correcto lo que dice Jesús, dar la otra mejilla; pero yo no puedo hacerlo, no puedo dar la otra mejilla. Bueno, en ese caso significa que no tienes fe en esa parte del evangelio (no digo que no creas nada, sino que tu fe en ese ámbito aún está inmadura o no se ha desarrollado); porque, para el que cree, nada les será imposible. Cuando uno oye la voz de Dios en nuestro interior, y la creemos; nada nos resulta imposible; por eso este tema tiene el sentido que diferencies lo que es fe genuina (oír la Palabra de Dios en tu interior, escuchar el Espíritu), que la “fe virtual” (por llamarla de una manera), que es oír la Biblia en la letra, y no en el Espíritu. La fe virtual, a lo más te dará la posibilidad de dar una respuesta “correcta” en el ámbito religioso (no siempre); pero la verdadera fe, te hará actuar conforme a la fe, en la Palabra de Verdad, es decir, una obra correcta, ante Dios y los hombres.

Cuando a mi hija de 4 años le trato de enseñar algo que yo sé que ella no sabe, corrigiendo alguna conducta de ella, me dice “Papi, ya lo sé”. Yo se que ella no lo sabe, pero ella me dice que lo sabe:

¿Cuánto de eso nos puede estar pasando a muchos cristianos, decimos que sabemos; pero en verdad es muy poco lo que sabemos aún; o es muy poco lo que nuestras obras dan testimonio que sabemos, creemos y entendemos?

Es tiempo de poner en práctica lo que decimos que sabemos, si realmente lo sabemos; es tiempo de escuchar y poner atención al maestro verdaderamente y obedecer a la fe. Y no seguir repitiendo como loros versículos que no son vida en la práctica, que muchas veces ni los entendemos correctamente.

Hoy es la oportunidad de ver por nosotros mismos, que es real y que es virtual aún en nosotros. Busquemos la Realidad, la Verdad eterna.

Bueno que la verdadera Palabra les hable e ilumine sus corazones, en Cristo. Para fruto de todos los creyentes.

Un saludo afectuoso a todos, y pongamos atención a Quien nos habla al corazón.

Rodrigo C.

Nota del ejemplo: Para los que aún no lo saben: ¿Por qué, la mejor forma de defensa del hijo de Dios, es poner la otra mejilla? Cito algunos pasajes, para que lo reflexiones:

Amados, nunca os venguéis vosotros mismos, sino dad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: MIA ES LA VENGANZA, YO PAGARE, dice el Señor. PERO SI TU ENEMIGO TIENE HAMBRE, DALE DE COMER; Y SI TIENE SED, DALE DE BEBER, PORQUE HACIENDO ESTO, CARBONES ENCENDIDOS AMONTONARAS SOBRE SU CABEZA. No seas vencido por el mal, sino vence con el bien el mal.

Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen, (Mat 5:44)

Por tanto, sed vosotros perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto. (Mat 5:48)

Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; más bien temed a aquel que puede hacer perecer tanto el alma como el cuerpo en el infierno. ¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Y sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin permitirlo vuestro Padre. Y hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. (Mat 10:28-30)

domingo, 6 de noviembre de 2011

¿Paciencia o Paciencia?


Muchas veces leemos en las tradicionales traducciones de la Biblia, la palabra paciencia; y el presente mensaje, tiene el fin de mostrarte que no siempre significan lo mismo, aunque el traductor uso la misma palabra paciencia como sinónimo de lo que tradujo, los sentidos originales son diferentes, ya que son diferentes palabras en los escritos originales, que se traducen como paciencia.

En varias ocasiones cuando leemos la Biblia, es Espíritu trata de revelarnos ciertas verdades, pero nuestra mente y el lenguaje nos juegan una mala pasada, ya que cuando leemos vemos que estos nos limitan o distorsionan el entendimiento original que tiene el escrito sagrado que leemos (lo que el Espíritu nos trata de revelar). Esto ocurre con dos palabras que en griego son palabras diferentes, y usualmente ambas se traducen como paciencia.

Empecemos con un ejemplo y leamos el siguiente versículo:

Mas el fruto del Espíritu es amor,  gozo,  paz,  paciencia (G3115),  benignidad,  bondad,  fe, (Gal 5:22)

Vemos que uno de los frutos del Espíritu de Dios en nosotros es la paciencia.

