domingo, 28 de octubre de 2012

Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción


Y llamó el nombre del segundo,  Efraín;  porque dijo: Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción.  (Gen 41:52)

Dios me hizo fructificar (llevar fruto, aumentar, crecer, fértil, fructífero,  multiplicar) en tierra de mi aflicción; dijo José al poner por nombre Efraín a su segundo hijo. Puso por nombre Efraín, porque es un testimonio vivido de cómo fue necesario pasar por diversas aflicciones, antes de ser prosperado y fructificar en el Señor; José no se salió de la fe, y las pruebas las pasó en la fe en Dios. Su ejemplo, hoy nos enseña, que cada vez que somos probados debemos estar muy contentos, pues es una oportunidad venida del Todopoderoso para nuestro crecimiento, tenemos el ejemplo de José, que de diversas pruebas, fue levantado hasta ser segundo en Egipto, sólo después de Faraón. Esto me recuerda el siguiente versículo:

Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe obra paciencia. Y la paciencia consuma la obra, para que seáis perfectos y enteros, sin faltar en alguna cosa. (Stgo 1:2-4)

Santiago nos repite, que debemos estar gozosos en la pruebas, ya que el fruto de la prueba de fe (sufrir no por causa del pecado, ni la desobediencia a Dios, sino por la obediencia a Dios en la fe, eso es una prueba), es paciencia (fortaleza); y en la fortaleza (aguante alegre) se termina la obra para que seamos perfectos y enteros, y sin faltarnos nada; es decir, podamos fructificar de nuestra fe, crecer en el Señor; dar mucho fruto.
Ya lo vemos desde el ejemplo que tenemos en José, como la aflicción que es en el Señor, nos aumenta y fortalece, nos hace crecer y dar mucho fruto.

También nos lo enseña, el apóstol Pedro:

Amados,  no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido,  como si alguna cosa extraña os aconteciese, sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo,  para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría. (1Pe 4:12-13)

El fuego de la prueba es necesario, es el bautismo en fuego que todos los que somos edificados como templo del Dios vivo debemos tener; sin ello, nos quedamos estancos.

En lo cual vosotros os alegráis,  aunque ahora por un poco de tiempo,  si es necesario,  tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe,  mucho más preciosa que el oro,  el cual aunque perecedero se prueba con fuego,  sea hallada en alabanza,  gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, a quien amáis sin haberle visto,  en quien creyendo,  aunque ahora no lo veáis,  os alegráis con gozo inefable y glorioso; obteniendo el fin de vuestra fe,  que es la salvación de vuestras almas.(1Pe 1:6-9)

La verdad es que no quiero agregar más palabras, sólo recordarles que cuando corremos en la fe, nuestra fe debe ser probada (Dios la prueba como al oro); es la oportunidad que Dios nos da de: fructificar, de crecer, ser fortalecidos, ser perfeccionados y de poder ser hallada nuestra fe, en el día de nuestro Señor Jesucristo, en honra, gloria y alabanza.

Busquen al Señor con todo su corazón; sólo en él están las palabras de vida eterna; de verdadera vida y gozo eternos. Amén.

sábado, 6 de octubre de 2012

Dos o tres congregados en mi nombre



Hoy le comparto el siguiente mensaje, que está sustentado en el siguiente versículo, del evangelio de Mateo:

Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy en medio de ellos. (Mat 18:20)

El Señor nos hizo una promesa, y esa promesa indica que cuando nos reunimos en SU NOMBRE dos o tres discípulos, él estará en medio de nosotros. Es una promesa muy importante y maravillosa; y la quiero exponer, para vuestra meditación:

¿Hay algo más maravilloso y grande, para quienes amamos al Señor, que verlo manifestado acá en la tierra en medio nuestro?

Creo que son poquísimas cosas que se le pueden comparar, con verlo manifestarse acá, para quienes lo amamos; es entonces, crucial entender bien la promesa que está registrada en el evangelio de Mateo, y la cual expuse (Mat 18:20) .

Veamos, un requisito importante, al reunirnos (congregarnos) en torno a él; debemos hacerlo EN SU NOMBRE. Bueno, cuando dos o tres se reúnen en SU NOMBRE, el Señor está en medio de ellos, y cuando él está presente, es notorio para quienes tenemos de su Espíritu.

La pregunta clave entonces se resumiría en lo siguiente:

¿Qué significa entonces reunirnos (congregarnos) en SU NOMBRE?