Y si leemos lo siguiente:

 2º  … sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia (G5281). (Stgo 1:3)

Y no sólo esto,  sino que también nos gloriamos en las tribulaciones,  sabiendo que la tribulación produce paciencia (G5281) ; (Rom 5:3)



La pregunta que nos surge entonces es:

¿La paciencia es fruto del Espíritu Santo directo, o de la prueba de la fe mediante una adversidad?

Nota: La fe es don de Dios, y la prueba (presión o tribulación); es puesta por Dios ante el creyente; de modo que ambos frutos son de Dios, no me refiero entonces a discusiones estériles de conceptos, sino más bien al modo en que Dios opera en el creyente, y como por diferentes medios logra cumplir su objetivo.

Podríamos entrar en una discusión al respecto, pero es mejor ver lo siguiente:

En el primer caso la palabra paciencia, usada en original griego, es la siguiente (según diccionario Strong):

G3115
 μακροθυμία makrodsumía; de lo mismo que G3116; longanimidad, i.e. (obj.) soporte, aguante o (subj.) paciencia:-paciencia, longanimidad, clemencia.

Esta palabra paciencia está más asociada a espera en el tiempo, tolerancia con gozo, temperamento largo, está unida a la espera en el tiempo largo.

Y en el segundo caso, la palabra original en griego traducida como paciencia, es la siguiente:

G5281
 πομονή jupomoné; de G5278; resistencia o aguante alegre (o esperanzado) constancia:-constancia, paciencia, perseverancia, perseverar.

En este otro caso, la palabra paciencia está más unida a la resistencia, aguante alegre, constancia, perseverancia, resistencia, soportar una situación, a la fortaleza ante la adversidad.
Podemos ver que la paciencia fruto del Espíritu (primer caso) está unido a la esperanza, al aguante o soporte en el tiempo en esperanza.

En el segundo caso, la paciencia que se obtiene de la prueba (también viene de Dios, pero por otro medio, la prueba de la fe); está relacionado con la fortaleza de soportar y quedarse bajo las situaciones que Dios nos pone; esto está relacionado a la fortaleza que nos da la prueba, es decir, el ser FORTALECIDOS.
Veamos algunos versículos, donde su usan ambas palabras a la vez, para que las distingamos y comprobemos que son de traducción diferentes, pero que lamentablemente en el español, suelen traducirse de la misma manera (llevando en muchos casos a confusión, al quedarnos con la literalidad de la Biblia):

… fortalecidos con todo poder,  conforme a la potencia de su gloria,  para toda paciencia (G5281) y longanimidad (G3115); (Col 1:11)

Pero tú has seguido mi doctrina,  conducta,  propósito,  fe,  longanimidad (G3115),  amor,  paciencia (G5281), persecuciones,  padecimientos,  como los que me sobrevinieron en Antioquía,  en Iconio,  en Listra;  persecuciones que he sufrido,  y de todas me ha librado el Señor. (2Ti 3:10-11)

Vemos como una es fruto del Espíritu; y la otra, fruto de la prueba con fe; una se asocia más a la esperanza, y la otra más a la resistencia y fortaleza mostrada en la prueba, la perseverancia o constancia.

Este tema puede dar para mucho más (el resto lo dejo a tu búsqueda y alcance), pero lo que quiero resaltar es que puedas distinguir que ambas palabras no significan lo mismo, y que el método que Dios usa para proveernos de ambas paciencias no es el mismo; la primera es fruto del Espíritu en nosotros por medio de la fe; la segunda, es una consecuencia de sostener la fe ante la adversidad (prueba); ambos resultados se obtienen obviamente en Cristo; fuera de él nada podemos hacer.

domingo, 25 de septiembre de 2011

El trigo y la cizaña

Estimados, hace algunos días que tengo dando vueltas y carga por compartir de este tema, hoy con la gracia del Señor lo hago.

Leemos la siguiente parábola de Jesús:

Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña. Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña? El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero. (Mat 13:24-30)

Luego podemos leer lo que Jesús explico de la parábola:

Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo. El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles. De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga. (Mat 13:37-43)

A pesar de que está parábola está explicada en la Biblia; veo que aún no la entendemos correctamente, y es por ello que les expongo lo que entiendo de ella; y lo que no debemos interpretar erróneamente, que nos puede llevar a creer que los hijos del diablo son una raza particular de personas a las cuales despreciar y perseguir en la carne, completamente apartado a lo que Jesús enseñó del amor a los enemigos.

Las preguntas que espero clarificar son las siguientes:

¿Quiénes son realmente los hijos del diablo, es decir, la cizaña?

¿Nacen o se hacen estas personas llamadas, cizaña?

¿De qué manera se engendra la cizaña?

Bueno, lo que veo del trigo y la cizaña es lo siguiente:

La parábola del trigo y la cizaña, es una parábola del reino de los cielos.

Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo;... (Mat 13:24)

Para entender las parábolas del reino de los cielos, es prioritario entender la parábola del sembrador, es decir, para entender la parábola del trigo y la cizaña; antes, debemos primero entender la parábola del sembrador (Jesús enseñó que es la parábola base, para entender el resto de la parábolas).

Y les dijo: ¿No sabéis esta parábola? (refiriéndose a la parábola del sembrador) ¿Cómo, pues, entenderéis todas las parábolas? El sembrador es el que siembra la palabra. (Mar 4:13-14)

Para ver mensaje de parábola del sembrador pincha AQUÍ.

El trigo es la buena semilla, la palabra de Dios (Cristo); la cizaña es mala semilla, el engaño del diablo (mentira, palabras erradas, falsas enseñanzas, etc.).

La palabra de Dios, engendra hijos de Dios; la palabra del enemigo (engaño, mentira, error, etc), engendra hijos del diablo.

Cuando no se recibe la buena semilla (la verdad), sino que se desprecia; viene el malo y siembra la mala semilla (mentira) en el corazón del hombre (es un siembra posterior a la siembra de Dios).

Por eso dice que el diablo sembró después, que el sembrador había sembrado el trigo. Lo vemos también en el siguiente verso:

Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.(2Tesal 2:11-12)

En el verso anterior el apóstol Pablo explica lo mismo; cuando alguien se complace en la injusticia (maldad), y desprecia la verdad, les llega un poder engañoso y creerán la mentira, una vez que despreciaron la verdad...

De la primera semilla (trigo=verdad) nacen los hijos de Dios, de creer la verdad (trigo); y los hijos del diablo de la mala semilla (cizaña=engaño), los que no quisieron creer la verdad, pero si creyeron la mentira (cizaña), es decir, las aves del cielo comieron su semilla, y luego recibieron la que el enemigo sembró. Dieron espacio en su corazón para el engaño, pues la verdad no les pareció conveniente, no la creyeron para no ser expuestos en sus pecados, prefieren ocultar sus pecados con las mentiras del enemigo.

Por eso Juan dice: Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. (Juan 3:19-20)

La condenación no consiste en que Dios no te da la oportunidad de conocer la verdad y te condena, sino que consiste que Dios te muestra la luz; y en la luz hay hombres que prefieren la oscuridad para no ser descubiertos en sus maldades y pecados (se apartan de la luz, les es incómoda); es por eso que rechazan la verdad; y aman la oscuridad (tinieblas) donde creen no ser expuestos en sus pecados (pero todo eso escondido que tienen, será manifiesto, nada oculto no será manifiesto, dice el Señor; pero a nosotros, nos ha lavado con su sangre, porque nos arrepentimos de nuestros pecados, y nunca más se acordara de nuestros pecados y transgresiones).

Se hacen cizaña (hijos del maligno), aquellos hombres que escogen el camino de la oscuridad y maldad, se hacen trigo (hijos de Dios) aquellos hombres que escogen el camino de luz y amor. ¿Y cómo lo escogen? Creyendo o la mentira o la verdad; creen el engaño del enemigo después de haber rechazado la verdad; pero cuando creyeron la verdad; ya no hay espacio para la cizaña en sus corazones.

Luego dice Juan:

Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios. (Juan 3:21)

No dice que los que reciben la verdad (trigo) en sus corazones sus obras sean buenas, sino que sus obras son hechas en Dios, es decir, en temor y fe de Dios. Los que practican la verdad, vienen a la luz (Cristo es la luz del mundo), es decir, aquellos que buscan la verdad con sinceridad (no es que no tengan pecado, sino que hay en ellos cierto temor y fe en Dios).

Bueno eso es lo que quería compartir con ustedes, así nacen los hijos de Dios y los que se hacen hijos del diablo, cuando por sus injusticias no quieren recibir la verdad, sino que se complacen en el engaño.