Literalmente, he participado de reuniones que al inicio se declara que la reunión es en el Nombre del Señor; ¿pero basta eso? Pero no lo he visto manifestarse...

La verdad, que por mi experiencia, he visto que no basta con declarar la reunión en nombre del Señor solamente, el reunirnos en SU NOMBRE va más allá de eso. Va más allá de la buena intención, va más allá de la declaración, va más allá de todo empeño humano de hacerlo notorio a las personas...

Reunirnos en SU NOMBRE significa, el no hacer nada que el Espíritu no nos inspire a hacer; no hablar sin la confirmación del Espíritu, no callar si el Espíritu nos inspira; significa que todo lo que hacemos, lo hacemos en obediencia a SU NOMBRE, por medio de su ESPÍRITU.

Les voy a poner un ejemplo didáctico  Cuando ustedes mandan a alguien en su nombre (el de ustedes, por supuesto) a hacer algo; lo que esperan, es que la persona a la cual mandaron, haga exactamente lo que ustedes mandaron hacer y no otra cosa; ya que estarían utilizando mal vuestro nombre y se saldrían de su voluntad, y no harían lo que ustedes mandaron a hacer. Como ejemplo les pongo lo siguiente, ustedes le dicen a su hijo, “anda al negocio de la esquina y le llevas este dinero a su dueña en mi nombre, y le pagas lo adeudado de la semana pasada, y con este otro dinero compras un kilo de pan para el desayuno, que sea pan integral; y le das las gracias en mi nombre por el crédito que nos dio”. Bueno, ahora entienden que este hijo debe actuar del modo que ustedes le indicaron, ya que lo están haciendo en representación suya, en vuestro nombre.

Es así mismo, cuando nos reunimos en el Nombre del Señor, debemos actuar según el Espíritu Santo nos inspira o no nos inspira a hablar y hacer, y no rellenar la reunión (congregación) de estímulos naturales de la carne, según lo que nosotros queremos decir o callar (o hacer), sino según el Espíritu Santo nos inspira a hacer.

Cuando nos reunimos en SU NOMBRE (y obedecemos a su nombre por el Espíritu), veremos la gloria del Señor manifestándose en medio nuestro. 

Es ahora nuestro tiempo de obedecer, y ser conducidos por su Espíritu, y veremos lo maravilloso que es congregarnos de dos o tres discípulos, sintonizados con el Espíritu; lo veremos en medio nuestro.

Buenísimo es ponerlo en práctica, para que no sólo sea una teoría; cuando nos congreguemos en su nombre, que realmente sea en SU NOMBRE, es decir, sujetándonos a la conducción de SU ESPÍRITU; y no a los programas humanos que lo acallan.

Un abrazo a todos, y que puedan oír cada día su VOZ, para hablar sus palabras.



domingo, 23 de septiembre de 2012

¿A qué obedeces?


Quien sólo obedece al cuerpo, termina siendo esclavo de su cuerpo.
Quien sólo obedeces a su alma, termina siendo esclavo de sí mismo.
Quien obedece al Espíritu, es porque es hijo de Dios.

En esta oportunidad, sólo te daré algunas referencias Bíblicas, para que tu saques tus propias conclusiones, de lo que expuse:

 Y el Dios de paz os santifique completamente; para que vuestro espíritu, alma y cuerpo sea guardado entero sin reprensión para la venida del Señor nuestro, Jesús, el Cristo. (1Tesa 5:23)

¿O no sabéis que a quien os presentáis a vosotros mismos como siervos para obedecerle, sois siervos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia? (Rom 6:16)

Jesús les respondió:  De cierto,  de cierto os digo,  que todo aquel que hace pecado,  esclavo es del pecado. (Juan 8:34)

Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios,  éstos son hijos de Dios. (Rom 8:14)

Porque el Señor es el Espíritu;  y donde está el Espíritu del Señor,  allí hay libertad. (2Co 3:17)

Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. (Juan 8:36)

Gracias a Dios, que aunque fuisteis siervos del pecado, habéis obedecido de corazón a la forma de doctrina a la cual sois entregados; y libertados del pecado, sois hechos siervos de la justicia. (Rom 6:17-18)



sábado, 25 de agosto de 2012

¿Leche espiritual o racional?



¡Oh qué sorpresa! Muchas veces leí cuando el apóstol Pedro hablaba de “leche espiritual”; cito la tradicional Reina-Valera 60 (RV60)“… desead,  como niños recién nacidos,  la leche espiritual no adulterada,  para que por ella crezcáis para salvación,” (1Pe 2:2); y varias traducciones citan lo mismo, “leche espiritual”.

¡Gran sorpresa tuve!, cuando revisando en la versión original de Casidoro de Reina (original de donde tomó Cipriano de Valera para su revisión); el verso en cuestión lo traduce de la siguiente manera: “desead, como niños recién nacidos, la leche racional, y que es sin engaño, para que por ella crezcáis en salud,” (1Pe 2:2).

Si revisamos lo escrito en el original en griego, vemos que la palabra que comúnmente la traducen como espiritual, en el verso en cuestión, es la palabra logikós en griego, cuyo significado es lógica o racional. En cambio la palabra en griego espiritual, es pneumatikós. Vemos entonces, para nuestro asombro y sorpresa, que el verso que Pedro escribió debería traducirse de la siguiente manera:

...desead,  como niños recién nacidos,  la leche racional (lógica) no adulterada,  para que por ella crezcáis para salvación, (1Pe 2:2)

Si no crees lo que te digo, por favor revísalo con tus medios y me cuentas…

Bueno para seguir, la leche se refiere a la palabra en forma de alimento para menores; esa palabra debe ser dada sin adulteraciones (sin engaño) y cuya característica principal, es que es lógica y/o racional. ¡Qué sorpresa! Si estábamos tan acostumbrados a oír espiritual…

Es completamente racional lo que Pedro hablaba, ya que la palabra no se puede dar en forma espiritual, sino en forma lógica y/o racional, luego de creída y entendida, es transformada en alimento espiritual, para que crezcáis para salvación. Ese es el orden, primero una palabra que puede ser entendida en forma racional y/o lógica, luego por medio de la fe, esa palabra se convierte en alimento espiritual

Veamos como Pablo habla de lo mismo, en el siguiente texto:

Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros; pero en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento,  para enseñar también a otros,  que diez mil palabras en lengua desconocida. (1Co 14:18-19)

El hablar en lenguas, que son palabras espirituales, son palabras dadas por el Espíritu; pero en la congregación, Pablo prefiere hablar 5 palabras con entendimiento (racional y/o lógico), que 10.000 palabras en lenguas (aunque eran espirituales las palabras en lenguas que él hablaba, pero sin comprensión para los oyentes; y por lo tanto, sin frutos para los oyentes).

El evangelio es muy racional y lógico; toda la creación lo es; Dios no es ilógico, ni irracional; el nos habla a nuestro entendimiento; y si le creemos, eso nos da frutos en el Espíritu, nos alimenta. Ese es el orden, primero una palabra pura y racional de Dios, luego si la crees; hay fruto en el espíritu. Todo en un orden perfecto, cuán lejos está esto de seguir ritos sin entender, de seguir tradiciones, de seguir hombres, de seguir propias ideas…(hay que seguir las ideas de Dios).

Ahora vemos un poco más claro, más claro por lo menos de lo que vieron algunos traductores de la Biblia; que no pudieron concebir que Pedro hablara de una palabra lógica y/o racional como un alimento para los pequeños hijos de Dios, sino que cambiaron el significado en su traducción (porque su entendimiento no lo concebía aún). ¿Cuántos hoy disciernen esto, y no están aun confundíos siguiendo emociones antes que a Cristo en sensatez?

La Biblia es muy exacta, ninguna palabra está puesta por casualidad, es un todo perfectamente armónico, y su perfección asombra a la mente más aguda en Cristo; pero para la razón humana sin luz, nada se puede ver; todo lo dejan en ceremonias, tradiciones, emociones, canciones y poesías (no que lo anterior sea malo, pero no tiene poder de transformar y hacer crecer a un hijito de Dios). Pedro aconseja a los pequeños, que deseen como niños la palabra de Dios racional sin engaño, para que puedan crecer a salvación; ese es su consejo.

Hablamos de alimento como leche racional, luego viene el alimento sólido racional (para los mayores); nunca la razón deja de participar; porque de otra manera no podríamos amar a Dios con toda nuestra mente. Y nuestra mente debe quedar asombrada, con este maravilloso entendimiento que viene de su Palabra, por la fe. Y nuestra mente debe ser transformada, hasta alcanzar la mente de Cristo. Amén.

Un abrazo y espero comentarios.

Saludos a todos en Cristo Jesús.