Se cumple lo que dijo el apóstol Juan: Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios. (Juan 3:19-21)

Paz a todos de nuestro Dios Padre y Señor.

Y para terminar las preguntas planteadas:

¿Quiénes son realmente los hijos del diablo, es decir, la cizaña?

Quienes se haces sus hijos creyendo sus mentiras, luego de haber rechazado la verdad de Dios.

¿Nacen o se hacen estas personas llamadas, cizaña?

Se hacen hijos de Satanás, porque aman más la oscuridad (para no ser descubiertos en sus pecados), aman el pecado.

¿De qué manera se engendra la cizaña?

Se engendra en el corazón del hombre, cuando recibe la semilla del enemigo, al haber rechazado primeramente la palabra de verdad, que proviene de Dios, es decir; a Jesucristo.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Un llamado a la angustia (David Wilkerson)

http://www.youtube.com/watch?v=J-p2sac0Jp0&feature=player_embedded


UN MENSAJE URGENTE by David Wilkerson

UNA CALAMIDAD QUE SACUDIRÁ AL MUNDO ENTERO ESTÁ PRONTA A SUCEDER

Me siento obligado por el Espíritu Santo de mandar un mensaje urgente a todos los que están en nuestra lista de correo, y a los amigos y obispos que hemos conocido alrededor del mundo.

UNA CALAMIDAD QUE SACUDIRÁ AL MUNDO ENTERO ESTÁ PRONTA A SUCEDER. SERÁ TAN ATERRADORA, QUE TODOS VAMOS A TEMBLAR - AÚN LOS MÁS DEVOTOS ENTRE NOSOTROS.

Por diez años yo he estado advirtiendo que mil fuegos arderán en la ciudad de Nueva York. Engullirá a toda el área, incluyendo a Nueva Jersey y Connecticut. Las ciudades principales en toda América experimentarán disturbios e incendios – como vimos que sucedió en Watts, Los Ángeles, años atrás.

Habrá disturbios y fuegos en ciudades en todo el mundo. Habrá saqueos – incluyendo a Times Square, y la ciudad de Nueva York. Lo que estamos experimentando ahora no es una recesión, ni siquiera una depresión económica. Estamos bajo la ira de Dios. En el Salmo 11 está escrito,

“Si fueren destruidos los fundamentos, ¿qué ha de hacer el justo?” (v. 3).

Dios está juzgando los pecados atroces de América y de las naciones. Él está destruyendo los fundamentos seculares.

El profeta Jeremías le suplicó al Israel pecaminoso, “Así ha dicho Jehová: He aquí que yo dispongo mal contra vosotros, y trazo contra vosotros designios; conviértase ahora cada uno de su mal camino, y mejore sus caminos y sus obras. Y dijeron: Es en vano; porque en pos de nuestros ídolos iremos, y haremos cada uno el pensamiento de nuestro malvado corazón” (Jeremías 18:11-12).

En el Salmo 11:6, David advierte, “Sobre los malos hará llover calamidades; Fuego, azufre y viento abrazador será la porción del cáliz de ellos.” ¿Por qué? David respondió, “Porque Jehová es justo” (v. 7) Este es un juicio justo – igual que los juicios de Sodoma y de la generación de Noé.

¿QUÉ HARÁN LOS JUSTOS? ¿QUÉ PASARÁ CON EL PUEBLO DE DIOS?

Primero, yo le daré una palabra práctica que recibí yo mismo. Si le es posible abastézcase de suministros de alimentos y cosas esenciales que puedan durar por treinta días. En las ciudades grandes, los mercados se vacían en una hora cuando hay alguna señal de desastre.

Y sobre nuestra reacción espiritual, sólo tenemos dos opciones. Esto está delineado en el Salmo 11. Podemos “escapar al monte cual ave.” O, como dice David, “Fijó sus ojos en el Señor sentado en su trono en el cielo – sus ojos ven, sus párpados examinan a los hijos de los hombres” (v. 4). “En Jehová he confiado” (v. 1).

Yo le diré a mi alma: No hay necesidad de que corra… no hay necesidad de que me esconda. Este es un acto justo de Dios. Yo contemplaré a nuestro Señor en su trono, con su mirada tierna, misericordiosa y amorosa pendiente de cada paso que doy – confiando que él salvará a los suyos aún de los diluvios, fuegos, calamidades, pruebas, aflicciones de toda clase.