Desechando,  pues,  toda malicia,  todo engaño,  hipocresía,  envidias,  y todas las detracciones, desead,  como niños recién nacidos,  la leche racional no adulterada,  para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor. (1Pe 2:1-3)


domingo, 19 de agosto de 2012

Protegidos por su diestra

Leemos el siguiente texto en las Escrituras, una grandísima promesa para los verdaderos creyentes:

No temas,  porque yo estoy contigo;  no desmayes,  porque yo soy tu Dios que te esfuerzo;  siempre te ayudaré,  siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. (Isa 41:10)

Yo diría que más que una hermosa y grandisima promesa de Dios, a quienes en él confían; es una promesa muy PODEROSA, ¿Que habremos de temer si la diestra del Señor nos protege? ¿habrá algún poder mayor en la creación que la diestra del Señor? Imposible, no existe un poder mayor; entonce pongamos atención en el siguiente detalle:

dice...siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia; el Señor nos promete sustentar y ayudar, no sólo dice que es con su diestra, sino con su diestra de su justicia.

¿y que significa eso exactamente?

Yo veo que significa, que nada hará por nosotros que no sea dado por su justicia, es decir, si ayudarnos viene de un mal camino que hemos elegido, el Señor nunca usará su diestra con injusticia  para tener favor hacia nosotros en contra de otros con injusticia; su diestra siempre hace justicias, y no puede transgredir, la justicia, por muy cristianos y religiosos que nos llamemos. Su justicia lo hace siempre a hacer justicia, y el medio que tiene poderoso de hacerlo, es por su diestra; y cuando andamos en su justicia; nada debemos temer, pues su diestra nos sustenta y nos ayuda, para siempre. No debemos salirnos de su justicia, ya que en ella está el poderoso socorro.

Acá podemos ver como la diestra del Señor hace justicia (y nunca es injusta):


Conforme a tu nombre,  oh Dios,  Así es tu loor hasta los fines de la tierra;  De justicia está llena tu diestra. (Salmo 48:10)

¿Queremos andar seguros, protegidos y sustentados por la mano poderosa del Todopoderoso?

No olvidemos, que siempre lo tendremos obrando justicias para nosotros; de modo que no debemos apartarnos de la justicia en nuestros camino; y su poderosa diestra obrará en nuestro favor; Dios es justo; y con justicia juzga la tierra.

Caminemos en rectitud, y tendremos su diestra en nuestro favor.

Si lo crees, lo pones en práctica, y cosechas estás promesas para tu vida; el Todopoderoso sustentándote día a día.

¿Quien se lo podría perder? Bueno sólo aquellos que lo ignoren, y no lo crean.

Un abrazo a todos, y que la gracia de nuestro Dios y salvador los acompañe.


Pero tú,  Israel,  siervo mío eres;  tú,  Jacob,  a quien yo escogí,  descendencia de Abraham mi amigo. Porque te tomé de los confines de la tierra,  y de tierras lejanas te llamé,  y te dije:  Mi siervo eres tú;  te escogí,  y no te deseché. No temas,  porque yo estoy contigo;  no desmayes,  porque yo soy tu Dios que te esfuerzo;  siempre te ayudaré,  siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. He aquí que todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y confundidos;  serán como nada y perecerán los que contienden contigo. (Isa 41:8-11)



miércoles, 8 de agosto de 2012

No soy, no existo…


¿No es una contradicción decir No soy, o no existo?
Es algo imposible para quien no existe, decir algo; y menos sería decir NO EXISTO. Porque para decir, primero hay que existir. Nada inexistente, puede hablar.

El hombre necio niega la existencia de Dios, dice: “Dios no existe”.
Dice el necio en su corazón: No hay Dios.   Salmo 14:1

Al negar la existencia de Dios el Creador, también debería negar la creación (universo); ya que ¿Cómo habrá de haber creación (universo), sin un Autor? Es una inconsistencia lógica pensar que algo viene de la nada; no hay lógica en ese pensamiento.
Pensar que lo existente fue creado por nada, no es en ningún modo racional. Cualquier tipo de origen que el hombre le quiera dar a la creación (ciencia humana), en su interpretación humana; tiene necesariamente que llegar al punto que debe responder que lo creado inicial que dio el origen a todo, debió ser creado por algo, por algo con el poder de hacerlo, y no por la nada. La nada, no puede producir algo; la nada es inexistencia, y como inexistencia, no puede crear o dar origen a algo.