Nota: Yo no se cuándo sucederán éstas cosas, pero sé que no está distante. Le he descargado mi alma a usted. Haga con éste mensaje como le parezca.

Que Dios lo bendiga y lo guarde.

En Cristo,
DAVID WILKERSON

by David Wilkerson | March 7, 2009


martes, 6 de septiembre de 2011

¿Orando por los muertos?

Vemos muchas autoridades de iglesias denominadas cristianas orar por los muertos, y así lo enseñan a sus seguidores, hacen ceremonias religiosas y oran por los que ya fallecieron, se hacen intercesores por los muertos: ¿Es correcto eso?, ¿Jesús lo enseño?, ¿Qué enseño Jesús al respecto?, ¿Está escrita en la Biblia esa práctica?, ¿Qué persiguen con ello?

Se me viene el siguiente verso de Salomón, cuando veo esas prácticas de orar por los muertos:

Mejor es ir a la casa del luto que a la casa del banquete; porque aquello es el fin de todos los hombres, y el que vive lo pondrá en su corazón. (Ecc 7:2)

Mejor es para el hombre ir a un funeral, que a una fiesta; porque del primero verá cual es el fin de todos los hombres; y puede ponerlo en su corazón. ¡Importante! ¿O no?

En la sociedad moderna, no sólo se ha escondido la muerte; sino que también se ha hecho de un ídolo la fiesta, el banquete; eso es otro gran engaño, se esconde la muerte y se ensalza el banquete, pero la verdad es que el tema que expondré no va por ese lado. Me refiero, no va por el lado del banquete, sino por la oportunidad que hoy se pierde en el funeral o luto; de hablar la verdad.

El funeral es una buena oportunidad de hablar al corazón de los hombres, acerca del término de la vida, acerca de la salvación eterna, acerca del futuro que muchas veces se quiere esconder u obviar. Y mostrarles que tengan presente que la muerte los puede sorprender sin aviso; la vuelta de la esquina, recordarles su realidad. Hay iglesias denominadas cristianas, que han trastocado hasta esos momentos de dolor de la humanidad, para declarar mentiras y engaño, a cambio de algún dinero; hacen y dicen lo que la gente quiere oír, y no lo que Jesucristo enseño. Complacen a los hombres, desprecian al Señor (¿Puede un ministro que se llama cristiano, enseñar lo que Cristo no enseñó?).

Hombres y mujeres consternados asisten a velorios y funerales; buscando alguna respuesta, consuelo y esperanza para sus seres queridos; y lo que encuentran en muchos casos, que aquella oportunidad de contarles la verdad, de enseñar lo que Jesucristo enseñó; se les engaña haciendo, oraciones, misas y cultos; en nombre de los muertos (y en muchos casos por algún precio). Dando a entender, que con las oraciones de estos religiosos, estas personas estarán mejor, venden oraciones a Dios, por algún dinero, dándole la esperanzas a sus dolientes familiares, de una intercesión ante Dios, para que pasen a mejor vida.

En toda la Biblia y de las enseñanzas de Jesús; no hay ni un sólo ejemplo donde se enseñe a orar por los muertos; no hay ningún ejemplo donde Jesús la haya hecho; no hay ningún ejemplo donde algún apóstol lo haya hecho (orar por los muertos);

¿Y por qué?

Podemos leer el siguiente párrafo que Jesús enseñó; acerca de la muerte de dos personas; claramente nos muestra que es imposible pasar una persona que está en el Hades al paraíso, es imposible; ya se cumplió su tiempo:

Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos. El entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos. (Luc 16:20-31)

“Una gran sima (barrera infranqueable) está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá”

No existe ninguna posibilidad de mover un alma que ya partió, desde el Hades; fuera del Hades. Como dice el autor de la carta a hebreos: Y de la manera que está establecido a los hombres, que mueran una vez; y después, el juicio, (Heb 9:27) no hay posibilidades intermedias, no hay oración que pueda cambiar el destino que una persona busco, cuando el tiempo se terminó.

Hoy se pierden muchos ministros la oportunidad de hablar la verdad, se pierden la oportunidad de contarles la verdad en los duelos o funerales; cuando muchos hombres se hacen las preguntas más importantes de sus vidas, cuando son más receptivos; ¿y qué es lo que muchas veces oyen, de estos errados representantes de Dios?; hablan de esperanza cuando ya el destino está jugado en quienes partieron, oran por los muertos, cuando deberían estar orando por los vivos, hablan ignorancia y engaños, cuando deberían hablar lo que su Maestro enseñó y enseña.

Dolor me da como el enemigo opera en el pecado del hombre, éstos por mantener un buen nombre, algunos ingresos, decir lo agradable a los oídos, hacerse importantes, dejan la verdad, y la cambian por sus beneficios personales. Veo como el costo lo pagan las personas que de alguna manera buscan a Dios en estas personas, por su ingenuidad son engañadas y desviadas.

Dejo está carta abierta, si alguno quiere explicarme y demostrarme con la Biblia que estoy equivocado, que si debemos orar por las personas que ya partieron; y que con nuestras oraciones cambiaremos sus destinos eternos. Atento estoy a vuestras opiniones, a que me demuestren por las Sagradas Escrituras mi posible error. Por lo pronto, Dios nos ha enviado a ser testimonio a los vivos, para enriquecerlos en sus destinos eternos; mientras hay tiempo; para que nadie se pierda.

Saludos y paz a todos.

viernes, 2 de septiembre de 2011

¿Cuándo verdaderamente alumbra la luz en nosotros?

Con el siguiente mensaje, espero alumbrar un poco las palabras que Jesús dijo:

"Vosotros sois la luz del mundo".

Luego de las bienaventuranzas en el capítulo 5 de mateo; podemos leer los versos completos de esta cita:

Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende la lámpara y se pone debajo de un almud, sino en el candelero, y alumbra a todos los que están en la casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. (Mat 5:14-16)

Es interesante el tema, porque él también dijo:

- Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. (Juan 8:12)

- Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo. (Juan 9:5)

- Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que están los cielos. (Mat 5:16)

- Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar. (Juan 9:4)

Si vemos con claridad, de la combinación de estas cuatro citas, más la que proponemos en un inició Vosotros sois la luz del mundo; ¿qué podemos ver a la luz del evangelio?:

Jesucristo es la luz del mundo, y nos llama a ser luz del mundo.

El que lo sigue, anda en luz; además que tendrá luz de la vida (en sí mismo).

Jesús nos llama a alumbrar (ser luz del mundo), alumbramos al mundo, para que vean nuestras buenas obras y de ese modo glorifiquen a Dios, no ha nosotros.

Esas obras sólo se pueden hacer a la luz del día (sin Cristo nada podéis hacer); de noche no se puede trabajar. Cuando somos guiados por El, estamos en luz.

El objetivo que alumbremos, es para la gloria de nuestro Padre; no para que nos glorifiquen a nosotros.

Sólo alumbramos el mundo cuando andamos en Cristo (guiados por su Espíritu, es decir, le seguimos); y no en la carne. Cuando andamos en la carne, es como si pusiéramos la lámpara bajo la cama. La lámpara puede estar alumbrando bajo la cama, pero no sirve de nada su luz; ya que la carne la oculta. Lo mismo el almud (cerro de áridos o tierra); no es bajo el cerro de tierra que debe estar; sino sobre el monte.

También les dijo: ¿Viene la lámpara para ser puesto debajo del almud, o debajo de la cama? ¿No viene para ser puesto en el candelero? (Mar 4:21)

No es nuestra carne la que debe estar encima, sino es la luz la que debe estar encima; de esa forma alumbramos.

La verdad es que muchos cristianos no lo creen, y antes de escuchar a su Señor para poder seguirlo y obedecer; salen a predicar en su carne; y eso les da notoriedad a ellos; y como hay tanta contradicción entre lo que hablan (predican) y lo que viven (ver Romanos 2), termina el mundo blasfemando el nombre de Dios, lo contrario que debería ocurrir; que es que glorifiquen a Dios, por nuestra buenas obras. Ya que no pueden sostener con su ejemplo y vida, lo que predican. Pusieron el orden inverso, la carne encima, la luz abajo. Entendieron mal el evangelio, lo que va arriba no somos nosotros, sino la cabeza arriba del cuerpo; y no el cuerpo arriba de la cabeza (la cabeza es Cristo, el cuerpo la Iglesia). Ellos mal entienden como el Señor nos dice que somos las luz, ellos deben alumbra por si mismos, eso no es así; alumbramos cuando andamos en la luz y no en la carne, es decir, en el parecer personal.