Cuando un hombre niega al Creador de todas las cosas, o Fuente inicial de todo; para seguir con su lógica debería también negar todo lo creado, de modo que si ya no existiera el Creador (según su opinión), tampoco debería haber creación (siguiendo la lógica), y por último, debería negar su propia existencia; y decir, decir "no soy, no existo". Esa es la lógica final de negar al Creador, es negar la propia existencia, la propia existencia se niega, al negar la Fuente de su origen. Lo explico nuevamente, Si se niega al Creador o Fuente del universo; debemos también negar al universo; y al negar el universo, nos negamos a nosotros mismos que estamos inmersos en el universo. Si lo vemos con la lógica de la existencia, partiendo de nosotros mismos (a la inversa), podemos decir que existimos (lo sabemos por experiencia propia); y vemos que nuestro origen material se debe a que somos parte del universo; así también entendemos que el universo tiene su origen en el Creador de todas las cosas. Por lo tanto, confirmamos la existencia del creador o Fuente de la existencia; el que ES.

Cuando uno entiende que existe, y descubre en su entorno todo un universo creado con sabiduría, inteligencia, ciencia y propósito; no puede negar que ese universo tiene un Autor, no salió de la nada; esa Energía primaria, tiene un principio; y una Fuente; debemos entender por lógica, si es que existimos; que hay un Creador, una Fuente de todo lo creado y por supuesto, de nosotros mismos.
No hay Dios, equivale a decir, No existo; y para quienes eso es su fe; bueno, obtendrán lo que esperan, eterna perdición, es decir, dejar de existir; en la justicia Divina, obtendrán según sus esperanzas No ser, no existir.

¿Y por que el hombre niega al Creador, siendo absurdo lógico negarlo, si no niega la creación a la vez y a sí mismo?

Por el pecado que no quiere reconocer, y que le acomoda en su corazón ocultarlo; la luz lo descubre y le incomoda, ya que el juicio divino le molesta en su conciencia. Ante tal situación, prefieren darle inexistencia a Dios, que a su pecado; niegan la luz, para ocultar y darle inexistencia al justo juicio divino; el juicio de la existencia eterna. Ocultan su realidad, negando la Fuente divina de la existencia que les muestra su realidad, hacen inexistente a Dios, para hacer inexistentes su realidad. Es mejor para ellos estar en la no existencia, que ante el Eterno y Existente; que les muestra la verdad.
Pero quienes aman la realidad, aman la verdad, buscan la luz, y la luz le es cómoda; aman la existencia y al ETERNO EXISTENTE, en quien encuentran esperanza eterna, la vida eterna.

Porque todo aquel que hace lo malo,  aborrece la luz y no viene a la luz,  para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz,  para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios. (Juan 3:20-21)


El hombre se oculta como Caín errante, lejos de la Luz, por no ser reconocidos en sus malas obras; niegan a Dios, y al negar a Dios, se niegan a sí mismos; se hacen a sí mismos vanos y vacíos (sin propósito), se hacen partes de la NADA.
Obtendrán lo que han buscado, la eterna oscuridad; no ser, y que no haya de ellos, más memoria. ¿Será injusto Dios si les da lo que ellos mismo han buscado? Por ningún motivo, todos cosecharemos lo que hemos sembrado. ¿O acaso robaremos la cosecha al vecino? Nuestro Señor les ha ofrecido de su buena semilla, para obtener una excelente cosecha, y ellos la han despreciado.


Un saludo en Cristo Jesús; el Camino a la ETERNA GLORIA, con el CREADOR; el que ES, es decir, la existencia misma. Para quienes si tenemos esperanzas ciertísimas, verdaderas y eternas, la existencia eterna en Amor, todos juntos en uno. amén.

martes, 19 de junio de 2012

El camino angosto


Jesús dijo: Entrad por la puerta estrecha: porque el camino que lleva a perdición es ancho y espacioso; y los que van por él, son muchos. Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida; y pocos son los que lo hallan. (Mat 7:13-14)


Quiero reflexionar un poco, acerca lo que Jesús nos enseñó; la puerta estrecha y el camino angosto; y referirme específicamente al camino angosto, que debemos transitar.

Antes, debemos notar cual es la puerta. Y cual es el camino, acá pueden verlo claramente:


YO SOY la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. (Juan 10:9)

Primero, debemos ver muy claro que la puerta es el Señor mismo, el que no entrare por él, no será salvo; no saldrá de sus prisiones (pecado) y no hallará alimento para su alma.