Este es el ejemplo de romanos que cite:

He aquí, tú te llamas por sobrenombre judío; y estás apoyado en la ley, y te glorías en Dios, y sabes su voluntad y apruebas lo mejor, instruido por la ley; y confías que eres guía de los ciegos, luz de los que están en tinieblas, enseñador de los que no saben, maestro de niños, que tienes la forma de la ciencia y de la verdad en la ley. Tú pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? ¿Tú, que predicas que no se ha de hurtar, hurtas? ¿Tú, que dices que no se ha de adulterar, adulteras? ¿Tú, que abominas los ídolos, cometes sacrilegio? ¿Tú, que te jactas de la ley, con rebelión a la ley deshonras a Dios? Porque el Nombre de Dios es blasfemado por medio de vosotros entre los gentiles, como está escrito. (Rom 2:17-24)

Vemos claramente que cuando predicamos algo, y como dice Pablo; no lo practicamos, es decir, no es vida en nosotros; ocurre que se pierde el propósito de ser luz de mundo, y es que Dios sea glorificado; sino, por el contrario el nombre de nuestro Dios y Señor es blasfemado en el mundo; y eso es de gran dolor para los hijos de Dios, cuando su Padre es blasfemado injustamente, por causa de hombres que no entienden, y lo que muestran a es a sí mismos; en vez de la luz.

Es muy claro, si tú dices y enseñas que no hay que robar y tú robas; primero, debes enseñarte a ti mismo; antes que a los demás; una vez que hayas aprendido a no robar; puedes pregonarlo por el mundo. El Señor quiere que alumbremos, quiere que nuestro Padre sea glorificado; pero para ello, sólo debemos hablar lo que es real y vida en nuestra vida, lo que verdaderamente hemos aprendido de nuestro Maestro, y no más allá de ello. Cuando vamos avanzando en el Camino, más testimonio podremos dar de la luz del mundo; pero siempre será en base a lo real y no a doctrinas sin sustento en tu vida.

¿Y cuando podemos dar testimonio?

Desde el primer minuto en que el Señor obra en nuestras vidas, estamos capacitados para dar testimonio (y es lo que el Señor quiere que hagamos); porque dar testimonio, es testificar lo que el Señor ha hecho en tu vida, lo que el Señor te ha enseñado, es contar tu experiencia en el evangelio, lo que de él viene. Lo vemos en el ciego del capítulo 9 de Juan; cuando empezó su testimonio en forma siempre correcta, pero según avanzaba el podía decir más que al principio.

Debemos alumbrar, y no parlotear; ya hay muchos parloteando; pero muy pocos alumbrando; no debemos esperar a conocer todos los misterios del evangelio de Dios para hacerlo, sólo debemos hablar lo que es real en nuestras vidas, para que glorifiquen a Dios en ello. Y no como hoy vemos como caen muchos religiosos, en pecados peores que los in conversos, caen porque hablan desde su mente en hipocresías, debemos hablar desde el espíritu, con lo que nos alumbra nuestro Señor, desde su vida en nosotros.

Nadie puede alumbrar más allá que la luz que alumbra en su vida personal, eso es lo que debemos entender; podemos hacer grandes cosas en la carne, pero no será luz; podemos decir grandes palabras, pero si no están guiadas por la luz, nada alumbrarán. Si no andamos en la luz del día, nada podremos trabajar, nada podremos hacer; sin Cristo es imposible. Sólo en la luz del día podemos trabajar.

Lo podemos ver también de la siguiente manera:

La lámpara del cuerpo es el ojo; cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo está en tinieblas. Mira pues, no suceda que la luz que en ti hay, sea tinieblas. (Luc 11:34-35)

Cuando miras y eres guiado por tu ojo bueno, son los ojos que el Señor te sanó; es la nueva vista que tienes, andarás completamente en luz; pero cuando andas guiado por tu antigua visión, es decir, por la vista de la carne (guía humana), andarás en oscuridad.

Recuerda: Dijo Jesús: Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados. Entonces algunos de los fariseos que estaban con él, al oír esto, le dijeron: ¿Acaso nosotros somos también ciegos? (Juan 9:39-40)

Andemos en luz…

El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está aún en tinieblas. El que ama a su hermano, permanece en la luz y no hay causa de tropiezo en él. (1Jn 2:9-10)

Paz y gracia a todos los creyentes, de nuestro Padre y Señor, saludos.

Publicidad