Jesús le dice: YO SOY el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. (Juan 14:6)


En segundo lugar, el camino que debemos recorrer, para llegar a nuestro destino final y objetivo (el Padre); es el Señor mismo, nuevamente. Nadie puede avanzar, si no corre la carrera en Cristo; es Cristo el camino que debemos correr, para llegar al Padre.

Teniendo el contexto general claro que acabo de exponer, que la puerta que nos saca de nuestras prisiones (el pecado) es Cristo; y el que nos lleva al Padre, es un camino que es él mismo. Nos preguntamos ahora:

¿Qué quiso decir el Señor cuando dijo “y angosto el camino que lleva a la vida”?

Nota lo siguiente: No dijo que el camino que lleva a la vida era difícil, ni tampoco dijo que el camino a la vida se estrechaba en el futuro; sino dijo que ese camino era angosto siempre. ¿Qué significa eso?

El otro día mientras salía a caminar y meditar, caminé por la parte superior de un muro de unos 30 cm de ancho (nada de alto, pero largo), en la costanera del Estrecho de Magallanes; y mientras caminaba sobre el borde superior del muro, meditaba acerca del camino angosto, que habla el Señor.

Mientas caminaba me di cuanta de dos cosas, que yo creo son muy importantes distinguir:

Primero: El Señor no dijo que el camino se iba angostando, sino dijo que era angosto (se entiende que todo el camino); la característica del camino, era que era angosto; no que será angosto; sino que es angosto de principio a fin. Yo antes pensaba, que lo angosto venía después (eso había escuchado), pero no es lo que él dijo, sino que dijo que era angosto.

Segundo: Mientras caminaba, me di cuenta que para no salirme de mi camino estrecho (la parte superior de ese muro), tenía que estar muy atento, de manera de no desviarme ni a derecha, ni a izquierda, para no salirme. No era difícil el camino, pero si requería de toda mi concentración; pues si daba un par de pasos errados, inevitablemente saldría del camino (eso no quiere decir que luego no lo podría retomar, pero no era la idea salirme de mi camino angosto).

Ahora les puedo compartir mis conclusiones en el Señor:

El camino que tomamos una vez que entramos por la puerta, es el Señor mismo, es decir, debemos andar en Cristo (a lo mejor para estos tiempos la palabra más apropiada no es andar, sino correr) o correr en Cristo.

¿Y cómo andamos (o corremos) en Cristo?

Bueno, siendo guiados POR SU ESPIRITU, es decir, obedeciendo su voz interior que nos habla y enseña todas las cosas. No hay forma de poder avanzar en este camino a las alturas, si nos es por la guía permanente y continua del Espíritu Santo en nosotros; y para eso debemos PONER EL MAXIMO DE NUESTRA ATENCIÓN (mirar, velar y orar), para no desviarnos ni a derecha, ni a izquierda. Ya que debemos notar, que el camino es angosto ahora (y después también lo es); y si hoy transitamos por un camino ancho y espacioso, lo más probable es que nos hayamos extraviado; en alguna parte del camino perdimos la guía del Espíritu Santo interior en nosotros, y debemos diligentemente buscar hoy nuevamente su voz y guía.

Ahora podemos ver que este camino es siempre angosto, y a la vez no es difícil (pero imposible para el hombre natural); pero si requiere de que lo pongamos en el primer lugar de nuestra vida, o perdemos nuestro tiempo. Primero debemos buscar el reino de Dios y su justicia, y las otras cosas son añadiduras que el Señor nos da según nuestra necesidad real. No hay forma de seguir este camino, sin la guía del Espíritu Santo, y para oírlo, debemos poner toda nuestra atención; para aprovechar bien el tiempo; es una gran oportunidad que tenemos cada día, cada hora, cada minuto y cada instante; no dejemos de oir su voz interior en nosotros cada día, que nos guía a completa santidad, para poder estar ante la presencia del Padre, con gran alegría.

El camino es angosto, es decir, en cada momento necesitamos su guía en nosotros (para no desviarnos), y para eso debemos despojarnos de todo lo que nos pesa, y del pecado que nos estorba. Para poder oír claramente su voz, y avanzar en esta carrera celestial, carrera imposible para el hombre; pero para el que cree, todo es posible.

Un abrazo a todos, en Cristo.



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